Porfirio Muñoz Ledo calificó como semicolonial la postura de la administración de López Obrador ante las amenazas de Donald Trump. Consideró que las políticas migratorias implementadas son una “traición a la historia de México”.


La actuación de la administración que encabeza Andrés Manuel López Obrador ante las amenazas arancelarias del presidente Donald Trump evidencian una “disolución moral del Estado mexicano”, declaró el diputado Porfirio Muñoz Ledo.

Durante una entrevista para Aristegui En Vivo, el legislador consideró como inaceptables los términos del acuerdo alcanzado entre los gobiernos de ambos países para evitar la imposición de aranceles a la importación de productos mexicanos a Estados Unidos, pues confieren al vecino país la facultad de decidir quién ingresa a México y quién no.

“Estamos actuando, justamente, como un país colonizado… México está entrando de un estatus de economía colonial a un estatus de política colonial”, sostuvo Muñoz Ledo, comparándolo con el México del Siglo XVI, bajo la dinastía española, cuando la Corona cobraba tributo y prohibía la entrada al país de personas no españolas.

Criticó la actuación de la diplomacia mexicana durante uno de los momentos de mayor tensión en la historia de ambos países desde la firma de los Tratados de Bucareli, al caer en un juego en el que “Estados Unidos aprieta económicamente y nosotros le damos todo”.

Muñoz Ledo consideró que el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, está extralimitando sus funciones al asumir responsabilidades que corresponden a la Secretaría de Gobernación, como lo es el control migratorio y la seguridad nacional.

Durante la entrevista, el Presidente de la Mesa Directiva Cámara de Diputados rechazó la posibilidad de que México se convierta legalmente en un tercer país seguro, pues colocaría en “una jaula” a los migrantes, que les daría ingreso al país, pero no les permitiría salir.

Aristegui Noticias
Ciudad de México
Jueves 13 de junio de 2019.


El presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, consideró que el presidente de EU, Donald Trump, incurre en demagogia al inventar acuerdos que no ha firmado con México

Ciudad de México. - El presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, consideró que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incurre en demagogia al inventar acuerdos que no ha firmado con México.

En entrevista y cuestionado sobre el acuerdo entre México y Estados Unidos en materia arancelaria y de migración, el también presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados indicó que sería “gravísimo que México selle sus fronteras en contra de los tratados internacionales”.

Respecto de las afirmaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que México se ha comprometido a firmar un acuerdo sobre migración, Muñoz Ledo aseveró que “está haciendo demagogia porque va a sacar uno por uno acuerdos que no hizo. Es una maniobra francamente demagógica y changarroide”.

México no puede renunciar al derecho humano a la migración”, abundó el legislador de Morena.

Hubo una presión brutal con amenaza económica y ellos dicen, los americanos, que acordamos considerar las fronteras. Primero, lo repito, eso es imposible y contrario a derecho”, sostuvo.

Abundó que “ni siquiera el Legislativo norteamericano está de acuerdo; es un juego político interno, no se vayan con la finta, es un juego político”.

No creo que esta presión dure después del gobierno de Trump, y México no podrá cambiar de política”, enfatizó Muñoz Ledo.

El diputado morenista anunció que presentará ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión una iniciativa de reformas constitucionales en materia de migración.

El principal objetivo será resaltar que la migración es un derecho humano, como se establece en los principales tratados civiles y políticos de la Organización de las Naciones Unidos (ONU), planteamiento que será presentado este miércoles durante la sesión de la Comisión Permanente, en el Senado de la República, puntualizó.

Notimex
Ciudad de México
Martes 11 de junio de 2019.


En acto de AMLO en Tijuana, Porfirio Muñoz Ledo dijo que es inaceptable que se impida el paso a migrantes para hacerle favor a EU.


El presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, criticó el acuerdo migratorio con Estados Unidos, en evento en Tijuana, convocado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador .

"Lo que es en mi criterio es inmoral e inaceptable es el doble rasero entre la frontera norte y al de sur, por una parte exigimos que nos abran las puertas y por el otro lado sellamos el paso de los centroamericanos para hacerle un favor a los Estados Unidos".

