El año pasado obtuvo un ingreso total de mil 873 millones de dólares, que se suma a las altas expectativas de los migrantes con Joe Biden


El estado de Puebla pasó del sexto al octavo lugar a nivel nacional con una mayor captación de remesas, no obstante, en 2020 obtuvo un incremento del 5.1 por ciento en comparación con el 2019.

Así lo dio a conocer el reporte del Banco de México, donde se detalló que el año pasado obtuvo un ingreso total de mil 873 millones de dólares, cuando el antepasado había registrado mil 782 millones de dólares.

Es importante señalar que, las remesas son ganancias que los emigrantes envían a su país de origen, normalmente a sus familiares, con el propósito de solventar sus gastos básicos.

La cifra más reciente, posiciona a la entidad poblana en el octavo lugar, solo por debajo de Oaxaca, Guerrero, Ciudad de México, Estado de México, Guanajuato, Michoacán y Jalisco, siendo este último quien encabeza la lista pues recibió cuatro mil 153 millones de dólares.

Cabe destacar que, en 2019 Puebla ocupó el sexto lugar, pero en 2020 fue superado por Guerrero y la Ciudad de México, quienes tuvieron un incremento del 10.6 por ciento y 24.3 por ciento respectivamente.

El Banco de México detalló que más del 95 por ciento de las remesas que llegaron a la República Mexicana provienen de Estados Unidos, el 1.6 por ciento de Canadá y el resto es de otros países como Reino Unido, Ecuador, Colombia, Chile y España.

El ingreso total nacional fue de 40 mil 607 millones de dólares, lo que representa más de 875 mil millones de pesos, de los cuales el 98.9 por ciento fue enviado a través de transferencias electrónicas, 0.7 por ciento en efectivo y el 0.4 por ciento mediante giros postales.

El municipio de Puebla fue de los que más recibió remesas a nivel nacional en 2020

En 2020 el municipio de Puebla ocupó el tercer lugar de las 50 localidades a nivel nacional que reciben el mayor número de remesas, con un total de 527 millones de dólares.

Los territorios que encabezaron la lista son Guadalajara, Jalisco con un ingreso de 531 millones de dólares y Tijuana, Baja California con un total de 626 millones de dólares.

En contraste, los municipios que menos remesas recibieron fueron Guadalupe, Nuevo León con 136 millones de dólares, Cuautla, Morelos con 134 millones de dólares y San Miguel de Allende, Guanajuato con 132 millones de dólares.

El Sol de Puebla
Javier Zambrano
Ciudad de Puebla
Miércoles 3 febrero 2021.


El crecimiento de 15.6% comparado con noviembre del año anterior, representa su mayor incremento anual desde marzo

Las remesas de entrada a México ligaron 7 meses al alza y el periodo enero-noviembre alcanzó un nuevo máximo histórico.

Para el onceavo mes del 2020 las remesas superaron los 3 mil 381 millones de dólares, es decir 15.6% más interanual. Mientras que de enero a ese mes ascienden a 33 mil 946 millones de dólares las remesas, lo que representa un crecimiento de 10.9 por ciento con respecto al mismo periodo de 2019.

Los datos oficiales del Banco de México muestran que el 98.9% de los envíos que llegaron a México fueron a través de remesas electrónicas.

El crecimiento de 15.6% comparado con noviembre del año anterior, representa su mayor incremento anual desde marzo, cuando las remesas alcanzaron un máximo histórico de más de 4 mil millones de dólares.

“Los sólidos flujos de remesas han venido agregando apoyo a la cuenta corriente y al consumo privado del país, en particular el de las familias de bajos ingresos”, dijo Alberto Ramos, economista para México del banco estadounidense Goldman Sachs.

Eje Central
Ciudad de México
Lunes 4 de enero de 2021.


•    Los inmigrantes, duramente afectados por la pandemia, están enviando aún más dinero a México

•    Los expertos esperaban una disminución de las remesas, pero las familias transfronterizas dicen que “se mantienen unidas” en tiempos difíciles.

