•    Al ser espacios intervenidos para atraer turismo ya no se pueden considerar destinos tradicionales, afirmó Álvaro López, del Instituto de Geografía de la UNAM


Cuando la gente visita un pueblo mágico piensa que llega a un sitio de tradiciones, pero en realidad se trata de un espacio intervenido para atraer turismo, “por lo tanto, ya no se puede considerar tradicional”, afirmó Álvaro López López, investigador del Instituto de Geografía (IGg) de la UNAM.

Son una representación de lo que en nuestro imaginario consideramos que puede ser el turismo de “pueblo”. Desde el punto de vista académico se le llama espacio disneyzado, por haber sido modificado para representar la imagen del pueblo típico mexicano, pero desde la perspectiva de los planeadores y gestores del turismo.

A veces esta visión es generada a partir de referentes que se encuentran en fotografías, en el cine, o se conocen a través de relatos o escritos, precisó.

En los últimos años los pueblos mágicos han tomado fuerza en organización turística. La mayoría de estas localidades se encuentran tierra adentro, aunque los hay en litorales como Loreto y Todos Santos, en Baja California Sur.

Cuando un sitio recibe este nombramiento, la Secretaría de Turismo otorga un reconocimiento que permite su difusión a nivel nacional e internacional, explicó.

Sin embargo, señaló el especialista en geografía del turismo, “esta designación incide de manera determinante en la transformación del espacio local, sin que sus habitantes decidan ni se beneficien”.

Por lo general se remozan los centros históricos para ofrecer una imagen agradable a los visitantes, pero estos arreglos hacen que el espacio sea elitista, pues al ser intervenido crece el interés por comprar o rentar, lo que eleva el costo; entonces la población local suele vender para irse a lugares retirados, sin ser favorecidos con la derrama turística, expuso.

Entra capital privado (regional, nacional, incluso extranjero), se empieza a crear una imagen y un pueblo diferente, al cual llegan a vivir personas retiradas, principalmente de Estados Unidos y Canadá, o mexicanos de clases media y alta, subrayó.

Quienes tienen predios en los centros históricos y han tenido la capacidad económica para invertir y ofrecer servicios turísticos los acondicionan como hoteles, posadas y restaurantes, o crean una compañía tour operadora para ofertar recorridos. “Pero quienes no tienen la posibilidad muchas veces se contratan como empleados en los lugares donde alguna vez vivieron”.

Además, estas políticas benefician sólo a algunas localidades (las incluidas en la lista de pueblos mágicos), cuando deberían ir dirigidas a mejorar las condiciones de vida de la población en general y los entornos, para tener espacios en los que en realidad se muestren las costumbres y tradiciones, aseveró.

“No es suficiente con pintar algunas calles, meter drenaje en el centro histórico y arreglar el quiosco para tener un pueblo mágico. Es necesario ejercer presupuesto en el ámbito turístico y ser la población local quien decida cómo presentar su realidad y la forma de insertarse en esta dinámica”, concluyó.

Puebl@Media
Ciudad de México
Martes 17 de julio de 2019.


•    A nivel nacional la cifra alcanza los 45 mil millones de pesos anuales, lo que representa el doble del presupuesto de la Conagua en 2019: Daniel Rocha Guzmán, coordinador ejecutivo del PUMAGUA de la UNAM
•    En la CdMx se requieren 90 mil millones de pesos para rehabilitar los 12 mil kilómetros de tubería que componen la red de servicio. Para esa obra se necesitaría el presupuesto de 17 años y medio del SACMEX, dijo

La compra de agua embotellada representa un desembolso considerable para los mexicanos; tan solo en la Ciudad de México se gastan cuatro mil millones de pesos al año, y a nivel nacional la cifra alcanza los 45 mil millones de pesos, afirmó Daniel Rocha Guzmán, coordinador ejecutivo del Programa de Manejo, Uso y Reúso del Agua (PUMAGUA) de la UNAM.

El gusto por el agua embotellada es relativamente nuevo en nuestro país: hacia 1980 era artículo para las élites económicas, y con los sismos de 1985 su consumo se extendió debido a la ruptura de tubos de abastecimiento.

A partir de ahí se generaron políticas públicas de salud que recomendaban hervir el agua antes de consumirla, y en 1991, debido a una epidemia de cólera, además de hervirla se pedía clorarla; esto derivó en la aparición de marcas comerciales que ofrecían un producto seguro.

En la actualidad esta situación tiene que ver con la baja confianza que la población tiene en la calidad del agua que recibe en sus casas, expuso Rocha Guzmán.

“El agua de la Ciudad de México es confiable en sí, hasta la toma, pero hay condiciones que la hacen poco apta para consumo humano, como su almacenamiento en cisternas o tinacos; ahí pierde su calidad, y más cuando permanece estancada tiempo prolongado y no se da mantenimiento y limpieza a estos contenedores”, dijo.

Estos factores hicieron que el agua embotellada se popularizara y se cambiaran los hábitos de consumo; además, han surgido campañas que la asocian con la salud.

El agua en costos

En este producto los habitantes de la CdMx gastan cuatro mil millones de pesos al año, y a nivel nacional la cifra es de aproximadamente 45 mil millones de pesos, “casi el doble del presupuesto de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para 2019”, afirmó Rocha Guzmán.

No obstante, en esta metrópoli se requieren aproximadamente 90 mil millones de pesos para rehabilitar los 12 mil kilómetros de tubería que compone la red de servicio, pero para llevar a cabo esa obra se necesitaría el presupuesto de 17 años y medio del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMEX), o el equivalente a las ventas a nivel nacional de agua embotellada de dos años.

El universitario detalló que este año el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMEX) recibió un presupuesto de cinco mil 200 millones de pesos, y requiere por año una inversión de entre siete y ocho mil millones para reparación de fugas y sustitución de infraestructura.

Esta inversión es necesaria, pero también es indispensable que la población dé mantenimiento a cisternas y tinacos para que la calidad del recurso no disminuya y se comience a recuperar la confianza, concluyó.

Puebl@Media
Ciudad de México
Viernes 12 de julio de 2019.



•    Cada año se registran en promedio tres tesis sobre este género musical en la Universidad Nacional
•    Su contribución al rock se refleja en intérpretes, músicos y letristas; una fonoteca de programas alusivos en Radio UNAM; y el primer mercado de la especialidad en América: el Tianguis Cultural del Chopo

La UNAM no sólo ha sido gestora del conocimiento en ciencias tecnología y humanidades, también alcanza al arte, y una de sus ramas es el género musical con mayor fuerza cultural: el rock.

