Con un gol de penal, conseguido por Carlos Vela y una anotación de Javier "Chicharito" Hernández, la Selección Mexicana venció este sábado 2-1 a su similar de Corea del Sur, en duelo correspondiente al Grupo F del Mundial de Rusia 2018.

El tanto de los asiáticos fue obra de Son Heung-Min, en tiempo de compensación del segundo tiempo.

Este es el segundo triunfo de México al hilo, a quien le resta solamente un partido más en la fase de grupos, el cual será ante el conjunto de Suecia.

Con este resultado, el cuadro mexicano llegó a seis unidades para ocupar de manera provisional el primer sitio de dicho sector; los asiáticos se quedaron en cero.

Por su parte, Corea del Sur se encuentra ya prácticamente eliminado.

Fue una actuación destacada del Tricolor que le permite ser dueño de su destino y casi amarrar su calificación a octavos de final.

Detalles del partido

El conjunto dirigido por Juan Carlos Osorio sólo presentó un cambio en su cuadro inicial contra Corea del Sur, con relación a la alineación utilizada en el triunfo frente a Alemania del pasado domingo.

Hugo Ayala salió del cuadro titular para darle entrada a Edson Álvarez, movimiento que le dio dividendos a México, sólido en la defensa incluso en los errores, como cuando Rafa Márquez, quien entró de cambio, comprometió un balón que pudo ser el primer gol de Corea. Al final el "Káiser" se repuso y alejó el peligro.

El Tri cambió su historia desde la vestimenta, ya que cuando jugaba de blanco sólo había obtenido un triunfo en Copas del Mundo, ante Bélgica en 1986, a cambio de cinco empates y dos descalabros. Hoy sumó su segunda victoria con esa camiseta.

Es líder momentáneo del Grupo F con seis unidades producto de dos victorias, a reserva de lo que pase entre Suecia y Alemania para confirmar su clasificación a octavos de final, un objetivo que se antojaba difícil antes de emprender la aventura rusa.

Agencias
El Siglo de Torreón
Rusia / México
Sábado 23 de junio de 2018.


Moscú.- La “Albiceleste” está al borde del abismo tras la derrota de 3-0 ante Croacia y ahora depende de lo que hagan Islandia y Nigeria

Ciudad de México.-Argentina está al borde de la eliminación del Mundial de Rusia 2018, luego de caer 3-0 ante Croacia en actividad del Grupo D.

Wilfredo Caballero equivocó su despeje y Ante Robic lo aprovechó para marcar un golazo al 53’, luego de una tremenda volea.

Después, Luka Modric realizó otra joya de gol al 80' con un disparo desde media distancia, mientras que Ivan Rakitic sentenció el encuentro al 90+1' al aprovechar la falta de respuesta de la zaga "albiceleste".

Con este marcador, Croacia llega a seis unidades sella su pase a Octavos de Final y Argentina se queda con un punto, dejando su futuro en las manos de Islandia y Nigeria.

Excélsior
Moscú, Rusia
Jueves 21  junio 2018.


Luis Suárez apareció en el momento oportuno para que Uruguay saque boleto a octavos junto a Rusia, los primeros clasificados en el Mundial-2018, mientras el Portugal de Cristiano Ronaldo y España tocan las puertas.

Diego Costa, quien silenciosamente se va colando entre las figuras del Mundial, selló la complicada victoria de España 1-0 ante Irán, y le pisa los talones a Cristiano Ronaldo en la tabla de artilleros con tres tantos.

- VAR aliado -

A España le volvió el alma al cuerpo cuando el árbitro uruguayo Andrés Cunha anuló correctamente un gol iraní al minuto 62 por posición adelantada luego de recurrir al VAR (videoarbitraje).

A la 'Roja' le costó demasiado vulnerar la muralla defensiva iraní atenazada en nueve y hasta diez jugadores, hasta que por fin se cumplió el viejo refrán "tanto va el cántaro a la fuente...".

Costa reconoció que tuvo un "poco de suerte" en el gol. "Sabíamos que teníamos que tener paciencia y esperar el momento exacto. Lo importante es ganar y seguir adelante", afirmó el hispano-brasileño.


En Kazán se dio la lógica casi por inercia, pero el flamante entrenador Fernando Hierro aún tiene mucho por mejorar en estos días para lograr que el 'tiki taka' no sea solo un bonito espectáculo para los ojos, sino además el camino para la eficacia que le faltó a la 'Roja'.

"España hizo un partido fantástico, pero creo que nosotros merecimos un poco más al final del juego", opinó el seleccionador iraní, Carlos Queiroz.