Silvana Alaniz, la dueña del pequeño restaurante El Rincón en San Ysidro, trabaja desde el amanecer hasta el anochecer junto a toda su familia inmediata. Incluso su hija de 10 años ayuda a servir a la clientela que a menudo espera en las filas que rodean la cuadra para el famoso menudo de Silvana.

“Tenemos cinco hijos y todos cocinan”, se rio. “Todos ayudan aquí. Pasan sus días de verano en este restaurante. Creo que es una de las razones por las que hemos estado sobreviviendo”.

Pero el restaurante no solo apoya a su familia en San Ysidro. Cada mes, Alaniz, de 43 años, también envía dinero a su padre en México.

La pandemia de coronavirus golpeó a muchos de los inmigrantes que atendieron mesas, recogieron cosechas y estuvieron hombro con hombro en las fábricas. Pero muchos han seguido trabajando en lo que se consideran trabajos esenciales, aunque arriesgados. Y durante el verano, los inmigrantes mexicanos como Alaniz que viven en los Estados Unidos enviaron a sus familias sumas récord de dinero, desafiando las predicciones de que las llamadas remesas se desplomarían.

México recibió 3.53 mil millones de dólares en remesas en julio --la mayor parte de los Estados Unidos-- un aumento del 7 por ciento con respecto al mismo mes en 2019, según mostraron el martes los datos del banco central de México.

Incluso cuando la tasa de desempleo en los Estados Unidos se disparó al 14.7 por ciento en abril y el Banco Mundial predijo que las remesas globales se reducirían en un 20 por ciento, los latinos que trabajaban en los Estados Unidos desconcertaron a los economistas enviando más dinero a México y América Central que nunca antes.

En marzo, las remesas alcanzaron su nivel más alto desde que se empezaron a llevar registros en 1995, con un aumento del 36 por ciento hasta 4000 millones de dólares. Julio fue el tercer nivel más alto registrado, según los datos del banco central.

Los fondos son un gran apoyo para la economía mexicana y las familias de bajos ingresos en todo el país, que mantienen aproximadamente 1.5 millones de familias, según el gobierno federal mexicano.

“Creo que, inicialmente, fue una sorpresa”, dijo Ismael Plascencia, director de la facultad de negocios de la Universidad Autónoma de Baja California, sobre el aumento de las remesas. “Pero tiene sentido. La gente en los Estados Unidos está muy preocupada por sus familias en México --por su salud-- por eso están enviando más dinero.

“Los trabajadores en Estados Unidos hicieron un gran esfuerzo porque saben que sus familias en México no tienen acceso a buenos sistemas de salud”, agregó.

Alaniz, la dueña de El Rincón, explicó que, en la cultura mexicana, las familias no cortan a sus seres queridos en tiempos de penuria.

“Eso no es una opción. Eso es solo la cultura. No hacemos eso. Para los mexicanos --para los latinos en general; padres, familia, abuelos, incluso tíos a veces-- toda la familia permanece unida”, dijo. “Nos mantenemos juntos.

“Utilizamos la adversidad no para separarnos, sino para acercarnos más”.

El Rincón restaurante

Es más probable que los latinos trabajen en puestos de primera línea, utilicen el transporte público, tengan afecciones subyacentes y vivan en hogares multigeneracionales, todos ellos considerados factores de riesgo para el coronavirus.

En el condado de San Diego, los latinos constituyen el 34 por ciento de la población, pero son responsables del 63 por ciento del total de las infecciones por coronavirus y del 45 por ciento de las muertes por COVID-19, la enfermedad causada por el virus, según muestran los datos del gobierno del condado. En California, son alrededor del 39 por ciento de la población, pero constituyen el 60 por ciento de los casos y el 48 por ciento de las muertes, según el Departamento de Salud Pública del estado.

Los expertos dicen que en medio de la pandemia es más probable que los trabajadores inmigrantes sean considerados “trabajadores esenciales”, que a menudo realizan trabajos mal pagados que otros no hacen en los sectores de la construcción, el mantenimiento y los servicios.

“Otras personas tienen una opción”, dijo Plascencia. “No tienen elección. Son los más vulnerables porque muchas de las cosas que hacen se consideran esenciales como la cocina y la agricultura. Están dispuestos a hacer los trabajos que otros no hacen y eso era cierto antes de la pandemia, pero ahora con la pandemia, es aún más cierto”.

