Raúl Castro deja presidencia tras 12 años en el poder

La Habana.- Cuando en 2006 Raúl Castro asumió la presidencia de Cuba, en aquel momento de forma temporal para suplir a su hermano Fidel que se encontraba convaleciente de una compleja intervención quirúrgica, el mundo se sorprendió con su potente voz, su temple y firmeza.

     Durante dos años se mantuvo en el cargo a petición del fallecido líder revolucionario, y cumplió a cabalidad el difícil tránsito de sustituir a Fidel Castro sin que constituyera una situación traumática para el pueblo cubano.

     En 2008 fue electo oficialmente presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, y su labor estuvo centrada en reestructurar el funcionamiento del gobierno para dinamizar la economía local y eliminar viejas prohibiciones en el país.

     Entre ellas, se permitió a los cubanos hospedarse en hoteles y contratar el servicio de telefonía móvil.

     Una de las prioridades de Raúl Castro desde el inicio de su mandato fue incrementar la productividad agrícola en Cuba, por lo que declaró "estratégica" esta tarea en un país donde se importa cerca del 80 por ciento de los alimentos que consume la población.

     En la última década, el gobierno cubano ha entregado más de un millón de hectáreas de tierras ociosas y mejoró las condiciones de trabajo a los campesinos, así como el precio de compra a los productores.

     Otra de las medidas que gozó de gran popularidad fue la ampliación y flexibilización en 2010 del trabajo privado, permitiendo a los ciudadanos laborar en unos 180 oficios, entre los más populares la transportación de pasajeros, servicios gastronómicos (cafeterías y restaurantes), renta de habitaciones y vendedores ambulantes de productos agrícolas.

     Actualmente, más de 585.000 cubanos, un 12 por ciento de la fuerza laboral del país, pertenecen al sector no estatal, mientras queda pendiente promulgar una norma que dé carácter legal a las pequeñas y medianas empresas privadas.

     En 2011, con la celebración del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), La Habana enrumbó su destino hacia nuevos horizontes con Raúl Castro al frente tras su elección como primer secretario de esa organización política.

     Se aprobó en ese cónclave el inicio de la actualización del modelo socialista de la isla, un paquete de reformas para hacer más eficiente la economía cubana, liberar al Estado de sectores no priorizados y fomentar el trabajo privado.

     En los más de 300 lineamientos aprobados en ese entonces, se inició el estudio de una política migratoria más flexible y acorde con la realidad del país, poner fin a la dualidad monetaria, potenciar la inversión extranjera y eliminar excesivos subsidios.

     A finales de ese mismo año, el mandatario cubano autorizó la compraventa de viviendas entre personas naturales, y en 2014 se permitió con los vehículos.

     De acuerdo con las autoridades locales, los primeros tres años se caracterizaron por el dinamismo y celeridad en la implementación de las políticas, ritmo que luego se redujo por la complejidad de las medidas y también a causa de errores en la planificación de los procesos y en su respectivo control, reconocieron recientemente funcionarios del gobierno.

     Además, incidieron limitaciones económicas y financieras que imposibilitaron el respaldo adecuado a un grupo de medidas que requerían inversiones.

     En enero de 2013, el gobierno de Raúl Castro actualizó su política migratoria y puso fin al permiso de salida para los cubanos, una medida tomada décadas anteriores para resguardar la seguridad en Cuba tras varios ataques terroristas promovidos desde Estados Unidos.

     De enero de 2013 a diciembre de 2017, más de 670.000 cubanos hicieron más de un millón de viajes a otros países, y sólo el 11 por ciento establecieron residencia en otro país.

     Mientras tanto, en 2014 el gobierno cubano aprobó una nueva ley de inversión extranjera que ofrece incentivos a las empresas internacionales para invertir en Cuba, entre ellos atractivos fiscales y concesiones especiales para la repatriación de capitales.

     Ese año se inauguró la terminal portuaria y zona especial de desarrollo Mariel, a unos 45 kilómetros al oeste de La Habana, enclave llamado a convertirse en el principal polo industrial de la isla.

