Firma gobierno de Puebla convenio con la BBC de Londres para robustecer con rigor a Puebla Comunicaciones


Al reafirmar que en Puebla habrá libertad de prensa y de imprenta durante su gobierno, el gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta firmó un convenio con la BBC de Londres, mismo que tendrá impactos en contenidos radiofónicos que se programarán en Puebla Comunicaciones a través de Puebla FM, en el 105.9 de Frecuencia Modulada.

Durante una conferencia de medios, Barbosa Huerta señaló que este convenio reconoce “el rigor de la libertad y la verdad” que ha caracterizado a lo largo de su historia a la British Broadcasting Corporation.

Consideró que Puebla tuvo un momento en el que privó un tipo de comunicaciones “afectado sí, pero nunca vencido”, porque “los derechos y las libertades nunca se lastiman, se agobian pero nunca se derrotan”.

Incluso, acompañado por Carlos Villalobos, gerente de Desarrollo de negocios  de la BBC en América Latina, consideró que “no hay régimen político, no hay opresión que desaparezca de manera total la libertad”.

“Siempre hay formas, mujeres, hombres, instituciones públicas y privadas, que mantienen la defensa de la sociedad”, sostuvo el Ejecutivo.

Consideró además que los diferentes medios de comunicación, aunque “no todos”, han marcado la diferencia y han sido garantes de que las libertades y los derechos permanezcan.

En su turno, Carlos Villalobos, gerente de Desarrollo de negocios para la BBC en América Latina, expuso que hace más o menos ocho o 10 años la empresa dejó de hacer radio y se concentró en el mundo digital, lo cual fue un error.

“Hoy regresamos al medio con un producto BBC News que va a crecer y en el que Puebla Comunicaciones nos va a ayudar a llevar las noticias con rigor informativo”, dijo.

La Jornada de Oriente
Ciudad de México
Miércoles 28 de agosto de 2019.


En los dos sexenios anteriores, de los presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, la costumbre de inhibir el ejercicio periodístico ha quedado plasmado en declaraciones y discursos que, mediante hábiles juegos retóricos, intentan confrontar a la sociedad con los medios, retorcer el valor de las libertades, dictando “línea” para fortalecer su imagen y controlar la percepción popular.

Conscientes del poder que ejercen sus palabras en la sociedad, pero sobre todo en dueños y directivos temerosos de perder los ingresos por publicidad oficial, y aún más por los negocios que, apuntalados en la fuerza de titulares del día y primeras planas, nada tienen que ver con el periodismo, los presidentes saben dar el manotazo sobre la mesa y quien los desafía padece las consecuencias.

Frente a eso, son numerosas las expresiones de conformismo proferidas por intelectuales de una y otra orientación, dueños de medios, concesionarios de radio y televisión, directivos y aun de periodistas que prefieren hacerse de la vista gorda, comodinos, poco solidarios ante los actos de censura, e inclusive, ante la violencia contra los compañeros de gremio: “antes era peor”, “hoy se publica lo que sea”, etcétera.

La violencia que vino con el accionar de gobierno de Felipe Calderón, incluyó entre las víctimas a cientos de periodistas, pero eso no fue motivo de atención presidencial en uno ni otro sexenio. Calderón, reunido con empresarios en Cancún en 2009, acusó a la prensa de sólo publicar malas noticias. Hablar bien o hablar mal de México, el problema de la violencia visto sólo como de percepción, que tiempo después derivaría en la campaña servil de la Canaco-Servytur “Hablemos bien de México” y en el rastrerismo empresarial de medios plasmado en el “Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia”.

No sería el único reclamo de Calderón y así fue Peña Nieto, que lo anticipó desde el 6 de diciembre de 2012, apenas iniciando el mandato, cuando dijo a la fuente presidencial que los medios eran una fuente importante de información para atender problemas, pero trazando clara la línea:

“Todo esto hay que irlo reorientando. Espero que encontremos espacios de comunicación muy equilibrados entre lo que debe atenderse, lo que a veces no son muy buenas noticias, pero también, de las muy buenas noticias que México deba conocer”.

Proceso, como ocurrió desde su origen, fue sometido la mayor parte de los años desde la llamada alternancia, al castigo publicitario; resistió la demanda de la primera dama, Marta Sahagún; padeció abiertas campañas de desprestigio del gobierno de Calderón; en el peñanietismo, fue calificado de “enemigo” y “oposición”.

La alternancia tuvo muchos episodios de censura: el despojo de Canal 40; el caso Gutiérrez Vivó con quiebra por castigo publicitario y censura; y naturalmente, la embestida a Carmen Aristegui: extinción de Círculo Rojo; su salida de Grupo Imagen en 2001; de W Radio en 2008; el despido y contratación en MVS en 2011, de donde finalmente salió en 2015, tras publicar el reportaje “La Casa Blanca de Peña Nieto”.

Acostumbrado a ir al Estado de México cada que tenía problemas (por su apapacho clientelar para la autoestima), Peña Nieto declaró en una concentración multitudinaria en noviembre de 2014, que por la Casa Blanca y las movilizaciones de Ayotzinapa, había quienes intentaban descarrillar la acción transformadora de su gobierno. Con ello, puso la marca sobre Carmen y crecieron las presiones contra aquellos que, en la elite peñanietista, eran conocidos como “El eje del mal”: es decir, Aristegui, Proceso y Reforma.

Hoy, el regreso de Aristegui a la radio comercial marca la superación de un período detestable, al menos en lo que se refiere a la hostil conducta del peñismo contra las libertades de expresión e información. Personalmente, me congratulo por ello.