Para enviar dinero a casa, los trabajadores de los Estados Unidos a menudo van a un negocio que permite servicios de pago o transferencias internacionales, como MoneyGram o una Western Union. Los negocios suelen cobrar una tarifa y el tipo de cambio de dólares estadounidenses a pesos suele ser ligeramente peor que el que se ofrece en los bancos.

La gran mayoría de las remesas se hacen por transferencia electrónica. De los 3530 millones de dólares recibidos por México en julio de 2020, 3490 millones de dólares fueron en transferencias electrónicas, 24.9 millones de dólares en efectivo y en especie y 12 millones de dólares en giros postales, según los datos.

El promedio de remesas en el periodo de enero a julio fue de 337 dólares, un 4.3 por ciento más que en el mismo periodo de 2019.

La gente pasa por delante de los carteles que anuncian servicios de transferencia de dinero en la Ciudad de México.

Afuera de la Western Union en el Boulevard San Ysidro, la gente era reacia a hablar del proceso.

“Tienen miedo (de hablar)”, explicó Alaniz, cuyos padres solían ser dueños de un negocio de transferencia de dinero. “La gente tiene miedo de que si ponen su dirección real tal vez el ICE venga a buscarlos, o, aunque sea legal enviar dinero a casa, les preocupa que tal vez alguien piense que están haciendo algo malo”.

En la tienda de transferencia de dinero Elektra en la Plaza Carrousel de Tijuana, Lisa García, de 44 años, dijo que sus dos hijos en el Condado de Orange estaban trabajando en todos los empleos disponibles para poder enviar fondos para su cuidado médico y la renta.

“Gracias a Dios por la familia”, dijo. “En este momento, mi hijo está haciendo un poco de todo. Un poco de construcción. Él conduce Lyft. Cualquier trabajo que pueda encontrar”.

Aunque no tiene el coronavirus, García ha estado enferma con síntomas parecidos a los de la gripe. Así que la maquiladora en la que trabajaba no quería correr el riesgo de que propagara la enfermedad, dijo García. Ella está entre los 12 millones de personas en México que perdieron su trabajo durante la pandemia, según el gobierno federal.

Los trabajadores migrantes en Estados Unidos enviaron a su país 330 millones de dólares a Baja California entre abril y junio de 2020, según las últimas cifras del banco central de México. Aunque no se dispone de un desglose por municipios, Tijuana suele ser la ciudad de México que más remesas recibe. Los residentes de Tijuana recibieron 476 millones de dólares de mexicanos que viven en el extranjero en 2019, según un informe de BBVA Research.

La crisis económica ha obligado a muchos de los que viven en Estados Unidos a buscar su contribución en su país.

Los negocios en el pintoresco El Rincón han disminuido en un 60 por ciento, según Alaniz. Eso no le ha impedido enviar dinero a su padre en Tijuana, o devolver a su comunidad.

Alaniz sabe lo que es no tener comida en la mesa. Así que, cada semana, ella y su equipo preparan 60 comidas que son distribuidas en su mayoría a personas mayores como parte de un programa de la organización comunitaria Casa Familiar.

Ella cree que cuando das, recibes.

De hecho, la organización hizo arreglos para que una artista local, Michelle Guerrero, pintara un mural gigante en el costado de su restaurante. La pintura es de una serpiente emplumada (Quetzalcóatl) dando una flor a la luna.

The San Diego Union-Tribune
San Ysidro, California, EE. UU.
Wendy Fry, Alexandra Mendoza
Miércoles 9 de septiembre de 2020.


“Les agradecemos mucho a nuestros paisanos migrantes, héroes vivientes”, expresó el presidente.


“Queremos agradecer a los migrantes mexicanos porque ayer se dio a conocer que aumentaron las remesas en el mes de marzo. Esto llevaba casi 20 años que no sucedía”, destacó el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los recursos recibidos durante el tercer mes del año sumaron 4 mil 016.12 millones de dólares, un 35.8% más que en marzo de 2019, de acuerdo con un reporte mensual divulgado el lunes por el Banco de México (Banxico).

Al respecto, el mandatario federal señaló que esto significó que de febrero a marzo el incremento fue de 35%.