     En el aspecto político, el momento cumbre de la presidencia de Raúl Castro fue el 17 de diciembre de 2014, cuando anunció a los cubanos el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos y el inicio del proceso de normalización de los vínculos tras más de medio siglo de distanciamiento.

     Unos meses más tarde se encontró por primera vez con el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en la VII Cumbre de las Américas en Panamá, y en marzo de 2016 el mandatario estadounidense visitó La Habana.

     Este acercamiento sirvió para que en 2015 y 2016 Cuba renegociara su deuda vencida con varias naciones, y especialmente con el Club de París, que condonó 8.500 millones de dólares a la isla, al tiempo que se adquirió el compromiso de pagar 2.600 millones de dólares en 18 años.

     Sin embargo, tras la llegada al poder de Donald Trump en enero de 2017, sufrió un palpable retroceso lo logrado hasta el momento, y volvió a ocupar titulares el lenguaje ofensivo contra La Habana, similar a los tiempos de la Guerra Fría.

     En abril de 2016 tuvo lugar el VII Congreso del PCC, donde Raúl Castro fue reelegido como primer secretario de la organización política por los próximos cinco años, se hicieron ajustes al proceso de actualización del modelo económico y social cubano, y se trazó un plan de desarrollo integral hasta 2030.

     Según estaba previsto, las elecciones generales en Cuba estaban previstas para concluir el pasado 24 de febrero, pero en diciembre de 2017 la Asamblea Nacional extendió su mandato hasta el próximo 19 de abril, debido a las devastaciones causadas por el huracán Irma, que produjo cuantiosas afectaciones tras su paso en septiembre pasado.

     Este lunes, los medios locales de comunicación difundieron otro ajuste en el cronograma electoral y se conoció que la sesión constitutiva de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento) iniciará el miércoles 18 de abril.

     La decisión "se adopta para facilitar el desarrollo de los pasos que requiere una sesión de tal trascendencia", informó hoy el Consejo de Estado en uso de las facultades conferidas, pues en dicha reunión los 605 diputados que integran la Asamblea Nacional elegirán al nuevo presidente de Cuba.

     En su último discurso público ante la Asamblea Nacional en diciembre pasado, Raúl Castro aseguró que Cuba continuará el proceso de cambios iniciado en 2011 para construir un "socialismo próspero y sostenible".

     Ese es el legado que dejará Raúl Castro, precursor de la apertura de Cuba al mundo, promotor de cambios necesarios para desarrollar a una nación determinada a trazar su propio destino y defensor de los ideales humanistas y las doctrinas socialistas que impulsó su fallecido hermano Fidel.

Xinhua
Noemí Galbán y
Raimundo Urrechaga
La Habana, Cuba
Lunes 16 de abril de 2018.


Castro conminó a periodista a entregar lista de presos políticos. Si existen, serán liberados, dijo.


La Habana.- Tras casi dos horas del encuentro en el Palacio de la Revolución, el presidente de EE. UU., Barack Obama, y su homólogo de Cuba, Raúl Castro, entregaron este lunes las primeras declaraciones oficiales.

Levantamiento del boqueo, o embargo económico, de EE. UU. a Cuba, acceso a Internet de banda ancha en la Isla, respeto por los derechos humanos, proceso de paz de Colombia con las Farc y hasta Venezuela fueron algunos de los temas que estuvieron en la agenda.

La primera intervención fue para el Presidente de Cuba, quien reconoció la intensión de Obama para que EE. UU. levante el boqueo, o embargo, a ese país; pero insistió en que eso es necesario para “la normalización de las relaciones”.   

Castro dijo que en la reunión bilateral hablaron de la posibilidad de ampliar las operaciones comerciales que se “podrían aplicar aún en el marco de las regulaciones restrictivas”. Esto, enfocado en el área de las telecomunicaciones, así como en temas de agricultura.

