La Preparatoria Emiliano Zapata siempre se ha distinguido por ser una de las unidades académicas cuya mayoría de estudiantes logra ingresar a alguna de las licenciaturas que ofrece la BUAP, debido al constante empeño de los profesores por dotarlos de las competencias, habilidades y herramientas para que continúen con su formación académica y se enfrenten a los retos que les presenta la vida, subrayó el rector Alfonso Esparza Ortiz al asistir a la ceremonia de graduación de la generación 2014-2017.

En el auditorio del Complejo Cultural Universitario afirmó que sus egresados “son un gran orgullo para la Institución, una satisfacción para sus padres y un gran ejemplo de vida, por el alcance de esta meta que hoy celebran”.

Tras felicitar a los estudiantes por la culminación de esta etapa, los convocó a continuar esforzándose y seguir adelante en el camino que elijan: “Sean perseverantes y nunca se subestimen. Vayan, luchen y venzan, y si no vencen estén seguros que pusieron todo su corazón para lograrlo y que en la siguiente batalla podrán hacerlo con mayor experiencia y sin temor a caer, porque ustedes son lobos y son triunfadores”.

Al fungir como padrino de generación, Esparza Ortiz les aconsejó ser siempre agradecidos y leales con los amigos que hicieron durante este periodo, ya que ellos -dijo- representan los verdaderos premios que otorga la vida.

Les recordó, además, que adonde vayan llevarán consigo el orgullo y satisfacción de haber pertenecido a la Máxima Casa de Estudios en Puebla, la cual siempre los recibirá con las puertas abiertas.

Por su parte, Ricardo Valderrama Valdez, director de la Preparatoria Emiliano Zapata, destacó que la suma de experiencias y decisiones llevadas a cabo durante tres años por los hoy egresados, les permitió comprender valores como la responsabilidad, honestidad y solidaridad, así como todos los elementos que caracterizan la educación que se imparte en esta unidad académica.

“Jóvenes hoy se despiden de la Zapata, esta escuela en la que aprendieron, cometieron errores, jugaron, lloraron, rieron y vivieron algunos de los momentos más memorables que recordarán para siempre. Gracias a todos por formar parte de la historia de esta preparatoria y gracias a sus padres por confiar en nosotros para este momento clave de sus vidas”, expresó.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Viernes 7 de julio de 2017.


Tras tomar protesta a Ricardo Valderrama Valdez, como nuevo director de la Preparatoria Emiliano Zapata, el rector Alfonso Esparza Ortiz destacó que esta unidad académica “se encuentra entre las 70 mejores preparatorias del país, gracias a la calidad de sus planes de estudio y al prestigio de su planta docente, cuyo compromiso es lograr que los estudiantes egresen con la mejor preparación posible”.

Ante integrantes del Consejo de Unidad Académica, estudiantes, docentes y personal administrativo, Esparza Ortiz ratificó su apoyo al nuevo director, así como su compromiso de trabajar con unidad en aras del bienestar de esa comunidad universitaria.

En el acto protocolario de toma de protesta del director de la Preparatoria Emiliano Zapata, periodo 2017-2021, realizado en el patio de esa unidad académica, reconoció los esfuerzos realizados por la extensión regional de San Martín Texmelucan que recientemente obtuvo “excelentes resultados en el área de Matemáticas, y tanto Puebla como San Martín han tenido grandes avances en el Sistema Nacional de Bachillerato, por lo que estamos seguros que continuarán por este buen camino, bajo la dirección y liderazgo del maestro Valderrama”.

Allí, dio a conocer que se iniciará la construcción de un nuevo edificio para la extensión regional de San Martín Texmelucan, el cual contará con las condiciones adecuadas para la enseñanza.

En lo que va de su gestión, recordó que en la Preparatoria Emiliano Zapata se han realizado más de 50 nombramientos, entre plazas de nueva creación, definitividades y promociones. Al respecto, afirmó que continuará con este programa, para que más docentes participen y se integren los mejores perfiles académicos.

Por otro lado, subrayó que continuarán los programas de becas que ofrece la Institución, tanto académicas, como alimenticias, deportivas y culturales, en beneficio de los estudiantes.

A su vez, Ricardo Valderrama Valdez expresó que esta unidad académica inicia una nueva etapa, basada en una propuesta alineada al Plan de Desarrollo Institucional 2013-2017, que mantendrá la calidad de los planes de estudio.