También, inicia otra etapa, con Andrés Manuel López Obrador. Lo precede un historial pendenciero en su relación –más o menos justificado durante la etapa de opositor bajo hostigamiento desde el poder que instrumentaliza a los medios– y la reiterada promesa de no censurar, pero que no termina de dejar atrás la reacción a las frecuentes críticas a la cobertura periodística y la opinión, por ahora señaladamente sobre Reforma y la descripción intangible de la “prensa fifí”.

Como en otros períodos, la promesa presidencial (o del presidente electo) de libertad de expresión en paralelo a la actitud que confronta a aquel sector de la sociedad que lo apoya, contra quienes periodísticamente o no, lo cuestionan y, sobre todo, en un país presidencialista, marca una línea. Pero este tema, por lo temprano, debe esperar.

Proceso
Ciudad de México
Miércoles 17 octubre de 2018.


Casi dos años de trámites después y con pérdidas materiales por operativos, las localidades con población indígena San Bernardino Tlaxcalancingo y Santa María Zacatepec obtuvieron la concesión para una radio comunitaria.

Tramitar el permiso ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), recordó el activista Juan Carlos Flores, implicó dos amparos, pues se les argumentó que en la región del centro de Puebla había saturación de estaciones.

"No fue fácil porque se nos dieron diferentes trabas, principalmente porque estamos en una zona en donde se menciona que hay una saturación espectral, que hay muchas radios porque estamos junto a la Ciudad de Puebla", dijo.

Aunque ahora cuentan con un permiso por 15 años, las poblaciones enfrentarán problemas económicos, pues por un lado tienen negada la venta de publicidad y por otro tienen gastos.

Para el equipo requieren una inversión de casi 500 mil pesos que serán solventados por apoyos de comunidades cercanas y organizaciones, así como rifas y otras actividades de recaudación de fondos.

Además, si quisieran funcionar como una producción radiofónica con sueldos, requerirían de poco más de 100 mil pesos mensuales; al no tener recursos, habrá trabajos voluntarios. De cualquier modo, requerirán unos 10 mil pesos para gastos básicos.

En los primeros días de agosto se les proporcionará la frecuencia con la que operarán. Entre representantes de la población decidirán su lugar de operaciones, el nombre del proyecto y sus contenidos.

La señal podría llegar a más de 500 mil personas y, por la ubicación de las localidades, tendrá alcance en 15 municipios, diferentes puntos de la zona metropolitana de Puebla y partes de Tlaxcala.

En tanto se tramitaba la concesión, entre 2014 y 2015, San Bernardino y Zacatepec perdieron equipo en dos operativos realizados por autoridades locales, luego de que emitieran críticas al Gobierno estatal.

Las radios comunitarias, lamentó el activista Flores, han sido criminalizadas por funcionar sin permisos, pero no pueden ser comparadas con otros grupos que abusan del espacio electromagnético con fines políticos, esotéricos y de narcotráfico, consideró.

Reforma
Laura Ruiz
Puebla, México
Martes 19 de julio de 2016.

"La mano peluda", programa que surgió hace 19 años y que se encuentra posicionado entre los 10 más escuchados de Grupo Fórmula.

Desde hace casi 20 años, Rubén García Castillo abre noche a noche desde su cabina de radio una puerta al mundo paranormal, cuando los radioescuchas de La mano peluda le cuentan sus experiencias con fantasmas, brujos y demás seres de lo oculto, como en antaño lo hacían los abuelos con las historias y leyendas de México.

"Me gusta mucho, a todo le encuentran lo sobrenatural", comentó el locutor, quien aseguró que, a partir de que está con este programa, ha desarrollado ciertas facultades.

"A veces escucho voces o mi nombre o que tocan la puerta; veo que mis canes se quedan viendo fijamente a un punto y les digo ‘¿qué están viendo chaparritos? ¿Hay fantasmas en la casa?' y se quedan quietos; es fascinante para mí esto del mundo paranormal".

Rubén recuerda que su llegada a este programa fue una cosa casual, cuando el conductor Mario Córdova lo invitó a formar parte de la planta de locutores de Radio Uno, y aceptó. Posteriormente se fundó La mano peluda; fue de la noche a la mañana, no hubo preventivo, nada, de un día a otro apareció dentro de la programación, el 13 de agosto de 1995", compartió.

Durante cuatro años estuvo al frente del programa, etapa que no fue sencilla por una razón: "Las pesadillas del principio me hicieron tomar la decisión de dejar el programa, porque me estaba volviendo loco, sufría mucho en las noches, no quería que llegara y me fuera a dormir porque seguramente tendría unos sueños muy feos".

Pero gracias a la experiencia adquirida durante sus ya casi 35 años de carrera, entendió que debía despojarse de todo lo que escucha cada madrugada para poder seguir con su vida.

"Todo acaba en el programa, abandonando la cabina; uno se va curtiendo y esto ya no me afecta en lo más mínimo, a pesar de que sigo escuchando historias muy pesadas, muy fuertes".

Rubén sabe que su público, que va de niños de cinco años a adultos de 90, siempre han tenido curiosidad de saber qué pasa durante la transmisión de La mano peluda, y el locutor asegura que nada espectacular. "He dejado de ver con el rabillo del ojo pequeñas sombras que se deslizan por la puerta, pero aquí no me ha pasado nada".

Durante la separación de Rubén de La mano peluda, tomó las riendas Juan Ramón Sáenz, fallecido en 2011, con quien se dijo tuvo una rivalidad.

"Jamás, éramos muy amigos, me lo encontraba en las escaleras, nos saludábamos y todo bien, nunca tuve problemas con él".

El Universal
Sughey Baños
Viernes 31 de octubre de 2014.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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