Intérpretes, músicos, letristas, egresados de la Facultad de Música (FaM, antes escuela nacional) y de varias entidades universitarias han contribuido y aportado al desarrollo rockero nacional.

El amor por el rock ha quedado plasmado en la memoria sonora de la Fonoteca “Alejandro Gómez Arias” de Radio UNAM, y extiende sus alas al primer mercado del género en Latinoamérica: el Tianguis Cultural del Chopo, que surgió en 1980 como un proyecto del Museo Universitario de mismo nombre, y sigue vigente.

A propósito del Día Mundial del Rock, que se celebra este 13 de julio, Manuel Suárez Lastra, director del Instituto de Geografía (IGg) de la UNAM, recordó el primerísimo concierto de rock en Ciudad Universitaria, hace 25 años, en el Estadio de Prácticas “Roberto Tapatío Méndez”.

“La banda estelar era Santa Sabina, y de ahí se empezaron a organizar varios en la explanada central, en el estacionamiento del Estadio Olímpico, en el Espacio Escultórico, donde nosotros alternamos con Café Tacuba y Jorge Reyes”, recordó Suárez Lastra, entonces voz principal de su grupo “Guillotina”, y ahora vocalista de “Motor”.

El rock en el trabajo académico

En la Universidad Nacional el trabajo académico sobre este género se refleja en casi tres investigaciones y tesis de grado por año. La primera registrada oficialmente fue en 1986, cuando se gestaba el movimiento denominado “Rock en tu idioma”.

Hasta 2018 se han realizado 95 trabajos recepcionales con estricta evaluación académica. El primero fue “Lírica popular en el rock de los sesentas (1955-1970)”, tesis que para obtener el título de licenciado en Lengua y Literaturas Modernas Inglesas presentó María de Lourdes Gallego Martín del Campo (1986).

Así se escribieron otras en las carreras de Artes Visuales, Ciencias de la Comunicación, Ciencia Política y Administración Pública, Historia, Etnomusicología (referente a rock chamula), Desarrollo y Gestión Interculturales, maestría en Bibliotecología y Estudios de la Información, Psicología, Sociología, Diseño y Comunicación Visual, y Lengua y Literaturas Hispánicas.

Una particular fue la “Encuesta de síntomas y factores de riesgo asociados a trastornos de voz en cantantes de rock”, tesis con la que Arienne Menéndez obtuvo el grado de Especialista en Comunicación, Audiología y Foniatría, en la Facultad de Medicina (FM).

Otras propuestas se refieren a cómo escuchar rock progresivo instrumental reducía el nivel de ansiedad en estudiantes universitarios, o a la construcción de un museo del rock en México.

Licenciados del rock

Suárez Lastra, hoy politólogo y doctor en Geografía, con la responsabilidad de dirigir el IGg, aseguró que la mayor aportación de la UNAM es que en el campus central, hace 25 años, se gestó el público masivo del rock en México.

“La Universidad era el foro, el primero para ese tipo de conciertos masivos, de ahí salió la idea del festival ‘Vive Latino’. Se percataron que el rock mexicano ‘jalaba’ gente, por supuesto la motivación de los conciertos en 1994 era porque se buscaba apoyo al movimiento zapatista en Chiapas”, apuntó.

El titular del IGg subrayó que siempre ha realizado su actividad académica y musical a la par. “Es muy fácil, porque sucede en horarios distintos y para eso tienes dos lóbulos del cerebro. Son actividades realmente compatibles. Además, una de las funciones sustantivas de la Universidad es la difusión de la cultura.

“Creo que ser universitario y tocar en una banda de rock, bailar, ser poeta, tocar un instrumento, pintar, escribir, o cualquier forma de arte te hace más completo. El rock es la mitad de mi vida, sin esa parte sería muy aburrido el resto”.

No es un género menor

José Arean es egresado de la Escuela Nacional de Música, hoy FaM, y graduado con honores en Dirección Orquestal por el Conservatorio de Viena. Fue asistente de Herbert von Karajan durante 10 años, y aseguró que “el rock no es, de ninguna manera, un género menor”.

Tuvo sus primeros acercamientos a este género en español con la banda argentina Serú Giran. En la adolescencia conoció a sus cómplices musicales, con los que formaría su primera banda de rock: Bon y los Enemigos del Silencio, que a la postre lo llevaría de gira por 25 ciudades con Hombres G, y ser el grupo que abrió el mítico primer concierto internacional en México: Rod Stewart, en el Estadio Corregidora de Querétaro.

“El rock es muy diferente a la música clásica, sin duda. El blues tiene menos acordes, solamente tres. El hecho de ser música popular mexicana no la hace menor en comparación con la música académica, por el simple hecho de su complejidad”, explicó.

Arean, quien ha sido director huésped con la Orquesta Sinfónica Nacional, la Filarmónica de la Ciudad de México, la OFUNAM, la Orquesta Sinfónica Carlos Chávez y la Orquesta Sinfónica del Conservatorio de Viena, entre otras, aseguró que la expresión que tiene el rock es un tipo de energía y de comunicación con el público, que rara vez se da en un concierto clásico.

“La improvisación, es vivir el momento absoluto, casi zen, donde no existe ni el pasado ni el futuro, sólo ese instante, cosa que sucede también en el jazz: ése es un valor que no tiene la música clásica y que lleva una fuerza expresiva enorme. Entonces, hacer vibrar a 60 mil personas en un estadio, sentir esa electricidad que hay en el rock no demerita el poder hacer una 5ª Sinfonía de Mahler, simplemente son cosas distintas”, acentuó.

El rock tiene como característica ser una manifestación que se identifica con la cultura joven, con la cultura de la rebeldía, con la protesta, con el antagonismo sistémico; entonces hay una relación muy íntima con la Universidad, porque la cultura joven siempre estará aliada al rock, concluyó el director de la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes.

Puebl@Media
Ciudad de México
Viernes 12 de julio de 2019.


•    El equipo científico es encabezado por Martha Lydia Macías Rubalcava, del Instituto de Química

A partir de hongos que se encuentran dentro de las plantas, científicos de la UNAM desarrollan agroquímicos de origen natural, que además de tener menor impacto ambiental y toxicológico, son capaces de inhibir el crecimiento de malezas y microorganismos fitopatógenos que atacan cultivos.

Los investigadores del Instituto de Química, encabezados por Martha Lydia Macías Rubalcava, ya cuentan con compuestos para impedir, por ejemplo, el desarrollo de Fusarium oxysporum, que ataca al jitomate, cultivo de gran importancia económica en México.

Los hongos endófitos son microorganismos que habitan en los tejidos internos de las plantas sin causar síntomas de enfermedad; se encuentran en todas ellas y forman parte de sus mecanismos de defensa.