“Estén orgullosos de ser miembros de la Zapata. Todos, San Martín y Puebla, no habrá distinción entre nosotros, nos conduciremos en un ambiente de equidad, porque todos avanzamos con la misma ideología y nos caracterizamos por la pasión con la cual desempeñamos las labores, con una identidad que nos hace grandes y en esta nueva etapa cada uno de nosotros tiene algo que aportar”, puntualizó.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Viernes 24 de marzo de 2017.


El autor de 67 años de edad ha publicado cinco novelas
 
La narcocultura es un término que actualmente suscita opiniones a favor y en contra. Por un lado, se plantea que estas manifestaciones hacen una apología del crimen y coadyuvan a la tipificación de la violencia; por otra, se les reconoce como un reflejo del contexto de la obra. Las novelas de Guillermo Rubio están construidas, como él mismo relata, tomando como referente su experiencia. “He convivido tanto con la policía como con los criminales: sé cómo actúa la policía y cómo los criminales”.
Rubio relata al inicio de Pasito Tun Tun, su opera prima, el acercamiento a un mundo cultural y artístico que vivió, al ser asignado escolta de un reconocido personaje del mundo periodístico en abril de 1990. “Todo lo que yo escuchaba eran proyectos creativos y, si escuchas tanto de crear, te animas a entrar al ruedo”, afirma. Después de pasar gran parte de su vida laboral como policía y tener como única escolaridad la primaria, este cúmulo de experiencias lo movió a escribir su primera novela.
La Dirección de Fomento Editorial de la BUAP ha publicado dos libros de este escritor: Visitando al diablo, en 2014, y Una noche de suerte, en 2016. Así, el escritor tuvo una charla con los estudiantes de la Preparatoria Emiliano Zapata, con quienes compartió su experiencia como escritor. A continuación se presenta una entrevista con el autor:
 
-¿Cuál fue la razón que lo llevó a escribir Pasito tun tun?
-Cuando sucede el homicidio de los vigilantes de la Jornada por parte de un grupo guerrillero que se denominaba PROCUP, yo estaba en la Procuraduría del Distrito Federal, en un grupo encargado de la investigación de los grupos guerrilleros. Debido a esto, me mandaron a hacerme cargo de la escolta del director del periódico; yo manejaba su carro.
Empecé a conocer intelectuales en la rama de la literatura, pintura, etcétera. El director me pasaba libros de las personas que iba conociendo, por dar un ejemplo, Carlos Fuentes. Me decía que me lo prestaba y que luego lo comentábamos.
Sucedió el homicidio de Ruiz Massieu, el presidente del PRI en ese entonces, y se hace una opereta sobre el homicidio, donde salieron varios implicados. Viniendo de la casa de campo del director, una noche de domingo, escuchábamos la noticia sobre el homicidio y le dije que iba a hacer un texto sobre eso. De ahí salió Pasito Tun Tun. Esa novela la hice en tres, cuatro meses, la volví a hacer otra vez y la volví a hacer otra vez.
 
-Desde entonces, a la fecha, ¿cómo ha evolucionado su forma de escribir?
-El proceso ha sido bastante difícil. A la fecha no he podido encontrar una conjunción entre la corrección y el estilo; es con lo que he estado batallando. Puedes escribir hojas y hojas, como en el caso de una novela mía que fue rechazada de una editorial por cuestiones de estilo. No obstante, sigo escribiendo diario. Ya lo he tomado como una profesión. No hay ninguna educación literaria previa a esto para mí.
 
-¿Cuál es su postura con relación a la narcocultura?
-Pasito Tun Tun y El Sinaloa no son apologías al crimen, sino que son una reconstrucción de lo que hay atrás del escenario, de cómo viven estas personas. Lo que trato de reflejar son personajes que están en la cúspide de su vida o carrera criminal. Les va muy bien, pero lo que les va a suceder es lo que les pasa a todos los delincuentes: tienen que pagar por lo que hicieron.
 
-En Pasito Tun Tun se presenta un modelo del “macho mexicano” en contraposición a Tony, una chica transexual. ¿Cree usted que la imagen del "macho" esté viviendo un cambio en la sociedad mexicana?
-Yo creo que va decayendo. Usualmente el macho mexicano estaba representado por los tipos de los altos de Jalisco o los charros, por ejemplo, pero en la actualidad se ha diluido. Todo ha ido cambiando conforme avanza la cultura. Antes esto era más cerrado.
 
-Tras publicar dos libros en un sello editorial universitario, ¿qué rumbo considera que están tomando esta clase de editoriales?
-Pienso que hay apertura. En lo personal, considero que me dieron una cabida inmerecida al no ser miembro de la comunidad universitaria. No sé cuántos casos como el mío haya, pero es algo que le tengo que agradecer a la BUAP, sobretodo porque mi literatura, sea como sea, es violenta. Son historias vinculadas, hasta ahora, con el narcotráfico. Dudo que haya muchas universidades que le den un espacio a escritores como yo.
 