Con las victorias de Portugal ante Marruecos (1-0) y la de España ante Irán, el Grupo B se va decantando entre los dos grandes favoritos europeos, aunque los asiáticos no pueden dar nada por perdido.

En dos fechas, España y Portugal suman cuatro puntos, seguidos por Irán con tres y Marruecos, con dos derrotas, ya quedó eliminada.

"Esto es el Mundial. Estamos en un grupo muy parejo. Necesitamos sumar puntos ante Marruecos, aquí no hay nada asegurado", recordó Hierro, satisfecho con el juego de España. "Sabíamos que íbamos a tener muchas dificultades. Valoro mucho el esfuerzo de mis jugadores, que no se desesperaron y resolvieron cuando el partido lo presentó".

- Uruguay y Rusia a octavos -

Uruguay derrotó este miércoles 1-0 a Arabia Saudita y el triunfo de Rusia 3-1 ante Egipto el martes por el Grupo A llevó a los sudamericanos y los europeos a los octavos, ambos con seis puntos. Sus rivales quedaron a su vez eliminados del certamen.

'El pistolero' Suárez aprovechó una salida fallida del portero Aloweis y con su oportunismo intacto selló el marcador al minuto 23 en Rostov del Don.

El conjunto que dirige Oscar Tabárez jugó nuevamente un partido discreto, como ocurrió en su debut ante Egipto (1-0), y elevar su nivel en octavos se torna casi imprescindible para sacar ventajas en un certamen sumamente parejo.

Ahora el goleador del FC Barcelona se puede anotar en la angosta lista de las figuras que han sido decisivos en el arranque de la competencia, junto al portugués Cristiano Ronaldo.

En el día del pase a octavos en Rusia-2018, Suárez se convirtió en 'centenario' con la Celeste y aumentó su cuenta de goles con la selección a 52, confirmando su palmarés como el máximo goleador de la historia de la formación sudamericana.

"El gol fue especial porque me quería reivindicar por el partido del otro día", ante Egipto, que terminó con triunfo 1-0 para la Celeste, pero sin que el delantero pudiera marcar, dijo Suárez al finalizar el encuentro contra los saudíes.

De su lado, Tabárez elogió a Suárez por "su gran sentido de la responsabilidad".

Es destacable "su gran sentido de responsabilidad". Suárez asume "la presión con la que convive y eso le da un rasgo distintivo", dijo 'el maestro' Tabárez en rueda de prensa tras el partido.

- Y otra vez Cristiano -

Y Cristiano Ronaldo lo hizo de nuevo. Dejó a Portugal al borde del pase a octavos de final de Rusia-2018 al anotar el único tanto del duelo ante Marruecos (1-0).

Lejos de haber jugado un partido brillante como en el debut, a Cristiano su gol le alcanzó para el triunfo portugués y para convertirse en el máximo artillero europeo en torneos internacionales. Además, lidera la tabla de goleadores de Rusia-2018, con cuatro anotaciones.

El crack del Real Madrid confirmó este miércoles, en la segunda fecha, que hasta ahora es la más descollante de las estrellas en Rusia-2018. Ni Messi, ni Neymar, ni Lewandowski, ni James Rodríguez, ni Mohamed Salah lo hicieron en la primera jornada del torneo, y Suárez lo acompaña un peldaño más abajo como artífice de la clasificación celeste, acompañado por el español Diego Costa.

El delantero del Real Madrid llegó a los 85 tantos con su selección y rompió el récord como el europeo con más tantos anotados en partidos internacionales que estaba en manos de Ferenc Puskas, quien marcó 84 tantos con Hungría entre 1945 y 1956.

En el debut en Rusia-2018, el cinco veces ganador del Balón de Oro se transformó así en el cuarto jugador en la historia de la Copa del Mundo que marca en cuatro citas mundialistas.

Pero Portugal no tuvo un camino de rosas este miércoles en el estadio Luzhniki de Moscú topándose con una selección que le jugó de igual a igual y mereció llevarse un empate que hubiera extendido algo las esperanzas. Con la derrota, Marruecos es la primera selección eliminada del torneo, más tarde se le unieron Egipto y Arabia Saudita.

AFP
Moscú
Miércoles 20 junio de 2018.


El método Osorio le da resultados a México: venció en su debut en Rusia a Alemania


Luego de ganarle a Alemania en su debut en Rusia, el técnico de la selección de México aseguró que fueron superiores y que la presión de todas las críticas antes de esta Copa del Mundo las asumió siempre de manera positiva.

Perdió 7-0 con Chile en la Copa Centenario. Los medios mexicanos maltrataron y desprestigiaron el trabajo de Juan Carlos Osorio al mando de la selección de México y este domingo, con esos mismos hombres, en el estadio Luzhnikí de Moscú, su equipo venció 1-0 al último campeón del mundo.