Añadió que “se avanza en negociaciones para la adquisición de medicamentos, equipamiento para la generación de energía y protección del medio ambiente”.  Insistió en que “mucho más se podría hacer si se levantara el bloqueo (embargo económico) de los Estados Unidos. Reconocemos la posición del presidente Barack Obama y los reiterados llamados al Congreso para que lo eliminen (…) Las últimas medidas adoptadas por su Gobierno son positivas, pero no suficientes”.

El mandatario, además, le planteó a Obama una nueva relación entre los países que no se centre en las profundas diferencias que han mantenido durante décadas los dos países. Debemos "aceptar y respetar las diferencias y no hacer de ellas el centro de nuestra relación, sino promover vínculos que privilegien al beneficio de ambos países y pueblos", señaló Castro.

Dijo también que hablaron de Venezuela y del proceso de paz que Colombia adelanta con las Farc, y que tiene como sede La Habana.

Obama, por su parte, comenzó su intervención con un “buenas tardes” en español, y continuó en inglés con el saludo protocolario. Señaló que con su visita a Cuba, luego de décadas difíciles, espera generar más oportunidades y mejorar la vida de los cubanos y estadounidenses. Insistió en que no será un proceso inmediato y que el “destino de Cuba será decidido” por ellos y por nadie más.

El jefe de Estado de EE. UU. prometió que "el destino de Cuba no será decidido por Estados Unidos ni ninguna otra nación", según dijo luego de la reunión con Castro.

Citó que en los últimos años ha aumentado el número de estadounidenses que visitan la isla, y que en las próximas semanas comenzarán los vuelos comerciales, una de las medidas adoptadas días antes de la visita oficial.
Tendremos más intercambios que unan a los cubanos y estadounidense, con el béisbol, la música, la ciencia.

Ante la pregunta de un periodista, Obama dijo que con Castro se habló sobre derechos humanos. “Le he dicho al presidente Castro es que vamos hacia delante y no miramos hacia atrás. No vemos a Cuba como una amenaza y el hecho que esté aquí abre un nuevo capítulo en las relaciones” de los dos países. “Seguiremos con nuestros principios básicos en libertad de expresión, religión, son principios universales”, señaló Obama.

Indicó además que “hay esperanza de que puede haber una reconciliación” y que uno de los impedimentos para restablecer esos lazos es la política de derechos humanos, pero mientras podamos mantener la conversación, nos permitirá ver el desarrollo de esta.

El Presidente de EE. UU., antes de comenzar la ronda de preguntas, afirmó que no ven a Cuba como una amenaza y que, a pesar de las diferencias, pueden se pueden lograr metas comunes. "Las cosas no van a cambiar de la noche a la mañana. Mantenemos profundas diferencias. Afortunadamente no tenemos que nadar entre tiburones para alcanzar los objetivos comunes", dijo.

Raúl Castro, a su vez, conminó a un periodista que preguntó sobre los presos políticos, a revelarle los nombres, y que si la revelaba, los liberaría de inmediato. “Dame la lista de los presos políticos y si lo son, ante de esta noche, serán liberados”, manifestó Castro.

Obama reiteró su lucha por el fin del embargo y mayor apertura

Ante la pregunta de cuál es el futuro de los países en temas como la democracia y sobre el embargo, Obama dijo: “El embargo se va a terminar y este camino continuará más allá de mi Gobierno. Lo que hicimos en 50 años no sirvió ni a nuestros intereses, ni a los intereses de Cuba”.

Sin embargo, recordó que la decisión final está en manos del Congreso, y que si bien su objetivo es que se discuta y defina antes de que termine su mandato (restan nueve meses), depende de los tiempos del Congreso.

No obstante, continuó diciendo que hay dos cosas que van a permitir acelerar ese paso: primero, “en lo que podamos tomar ventaja de los cambios existentes y veamos progreso, eso va a permitir el cambio de política”.

Citó además que EE. UU. ha dicho “que no hay restricción en las empresas estadounidenses para construir infraestructura de Internet y banda ancha. No es contra le ley de los Estados Unidos”.