“Dentro de su hospedera, obtienen nutrición y protección, y en retribución algunos tienen la capacidad de proporcionar mecanismos de defensa a la planta, a través de la producción de metabolitos secundarios con propiedades antimicrobianas. Eso nos llevó a buscar compuestos con actividad biológica, producidos por hongos endófitos, y eficaces en la agricultura”.

Estos microorganismos también pueden ser útiles como agentes de control biológico, pues producen moléculas activas, incluyendo compuestos orgánicos volátiles, que inhiben a distancia el crecimiento de patógenos.

La universitaria resaltó que la agricultura se enfrenta a pérdidas importantes por ataque de plagas, microorganismos fitopatógenos y malezas; para combatirlos se utilizan agroquímicos de origen sintético, que por su uso indiscriminado ocasionan graves problemas toxicológicos y ambientales, así como de resistencia. En contraste, con los compuestos que producen los hongos endófitos se pueden obtener agroquímicos alternativos. “Éste es el objetivo de mi línea de investigación”.

Se estima que hay más de cinco millones de especies de hongos, y dos millones corresponden a hongos endófitos, pero no se ha estudiado ni el cinco por ciento de ellos, precisó.

“Cada planta puede hospedar una cantidad enorme de hongos endófitos, pero no todos presentan actividad biológica sobresaliente, pero en cada planta hay la posibilidad de que más de un aislamiento tenga potencial para el desarrollo de bioplaguicidas”.

Dependiendo de la zona de recolección de las hospederas es la cantidad de hongos que albergan. En este caso, la científica y sus colaboradores trabajan en áreas de alta diversidad biológica, específicamente en la Reserva de la Biósfera Sierra de Huautla, en Morelos.

Para elegir a las plantas hay diferentes criterios: que tengan un uso reconocido en la medicina tradicional, que sean longevas, endémicas o que vivan en ambientes extremos –sequía o salinidad–, porque los microorganismos que las colonizan podrían ejercer un papel importante en sus mecanismos de resistencia y sobrevivencia.

En este caso, colectar especies vegetales en una zona de alta diversidad biológica permite aislar hongos endófitos de las mismas características.

“Se seleccionan bajo un criterio ecológico: sin hojas dañadas o manchadas, o que no hayan sido atacadas por insectos, porque es muy probable que los metabolitos secundarios que producen los endófitos que las colonizan estén contribuyendo a protegerlas”.

Las colectas se hacen en diferentes épocas del año, y las plantas analizadas pertenecen a diferentes familias y especies, como Gliricidia sepium, Haematoxylum brasiletto, Bursera simaruba y Hippocratea acapulcensis, entre otras”.

Mediante bioensayos de antagonismo se elige a los hongos endófitos con mayor potencial para producir moléculas activas. Los hongos se cultivan y se obtienen extractos orgánicos útiles para el aislamiento de compuestos capaces combatir los daños ocasionados por plagas y patógenos. Posteriormente esos compuestos se someten a pruebas más específicas para determinar su modo de acción.

Una vez aislados los compuestos y establecido su mecanismo de acción, se requieren pruebas de toxicidad, así como de eficacia en invernadero y en campo.

Por último, Macías mencionó que los avances de esta investigación, financiada por el Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica de la UNAM y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, se han dado a conocer en publicaciones internacionales como Journal of Agricultural and Food Chemistry,Food Microbiology, Journal of Applied Microbiology y Applied Microbiology and Biotechnology.

Puebl@Media
Ciudad de México
Domingo 7 de julio de 2019.


•    Nunca se han utilizado porque no son necesarias; además, su costo las hace inviables, afirmó Pilar Castañeda, de la FMVZ de la UNAM
•    México es el consumidor número uno de huevo en el mundo, con casi una caja por persona al año; también comemos de 30 a 32 kilos de carne de pollo en ese lapso
•    La carne de pollo carece de grasa entre las fibras musculares, es proteína altamente digestible y es fuente de vitamina B3, hierro, ácido fólico y otros nutrimentos

El uso de hormonas para el crecimiento de pollos destinados al consumo humano es un mito. Nunca se han utilizado ni se utilizarán porque no son necesarias; además, su costo las hace inviables, afirmó Pilar Castañeda, académica de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM.

En México la carne de pollo es la más consumida: de 30 a 32 kilogramos por persona al año, debido principalmente a que es la más barata y accesible para la población.

“Su consumo es seguro, pues además de estar libre de hormonas, tiene bondades importantes para la dieta: carece de ‘marmoleo’ o grasa entre las fibras musculares, a diferencia del cerdo y la res; el pollo tiene la habilidad de depositar la grasa en la piel. Es fuente de fósforo, calcio, magnesio, vitamina B3, ácido fólico y hierro, entre otros nutrimentos; es proteína altamente digestible, por eso se recomienda a los enfermos”.

Nuestro país está ubicado en el top ten de los productores de carne de pollo y huevo del mundo, con el sexto y cuarto lugares, respectivamente. En América, sólo Brasil y Estados Unidos son más relevantes. Somos el consumidor número uno de huevo en el orbe, con una caja por persona al año: alrededor de 22 kilogramos.

La especialista explicó que uno de los factores que ha hecho que la avicultura crezca a ese nivel es la tecnificación. La de aves es la producción pecuaria que más tecnología emplea, tanto que es posible colocar vacunas a nivel embrionario con ayuda de robots.

La cría de pollos es “muy noble”, porque son animales “tremendamente eficientes” para convertir el grano en carne, y rápidamente ganar el peso que se requiere para su comercialización.

Hormonas, poco factibles

Castañeda, consejera del Instituto Nacional Avícola, acentuó que la principal razón para descartar el uso de hormonas en los pollos es la económica, “no son costeables”. Además, en un ciclo de vida largo de esta ave (10 semanas) no habría tiempo suficiente para que las hormonas tuvieran efecto, así que su uso no reportaría beneficio alguno.

No obstante, el mito de su uso continúa y no es fácil encontrar referencias al respecto, señaló Castañeda. En la década de los 50, en Europa hubo un problema de niños con precocidad en genitales. Después de una investigación se encontró dietilestilbestrol en la comida para bebés.

“Al parecer esa hormona se utilizaba en bovinos, pero actualmente está prohibida en nuestro país y en muchas otras naciones. Así pudo surgir la idea de que en todas las especies se utilizan, pero es mentira”.

Se han hecho experimentos consistentes en inyectar a diario, durante 49 días, hormonas de crecimiento a pollos, y no hubo beneficios; las aves pesaron lo mismo que las que no estaban inyectadas, aseguró.