"Yo creo que estuvimos cerca de concretar el segundo. Con esto México muestra el buen presente que tiene", aseguró el colombiano en la rueda de prensa al finalizar el encuentro. "En el primer tiempo fuimos superiores y nuestras variantes fueron pensadas para anticipar los cambios de ellos", dijo el caldense.

Sobre el triunfo de este domingo lo quiso resumir en una frase.  "Tuvimos el coraje de jugar cuando se pudo y saber que el resultado hay que defenderlo con la vida", sentenció.

Ante las preguntas sobre las críticas que recibió desde el país norteamericano fue tajante. "Aprovecho la oportunidad de compartirle y dedicarle este resultado a los que nos han apoyado y a los que no, también se los dedico, para convencerlos de que se puede lograr resultados y triunfos como el de hoy", señaló Osorio, para quien el logró de este domingo es consecuencia del trabajo.

El próximo escollo para el Tri, será Corea del Sur, sin embargo, reconoce la importancia del equipo con el que cierra la ronda de grupos. "Suecia es un rival muy difícil, no solamente ha hecho grandes torneos en Europa sino también en estos. Eliminó a Argentina de una copa del mundo y a Italia lo dejó por fuera de este mundial, pero espero no adelantarme, primero viene Corea del Sur que también será difícil", agregó.

"Aquí la presión es para mí, ellos solo tienen que dedicarse a jugar fútbol. Y el resultado siempre lo voy a asumir, gane o pierda", esto fue lo último que dijo después del partido de este domingo ante los teutones. Un triunfo en el que también celebra él.

El próximo partido de México será el próximo sábado (10:00 a.m.) ante Corea del Sur, mientras que Alemania lo hará el mismo día ante Suecia (1:00 p.m.).

El método Osorio le da resultados a México: venció en su debut en Rusia a Alemania

Con gol de Hirving Lozano, el seleccionado mexicano derrotó 1-0 a los actuales campeones del mundo. Primera victoria del colombiano en el Mundial

¿Cómo vencer a un campeón del mundo? Juan Carlos Osorio tiene la respuesta. Trabajo, trabajo y trabajo. Aunque en México lo critican por su constante rotación de jugadores, el colombiano tiene claro lo que busca con ellas: que todo el equipo funcione como un reloj bajo un sistema táctico, sin importar los jugadores que estén dentro del terreno de juego. Difícil de asimilar, enredado para entender y más complejo aún de asimilar. Sin embargo, le ha funcionado a la perfección, el seleccionado manito ha tenido un rendimiento notable de la mano del colombiano: en 32 partidos empató 10 y perdió siete.

Este domingo en el estadio Luzhnikí de Moscú no fue la excepción. El estratega salió con un gran planteamiento para enfrentar a Alemania, el último campeón del mundo. Lo hizo sufrir más de lo esperado. Los teutones no encontraron la manera de superar el sistema que el técnico nacional impuso dentro del terreno de juego. Aunque contaron con aproximaciones de Timo Werner y Toni Kroos, en dos ocasiones, y de Joshua Kimmich, Julian Brandt, Marco Reus no lograron superar la férrea defensa mexicana. No obstante, al final el cansancio empezó a notarse y los espacios comenzaron a abrirse.

Los dirigidos por Juan Carlos Osorio iniciaron el compromiso aguardando la propuesta de Alemania. Joachim Low apostó por un dibujo 4-1-4-1, que fue muy ofensivo. Los germanos apretaron desde el comienzo y los mexicanos respondieron con contragolpes: Hirving Lozano, Miguel Layún, Carlos Vela y Javier Hernández eran quienes comandaban los ataques veloces y feroces, que cogían mal parados a la zaga teutona. Pero en estos encuentros es clave estar claro, con los cinco sentidos siempre alerta y algunos jugadores del Tri parecían no estar así.

El exceso de transporte del balón ahogó varias jugadas que parecían destinadas a ser más grandes. No supieron aprovechar los espacios concedidos y la velocidad de jugadores como Vela, Lozano o Hernández. Las jugadas parecían calcadas: ataque alemán, recuperación de México y contragolpe veloz. Todas desperdiciadas. Hasta el minuto 35. Lozano empezó una jugada en zona defensiva y nuevamente con los espacios abiertos. Uno-dos con Javier Hernández, enganche a Mezut Ozil y de derecha, Lozano sacó un remate que dejó sin ninguna opción a Manuel Neuer: 1-0 y emoción en las tribunas.