Insistió en que “si vemos que esos cambios empiezan a ocurrir y los cubanos se benefician del mayor acceso de Internet” será un avance para ese proceso.

Los jefes de Estado bromearon con los periodistas. El Presidente de Cuba señaló, entre risas, que contestaría una pregunta y media más. Se refería a una planteada por una periodista sobre los derechos humanos. Le preguntó si sabía cuántos países cumplían con todos los DD. HH., y él mismo se contestó: “ninguno”. “No se puede politizar el tema de los Derechos Humanos. Cuba cumple 47, no todos”, dijo, y citó que cumple, por ejemplo, con el “derecho a la salud, que es lo más sagrado, lo mismo que el de educación”. Indicó también que en Cuba una mujer gana igual que un hombre si hace el mismo trabajo.

Finalmente, Castro dio por terminada la rueda de prensa señalando que estaban agendados varios eventos. Eso, no sin antes insistir en que en que le presenten la lista con los nombres de presos políticos.

Obama, 'optimista' con proceso de paz

Obama, afirmó también que se mantiene "optimista" sobre lograr un acuerdo de paz en Colombia, al agradecer al régimen cubano por facilitar las conversaciones en marcha entre el Gobierno y las Farc.

A su vez, el presidente Santos agradeció el apoyo de los dos mandatarios a las negociaciones. "Agradezco a los presidentes Obama y Raúl Castro por su apoyo a la paz de Colombia y sus esfuerzos para lograrla", escribió el Jefe de Estado en su cuenta de Twitter.

El encuentro previo a la cita bilateral

Los mandatarios se encontraron y se dieron un cordial saludo y fuerte apretón de manos frente a la prensa, durante la mañana. Allí, en el Palacio de la Revolución, el jefe de Estado norteamericano recibió una ceremonia de bienvenida antes de comenzar el encuentro bilateral.

Se trata del tercer encuentro entre ambos presidentes desde que se anunciara el deshielo entre los dos países, después de sus encuentros en la Cumbre de las Américas en Panamá, en abril de 2015, y en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, en septiembre. (Además: Economía, Papa, 'Pepe' Mujica; razones de la nueva era Cuba-EE. UU.)

"Nuestra intención siempre ha sido conseguir el puntapié inicial, sabiendo que el cambio no iba a suceder de la noche a la mañana", dijo Obama en una entrevista al canal ABC News, que se transmitirá el lunes.

Antes de ingresar al Palacio de la Revolución, Obama depositó una ofrenda floral ante el monumento al prócer cubano José Martí, ubicado en la Plaza de la Revolución. (Además: La Cuba precaria recibe a Obama)

El Tiempo
AFP, EFE Y Reuters
Habana, Cuba
Lunes 21 de marzo de 2016.


Barack Obama, dijo que su país “no ve a Cuba como una amenaza”, aunque admitió las diferencias que persisten entre ambos países.

La Habana.- Los presidentes de Cuba, Raúl Castro, y de Estados Unidos, Barack Obama, reafirmaron su disposición de seguir avanzando en la normalización de las relaciones entre ambos países, aunque reconocieron que persisten las diferencias en su visión de la democracia y los derechos humanos.

En conferencia de prensa conjunta, tras reunirse varias horas en el Palacio de la Revolución en La Habana, el  mandatario cubano admitió que “existen profundas diferencias entre  nuestros países que no van a desaparecer”, sin embargo dijo hay que  centrarse en aquello que los acerca como países.

Dijo que las  principales diferencias son respecto a la concepción de la democracia,  el ejercicio de los derechos humanos, la justicia social, la paz y la  estabilidad mundial.

“Defendemos los derechos humanos,  consideramos que los derechos civiles, políticos, sociales y culturales  son indivisibles, interdependientes y universales. No concebimos que un  gobierno no garantice y defienda el derecho a la salud, a la educación y  a la seguridad social”, dijo Castro.

Negó que hubiera presos  políticos en la isla y pidió a los reporteros que le cuestionaron sobre ese tema que en caso de tener una lista  con los nombres, se la entregaran para liberarlos.