Mejoramiento genético

En la década de 1950 un pollo alcanzaba el peso de mercado en 10 u 11 semanas, actualmente lo hace en siete, debido a varios factores, uno de ellos es el mejoramiento genético.

“En una población se eligen los mejores animales: a los que crecen más rápido con la alimentación y desarrollan mayor masa muscular se les cruza entre ellos”.

Luego se agregan animales que muestran características de otras poblaciones, hasta llegar a un nivel donde los padres heredan esas particulares a sus descendientes. Este mejoramiento ha sido desarrollado por más de 100 años, y con mucho tiempo y dinero se obtienen estirpes genéticas.

Pilar Castañeda reconoció que México tiene dependencia genética, pues las empresas compran en el extranjero parvadas progenitoras y reproductoras, que darán origen a los pollos de engorda.

La gente cree que el pollo que consumía hace 30 o 50 años es igual al de ahora, pero hoy expresan todo su potencial genético gracias a factores como la nutrición, un programa de medicina preventiva, instalaciones adecuadas y alejadas de zonas habitacionales, fábricas y otro tipo de explotaciones pecuarias, con bioseguridad y un ‘vacío sanitario’ (estricta limpieza).

En el Instituto Nacional Avícola participan expertos de 12 instituciones de docencia e investigación, médicos, ingenieros en alimentos, nutriólogos, veterinarios e ingenieros químicos, quienes se han dado a la tarea de informar que el uso de hormonas en pollo es falso, concluyó.

Puebl@Media
Ciudad de México
Jueves 4 de julio de 2019.



•    Bacterias, oxígeno atmosférico, radiación ultravioleta y fuerza mecánica de las olas fragmentan 99 por ciento del plástico en partículas imperceptibles, con riesgo para las especies marinas y la humanidad
•    Pese a las bajas concentraciones de microplástico en ecosistemas costeros mexicanos, se confirma su presencia para ser transferido al humano a través del consumo de recursos pesqueros, revela informe del ICML de la UNAM
•    Para promover el estudio de microplásticos en 14 países de la región, el ICML forma parte del proyecto “Fortalecimiento de la vigilancia y respuesta regional para entornos marinos y costeros sostenibles”

En el mundo, cada año se arrojan al océano entre cinco y 13 millones de toneladas de plásticos, y para 2050 la cantidad aumentará cinco veces, aseguran investigadores del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICML) de la UNAM.

El uso irresponsable de esos desechos rebasa cualquier esfuerzo de manejo adecuado, situación que se agrava por la acción bacteriana, el oxígeno atmosférico, la radiación ultravioleta y la fuerza mecánica de las olas, que provocan que el 99 por ciento del plástico se fragmente en partículas minúsculas e imperceptibles (de uno a cinco milímetros), conocidas como microplásticos, que afectan a las especies marinas y, en consecuencia, a todo el sistema biológico.

En México, y en la mayoría de los países de Latinoamérica, el estudio de microplásticos es incipiente, lo que hace difícil diagnosticar los daños que se producen. “Ya se han encontrado estas partículas en organismos acuáticos, por lo que inferimos que no sólo contaminan nuestros mares, sino también los alimentos marinos que consumimos, lo que representa un riesgo para la salud humana”, detalló Jorge Feliciano Ontiveros Cuadras, investigador del ICML.

Para promover el estudio de microplásticos en 14 países de la región, la Unidad Académica Mazatlán del ICML, con auspicio del Organismo Internacional de Energía Atómica (IAEA, por sus siglas en inglés), forma parte del proyecto “Fortalecimiento de la vigilancia y respuesta regional para entornos marinos y costeros sostenibles”.

El equipo de trabajo, conformado por Ana Carolina Ruiz Fernández, Jorge Feliciano Ontiveros Cuadras, Joan Albert Sánchez Cabeza, Raquel Briseño Dueñas, Federico Páez Osuna y Sergio Rendón Rodríguez, académicos del ICML, con la colaboración de Lorena Ríos-Mendoza, de la Universidad de Wisconsin Superior, en Estados Unidos, impulsaron el estudio para analizar, de diciembre de 2018 a enero de 2019, la arena de seis playas del sur de Sinaloa, y el agua superficial del Estero de Urías y la bahía de Mazatlán.

“Son de los primeros esfuerzos para estudiar la situación de estas partículas en nuestro país; estamos convencidos de que debemos conocer la magnitud del problema para implementar acciones que permitan reducir su ingreso a nuestras playas y sistemas acuáticos”, dijo Ontiveros Cuadras.

Microplástico en las playas

Los resultados indicaron que la concentración de microplásticos en las playas del sur de Sinaloa oscila entre una y 10 partículas por kilogramo de arena. Estos valores preliminares son considerablemente menores que los registrados en zonas costeras de otros países, como Estados Unidos (entre 13 y 51 partículas por kilogramo), Taiwán (entre cuatro y 532) y Alemania (entre 14 y 532 partículas por kilogramo).

En las aguas superficiales alrededor de Mazatlán, el promedio es de 2.3 partículas por metro cúbico, equivalente a una tercera parte de la concentración promedio registrada para el norte del Golfo de México (6.0 partículas m-3), y una décima parte en comparación con otros sitios del mundo, como Corea del Sur (211 partículas m-3).

“Pese a las bajas concentraciones, se confirma la presencia de estos contaminantes en nuestros ecosistemas costeros, así como su disponibilidad para ser transferidos al ser humano a través del consumo de recursos pesqueros”, revela el informe.

Los investigadores alertaron que las escorrentías con desechos plásticos se incrementan sustancialmente con las lluvias, por lo que es necesario continuar con el monitoreo de arenas y agua de mar durante la próxima temporada de lluvias, a fin de evaluar el estado de la contaminación en Mazatlán.

Como resultado del proyecto, se divulgó la carta compromiso “Por un Mazatlán Libre de Plásticos”, para alentar la participación ciudadana, del sector público, académico y privado, y generar un marco legal que limite el uso de plástico, además de llevar a cabo una labor de concientización y educación ambiental, de la que ya se obtuvieron las primeras firmas de apoyo.

Puebl@Media
Ciudad de México
Martes 2 de julio de 2019.


•    Producirá conocimiento académico innovador sobre ambos temas en relación con la desigualdad, injusticia y violencia

•    Junto con organizaciones de la sociedad civil, incidirá para visibilizar ambos fenómenos y definir políticas públicas orientadas a erradicarlos

La UNAM creó el Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Racismo y Xenofobia (SURXE), a fin de generar conocimiento, investigar y combatir esos dos fenómenos sociales que requieren de un profundo análisis y comprensión, tanto por sus efectos negativos a lo largo de la historia, como por su trascendencia en un mundo globalizado.