Recalcó que la migración es un derecho humano que se debe respetar.

"No podemos aceptar que la migración sea una palabra maldita, la migración es un derecho humano que debe ser respetado, así lo consagran todas nuestras Constituciones, desde la de Morelos, y todos los tratados internacionales sobre la materia".

El legislador también reconoció el trabajo de los funcionarios que viajaron al país vecino para negociar con autoridades.

"La vía que hemos encontrado es la mejor y quiero felicitar a los negociadores encabezados por Ebrard y Bárcena que tuvieron una actitud paciente y que jamás se dejaron chantajear", expresó

"Aspiramos que al final de este túnel nuestra relación con los Estados Unidos sea mucho mejor de la que ahora tenemos".

Reforma
Ciudad de México
Sábado 8 de junio de 2019.


Ciudad de México. - La toma de posesión como presidente del izquierdista Andrés Manuel López Obrador será un acto de "relevancia histórica" por el valor democrático que tiene para México, aseguró Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Cámara de Diputados.

Muñoz Ledo será el encargado de entregar la banda presidencial a López Obrador, quien asumirá el 1 de diciembre como presidente de México en un acto ante el pleno del Poder Legislativo en el Palacio de San Lázaro.

Con 85 años y 55 en la política -aceptó su primer cargo público en 1963-, Muñoz Ledo ha sido testigo de las tomas de posesión de los últimos 10 presidentes de México y en el número 11 tendrá una posición de privilegio.

En opinión del veterano político, el protocolo de la toma de protesta "importa, pero no es lo esencial, (lo importante) es que será un acto democrático, de relevancia histórica; esto no ha ocurrido en México en muchos años", dijo a EFE en entrevista uno de los hombres más cercanos a López Obrador.

"El protocolo será el de anteriores ocasiones ya que no hay mayor cosa que modificar, pero lo importante es que no habrá gente armada dentro de la Cámara, ni militares, ni Estado Mayor, ni policías", explicó.

"Será la instauración de un gobierno democrático en México", reafirmó Muñoz Ledo al tiempo que señaló: "todas las elecciones anteriores nos las robaron".

Muñoz Ledo se refiere a los controvertidos resultados de las elecciones de 2006 y 2012 que llevaron a la Presidencia a Felipe Calderón, del derechista Partido Acción Nacional (PAN), y a Enrique Peña Nieto, del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Recuerda también con claridad la elección de 1988, cuando formaba parte del Frente Democrático Nacional que derrotó al PRI, aunque el candidato de este último partido, Carlos Salinas de Gortari, llegó a la Presidencia tras la famosa "caída del sistema" de conteo de votos.

"Ninguna ha sido igual a otra, aunque hubo otras muy agitadas, recordemos cómo entraron Calderón y Peña Nieto", señaló.

En la toma de posesión de Calderón, el Estado Mayor Presidencial, cuerpo militar que protege a los presidentes y que desaparecerá con López Obrador, montó un dispositivo de seguridad el 1 de diciembre de 2006 en el Palacio Legislativo ante la advertencia de boicot del acto por parte de la oposición, liderada por López Obrador.

Mientras que la investidura de Peña Nieto, el 1 de diciembre de 2012, transcurrió en medio de gritos de legisladores en favor y en contra, bajo custodia de centenares de policías, y a las afueras se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y agentes de seguridad.

Recordó que el último presidente que "entró sin muchos problemas fue Vicente Fox (2000-2006) porque queríamos una transición, que no la hubo, fue una alternancia, pero no una transición y al final Fox (del PAN) echó todo por la borda; pero ha habido tomas de posesión sumamente conflictivas".

Del desempeño que ha tenido la Cámara de Diputados, que el 1 de septiembre inició la LXIV Legislatura, Muñoz Ledo señaló que ha cambiado mucho "pero que debe cambiar todavía más".

"Se está trabajando con mucho orden, aprovechando el tiempo legislativo y acabando con esa viciosa e insoportable impuntualidad que hacía que una sesión comenzara dos horas tarde", apuntó.