“Dame la lista  de los presos para soltarlos. Menciona ahora los presos políticos, dime el nombre o los nombres y me das una lista. Si hay una lista, van a  estar sueltos", dijo el mandatario cubano.

Castro recordó que para que las relaciones se normalicen “será necesario que se devuelva el territorio ilegalmente ocupado en la base naval de Guantánamo”, así como poner fin al bloqueo económico que limita “nuestro desarrollo económico y el desarrollo del pueblo cubano”.

“Le reiteré al  presidente nuestra disposición mantener el diálogo que iniciamos el  pasado 17 de diciembre de 2014”, dijo Castro al recordar que se debe aprender a convivir de forma civilizada a pesar de las diferencias.

Enseguida, el presidente de EU, Barack Obama, dijo que su país “no ve a Cuba como una amenaza”, aunque admitió las diferencias que persisten entre ambos países.

“Reconocemos el avance cubano como nación (…) y quizá lo más importante  el destino de Cuba no será decidido por Estado Unidos”, dijo; no obstante, aseguró que   Estados Unidos continuará “hablando sobre la democracia, el derecho de   los cubanos a decidir su futuro”.

“Espero que el hecho de que yo estoy aquí abra un nuevo capítulo en las relaciones cubanoamericanas, pero en los países donde tenemos relaciones normalizadas seguiremos afirmando principios básicos de democracia, de expresión, de reunión, de religión, no son valores estadunidenses, sino universales”, dijo.

Obama pidió al Congreso de Estados Unidos levantar el embargo a la isla, al ser éste un impedimento para la normalización de las relaciones.

“Levantar el embargo requiere el voto de la mayoría en el Congreso en ambas cámaras y, como le indiqué al presidente Castro, varias cosas van a permitir acelerar el paso. Lo primero y en lo que podemos tomar ventaja son los cambios que ya hemos hecho y eso va a permitir ese cambio de política”, dijo.

Ambos mandatarios hablaron sobre economía, salud, cooperación internacional y derechos humanos.

Obama llega al Palacio de la Revolución

El presidente de Estados Unidos Barak Obama se reunió con el presidente Raúl Castro. El mandatario lo recibió en un salón lleno de plantas y sillones blancos.

Enseguida caminaron por un pasillo y escucharon los himnos nacionales de ambos países. Pasaron una revista a efectivos militares y se encerraron a dialogar con dos mujeres que fungen como intérpretes.

Poco antes Obama había depositado una ofrenda floral en el monumento a José Martí, uno de los héroes nacionales cubanos. Obama iba acompañado de Salvador Valdés Mesa, vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros de Cuba.

En el arreglo floral, de rosas rojas, amarillas y blanquiazules, se leía: "From the people of USA".

Minutos muy interesantes, porque Obama caminó por la Plaza de la Revolución, ese gigantesco espacio donde se congregaban cientos de miles de cubanos para escuchar los larguísimos discursos de Fidel Castro que siempre tenían marcadas dosis de frases antiestadunidenses. Y ahí estaba hoy, el primer presidente de Estados Unidos en la enorme plancha de cemento rodeada de imágenes del Che Guevara y Camilo Cienfuegos donde se tejían las frases más duras contra "el imperialismo yanqui", como dicen los cubanos.

Obama entró momentos después al memorial y escribió tres líneas en el libro de visitas.

Posteriormente caminó al Palacio de Gobierno donde fue recibido por Raúl Castro. Al término de su encuentro darán un mensaje a los medios.

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Milenio
Juan Pablo Becerra-Acosta
Enviado / La Habana, Cuba
Lunes 21 de marzo de 2016.

Es la segunda mayor amnistía en la isla a más de 50 años del triunfo de la revolución

Cuba anunció ayer que indultará a 3.522 prisioneros en los próximos tres días de cara a la visita que realizará el Papa Francisco a la isla entre el 19 y el 22 de este mes, repitiendo una medida similar llevada a cabo antes de un viaje de Benedicto XVI a La Habana en el 2012.

