La justicia del país centroeuropeo asegura que los directivos ocultaron a sus inversores el impacto financiero que iba a suponer el fraude de las emisiones


Cuatro años después de que estallara en Estados Unidos el llamado escándalo del dieselgate de Volkswagen, la justicia alemana ha acusado al actual consejero delegado de la compañía automovilística, Herbert Diess, al presidente del consejo de supervisión, Hans Dieter Pötsch y al ex director general, Martin Winterkorn, de haber cometido el delito de manipular los mercados al informar a los inversores “deliberadamente demasiado tarde”, sobre los riesgos del escándalo.

La acusación formal de la Fiscalía de Braunschweig, la misma que condenó a la empresa por el escándalo de emisiones, fue dada a conocer este martes a través de una declaración que volvió a remecer los cimientos del mayor constructor de automóviles del mundo, por encontrarse involucrados en la acusación dos de los principales directivos. La Fiscalía ya había presentado una acusación contra Martin Winterkorn en el pasado mes de abril por haber cometido durante su gestión al frente del grupo estafa grave, de vulnerar las leyes de competencia y de abuso de confianza.

"Se acusa a los miembros del Consejo de Administración de Volkswagen AG antes mencionados, antiguos o actuales, de informar deliberadamente demasiado tarde al mercado de capitales sobre las importantes obligaciones de pago del grupo por valor de miles de millones que se derivan del descubrimiento del llamado escándalo del gasóleo, contrariamente a su obligación legal, influyendo de forma ilegal en el precio de las acciones de la empresa”, señala el comunicado de la Fiscalía.

 A fines del mes de septiembre de 2015, Volkswagen tuvo que admitir que había manipulado los sistemas de escape de millones de vehículos diésel en Estados Unidos y Europa. El que fue presidente del grupo desde 2007, Martin Winterkorn, se vio obligado a dimitir por el mayor escándalo de la compañía en sus más de ochenta años de historia. Ahora la acusación de la justicia alemana está centrada en que los directivos deberían haber informado antes de que estallara el escándalo a los inversores del grupo sobre las multas resultantes, que ascendieron a miles de millones de euros.

Los inversores exigen ahora una compensación por la caída del precio de las acciones en ese momento y argumentan que los responsables del grupo deberían haber informado antes al mundo financiero sobre los riesgos de la crisis del gasóleo.

Hans Dieter Pötsch ocupaba el cargo de director financiero del Grupo Volkswagen cuando Martin Winterkorn, entonces presidente del consejo de administración, admitió manipulaciones de gases de escape en motores diésel de automóviles en los Estados Unidos. La magnitud del escándalo no se hizo evidente hasta después: 11 millones de vehículos en todo el mundo se vieron afectados y muchos propietarios de acciones del grupo automovilístico sufrieron pérdidas de precios. Herbert Diess, actual presidente del consejo de administración, se incorporó al Grupo en el verano de 2015 y, en un principio, solo era el responsable de la marca principal de Volkswagen.

La compañía no informó a los mercados financieros hasta el 22 de septiembre de 2015, varios días después de que la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) anunciara su actuación en los Estados Unidos. Sin embargo, ya había habido indicios de irregularidades. Por ejemplo, los sistemas ilegales de cierre para el control de los gases de escape ya fueron objeto de una reunión interna a finales de julio de 2015. A esta reunión asistieron Martin Winterkorn, entonces director general de la compañía, pero también Herbert Diess, actual presidente del consejo de administración de la marca Volkswagen.

Debido al escándalo, el grupo automovilístico tuvo que pagar multas e indemnizaciones por más de 29.000 millones de euros entre 2015 y 2018. Tan solo en 2018, hizo frente al pago de multas impuestas a Volkswagen (1.000 millones) y Audi (800 millones) por la Fiscalía de Braunschweig y Múnich.

Los abogados de Diess, Pötsch y Winterkorn, algo raro en la jurisprudencia, señalaron que sus respectivos clientes no eran responsables del delito de manipular los marcados.

El País
Enrique Müller
Berlín, Alemania
Martes 24 de septiembre de 2019.



La SECt ambién pretende prohibir al exCEO de Volkswagen Martin Winterkorn trabajar en cualquier compañía que cotice en bolsa en Estados Unidos.