También promoverá en medios académicos, seminarios, redes, congresos y foros investigación, el debate y divulgación de temas relacionados.

Participarán los institutos de investigaciones Filosóficas (IIFs), Jurídicas (IIJ), Históricas (IIH) y Sociales (IIS); las facultades de Ciencias (FC), Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) y Filosofía y Letras (FFyL); los centros de investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH), sobre América Latina y el Caribe (CIALC), sobre América del Norte (CISAN); Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales (CEPHCIS) y la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) Morelia.

El racismo es una forma de poder relacionada con la construcción de prejuicios y estigmas, de la que derivan procesos de normalización perjudiciales para la sociedad, pues contribuyen a la desigualdad, injusticia y violencia. En tanto, la xenofobia está ligada al nacionalismo y al racismo, nocivo para una convivencia humana armoniosa y pacífica.

En México coexisten personas de diversos orígenes, identidades y valores, pero también subsisten, se adoptan y reproducen formas y expresiones de racismo y xenofobia. Por ello, el SURXE, dependiente de la Secretaría de Desarrollo Institucional, se dedicará a estudiar, debatir y combatir ambos temas durante los próximos tres años, renovables según sus resultados.

Indagar y visibilizar

El SURXE producirá conocimiento académico innovador e interdisciplinario sobre el racismo y la xenofobia, en relación con la desigualdad, injusticia y violencia; difundirá y extenderá el conocimiento sobre estos fenómenos y las iniciativas de combate; favorecerá su visibilización, así como su combate mediante estrategias diversas.

De igual manera, incidirá con conocimiento académico, y en colaboración con organizaciones de la sociedad civil, en la definición de políticas públicas orientadas a erradicarlos.

Entre sus actividades, este nuevo seminario de la UNAM organizará conferencias, cursos, talleres y mesas redondas interdisciplinarias, y contará con publicaciones impresas y electrónicas de sus actividades.

La idea del SURXE es colaborar con instituciones gubernamentales, organizaciones civiles y sociales e instancias tomadoras de decisiones, en la definición e instrumentación de políticas públicas que atiendan y erradiquen el racismo y la xenofobia en todas sus formas.

Puebl@Media
Ciudad de México
Martes 25 de junio de 2019.


•    El Premio Nobel de la Paz 2006 estuvo en la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM; llamó a los jóvenes a desarrollar negocios que tengan como meta resolver problemas reales y no sólo generar ganancias económicas

•    Necesaria mayor equidad en mejores condiciones de acceso a capital, dijo William Lee, coordinador de la Investigación Científica de la Universidad Nacional

•    En tanto, el director de la FCA, Tomás Rubio, resaltó que desde 2012 en la Facultad cuentan con una escuela de emprendedores sociales


Con emprendedores sociales que generen nuevas ideas para resolver problemas reales y no para hacerse ricos, es posible afrontar asuntos emergentes del mundo y lograr que haya cero pobreza, cero desempleo y cero emisiones de carbono, afirmó Muhammad Yunus (Bangladesh, 1940), Premio Nobel de la Paz 2006.

En la Facultad de Contaduría y Administración (FCA) de la UNAM, Yunus dictó la conferencia magistral “Un mundo de tres ceros y la importancia de la juventud”.

Previo a la conferencia, el coordinador de la Investigación Científica, William Lee Alardín, quien fungió como anfitrión, señaló que este evento está acorde con los objetivos del desarrollo sostenible, que pasan por ejes como el medio ambiente, la salud, la equidad, bienestar de la población y desarrollo.

“Y eso es imposible de lograr si no se tiene mayor equidad en las condiciones de acceso de la población a lo que puede derivar en su bienestar”.

Destacó que es el eje del trabajo de Yunus, quien ha creado un modelo de microcréditos basado en el retorno del capital y en el apoyo a los más pobres, especialmente a las mujeres.

Microcréditos, retorno y soluciones

En su conferencia, el llamado “banquero de los pobres” explicó, ante un colmado auditorio Carlos Pérez del Toro, sus ideas sobre los microcréditos, que consisten en prestar dinero a los más pobres para cubrir necesidades básicas como comprar un excusado o iniciar un modesto negocio de venta de verduras.

Estos microcréditos tienen como objetivo resolver un problema real, ya sea una necesidad alimentaria o sanitaria, así que se basan en prestar dinero a las personas sin recursos, quienes retornan el capital, que sirve no para enriquecerse sino para seguir ayudando a otros.

Yunus narró que comenzó a desarrollar esta idea en su natal Bangladesh, no dentro de las aulas donde era profesor de economía, sino en los pueblos cercanos, repletos de gente tan pobre que sobrevivía en hambruna.

Dispuesto a ayudar a una sola de esas personas, decidió prestarle dinero, siempre considerando el retorno del capital. Pronto se corrió la voz de que prestaba dinero en condiciones accesibles para los pobres, a quienes alejó de préstamos tradicionales que sólo los empobrecían más.

“Pensé en alejarlos de esos tiburones y en ayudarlos con microcréditos para iniciar, por ejemplo, un modesto puesto de alimentos. Poco a poco gané su confianza y el modelo se comenzó a enriquecer, pues había un retorno del dinero, la solución del problema inicial y el capital para prestar más a otras personas”, narró.

Cuando su modelo demostró tener éxito, formó con sus alumnos un pequeño banco al que llamó Grameen (banco del pueblo), el cual se ha convertido con su modelo inédito en un banco nacional y popular que ayuda a los que menos tienen y que le ha valido el Premio Nobel de la Paz en 2006.

“Esto es un negocio, pero hay negocios egoístas y éste es altruista, donde el centro está en la resolución de problemas y no en las ganancias económicas para el que presta”, reiteró.

En su participación en la mesa, el director de la FCA, Tomás Humberto Rubio Pérez, señaló que en 2012 se creó en esa entidad una escuela de emprendedores sociales, para formar dentro de sus instalaciones emprendedores, asesores o directivos de empresas sociales capaces de generar iniciativas empresariales innovadoras y sustentables.

Desde entonces han pasado por la FCA nueve generaciones con 279 alumnos inscritos, y en 2018 se creó una incubadora de proyectos sociales para brindar asesoría, capacitación y acompañamiento a los estudiantes de toda la Universidad.

Puebl@Media
Ciudad de México
Lunes 17 de junio de 2019.


Aprueba la UNAM conferir 10 honoris causa


El Consejo Universitario de la UNAM decidió otorgar este distinguido grado al cineasta mexicano

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) otorgó este viernes el grado de Doctor honoris causa al cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu por su trayectoria.

