Tras el asesinato de Javier Valdez, el presidente de México Enrique Peña Nieto celebró una reunión pública con gobernadores para acordar acciones que garanticen la seguridad de los comunicadores.

Este jueves, un reportero interrumpió un evento público del presidente mexicano, Enrique Peña Nieto para exhibir una pancarta en la que le reclama por los asesinatos de periodistas, al cumplirse un mes de que el comunicador Javier Valdez fue ultimado a balazos.

"Basta de sangre. Rectifique presidente. #Niunomás", se leía en una pequeña manta exhibida por el reportero Álvaro Delgado, del semanario Proceso y quien desde la zona de periodistas se puso de pie interrumpiendo por momentos un discurso de Peña Nieto.

"Déjenlo señores (...) del estado mayor (guardias presidenciales) que exponga su manta. Estamos hablando de espacios plurales y de libertad de expresión", dijo Peña Nieto cuando, al menos cuatro oficiales vestidos de civil se acercaron a Delgado y con su cuerpo intentaban tapar la manta.

Delgado se puso de pie para protagonizar esta inédita protesta cuando Peña Nieto hablaba ante empresarios de medios de comunicación sobre el compromiso de su gobierno con la libertad de expresión.

"Mi protesta, ante el presidente Peña Nieto, fue respetuosa, en ejercicio de la libertad de expresión que él mismo dice garantizar", escribió Delgado en Twitter.

El gremio periodístico mexicano recuerda este jueves con protestas y manifestaciones a Javier Valdez, un periodista especializado en asuntos de narcotráfico reconocido internacionalmente y que fue asesinado a balazos hace un mes en su natal Culiacán, en el estado de Sinaloa, en el noroeste de México.

Valdez escribía y era fundador del semanario Ríodoce de Culiacán, corresponsal del diario Proceso y colaboraba con la AFP desde hacía una década.

Hasta el momento, las autoridades no han informado de avance alguno para dar con los responsables de este crimen que ha impactado al gremio periodístico mexicano como no se había visto en tres décadas, pese a que desde 2000 cuentan a más de un centenar de colegas asesinados.

Tras el asesinato de Valdez, Peña Nieto celebró una reunión pública con gobernadores para acordar acciones que garanticen la seguridad de los comunicadores.

En ese evento, cuando se guardó un minuto de silencio en memoria de Valdez, desde la zona de prensa se escucharon algunos gritos para reclamar justicia.

México es considerado uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo.

AFP
El Espectador
Ciudad de México
Viernes 16 de junio de 2017.


Por la presencia de bandas dedicadas al robo de combustible, entre otros factores de riesgo, Julián Peña, diputado local independiente, presentó la iniciativa para crear la Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas del Estado de Puebla.

El legislador manifestó que el proyecto de ley responde a los señalamientos, a través de medios de comunicación, sobre amenazas a reporteros que cubren información relacionada con la extracción ilegal de hidrocarburos.

Sin embargo, precisó, si bien la actividad de los denominados huachicoleros es una de las principales amenazas contra el periodismo, no es la única que enfrentan los medios y sus trabajadores.

Durante la sesión de la Comisión Permanente del Congreso local, Peña explicó que la libertad de expresión debe ejercerse en un ambiente de seguridad e independencia para los comunicadores.

Agregó que, en un estado democrático, los periodistas deben contar con condiciones para realizar sus coberturas sin miedo a intimidaciones, acosos, secuestros y encarcelamientos arbitrarios.

Peña comentó que con base en datos de la organización Reporteros Sin Fronteras, en México, durante la última década, han sido asesinados 80 periodistas y otros 17 permanecen desaparecidos, lo que convierte al País en uno de los más peligrosos para esa práctica profesional.

"(La ley) consiste en que los periodistas posean medidas de protección legales para que realicen sus actividades en plena libertad, esto a razón de los acontecimientos que se han suscitado en Puebla, sobre todo en el llamado 'Triángulo Rojo', en donde periodistas han sido amenazados.

"Hay un fuerte problema por el robo de hidrocarburos y hay periodistas que denuncian las amenazas, además de los problemas que representan los límites con un Estado (Veracruz) en donde hay reportes de asesinatos de periodistas", sostuvo.