Los Ángeles.- El regulador bursátil estadounidense anunció una demanda contra el gigante automotriz alemán Volkswagen (VW), al que acusa de haber recaudado miles de millones en bonos mientras mentía a los inversores sobre las emisiones contaminantes de sus autos.

Desde abril de 2014 hasta mayo de 2015, Volkswagen recaudó 13,000 millones de dólares en bonos y valores respaldados por activos en Estados Unidos, cuando los ejecutivos del grupo sabían que más de 500,000 vehículos en el mercado estadounidense superaban los límites legales de emisiones contaminantes, según una demanda de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) presentada el jueves por la noche en California.

Gracias a eso, VW ha obtenido cientos de millones de dólares en ganancias, dice la SEC.

Para recaudar fondos en los mercados estadounidenses, los emisores "deben proporcionar a los inversores información completa y precisa", argumenta Stephanie Avakian, funcionaria de la SEC.

"Volkswagen ha estado ocultando sus emisiones (contaminantes) durante una década mientras vendía miles de millones de dólares en bonos a inversionistas a precios inflados", dice el organismo.

La SEC tiene la intención de recuperar ganancias indebidas con intereses y multas. También pretende prohibir al exCEO de Volkswagen Martin Winterkorn trabajar en cualquier compañía que cotice en bolsa en Estados Unidos.

En un comunicado, el grupo alemán respondió que considera el caso de la SEC como "incorrecto" tanto desde el punto de vista judicial como fáctico y anunció que se opondrá enérgicamente.

"La SEC intenta un procedimiento sin precedentes relativo a valores solo vendidos a inversionistas conocedores que no se han visto perjudicados y a quienes se les ha pagado a tiempo y en su totalidad con intereses", dijo VW en el comunicado.

El grupo argumenta que el regulador estadounidense no acusa a ninguna persona responsable de emitir bonos por haber sabido que las emisiones de contaminantes excedieron los umbrales permitidos por Estados Unidos, sino que "solo repite las acusaciones no probadas contra del exdirector general de Volkswagen que no participó" en este caso.

El "dieselgate" ha costado hasta ahora más de 31,700 millones de dólares en retiros de vehículos y procedimientos legales al gigante automotriz. La mayor parte de esta suma se pagó en Estados Unidos, donde Volkswagen ha reembolsado a casi medio millón de clientes.

AFP
Los Ángeles Cal. EU.
Viernes 15 de marzo de 2019.


Tres años después de que estallara el “dieselgate”, Volkswagen se enfrenta a partir del lunes a su primer gran juicio en Alemania por haber falseado datos de las emisiones de motores diésel, un escándalo industrial con resonancia planetaria.
El tribunal regional de Brunswick, que inicia el lunes a las 08H00 GMT sus sesiones que durarán al menos hasta 2019, deberá determinar si el gigante del automóvil tuvo la obligación de informar antes a los mercados financieros del engaño, para evitar duras pérdidas a sus accionistas.

El inicio del escándalo, en una Alemania entonces orgullosa de una de sus joyas exportadoras, tuvo lugar el viernes 18 de septiembre de 2015. Ese día las autoridades de Estados Unidos acusaron a Volkswagen de haber utilizado en 11 millones de vehículos un software capaz de falsear los resultados de las pruebas de emisiones de gases, disimulando así el nivel real de contaminación.

En cuanto abrió el lunes siguiente la bolsa, la acción de Volkswagen perdió hasta un 40% en dos días, lo que condujo a los inversores a reclamar una suma de cerca de 9.000 millones de euros.

El juicio que se inicia el lunes no decidirá sobre las 3.560 demandas individuales, pero responderá a unas 200 preguntas comunes a esas acciones judiciales, según un “procedimiento modelo” propio al derecho alemán

Obligación legal

El problema central es saber si Volkswagen eludió su obligación legal de publicar en el momento adecuado “cualquier información interna” susceptible de influir en la cotización de su acción.

Los abogados del fondo de inversiones DeKa -que ejerce de “demandante modelo” en el juicio- aseguran que la dirección estaba al corriente del fraude y debió revelarlo entre 2008 -cuando fue implementado el programa- y septiembre de 2015.

