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Copa FIFA 2026: retos económicos y políticos para México

La afición está acostumbrada a esperar mucho de la selección nacional, pero también a enfrentar la posibilidad de que esos objetivos no se cumplan: Patricia Martínez, de la FCPyS

La selección mexicana de futbol tendrá como rivales en la primera etapa de la Copa FIFA 2026 a Sudáfrica, Corea del Sur y un país europeo que saldrá del repechaje de la región donde compiten Dinamarca, Irlanda, Macedonia del Norte y República Checa.

El Estadio Azteca (Banorte) será el único que tendrá tres inauguraciones de una Copa Mundial. Abrirá el 11 de junio ante Sudáfrica, así como con el ganador del repechaje; adicionalmente, el partido Colombia-Uzbekistán, así como un encuentro de dieciseisavos y otro de octavos de final.

Por su parte, la sede Guadalajara albergará los partidos de Corea ante México y frente al ganador del repechaje. Además, Colombia se enfrentará a España y al vencedor del repechaje de la Concacaf. En tanto, en Monterrey, la selección de Túnez jugará contra Japón y contra quien obtenga el pase en el repechaje (Ucrania, Polonia, Suecia o Albania); Sudáfrica se medirá ante Corea y también se disputará un partido de dieciseisavos de final.

Los académicos de la UNAM Patricia Martínez Torreblanca, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) y experta en comunicación, política y deporte; y Gabriel Delgado Toral, de la Facultad de Economía y maestro en metodología de la ciencia con especialización en economía monetaria y financiera, reflexionaron acerca de lo que será esta justa deportiva que tendrá lugar en Estados Unidos, Canadá y México del 11 de junio al 19 de julio.

Patricia Martínez consideró que el grupo de México es transitable para avanzar esta etapa, pues de acuerdo con el ranking de la FIFA el local está en el lugar 15, Sudáfrica en el sitio 61, Corea del Sur en el 22 y todavía está por verse el país europeo.

Respecto al partido inaugural contra el seleccionado de Sudáfrica, Martínez Torreblanca indicó que de cuatro partidos disputados en la historia se tienen dos victorias, una derrota y un empate, éste precisamente 1-1 en la inauguración de la Copa FIFA 2010 en aquel país africano. Al hablar de Corea del Sur, la universitaria dijo que con ellos han tenido dos enfrentamientos mundialistas con dos victorias mexicanas. “Se caracteriza por ser un equipo muy ordenado, persistente y estructurado, sobre todo en la defensa”.

Acerca del momento que vive la selección mexicana, Martínez Torreblanca señaló que la globalización del futbol en términos de jugadores, clubes, ligas y la incorporación de regiones, es histórica.

Recordó que en 2025 la selección mexicana disputó 18 encuentros, con un balance de nueve victorias, cinco derrotas y cuatro empates. Aunque obtuvo un título, dos de esos triunfos fueron en partidos amistosos y los otros 16 en competencias oficiales.

“Aún queda tiempo antes de junio para lograr una mayor integración y ajustar esquemas de juego; sin embargo, el margen ya no es tan amplio como para consolidar por completo un proyecto de selección”.

La profesora de la FCPyS dijo que, en términos sociales, la marca “selección nacional” mantiene un arraigo profundo. “Sin importar los resultados, siempre genera expectativa y un nacionalismo que se intensifica durante las grandes competencias, especialmente en el futbol”.

Describió que la afición mexicana está acostumbrada a esperar mucho del equipo, pero también a enfrentar la posibilidad de que esos objetivos no se cumplan. “Aun así, la fiesta futbolística se mantiene con fuerza: la selección sigue convocando apoyo, emoción y seguimiento constante”.

Por su parte, en el aspecto de derrama económica, Gabriel Delgado afirmó que la lectura varía según el país, e indicó que en lo deportivo Sudáfrica y Corea son equipos competitivos, aunque no comparten el nivel de pasión futbolística que se vive en México.

“En términos económicos, la llegada de un equipo europeo podría representar una derrama mayor, ya que los aficionados de esa región suelen contar con mayor poder adquisitivo y más incentivos para viajar”, apuntó.

En este sentido, consideró que la experiencia muestra que quienes asisten regularmente a los mundiales valoran sobre todo su capacidad económica y la localización del partido. Por ello, es probable que un rival europeo atraiga a más aficionados dispuestos a invertir en boletos, hospedaje, alimentación y otros servicios, a diferencia de países como Corea o Sudáfrica, cuyos seguidores podrían viajar en menor proporción.

En relación con los países que estarán en las sedes mexicanas, el universitario fue optimista al asegurar estadios con gran asistencia en todos los cotejos. “En los partidos de México por obvias razones. Colombia, que tendrá dos partidos, también es de los países con mayor afición turista que se traslada como seguidora de su selección; además, lidera la demanda de boletos. España contra Uruguay será el mejor partido. Inclusive Túnez, gracias al país europeo y a Japón tendrá mucha asistencia”.

En cuanto a la derrama económica real que se espera para México, Gabriel Delgado advirtió que ésta se ha calculado con base en la dinámica económica actual del país.