Consideró que en estos meses ha habido "mucha producción legislativa" con "iniciativas malas, buenas, grandes y chicas", y destacó proyectos como la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, la cual busca reestructurar las dependencias del Gobierno mexicano y que generó López Obrador.

"Hay toda una estructura jurídica que estamos armando para que haya una transformación del país. Con tantas iniciativas, tenemos que elaborar una estrategia para que no sea solo un partido (Movimiento de Regeneración Nacional, Morena); esto es democracia y tienen que participar todos", señaló.

Dijo que han trabajado en conjunto con la Cámara de Senadores para reducir el número de las comisiones y reinstaurado el bicameralismo.

Sobre su labor al frente de la Cámara de Diputados, Muñoz Ledo explicó que en los cargos públicos en los que ha trabajado siempre ha tratado "de cambiar las instituciones y siempre lo he logrado, espero que para bien".

El objetivo de Muñoz Ledo en esta legislatura es dignificar el trabajo de los legisladores.

"Los diputados tienen un pésimo prestigio. En la última encuesta que vi, el 76 % de los ciudadanos tenía una opinión mala de ellos y obviamente lo que queremos es cambiar esa imagen y cambiar la imagen de la Cámara. Espero que lo estemos haciendo ¿Se ve un poco?", finalizó.

EFE
Ciudad de México
Jueves 8 de noviembre de 2018.

Porfirio Muñoz Ledo

He escrito recientemente que las tres condiciones básicas para emprender la cancelación del ciclo neoliberal son: la reaparición del Estado en la regulación de los procesos económicos, el fin del saqueo de los recursos naturales y su entrega al extranjero —primordialmente los hidrocarburos— y la elevación consistente de los salarios en el corto plazo. Esta última es quizá la más importante e indetenible, ya que desde hace treinta años nuestra inserción en la globalidad comenzó por el sacrificio de los trabajadores. La abolición de un sistema colonial implantado desde Hernán Cortés basado en el extractivismo, el rentismo y la explotación salvaje de la mano de obra.

El Colegio de México ha publicado un estudio sobre la tremenda disparidad en los ingresos de los mexicanos. Señala que la pobreza ha crecido exponencialmente y afecta a la mayoría de la población. Peña Nieto ha afirmado que la “brecha salarial” entre las clases medias y la clase obrera ha disminuido. Esto es cierto pero el argumento es falaz. Lo que ha ocurrido es la contracción de los ingresos del estamento medio de la población, que se han derrumbado en proporción semejante a las remuneraciones más bajas. Este fenómeno es conocido como la “proletarización de las clases medias”. He probado que el incremento de los salarios mínimos repercute en cadena sobre todo el universo salarial; sea en su elevación o en su caída, según la política que se adopte.

Hace más de cuarenta años verificamos que 35% de la población se veía favorecida por el incremento de los salarios mínimos, tanto los trabajadores de las empresas privadas y los del gobierno, incluyendo a los de las Fuerzas Armadas, y con la sola excepción de los clérigos que disponen de otras formas de financiamiento. La CEPAL sostiene que México es el único país de Latinoamérica que disminuyó en el último lustro las percepciones económicas de la población y por lo tanto aumentó sustantivamente sus niveles de indigencia. Existe una relación directa entre la agudización de la pobreza y la política de retención salarial, que incluye el establecimiento inconstitucional de los topes contractuales también fijados por el gobierno. Un Estado represor que ha impuesto la pobreza por decreto.

La depreciación del poder adquisitivo de los trabajadores es consecuencia de una caída de los salarios mínimos que asciende a 82% en los últimos cuatro decenios. Esto ha sido posible por la “castración de los sindicatos” y la simulación de los contratos de protección. Más de 90% de las relaciones colectivas de trabajo son generadas por ese cáncer social instaurado para beneficiar a los empresarios, tanto como las evasiones fiscales. La tercerización laboral (outsourcing) ha permitido difuminar la responsabilidad de los empleadores. No obstante, la mayor traición al mandato constitucional ha sido cometida por el gobierno que entregó la cuestión salarial al Banco de México. Este obedece a una mentira tecnocrática que considera al salario como causa de la inflación.

