Enrique Aguirre

Enrique Aguirre


•    La guerra contra las drogas en México cumple diez años, ¿qué se ha conseguido hasta ahora?

•    México se ha gastado 50.000 millones de euros en seguridad y defensa desde el comienzo de la guerra y EEUU ha aportado alrededor de 1.405 millones

•    Desde 2007, casi 200.000 personas han sido asesinadas y más de 28.000 declaradas desaparecidas


El 10 de diciembre de 2006, el recién investido presidente, Felipe Calderón, lanzó la guerra de México contra las drogas con el envío de 6.500 soldados a su Estado natal, Michoacán, donde cárteles enemigos, en su lucha por el control del lucrativo territorio, participaban en matanzas de venganza. La ola de violencia había estallado en 2005 y una serie de operaciones policiales y militares lanzadas por el anterior presidente, Vicente Fox, no habían logrado contener el derramamiento de sangre.

Calderón declaró la guerra tan solo ocho días después de ocupar el cargo, una decisión ampliamente percibida como un intento de impulsar su legitimidad tras una dura victoria electoral. En un periodo de dos meses, alrededor de 20.000 soldados participaron en operaciones en todo el país, que inicialmente gozaron de un apoyo generalizado en las comunidades, cansadas de tiroteos, ejecuciones horripilantes y corrupción policial.

¿Cuánto ha costado la guerra hasta ahora?

Estados Unidos ha aportado al menos 1.405 millones de euros desde 2008 a través de la Iniciativa Mérida (el Congreso ha aprobado otros 937 millones de euros). Por su parte, México se ha gastado, por lo menos, 50.600 millones de euros en seguridad y defensa desde el año 2007. Los críticos denuncian que este flujo de dinero ha permitido crear una industria de seguridad opaca abierta a la corrupción en todos sus niveles.

Pero los mayores costes han sido humanos: desde 2007, casi 200.000 personas han sido asesinadas y más de 28.000 declaradas desaparecidas. En septiembre de 2014, 43 profesores en prácticas desaparecieron y se presume que fueron asesinados tras ser atacados por agentes de policía corruptos y entregados a miembros de los cárteles de las drogas. El caso, en el cual el Ejército mexicano y políticos corruptos estuvieron implicados, se ha convertido en ejemplo emblemático de la violencia perpetrada en zonas altamente militarizadas.

Grupos defensores de los derechos humanos han registrado un aumento de abusos de derechos humanos por las fuerzas de seguridad, presionados para llevar a cabo arrestos, obtener confesiones y justificar la guerra. Las informaciones sobre tortura por las fuerzas de seguridad incrementaron un 600% entre 2003 y 2013, según Amnistía Internacional.

Mientras los cárteles se han dividido y diversificado, otros crímenes violentos como el secuestro y la extorsión se han disparado. En 2010, el cártel Los Zetas, fundado por un grupo de desertores de las fuerzas especiales mexicanas, masacraron a 72 migrantes que fueron secuestrados cuando intentaban llegar a Estados Unidos.

Cientos de miles de personas han sido desplazadas por la violencia y han surgido grupos de autodefensa y vigilancia en varios estados, incluido Guerrero, Oaxaca y Michoacán, donde las comunidades han tomado las armas en un intento de protegerse a sí mismos. Algunas de esas milicias han sido atacadas una por una por las fuerzas estatales o apropiadas por el crimen organizado.

¿Qué se ha conseguido?

La colaboración reforzada entre los servicios de inteligencia y de seguridad de México y Estados Unidos ha resultado en numerosos arrestos de destacadas figuras e importantes redadas antidroga. Las autoridades aseguran que 25 de los 37 narcotraficantes más buscados en la lista del expresidente Calderón han sido encarcelados, extraditados a Estados Unidos o asesinados, aunque no se han comprobado todos estos datos de forma independiente. Durante la legislatura de Calderón, más de 110.000 toneladas de cocaína fueron decomisadas y se destruyeron casi 180.000 hectáreas de marihuana y opio.

Desde que el sucesor de Calderón y actual presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, tomase posesión en diciembre de 2012, 101 de su lista de 122 capos más buscados están muertos o bajo custodia policial; de nuevo, no todas las supuestas muertes y detenciones han sido corroboradas de forma independiente.