“Las estimaciones de analistas privados apuntan a un incremento de entre 0.1 % y 0.2 % del producto interno bruto (PIB) durante el segundo y tercer trimestres de 2026, periodo en el que se llevará a cabo la justa mundialista”. Aclaró que estas cifras contrastan con los pronósticos oficiales del gobierno y de la Federación Mexicana de Futbol, que anticipan un impacto cercano al 0.5 % del PIB, basado en la expectativa de recibir 5.5 millones de visitantes.

De acuerdo con Delgado Toral, aunque puede haber millones de personas participando en las actividades alrededor de los estadios, no todas representan turistas con alto poder adquisitivo. Serán miles de aficionados locales y mucha derrama vendrá de la economía informal. Su estimación es que entre 300 mil y 400 mil aficionados por partido podrían involucrarse en actividades relacionadas al Mundial.

Expuso que, para los aficionados mexicanos, el costo será un reto serio. La FIFA implementó un sistema de precios dinámicos que puede elevar los boletos muy por encima del piso de 60 dólares. Estimó que un aficionado local podría gastar entre 18 mil y 50 mil pesos por partido en la zona más económica, un monto que equivale a varios salarios mensuales.

Contaminación

Patricia Martínez subrayó que la contaminación durante la Copa FIFA es un tema que se debe considerar: “Será responsable de al menos 9 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente. Esto representa un aumento de 92 % en comparación con el promedio de 4.7 millones de tCO2 de los últimos cuatro mundiales (2010-2022)

Describió que según el informe de FIFA’s Climate Blind Sport se perfila para ser una de las justas deportivas más contaminantes de la historia.

“La ampliación de equipos de 32 a 48 provoca aumento de emisiones GEI, como las del transporte aéreo que subirá a 160 %. Se tendrán 9 millones de toneladas de dióxido de carbono, entre otros datos”.

El caso Donald Trump

Luego del sorteo del mundial más politizado de la historia, Gabriel Delgado resaltó que la política inevitablemente permea el torneo. “La figura de Donald Trump, quien ha buscado protagonismo en la organización y fue incluso homenajeado por FIFA, introduce incertidumbre en decisiones migratorias y logísticas, especialmente para selecciones como Irán, cuya participación en sedes estadunidenses podría complicarse”.

El economista trajo a colación los reveses de Trump en las pasadas elecciones de noviembre, y la declaración donde insinúa la movilidad de partidos por ciudades “inseguras” o “no cooperativas”, además de las redadas alrededor de los estadios; no obstante, la FIFA respondió que la decisión de las sedes es suya.

En este orden, Patricia Martínez confirmó que el clima político en Estados Unidos es inestable al haber tensiones respecto a posibles cambios de sede en estados con gobiernos demócratas y preocupaciones sobre la persecución de migrantes.

“La FIFA suele negociar pausas regulatorias durante los torneos –como ocurrió en Qatar y Brasil–, pero la volatilidad de Trump genera incertidumbre”.

Aunque “Trump emitió una orden para acelerar visas de aficionados que cuenten con boletos, reduciendo de varios meses a seis u ocho semanas el trámite. No elimina requisitos, pero sí facilita la asistencia”.

Capacidad de CDMX, Guadalajara y Monterrey

Respecto a la capacidad de las ciudades sede –Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey–, Gabriel Delgado reconoció que existe infraestructura previa, pero advierte que no basta para absorber flujos extraordinarios de turistas. Identificó dos problemas cruciales: movilidad y gentrificación.

“La inversión en obras es mayoritariamente superficial o de embellecimiento. En Ciudad de México, por ejemplo, se invertirán seis mil millones de pesos para mejorar el aeropuerto y otras zonas estratégicas; sin embargo, no se trata de infraestructura productiva que genere beneficios duraderos. Lo mismo ocurre con los mil 500 millones para el Estado Azteca, los 12 mil millones en Guadalajara y los 150 mil millones de Monterrey”.

En el terreno mediático, el profesor anticipó que este será el Mundial con mayor presencia digital. Aunque Televisa y TV Azteca transmitirán cerca del 30 % de los 104 partidos, la plataforma VIX Premium y otros servicios de streaming tendrán un papel dominante. Esta transición también influirá en el mercado publicitario, la captación de audiencias y el consumo asociado al torneo.

Acerca de cómo influirá el contexto político, económico y social de México en la organización y narrativa del Mundial, Patricia Martínez exaltó que es fundamental que las autoridades de todos los niveles mantengan un discurso centrado en la universalidad del deporte, evitando confrontaciones políticas.

“Cada sede está gobernada por partidos distintos; sólo Jalisco tiene alineados gobierno estatal y municipal. La Ciudad de México tiene la ventaja de contar con mayor respaldo del Ejecutivo federal, aunque también implica mayores riesgos si la organización queda sujeta a decisiones centralizadas”.

Al final, la Copa FIFA 2026 representa para México una oportunidad histórica, pero también un desafío de gran complejidad. Más allá del desempeño de la selección nacional, el país enfrentará presiones económicas, ambientales y políticas que pondrán a prueba su capacidad de organización y su infraestructura.

Puebl@Media/UNAM
Carlos Ochoa Aranda
Ciudad de México
Miércoles 21 de enero de 2026.

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