Una de las razones más poderosas de la migración es la brecha entre los salarios básicos de Estados Unidos y los de México. Ese diferencial era de 5 a 1 en los años setentas y hoy es de 17 a 1, según un informe del Congreso Norteamericano. La negociación del USMECA está condicionada al incremento de los salarios a fin de proscribir el “dumping laboral”. Paradójicamente el incremento de las percepciones va a ser impuesto desde afuera. Esa es una de las contadas virtudes de la globalización.

No existe proyecto viable de modernización que no ponga en el centro la elevación de los salarios y la recuperación de los derechos laborales. La política que se adopte al respecto definirá como ninguna otra el carácter progresista del nuevo gobierno. Es indispensable suprimir la Comisión Nacional de Salarios Mínimos. Máximo espejo del “cochupo” entre el gobierno, las empresas y los sindicatos corporativos. Hemos propuesto desde hace muchos años la fijación de los salarios mínimos por la Cámara de Diputados, según el análisis que haga anualmente el Coneval sobre el deterioro del poder adquisitivo del segmento más pobre de la fuerza laboral. Ese ha sido y será mi compromiso irrenunciable con los trabajadores de México.

Presidente de la Cámara de Diputados.

El Universal
Porfirio Muñoz Ledo
Sábado 13 de octubre de 2018.


Calla mayoría el discurso de Claudia Ruiz Massieu; arranca Congreso opositor que controlará la glosa y el cierre del sexenio de Peña Nieto


Ciudad de México. -Si bien este sexenio inició con un Congreso plural que permitió al presidente Enrique Peña Nieto concretar 14 reformas estructurales, cerrará con un Legislativo opositor, que ahora controlará la glosa del VI Informe de Gobierno y definirá la agenda de los últimos tres meses del PRI en el gobierno federal.

En la instalación de la LXIV Legislatura se confrontaron las visiones de la actual administración y la entrante, la del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

Al dar el posicionamiento del PRI, la senadora Claudia Ruiz Massieu afirmó que en su partido no son mercenarios de la política que cambian de lealtades, proyecto e ideología tan pronto como el poder pasa a otras manos. Intentó continuar, pero la callaron a gritos.

Los legisladores de Morena y sus aliados, de forma ensordecedora, le contaron del uno al 43, en referencia a los normalistas de Ayotzinapa.

“Se necesita muy poca vergüenza para venir a decir aquí que por décadas han servido al país cuando se han servido del país y lo han saqueado. Entregan un país en ruinas”, le reviró Mario Delgado, líder de los diputados de Morena.

Para Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Mesa Directiva de San Lázaro, inicia un “régimen distinto”.

“Subrayo en esta ocasión la palabra honorable porque pretendemos que el Poder Legislativo sea motivo de honor y no de vergüenza para nuestros compatriotas”, exclamó.

Morena expropia resto del sexenio

Chocan las fuerzas en el Congreso ante las distintas visiones de país.

La LXIV Legislatura tiene un rostro diferente al de hace seis años. El sexenio inició con un Congreso plural que permitió al presidente Enrique Peña Nieto construir 14 reformas estructurales, pero cerrará con un Senado y una Cámara de Diputados opositores, que controlará la glosa del VI Informe de Gobierno y definirá la agenda de los últimos tres meses del gobierno federal.

Aunque ayer San Lázaro se tiñó de guinda, no fue obstáculo para que se confrontaran las visiones del gobierno en turno, de Peña Nieto, y el del entrante, de Andrés Manuel López Obrador.

Claudia Ruiz Massieu se encargó de enfrentar a la mayoría morenista. La senadora y líder nacional del PRI subió a tribuna a advertir que ellos no son mercenarios de la política, que cambien de lealtades, de proyecto e incluso de ideología tan pronto como el poder cambia de manos. Intentó continuar, pero la callaron.

Morena y sus aliados, incluso los del PRD, se levantaron de su curul y de forma ensordecedora contaron del uno al 43 y exigieron justicia, en referencia a los 43 normalistas de Ayotzinapa. Ruiz Massieu sólo observó, los dejó terminar y continuó.

