Salvador García Soto

Los ingresos totales que el ministro Eduardo Medina Mora reportó al Servicio de Administración Tributaria (SAT) y a la Secretaría de Hacienda de 2013 a 2017, en sus declaraciones anuales de impuestos, ascienden a 26 millones 38 mil 256 pesos, una cantidad que es cuatro veces inferior a la suma de las transferencias por 903 mil pesos y 2.3 millones de libras esterlinas que envió desde sus cuentas de HSBC en México al mismo banco en Reino Unido, y a los 2.1 millones de dólares que transfirió desde la misma institución financiera al HSBC de Estados Unidos, según los reportes de “actividad sospechosa” de la Agencia Nacional de Crimen británica (NCA, por sus siglas en inglés) y del Departamento del Tesoro estadounidense.

De la cantidad que Medina Mora declaró ante Hacienda en esos cinco años, ésta le autorizó deducciones totales por 41 mil pesos y pagó al fisco 8 millones 159 mil pesos por concepto de Impuesto Sobre la Renta. Sus mayores ingresos los reportó a partir de 2015, cuando fue nombrado ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Ese año declaró tener percepciones por 5 millones 760 mil pesos; en 2016, por 6 millones 858 mil 701; en 2017, por 6 millones 868 mil 350 pesos; mientras que en 2013 y 2014, cuando se desempeñó como embajador de México en Estados Unidos, dijo haber tenido ingresos por 3 millones 74 mil 951 pesos el primer año y 3 millones 317 mil 106 pesos en el segundo.

De las transacciones documentadas por las autoridades británicas y estadounidenses, tanto los casi 60 millones que él transfirió desde México al Reino Unido, como los 43 millones de pesos que trasladó desde sus cuentas mexicanas a Estados Unidos, ninguno de esos ingresos figura en sus declaraciones fiscales, como tampoco, según las investigaciones de Hacienda, el pago “por dividendos” de la empresa Compusoluciones, S.A. de C.V., que tampoco menciona en su declaración ni por su nombre ni como accionista.

En el reporte de la NCA aparecen en total 12 transferencias entre 2016 y 2018, ocho fueron realizadas en pesos mexicanos y cuatro en libras esterlinas, todas desde México al HSBC UK BANK PLC. En el año 2016 la primera transferencia está fechada el 28 de marzo desde la cuenta GDIR000214023596 y fue por 25 mil pesos; la segunda de la cuenta 216670310, el 28 de abril, por 217 mil 147 pesos; la tercera, del 25 de mayo y de la cuenta 218807047, por 81 mil 496 pesos; la cuarta, del 1 de junio, por 134 mil 338 pesos desde la cuenta 219502816; la quinta, el 7 de junio por 136 mil 199 pesos de la cuenta 219961909; la sexta, el 23 de junio, por 54 mil 536 pesos; y la séptima del 24 de junio, por 54 mil 11 pesos de la cuenta 221319428.

Para el año 2017, Medina Mora transfirió desde la cuenta 255035004, el 18 de septiembre, 193 mil 339 libras esterlinas; y el 29 de noviembre mandó 99 mil 797 libras esterlinas desde la cuenta 258062739. Ya para 2018 transfirió 701 mil 919 libras esterlinas el 14 de junio, de la cuenta 266887440; el 18 de junio del mismo año hizo una transferencia por 1 millón 387 mil 408 libras esterlinas de la cuenta 267071005 y el 26 de octubre mandó 201 mil 186 pesos mexicanos a su cuenta HSBC en Londres de la cuenta 274364329.

