"En estas horas difíciles toda España lleva a Nicaragua en su corazón", expresó por su parte el rey Felipe VI

El escritor Sergio Ramírez aseguró este lunes (23 de abril) en su discurso tras recibir el Premio Cervantes que “no hay nada que pueda y deba ser más libre que la escritura” y que cerrar los ojos ante la realidad de la violencia, el narcotráfico o el exilio es “traicionar el oficio”.

Antes de comenzar el discurso, el escritor nicaragüense, que luce un lazo negro por la violencia que se ha generado en Nicaragua en los últimos días, donde más de 30 personas han muerto en los enfrentamientos entre ciudadanos y antimotines, dedicó el Premio Cervantes que recibió de manos del rey Felipe VI a la memoria de sus compatriotas que han sido asesinados “por salir a la calle a reclamar justicia y democracia”. Los muertos, en su mayoría, han sido universitarios.

El que fuera vicepresidente de Nicaragua de 1985 a 1990, en el primer gobierno de Daniel Ortega, dedicó el premio también “a los miles de jóvenes que siguen luchando sin más armas que sus ideales por que Nicaragua vuelva a ser república”.

En su discurso, consideró que no se puede ignorar la realidad de los “caudillos del narcotráfico” ni “el exilio permanente de miles de centroamericanos hacia la frontera de Estados Unidos impuesto por la marginación y la miseria, y el tren de la muerte que atraviesa México con su eterno silbido de bestia herida, y la violencia como la más funesta de nuestra deidad (…)” o “las fosas clandestinas que se siguen abriendo, los basureros convertidos en cementerios”.

Ramírez tuvo recuerdos en su discurso para su país, sus abuelos y su madre, que fue la que le enseñó a leer el Quijote, y reiteró su admiración por Cervantes y por Rubén Darío, con quienes la lengua española hizo un viaje de “ida y vuelta”.

Precisamente ese fue el título de su discurso en el que explicó cómo la lengua de Cervantes hizo a Centroamérica el viaje de ida cuando en 1605 llegaron los primeros ejemplares del Quijote. Tres siglos después, Rubén Darío devolvió a la península “novedades liberadoras” de la lengua que recibió en herencia de Cervantes, “sacudiéndola del marasmo”.

Una lengua que nunca ha dejado de ser cervantina, reconoció Ramírez, que señaló que el castellano se reinventa de manera constante en el siglo XXI mientras se multiplica y se expande: una lengua viva que “reclama cada vez más espacios y no entiende de muros ni fronteras”.

Rubén Darío fue “quien creó nuestra identidad, no sólo en sentido literario, sino como país”, afirmó Sergio Ramírez sobre Nicaragua, y consideró curioso “que una nación americana haya sido fundada por un poeta con las palabras, y no por un general a caballo con la espada al aire”.

También hizo referencia a su paso por la política. “Si un día me aparté de la literatura para entrar en la vorágine de una revolución que derrocó a una dictadura, es porque seguía siendo el niño que se imagina de rodillas en el suelo de la venta presenciando la función de títeres del retablo de Maese Pedro, ansioso de coger un mandoble para ayudar a don Quijote a descabezar malvados”, recordó.

Y rindió homenaje al mexicano Sergio Pitol, Premio Cervantes 2005 y recientemente fallecido, un “cervantino hasta la médula, porque nunca se atuvo a la pesadez y supo trocarla por el humor, la ironía y la parodia, un raro de los de Rubén, que supo hacer de la escritura una fiesta”.

Un recuerdo a Pitol que también estuvo presente en el discurso del rey Felipe VI, que se refirió igualmente a la situación en Nicaragua.

“En estas horas difíciles toda España lleva a Nicaragua en su corazón”, dijo el monarca, que destacó además que Ramírez es el primer escritor centroamericano en recibir el Cervantes.

EFE
Madrid
Martes 24 abril de 2018.

Se convierte en el primer escritor centroamericano reconocido con este galardón. Y lo ha sido por reflejar en su literatura "la viveza de la vida cotidiana, convirtiendo la realidad en una obra de arte”

El nicaragüense Sergio Ramírez fue galardonado hoy con el Premio Cervantes 2017, lo que le convierte en el primer escritor centroamericano reconocido con este galardón. Y lo ha sido por reflejar en su literatura "la viveza de la vida cotidiana, convirtiendo la realidad en una obra de arte".

Así lo anunció en rueda de prensa el ministro español de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, junto a Eduardo Mendoza, Premio Cervantes 2016, y el director de la Real Academia de la Lengua, Darío Villanueva, que ha presidido el jurado que ha otorgado, por mayoría, este premio.

Considerado el Nobel de literatura en castellano y dotado con 125.000 euros (147.500 dólares al cambio de hoy), esta edición del premio ha vuelto a cumplir así la ley no escrita que reparte el galardón de forma alternativa entre Latinoamérica y España.

Tras siete votaciones y más de tres horas, el jurado concedió el premio a Ramírez "por aunar en su obra la narración y la poesía y el rigor del observador y el actor, así como por reflejar la viveza de la vida cotidiana convirtiendo la realidad en una obra de arte, todo ello con especial altura literaria y en pluralidad de géneros, como el cuento, la novela y el columnismo periodístico".

El ministro comunicó la concesión del galardón a Ramírez por teléfono quien, desde Nicaragua, le expresó su agradecimiento y orgullo: "una buena forma de comenzar el día", dijo el flamante Premio Cervantes.

El presidente del jurado explicó lo difícil que ha sido la elección del premiado por la cantidad de candidatos y destacó la narrativa de Ramírez tanto en novela como en cuento, además de ser "maestro de narradores".

Darío Villanueva destacó la coincidencia de este premio a un nicaragüense con el reciente centenario de la muerte de Rubén Darío (1867-1916).

Por su parte, el Premio Cervantes 2016, Eduardo Mendoza expresó su alegría porque el premio haya recaído en el nicaragüense, aunque se mostró disgustado porque hoy haya acabado su "reinado"

Creado en 1975 por el Ministerio de Cultura de España, el Cervantes reconoce la trayectoria de un autor que haya contribuido a enriquecer el legado literario hispánico.

Al término de la rueda de prensa el ministro se congratuló también de que en esta ocasión el nombre del galardonado no haya sido filtrado a algún medio de comunicación antes de ser anunciado, como ocurrió en los dos años anteriores.

Para evitar esas filtraciones, los miembros del jurado entraron a las deliberaciones sin teléfonos móviles.

El jurado ha estado integrado por Darío Villanueva; Beatriz Vegh (Real Academia Nacional de Letras de Uruguay); Carmen Ruiz (Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas); Diego Valadés (Unión de Universidades de América Latina) Esperanza López Parada (Instituto Cervantes) y Antonio Pau (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte).

María del Carmen Pérez de Armiñán (FAPAE); Ileana Alamilla (FELAP); María Augusta da Costa (Asociación Internacional de Hispanistas) y Eduardo Mendoza, son el resto de los miembros que componen el jurado.

Además de Eduardo Mendoza, han sido galardonados en los años anteriores Fernando del Paso, Juan Goytisolo, Elena Poniatowska, José Manuel Caballero Bonald, Nicanor Parra o Ana María Matute.

EFE
Madrid, España
Jueves 16 de noviembre de 2017.

 

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