“Los priistas no somos mercenarios de la política”, dijo y enseguida se escuchó un “noooo” irónico.

Ella sonreía ante las burlas y críticas, pero se encargó de dejarle claro a Morena que el tricolor pagó los costos políticos de la Reforma Hacendaria, la Energética y otras leyes que les van a servir de andamiaje a la hora de que López Obrador y Morena asuman la responsabilidad de ser gobierno.

Aclamado, Mario Delgado, coordinador de los diputados de Morena, se encargó de responderle a la sobrina de Carlos Salinas de Gortari: “O estamos en la noche de los cínicos o parece que aquí hay varios partidos que no entendieron el mensaje. Se necesita muy poca vergüenza para venir a decir aquí que por décadas han servido al país cuando se han servido del país y lo han saqueado. Entregan un país en ruinas”.

Su discurso lo selló una multitud que gritaba con efusividad: “¡Es un honor estar con Obrador!”.

Los enfrentamientos se dieron a pesar de que el presidente de la Mesa Directiva, Porfirio Muñoz Ledo, se dirigió al Honorable Congreso:

“Subrayo en esta ocasión la palabra honorable, porque pretendemos que el Poder Legislativo sea motivo de honor y no de vergüenza para nuestros compatriotas”, dijo.

Un grupo parlamentario que estuvo entre la espada y la pared fue el PVEM. Carlos Puente, diputado y líder nacional del Verde, elogió a Peña Nieto, le llamó valiente, líder, un verdadero jefe de Estado, lo que le valió chiflidos y abucheos al grito de “¡fuera!”.

Los priistas le aplaudieron, pero se les borró la sonrisa cuando Puente reconoció el liderazgo de López Obrador y le tendió la mano. No hicieron gestos, sólo Enrique Ochoa se reía.

Otro que se subió al ring fue Dante Delgado, senador de MC, quien le exigió a los morenistas no ser serviles al Ejecutivo, no caer en lo que tanto han criticado.

Los morenistas habrán hecho su primera traición al pueblo si no revierten el gasolinazo, expresó.

Encarrilado, Juan Carlos Romero Hicks, coordinador del PAN en San Lázaro, lanzó dardos envenenados contra los delegados estatales nombrados por el presidente electo; su bancada aplaudió.

“Queremos advertir un desacuerdo con la visión retrógrada del próximo gobierno, que (...) se trata de una visión decimonónica, de una visión que intenta desconocer la soberanía de cada entidad federativa”, sentenció.

Sesión para la historia

Porfirio Muñoz Ledo ha sido inquilino de San Lázaro hace décadas.

Al inicio de la sesión, y ante los titulares del INE y del TEPJF, Porfirio Muñoz Ledo recordó que, justamente hace 30 años en San Lázaro, se dio el primer reclamo parlamentario a un Presidente de la República.

No lo dijo, pero justamente fue Muñoz Ledo quien increpó por primera vez a un entonces todopoderoso Presidente priista, a Miguel de la Madrid, durante su sexto Informe de Gobierno.

Excélsior
Tania Rosas
Vanesa Alemán
Ciudad de México
Domingo 2 septiembre 2018.


Se eligió a Porfirio Muñoz Ledo como presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados; los vicepresidentes serán: Dolores Padierna; Marco Antonio Adame y Dulce María Sauri

Después de rendir protesta como diputados federales, 499 legisladores eligieron a la Mesa Directiva que estará en funciones en primer año de la 64 Legislatura en el Palacio Legislativo de San Lázaro.

Como se adelantó, Porfirio Muñoz Ledo será el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados; los vicepresidentes serán: Dolores Padierna (Morena); Marco Antonio Adame (PAN) y Dulce María Sauri (PRI).

Los ocho secretarios, uno por cada grupo parlamentario serán Carla Yuritzi Almazán Burgos (Morena); Mariana Dunyaska García Rojas (PAN); Sara Rocha (PRI); Héctor René Cruz Aparicio (PES); Ana Gabriela Guevara Espinosa (PT); Carmen Julieta Macías (MC); Lilia Villafuete Zavala (PRD) y Liliana Bugarin Cortés (PVEM).