El diputado local manifestó que tras el homicidio Miroslava Breach, periodista de Chihuahua, es oportuno adoptar medidas para garantizar protección a quienes ejercen esa profesión en la entidad.

Entre las medidas que propone la iniciativa de ley están, entre otras, evacuación de denunciantes, reubicación temporal, otorgamiento de escoltas especializadas, protección a inmuebles.

Adicionalmente entregarían equipo a los afectados, tales como chalecos antibalas, autos blindados, o se instalaría en domicilios detectores de metales, cámaras de vigilancia y cerraduras de mayor grado de seguridad.

Reforma
Francisco Rivas
Ciudad de Puebla, México
Jueves 30 de marzo de 2017.


Periodistas de Puebla se reunieron hoy en el zócalo de esta ciudad para exigir justicia por el asesinato de la corresponsal de La Jornada en Chihuahua, Miroslava Breach, y para gritar a una sola voz: “Ni uno más”.

La protesta fue encabezada por reporteros y trabajadores de La Jornada de Oriente, quienes exigieron que el asesinato de su compañera no quede impune, a la vez que hicieron un llamado para que el gremio periodístico se una en un solo frente.

El director del periódico, Aurelio Fernández, recordó que en los últimos 16 años se han asesinado en este país a más de 100 periodistas, sin que ninguno de esos crímenes haya sido esclarecido y sin que se imponga castigo a los responsables.

“Es el Estado, sí, son los gobiernos, sí, pero es también esta nueva forma de narco Estado que ya se está viviendo, la conjunción entre el poder político y el poder del narcotráfico es lo que está propiciando los asesinatos de periodistas”, aseguró Fernández.

Además de la amenaza contra su vida, indicó que el gremio periodístico enfrenta la represión constante de gobiernos que se molestan cuando las publicaciones no se someten a sus intereses.

Marisol Córdoba, de Ultravisión, dijo que los periodistas de Puebla igual se enfrentan constantemente a represiones e intimidación por parte de funcionarios que llegan a sentirse ofendidos hasta por una simple pregunta, cuando los reporteros sólo hacen su trabajo.

Jorge Meléndez Preciado, de la Casa del Periodista, recordó que, con 30 asesinatos, es en el actual sexenio de Enrique Peña Nieto cuando más crímenes contra este gremio se han cometido en la historia del país.

Señaló que aunque se han creado distintos mecanismos, hasta ahora todos han fracasado para brindar garantías y seguridad a los trabajadores de la comunicación, como para castigar a los responsables de los asesinatos y de los ataques a los medios periodísticos.

Meléndez Preciado se pronunció por la creación de un comité de seguimiento, así como por el nombramiento de fiscales especiales y porque los medios de comunicación le sigan la “pista a la autoridad” hasta que los casos sean esclarecidos y se imponga castigo a los responsables, de otra manera, advirtió, seguirán los asesinatos de periodistas.

“Yo no creo que las autoridades vayan a hacer nada, si no presionamos realmente, nos reagrupamos y hacemos un solo frente para que no vuelva a repetirse esto, pero también para que se aclaren los asesinatos de los periodistas y se les dé apoyo económico a los familiares”, indicó.

Dijo que a las autoridades, la “matazón” de periodistas, los tiene sin cuidado, porque hasta ahora no han hecho ningún pronunciamiento, ni han emprendido ninguna acción para poner un alto a la situación de riesgo con la que trabajan en muchas entidades del país.

“Basta que el gremio esté divido y que estemos peleados, debemos unirnos con disciplina y modestia”, expresó, “porque si no, van a seguir los asesinatos de periodistas”.

Proceso
Gabriela Hernández
Ciudad de Puebla, Mx.
Domingo 26 de marzo de 2017.


El atentado contra Ricardo Monlui Cabrera es el número 20 en los últimos 6 años y medio

El periodista mexicano Ricardo Monlui Cabrera fue asesinado de varios balazos cuando salía este domingo acompañado de su esposa y su hijo de un restaurante del estado de Veracruz, considerado el más peligroso por organismos internacionales para el ejercicio periodístico, informó una comisión estatal.
Ningún "miembro de la familia resultó herido", comentó a la AFP, Jorge Morales, secretario ejecutivo de la Comisión Estatal de Atención y Protección de Periodistas de Veracruz.

