Doctor en Química por la Universidad Complutense de Madrid, es uno de los fundadores del Laboratorio Nacional de Supercómputo del Sureste de México

A pesar de que la química teórica es poco demandada en comparación con otros campos del área, los trabajos que dirige Francisco Meléndez Bustamante, miembro del nivel III del Sistema Nacional de Investigadores y académico de la BUAP, desde el Laboratorio de Química Teórica, se han distinguido por su impacto nacional e internacional.

  Algunas de sus investigaciones más destacadas están encaminadas al diseño de fármacos con vanadio por métodos basados en la química teórica para atacar enfermedades como el cáncer de mama y la diabetes mellitus tipo 2. Así, el doctor en Química por la Universidad Complutense de Madrid y uno de los fundadores del Laboratorio Nacional de Supercómputo del Sureste de México aporta trabajos y material humano para hacer más eficiente el tratamiento de enfermedades específicas.

Para Francisco Javier Meléndez Bustamante, académico de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP, la idea general de lo que es un científico ha evolucionado durante los últimos años. En contraparte a la percepción de una persona con bata blanca la mayor parte del tiempo, despeinada y encerrada en un laboratorio, el miembro del nivel III del Sistema Nacional de Investigadores afirma que ahora la sociedad en general ve a los investigadores como personas integrales, a quienes les puede agradar el rock and roll o jugar futbol.

El doctor en Química por la Universidad Complutense de Madrid es una clara muestra de ello: con una facilidad de palabra particular, describe las formas en que la cocina es un laboratorio cotidiano donde se dan innumerables reacciones todos los días. “La mejor química que tenemos es la cocina […] todos tienen un poco de temor por mezclar, pero en la cocina es donde está la verdadera química, solo que no le podemos decir a nuestra mamá a ver, pásame el cloruro de sodio”, narra entre risas.

A pesar de su asimilación del acento propio de Puebla, Meléndez Bustamante es originario de León, Guanajuato. Durante la última etapa de su formación básica, la preparatoria, comenzó a interesarse por las matemáticas y de forma específica por la naturaleza: “me gustaba mucho tener trato con las plantas, con el reino vegetal; me apasionaba”. Si bien no fue admitido en la Universidad de Chapingo para continuar en el camino de la agronomía, la Angelópolis fue el destino que marcó su vida.

Durante los inicios de los años 80, fecha en la cual el joven Francisco migró de Guanajuato, la entonces Universidad Autónoma de Puebla aún no contaba con algún programa de estudio enfocado de forma específica a la agronomía. “Entonces dije: algo que se le parezca a la agronomía... pues Química. Hubo una confusión: yo no conocía la ciudad de Puebla y fui a parar a la Facultad de Ingeniería Química”, recuerda el líder del Laboratorio de Química Teórica de su alma mater.

En este periodo, el trabajo con la mayoría de sus profesores y en específico con el doctor Pedro Soto lo incentivaron para avocarse de lleno al estudio de la química cuántica y la física. Dicha labor teórica, reconoce, se complementa de forma necesaria con la parte práctica de la química: por ello, otra de las cosas que más le gustan al investigador, además del trabajo académico, es la cocina.

De igual forma, otro de los factores que influyó en su trayectoria fue un intercambio académico a Moscú, Rusia. Allí aprendió una nueva forma de ser perseverante y disciplinado en el campo de la investigación. Al regresar y concluir la licenciatura, emprendió el estudio de la Maestría en Química Teórica, en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Iztapalapa, donde una nueva travesía lo esperaba.

Al ser estudiante del Departamento de Química, conoció a un investigador del Consejo de Ciencia de Madrid, quien lo invitó a continuar con su formación de posgrado en el extranjero. Así, fue matriculado en el Doctorado en Química de la Universidad Complutense de Madrid, además de realizar gran parte de su labor en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de la misma ciudad.

Jóvenes investigadores, el futuro de la ciencia

Su estancia en España le presentó una situación insatisfactoria que lo haría reflexionar sobre su próxima responsabilidad científica: “El doctor Smyers, con quien me encontraba en España, no se preocupaba por formar un grupo de investigación como tal, donde incorporaran jóvenes para que se fueran formando. Como dicen los españoles, que estuviera 'fichando a la gente para que posteriormente la cantera' se fuera incorporando al grupo. Lamentablemente no pasó: el murió y el grupo desapareció”.