El Consejo Universitario de la UNAM aprobó otorgar el reconocimiento al cineasta mexicano, quien a lo largo de su carrera ha ganado cinco premios Óscar.


González Iñárritu es uno de las 10 personalidades que fueron reconocidos por la máxima casa de estudios, con el grado de doctor honoris, por sus contribuciones a la pedagogía, las artes, las letras y las ciencias, con los cuales “han ayudado a mejorar las condiciones de vida y el bienestar de la humanidad”.

Mi generación me apena: Iñárritu

La UNAM definió a González Iñárritu, cómo un compositor, director, guionista y productor cinematográfico, quien actualmente es considerado como uno de los mejores cineastas de Hollywood.

Las otras personalidades reconocidas por la UNAM son: Alicia Bárcena Ibarra, Julia Carabias Lillo, Rolando Cordera Campos, José Antonio de la Peña Mena, Donald Bruce Dingwell, Vincenzo Ferrari, María Elena Medina-Mora Icaza, Roberto Meli Piralla y Sandra Moore Faber.

Presencia Cinematográfica

La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas le otorgó cinco premios Oscar por Birdman o la inesperada virtud de la ignorancia (2014) y El Renacido (2016), convirtiéndolo en el primer realizador en recibir la estatuilla al mejor director dos años consecutivos, en los últimos 60 años.

En 2017 recibió un Oscar especial por Carne y arena –instalación de realidad virtual que manifiesta la lucha de los migrantes en la frontera de México con Estados Unidos, cuyo valor ascendió a un millón de dólares sólo por la licencia de exhibición en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco.

El mexicano ha sido miembro del Jurado del 64° Festival Internacional de Cine en Venecia 2007, y recientemente fue el primer mexicano en presidir el Jurado del Festival de Cannes.

Aprueba la UNAM conferir 10 honoris causa

•    Son académicos e investigadores nacionales y extranjeros que han realizado contribuciones a la pedagogía, las artes, las letras y las ciencias

En sesión extraordinaria, el Consejo Universitario de la UNAM aprobó otorgar el grado de doctor honoris causa a 10 personalidades nacionales y extranjeras con méritos excepcionales, que con sus contribuciones a la pedagogía, las artes, las letras y las ciencias han ayudado a mejorar las condiciones de vida y el bienestar de la humanidad.

Ellos son: Alicia Bárcena Ibarra, Julia Carabias Lillo, Rolando Cordera Campos, José Antonio de la Peña Mena, Donald Bruce Dingwell, Vincenzo Ferrari, Alejandro González Iñárritu, María Elena Medina-Mora Icaza, Roberto Meli Piralla y Sandra Moore Faber.

Alicia Bárcena Ibarra

Estudió la licenciatura en Biología en la UNAM, es maestra en Administración Pública por la Universidad de Harvard, maestra en Ecología por el Instituto de Ecología de Xalapa, Veracruz, y en la Facultad de Ciencias de la UNAM.

En el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) coordinó la estrategia de Ciudadanía Ambiental, que propició la participación de múltiples actores en el cambio climático. Posteriormente se desempeñó como directora del proyecto conjunto de Desarrollo y Medio Ambiente entre el PNUMA y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, donde también coordinó el Programa de Desarrollo Sostenible de América Latina y el Caribe.

En julio de 2008 fue nombrada secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), con lo que se convirtió en la primera mujer en dirigir este organismo, que ha impulsado como centro de investigación aplicado a políticas públicas sobre desarrollo sostenible y en el que ha propiciado la generación de estudios centrados en la defensa de los derechos de la ciudadanía, de un Estado de bienestar social y de mejoras en la distribución del ingreso.

Julia Carabias Lillo

Estudió la licenciatura en Biología y la maestría en Ciencias Biológicas en la UNAM. Junto con otros profesores y estudiantes promovió que se decretara la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel. Ha coordinado diversos programas de manejo integral de recursos naturales en distintas regiones del país para diseñar alternativas de uso de los recursos naturales con las comunidades indígenas, a fin de mejorar su bienestar y las condiciones de medio ambiente.

En 1994 fue nombrada presidenta del Instituto Nacional de Ecología y en diciembre de ese mismo año secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca. Durante ese sexenio (1994-2000) se sentaron las bases de una política ambiental moderna en el país al establecerse programas como el de Medio Ambiente, de Áreas Naturales Protegidas, de Manejo de la Vida Silvestre. Se creó la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, se reformó la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, y se promulgó la Ley General de Vida Silvestre.

En el ámbito global ha participado como miembro de la Comisión sobre los Países en Desarrollo y el Cambio Global, presidenta del Panel Técnico Científico del Fondo Mundial Ambiental, así como integrante del Panel Multidisciplinario de Expertos de la Plataforma Intergubernamental de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos de la ONU. Es miembro de El Colegio Nacional y entre las múltiples distinciones que ha recibido están la Medalla Belisario Domínguez 2017, otorgada por el Senado de la República.

Rolando Cordera Campos

Es licenciado en Economía por la UNAM y tiene estudios de posgrado en Economía y Sociología del Desarrollo en la London School of Economics, Reino Unido. Entre los cargos que ha desempeñado en el gobierno mexicano están el de asesor del secretario de Programación y Presupuesto, coordinador del Centro de Capacitación para el Desarrollo y presidente del Consejo Consultivo del Programa Nacional de Solidaridad.

Desde 1969 ha sido profesor de la entonces Escuela Nacional de Economía y ha formado a varias generaciones de economistas. Ha sido investigador visitante en dos ocasiones en el Centro de Estudios México-Estados Unidos de la Universidad de California en San Diego; investigador visitante en el Woodrow Wilson International Center y ha impartido clases como profesor visitante en la Universidad de La Coruña, España.

El profesor emérito por la Facultad de Economía y miembro del Sistema Nacional de Investigadores ha participado como consultor en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) y la CEPAL. Es autor, coordinador y coautor de 37 libros.

José Antonio de la Peña Mena

Es uno de los matemáticos mexicanos más reconocidos a nivel internacional. Cursó licenciatura, maestría y doctorado en la UNAM y posteriormente se integró como investigador del Instituto de Matemáticas, el cual dirigió de 1998 a 2006.

El miembro del Sistema Nacional de Investigadores se especializa en la teoría de las representaciones de álgebras, área en la que ha publicado más de 100 artículos de investigación, y cuenta con más de dos mil 600 citas. Su trabajo ha destacado por contribuir “a la comprensión de las álgebras mansas y la estructura de las categorías de módulos asociados por medio de las formas cuadráticas”, cita con la que se le otorgó el Premio TWAS de la Academia de Ciencias del Tercer Mundo, en 2002.