“Estamos hablando que enviaron nuestros paisanos a sus familiares, casi 100 mil millones de pesos en marzo, alrededor de 10 millones de envíos; 380 dólares en promedio por envío; 9 mil pesos por envío para 10 millones de beneficiarios de esos recursos en estos tiempos”, manifestó durante la conferencia matutina.

“Les agradecemos mucho a nuestros paisanos migrantes, héroes vivientes”, expresó.

El año pasado, las remesas recibidas en el mismo periodo sumaron 2,896.8 millones de dólares, según una nota emitida el 2 de mayo por la Secretaría de Hacienda, que calificó la cifra como un récord al ser la más alta enviada en un mes similar desde que se tiene registro en 1995.

López Obrador señaló que esta acción compromete a su gobierno a seguir apoyando al pueblo de México.

“Les puedo mandar a decir que vamos nosotros a hacer lo propio, cada mes en promedio 100 mil millones de pesos se van a entregar con créditos para pequeñas empresas familiares, créditos personales, créditos de vivienda y programas sociales para fortalecer la economía popular, así vamos a salir adelante”, apuntó.

“Agradecerles mucho por esta forma de solidarizarse con sus familiares, con los mexicanos. Es una inyección de solidaridad, de apoyo verdadero, ese apoyo sí se ve”, concluyó.

Aristegui Noticias
Ciudad de México
Martes 5 de mayo de 2020.


Washington. - Su trabajo permite llevar alimento a millones de mesas en EE.UU., pero, pese a ser considerados indispensables, muchos trabajadores agrícolas, en su mayoría inmigrantes, salen sin guantes a faenar, y en muchas ocasiones sin disponer de agua limpia o jabón.

«Aquí no tenemos seguro, no tenemos algo que nos cubra. Si nos llegáramos a enfermar, pues no tenemos cómo y tampoco tenemos cómo pagar hospital si uno se llega a enfermar», dice a EFE, con tono de preocupación, Elvira Calderón, que a diario recoge mandarinas en California.

Elvira, nacida en Oaxaca (México), es parte del batallón de inmigrantes, algunos indocumentados, otros contratados bajo visados temporales, que cultiva los vastos campos estadounidenses para satisfacer el apetito de una población de más de 320 millones de habitantes, la tercera más grande en el mundo.

Sin guantes ni mascarillas

Después de 12 años como trabajadora agrícola, Elvira se ha acostumbrado a jornadas de entre seis y ocho horas en las que el ingreso es variable (entre 47 y 53 dólares por caja), ya que depende de las condiciones del clima, de la producción de los sembrados e incluso del precio que establezca el patrón.

Este trabajo se ha vuelto más indispensable que nunca en tiempos en los que hay que reponer con rapidez millones de estantes de los supermercados ante la compra desatada por la crisis del coronavirus, pero los jornaleros se sienten desprotegidos.

«Sigue uno trabajando, sigue uno expuesto a eso», explica por teléfono Elvira, que teme que sus cuatro hijos, todos ellos nacidos en EE.UU. y con edades comprendidas entre los 4 y los 12 años, se enfermen o sufran necesidad.

Al igual que ella son centenares los labriegos que no han recibido guantes o mascarillas, ni tampoco recomendaciones para protegerse de la pandemia.

«Donde nosotros andamos trabajando en la cuadrilla no nos han dado nada -lamenta-. Nada más lo que nos llegaron a dar es la pura hoja donde, si nos llega a parar el policía, se la enseñemos, que dice que somos indispensables para trabajar, para producir, pero pues nada más».

Esa «hoja» es una carta que les entregan sus empleadores para que las autoridades autoricen su desplazamiento por lugares donde esté restringida la movilidad por el coronavirus.

Si uno se enferma, no hay ingresos

En el día a día, a Elvira no le sobra tiempo para pensar, ya que la rapidez de sus manos y pies se traducirá en un buen pago.

Su mayor inquietud es que si se enferma «no hay ingreso en la casa»: «Nosotros hemos llegado a ir a trabajar con gripa, con calentura, porque uno es el sustento de la casa, de los hijos», rememora.

