René Delgado

    
Por años la realidad estuvo ahí donde aún hoy se encuentra y, ahora, al descubrirla, se vino encima. Siempre se supo de ella, pero se le disfrazó o ignoró y, en su actual desnudez, irrita a unos y a otros, al tiempo de suscitar azoro. Enorme tensión provoca la idea de transformarla con precipitación, sin generar -en el desbocamiento- otra realidad peor aún a la prevaleciente.

La corrupción fue mucho más allá de enriquecer o empoderar a las élites de los más diversos ámbitos, marginó y empobreció a esas mayorías que, en sus ojeras, reclaman con desesperación una respuesta, así no sea la correcta ni la mejor. El vendaval de la descomposición desmoronó principios, lastimó viejas y nuevas instituciones, fastidió mecanismos y procedimientos, deshilvanó el tejido social y, en el colmo de su manifestación, borró la frontera entre crimen y política, entre generación de riqueza y robo o saqueo de ella.

La impunidad -la otra mancuerna del juego- fue la invitación a confundir civismo con cinismo, concordia con desacuerdo, derecho con privilegio, solidaridad con complicidad, negociación con transa, posición con posesión, posturas con prerrogativas, poder con tener... y, claro, el crimen no tardó en apersonarse a la fiesta de la desvergüenza, alzando su copa de sangre, pólvora y violencia sobre el cuerpo de las víctimas, los muertos, los desaparecidos y los desplazados, incorporando al funeral festejo a todo aquel con ganas de hacer suyo lo ajeno o de participar, aun sin querer o saberlo, en la subcultura de las pandillas, los cárteles, las tribus, los clanes o las mafias. El crimen organizado compitió con la política desorganizada.

El desencuentro nacional no tardó en presentarse y, hoy, en la confusión, el país rebota entre el miedo y la esperanza de transformar esa realidad insoportable, corriendo el riesgo de fastidiar lo que, aun en la catástrofe, debe conservarse y sostenerse.

***

Tiempo difícil vive el país.

El presidencialismo rememora la leyenda de su fuerza, pero olvida el vencimiento de las palancas del poder de antes y, entonces, pese a las ansias, el deseo y las reformas a la talla de la necesidad o la necedad, traer la banda tricolor terciada al pecho no supone hacer cuanto se quiera, así se cuente con un innegable e inusitado respaldo popular. Ya no basta mover los labios o tronar los dedos para indicar u ordenar qué acción emprender según la voluntad.

No existe más ese presidencialismo, pero tampoco un nuevo modelo de hacer política. El ejercicio personalizado del poder no fue reemplazado por instituciones e instancias consolidadas que, a partir del compromiso democrático, la rendición de cuentas y la transparencia, reivindicaran la política fincada en el debate, la negociación, el acuerdo y el equilibrio. No, muchas de esas instituciones viejas y recientes, colegiadas la mayoría, pervirtieron o corrompieron su función, o bien, la pusieron al servicio de los intereses que deberían contener o de quienes colocaron a sus integrantes en ellas.

Se enterró al viejo presidencialismo sin gestar una democracia fuerte y un Estado de derecho firme, así algunos veneren a la una y al otro en el nicho de la simulación.

En tal circunstancia, el país se halla en una encrucijada de muy difícil solución. Unos juran contar con la razón histórica y el resultado de las urnas, las consultas y las encuestas; otros, con la certeza, los indicadores y la verdad de las calificadoras. Dilema frente al cual no faltan quienes se frotan las manos ante el peligro de la fractura porque, en la quiebra nacional, ven la eliminación de una vez por todas del contrario, al que de dientes para fuera denominan adversario. No lo dicen, pero están convencidos de que el país no es tan grande como para que quepan todos.

Ahí donde el presidente de la República ve trabas inaceptables y sus contrarios anclajes irrenunciables. Ahí, es donde la realidad se bambolea sin transformarse.

***

El tiempo mexicano es finito y corre de prisa, bajo el acecho de muy variados factores de poder -incluido el crimen de mezclilla o casimir- que amenaza la estabilidad y amaga, otra vez, con frustrar la oportunidad de reponer el horizonte y darle perspectiva al país. Tras haber recorrido y agotado el abanico de las opciones políticas, esta vez el desencuentro podría ir más allá del desentendimiento.

El momento exige una reflexión rápida y profunda sobre cómo evitar la parálisis que, reiteradamente, ha anulado replantear al Estado y qué hacer sin vulnerar los referentes que aún quedan para rescatar a la nación y conciliar los múltiples intereses que, sin competir por dominar, alienten la cohabitación nacional en un marco de tolerancia y pluralidad.

Ningún sentido tendría elegir a un nuevo gobierno obligándolo a renunciar de antemano a la idea de explorar nuevos derroteros o instándolo a ensayar nuevos caminos sin mirar el mapa y la ruta. La democracia supone un horizonte, pero también un límite. Una situación de emergencia como la prevaleciente exige acciones inmediatas, pero no irreflexivas o de campanazo.