Jorge Morales analiza las medidas cautelares que le dará la Comisión a la familia del periodista, autor de la columna Crisol que se ha publicado en varios medios regionales donde publicaba temas relacionados con asuntos de política regional y la industria de la caña de azúcar.

Una fuente de la fiscalía dijo que los verdugos de Ricardo Monlui fueron al menos dos.

El periodista, director del diario impreso local El Político, y su familia fueron invitados a desayunar a un restaurante popular del municipio de Yanga, y al salir del restaurante fueron interceptados por otro automóvil.

El cuerpo de Monlui quedó tendido sobre el asfalto, añadió la fuente, que se mantuvo en el anonimato.

A principio de febrero pasado, la organización Reporteros Sin Frontera (RFS) denunció que México es el país más peligroso de América Latina para el ejercicio del periodismo con 99 comunicadores asesinados de 2000 a 2016 y la zona de Veracruz, en el este, la más amenazante, con 19.

El último periodista mexicano asesinado fue Cecilio Pineda, asesinado a balazos en el estado de Guerrero, cuando se encontraba recostado en una hamaca.

Matan a reportero en la zona centro de Veracruz

Veracruz, Ver. - Ricardo Monlui Cabrera, reportero del periódico El Político y columnista habitual de Crisol, artículo distribuido en periódicos de la Organización Editorial Mexicana (OEM) en Veracruz, fue asesinado a balazos la mañana de este domingo cuando salía de desayunar de una fondita en la cabecera municipal de Yanga, en la región central montañosa de la entidad.

Monlui Cabrera se convierte así en el periodista número 20 asesinado en los últimos seis años y medio, y el primer comunicador privado de la vida en el minigobierno de 24 meses de Miguel Ángel Yunes Linares.

El periodista veracruzano no tenía antecedentes de haber sido amenazado, ni contaba con medidas cautelares de protección del gobierno federal o local.

Ricardo Monlui fue asesinado cuando salía de la fondita. Iba acompañado de su esposa, quien fue trasladada a un hospital de la localidad pues entró en estado de shock; también iba una de sus hijas.

Ricardo Monlui auxiliaba en materias de difusión de la industria cañera a Daniel Pérez Valdez, de la Unión Nacional de Productores de Caña de Azúcar y a Juan Carlos Molina Palacios, de la Confederación Nacional Campesina (CNC) que dirige Juan Carlos Molina Palacios en la entidad.

Los despachos informativos de Monlui también eran distribuidos en el periódico Diario de Xalapa y en la revista Análisis Político.

En Veracruz, durante el sexenio fatídico del priista Javier Duarte de Ochoa, prófugo de la justicia desde hace 150 días, fueron Noel López Olguín de Noticias de Acayucan; Miguel Ángel López Velasco, Misael López Solana, Gabriel Huge y Yolanda Ordaz de Notiver; Guillermo Luna Varela de Veracruz News; Esteban Rodríguez de Diario AZ y Víctor Manuel Báez Chino de Milenio, Gregorio Goyo Jiménez de la Cruz de Liberal del Sur; Moisés Sánchez Cerezo, editor de La Unión; Juan Mendoza durante décadas fotoperiodista de El Dictamen; Armando Saldaña, locutor de la Ke Buena; Juan Santos Cabrera, ex corresponsal de Televisa en Orizaba; Anabel Flores, colaboradora de El Buen Tono y El Sol de Orizaba, Rubén Espinosa, colaborador de Proceso, Pedro Tamayo, reportero de Al Calor Político.

Mención aparte merece el homicidio impune de la corresponsal de Proceso en Veracruz, Regina Martínez Pérez, ahorcada y golpeada el 28 de abril del 2012 en su domicilio de la privada de Rodríguez Clara, pues han pasado más de mil 700 días y el gobierno de Duarte, el actual de Yunes Linares y la SSP y la Fiscalía General del Estado han sido incapaces de encontrar al segundo presunto asesino, José Adrián Hernández Domínguez, El Jarocho y apenas han logrado consignar a Jorge Antonio Hernández El Silva, quien ya purga una condena de más de 32 años de prisión, pena que se duda pueda cumplir pues se encuentra enfermo de VIH.