La mayor victoria, y error garrafal, bajo el liderazgo de Peña Nieto fue la captura, huida y nueva captura de Joaquín 'El Chapo' Guzmán, líder del cártel de Sinaloa. Guzmán está luchando contra su extradición a EEUU, aunque esta parece cada vez más clara. Mientras tanto, sus rivales llevan a cabo audaces estrategias para hacerse con sus lucrativas rutas, provocando una nueva ola de violencia en estados como Colima, Baja California y Sinaloa.

La represión y captura de los cerebros de las bandas se ha ganado las alabanzas de Estados Unidos y de los medios de comunicación, pero ha hecho muy poco por reducir la violencia o instaurar el Estado de derecho.

¿Cómo ha evolucionado la guerra?

Bajo la presión de las autoridades, algunas facciones criminales se han dividido para reagruparse y volver a emerger como grupos más pequeños pero más despiadados.

Al mismo tiempo, han brotado nuevas batallas en lo que antes eran estados pacíficos. Esto se debe a que las operaciones militares han incitado a las bandas a encontrar nuevas rutas para el tráfico de drogas en territorios rivales.

Las políticas de Calderón han permanecido prácticamente intactas bajo el liderazgo de Peña Nieto, aunque la retórica ha cambiado notablemente en lo que ha sido un intento de reconstruir la imagen de México y de atraer inversión extranjera. “Mientras la Administración de Calderón estaba obsesionada con la seguridad, el presidente Peña Nieto se ha obsesionado en no obsesionarse con la seguridad”, señala David Shrik, experto en seguridad.

Bajo el nuevo Gobierno, el presupuesto de seguridad y defensa ha seguido creciendo, como también lo ha hecho el derramamiento de sangre. Unas 63.000 personas fueron asesinadas en la primera mitad del mandato de Peña Nieto, un 50% más que durante los tres primeros años de Calderón.

Además, inmensas cantidades de droga siguen llegando a Estados Unidos. El consumo de drogas en Estados Unidos, el mayor mercado mundial, sigue creciendo con 24,6 millones de consumidores en 2013, lo que equivale al 9,4% de la población mayor de 12 años. En 2002 esta cifra era de un 8,3%.

El consumo de drogas tiende a crecer y decrecer, en parte reflejando los esfuerzos de los cuerpos de seguridad. De este modo, aunque el consumo de cocaína se ha reducido levemente, el de marihuana, heroína y metanfetaminas están en alza.

La legalización de la marihuana en un creciente número de estados reducirá la demanda desde México, pero el resto del mercado está en pleno auge. Se estima que los cárteles mexicanos obtienen entre 17.900 y 27.300 millones de euros al año por la venta de drogas en Estados Unidos.

¿Qué papel ha jugado Estados Unidos?

La doctrina de 'guerra contra las drogas' se atribuye generalmente al presidente Richard Nixon, quien creó la agencia contra las drogas (DEA, Drug Enforcement Administration) en 1973 para declarar “una guerra sin cuartel contra la amenaza de las drogas”.

Desde entonces, Estados Unidos se ha gastado más de 2,3 billones de euros luchando contra este enemigo indeterminado a través de la prohibición y militarización. Durante las pasadas cuatro décadas, el modelo estadounidense ha sido exportado a Latinoamérica, especialmente a Colombia y México.

La guerra contra las drogas en México cumple 10 años y nunca hubiese sido posible sin la inmensa inyección de dinero y cooperación militar estadounidense bajo la Iniciativa Mérida. Los flujos han continuado a pesar de las crecientes evidencias de serias violaciones de derechos humanos.

The Guardian, América, México
Nina Lakhani - Ciudad de México
Traducido por Javier Biosca Azcoiti
Lunes 16 de enero de 2017.


Lo anterior pese a las amenazas de Donald Trump de imponer un impuesto a los autos que la automotriz alemana produzca en territorio mexicano para ser enviados al mercado estadounidense, declaró este lunes Peter Schwarzenbauer, un ejecutivo de la firma.

En una entrevista con el diario alemán Bild, Trump declaró que BMW debería levantar su nueva planta en Estados Unidos porque eso sería mucho mejor para la compañía.

Sin embargo, la automotriz alemana mantendrá sus planes y abrirá la fábrica en San Luis Potosí en 2019, señaló a medios Schwarzenbauer, miembro del directorio de administración de BMW, durante una conferencia en Múnich.