Se trataría de la segunda mayor amnistía a presos durante la el gobierno socialista instaurado por Fidel Castro. Ayer no hubo información inmediata respecto a si entre los indultados se incluyen personas que son consideradas prisioneros políticos por organizaciones de derechos humanos y disidentes.

Entre los que serán liberados se incluyen prisioneros de más de 60 años y menores de 20 años sin antecedentes criminales previos, enfermos crónicos, mujeres, reos que tenían prevista la excarcelación condicional en el 2016 y extranjeros que puedan ser repatriados, según informó la Prensa estatal.

No serán indultados, con algunas pocas excepciones de carácter humanitario, personas condenadas por asesinato, violación, abusos sexuales a menores, robo de ganado, narcotráfico y delitos contra la seguridad del Estado. La última categoría parece excluir a algunos de los cerca de 60 prisioneros políticos identificados por la Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, un grupo de disidentes.

Entre estos 60 reos se encuentran siete personas acusadas de trabajar como infiltrados contra el Gobierno, cerca de una docena de procesados por secuestrar o intentar secuestrar un avión o botes para abandonar el país, cuatro soldados armados y un civil que los habría ayudado en su intento por desertar.

Otros fueron acusados por actos violentos o de espionaje. Sin embargo, al menos dos docenas de personas están retenidas por cargos vinculados a protestas políticas que fueron pacíficas, de acuerdo a la comisión.

La visita del Papa Francisco este mes a Cuba se inscribe en la continuada mejora de las relaciones entre la isla y la Iglesia Católica después de décadas de tensión entre ambas partes tras la llegada de Fidel Castro al poder en 1959.

Cuba liberó alrededor de 300 prisioneros, incluidos 101 disidentes políticos, antes de la histórica visita del Papa Juan Pablo II en 1998 a la isla, según dijo Elizardo Sánchez, presidente de la Comisión Cubana para la Reconciliación y los Derechos Humanos.

 Antes de la visita de Benedicto en 2012 fueron 2.900 los reos amnistiados por el Gobierno. Más recientemente, el régimen socialista liberó a 53 presos políticos como parte de los acuerdos con Estados Unidos anunciados el 17 de diciembre.

Reuters
Daniel Trotta
La Habana, Cuba
Viernes 11 de septiembre de 2015.

Ambos mandatarios se reunieron luego de finalizar la primera sesión plenaria de la VII Cumbre de las Américas

Los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Cuba, Raúl Castro, sostuvieron hoy una histórica reunión, en el marco de la VII Cumbre de las Américas, la cual transcurrió “en un ambiente respetuoso y constructivo”.

Durante el encuentro de dos horas, en el Centro de Convenciones Atlapa, los mandatarios abordaron temas relacionados con el proceso para el restablecimiento de relaciones diplomáticas, indicó en rueda de prensa el canciller cubano Bruno Rodríguez.

Tras el encuentro presidencial “un resultado es que ambos países conocemos mejor nuestros intereses y los límites de nuestras diferencias, que podemos respetar nuestras diferencias”, dijo Rodríguez.

Otros temas evaluados fueron las posibilidades de cooperación y los pasos para normalizar las relaciones, entre ellos el levantamiento del embargo, un tema de vital importancia para la isla caribeña, apuntó.

Los dos presidentes analizaron los avances en el proceso de negociación iniciado el 17 de diciembre pasado para la normalización de las relaciones bilaterales, indicó Rodríguez.

“Coincidieron en la importancia de continuar trabajando con el objetivo de conformar el contexto apropiado para proceder a restablecer las relaciones diplomáticas y abrir embajadas en los respectivos países”, señaló Rodríguez.

Para Cuba es importante que los pasos a seguir en este proceso incluyan la eliminación de la isla de la lista de países considerados por Estados Unidos como patrocinadores del terrorismo internacional.

Además se deben restablecer los servicios bancarios a la oficina de negocios de Cuba en Washington.