Tras 20 asesinatos de periodistas registrados en Veracruz, la Secretaría de Gobernación (Segob), a través del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, tiene registradas “medidas cautelares de protección” a 40 periodistas del territorio veracruzano, así como a diez defensores de derechos humanos, entre activistas sociales e
incluso activistas del ciberespacio (twitteros).

AFP
Proceso
Noé Zavaleta
Ciudad de México
Domingo 19 de marzo de 2017.


Fahri dijo que aunque ha habido otros presidentes que no han tenido buena relación con los medios, lo de Donald Trump es algo “sin precedentes”.


La imagen del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, callando a un periodista de CNN ejemplifica lo que van a ser las relaciones entre Trump y los medios durante estos cuatro años. El Espectador entrevistó al curtido periodista del Washington Post Paul Fahri, para quien esa imagen va a ser “algo común” con Trump.

¿Cómo serán las relaciones entre los medios de comunicación y el presidente Donald Trump?

Es difícil saber lo que va a pasar en el futuro. Pero lo que hemos visto es mucha hostilidad de su parte. Durante la campaña se dedicó a criticar a los medios. Así que no espero una buena relación. Pero debo decir que no todos los presidentes de Estados Unidos han tenido buenas relaciones con los medios. Obama también tuvo problemas con ellos. Aunque creo que Trump no tiene precedentes.

¿Hay algún riesgo para la libertad de expresión?

Él está autorizado para criticar a la prensa. No es ilegal ser un crítico de los medios. Hay gente que sienten que, finalmente, Trump puede convertirse en una amenaza para la primera enmienda (que avala la libertad de expresión). Hay prácticas que, aunque no son ilegales, son inconvenientes. Pero hay una gran zona gris entre lo uno y lo otro. Y él está en esa zona gris.

Estaba pensando en algo como lo que está ocurriendo en Turquía con Erdogan...

Trump ciertamente ha promovido el odio hacia nosotros. Nunca había visto tanta hostilidad hacia los periodistas como durante la campaña. Escucho todo el tiempo cuán mentirosos somos, cuán deshonestos somos, cuán malos somos. E, incluso, se ha vuelto algo personal. Hay gente diciéndome que no soy un buen periodista. Pero no quiero ir tan lejos como para decir que esto es una dictadura. Con Erdogan está ocurriendo algo muy distinto a lo que pasa en Estados Unidos.

Durante una rueda de prensa hace poco vimos un fuerte enfrentamiento entre Trump y el corresponsal de CNN. ¿Va a ser esto algo común durante su período?

Sí, sí creo, porque lo que usted vio durante esa rueda de prensa no es algo inusual para él. Durante la campaña, protagonizó ruedas de prensa bastante hostiles: Con él criticando a los periodistas y retándolos. Es algo sin precedentes. Nunca habíamos visto tanta agresividad hacia nosotros. Es algo nuevo y diferente. Distinto a cualquier otro político.

Estamos en un momento que algunos han llamado una era de la “posfactual”...

Eso he oído. Pero como periodista puedo decir que hay unos hechos y a veces es inconveniente, para algunos políticos, que éstos se sepan. Y eso no se puede negar. El problema, en tal caso, no es de los periodistas, sino de los no periodistas, gente en Facebook publicando noticias falsas, gente que no tiene ningún respeto por lo que hacemos, que no son profesionales y que no son honestos. Y luego está Trump, que creó algo así como su propia realidad, que reprodujo una cantidad de noticias que no eran verdad. Trump lo que ha hecho es generar mucho escepticismo sobre lo que es verdad y lo que no. Y la gente que lo sigue cree que nosotros no estamos diciendo la verdad.

¿Qué va a pasar con medios como “Breitbart”?

Durante mucho tiempo ha habido medios conservadores que se presentan como opuestos a los medios tradicionales. Y eso está bien. Es bueno que haya quien revise lo que hacemos y lo que escribimos. Pero existe el riesgo de que se creen realidades alternativas al difundir hechos que no son comprobables. Y eso es peligroso porque cuando la gente ya no cuente con las herramientas para diferenciar la verdad de lo que no lo es, esa es una receta para el caos. Es algo a lo que tenemos que estar atentos.

