Transparencia Mexicana destacó que la resistencia que ha despertado el nuevo sistema anticorrupción afectó en su posición en el Índice de Percepción de la Corrupción.

Países como Uruguay se ubican a más de 100 lugares de México, gracias a fiscalías independientes y con capacidades de investigar y castigar.

México retrocedió varios lugares en el Índice de Percepción de la Corrupción 2017, ubicándose en el puesto 135 de 180 países (desde el 123 de 176 de un año antes), y es el peor evaluado de las naciones que conforman el Grupo de las 20 economías más desarrolladas, el G20, y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

"A pesar de los esfuerzos por establecer un nuevo sistema anticorrupción, y probablemente por las resistencias que ha despertado, México cayó en el Índice de Percepción de la Corrupción 2017", dijo en un comunicado Transparencia Mexicana.

México obtuvo 29 puntos en la evaluación, que es de una escala de 0 a 100, donde 100 es la mejor y entre más cerca se esté de cero es peor en materia anticurrupción.

El organismo destacó que, si bien México fue el mejor evaluado de América en el Índice de Transparencia Presupuestaria 2017, esto no se reflejó en el indicador de percepción de la corrupción, "estos resultados ponen de manifiesto, una vez más, que la transparencia, por sí sola, no necesariamente lleva a una reducción de la corrupción".

"Sin acciones sistemáticas para desmantelar las redes de corrupción, será difícil que México mejore en las evaluaciones internacionales sobre corrupción e impunidad", agregó.

Transparencia Mexicana explicó que los resultados del Índice de Percepción de la Corrupción retratan que el problema es institucional, pues, por ejemplo, países latinoamericanos como Chile y Uruguay se encuentran a más de 100 lugares de distancia de México, gracias a la presencia de fiscalías independientes, con capacidades reales de investigación y persecución del delito.

"Diversos organismos nacionales e internacionales han subrayado la ausencia de instituciones independientes para investigar y sancionar los grandes casos de corrupción en México", indicó.

Los datos del Índice de Corrupción se suman a la reciente Evaluación Mutua del Grupo de Acción Financiera (GAFI), que señaló que en México el lavado de dinero aún no es un delito que se persiga de manera proactiva y sistemática, lo cual es un riesgo de impunidad y corrupción tanto para el sector público como el privado.

Transparencia Internacional realizó 4 recomendaciones para México en materia anticorrupción:

1) Asegurar la correcta implementación del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) en todo el territorio nacional.

2) Incorporar a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y al Servicio de Administración Tributaria (SAT) en el SNA, para fortalecer las investigaciones de lavado de dinero y las llamadas “empresas fantasma”.

3) Crear una Fiscalía General de la República capaz, autónoma e independiente para asegurar que la política anticorrupción del país no dependa ni de la política, ni de intereses privados.

4) Avanzar hacia sistemas de información interoperable y automatizada de todas las instituciones públicas, incluyendo la máxima publicidad y formatos abiertos respecto del financiamiento a partidos políticos y sus proveedores.

El país mejor evaluado en el Índice fue Nueva Zelanda, con 89 puntos, seguido de Dinamarca con 88, Finlandia, Noruega y Suiza con 85.

La nación latinoamericana con mejor evaluación fue Uruguay, que con 70 puntos se ubicó en el puesto 23.

Los últimos 5 lugares fueron para Yemen, con 16 puntos, seguido de Afganistán con 15, Siria con 14, Sudán del Sur con 12 y Somalia con 9.

La nación peor evaluada de Latinoamérica fue Venezuela, quien con 18 puntos se colocó en el puesto 169.

El Financiero
Anabel Clemente
Ciudad de México
Domingo 25 febrero 2018.

 

Casos de impunidad indignan y frustran a los mexicanos, afirma; quien gane 2018 no contará con grados de libertad ilimitados, dice

 

Los casos de impunidad contra actos de corrupción en México “indignan y frustran”, asegura el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), José Ángel Gurría Treviño.

En entrevista con EL UNIVERSAL, afirma que aun cuando hay personas que están detenidas, la existencia de prófugos de la justicia obliga a afinar los sistemas para que haya una alta probabilidad de que se castigue a quien comete un delito.