Por ello, el miembro de la Red Mexicana de Supercómputo se ha preocupado de forma reiterada por la incorporación de estudiantes de licenciatura y posgrado a la investigación en química cuántica. Un ejemplo de esta convicción se encuentra en su grupo de trabajo: José Manuel Pérez Aguilar, María Eugenia Castro Sánchez y Norma Angélica Caballero, académicos de la Facultad de Ciencias Química, contaron con la dirección de tesis del doctor Meléndez, quien realizó una estancia posdoctoral en la Escuela Superior de Informática de la Universidad de Castilla-La Mancha, España.

 “Detrás de nosotros tiene que haber alguien más; en este caso, los nuevos doctores, los nuevos investigadores que, gracias a CONACYT, a través de los programas de repatriación, retención de jóvenes investigadores y de cátedras, pueden integrarse a alguna institución científica y educativa del país. Definitivamente, sin ciencia ni tecnología un país nunca va a progresar.

La idea es esa: infundir a los estudiantes el gusto por la química […] Lamentablemente, a veces no nos vemos muy favorecidos. No hace falta contarlo; todos sabemos el porqué: cuando hay una escisión en este país, siempre le cortan recursos a la investigación. Sin embargo, creo que a través de los años debemos de cambiar de mentalidad”.

Química cuántica, una forma para salvar vidas

Miembro del grupo de fundadores del Laboratorio Nacional de Supercómputo del Sureste de México, alojado en la BUAP, afirma que su uso ha favorecido considerablemente la labor de su equipo de investigación: “Gracias a las nuevas supercomputadoras, los químicos teóricos ya podemos tener resultados lo más rápido posible, debido a los nuevos algoritmos y diseños de las computadoras”.

Sus líneas de investigación, acordes con las trabajadas en el laboratorio, son cuatro: espectroscopía de moléculas no rígidas, química cuántica computacional, docking molecular y dinámica molecular. Todas estas vertientes están encaminadas a determinar de forma matemática las formas e interacciones que las moléculas entablan entre ellas, ya que en ocasiones no es posible verlas a través de microscopios. Algunas de sus publicaciones más recientes se encuentran en revistas nacionales e internacionales, como Chemical Education Journal, Neuropeptides e Inorganica Chimica Data.

En la dinámica molecular se busca que las reacciones ocurran en un ambiente químico similar al del cuerpo humano, con un pH específico y moléculas de agua alrededor. “Ya no tiene solamente al receptor o fármaco, sino también está rodeado de moléculas de agua, lo cual hace que las condiciones sean más parecidas a lo que pasa en la realidad y con eso tratamos de describir de forma detallada lo que sucede”.

Gracias a esta forma de trabajo, en el campo de la espectroscopía, por ejemplo, han hecho caracterizaciones de moléculas de fármacos orientados a dos enfermedades: diabetes mellitus tipo 2 y cáncer de seno. Actualmente, Meléndez Bustamante abandera el proyecto de CONACYT titulado “Caracterización computacional de los canales de calcio tipo T como blancos terapéuticos de antidepresivos de efecto rápido”, con el fin de buscar vías para hacer más eficiente el tratamiento de enfermedades.

Además del trabajo teórico, la efectividad de estos mecanismos es constatada a través de Enrique Vergara, investigador del Centro de Química del Instituto de Ciencias de la BUAP. De forma específica, ha trabajado con dicho especialista sobre los fármacos basados en vanadio, una de las investigaciones más ambiciosas que abandera el grupo.

El involucramiento de todos los miembros del equipo en esta labor responde al propósito de generar “una participación de todos los miembros, que todos estemos participando en las diferentes líneas que tiene el laboratorio […] Uno no es eterno: tarde o temprano uno se va, pero lo importante es que el laboratorio continúe con los nuevos investigadores y las nuevas líneas que ellos puedan aportar”.

Un giro emprendedor para la universidad pública

El doctor Meléndez Bustamante ha sido formado en instituciones que le han enseñado el valor del compromiso con la investigación científica. Como docente, reconoce que es necesario insertar en la universidad pública un giro emprendedor: “A veces [los estudiantes] piensan que el profesor les va a enseñar absolutamente todo. Tienen que cambiar y ser más emprendedores, contar con una mayor iniciativa”.