Volkswagen, primer fabricante de automóviles del mundo, afirma por su lado que la iniciativa del engaño es atribuible a unos pocos ingenieros que actuaron sin advertir a la dirección. Y cuando la dirección fue alertada por las autoridades estadounidenses, no supo evaluar la magnitud del escándalo, argumenta.

El rol de Martin Winterkorn, ingeniero que dirigió Volkswagen de 2007 a 2015, y que se vanagloriaba de conocer “cada tornillo” de sus modelos, será especialmente examinado.

Volkswagen indicó en 2016 que su exjefe fue advertido por un memorándum en mayo de 2014 de irregularidades en los niveles de emisiones en Estados Unidos, aunque no precisa si Winterkorn lo leyó.

Cascada de procesos

El de Brunswick no es el único proceso judicial en marcha en el marco de este “dieselgate”.

Varias fiscalías alemanas han lanzado investigaciones por fraude, manipulación de cotización bursátil o publicidad engañosa contra empleados de Volkswagen, pero también de sus marcas Audi y Porsche, así como de Daimler o Bosch.

La investigación de la fiscalía de Brunswick, competente para la región donde Volkswagen tiene su sede en Wolfsburgo implica a más de 40 personas.

Más allá de las responsabilidades individuales, la misma fiscalía impuso a Volkswagen en junio una multa de 1.000 millones de euros por “incumplimiento en su deber de vigilancia”, única incriminación penal que puede ser reprochada a una empresa.

Hasta ahora el “dieselgate” le ha costado al grupo 27.000 millones de euros en llamadas a revisión de vehículos y procesos judiciales.

En Estados Unidos, donde VW se declaró culpable por fraude y obstrucción a la justicia, ocho antiguos y actuales directivos de Volkswagen, entre ellos Winterkorn, fueron imputados entre otros cargos por “fraude” y “conspiración”.

AFP
 Yann SCHREIBER
Viernes 7 septiembre 2018.


En la planta Volkswagen (VW) de México se descartaron efectos negativos por la llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos, o por el alza a la gasolina, ya que lo más fuerte para la marca fue el dieselgate.


Puebla.- En la planta Volkswagen (VW) de México se descartaron efectos negativos por la llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos, o por el alza a la gasolina, ya que lo más fuerte para la marca fue el dieselgate.

El dieselgate fue el escándalo que tuvo que enfrentar la empresa por trucar los motores diesel de sus vehículos comercializados en Estados Unidos, el cual fue detectado por autoridades de ese país, en septiembre del 2015.

El secretario general del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen de México (Sitiavw), Rey David García Avendaño, comentó que en este arranque del año, y con base en el calendario de producción, la fábrica cuenta con estabilidad.

Comentó que, por día, se fabrican más de 2,000 unidades, que comprende los modelos Golf, Golf Variant, Jetta y New Beetle, los dos últimos retomaron su producción la semana pasada.

El efecto negativo que, se prevé, sufrirán todas las empresas, tras las medidas anunciadas por Trump de subir aranceles e impuestos a las fábricas que importen a Estados Unidos, ya lo tuvo la empresa en el 2016 por el dieselgate, y dicho suceso representó pérdidas económicas importantes para el consorcio alemán, expuso el secretario general.

Manifestó que no corresponde al sindicato, conformado por cerca de 8,769 basificados, el dar un pronóstico de cómo será el 2017 para Volkswagen, ya que ellos están enfocados a cumplir con las metas de producción establecidas.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, en el 2016, la armadora alemana produjo 414,685 vehículos, es decir, 42,832 menos que los ensamblados en el 2015, equivalente a 9.4% menos, mientras que sus exportaciones cayeron 15.1%, ya que fueron sólo 333,940 autos comparado con los 393, 263 del año previo.

García Avendaño previó que ante una posible afectación, la estrategia que se tiene se basa en el trabajo y la unidad “realmente el mercado no depende de los trabajadores sino de los clientes”.

Tiguan comienza en marzo

El secretario general dijo que será en marzo cuando se arranque la producción de la camioneta Tiguan, por lo que ya están en la fase de pruebas del nuevo segmento construido en la planta ubicada en el municipio de Cuautlancingo.

miguel.hernandez@eleconomista.m

El Economista
Miguel Hernández
Ciudad de Puebla, Mx.
Miércoles 25 de enero de 2017.

 

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