“Hay que afinar los sistemas para que quienes tengan una mala idea calculen que hay alta probabilidad de que se les castigue, y así se evite el abuso del que hoy hablamos y que nos tiene muy indignados y frustrados”, manifiesta.

A pregunta expresa sobre los casos de corrupción en el país por parte de ex gobernantes de estados, Gurría comenta que existen casos en los que ya están detenidos quienes cometieron “faltas inaceptables y que abusaron de sus competencias, capacidades y prerrogativas”, lo que evidencia que las instituciones actúan y funcionan.

Sin embargo, reconoce que aunque varios de ellos están detenidos, aquellos que no lo están son prófugos de la justicia, lo que genera “escándalo y enorme frustración”.

“No se puede ignorar la gravedad de los hechos ni hacer juicios sin considerar que en al aparato público hay voluntad. Voluntad del gobierno para castigar a los culpables. Así que cuando hay evidencia de culpa y al mismo tiempo no se actúa, hay todo el derecho de exigir”, añade.

El funcionario explica que en transparencia y combate a la corrupción es necesario prevenir, porque no hay nadie que sea más honrado que otro, no hay ningún país que sea genéticamente más honesto que otro, sino que hay mayores o menores oportunidades de ser identificados o de mayor impunidad.

Ante dicha realidad, el responsable del organismo internacional dice que después de las reformas estructurales que se aprobaron en el sexenio actual queda pendiente el realizar cambios en Estado de derecho, justicia y seguridad, que son temas “íntimamente relacionados con las expectativas y el comportamiento económico de los inversionistas”.

Para el ex secretario de Hacienda y de Relaciones Exteriores —durante el sexenio de Ernesto Zedillo—, sin importar quién gane las próximas elecciones presidenciales, el país cuenta con sistemas internos que equilibran y limitan la libertad para gobernar, además de la presión que ejercen otros países del mundo que buscan atraer inversiones, empleos y comercio, y eso restringe las políticas que pueda tomar un mandatario.

Continuidad de reformas, clave

Al evitar opinar sobre qué partido llegará o qué piensa sobre la posible llegada de un gobierno de izquierda, Gurría considera que lo más importante es que haya continuidad de las reformas estructurales, que no se baje la guardia y ni confiarse en un momento complejo y ante un mundo confuso.

A pesar de que el gasto público en el sistema electoral es alto, se superó el problema de transparencia y legitimidad, además de que hay equilibrios que sirven de contrapeso.

“Las opciones que tienen los diferentes candidatos muestran su propia ideología y visión de las cosas y de la realidad. Hay un Congreso, equilibrios políticos, voces de los empresarios, de los sindicatos, académicos, analistas, agencias calificadoras, acreedores, todo mundo participa en la formación de la opinión pública, la cual es vibrante, dinámica, y esto permite que independientemente de quien gane las elecciones, los grados de libertad no sean ilimitados. Están restringidos, controlados o matizados por el desarrollado institucional de México”, abunda.

Para el secretario general de la OCDE, quien ocupa el puesto desde el 1 de junio de 2006, hay que tenerle más fe a México y preocuparse menos por los individuos que pueden llegar.

“Lo que hay que hacer es que haya continuidad de las reformas y que los candidatos se comprometan a conservar, consolidar y preservarlas

al máximo”.

Descarta que los candidatos puedan ser un peligro para México, más que hablar de ello, afirma que “el tema es qué tanto los aspirantes presidenciales están al día de las necesidades del país.

Gurría Treviño comenta la importancia de este factor sobre todo

en el contexto en el que se dan estas necesidad a escala internacional, principalmente porque la economía mexicana forma parte de importantes acuerdos comerciales, como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la Alianza del Pacífico y el Acuerdo de Asociación Transpacífico.

Nueva versión del TLCAN

Sobre la renegociación del TLCAN, el ex funcionario mexicano prevé que haya “una nueva versión del acuerdo por la conveniencia de los países, incluyendo a Estados Unidos”, y sobre todo porque hay presión de las empresas de ese país para que el acuerdo genere beneficios.

“Los empresarios lo que piden es que no le muevan y que mejor se dejen las cosas como están”, comenta.

Añade que afortunadamente se han evitado rupturas a pesar de las “posiciones rígidas” de la administración estadounidense.