En ese sentido, a nivel general, apela a que una mejora de la situación de México es posible a través de una nueva mentalidad. A su parecer, el pueblo alemán es un ejemplo de esa clase de actitud: “Son más específicos y comprometidos con su país. Para ellos lo importante no es competir, sino ganar: eso es lo que debemos hacer nosotros”.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Lunes 6 de agosto de 2018.

En la BUAP casi el 34 por ciento de quienes integran el SNI son mujeres

De 531 académicos de la Institución que pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores, 178 son mujeres
 
Son muchos los campos en los que la mujer ha venido ganando terreno. Uno de éstos, la educación y su consecuente incorporación en todas las áreas del conocimiento científico.

En la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, poco más de la mitad de la matrícula estudiantil está conformada por féminas, aproximadamente 53 por ciento de 77 mil 500 alumnos del nivel medio superior y superior.

De acuerdo con el porcentaje de alumnos inscritos por nivel en primavera 2015, en preparatoria las mujeres representan 56 por ciento; en el Bachillerato 5 de Mayo, 53; en técnico, 31; en profesional asociado, 65; en licenciatura, 52; en maestría, 50; especialidad, 80; y en doctorado, 42 por ciento. En cuestión de titulación, las féminas representan 55 por ciento en licenciatura, en especialidad 61, maestría 53 y en doctorado 38 por ciento.

Mientras que en el campo de la investigación, de un total de 531 académicos de la Institución que pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores (SNI), 178 son mujeres, equivalente a 33.52 por ciento.

Incursión en ciencia y tecnología

La investigación científica es un área donde paulatinamente las mujeres han ganado terreno. Una de las razones de su baja participación es la transición del ámbito escolar al laboral, políticas institucionales, condiciones de trabajo y hasta estereotipos.

No obstante, en la Institución casi el 34 por ciento de los investigadores del SNI son mujeres. Una de ellas es la doctora Griselda Corro Hernández, investigadora del Instituto de Ciencias (ICUAP) y nivel 2 de ese sistema, quien se dedica a la producción de biocombustibles, una línea de investigación de gran interés y tradicionalmente dominada por hombres.

“Está muy estereotipada la actividad de la mujer en relación a desempeñar ciertas actividades, por ejemplo en la Química encontramos el mayor número de investigadoras en Bioquímica, Química Orgánica o Farmacia. En cambio en el ámbito de catálisis de pos combustión automotriz, donde se ven motores, humos, combustibles, diésel, producción y transformación de petróleo, pocas mujeres se dedican a esto, no sólo en la BUAP, sino en el mundo entero”, comenta.

A pesar de los estereotipos, durante más de 15 años de actividad científica en la BUAP, las investigaciones de la Doctora en Ciencias Físicas por la Universidad de Poitiers, Francia, han dado resultados en la producción de combustibles de origen biológico para contribuir en la eliminación del material particulado (humo negro) que produce la combustión del diésel.

El siguiente proyecto de la también responsable del Laboratorio de Catálisis y Energía del ICUAP, para quien la investigación es su pasión, es la obtención de biodiesel utilizando energía solar, para que no haya inversión o gasto en energía eléctrica.

Divulgación, gestión académica y docencia

Una digna representante de las actividades de divulgación, gestión académica y docencia es la doctora Lilia Meza Montes, investigadora del Instituto de Física (IFUAP) “Ingeniero Luis Rivera Terrazas”, quien incursiona en temas poco estudiados en el país: los espines de electrones, para diseñar nuevos dispositivos de almacenamiento y transmisión de información.

Meza Montes es la primera mujer en obtener un título de doctorado en la BUAP. Con la tesis: “Fenómenos de tunelamiento en semiconductores fuera de equilibrio”, logró demostrar que la Física no es un área negada a las mujeres. Hoy, una de sus aspiraciones es incrementar la participación de investigadores en espintrónica.

Además, forma parte de la Academia Mexicana de Ciencias y es coordinadora de la Conferencia Internacional de Mujeres en Física, de la División Mexicana de la Unión Internacional de Física Pura y Aplicada, que sensibiliza a la comunidad científica sobre lo importante que es reconocer el trabajo de las mujeres.

En este sentido, enfatiza, “en materia de equidad uno de los principales avances es poner el punto en la mesa de discusión, donde ahora participan hombres y mujeres. La siguiente etapa es la formulación de políticas públicas con metas perfectamente delimitadas y acciones, para así apoyar la equidad de género en el ámbito de investigación”.