Lo que está ocurriendo, finalmente, es que la gente está leyendo aquellos medios que refuerzan sus creencias. Sea una persona liberal o una conservadora, va a leer aquellos medios que refuercen sus creencias y no van a intentar buscar medios neutrales que no tengan una agenda o una agenda menos marcada que aquellos medios con una motivación política.

Durante la campaña se dijeron dos cosas: que los medios se olvidaron de quienes votaron por Trump y que, por ello, su victoria fue una derrota para los medios tradicionales...

Nosotros cubrimos la campaña de Trump -y a sus votantes- muy bien. No sólo nosotros, sino varios medios. Uno no puede cubrir un evento sin preguntarles a sus asistentes sobre lo que piensan. Pero lo que Trump hizo fue convertir a los medios en su oponente. No estaba luchando sólo contra los demócratas, sino contra todo el establecimiento, incluyendo al Congreso, a los republicanos. Pero los medios fueron un tema recurrente en sus eventos. Se la pasaba diciéndoles a sus seguidores que nosotros mentíamos.

No significa que los medios de comunicación no tengamos errores o que seamos intocables. Pero, al final, se convirtió en una cuestión en la que si seguías a Trump, tenías que estar en contra de los medios y no creer en nada de lo que los medios dijeran. Algo ridículo.

¿Qué deben hacer los medios para sobrevivir estos cuatro años?

Esa pregunta es algo exagerada. Creo que al Washington Post o al New York Times les va a ir bien estos cuatro años. Quiero decir algo: Trump, finalmente, fue bueno para nosotros. Nos dio mayor tráfico, mayor rating. Fue bueno en el sentido en el que estimuló a muchos a leer nuestros artículos. Muchas de nuestras historias sobre él tuvieron un gran tráfico. Eso no quita la ansiedad que tengo por su llegada a la Casa Blanca. Pero hay que reconocerlo.

El Espectador
Juan Sebastián Jiménez Herrera
Washington / Bogotá
Domingo 22 de enero de 2017.


El director del semanario El Gráfico, Aurelio Campos, fue atacado cuando circulaba sobre la carretera México-Tuxpan. Horas después perdió la vida.

Los hechos ocurrieron la noche de ayer en el kilómetro 107, a unos metros del puente de Necaxa, en territorio de Huauchinango, Puebla.

Luego de recibir una llamada anónima, personal de Seguridad Pública del municipio de Juan Galindo arribó al lugar de los hechos y encontró lesionada a la víctima, dentro de una camioneta Voyager Mercury color vino y con placas de circulación TWB-6209 del estado de Puebla.

El herido recibió los primeros auxilios por personal de la Cruz Roja de Xicotepec y luego fue trasladado a un hospital de la región, donde más tarde murió.

Hasta el momento se desconoce el móvil del ataque contra el director de El Gráfico, un semanario regional de reciente creación dedicado a la nota policiaca en la zona norte del estado de Puebla.

Periodistas poblanos exigen justicia en el crimen de Aurelio Campos

Periodistas se concentraron este mediodía afuera de la puerta principal de la Catedral de Puebla para que se esclarezca cuánto antes el asesinato de su colega Aurelio Campos, quien pereció a consecuencia de un atentado la madrugada de este viernes.

A convocatoria de la Red de Periodistas, los informadores -reporteros, fotoperiodistas, editores y algunos directores- clamaron al unísono: “¡justicia!”.

También participaron en la movilización defensores de derechos humanos como Misraim Hernández y Claudia Martínez Sánchez de la Casa del Periodista y se solidarizaron con su presencia, representantes de organizaciones, como Tonatiuh Sarabia, de la Unión Popular de Vendedores Ambulantes 28 de Octubre, y Juan de Dios Varela Marino, de la Barra Libre de Abogados Democráticos de Puebla.

Aurelio Campos fue asesinado por una disputa profesional: FGE
 
Samantha Paez, de la Red de Periodistas, pronunció el único discurso del acto. Hizo una relatoría de los hechos en los que le arrebataron la vida al también ex reportero de La Voz de la Sierra y exigió que las investigaciones den cuanto antes con o los culpables.

Trascendió que la Fiscalía General del Estado tiene como principal línea de investigación en el crimen, una disputa de tipo profesional.