La nueva planta en México ensamblará la Serie 3 de BMW a partir de 2019, con producción destinada al mercado mundial y se sumaría a las instalaciones productivas ya existentes del modelo en Alemania y China.

Frena Trump la innovación y encarece producción

La industria alemana subrayó que quien agote valor añadido, frena la innovación y encarece la producción, en reacción a las amenazas lanzadas por Trump.

"Esto cuesta bienestar y oportunidades. Una política económica inteligente se basa en romper el ciclo de aislamiento, es decir no abandonar el libre comercio, sino dar prioridad a las inversiones", dijo el presidente de Asociación Federal de Industrias Alemanas (BDI), Dieter Kempf.

"Las empresas en EEUU consignan a la tecnología de ingeniería alemana y productos intermedios de Europa, México y otras regiones. Trump dañará la propia economía si intenta sacar a los fabricantes automovilísticos de México.

"Entre EU y México hay una división del trabajo, que ha hecho a ambas regiones más competitivas", añadió.

El presidente de la industria alemana explicó que Trump tiene razón cuando ve en el fortalecimiento de la industria la clave para crear más trabajos y mejor pagados en Estados Unidos.

Alemania, agregó el presidente de la BDI, lo demuestra con su industria fuerte pero este objetivo no se puede lograr mediante aranceles y proteccionismo.

EFE
Reuters
Reforma
Munich, Alemania
Lunes 16 de enero de 2017.


El Arzobispo Víctor Sánchez sufrió un infarto y fue operado de emergencia, informó la Comisión Diocesana de Comunicación Social de la Arquidiócesis de Puebla.

En un comunicado, precisó que Sánchez se atendió de manera inmediata y luego de ser internado en el Hospital Puebla, fue intervenido.

"Por este medio informamos que ayer domingo por la noche, el Sr. Arzobispo sufrió un infarto; gracias a Dios fue atendido de inmediato, intervenido quirúrgicamente y ahora se encuentra en terapia intensiva en el Hospital Puebla".

Por su parte, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) informó que el prelado está estable de salud y agradeció de antemano las oraciones por su pronto restablecimiento.

Víctor Sánchez obtuvo su nombramiento como Arzobispo de la Arquidiócesis poblana el 5 de febrero de 2009, para sustituir en el cargo a Rosendo Huesca.

A diferencia de su antecesor, comenzó a realizar actividades de pastoral acudiendo a diócesis del interior del estado.

El domingo realizó visitas pastorales a San Francisco Totimehuacán, Junta Auxiliar del Municipio de Puebla, así como al Municipio de Amozoc.

Después del mediodía, acudió a la Ciudad Modelo, en el Municipio de San José Chiapa, a escuchar el Sexto Informe del Gobernador Rafael Moreno Valle.

La Arquidiócesis no ofreció más detalles, salvo que el prelado continúa en terapia intensiva en el nosocomio donde lo internaron, localizado en la Zona Angelópolis.

Reforma
Puebla, México
Lunes 16 de enero de 2017.

 
La reintegración al sistema educativo de nuestro país de jóvenes de origen mexicano que han vivido en Estados Unidos es un desafío emergente que cada vez crece más, por lo que es necesario generar programas de apoyo para su adaptación a la cultura académica y al idioma, señaló Colette Ilse Despagne Broxner, profesora investigadora del Posgrado en Ciencias del Lenguaje, del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades (ICSyH) “Alfonso Vélez Pliego” de la BUAP.

De acuerdo con investigaciones realizadas en los últimos diez años, los estudiantes transnacionales -aquellos que han transitado por lo menos una vez entre los sistemas educativos de México y Estados Unidos- son invisibles en las escuelas mexicanas debido a la falta de programas de apoyo al español académico.

“Esta situación genera desafíos lingüísticos y de identidad que deben enfrentar los jóvenes que han regresado de Estados Unidos para continuar sus estudios en México; algunos de ellos, incluso, han experimentado discriminación por parte de sus compañeros que no los perciben como mexicanos y son llamados “gringos” o “pochos”, debido a que no hablan bien español o por la errónea idea de que al ser originarios de ese país son superiores a los demás”, afirmó.

Ante tal situación, subrayó la importancia de crear programas de pares en los que un estudiante mexicano ayude al recién llegado a adaptarse a la cultura educativa de su nueva escuela. Además, impulsar planes académicos para la enseñanza del español como lengua adicional (Spanish Literacy).