Labor social

De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2010, en México hay 5.4 millones de analfabetas, el 60 por ciento son mujeres y de éstas, el 23 por ciento pertenece a grupos indígenas.

Para contribuir a reducir este índice, el Centro Universitario de Participación Social (CUPS), de la BUAP, cada año realiza campañas de alfabetización de 9 semanas en comunidades rurales de las sierras Norte, Negra y Nororiental, así como en localidades cercanas a los volcanes Popocatépetl y Pico de Orizaba.

Esta noble labor es dirigida por Mirta Figueroa Fernández, coordinadora del CUPS, para quien el hecho de aprender a leer y escribir aporta valoración y desarrollo personal, sobre todo a las féminas, ya que en dichas zonas de la población atendida 80 por ciento son niñas, adolescentes y mujeres mayores.

Aún falta camino por recorrer. “Por supuesto tenemos muchos retos, población por atender y trabajo por hacer, sobre todo con niños que no asisten a la escuela. Es importante trabajar el asunto de la equidad desde la infancia, en un contexto donde ésta no existe en comunidades rurales. Son retos que tenemos que trabajar e ir contra el contexto cotidiano de estas familias, pero generando espacios para que aprendan que se puede vivir y relacionar de otro modo. Todos valemos la mismo, aunque seamos distintos”, apunta.

Por consiguiente sus metas son ampliar la labor y alcances del CUPS, puesto que su interés es transmitir su amor por este trabajo social a su familia y la gente que la rodea. “Para mí es satisfactorio poder ver que mi trabajo contribuye a que otras personas vivan mejor, aprendan y accedan a derechos que les fueron negados, es maravilloso”, expresa.

Otras labores del CUPS son los programas de alfabetización municipal “Apúntate”, con el método cubano “Yo sí puedo”, y “Niños sin escuela”, desarrollado en colonias del municipio de Puebla desde 2011.

Desafíos en el deporte

México ha avanzado en la inclusión de las mujeres en diversos rubros, uno de ellos es el deporte, donde aún existen desafíos. Desde esta trinchera, algunas deportistas contribuyen a propiciar una mayor participación y demostrar que el género no es una limitante. Este es el caso de Yadira Irasema Hernández Guerrero, campeona mundial y maestra internacional de ajedrez.

“El ajedrez es un deporte que a través del tiempo se ha hecho popular entre las mujeres, porque tradicionalmente se jugaba más entre varones. Hoy en día la participación no es exactamente igual, pero se ha avanzado bastante”, opina.

Por eso, desde hace 12 años promueve la afición por el llamado “juego ciencia” entre la comunidad universitaria, su labor se ve reflejada no sólo en torneos locales y regionales, sino también nacionales, donde los jóvenes se han convertido en jugadores de primera, segunda y tercera fuerza a nivel nacional y universitario.

Para muchos, el ajedrez es un juego complicado y poco interesante; sin embargo, para Yadira Hernández Guerrero es uno de los mejores deportes. Su dedicación y entrega se reflejan desde los 16 años cuando incursionó en este tipo de competencias.

Sus logros: medalla de plata en la 27 Olimpiada Mundial de Ajedrez en 1986, en Dubai, Emiratos Árabes; en el título de Maestra Internacional Femenil de Ajedrez desde 1997; dos veces campeona panamericana, 17 veces campeona nacional del absoluto femenil y su participación en 12 olimpiadas mundiales.

Griselda Corro Hernández, Lilia Meza Montes, Mirta Figueroa Fernández y Yadira Irasema Hernández Guerrero, son mujeres destacadas en los ámbitos de la ciencia, academia, labor social y deporte, respectivamente, quienes día a día, desde sus trincheras, ponen en alto a la mujer mexicana.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Domingo 08 de marzo de 2015.

Reforzar la calidad académica de las universidades públicas, erradicar la grave violencia criminal que socava y amenaza con devastar a la República: Gustavo Garza Villarreal
 
Puebla.- En sesión solemne del Consejo Universitario, la BUAP otorgó el Doctorado Honoris Causa a Gustavo Garza Villarreal, investigador Emérito del Sistema Nacional de Investigadores y autor de 26 libros, por sus  relevantes contribuciones teóricas a las ciencias sociales y su invaluable tarea docente de más de cuatro décadas.