En medio de la pandemia, lo único que pide es que se tomen en cuenta a los trabajadores como ella. «Lo que más quisiera uno es que todo el tiempo lo tomaran en cuenta como es uno de trabajador, no es que uno les venga a robar el trabajo, como dicen los que son nacidos aquí, sino que uno viene por su familia, por luchar por su familia y (por) necesidad más que nada».

Ayuda a los desprotegidos

La de Elvira no es una historia excepcional, y por ello la United Farm Workers Foundation (Fundación de Trabajadores Agrícolas Unidos) ha convertido su página de Facebook en una herramienta para orientar a este colectivo.

Su coordinadora, Nancy Oropeza, confirma a Efe que actualmente la principal preocupación de estos trabajadores «es que están expuestos a correr el riesgo de ser infectados o de alguna manera contraer el virus».

El rostro de Oropeza es conocido por los trabajadores, muchos de los cuales se conectan a las transmisiones en vivo que organiza su fundación para aclarar sus dudas. «Agua limpia, jabón disponible en los baños, baños limpios», les recomienda la coordinadora.

El secretario-tesorero del sindicato United Farm Workers (UFW, en inglés), Armando Elenes, confirma el panorama poco alentador para los empleados del sector.

«Más del 60 % de los trabajadores en la agricultura no tiene papeles, primeramente, son indocumentados; y la gran mayoría tampoco tiene seguro médico para ellos o para sus familias», detalla Elenes.

La situación tampoco es mejor para los que tienen acceso a un seguro médico porque «tienen que pagar muchísimo dinero para tenerlo», lo que hace que muy pocos puedan permitírselo.

Los trabajadores del campo sufren de igual forma el robo de sus sueldos, que no se les reconozca el tiempo de espera o que deban adquirir sus propias herramientas e incluso equipos de protección.

Visados temporales sin garantías

Incluso si se dispone de un visado temporal agrícola para permanecer en EE.UU., conocido como H-2A, no es garantía de que los derechos del trabajador serán protegidos.

«Los empleadores, por ley federal, deben de proveer el alojamiento, deben de proveer el transporte, deben de proveer la comida y pagar un cierto sueldo», enumera Elenes, que menciona el caso de un jornalero en Florida, al que lo amenazaron con devolverlo a México si no hacía rápido su trabajo.

Es el sueldo en EE.UU., que Elenes calcula puede llegar a ser diez veces o más de lo que gana diariamente un trabajador en México, lo hace que estas personas aguanten «muchísimo abuso»: «Muchas veces viven en hoteles, donde meten a ocho, seis… por cuarto; viven en casas, donde meten 15, 20 por casa», relata sobre unas prácticas que hacen imposible la distancia social para evitar el coronavirus.

«Estos trabajadores -indica- están en contacto en la mañana, cuando van en los camiones (…); en el trabajo, cuando están piscando (recogiendo), porque están trabajando de lado a lado, y en la noche cuando llegan a casa también».

Esos visados están considerados esenciales y les permiten incluso cruzar desde México pese a la restricción al tránsito binacional debido a COVID-19, pero pueden suponer numerosos contra frente a los pro.

Así lo subraya la directora de Comunicaciones de la ONG Centro de los Derechos del Migrante, Evy Peña, para quien la crisis del coronavirus puede poner al descubierto las «fallas sistémicas» de los visados de trabajo temporal en EE.UU.

«Estamos hablando que realmente esta crisis de salud de alguna manera está resaltando las fallas sistémicas de los programas de trabajo temporal. Siempre los trabajadores van a estar en una posición vulnerable», indica a Efe Peña, quien destaca que uno de los reportes que más oyen es que las condiciones de vivienda son inadecuadas.

EFE
Laura Barros
Washington, Estados Unidos.
Miércoles  08 de abril de 2020.


La apreciación del dólar y la mejora en las condiciones laborales de los mexicanos en EU han contribuido al aumento del flujo de remesas a México, señala un reporte de BBVA y la Conapo.


Este año el envío de remesas a México alcanzará el récord 35,460 millones de dólares (mdd), es decir, un aumento de 5.3% respecto a 2018, de acuerdo con el séptimo anuario de migración y remesas elaborado por el banco español BBVA y la Comisión Nacional de Población (Conapo) presentado este lunes.