Despagne Broxner sugirió también la adecuación de las clases de inglés al nivel de los alumnos y la conformación de programas de asistencia en este mismo idioma, para facilitar el reposicionamiento de los jóvenes.

“Los profesores de inglés podrían integrar a los estudiantes como sus asistentes académicos debido a su dominio del idioma y de esta forma los jóvenes se sentirían revalorizados, al darse cuenta que poseen conocimientos que pueden compartir con sus compañeros”, consideró.

La investigadora detalló que existen tres grupos para clasificar a estos estudiantes transnacionales: los oriundos de México que emigraron a Estados Unidos siendo muy pequeños; los nacidos en México que han transitado varias veces entre los sistemas educativos de ambos países; y aquellos nacidos en Estados Unidos, pero con al menos un padre mexicano.

Dio a conocer que los resultados del Programa Interdisciplinario sobre Política y Prácticas Educativas (PIPE), elaborado por la doctora Mónica Jacobo, catedrática Conacyt comisionada al Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), revelaron que en el 2014 la SEP registró 431 mil niños nacidos en el extranjero que estudiaban en escuelas de México.

“Sin embargo no se cuenta con una cifra exacta de aquellos nacidos en México que estuvieron viviendo un tiempo en Estados Unidos y que regresaron a estudiar, lo que incrementaría significativamente el número de alumnos transnacionales y eso significa que la reintegración de estos jóvenes al sistema educativo mexicano es un desafió emergente que va creciendo cada vez más”, añadió.

A pesar de que entre estos estudiantes hay quienes pueden comunicarse en los dos idiomas, no tienen el conocimiento para escribir el español, lo que les genera dificultades para entender los temas impartidos en la escuela. Existen casos de alumnos que llegan al país a estudiar a muy temprana edad, debido a que sus padres fueron deportados o por alguna otra situación, y sólo hablan inglés, lo que hace aún más difícil su aprendizaje, comentó.

“Hicimos un estudio en el que entrevistamos a 20 estudiantes de distintos colegios de Bachilleres de Puebla, de las localidades de San Martín Texmelucan e Izúcar de Matamoros, y en sus testimonios algunos de ellos comentaron haber reprobado varias materias por no comprender los discursos académicos de sus profesores en español y que pasaron de ser buenos estudiantes en Estados Unidos a ser catalogados como “malos” en México”, aseveró.

Despagne Broxner explicó que otra problemática que enfrentaron estos alumnos fue adaptarse a los métodos de enseñanza, ya que contaban con asesorías particulares en sus escuelas en el extranjero, situación que en México es diferente, además tenían la percepción de que todos los conocimientos que aprendieron allá carecían de relevancia en sus nuevas aulas.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Lunes 16 de enero de 2017.

Jesús Silva-Herzog

El cambio es notable y merece ser reconocido. El discurso reciente del presidente Peña Nieto ante embajadores y cónsules representa un giro en su posición frente al futuro gobierno de los Estados Unidos. Tal vez es un cambio modesto pero, a mi juicio, es relevante porque puede significar un replanteamiento de la estrategia. Lo que se bosqueja en ese mensaje es una determinación de escapar del callejón de la extorsión. El presidente expande la agenda e inserta la perspectiva mexicana. No contesta simplemente a los ataques sino que se expone también nuestras exigencias. Las agresiones constantes de Trump a habían encontrado silencio y sumisión por parte del gobierno mexicano. Pasmo ante la intimidación. Callar o ayudar al agresor, creyendo que la amabilidad transformaría su corazón. Ignorarlo o servirle la mesa. Insistir en gestos de buena voluntad, a pesar de escuchar solo agresión. Minimizar la amenaza, rezando porque el tiempo dome al provocador. Aún durante el relevo del canciller pudo escucharse la reiteración de esa ingenuidad. Habría que esperar a la mudanza en la Casa Blanca porque la investidura presidencial transformaría al patán.