Proceso
La Jornada de Oriente
Ciudad de Puebla, México
Martín Hernández Alcántara
Jueves 15 de septiembre de 2016.


Estado colombiano le otorgó una indemnización a Jineth Bedoya Lima como víctima del conflicto armado, por aproximados 8 mil 400 dólares.

Austin, Texas.- Jineth Bedoya Lima, la periodista colombiana que el 25 de mayo de 2000 fue víctima de secuestro, tortura y violencia sexual por parte de un grupo de paramilitares como represalia a su trabajo periodístico, devolvió formalmente la indemnización administrativa que el Estado colombiano le otorgó como víctima del conflicto armado.

“Señores del Estado, el daño que este conflicto armado me causó a mí y a mi familia no valen los 24 millones 640 mil pesos (colombianos) que me dieron. Mi reparación es la verdad, es lo único que pido. Ustedes me han revictimizado con sus mentiras, sus omisiones y su inoperancia”, dijo la periodista, de acuerdo con un reporte de la agencia colombiana Colprensa.

La periodista aceptó hacer parte del proceso de reparación liderado por la Unidad de Atención y Reparación Integral a las Víctimas, pero dijo en su momento que “la reparación a la que tengo derecho nunca podrá ser usada como un mecanismo de justicia en mi caso”.

Según El Tiempo, Bedoya Lima siempre se negó a recibir la indemnización —equivalente a 8 mil 400 dólares estadunidenses— la cual estuvo por más de seis meses en un banco sin ser cobrada. Sin embargo, en 2014 cuando el gobierno decretó el 25 de mayo como el Día Nacional por la Dignidad de las Mujeres Víctimas de Violencia Sexual aceptó recibir el dinero, agregó el diario.

La Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) informó que la decisión de Bedoya Lima se fundamenta en la “enorme contradicción que existe desde las autoridades en el tratamiento de su caso”. De acuerdo con la Flip, el Estado asegura luchar la justicia, pero no acepta su participación en el crimen “cuando existen pruebas que señalan la responsabilidad de agentes Estatales en el secuestro, tortura y violencia sexual contra la periodista”.

Por años la periodista ha exigido verdad y justicia en su crimen. Durante la más reciente audiencia pública ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) —entidad que estudia su caso desde 2011— recordó que nunca se ha investigado la responsabilidad de agentes estatales en su crimen.

En esta audiencia, el Estado presentó como avances en el caso la indemnización que recibió la periodista, informó El Tiempo. También presentó las condenas contra los exparamilitares Alejandro Cárdenas Orozco y Mario Jaimes Mejía como grandes avances.

“Nunca en todos estos años he recibido una sola ayuda humanitaria o de otra índole económica por parte de gobierno alguno o del Estado. Y por eso quiero ser consecuente con mis acciones”, dijo la periodista, reportó El Espectador.

“Hoy le devuelvo a ese Estado, que no ha sido capaz de encontrar justicia y verdad en mi caso, y en los miles de casos que como yo, hemos sufrido la violencia sexual, esa indemnización”.

La Flip, que representa legalmente a Bedoya Lima, aseguró que apoya esta decisión y exigió al Estado brindar garantías para que avancen las investigaciones penales “de manera que permitan juzgar y sancionar a las personas que hoy en día están vinculadas al proceso”. También le pidió a la CIDH que el caso siga avanzando para que pueda llegar hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El crimen contra Bedoya

El 25 de mayo de 2000, Bedoya Lima fue secuestrada a la entrada de la cárcel La Modelo de Bogotá a donde había llegado para realizar una entrevista en el marco de una investigación sobre una red de corrupción al interior de las cárceles del país.

Tras ser torturada, la reportera fue abandonada cerca de la ciudad de Villavicencio, departamento del Meta (región central de Colombia).

En 2012, los delitos de los que fue víctima fueron declarados como crímenes de lesa humanidad por la Fiscalía General de Colombia, enmarcados en un contexto de violencia contra la prensa del país como “método de guerra”. No obstante, las condenas contra dos exparamilitares en 2016 son las únicas en su caso.

emeexis
Austin, Texas. EU
Centro Knight de
Periodismo para las Américas
Sábado 14 de mayo de 2016.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

Síguenos en Twitter