Mientras tanto, el Departamento del Tesoro tiene documentadas 20 transferencias bancarias, entre 2016 y 2018, desde la cuenta de HSBC México a nombre de Eduardo Tomás Medina Mora Icaza a la cuenta 4039213186 del HSBC BANK USA, también a nombre de Eduardo Tomás Medina Mora Icaza, de las cuales ocho fueron realizadas en dólares americanos y 12 en pesos mexicanos. En el año 2016, el 11 de abril, se transfirieron de México a Estados Unidos 124 mil 162 pesos de la cuenta GDIR000215218022; el 3 de junio fueron 506 mil 479 pesos de la cuenta 219654433; el 7 de junio, 279 mil pesos de la cuenta 219961472; el 23 de junio, 184 mil pesos de la cuenta 221248075; el 1 de julio, 73 mil 671 pesos de la cuenta 222139129; el 17 de agosto de la cuenta 225950030 se mandaron 91 mil 311 pesos; el 1 de septiembre, 94 mil 373 pesos de la 227165716; el 20 de septiembre, 59 mil 403 pesos de la 228568843; el 12 de octubre, 95 mil 44 pesos de la 230446407; el 21 de octubre, 65 mil 652 pesos de la 231206890; el 24 de noviembre se mandaron 104 mil 337 dólares de la cuenta 233821453; el 8 de diciembre, 102 mil 390 dólares de la 234981617, y el 15 de diciembre, 102 mil 835 dólares de la cuenta 235575961.

Para el año 2018, el ministro Medina Mora mandó la primera transferencia por 100 mil 751 dólares el 22 de mayo desde la cuenta 265812417; el 14 de junio, otra por 421 mil 009 dólares, de la cuenta 266887482; el 18 de junio otra transferencia más, por 630 mil 212 dólares, de la 267071079; y ese mismo día otra por 105 mil 428 dólares, pero desde otra cuenta, la 267071413; el 27 de julio mandó 563 mil 116 dólares por la cuenta 269107812; el 26 de octubre transfirió 293 mil 517 pesos de la cuenta 74364396, y el 28 de noviembre pasado, 212 mil 444 pesos de la cuenta 276355845.

Todas esas transferencias documentadas por autoridades mexicanas, británicas y estadounidenses suman en total más de 103 millones de pesos, una cantidad cuatro veces por arriba de lo que Medina Mora, primero embajador y luego ministro de la Corte, declaró como ingresos a Hacienda y al SAT de 2013 a 2018. Y si lo comparamos con los ingresos de 19 millones de pesos que reportó en 2015, 2016 y 2017, la proporción del dinero que mandó al extranjero supera casi seis veces sus ingresos de esos tres años.

El Universal
Salvador García Soto
Ciudad de México
Viernes 7 de junio de 2019.


"Una incógnita recorre Puebla tras la reciente transición del gobierno estatal: ¿quién ejerce el poder real en el estado, el mandatario constitucional que asumió funciones el pasado 1 de febrero, Antonio Gali Fayad, o su jefe político y antecesor Rafael Moreno Valle?"

Salvador García Soto

Una incógnita recorre Puebla tras la reciente transición del gobierno estatal: ¿quién ejerce el poder real en el estado, el mandatario constitucional que asumió funciones el pasado 1 de febrero, Antonio Gali Fayad, o su jefe político y antecesor Rafael Moreno Valle? La pregunta se basa no sólo en la estrecha relación política y de intereses existente entre los dos personajes, sino también en el hecho de que en el gabinete del mandatario entrante, con el argumento de la “continuidad”, cinco secretarios del gobierno anterior fueron ratificados, entre ellos el influyente titular de Gobernación, Diodoro Carrasco, además de que el Fiscal estatal, el auditor del Estado, el presidente de la Comisión de Derechos Humanos, el del Instituto de Transparencia y hasta consejeros y magistrados de los órganos electorales locales y del Poder Judicial estatal, tienen vínculos directos con el ex gobernador Moreno Valle.

La dependencia política de Gali con su antecesor es hasta ahora clara y el escaso margen de maniobra que le dejaron para el año y 8 meses que estará en el cargo hace pensar que eso no cambiará. De hecho, antes de su salida, Moreno Valle no sólo negoció con su sucesor mantener en sus cargos a los secretarios más importantes del gabinete, sino que además completó su “blindaje” jurídico con el nombramiento, desde el Congreso local, el último día de su gobierno, de tres magistrados del Supremo Tribunal de Justicia del estado: Israel Mancilla Amaro, Marcos Moreno Gavaldón y Héctor Sánchez, los dos primeros ex funcionarios y muy cercanos al gobernador saliente y a su esposa, Martha Ericka Alonso, actual dirigente del PAN en Puebla.