La votación de esta planilla fue de 496 votos a favor y solamente tres en contra.

Después de esto, el nuevo presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo citó a la sesión de Congreso General para el próximo sábado 1° de septiembre para la apertura del primer periodo ordinario de la 64 Legislatura.

El Universal
Horacio Jiménez y
Alejandra Canchola
Ciudad de México
Miércoles 29 agosto 2018.


El legislador mexicano pretende reformar el Congreso y apunta a la redacción de una nueva Constitución

El 23 de julio, Porfirio Muñoz Ledo (Ciudad de México, 1933) cumplirá 85 años. Su currículum político es también un testimonio vivo del poder en México. Fue presidente del PRI, ministro de Estado en dos Gobiernos y embajador de México ante Naciones Unidas durante seis años. Todo eso únicamente hasta 1985. Un par de años después, el 15 de diciembre de 1987, renunció al partido hegemónico y reinventó su vida en la oposición. Esa trayectoria lo llevará al Congreso por cuarta ocasión el 1 de septiembre. Esta vez como legislador del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el partido creado por Andrés Manuel López Obrador que ocasionó un tsunami electoral a inicios de este mes.

López Obrador aún no revela quién coordinará la agenda legislativa de Morena en la Cámara de Diputados. En un congreso reciente del partido, el ganador de las elecciones contó que Muñoz Ledo le había pedido ponerle la banda presidencial en la ceremonia del 1 de diciembre. Para ello, el veterano político debe convertirse en presidente de la Cámara baja. El gesto estaría cargado de un fuerte contenido simbólico. Se trata de un guiño al Frente Democrático Nacional (FDN), un movimiento formado por políticos que abandonaron el PRI para construir una alternativa de izquierdas en 1988.

 “Desafiamos desde el PRI la autoridad del PRI. El país comenzó a cambiar”, cuenta un lúcido Muñoz Ledo en su casa de Las Lomas de Chapultepec. Mientras da la entrevista bebe un whisky y enciende varios cigarrillos en cadena. A sus espaldas, tiene fotografías con Cuauhtémoc Cárdenas, fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), y otra donde abraza efusivamente a Fidel Castro. “Yo no niego mis afectos”, sentencia.

Treinta años después, el legislador engrosa nuevamente las filas de un partido mayoritario. Morena controlará desde septiembre a 307 de los 500 diputados en la Cámara de Diputados y a 68 de los 128 senadores. “Decir que un Gobierno con mayoría es antidemocrático es simplemente absurdo”, responde a las voces que han mostrado su temor por el amplio dominio de la formación de López Obrador. “En México sí nos hace falta una mayoría gobernante. La hubo, pero fue terriblemente autoritaria”.

El recién elegido presidente del país definió este miércoles sus prioridades legislativas para el inicio de la legislatura. Estas incluyen una rebaja a los sueldos de los altos funcionarios, reorganizar las secretarías de la Administración Pública, acabar con la inmunidad parlamentaria y privilegios para los funcionarios públicos, revertir la reforma educativa, crear la revocación de mandato y subir los salarios mínimos en la frontera norte.

“No se trata de imponer una mayoría, sino de hablar con los demás”, afirma Muñoz Ledo. “Andrés Manuel quiere un consenso nacional. Eso es muy difícil de lograr, pero el tipo de transformación que quiere lo obliga a tener un amplio espectro de apoyos”.

Aquel primer bloque de reformas estaría destinado a cumplir las promesas de campaña y afianzar políticamente al presidente López Obrador. El futuro legislador de Morena reconoce que la tarea no será sencilla. Las iniciativas deben sacarse adelante con cambios presupuestales que no contemplan nuevos impuestos.

Muñoz Ledo augura que el éxito de esa primera etapa abriría un segundo periodo de transformaciones más profundas del Estado mexicano, entre ellas la creación de una nueva Constitución. “La nueva República depende de un nuevo diseño constitucional, Andrés está convencido de eso. Pero tiene que crear las condiciones hacia mediados de su sexenio. Todavía falta hacer una revisión integral de la Constitución o la convocatoria de una Constituyente. Ahora no se dan las condiciones”.