En una posterior etapa, que Rodríguez consideró “larga y compleja”, deberá ocurrir el fin del embargo económico y la terminación de la ocupación de Guantánamo, según las expectativas cubanas.

Ambos mandatarios se reunieron luego de finalizar la primera sesión plenaria de la VII Cumbre de las Américas y después de ser tomada la foto oficial de los participantes de las 35 naciones del continente.

Antes de la cita histórica, ambos mandatarios se estrecharon la mano el viernes pasado, en la víspera de la inauguración del encuentro hemisférico.

La conversación fue posterior a los discursos que emitieron ambos mandatarios en la cumbre.

El presidente cubano calificó a Obama como un “hombre honesto” y le quitó responsabilidad por las agresiones de Estados Unidos contra la isla, incluido el bloqueo económico.

Por su parte, Obama dijo que “las relaciones entre Estados Unidos con Cuba crearán nuevas oportunidades para la cooperación a lo largo de la región para la seguridad, la prosperidad, la salud y la dignidad”.

La próxima reunión de los negociadores de ambos países se realizará “tan pronto como sea posible”, dijo Rodríguez.

Notimex
Isaí Angeles/Enviado
Panamá, Panamá
Sábado 11 de abril de 2015.

Inicia deshielo de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba

Washington y La Habana dieron este miércoles el primer paso para normalizar sus relaciones tras más de medio siglo de embargo. La Casa Blanca anunció una serie de medidas para restablecer las relaciones diplomáticas, sacar a Cuba de la lista de estados que apoyan el terrorismo y facilitar el viaje de los norteamericanos a la isla.

El anuncio llega unas horas después de conocerse la liberación del contratista norteamericano Alan Gross, detenido desde hacía cinco años en Cuba, así como de un agente de inteligencia cuya identidad no ha sido revelada pero que según Washington llevaba 20 años preso en la isla y fue clave para identificar a espías cubanos que operaban en territorio norteamericano. EE UU, a su vez, ha liberado a tres cubanos detenidos en Florida y acusados de espionaje. La Casa Blanca sostenía desde hace años que el caso Gross era la piedra que impedía la normalización de las relaciones.

“Empezaremos a normalizar las relaciones entre nuestros países", dijo el presidente de EE UU, Barack Obama, en una declaración en la Casa Blanca. Las medidas son "los cambios más importantes en más de 50 años", dijo Obama. Ahora, añadió, empieza "un nuevo capítulo".

El anuncio llega después de una conversación telefónica de cerca de una hora, el martes, entre Obama, y el líder cubano Raúl Castro. Es el primer diálogo público de un presidente norteamericano desde la revolución cubana, en 1959.

El primer cara a cara entre altos funcionarios cubanos y estadounidenses tuvo lugar en junio de 2013 en Canadá, cita de la mayor parte de los encuentros bilaterales, según la citada fuente de la Casa Blanca. En este otoño de 2014, hubo otro “encuentro importante” en el Vaticano entre las dos delegaciones. El Papa Francisco ha dado un apoyo "importante" al proceso, según la misma fuente.

La Casa Blanca también anunció que Obama participará en la Cumbre de las Américas, que se celebrará en abril en Panamá y en la que también está invitado Raúl Castro.

Obama no puede levantar por su cuenta el embargo a Cuba, un complejo entramado legislativo que empezó a ponerse en pie a principios de los años sesenta, en plena guerra de fría. Suprimir buena parte de las sanciones económicas requiere la aprobación del Congreso, reacio a cualquier medida de deshielo.

Pero el presidente de EE UU sí dispone de un amplio margen para normalizar la relación con medidas unilaterales, como demuestran las medidas anunciadas el miércoles.

"La decisión del presidente de recompensar al régimen de Castro e iniciar el camino hacia la normalización de las relaciones con Cuba es inexplicable", dijo en un comunicado el senador republicano por Florida Marco Rubio, hijo de cubanos. Rubio, próximo presidente de la Comisión de Exteriores del Senado, prometió hacer lo posible para "bloquear este intento peligroso y desesperado del presidente para pulir su legado a expensas del pueblo cubano".