México no es nuestro amigo, dijo el candidato Trump. Insistió la enemistad con el vecino durante toda su campaña. La victoria electoral no modificó su convicción de que en el sur reside el peor peligro para su país. Pero, si México ha sido obsesión para Trump lo ha sido por dos razones. Porque imagina una invasión de mexicanos que amenaza la tranquilidad de Estados Unidos y porque está convencido de que el vecino del sur saca la rebanada más grande del libre comercio. En su primitiva visión del mundo, México se burla de Estados Unidos arrebatándole empleos y enviándole delincuentes. Lo cierto es que su invectiva se limita a dos propuestas altamente simbólicas: muro y TLC. Levantar una barrera física que separe a los dos países y renegociar el acuerdo-o cancelarlo.

Lo que me parece afortunado en el replanteamiento reciente es que rompe (o intenta romper) el cajón en el que el populista había colocado al país. El presidente de México ha expuesto que la relación bilateral no puede reducirse a esos dos símbolos ni tiene sentido discutirlos en los términos en que ha hecho el magnate. El país tiene también sus exigencias en materia de seguridad, comercio, migración. Es importante, desde luego, que se reitere que México, por ningún motivo pagaría la muralla trumpiana. El presidente lo dijo con claridad y de manera pública minutos después en que el presidente electo insistía en su cantaleta de que pagaríamos por el muro que nos ofende. Sin embargo, el problema de la muralla no es solamente que se nos pretende imponer su pago, sino que la idea misma de la barrera es un acto abiertamente hostil. No podemos negar su derecho de construirlo, así sea un absurdo. En lo que sí deberíamos insistir es que se trata de un acto inamistoso. Nos quedamos cortos, pues, si solamente discutimos el pago y no expresamos con claridad que nos oponemos enérgicamente a su levantamiento y que emplearemos todos los canales institucionales para resistirlo.

La mejor manera de defender el Tratado de Libre Comercio es asumir su mortalidad. No hay tratado internacional por el que deba pagarse cualquier costo. El país no puede mostrarse existencialmente dependiente de la sobrevivencia de ese pacto. Hay país sin TLC. Si se pretende usar la amenaza del repudio de Trump al acuerdo como chantaje perpetuo, el país debe estar listo para despedirse de él. Al gobierno de la República corresponde aclarar cuáles son los términos en que, a su juicio, puede "modernizarse" el acuerdo, y en consecuencia, cuál es el costo que no está dispuesto a pagar por su permanencia. Es cierto lo que decía Arturo Fernández, el rector del ITAM, hace unos días: sería preferible la salida del Tratado de Libre Comercio a la perpetuación de la incertidumbre.

El mensaje presidencial me parece alentador porque, con toda su cautela, significa el reconocimiento de que la batalla contra Trump no se librará exclusivamente en los salones de las oficinas comerciales. Tampoco podría encararse el desafío con la ingenua bandera de la conciliación. El conflicto es inescapable y lo es también su dimensión pública. Esas dos notas las encuentro, en embrión, en el replanteamiento presidencial.

Http://www.reforma.com/blogs/

Silvaherzog/

Twitter: @jshm00

Reforma
Jesús Silva-Herzog
Ciudad de México
Lunes 16 de enero de 2017.

Juan Villoro

Como Tony Soprano en la serie, Donald Trump sabe que puede controlar a su vecino

“Nuestros vecinos, es decir, nuestros enemigos”, escribió Primo Levi. Las colindancias dividen en un sentido físico, pero también moral. El jardín de al lado siempre es más verde, pero los prejuicios permiten que nos sintamos mejores a quienes viven ahí. Si no somos magníficos, por lo menos no somos como ellos.

En un episodio de Los Soprano, el protagonista enfrenta la suspicacia de sus vecinos, que temen —y en cierta forma también anhelan— vivir junto a un gánster. Para satisfacer el morbo de la casa de junto, Tony Soprano llena una caja de arena, la envuelve y en tono cómplice pide a sus vecinos que se la guarden. Ellos no pueden negarse; aceptan la caja pensando que contiene algo comprometedor sin saber que se trata de arena. En un solo gesto, Tony se congracia con ellos y envenena su vida.