Ha sido profesor invitado en numerosas universidades y ha impartido conferencias, seminarios, coloquios y talleres en más de 20 países de Europa, Norte y Suramérica, así como en Japón y China. Entre 1988 y 1992 dirigió el diseño y construcción de la Sala de Matemáticas de Universum, Museo de las Ciencias. Fue presidente de la Sociedad Matemática Mexicana, del Consejo Ejecutivo de la Unión Matemática de América Latina y el Caribe, y de la Academia Mexicana de Ciencias, entre otros. Es también responsable de la creación del Programa de Redes Temáticas, que reúne a más de mil 500 investigadores en torno a 20 problemáticas multidisciplinarias.

Donald Bruce Dingwell

Estudió geología y geofísica en la Memorial University de Terranova y obtuvo el doctorado en Geología por la Universidad de Alberta, Canadá. Fundó el Departamento de Ciencias de la Tierra y el Ambiente –que actualmente dirige–, en el Instituto de Minerología y Petrología de la Ludwig-Maximilians-Universität de Múnich.

El interés científico de Dingwell ha sido describir y entender los magmas y su impacto en los sistemas volcánicos. Sus investigaciones originales y novedosas cuentan con más de 450 artículos científicos profusamente citados, que lo colocan como uno de los geocientíficos más citados en el mundo. Su contribución ha tenido impacto en el desarrollo de la vulcanología, particularmente la vulcanología experimental.

Con investigadores mexicanos, alemanes y suecos realizó un proyecto que esclareció las redes de monitoreo de gases en el Popocatépetl. Sus estudios sobre volcanes en nuestro territorio (Fuego de Colima y Chichón) han mantenido una afluencia constante de investigadores y estudiantes del país que van a Múnich a participar en su laboratorio. Como secretario del Consejo Europeo de Investigación gestionó el tratado bilateral de Ciencias y Tecnología entre la Unión Europea y México.

Vincenzo Ferrari

Se formó como jurista en la Universidad de Milán y se especializó en filosofía, sociología y teoría del derecho en la misma institución. Fue discípulo de Renato Treves, uno de los pioneros del renacimiento de la sociología jurídica en Italia y a nivel internacional.

Para Ferrari la sociología jurídica es una ciencia crítica que debe revelar el derecho en su “factualidad”, quitando la máscara de objetividad y neutralidad para mostrar sus implicaciones en el mundo y también en su ambigüedad, pues el derecho puede orientar o desorientar, solucionar o provocar conflictos, legitimar o deslegitimar la acción social, especialmente en el marco político.

Cuenta con más de 200 trabajos académicos, teóricos y empíricos. Sus obras han sido traducidas al inglés, alemán, francés, griego y español. Ha sido profesor invitado en distintas universidades como la de Pekín, Stanford, São Paulo, París, Atenas y la UNAM, entre otras.

Alejandro González Iñárritu

Es un ferviente viajero, locutor, compositor, director, guionista y productor cinematográfico. Ha ganado cinco premios Oscar y es considerado actualmente uno de los mejores cineastas de Hollywood.

Con Amores Perros (2000) obtuvo el premio de la Semana de la Crítica del Festival de Cannes y como mejor película de habla no inglesa (2001) en los Premios BAFTA. En 2006, Babel se hizo acreedora a siete nominaciones al Oscar, fue premiada como mejor película drama en los Globos de Oro y como mejor director en el Festival de Cannes.

La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas le otorgó cinco premios Oscar por Birdman o la inesperada virtud de la ignorancia (2014) y El Renacido (2016), convirtiéndolo en el primer realizador en recibir la estatuilla al mejor director dos años consecutivos, en los últimos 60 años. En 2017 recibió un Oscar especial por Carne y arena –instalación de realidad virtual que manifiesta la lucha de los migrantes en la frontera de México con Estados Unidos–. Ha sido miembro del Jurado del 64° Festival Internacional de Cine en Venecia 2007, y recientemente fue el primer mexicano en presidir el Jurado del Festival de Cannes.

María Elena Medina-Mora Icaza

Es doctora en Psicología Social por la UNAM y actualmente coordina el Centro de Investigación en Salud Mental Global. Es investigadora emérita del Sistema Nacional de Investigadores y de la Coordinación de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, así como Miembro de El Colegio Nacional.

Su trabajo de investigación lo ha realizado en el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, del que fue directora general. Sus áreas de interés son los aspectos metodológicos, psicosociales y epidemiológicos relacionados con las adicciones y la salud mental. Su principal enfoque se da en la intersección entre la psicología clínica y la social, la investigación transcultural y en las posibilidades que ofrecen las ciencias de la conducta y el modelo de salud pública para analizar el tema de las drogas, de la salud mental y de las políticas públicas en estos campos.

Ha recibido financiamientos externos para 26 proyectos, ocho de ellos de agencias internacionales. Ha publicado más de 411 artículos en revistas, 226 capítulos de libros y 27 libros y manuales. Tiene más de 20 mil 398 citas en el índice Scopus. Actualmente es presidenta del Grupo Técnico Asesor de la Organización Panamericana de la Salud en política de alcohol y copresidenta de la Red Informal de Ciencia de la Oficina de Control de Drogas de Naciones Unidas y de la Organización Mundial de la Salud.  

Roberto Meli Piralla

Nació en Roma, Italia, y llegó a México después de terminar su educación media superior. Ingresó a la UNAM donde cursó la carrera de ingeniero civil y se enfocó a la ingeniería estructural. Posteriormente se incorporó al Instituto de Ingeniería.

Sus primeras investigaciones se concentraron en temas de estructuras de concreto. Luego, se interesó en el mejoramiento de la seguridad de las viviendas que fundan su seguridad en muros de mampostería. Tras los sismos de 1985 en la Ciudad de México, coordinó a investigadores y estudiantes para identificar los factores determinantes en las fallas de los edificios. Además, ha participado en la actualización de normas de construcción de edificios, en particular las relacionadas con la seguridad ante sismos.

El investigador emérito de la UNAM también colaboró con estudios técnicos y asesorías sobre los sistemas estructurales idóneos de obras para líneas del Metro, las plataformas marinas de la Sonda de Campeche, así como en la rehabilitación de edificios históricos como la Catedral Metropolitana de México. Coadyuvó en la creación del Centro Nacional de Prevención de Desastres, del cual fue director general. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Premio Nacional de Ciencias y Artes y ha formado parte de misiones científicas de la OEA, la UNESCO, el Banco Mundial, y de misiones técnicas enviadas por el gobierno mexicano, en apoyo a otros países, después de sismos severos.