Porque ese es otro elemento que apunta a que los analistas empiecen a hablar de la reedición de un “Maximato” como el que vivió Puebla con Maximino Ávila Camacho, quien controló el gobierno estatal desde 1937 que fue electo hasta 1945 con gobernadores a los que manejaba a su antojo. El control brutal y absoluto que ejerció Maximino en Puebla hasta antes de ser envenenado por sus propios colaboradores, es hoy recordado en los corrillos políticos de la capital poblana a propósito de un nuevo gobernador que, aunque por un periodo tan breve, parece “atado de manos” por su antecesor y jefe político.
El carácter de Gali.

Sin embargo, aunque nadie duda de las intenciones transexenales de Moreno Valle, que van incluso más allá de la actual gubernatura, con el proyecto de perfilar a su esposa Martha Ericka como posible candidata del PAN en 2018, hay otros panistas que se mueven en contra de la idea de un “Maximato” que le dé al ex gobernador el control del estado por los próximos ocho años. Uno de ellos es el diputado federal Juan Pablo Piña Kurczyn, hijo del ex gobernador priísta de Puebla Mariano Piña Olaya, y quien después de haber sido secretario particular y consejero jurídico en el gobierno de Moreno Valle, se distanciara del ex mandatario y hoy se ve más cercano a Ricardo Anaya.

Piña Kurczyn fue el único de los diputados poblanos del PAN que se rebelaron en contra de Moreno Valle en la votación en diciembre pasado de la Ley de Ingresos que autorizó el “gasolinazo”, ordenada por el ex gobernador al coordinador poblano en San Lázaro, Eukid Castañón. Esa rebelión le valió acusaciones de “traidor” de los morenovallistas, aunque lo acercó al grupo de Marko Cortés, coordinador de la bancada blanquiazul, quien fue reservado sobre el artículo transitorio en que se incluían los aumentos a gasolina y diésel a partir del 1 de enero pasado.

Por eso la gran interrogante es qué papel jugará el gobernador Tony Gali en los planes transexenales de Moreno Valle. La duda es si una vez que se afiance en el cargo, Gali buscaría mayor independencia de su antecesor o si, acotado como está y con morenovallistas como Diódoro en su gabinete, el gobernador poblano no tendrá muchas lealtades que le apoyen en el momento de intentar dar un manotazo a su antecesor.

El incidente más tenso que llegaron a tener Rafael Moreno Valle y Antonio Gali durante la campaña fue el día que a Gali invitó a Ricardo Anaya a un acto posterior al debate entre candidatos, sin consultar a Moreno, el 12 de mayo de 2016. Cuentan cercanos al hoy gobernador que al enterarse Moreno Valle llamó encolerizado al abanderado: “!Cómo se te ocurre invitar a ese cabrón! ¿a quién le preguntaste? No puedes invitarlo, te exijo que retires la invitación”, le dijo. Pero para sorpresa de Moreno Valle su ‘delfín’ no acató la orden: “No voy a desinvitarlo y hay problema por eso hoy mismo presento mi renuncia a la candidatura”. El tono del gobernador cambió ante la amenaza. “No, tranquilízate, pero esas cosas tienes que consultarlas antes”. Y Anaya estuvo aquella noche en el Hotel de la zona de Angelópolis celebrando con Gali su desempeño en el debate.

Esa es la gran pregunta que hoy muchos se hacen en Puebla: ¿Antonio Gali se sentará realmente en la silla de gobernador y ejercerá el poder que (“haiga sido como haiga sido”, Calderón dixit) se ganó en las urnas? Si eso ocurre el juego de poder en Puebla puede cambiar; si no, el actual mandatario será sólo un títere que dará paso al nuevo maximato del morenovallismo que conocerán los poblanos.

El Universal
Salvador García Soto
Serpientes y Escaleras
Ciudad de México
Sábado 11 de febrero de 2017.

Salvador García soto

A diferencia de la tibia reacción que tuvieron con la revelación de la Casa Blanca de Angélica Rivera, el 9 de noviembre de 2014, ayer la Presidencia de la República reaccionó de inmediato a la noticia del diario The Guardian sobre el uso por la esposa del presidente Peña Nieto, de un departamento en Miami, valuado en 2.5 millones de dólares, del empresario Ricardo Pierdant, a quien el diario británico calificó como “potencial” contratista del gobierno mexicano, interesado en el tema de puertos marítimos y trenes en el país.