El estudio también prevé que en 2020 las remesas a México alcancen los 37,200 mdd.

"La apreciación del peso frente al dólar y la mejora en las condiciones laborales de los mexicanos en Estados Unidos son los principales factores que han contribuido al aumento del flujo de remesas a México", indica el reporte.

Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México, dijo que si hubiera una recesión en Estados Unidos afectaría el envío de remesas a México ante la falta de empleo.

Hasta 2018, había 38.5 millones de mexicanos viviendo en Estados Unidos. De ellos, el 20.2% se dedica a la construcción y 14.3% a la manufactura.

Serrano destacó que los migrantes mexicanos ganan menos que los asiáticos debido a la diferencia en cuanto a niveles educativos.

"En 2018, el 17.8% de la población migrante mexicana vivía en condición de pobreza", destaca que la estudio.

En 2017 los mexicanos que quisieron llegar a Estados Unidos pagaron a un "pollero" alrededor de 87,000 pesos, la cifra aumentó hasta en 2,560% desde 1995, cuando pagaban 3,267 pesos.

Centroamérica

Los países del triángulo rojo, que abarca a Guatemala, Honduras y El Salvador, son altamente dependientes de las remesas para su producto interno bruto (PIB).

Y es que las remesas enviadas principalmente desde Estados Unidos a Guatemala representan el 12% de su PIB, mientras que para El Salvador significa 21.4% y la economía de Honduras depende en 20% de este concepto.

Lee: Hacienda descarta gasolinazos por alza en petroprecios

El estudio también señala que los centroamericanos tienen que pagar hasta 11,500 dólares a un "pollero", es decir, casi tres veces más de lo que pagan los mexicanos por cruzar a Estados Unidos.

Se destaca que los migrantes más pobres son los que viajan a través de 'La Bestia' al no tener el dinero requerido para contratar un "pollero".

Expansión
@luzzelenasinh
Ciudad de México
Luz Elena Marcos Méndez
Lunes 23 septiembre 2019.


     MEXICO, 1 feb (Xinhua) -- Las remesas a México, una de las principales fuentes de divisas del país, sumaron un monto histórico de 28.771 millones de dólares en 2017, un aumento de 6,6 por ciento con respecto al año previo, informó hoy jueves el central Banco de México (Banxico).

     En el último mes de 2017, los envíos de los mexicanos en el exterior aumentaron 11,2 por ciento a 2.604 millones de dólares, de acuerdo con el reporte mensual de Banxico.

     La mayor parte del monto de 2017 (unos 28.054 millones de dólares) se envió por transferencia electrónica, precisó la entidad monetaria.

     El Grupo Financiero Banorte-Ixe explicó en una nota a sus clientes que el crecimiento en los envíos se debe tanto a la depreciación que vio la moneda al final del 2017, como a una mejoría en la calidad del empleo de los mexicanos radicados en Estados Unidos.

     "Si consideramos que las remesas familiares son una modalidad de ahorro para los migrantes, el incremento observado en el flujo de remesas durante 2017 obedece también a la política antimigratoria de la administración de Donald Trump", dijo el grupo.

     "Probablemente los trabajadores migrantes mexicanos continuaron descontando una mayor probabilidad de ser deportados, lo que reduciría significativamente su expectativa de ingreso permanente, y consecuentemente aumentaría el deseo por ahorrar de tales trabajadores", agregó.

     El grupo financiero estima que esta situación será preponderante para explicar el flujo de remesas del primer semestre del año.

     Las remesas se han constituido en los últimos años como una de las principales fuentes de divisas de México, junto con los ingresos generados por la exportación de petróleo y la Inversión Extranjera Directa (IED).

     Alrededor de 11 millones de mexicanos viven en Estados Unidos, de acuerdo con estimaciones oficiales y de organizaciones no gubernamentales.

     México es el principal receptor en América Latina de las divisas que envían los mexicanos en el exterior.

Xinhua
Ciudad de México
Jueves 1 de febrero de 2018.