“Se han logrado cadenas de valor que hoy permiten al mundo ser competitivas a América del Norte y eso está en juego. Por eso creo que tendremos un tratado de libre comercio de América del Norte moderno, actualizado y modernizado. No había internet cuando negociamos el original y se van a tener que tomar más en cuenta los servicios”, destaca.

Gurría Treviño, quien es economista de profesión, asegura que las reformas estructurales hechas en este sexenio “siguen dando sus frutos o más bien empiezan a dar sus frutos porque los cambios estructurales no dan resultados inmediatamente”.

Sobre la problemática económica que existe en el país como la inflación y el incremento de la deuda, entre otros temas, afirma que hay capacidad del gobierno y del Banco de México para enfrentar esta situación

“A pesar del crecimiento endeble, hay corrientes de inversión extranjera, y aunque en América Latina bajarán, en México se prevé que crezcan las exportaciones. Cuando el comercio mundial está endeble, en el país crecerán las exportaciones 9%”,dice.

Por ello, considera que no preocupa la economía “pero si no nos preocupamos y nos confiamos y bajamos la guardia sucede lo que no se quisiera. Por eso, siempre hay que estar pendientes, preocupados y preparados, con las reformas y nuevas políticas. Esa es la mejor forma de evitar que sucedan accidentes y para el mundo entero, porque no somos una isla”.

Consolidación de cambios

Sobre los últimos días del gobierno de Enrique Peña Nieto, el titular de la OCDE menciona que lo más importante es que se enfoque en la implementación, consolidación y ejecución de las reformas aprobadas “eso es de fundamental importancia; no son reformas para un año ni de un sexenio. Son reformas intergeneracionales, y hay que dejarlas muy sólidas, asegurar los beneficios que resulten de estas para que sea irreversible el cambio. Eso es muy importante”.

En segundo lugar, considera que no hay mucha oportunidad de hacer grandes cambios en este último tramo del gobierno.

“Estamos a punto de iniciar una campaña electoral, hay precandidatos únicos, que serán los candidatos. Hoy, quizá, es menos posible o probable hablar de grandes cambios legislativos porque están polarizadas las fuerzas políticas, porque cada quien jala para su molino y esa fragmentación impide que se generen los consensos necesarios para llevar a cabo nuevos grandes diseños a aprobarse en el Congreso”, asegura.

Sin embargo, afirma que ello no debe llevar a una parálisis legislativa porque hace falta aprobar regulación, normas y reglamentación de cada una de las leyes secundarias.

Es también urgente concretar los nombramientos pendientes de posiciones clave en el Sistema Nacional Anticorrupción, como el Fiscal Anticorrupción, y promover una profunda reforma del Estado de derecho y el sistema judicial, concluye.

El Universal
Ivette Saldaña
Ciudad de México
Martes 09 enero 2018.


Más de 40 millones de jóvenes no trabajan ni estudian, refieren estudios de la OCDE

México es el país de la OCDE con mayores desigualdades: el 10 por ciento de la población más rica tiene 20.9 veces más ingresos que el 10 por ciento más pobre.

París. - Más del 50 por ciento de los jóvenes mexicanos no completan el ciclo superior de la educación secundaria, el porcentaje más elevado de los 34 países de la OCDE, que advirtió de que esas personas tienen luego dificultades para encontrar un empleo estable.

Un elemento preocupante incluso en una economía como la mexicana, con una de las menores tasas de paro, señala la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en su informe sobre los principales indicadores sociales, que este año está centrado en la inserción laboral de los jóvenes.

Los autores del informe reconocen que el porcentaje de los jóvenes que ni trabajan ni están en formación bajó ligeramente en México desde 2005, cuando estaba por encima del 24 por ciento, hasta 2015, cuando quedó en el 22.1 por ciento, pero hacen notar que sigue muy por encima del 15 por ciento de la media en la OCDE.

Además, una gran parte de ese grupo, conocido como los "nini", son inactivos, ya que sólo una sexta parte del total en México buscaba activamente un empleo, cuando son cerca de un tercio en el resto de la OCDE.

La mayor parte de esos jóvenes inactivos en México son mujeres (la probabilidad para éstas de formar parte de los "nini" es cuatro veces superior que la de los hombres), algo que supone un desafío en el país con la tasa más baja de empleo de madres de niños pequeños.