De los 78 mil aficionados que se reunieron en el estadio de Luzhnikí, un gran porcentaje eran mexicanos. A ritmo de 'Cielito lindo' o 'Miralo ve, míralo ve, somos locales otra vez' hicieron que el escenario temblara, minimizaron a los alemanes, que apenas llenaron las tribunas norte. Ensordecieron a la prensa y emocionaron a unos jugadores que se entregaron en cuerpo y alma. La intensidad mexicana no se mantuvo a lo largo de los 90 minutos, pero siempre intentaron mantener el orden a pesar de la presión alemana en zona de ataque: a lo largo del segundo tiempo fueron los que más buscaron, pero se perdieron y terminaron sin premio, perdiendo el primer partido como le sucedía a España hace cuatro años en Brasil.

El Tri comenzó pisando fuerte, siguiendo al pie de la letra de 'Cielito lindo': "Ayayayay canta y no llores, porque cantando se alegran cielito lindo los corazones". Cantando y emocionando a 127 millones de mexicanos, quienes se ilusionan y se llenan el corazón con su selección, que promete grandes gestas en Rusia 2018 y Juan Carlos Osorio a pesar de las críticas sigue respondiendo, sin importar el rival que tenga al frente.

El Espectador
Moscú, Rusia
Jesús Miguel de la Hoz
Domingo 17 de junio de 2018.


Tricolor va contra los pronósticos y vence al actual campeón

Moscú.- La selección mexicana de futbol escribió la página más brillante en su historia en Copas del Mundo al derrotar por la mínima diferencia a su similar de Alemania, en intenso y dramático partido de la fecha 1 del Grupo F de Rusia 2018.
Hirving Lozano fue el autor del tanto con el que el Tri dio cuenta por primera vez en una justa mundialista del cuadro teutón y actual campeón defensor, al minuto 35.

Con este triunfo, el conjunto de la Concacaf sumó tres unidades para ocupar el primer sitio del Grupo F y los alemanes se quedaron sin puntos; mientras que Suecia y Corea del Sur se verán las caras este lunes.

En la conferencia previa el técnico Juan Carlos Osorio afirmó que su equipo jugaría “por amor al triunfo” y sin “temor a perder”, y así lo hizo; pese a las críticas a los jugadores, pero sobre todo al entrenador, se plantaron con autoridad, con valor, pero también con un parado táctico que al final le dio credibilidad al estratega colombiano.

Desde el primer minuto el Tri dejó en claro que saldría por el triunfo y no se adelantó en el marcador gracias a una barrida providencial de Jerome Boateng cuando Hirving Lozano ya había fusilado a Manuel Neuer.

Esa fue la muestra clara de lo que sería este equipo, que pese a que no tuvo el esférico la mayoría del tiempo, el Tri sí fue muy eficiente cuando estuvo en sus pies, ya que explotó al máximo el espacio largo cuando lo tuvo.

Dicha situación lo llevó a generar una segunda oportunidad para terminar con el cero al minuto 17, pero Javier Hernández por izquierda perdió un tiempo cuando tenía para definir prácticamente mano a mano con Neuer.

Su investidura de monarcas defensores y su historia de ganadores obligó a los germanos a intentar tomar el mando del juego, algo que logró por momentos, pero la realidad es que no estaba nada cómodo, ni para atacar ni para defender los “latigazos” de su rival.

Los mexicanos tuvieron su recompensa al mejor partido en toda la era de Osorio al adelantarse en el marcador en un nuevo contragolpe en el que Héctor Herrera filtró por derecha a “Chicharito”, quien abrió el sector contrario para Lozano, que recortó a Mesut Otzil para cortarse al centro y prender un derechazo pegado al poste, que hizo inútil el lance de Neuer.

El gol “hirió” a los campeones del mundo, que furiosos se fueron al frente y por momentos metieron en su área al conjunto de la Concacaf, que soportó los embates para irse al descanso con la ventaja.

Para el inicio del complemento México fue inteligente, controló al rival, no le permitió terminar las jugadas e inclusive tuvo la segunda anotación, pero una vez más Javier Hernández no estuvo fino.

En una jugada de dos contra uno, el elemento del West Ham entró por derecha y con todo para servir con ventaja a Vela, que estaba solo por el centro del área, le puso el balón muy lejos para dejar ir una segunda anotación que pudo haber finiquitado el juego.

Conforme el reloj avanzó los alemanes metieron en su terreno a México, que movió sus piezas para afianzar su cuadro defensivo con los ingresos de Edson Álvarez y de Rafael Márquez, así como de Raúl Jiménez para tratar de retener el balón.

El juego ya era claro, los campeones vigentes volcados hacia adelante y los mexicanos en busca de aprovechar el contragolpe, que tuvieron en dos ocasiones en los pies de Miguel Layún, quien no definió de la mejor forma en posiciones en las que tampoco estuvo cómodo.