-¿Cuáles son sus siguientes proyectos?
-El domingo terminé mi primera novela de un detective. Se va a llamar Rafael Gamboa: Rafael en honor a Rafael Bernal y Gamboa porque es el segundo apellido de mi padre. Este texto está situado en 2016, así que el detective no es la estrella del relato, sino que son los aparatos interceptores que usa para dar con unos secuestradores.
Pienso hacer otras novelas y situar al detective en distintas épocas, desde la Nueva España hasta el año 3000, por ejemplo. Esto con el fin de que Rafael Gamboa se luzca como investigador, pero sin los medios que hay ahora. En el tiempo de Hernán Cortés, ¿cómo le va a hacer el pobre?
 
-¿Qué consejos le daría a un estudiante de educación media superior o universitario que se proponga comenzar a escribir?
-Lo que tiene que hacer uno es escribir sobre lo que se domina. Si yo tratara de escribir sobre amor, por ejemplo, sería muy difícil para mí. Si me lo propongo, seguro lo puedo hacer, pero quizá no tendría la velocidad ni el ritmo que tengo en mis textos.
Además, para eso escribí Una noche de suerte. Así como Visitando al diablo, ésta es una historia que no te lleva a ninguna parte. Es como si fueras al cine: te diviertes hora y media, la película te deja impactado, pero no vas a ir a volver a verla. No pretendo que sea un clásico de la literatura, sino que es una invitación para que cualquier estudiante que tenga deseos de escribir, escriba una loquera como ésta: lo único que te deja es entretenerte y despertar la inquietud de poder escribir.
 
Guillermo Rubio, de 67 años, es autor de cinco novelas. Su trabajo es un recordatorio de la capacidad creadora del lenguaje, la cual permite a cualquier persona construir escenarios y situaciones diversos.

Puebl@Media
Puebla, México
Viernes 9 de septiembre de 2016.


El rector de la BUAP, Alfonso Esparza Ortiz, realizó la entrega simbólica de 170 reconocimientos a estudiantes de la Preparatoria Emiliano Zapata, quienes formaron parte de la estrategia didáctica contenida en el programa “El Museo Amparo va por ti”, en el cual fungieron como guías de sus pares: más de mil 500 alumnos de las ocho preparatorias, el Bachillerato 5 de Mayo, las regionales Simón Bolívar de Atlixco y Enrique Cabrera de Tecamachalco, y las diez extensiones regionales, durante una visita a los sitios históricos de la capital poblana.

Asimismo, reconoció la participación de los docentes de esa escuela, Rolando Israel Rodríguez García, Jorge Luis Morales Arciniega y Juan Carlos Sánchez Vázquez, impulsores de este programa que tuvo lugar por primera vez entre los preparatorianos de la BUAP, del 11 de enero al 10 de febrero pasado, y que incluyó un recorrido por los sitios más emblemáticos del Centro Histórico de la ciudad de Puebla: la catedral, el zócalo, el Palacio Municipal, el Edificio Carolino y la Capilla del Rosario, entre otros.

Tras felicitar a los estudiantes de esa unidad académica -anfitriones y guías de sus pares del interior del estado- y reconocer en este programa una estrategia didáctica para poner en práctica y enriquecer lo aprendido en clase, el Rector Alfonso Esparza Ortiz ensalzó las bondades del trabajo colaborativo, a partir de sumar esfuerzos, capacidades y voluntades.

En el auditorio de la Preparatoria Emiliano Zapata, consideró que el programa “El Museo Amparo va por ti” -que contó con la colaboración de este recinto cultural- demostró que el aprendizaje puede ser más dinámico.

Por ello, los alentó a seguir siendo creativos, entusiastas y solidarios, y sumar este tipo de actividades como parte del desarrollo integral de los estudiantes de la Máxima Casa de Estudios de Puebla.

Pascual Vicente Muñoz, director de la Preparatoria Emiliano Zapata, informó que en el citado programa participaron mil 504 alumnos provenientes de 12 ciudades: Atlixco, Tecamachalco, Acajete, Ciudad Serdán, Chiautla de Tapia, Libres, Izúcar de Matamoros, San Martín Texmelucan, Tepeaca, Teziutlán, Cuetzalan y Zacatlán. Por ello, agradeció el apoyo del Rector Alfonso Esparza Ortiz y felicitó a los estudiantes de esa preparatoria, “motor y corazón de esa aventura cultural”, dijo.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Viernes 27 de mayo de 2016.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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