En el Paraninfo del Edificio Carolino, el Rector Alfonso Esparza Ortiz  entregó a quien fue distinguido en 1974 con el Premio Anual de Economía, la medalla y el pergamino del Doctorado Honoris Causa. Allí subrayó que “su participación en la elaboración de diferentes planes de desarrollo urbano, del Atlas de Monterrey y la publicación de decenas de libros en la materia, avalan su calidad académica y su profundo interés por hacer de la investigación un instrumento útil para el desarrollo. Confirman, además, que el conocimiento es el gran instrumento de progreso y bienestar para la sociedad”.

Al destacar la trayectoria de Garza Villarreal, Medalla “Gabino Barreda” a la Excelencia Universitaria en Estudios de Doctorado, por la UNAM en 1985, y Beca Guggenheim de los Estados Unidos en 1990, el Rector refirió el impacto de las aportaciones académicas de quien ha sido catalogado el gran científico urbano de México y América Latina.

“La conjunción del desarrollo urbano y la economía han permitido que sus detallados y profundos estudios constituyan obras enciclopédicas insustituibles, para conocer y comprender la realidad de nuestro país y la región en materia de planeación, políticas públicas, industrialización, servicios y distribución territorial, entre otras”, precisó.

De ahí la trascendencia de su trabajo, agregó, “pues confirma que el principal motor de desarrollo actual de las naciones es el conocimiento y que de la capacidad que tenga la sociedad para generar y apropiarse conocimiento, dependen sus posibilidades de progreso y bienestar”.

Ante el Máximo Órgano de Gobierno de la BUAP, directivos, académicos, estudiantes, invitados y familiares del galardonado, el Maestro Alfonso Esparza Ortiz afirmó que Garza Villarreal “ha reivindicado la importancia de la investigación en el campo del desarrollo urbano como punto de confluencia entre el pasado y el presente, indispensable para proyectar el futuro”.

Al destacar la importancia del conocimiento y la investigación, que conforman su quehacer cotidiano y legado académico, aseveró que “el doctor Gustavo Garza encarna plenamente el espíritu universitario: el de indomable convicción académica; vigorosa determinación de búsqueda para la mejor comprensión de las cosas; fuerza innovadora; pasión intelectual; animo, energía y servicio. En él se define con claridad al pensador y al científico experimental; al aprendiz incansable y al maestro generoso”.

Reforzar la calidad de las universidades públicas, formando más y mejores investigadores, para revertir la actual crisis en México

En su mensaje, luego de recibir de manos del Rector Alfonso Esparza Ortiz la medalla y el pergamino correspondientes al grado honorífico, Gustavo Garza Villarreal, nivel III del Sistema Nacional de Investigadores, se declaró un deudor de la educación pública del país, como egresado de la Universidad Autónoma de Nuevo León, en nivel pregrado; de la Maestría en Economía de El Colegio de México, y el Doctorado en Economía de la UNAM.

El autor de más de 200 artículos y capítulos de libro sobre “Desarrollo Urbano en México”, puntualizó que “los investigadores y los científicos no surgen por generación espontánea, genética, vocación o virtuosismo personal: son  producto de las instituciones de educación superior, principalmente públicas,  dentro de una estructura social determinada y de ciertos factores subjetivos”.

El profesor investigador del Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales de El Colegio de México, diplomado en Planeación y Políticas Económicas en la Universidad de Cambridge, Inglaterra, e investigador visitante en prestigiadas universidades de Estados Unidos, Brasil, España e Inglaterra,   sostuvo:

“Ante la pérdida de competitividad educativa y productividad de México dentro de la economía mundial, en las últimas tres décadas, raíz de la grave violencia criminal que socava y amenaza con devastar a la República, una de las principales acciones para revertir tal situación crítica es reforzar la calidad académica de las universidades públicas, formando más y mejores investigadores”.

Finalmente, externó su agradecimiento y reconocimiento al Rector Alfonso Esparza Ortiz, al Honorable Consejo Universitario y al director del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades, Francisco Vélez Pliego, por ser partícipes en su incorporación  al claustro académico de la BUAP.

“Hago votos sinceros porque la BUAP, mi nueva alma máter, participe exitosamente en enfrentar los retos que se tienen de insertar al país dentro de las sociedades del conocimiento del siglo XXI. Espero poder contribuir, por modesta que sea mi intervención, en cuestiones metodológicas y de la praxis de la investigación en economía urbana”, señaló.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Viernes 21 de noviembre de 2014.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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