No es fácil convivir con el otro, en gran medida porque resulta muy provechoso considerarlo inferior. En una ocasión, Umberto Eco tomó un taxi en Nueva York, conducido por un paquistaní. Al enterarse de que era italiano, el taxista le preguntó: “¿Quiénes son sus enemigos?”. Eco respondió que, de momento, su país no estaba en guerra con nadie o, en todo caso, estaba en una soterrada contienda contra sí mismo. La respuesta decepcionó al conductor: un país sin adversarios carecía de identidad, ¿podían los italianos ser tan amorfos? Al bajar del auto, Eco compensó con una propina la pobre beligerancia de su país. Minutos después pensó que en realidad Italia enfrentaba una legión de adversidades, la mayoría de ellas internas, pero carecía de claridad para identificarlas. La inquietud del taxista era más profunda de lo que parecía: el otro puede servir para canalizar el odio y la desconfianza, pero también para saber, por riguroso contraste, quiénes somos. El resultado de estas reflexiones fue el ensayo Inventando al enemigo. Ahí afirma: “Tener un enemigo es importante no sólo para definir nuestra identidad sino para enfrentar un obstáculo contra el cual podemos medir nuestro sistema de valores”.

A diferencia de Italia, Estados Unidos no ha vacilado en construir sucesivos adversarios: el nazi, el comunista, el terrorista islámico, el narcotraficante. En tiempos de la perestroika, Eduard Shevardnadze fue ahí como ministro de Exteriores de la Unión Soviética y declaró: “Les voy a hacer lo peor que podía pasarles: quitarles un enemigo”.

Pero los rivales se renuevan tanto como la paranoia y el más reciente es el mexicano. De acuerdo con Donald Trump, el país que en los dibujos animados inspiró las veloces correrías de Speedy González, debe quedarse en su ratonera. El 11 de enero confirmó que construirá un muro para impedir el flujo ilegal de migrantes y añadió que la delirante edificación será pagada por los mexicanos.

Peña Nieto respondió de inmediato, aclarando que México no pagará nada. Obviamente, Trump no se refiere al pago directo de los ladrillos, sino a medidas proteccionistas en la industria, impuestos a las remesas y deportación de mexicanos (300.000 de ellos en cárceles) que le quitarán recursos a México. No hay nada que Peña Nieto pueda hacer al respecto.

Lo verdaderamente grave es lo que ya hizo para apoyar a Trump: lo invitó a México durante su campaña, por iniciativa del entonces secretario de Hacienda, Luis Videgaray. El magnate disfrutó de una oportunidad única para humillar a otro país en su propio territorio. La indignación nacional provocó que poco después Videgaray perdiera el puesto. En un claro gesto de subordinación a Estados Unidos, ahora regresa como responsable de Relaciones Exteriores.

Como Tony Soprano, Donald Trump sabe que puede controlar a su vecino con un paquete inquietante. Para nuestra desgracia, el encargado de custodiar esa caja es Luis Videgaray.

El País
Juan Villoro
Ciudad de México
Domingo 15 de enero de 2017.


Antonio Navalón

Ocho años después de la crisis no hay modelo, no hay solución, no hay culpables y nadie sabe dónde ir

Me dan mucha pena los gobernantes actuales. Pobres tiempos aquellos en los que ser un buen líder era sinónimo de buena gestión económica. Pobres tiempos aquellos en los que los políticos ganaban en las urnas para que después el carnicero de finanzas de turno ofreciera el sacrificio de la sociedad en el altar del FMI o del Banco Mundial, según el principio de la política moderna que dicta que lo sano es la economía y lo enfermo, los pueblos. Ahora más allá del ruido y la furia, del insulto y de las cuentas pendientes que cada uno tenemos con nuestro país, ¿dónde está la gran bolsa de la desesperanza? En todo el mundo, en el mismo sitio, en la gente castigada porque nadie quiere confesar que el modelo que nació en Bretton Woods en 1944 ya murió.

Nadie quiere confesar que el Estado de bienestar —conquista sin precedentes en la historia de la humanidad— estaba hecho para países ricos, escasamente poblados, y que su principal éxito consiste en que alguien se retire del trabajo a los 55 años y aún aspire a 30 años de golf y sexualidad plena. Pero simplemente ha resultado inviable. Además, a medida que se ha avanzado en conquistar espacios y territorios de libertad individual, el sentido colectivo de la responsabilidad —por ejemplo, dar hijos a la patria— ha ido descendiendo. Y así nos encontramos con el hecho de que los Estados tienen muchas obligaciones y poca gente para cumplirlas.

Como si eso no fuera suficiente, nos metimos en la mayor revolución de todos los tiempos en cuanto a los criterios de producción al cambiar una economía de cosas concretas como puentes, carreteras, aeropuertos y trabajo por una economía de especulación financiera, colonización tecnológica y equilibrio del terror basado en la cantidad de bombas nucleares fabricadas para despachar al resto del universo.