Antes de llegar a ese punto, Muñoz Ledo trabaja en la redacción de una nueva ley orgánica para el Congreso. “La lucha contra la corrupción comienza en el Legislativo”, asegura. El veterano político pretende reducir el número de comisiones en las cámaras y de institutos que trabajan para los diputados y senadores. Estos organismos engrosan la máquina burocrática del poder legislativo y abonan a la opacidad en el uso de recursos públicos. “Hay que reformar el Congreso: depurarlo, republicanizarlo, modernizarlo”, considera.

La relación con Estados Unidos

En sus memorias Mi historia en la oposición (Debate, 2017), Muñoz Ledo cuenta que el candidato Luis Echeverría llegó al poder con la confianza de que tendría una buena relación con Estados Unidos. La realidad lo desmintió poco después, en 1970. La tensión con Washington marcó su crispado sexenio.

Andrés Manuel López Obrador también ha apostado por el optimismo en su relación con Donald Trump, quien ha mostrado una sincera hostilidad hacia los mexicanos. El presidente electo recibe este viernes en su casa de transición a los emisarios del republicano, encabezados por el secretario de Estado, Mike Pompeo, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin. En la agenda figura la renegociación del tratado de libre comercio, seguridad y migración.

“Los acuerdos integrales con Estados Unidos siempre han fracasado porque ellos tienen más que imponernos que nosotros. Yo prefiero que se discuta tema por tema. Nada de eso de que ellos dan migración y nosotros les damos petróleo, porque nos metemos en una cadena muy complicada”, asegura.

“Lo que reduce la migración es el salario, no el empleo. Hay que probar a los americanos que la migración es el fruto natural de la relación económica”, dice el exministro del Trabajo entre 1972 y 1975. Desde ese entonces, el ingreso mínimo ha perdido 82% de su valor. “Han expropiado el salario. Ese es el verdadero drama del país”, apunta Muñoz Ledo. El veterano legislador tendrá en septiembre una última oportunidad para mejorar las condiciones de los mexicanos en lo que ha sido una prolongada vida dedicada a la política.

El País
Luis Pablo Beauregard
Ciudad de México
Viernes 13 de julio de 2018.

 
Porfirio Muñoz Ledo


El Instituto tiene carácter nacional con atribuciones jurídicas en los distintos órdenes de gobierno, pero no las ejerce por subordinación mental y política.

El mayor riesgo para nuestra transición democrática es el sesgo oficialista de la mayoría de los magistrados del TEPJF.

 

El pasado 22 de junio un grupo plural y especialistas electorales nos reunimos por tercera ocasión con el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova. Expusimos los grandes peligros que amenazan los comicios que definirán el rumbo y el futuro del país. Sostuvimos con toda energía que se sancionen los abusos cometidos flagrantemente por los gobiernos federal y los estatales para inducir ilegalmente el sufragio. El colmo ha sido la compra de credenciales dentro de las instalaciones del CEN priísta a un precio exorbitante y sus ramificaciones han sido la desaparición de boletas electorales en algunos estados, la intervención de los gobernadores en la compra y coerción del voto y las presiones de muchos empresarios a sus trabajadores para que voten a favor de candidatos que benefician sus intereses. Desde luego las campañas negras orquestadas desde el partido oficial y el amedrentamiento y asesinato de candidatos a diversos cargos, violencia política tolerada por el gobierno.

Según las encuestas, 53% de los ciudadanos cree “poco o nada” en las autoridades electorales. Grave señalamiento de la conciencia política nacional que ha detectado la degeneración de las instituciones en la materia construidas con enormes esfuerzos y sacrificios en las negociaciones que la oposición sostuvo con el gobierno en 1989, 1994 y 1997. Vivimos hoy un escenario paradójico, ya que el prestigio mundial que acompañó a dichas reformas se ha convertido en un boomerang en virtud de que se ignora que éstas se han corrompido. Diversas organizaciones han producido magníficos documentos que prueban tanto los delitos electorales cometidos por las autoridades, como los planes que están instrumentando para distorsionar el sentido del voto popular.