Los 10 últimos minutos fueron de heroica resistencia por parte de México, que se defendió de cualquier forma ante los embates del cuadro teutón, que nada pudo hacer para evitar su derrota y un triunfo de México que hizo historia en Copa del Mundo al ganarle al campeón, cuando todos lo colocaban como víctima.

El arbitraje estuvo a cargo del iraní Alireza Feghan, quien amonestó a Héctor Moreno (39) y a Héctor Herrea (90), por México; mientras que Thomas Muller (82) y Mats Hummels vieron cartón preventivo por Alemania.

Notimex
Moscú, Rusia
Domingo 17 junio 2018.


La Roja se sobrepone anímicamente a una semana volcánica y varios infortunios sobre el campo para sellar un empate con Portugal. El genio luso deja su mejor partido en un Mundial con tres goles


Con chicha y cuajo y un goteo de fútbol, España no salió mal parada de un partido tan sinuoso como tortuosa ha sido su corta estancia en Rusia. El partido requería mucho talante tras días tan volcánicos. Y mucho más cuando, encima, ya sobre el césped la Roja tuvo que cargar con varios episodios desdichados, como un penalti madrugador y las manos de carmelita de De Gea. Para colmo, se topó con el mejor Cristiano Ronaldo de los Mundiales. España, que tuvo la victoria a tiro, pudo con todo para sellar un empate.

Tras la borrasca de la última semana, de entrada, el fútbol también dejó desamparada a la Roja. Un penalti en contra a los 134 segundos —el tercer gol más rápido en la historia de los Mundiales—, un remate de Isco que no fue gol por una falange y un segundo tanto de Cristiano en el último parpadeo del primer acto que puso a De Gea a la altura de Karius. Demasiados azotes del destino como para sobreponerse en días de tanta zozobra. Con todo, entre la trampa de CR que hizo picar a Nacho para el penalti y el tremendo chasco de De Gea —cuando aún está en la retina su reciente pifia frente a Suiza—, España fue capaz de reanimarse. Y hasta elevarse sobre el macizo equipo portugués.

Tan abrasivo resultó el arranque para la Roja que la selección más contracultural tiró por una de las vías más primarias del fútbol. Viscosa España, Busquets mandó a la guerra al intrépido Diego Costa con un pelotazo que no suele figurar en el repertorio español. Costa, un Espartaco del fútbol, fue al campo de batalla rodeado de brigadistas adversarios. Y no rasos precisamente, porque el primero en acosarle fue Pepe, que nunca fue un monaguillo. Al igual que en el más que opinable penalti a CR, no hubo VAR. Sus gestores no entendieron que en ningún caso hubiera un “error claro y manifiesto” del colegiado, mandamiento principal para que se active el gran hermano arbitral. Lo cierto es que el hispano-brasileño se sacudió a Pepe con el antebrazo como estaca y del agrario Costa se pasó a un Costa de pies finos. Frente a la armada lusa que le custodiaba se buscó la vida hasta embocar un gran gol.

El arrebato legionario de Costa, en su mejor partido con España de largo, hizo pendular el encuentro. En el primer tiempo, hasta la tacha de De Gea, Portugal se fundió con Guedes. Fernando Santos, técnico luso, le hizo gravitar sobre la parte central del ataque, con Cristiano en la izquierda. Y en dos contras lanzadas estupendamente por CR se hizo más que discutible el cambio de papeles. A Guedes, más extremo, le faltó el instinto terminal de su totémico camarada.

Cada vez más enchironada Portugal, Isco comenzó a tutelar la pelota. Lo que siempre anima a gente como Silva e Iniesta. A su música se sumó Jordi Alba a lo Jordi Alba. Poco a poco España se le ponía cara de España. E incluso a Diego Costa, más pinturero que nunca en el trance español con la pelota. Silva e Iniesta se quedaron a un dedo del gol. De Portugal, más allá de su abnegada zaga solo las pisadas de CR. Como en la que ruborizó a De Gea. Sin más, los primeros goles del siete a la Roja. Sin más, en solo 45 minutos CR se quedó a un gol de los tres que llevaba en sus tres Mundiales precedentes, registro que igualaría con su traca final. Con futbolistas así por el medio nada es lo que parece, ni nada parece lo que es.