Las medidas de Obama parten de una constatación: el embargo no ha servido para su propósito, la democratización de Cuba. Los hermanos Castro han sobrevivido a diez presidentes norteamericanos.

La Administración de Obama admite que la tensión en Cuba representaba un lastre para las relaciones con América Latina.

El contexto ha cambiado en los últimos años. La comunidad cubana en Florida, más heterogénea, se ha distanciado de las voces más duras del exilio, todavía influyentes en el Congreso de EE UU. Varios sondeos reflejan un rechazo creciente al embargo en el sur de Florida, principal feudo del exilio cubano.

Destacados empresarios cubanoamericanos, como el zar del azúcar Alfy Fanjul, han apoyado el levantamiento del embargo. A esto se añade la oposición del big business norteamericano, las grandes empresas, que no quieren perder oportunidades de negocios en una futura Cuba abierta al capitalismo.

Con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, EE UU intenta cerrar un conflicto que duraba 53 años. La guerra fría ha terminado hoy en América.

Legisladores de EE.UU., "furiosos" con cambios anunciados en relaciones con Cuba

Legisladores republicanos y demócratas mostraron su oposición el miércoles al acercamiento diplomático entre Estados Unidos y Cuba anunciado por Barack Obama, acusando al presidente de conceder "todo" al régimen castrista y advirtiendo que el Congreso frenará cualquier esfuerzo para levantar el embargo económico.

El senador republicano Marco Rubio calificó el acuerdo entre Obama y su homólogo cubano, Raúl Castro, de "inexplicable", y dijo que sólo retrasará aún más la transición de Cuba del comunismo a un sistema democrático.

"La Casa Blanca ha concedido todo y ha ganado poco", señaló el cubano-estadounidense Rubio, visiblemente molesto.

Rubio espera convertirse en el nuevo presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores para el Hemisferio Occidental del Senado, y anunció que espera "un par de años muy interesantes", en los que habrá que abrir una embajada estadounidense en La Habana y designar un embajador.

"Tengo planeado usar todas las herramientas a nuestra disposición como mayoría, para revertir la mayor cantidad posible de estos cambios", dijo en referencia a los planes anunciados por Obama, que incluyen la flexibilización de las restricciones de los viajes a la isla.

Interrogado sobre qué hará el Congreso con el embargo comercial que existe desde hace más de 50 años, Rubio fue contundente: "Este Congreso no levantará el embargo".

El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, también fustigó a Obama por ofrecer a Cuba la última de "una larga secuencia de concesiones sin sentido, a una dictadura que trata brutalmente a su gente y conspira con nuestros enemigos".

"Si hay algo que logra, es incentivar a los Estados que patrocinan el terrorismo", consideró.

Las críticas a Obama también vinieron desde filas demócratas. El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Robert Menendez, dijo que las acciones de Obama "han justificado el comportamiento brutal del gobierno cubano".

Menendez rechazó principalmente el intercambio de presos que acabó con la liberación de un cubano que realizó espionaje para Washington a cambio de tres espías cubanos condenados, así como la libertad del estadounidense Alan Gross, preso durante cinco años en la isla.

"Este intercambio asimétrico generará más beligerancia hacia el movimiento opositor cubano, y el aumento de la presión del gobierno dictatorial sobre su pueblo", señaló.

Tres legisladores estadounidenses, entre ellos el veterano demócrata Patrick Leahy, viajaron a Cuba para traer a Gross de vuelta a casa el miércoles.

Leahy advirtió contra quienes se "aferran a una política fracasada" de aislamiento.

"Eso no serviría ni a los intereses de Estados Unidos y su gente, ni al pueblo cubano", estimó el senador. "Es tiempo de que haya un cambio", agregó.

AP / Reuters / AFP
El País / Marc Bassets
Washington, DC, EU.
Miércoles 17 diciembre de 2014.

 

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