"A cada cliente que va a cobrar su remesa se le da la posibilidad de comprar un seguro, y eso lo protege por las siguientes tres horas por si lo llegan a asaltar y le roban su remesa", informó la directora de la empresa Aterna, Mariana Torres.

Las remesas que envían los connacionales de Estados Unidos a sus familiares en México ya pueden protegerse contra robo, con la contratación de un seguro de bajo costo, informó la directora de la empresa Aterna, Mariana Torres.

Esta compañía, agente asegurador de Grupo Gentera que incluye a Compartamos Banco, entre otros, ofrece este producto desde agosto pasado a los clientes de la remesadora Intermex, también del mismo Grupo, que ya ha colocado tres mil 341 pólizas en los primeros dos meses y ha pagado 24 mil 360 pesos por siniestros.

El costo del seguro es de 1.50 pesos por cada mil pesos y protege de posible robo durante las tres siguientes horas de que se cobra la remesa. Por ahora este programa sólo opera en los estados de Oaxaca, Puebla y Morelos.

De acuerdo con cifras del Banco de México (Banxico), de enero a junio de 2017, el envío de remesas alcanzó 13,946 millones de dólares y se espera que alcance una cifra récord en el año, como sucedió en 2016.

En el estado de Oaxaca se recibieron 735 millones de dólares por remesas en la primera mitad del año, mientras que en Puebla se captaron 765 millones de dólares por este concepto, en tanto que Morelos reportó 303 millones de dólares.

"A cada cliente que va a cobrar su remesa se le da la posibilidad de comprar un seguro, y eso lo protege por las siguientes tres horas por si lo llegan a asaltar y le roban su remesa", explicó a Notimex.

Refirió que, en caso de un asalto, el asegurado tiene que reportar el siniestro a la aseguradora y acudir al Ministerio Público a levantar el acta para poder cobrar la totalidad de la remesa que le robaron; el pago se hace en un plazo de siete días hábiles después de aprobado el trámite.

Este producto se llama “Seguro para tu Remesa” y se distribuye por medio de Intermex, la cual al cierre del primer semestre de 2017 reportó dos millones 293 mil 158 transacciones.

Para cobrar el seguro, la persona debe llamar al centro de atención telefónico de la aseguradora, identificarse con nombre y número de ticket que se le entrega cuando contrata el seguro, dar el monto total retirado y la dirección de la sucursal donde se hizo el cobro, y presentar los documentos de reclamación que establece la aseguradora.

Este producto se enmarca en el quinto aniversario de Artera en el país, tiempo en el que ya acumuló cinco millones de asegurados en el segmento desatendido por el sistema financiero tradicional.

Notimex
Ciudad de México
Domingo 22 octubre 2017.


Totalizaron un monto de 26 mil 970 millones de dólares, esta cantidad es la más alta desde 2007

Ciudad de México. - Durante 2016 las remesas familiares que enviaron los mexicanos principalmente desde Estados Unidos, totalizaron un monto de 26 mil 970 millones de dólares, informó el Banco de México (Banxico).

Esta cantidad es la más alta desde 2007 cuando se recibieron 26 mil 59 millones de dólares y comenzó la crisis de las remesas por la recesión de la economía en el país vecino del norte como consecuencia de la quiebra inmobiliaria.

En comparación a 2015 cuando se captaron 24 mil 784 millones de dólares, las remesas reportaron un aumento de 8.8%, destacó el Banco de México.

Tan sólo en diciembre del año pasado dichos flujos fueron de 2 mil 336 millones de dólares, el 6.2% superior respecto a igual mes de 2015.

Los envíos suben temporalmente en estados expulsores de migrantes por miedo a deportaciones y la creación de un impuesto a sus transferencias en efectivo.

Analistas y habían anticipado que las remesas reportarían un fuerte crecimiento, debido sobre todo por el resultado del proceso electoral en Estados Unidos.

La explicación es que los migrantes mexicanos sin ciudadanía, están dando más posibilidades al escenario de mayor probabilidad de ser deportados.

Por ello, el flujo de remesas de diciembre y enero estuvo influenciado por este factor.

Paisanos sacan ahorros de EU; incertidumbre sube remesas

Incertidumbre es ahora la sensación de los migrantes mexicanos radicados en Estados Unidos y de sus familiares que reciben constantemente apoyo económico a través de envíos cotidianos a México.