Y así fuimos avanzando hasta encontrarnos con una realidad: un Occidente que no trabaja y un Oriente que acapara gran parte de los puestos laborales. En medio, el papel ridículo y terrible de los gobernantes. En ese sentido, el presidente electo de EE UU, Donald Trump, tiene una gran ventaja ya que, como se dedica al cemento, su concepto de la política y de la economía es muy realista. Por eso, choca tanto.

Sin embargo, es una pena que un triunfador como él —de rey del ladrillo a conquistador de la Casa Blanca— no haya tenido más curiosidad por hacer un balance humano. Su Gobierno se va a parecer al régimen absolutista de María Antonieta, formado por millonarios que no comprenden las necesidades de los de abajo y que se contentan con reproducir aquella célebre frase, atribuida a la reina de Francia, que acabó perdiendo la cabeza: "Si tienen hambre, que coman pasteles". Aunque, al menos, Trump es realista, no como esos líderes que siguen con planes de austeridad salvajes, mientras el mundo arde y ellos queman a su sociedad en la pira de alguna ortodoxia económica desaparecida.

La crisis de 2008 se desencadenó porque los políticos llegaron a grados de codicia, robo y desvergüenza similares a los de Sodoma y Gomorra. Desde entonces, nadie ha sido capaz de enfrentarse a la realidad de que el modelo económico al que estábamos acostumbrados ha llegado a su fin. Ahora los gobernantes —ya sean los mexicanos con su gasolinazo, los españoles que aprietan a los más débiles con el copago de las medicinas o los que prometen más austeridad para cumplir con las metas económicas de la Unión Europea— están sirviendo al pasado, descuidando el presente y poniendo en marcha una gigantesca revolución social que no será primavera, sino otoño o incendio veraniego que lo quemará todo.

Ocho años después de la crisis no hay modelo, no hay solución, no hay culpables y nadie sabe dónde ir. Mientras tanto, acabado el Welfare State, el mensaje no es solo que el mundo será mucho peor para nuestros hijos, sino la constatación de que lo que les enseñamos no ha servido de mucho. Desde ese punto de vista, el aventurerismo político, la locura y la repetición de las escenas de El gran dictador de Chaplin tienen más sentido que nunca. La ficción cinematográfica se ha hecho realidad y los únicos que pierden son los cines de barrio que cobran entradas para mostrar a sus espectadores que todos sus sacrificios no han servido de nada.

El País
Antonio Navalón
Ciudad de México
Domingo 15 de enero de 2017.

Por su labor académica en defensa de las facultades humanas, pueblos y comunidades indígenas, así como del derecho a un medio ambiente sano y al agua, Marisol Anglés Hernández, del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM, fue distinguida con el Premio Nacional Malinalli para la Promoción de las Artes, los Derechos Humanos y la Diversidad Cultural.

El galardón, que otorga la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), “tiene relevancia para México porque somos un país multicultural; tenemos más de 62 grupos étnicos y estamos comprometidos constitucionalmente e internacionalmente con la defensa de sus derechos humanos”, señaló la investigadora.

Además, prosiguió, nos encontramos en un proceso de apertura, de acceso a los recursos naturales, pero de manera limitada, en función de los beneficios y atribuciones de los pueblos originarios.

Marisol Anglés es investigadora de tiempo completo del IIJ y especialista en derecho ambiental; parte de su obra se ha enfocado al estudio de los derechos humanos, a un medio ambiente sano y a la salud, para cuyo ejercicio es fundamental la garantía de acceso a la información, participación y justicia.

Malinalli

El Premio Nacional Malinalli fue instituido en 2009 como un homenaje anual a hombres, mujeres, instituciones u organismos cuyos esfuerzos, investigaciones, obra creativa o labor intelectual en estos campos hayan contribuido al enriquecimiento de nuestra cultura; al fortalecimiento de los valores cívicos y democráticos, de la pluralidad y la tolerancia; a la equidad de género; y a la integración social y cultural a nivel regional, nacional y mundial.