Contrariado por tanto imprevisto, al equipo del debutante Hierro, cuya alineación tuvo el equipaje de Lopetegui, le tocaba otra conjura para la segunda parte. Puede que más de uno rebobinara a la presentación mundialista de hace cuatro años. Aquel 13 de junio de 2014 en el que España se cayó con estrépito por un despeñaperros en Salvador de Bahía. Al fin y al cabo, el 1-5 con Holanda surgió tras un embrionario empate naranja también a un paso del intermedio. La zurra se desató después y siete futbolistas españoles fueron tan titulares en aquel batacazo como en Sochi. Todos menos Nacho, Koke, De Gea e Isco. Otro motivo para sospechar del mochilón con el que le tocaba remontar a la Roja.

Con un tiempo por delante, España contra el campeón de Europa, sus propios fantasmas de estos tiempos y un Cristiano más iluminado que en toda su carrera mundialista. La reacción fue encomiable. El equipo no está sinfónico y la noche rusa exigía una dosis de fútbol, claro, pero sobremanera carácter, suela desgastada y dejarse el corazón en los huesos.

Costa acertó a descorchar el segundo gol con el mismo asistente que en el primero. Busquets prolongó una falta lanzada por Silva y el ariete llegó puntual. Tal fue el repunte que hasta Nacho, que aún tendría en sus adentros la treta de CR en el penalti, se vino arriba. Suyo fue el tercer tanto español con un trallazo que hizo carambola en los dos postes de Rui Patricio.

A España no le sobraba fútbol, pero no le faltaba coraje después de tanta desventura. El duelo lo tenía por la pechera, solo inquietada por otra pifia de De Gea en una salida sin brújula que pudo abortar la defensa. Sin nada deslumbrante, pero con Portugal embridada sin apenas dictado y con Hierro refrescando al equipo con Thiago, Aspas y Lucas.

Salvo imprevistos, de la selección lusa solo cabía esperar a Cristiano, con deudas pendientes con España y con los Mundiales. Dicho y hecho. Una falta de Piqué sobre el capitán portugués en los últimos minutos derivó en el tercer gol de CR. Tiró de escuadra y cartabón y con un golpe punzante y recto encuadró la pelota en la escuadra izquierda de De Gea. Esta vez sin otra opción que quedarse como una estalactita.

Solo Cristiano se le resistió a una España con muchos méritos. No pocos en sus circunstancias se hubieran derrumbado. En un día para el remangue, lo tuvo. Ahora, frente a Irán y Marruecos le convendrá recuperar sus señas de la última década. Será hora de jugar.

El País
José Sámano
Sochi, Rusia
Viernes 15 de junio de 2018.


El ex entrenador del Tri reflexiona sobre su papel como caza talentos del fútbol mexicano


Enrique Meza (Ciudad de México, 1948) no habla, alecciona. Lo hace con los futbolistas, con los periodistas, con el jardinero. Su trato apacible le ha valido para ser uno de los personajes más queridos del fútbol mexicano. “Si les puedo ayudar a que sus hábitos se mejoren por la experiencia que tengo me voy a sentir contento”, explica sentado en una banca en el estadio Cuauhtémoc con la intención de sortear el sol de mediodía.

Meza sacó del costal a toda una gama de futbolistas que ha llegado al seleccionado de México. Ha olvidado a algunos de los futbolistas a los que llevó a Primera División. Recuerda a Paul Aguilar, Luis Montes, Néstor Araujo, Jair Pereira, Javier Aquino, Érick Gutiérrez, Hirving Lozano e incluso le dio la oportunidad al hoy veterano Óscar Pérez de 45 años. El entrenador considera que un chico puede debutar si “se ve su seriedad, su organización para llegar a la cancha de entrenamiento. Me gustan mucho los jugadores que técnicamente sean buenos, tenemos la posibilidad de mejorarlos”, comenta el entrenador del Puebla en charla con EL PAÍS.

Uno de los últimos fue Lozano, la principal figura de México para el Mundial. A los 18 años se estrenó en el estadio Azteca frente al América. Una presentación despampanante al entrar al campo y marcar el gol de la victoria para el Pachuca. “A Hirving lo conocí poco tiempo antes de que él pudiera jugar. Puse un poco de atención y lo vi entrenar, desde ese momento desequilibraba mucho. Tiene una velocidad muy grande, arranca y frena con mucha facilidad”, describe del chico que maravilló al PSV Eindhoven.

Meza, antes de debutar a Lozano en 2014, le pidió algo: “tienes que cuidarte, compórtate y no te preocupes tanto por el resultado de ese día, pero si yo me entero que hablaste con tu familia y les contaste que vas a jugar… ¡Ya no te meto!”. A cada uno de sus pupilos le lanzó esa advertencia y ninguno le falló. “Necesito que ellos hagan lo que yo les pido porque hay ocasiones en las que se les llena la cabeza de cosas y ahí se meten en problemas porque a veces los debuts no son tan afortunados, a veces los confundan”, explica mientras se resguarda del sol.