Los responsables de la publicación consideran que una parte de ese fenómeno tiene que ver con "la asignación tradicional de roles" de los hombres y las mujeres.

México es el país de la OCDE con mayores desigualdades: el 10 por ciento de la población más rica tiene 20.9 veces más ingresos que el 10 por ciento más pobre.

Le sigue Chile, donde el 10 por ciento de los más adinerados ganan 20.6 veces lo que perciben los más desfavorecidos.

Más de 40 millones de jóvenes no trabajan ni estudian: OCDE

Los llamados “ninis”, que oscilan entre los 15 y los 29 años, sufren largos períodos de desempleo y carecen de preparación escolar. La crisis económica también los ha excluido.

Una de las consecuencias visibles de la crisis económica fue su impacto sobre el trabajo joven: uno de cada diez empleos ocupados por trabajadores menores de 30 años se esfumó. Es decir, pese a que los jóvenes tenían preparación académica, muchos de ellos fueron expulsados de sus trabajos y tuvieron que buscar oportunidad, incluso, en la migración. La OCDE, que reúne a 35 países, reveló este miércoles cifras relevantes sobre el empleo entre los jóvenes de 15 a 29 años: 40 millones de jóvenes en esos países ni trabajan ni estudian. Son los llamados “ninis”.

El listado lo encabeza Turquía (29,8%) y le siguen Italia (26,9%) y Grecia (24,7%). España (22,7%) y México (22,1%) completan los primeros cinco lugares. De acuerdo con el análisis de la OCDE, “pese a la recuperación (económica), en toda la OCDE la tasa de empleo juvenil se estancó desde el 2010 y actualmente sigue siendo inferior a los niveles anteriores a la crisis”. Estos son los índices por país:

Entre los “ninis”, existen matices según el acceso que tengan al mercado laboral. Por un lado, existen jóvenes preparados que, por las condiciones del mercado y de la economía, no consiguen trabajo (como sucedió en el caso de España tras la crisis: historiadores, por ejemplo, volaron a República Checa para convertirse en guías turísticos). Por otro, otros cientos de jóvenes no tienen un nivel escolar adecuado ni tampoco se han capacitado, de modo que su acceso es restringido tanto por la salud de la economía como por la calidad de sus estudios.

“Los jóvenes que dejaron la escuela sin completar la educación secundaria integran más del 30% de los que no trabajan, no estudian, ni se capacitan” apunta la OCDE. En 2013, según apunta El País de España, en ese país la cifra de “ninis” llegó al 26% en 2013. “El elevado número de Ninis también representa un costo económico importante, que se puede estimar entre 360 y 605 mil millones de dólares americanos, equivalente a entre 0.9% y 1.5% del Producto Interno Bruto (PIB) de la OCDE”.

La falta de educación es uno de los criterios más preocupantes. Según la OCDE, el 50% de los jóvenes en México no completan el ciclo de educación superior. No tienen, por lo tanto, buenas oportunidades laborales. Por eso, la OCDE pidió atacar las razones de la deserción escolar. La exclusión y la falta de preparación tienen un efecto directo en la búsqueda de empleo. En el caso mexicano, sólo un sexto de su 22,1% de jóvenes sin empleo ni estudio buscaban trabajo. La mayor parte de sus “ninis” son mujeres. Según el informe, las mujeres tienen 1,4 veces más probabilidades de convertirse en “ninis”. La razón: “la asignación tradicional de roles”. Las mujeres tienen que cuidar a sus hijos, en muchas ocasiones por sí mismas, lo que produce una falta de preparación y de ingresos severas.

La parte de jóvenes que no estudian ni trabajan (llamados Ninis) aumentó en la mayoría de los países OCDE como consecuencia de la crisis económica. En 2015, el número total de Ninis en la OCDE llegó a 40 millones, dos tercios de los cuales no estaban buscando activamente un empleo (Ninis inactivos). España, Grecia e Italia sufrieron una segunda crisis en 2011-12, cuando la proporción de jóvenes con trabajo se estaba recién estabilizando. Otros países, como Estonia, Hungría o Islandia, ya recuperaron, o están recuperando, sus niveles de empleo juvenil pre-crisis.

EFE
El Espectador
París, Francia
Miércoles 05 de octubre de 2016.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

Síguenos en Twitter