Se entrega en el marco de los festejos de aniversario de la UJAT y en su edición 2016 fueron galardonados, además de Marisol Anglés, Francisco Javier de Lucas Martín, escritor y filósofo español; Francisco Rojas Aravena, académico chileno; Rodrigo Rey Rosa, escritor guatemalteco; Salvador Malo Álvarez, físico; la cantante Yekina Pavón; el médico Juan Puig Palacios; y el ingeniero Germán Velázquez Villegas.

Los galardonados recibieron una escultura, creación del artista plástico Sebastián, realizada para este premio. La estatuilla, de 36 centímetros de altura, está esculpida en bronce y acabado en color rojo mexicano. La figura recupera la escultórica femenina prehispánica.

Puebl@Media
Ciudad de México
Domingo 15 de enero de 2017.


Cientos de poblanos se sumaron a la segunda marcha contra el gasolinazo en la Ciudad de Puebla.

Con la consigna de "Fuera Peña", los poblanos iniciaron la manifestación desde el Paseo Bravo con rumbo al Zócalo de la Ciudad.

En la marcha, también lamentaron que el Gobernador Rafael Moreno Valle Rosas se estuviera promocionando para las elecciones presidenciable del 2018.

"Queremos decirle a Peña Nieto que estamos hasta la madre de sus robos y al gober mafioso que ya pare de estarse promocionando para que México esté como Puebla", dijeron.

"Ciudadano consciente se une al contingente, se ve, se escucha, Puebla está en la lucha", gritaban en su caminar.

La manifestación llegó al Zócalo de la Ciudad entonando el Himno Nacional y al grito de Viva México.

Reforma
Norma Herrera/ Corresponsal
Ciudad de Puebla, México
Domingo 15 de enero de 2017.

  En su mensaje, Moreno Valle omitió balances acerca de los casos de feminicidios ocurridos en 2016

Tampoco explicó el fideicomiso con la empresa Evercore, con la que comprometió el Impuesto Sobre la Nómina para pago de PPS.

Comunidades poblanas se coludieron con bandas dedicadas al robo de combustible, admitió el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, al rendir su Sexto Informe.

En su mensaje, aceptó que los grupos criminales y la población, en ciertas localidades a las que no identificó ni por los municipios a los que pertenecen, se agruparon en defensa de sus intereses.

Moreno Valle mencionó que entre 2015 y 2016, los últimos dos años de su Administración, los denominados huachicoleros sustrajeron de los ductos de PEMEX un millón 71 mil litros de combustible, asegurados por corporaciones estatales.

"Un importante reto que enfrenta el Estado es el robo de hidrocarburo, ilícito en el que en algunas comunidades se han coludido con los delincuentes", mencionó el gobernador.

Sin embargo, expuso, como se trata de un delito tipificado como del fuero federal, las fuerzas públicas estatales sólo pueden actuar en flagrancia.

Comentó que en esos dos años también se aseguraron 469 vehículos de los huachicoleros y detuvieron a 144 presuntos delincuentes.

Moreno Valle aseguró que la mayoría quedan libres y por eso exhortó a los diputados federales a modificar el artículo 19 párrafo II de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para que los detenidos por robo de combustible no tengan libertad bajo fianza.

En su mensaje, Moreno Valle omitió balances acerca de los casos de feminicidios ocurridos en 2016 y tampoco explicó el fideicomiso con la empresa Evercore, con la que comprometió el Impuesto Sobre la Nómina para pago de PPS.

En el rubro de seguridad hizo una referencia de menos de 30 segundos a la recomendación emitida por la (Conavim) y a las reformas para emprender acciones contra la violencia a las mujeres.

"A fin de combatir la discriminación y violencia de género se aprobaron reformas a la legislación penal y civil", expuso.

En tanto, sobre el caso de Evercore no existió alusión tampoco al esquema de pagos de los proyectos contratados de manera multianual.

Organizan porras.

Entre los invitados al Sexto Informe de Rafael Moreno Valle, burócratas y allegados, armaron porras a favor de su jefe político rumbo a la sucesión de 2018.

"¡Rafa Presidente!", gritaron desde sus asientos funcionarios de su Administración, diputados locales, Alcaldes y empresarios.

Al acto oficial efectuado en el Centro de Convenciones de la denominada Ciudad Modelo, llegó Ricardo Anaya, presidente nacional del PAN, no así Margarita Zavala, aspirante a la postulación blanquiazul.

Reforma
Francisco Rivas
Puebla, México
Domingo 15 enero 2017.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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