 “Hirving hará un gran Mundial. Mucho no le enseñé, él ya estaba muy cocinado, muy hecho. Tiene una agresividad natural que a veces se le pasa y eso es lo que hay que estarle regulando. Se equivoca cuando tira un manotazo, pero como le pegan tanto, los oponentes le entran muy fuerte. Él tiene que mesurarse para no caer en el engaño”, refiere Meza con parsimonia.

Otro de sus aprendices fue Javier Aquino, exjugador del Rayo y del Villarreal. “Me hubiera gustado que se quedara más tiempo en Europa, pero no es tarde. La velocidad que tiene es algo muy interesante: te enseñan a correr, pero nació veloz. Quiero pensar que el Mundial que viene será el nuestro”, analiza el Ojitos, como le han llaman por su fina mirada.

Meza fue seleccionador de México por un año: del 2000 al 2001. De 20 partidos perdió 11, ganó cinco y empató cuatro. Eso enredó la clasificación del país para el Mundial de Corea y Japón. “Llegué con mucha ilusión, yo no pedí la selección, me la dieron. Hablé con Manolo Lapuente [su antecesor] para que siguiera, pero me dijo que no. Cuando me fui fue doloroso, México entero quería que me la quitaran”, explica.

“Todos estamos inconformes, casi siempre, con el seleccionador nacional. Quisiéramos que no se equivocara nunca. Al señor Osorio lo trajo México para que fuera al Mundial y esta vez fuimos con menos sobresaltos que en otras ocasiones. Esperemos que todo salga muy bien para que vayan no por su quinto partido, sino a su sexto”, opina uno de los estrategas por su larga trayectoria en la Liga mexicana.

−¿Regresaría a trabajar con la Federación Mexicana?

− No lo sé. Voy a cumplir 52 años de profesional. Estoy muy contento de tener esa antigüedad y aun cuando me veo en el espejo y veo que han pasado los años. Medianamente he cumplido con un cometido. Ya vi muchas tragedias, tengo la oportunidad de estarles diciendo en qué se deben cuidar − comenta.

En la repisa de su hogar tiene cuatro trofeos de la Liga mexicana y una Copa Sudamericana, el mayor logro de un club mexicano a manera internacional. La obtuvo con Pachuca en 2006. Meza repasa de memoria cada uno de sus jugadores: “Miguelito Calero, Leobardo, Aquivaldo, Salazar, Marvin, Caballero, Correa, Chaco, Gerardo, Cacho, Chivita, Damián… Hicimos un equipo que jugaba muy bien. El mexicano se crece en esas competencias”, dice Enrique Meza, pero los dirigentes de su país han rechazado jugar la Copa Libertadores y la Copa América. “No entiendo bien cuál sea el motivo. Me parece que dimos un pasito para atrás”, considera el Ojitos, el profesor, el tutor de todos en el fútbol de México quien le da las últimas lecciones al jugador del mañana.

El País
Diego Mancera
Ciudad de Puebla
Martes 12 de junio de 2018.


Masha Gessen, periodista, publica ‘El futuro es historia. Rusia y el regreso del totalitarismo’

El suave tono de voz de Masha Gessen (Moscú, 1967) transmite tranquilidad, lo que hace que sus afirmaciones cobren mucha más fuerza una vez transcritas. Es una de las grandes periodistas que están explicando lo que pasa en Rusia, con profundidad analítica y voluntad de estilo. Firma habitual de The New Yorker o The New York Times, su nuevo libro, El futuro es historia (Turner), ganador del National Book Award de EE.UU, analiza la transformación de Rusia desde los ochenta hasta hoy –una involución hacia el autoritarismo interno y los enfrentamientos armados en el exterior– a través de las historias reales de cuatro personas anónimas nacidas en los años ochenta, así como de una psicoanalista, un sociólogo y un filósofo. Hoy habla en el CCCB (18.30 h) con motivo del día Orwell.

Alterna la vida cotidiana de siete personajes con la narración de la historia en mayúsculas, dos líneas que se imbrican...

Quería romper la tradición periodística. Normalmente el narrador está a una distancia media del protagonista. Yo uso, en cambio, una distancia novelística: o estoy dentro de él o bien totalmente fuera, observando toda la escena al completo.

Svetlana Alexiévich habla también del homo sovieticus...

Eso es un problema de su traducción al español, ella tituló ese libro El tiempo de segunda mano y habla del “hombre rojo”. Pero ambas coincidimos en fijarnos en la persona que creó el régimen totalitario.

¿Qué tiene que ver el psicoanálisis con la caída de la URSS?