El mismo vocero de la Presidencia, Eduardo Sánchez, que en noviembre de 2014 —tras la publicación del reportaje de Aristegui sobre la lujosa residencia en Las Lomas— decía que la casa era propiedad de la señora Rivera y ofrecía que ella daría mayores aclaraciones a su regreso de China —donde se hallaba de viaje con el Presidente—, ayer habló a nombre del “gobierno de la República” y aclaró que Pierdant no es contratista federal. “El señor Pierdant no ha celebrado contratos con el gobierno de la República, ni participa en ningún concurso en proceso”, dijo el vocero presidencial, quien cuestionó a The Guardian por publicar “una especulación a todas luces dolosa” y de “orientar a sus reporteros a predecir el futuro, más que a confirmar la veracidad de la información”.

¿Qué cambió entre la publicación de la ‘Casa Blanca’ y el departamento de lujo en Miami? Todo. Del equivocado tratamiento que le dieron a la mansión de Las Lomas, cuando intentaron presentar a la señora Rivera de Peña Nieto como única propietaria del lujoso inmueble que supuestamente compró a Grupo Higa —ese sí contratista favorito del gobierno— con la solvencia que le dio su trabajo como actriz de telenovelas, al tratamiento de un “asunto de seguridad” que ahora dieron al exclusivo departamento que usaría la esposa del Presidente, hay un viraje radical de la Presidencia de la República, en el tratamiento de una información que cuestiona no sólo a la señora sino al Presidente mismo y a su familia.

Lamentablemente, el cambio es sólo en la forma, porque en el fondo del asunto, que es lo que realmente importa a los mexicanos, el vocero presidencial no aclara ni explica cómo es que la señora Rivera, con sólo su trabajo de actriz de telenovelas, fue capaz en unos cuantos años de amasar una fortuna que le permitió comprarse dos departamentos de lujo en Miami, valuados en conjunto en más de 5 millones de dólares. Un departamento es el que ella misma reconoció haber comprado en 2005, con un crédito a nombre de una empresa ficticia, pero que liquidó en 2011 cuando ya como esposa de Peña Nieto pagó 1.3 millones de dólares de golpe; y el otro departamento, que sería una segunda propiedad, a nombre de Angélica Rivera que es la revelada ayer por ‘The Guardian’. Ambos departamentos están en la exclusiva zona de Key Vizcayne.

Si a eso se suma la versión —que ella misma dio por instrucciones del Presidente el 18 de noviembre del 2014— cuando dijo que la ’Casa Blanca’ valuada en 86 millones de pesos (7 millones de dólares) la había adquirido con el producto de su trabajo de 25 años como actriz de telenovelas exitosas (durante los cuales dijo haber recibido sueldos estratosféricos de la empresa Televisa que tan sólo en 2010 le pagó 88 millones de pesos, con motivo de la liquidación de su contrato de exclusividad, además de regalarle una residencia en Las Lomas), la pretendida solvencia económica de Angélica Rivera se vuelve más bien una enorme fortuna que le dio para convertirse en acaudalada propietaria en unos cuántos años y justo después de contraer matrimonio con el entonces gobernador del Estado de México y hoy Presidente.

<p>Eso es lo que no se explicó ayer y que tal vez tampoco vayan a explicar. Hay cosas que, de tan evidentes, se vuelven inexplicables.

NOTAS INDISCRETAS

Ayer fue día de comparecencias. En un mismo día, pero en distintos escenarios, compareció ante la Fiscalía de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, por la denuncia por presunto enriquecimiento ilícito. Al mismo tiempo Duarte comparecía ante los medios, y decía en entrevista radiofónica que no pediría licencia y que no estaba seguro de asistir a la ceremonia de entrega de poderes en su estado. Y, contra todos los pronósticos, el que sí se presentó en el juzgado en el proceso por apoyos ilegales a la empresa automotriz Kia, fue Rodrigo Medina, el ex gobernador de Nuevo León, que sorprendió al pedir que se le finquen ya acusaciones formales sobre ese proceso, del que dijo sentirse tranquilo ¿Le cree a alguno de los tres?... Los dados mandan Escalera doble. Mejora el tiro.

El Universal
Ciudad de México
Miércoles 10 de agosto de 2016.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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