Expertos en el tema como Juan José Ling, economista de BBVA Bancomer, prevén que al menos a corto plazo habrá un repunte importante de las remesas que envían a México, dado el temor de no poder hacerlo más por las amenazas de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, emitidas desde su campaña.

El miedo entre los connacionales se incrementó esta semana debido a la emisión del decreto del republicano para comenzar la construcción de un muro en la frontera entre ambos países.

De acuerdo con el informe de la institución bancaria titulado “Situación Migración México 2016”, los ingresos por remesas alcanzaron 24 mil 791 millones de dólares en 2015, siendo el cuarto registro histórico de este flujo hacia México. Desde 2005 las remesas familiares hacia la República se han mantenido en niveles anuales por encima de los 20 mil millones de dólares (mdd) alcanzando un máximo histórico de poco más de 26 mdd en el año 2007. Mientras que las previsiones de instituciones bancarias como CitiBanamex y Banorte prevén para el total de 2016 alrededor de 27 mil mdd.

Michoacán, Guanajuato, Jalisco, Estado de México y Puebla figuran entre las cinco principales entidades receptoras de remesas tanto en 2010 como en 2015. Los envíos se incrementaron hasta en 6 millones más en 2016.

El Universal
Leonor Flores
Ciudad de México
Miércoles 1 de febrero de 2017.


El presidente electo de Estados Unidos puede frenar la tercera fuente de divisas más importante para México; para este año BBVA Bancomer espera que las remesas sumen 27,000 mdd.

Las remesas que envían a sus familiares los mexicanos que radican de forma ilegal en Estados Unidos corren riesgos importantes tras el triunfo de Donald Trump en la presidencia de ese país.

El republicano ha prometido frenar las remesas si México no paga la construcción de un muro en la frontera entre ambos países, con un pago único de entre 5,000 a 10,000 millones de dólares (mdd).

Una de las propuestas del candidato republicano a la presidencia de EU es recortar las transferencias de los dólares de inmigrantes indocumentados que envían a México.

Para esto, economistas ven dos medidas posibles a través de las cuáles podría hacerlo: imponer una restricción total y la otra, una cuota al envío de remesas, que representan 2.3% del Producto Interno Bruto (PIB) de México.

“La medida de la restricción es inminente, puede solicitar un requisito legal para que las remesas solo sean enviadas por alguien con un estatus legal”, dice Juan José Li, economista senior de BBVA Bancomer.

Ante esto el economista prevé que los migrantes envíen una mayor cantidad de dinero a sus familiares en México antes de que Trump tome posesión, con lo que, según el grupo financiero, las remesas cerrarían el 2016 en un máximo de 27,000 mdd, 9.3% más que en 2015.

De enero a septiembre de este año las remesas sumaron 20,046 mdd, traducido en pesos, equivale a unos 367,085 millones de pesos.

Estos recursos representan la tercera mayor fuente de divisas para el país después de la extracción de petróleo y del turismo, por lo que tienen una importante incidencia en el consumo de México

“El gobierno puede confiscar las remesas lo que sería una forma de expropiación, o podría implementar un mecanismo más sofisticado (de impuestos)”, dice el director de Moody’s Analytics para América Latina, Alfredo Coutiño.

Con un impuesto de 5% al envío de remesas de mexicanos ilegales, Trump podría captar alrededor de 1,300 mdd anuales, de acuerdo con estimaciones del economista de BBV Bancomer, quien indica que de los casi 12 millones de mexicanos que radican en Estados Unidos, entre cinco y seis millones no cuentan con un estatus legal.

Pero los mexicanos no serían los únicos afectados con estas medidas, pues contribuyen con 4% del Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos. En este escenario los sectores de ese país más afectados serían el agrícola y el de construcción que emplean a gran número de mexicanos.

Los estados que tienen una alta dependencia de las remesas son Michoacán, en donde las remesas aportan 9.9% a su PIB, seguido por Guerrero y Oaxaca con 7.8 y 7.4%, respectivamente.

Expansión
Carmen Luna
Ciudad De México
Viernes 11 de noviembre de 2016.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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