Sandra Moore Faber

Es profesora emérita en la Universidad de California, Santa Cruz, y astrónoma en el Observatorio UCO/Lick, con intereses de investigación en cosmología y formación de galaxias. Es coautora de artículos teóricos sobre formación de galaxias y miembro de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, entre otras academias y sociedades científicas.

Entre sus contribuciones se encuentran la primera ley de escalamiento estructural para galaxias, las desviaciones de flujo a gran escala en la expansión del Universo causada por la gravedad de los supercúmulos de galaxias y los agujeros negros súper masivos en los centros de galaxias.

Formó parte del proyecto “Siete Samurai”, mediante el cual científicos revelaron un supercúmulo de galaxias que nos rodean, y al que denominaron “Gran Atractor”, una contribución importante para establecer la naturaleza de la estructura a gran escala en el Universo. También ha ayudado a construir algunos de los telescopios más grandes y potentes como el Hubble. Además, ha trabajado por la equidad. Fue la primera mujer astrónoma en el Observatorio Lick y en su departamento en la Universidad de California tiene más docentes femeninos que cualquier otro en Estados Unidos.

Por último, el pleno del Consejo Universitario también aprobó la propuesta de modificación del Estatuto General de la UNAM, en su artículo 106 fracción III del Título Octavo, a fin de incorporar a la Escuela Nacional de Ciencias de la Tierra al Consejo Académico del Área de las Ciencias Sociales.

Puebl@Media
Ciudad de México
Viernes 14 de junio de 2019.


•    El uso indiscriminado y diverso de este polímero sintético es uno de los principales detonantes del deterioro de la salud oceánica: Raquel Briseño Dueñas, del ICML, Unidad Académica Mazatlán de la UNAM
•    Hoy se conmemora el Día Mundial de los Océanos

De acuerdo con la ONU, cada año llegan a los océanos alrededor de 13 millones de toneladas de desechos plásticos. Son muy visibles sobre la superficie, pero también saturan los fondos y, como micropartículas, la columna de agua del reino marino.

Los efectos nocivos de estos contaminantes incrementan la degradación de los hábitats y la mortalidad de especies marinas, con repercusiones socioeconómicas en toda comunidad costera que depende del turismo y la pesca, destacó Raquel Briseño Dueñas, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICML), Unidad Académica Mazatlán de la UNAM.

Al integrarse a los eslabones de la cadena alimenticia marina, los microplásticos se transfieren a especies consumidas por el hombre. Esto se ha convertido en un tema trascendente, dada la importancia de los recursos marinos como fuente de alimentación para la creciente población humana.

Con motivo del Día Mundial de los Océanos, que se conmemora este 8 de junio para hacer consciencia sobre este tema a través de la campaña #AcabarConLaContaminaciónPorPlásticos, la universitaria recalcó que hacemos uso indiscriminado de estos materiales por su bajo costo y por estar al alcance de todos, por lo que necesario hacer una amplia difusión de la problemática que generan en los océanos.

Afectan cada vez más a especies marinas: aves, mamíferos, peces, tortugas y corales, entre otras, y al descomponerse se convierten en partículas pequeñas, microplásticos, que son ingeridos por el zooplancton, vector mediante el cual se transfiere hasta llegar al humano, acotó la especialista en manejo de zonas costeras, especies prioritarias y áreas naturales protegidas.

Los océanos son inmensos cuerpos de agua que cubren más de dos terceras partes del planeta (72 por ciento, en promedio), y son esenciales para la humanidad. “Las poblaciones del mundo, vivan en la costa o tierra adentro, dependemos de ellos, porque representan un sistema de equilibrio en los ámbitos ambiental, social y económico”.

Aportan la mayor cantidad de oxígeno al planeta a través de los productores primarios (fitoplancton), además de regular el clima a través del intercambio de calor y gases, y por el viento que generan. Son fuente de recursos minerales y petróleo, y la proteína que se origina de ellos también es fundamental para nuestra subsistencia.

La universitaria subrayó que más del 50 por ciento de la población mundial se ubica cerca de las costas, y va en incremento, lo que representa una enorme presión para los océanos y mares por la transformación de la línea costera y, en consecuencia, de las zonas marinas adyacentes.

“El bienestar que aportan a la humanidad nos lleva a considerarlos fuente inagotable de recursos, pero sí tienen límites, y estamos propiciando que se rebase su capacidad resiliente, lo que pone en riesgo su condición y función”, acentuó Briseño Dueñas.

La situación de los océanos es grave, no sólo por la contaminación, enriquecimientos de nutrientes que provocan los florecimientos algales nocivos, y la acidificación de sus aguas, sino por la cantidad de residuos plásticos, que hacen sinergia y afectan todos las masas de agua oceánica del planeta.

Acciones a favor

“Debemos ser más conscientes, aprovechar la conmemoración del Día Mundial de los Océanos para conocer más de estos problemas de origen antropogénico, que provocan pérdidas difíciles de cuantificar por su magnitud y amplitud, y que van en aumento”.

Es imprescindible buscar soluciones, contribuir con la mejor información científica para los tomadores de decisiones, e implementar políticas públicas bajo una óptica de gobernanza desde el ámbito local, o mediante acciones personales como disminuir el uso de botellas desechables; no utilizar bolsas de plástico para las compras; no consumir productos de higiene personal que contengan microplásticos como dentífricos, cremas exfoliantes y geles de baño.

“La Unidad Académica Mazatlán, junto con la Dirección de Ecología y Medio Ambiente de esta entidad, participamos en la implementación de prácticas encaminadas a disminuir este factor de estrés de los océanos, a través de la promoción de una política pública municipal que contribuya a regular el uso de bolsas de plástico, y que además promueva actividades de educación ambiental”, concluyó.

Esta situación empezó a abordarse desde hace una década: el 8 de junio de 2009 en la Asamblea General de las Naciones Unidas se decretó el Día Mundial de los Océanos para crear conciencia sobre el papel crucial que desempeñan en nuestras vidas y las distintas maneras en que las personas pueden ayudar a protegerlos.

En julio de 2017 se celebró la Conferencia Mundial de los Océanos, para atender a nivel global el deterioro de esas masas de agua mediante soluciones y acciones tangibles y concretas.

Y en mayo pasado se reunió el Grupo Ejecutivo de Planeación de la Década Internacional de los Océanos-UNESCO (2021-2030), en París, Francia, donde participó el ICML en representación de la UNAM. Esta iniciativa reconoce la importancia y necesidad de la investigación científica, y del intercambio de información para alcanzar el desarrollo sostenible.

Puebl@Media
Ciudad de México
Sábado 8 de junio de 2019.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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