Hemos instado al INE para que prevenga, investigue y sancione todas las violaciones a la ley que son manifiestas y documentadas, pero no hemos recibido respuesta alguna. Frente a denuncias precisas han contestado con respuestas generales. El Instituto tiene carácter nacional con atribuciones jurídicas en los distintos órdenes de gobierno, pero no las ejerce por subordinación mental y política. Finge ignorar que en materia electoral tiene facultades superiores al Presidente de la República. El mayor riesgo para nuestra transición democrática es el sesgo oficialista de la mayoría de los magistrados del TEPJF. La disfuncionalidad de los órganos electorales respecto de su obligación garantista a favor de un régimen democrático puede generar un grave conflicto político y en el extremo la fabricación de un escenario jurisdiccional destinado a posponer durante semanas o meses —gracias a una avalancha de demandas— la declaratoria formal del titular del Poder Ejecutivo de la Unión.

Todos los análisis coinciden en la irreversibilidad de la victoria del candidato puntero. Sin embargo, eluden la consideración de la estrategia gubernamental, aliada a los poderes fácticos, concentrada en el propósito de evitar una mayoría clara, de las fuerzas emergentes, en el Congreso que harían viable la transformación del país. De ahí la importancia democrática de “votar parejo”; esto es hacer coincidir el sufragio, según su opción política, en todos los candidatos propuestos a la decisión de la ciudadanía. A ello debemos añadir los equilibrios del sistema federal, ya que los gobernadores de los estados tratan de evitar, mediante la transferencia y triangulación de recursos federales, la pérdida de sus bastiones políticos.

Es muy preocupante la declaración del candidato José Antonio Meade, en el sentido de que su partido mantendrá el poder: “haiga sido, como haiga sido”. Frase copiada a su antiguo jefe Felipe Calderón para avalar cínicamente el fraude electoral de 2006. La actitud de un tecnócrata moderado reivindicando el derecho de su partido a gobernar eternamente. Es una declaración de guerra. Hace suponer que el régimen está dispuesto a todo para evitar la transferencia del poder. Recuerda a aquella consigna priísta que prevaleció durante decenios y cuyo ideólogo era Fidel Velázquez: “llegamos al poder por una Revolución y no saldremos sino por otra”. Tiene razón, ya que serán barridos hasta la cancelación del registro de su partido por sus delitos electorales y la pulverización democrática de sus militantes. La refundación de la República demanda consensos nacionales por encima de las burocracias políticas.

El Universal
Porfirio Muñoz Ledo
Ciudad de México
Sábado 30 de junio de 2018.


Ciudad de México.- El consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova Vianello, refrendó el compromiso de esta autoridad electoral para garantizar elecciones libres el próximo 1 de julio en el país.

En reunión con un grupo de ciudadanos integrantes de organizaciones sociales encabezados por Porfirio Muñoz Ledo, afirmó que el diálogo abierto permitió aclarar y escuchar las inquietudes de los asistentes.

“Recibí en audiencia pública a 1 grupo d ciudadanas y ciudadanos integrantes d organizaciones sociales encabezados por Porfirio Muñoz Ledo. Diálogo abierto q permitió aclarar y escuchar inquietudes, reiteré el compromiso del @INEMexico con garantizar elecciones libres el #1DeJulio”, publicó en su cuenta de Twitter.

A su vez, Muñoz Ledo difundió en su cuenta @PMunozLedo que acudieron al Instituto Nacional Electoral (INE) a expresar su preocupación por las supuestas anomalías que se han presentado en la recta final de las campañas.

“En la antesala de la Jornada electoral del 1 de julio, acudimos a expresar al Presidente del @INEMexico nuestras preocupación por las irregularidades que se han presentado en la recta final de la campaña. #Elecciones2018”, escribió.

Notimex
Ciudad de México
Viernes 22 de junio 2018.

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El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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