No sólo el psicoanálisis. En general, los investigadores sociales soviéticos no tenían herramientas conceptuales para explicarse su país. Hablo de toda la psicología, la sociología y otras ciencias. En la URSS no había un lenguaje para describir lo que ocurría. Los rusos eran la fuente menos fiable sobre la vida rusa.

A menudo la gente que ha vivido en países soviéticos dice que han crecido en una ingenuidad que no les ha sido nada útil para adaptarse al capitalismo...

No sé a qué ingenuidad se refiere...

Algunos dicen que les falta el espíritu de competitividad, es algo para lo que no les habían preparado, y que entonces los más salvajes se apoderan de todo.

Un poeta ha dicho: “Rusia ha construido el capitalismo tal y como fue retratado en la propaganda soviética”. ¡Es cierto! Es una jungla, totalmente antihumano, han creado el peor capitalismo del mundo. El capitalismo occidental no es tan brutal, lo más salvaje es su versión rusa, una caricatura. Ningún tipo de seres humanos puede estar bien adaptado para vivir bajo las condiciones del sistema ruso.

¿Hizo algún casting para escoger a sus protagonistas?

Quería dos hombres y dos mujeres que tuvieran memoria personal del golpe contra Gorbachov de 1991. Y que sus vidas hubieran cambiado drásticamente a raíz del crack del 2012, con la nueva elección de Putin, que sus vidas hubieran quedado rotas. Tenían que estar dispuestos a hablar conmigo muchas horas, porque iba a describir su mente, debían aceptar que les acompañara mientras miran la tele, tolerar ese tipo de invasión y responder cierto tipo de preguntas. Uno tenía que ser homosexual, para plantear el tema de la campaña anti-gay. Dos personas lo dejaron y los tuve que sustituir. Quería diferentes clases sociales...

¿Durante cuánto tiempo los entrevistó?

Aproximadamente un año. Viajé a Moscú, los veía una hora al día.

Usted vive en Nueva York. ¿Puede moverse y trabajar por Rusia sin obstáculos?

Lo siento, no puedo responderle esa pregunta.

¿Cómo son sus personajes?

El libro no trata de su personalidad sino de sus circunstancias. Seriocha venía de una situación de extremo privilegio y analizo la glasnost de Gorbachov a través de su abuelo, que fue la fuerza intelectual de la perestroika. Liosha es un académico brillante que tuvo que huir para salvar su vida y acabó en Brooklyn. Masha es la más interesante, la más soviética, increíblemente inteligente, con una habilidad misteriosa para saber hacia dónde va el mundo y con la necesidad de estar en la cresta de la ola. Y Zhanna tiene una relación interesante con el poder.

Usted es una de las primeras personas que lucharon por los derechos de los homosexuales en Rusia. Tras leerle, su país no parece un buen lugar para ser gay.

Seguramente, el peor de Europa.

¿Cuántos presos políticos hay en Rusia?

No se puede saber. Técnicamente, según las organizaciones de derechos humanos, hay unos 70. Pero los encerrados por traición, espionaje, o los empresarios encarcelados por negarse a entregar su empresa a un oligarca, no cuentan como presos políticos y para mí lo son.

Lo que explica de los Juegos Olímpicos de invierno de Sochi usados como propaganda ¿es aplicable al Mundial de Rusia que empieza en pocos días?

Totalmente. Lo chocante es que no parece que Putin vaya a tener ningún coste político por su autoritarismo. Rusia ha empeorado tanto en los últimos años, se ha convertido en un Estado delincuente... y sin embargo miran hacia otro lado.

¿Es verdad eso de las injerencias rusas en la política española y el procés catalán?

No he tratado ese tema. Tengo la impresión de que esas injerencias son posibles. Rusia no es un país particularmente sofisticado, en ­Estados Unidos se han metido de manera chapucera. Si Rusia tiene éxito socavando la credibilidad de un proceso electoral, eso indica que aquella democracia era muy inestable, y eso no es responsabilidad de Rusia.

¿Ve paralelismos entre Trump y Putin?

Son muy distintos. Pero comparten ciertas ideas, una comprensión de lo que es el poder, que implica dominación total. La democracia les da miedo porque es desordenada. Piensan que el lenguaje es un instrumento de dominación, no de comunicación. Ambos gobiernan con la gestualidad, no pensando en procesos, son maestros del gran gesto, aunque sea descontrolado.

Aunque es descriptiva ¿no cree que hay un pesimismo latente en todo su libro?

Sí. Se supone que le tiene que dejar un sabor agrio en la boca. El lector debe quedar devastado.

La Vanguardia
Por Xavi Ayén
Barcelona, España
Miércoles 06/06/2018.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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