***

Por lo pronto y en medio del vértigo, el Congreso de la Unión trae en su cartera tres asuntos de enorme relevancia para la educación, la seguridad y la justicia, cuyos efectos trascenderán este sexenio. Fallar otra vez en la adopción del modelo indicado en cada uno de esos rubros, en aras de satisfacer a un sector y de atender una urgencia, no garantiza salvar el sexenio y sí, en cambio, condenar de nuevo al país a una historia dolorosa, frustrante y conocida.

Es hora de construir consensos, no de frustrar expectativas.

Apuntes

Si Mauricio Toledo, el perredista en la picota, encuentra espacio en Morena, se podrá decir que los partidos en su conjunto son unos igualados.

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Reforma
Sobreaviso
René Delgado
Sábado 16 de febrero 2019.

Luis Acevedo

El uso de los subsidios es una de las acciones políticas que gozan de más popularidad en cualquier régimen político del mundo porque, si bien su objetivo es redistribuir el ingreso para que los más pobres rompan con los términos de desigualdad, a la larga este beneficio tiende a elevar la rentabilidad de sectores con ingresos más altos debido a las distorsiones que se provocan en el mercado y al costo que representa administrarlos.

Los gobierno con vocación social utilizan con más interés estos mecanismos de transferencias para abatir el precio final de bienes y servicios, especialmente en alimentos de la canasta básica, energía, salud, educación, compensar el desempleo y hasta en los impuestos aplicables en un número determinado de salarios mínimos.

Si políticamente los subsidios pueden ser justificables cuando se aplican con algún objetivo específico y en un periodo delimitado, pero cuando sobrepasan esos límites son un factor de distorsión económica especialmente grave cuando la ciudadanía subsiste en el ámbito de la informalidad y preponderantemente en la pobreza.

En esos segmentos el gobierno no puede utilizar información sobre ingresos basados en documentos fiscales o en padrones confiables y transparentes.

No obstante, a cambio de los subsidios que en principio se destinan a los pobres, los gobiernos obtienen apoyo político inmediato porque se aplican de manera directa sobre un sector específico de la sociedad.

Sin embargo, cuando esos grupos mejoran sus condiciones de vida mantienen los beneficios en perjuicio de otros colectivos con menos ingresos y distorsionan los objetivos de productividad y desarrollo, con lo que la rentabilidad política se devalúa y resulta onerosa para la economía nacional.

En consecuencia, corroen la redistribución del ingreso porque terminan por beneficiar a la clase media y a los ricos, pero más aún a los sectores informales que no contribuyen fiscalmente, en donde sobresalen la delincuencia, el comercio humano y piratería, entre muchos más.

Subsidiar alimentos, por ejemplo, no es garantía de que se pueda consolidar la autosuficiencia ni que la población alcance una nutrición satisfactoria. Lo mismo sucede con algunos servicios.

Para atenuar los efectos nocivos, mediante censos y padrones los gobiernos tratan de delimitar la cantidad de bienes subsidiados que cada hogar puede recibir, pero estos esquemas de asignación también presentan desafíos como la creación de burocracias para distribuir los bienes y controlar quién los recibe y cuánto. Generalmente estos modelos derivan en fugas monetarias , costos crecientes y corrupción, debido a la gestión administrativa y de vigilancia necesaria para su operación.

Pero tampoco se pueden cancelar drásticamente.

Por esos motivos, entre otros más, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han propuesto revisar los subsidios y las transferencias universales (o limitadas) en especie para los pobres para destinar transferencias de efectivo dirigidas, como ha sucedido en México con el tema de las guarderías.

Se argumenta que el dinero en efectivo “es neutral” y por lo tanto no distorsiona lo que la gente compra, aunque mucho depende del bien o el servicio de que se trate, porque en el caso de las guarderías, la cantidad que se entregue a una familia puede no ser suficiente para cubrir el costo de cuidar a un infante en términos de seguridad y tiempo, ni satisfacer las necesidades de la gran cantidad de hogares monoparentales en México (18 por ciento de 31.9 millones, según INEGI), con signos de pobreza e inestabilidad laboral.

Pero tampoco, ese dinero podrá satisfacer o asegurar que al entregárselo a un abuelo -como se ha propuesto-, en caso de existir, garantice el proceso educativo y de socialización de los niños. Ni es garantía de que el anciano canalice esos recursos para su bienestar o el de la familia, sino que lo utilice para satisfacer algún vicio, por ejemplo.

En economías como la mexicana es difícil garantizar la focalización y la distribución de los subsidios debido a la informalidad de la fuerza laboral, lo que significa que pocas personas forman parte del sistema tributario y es difícil verificar los ingresos. Por si fuera poco, muchos hogares no tienen acceso a servicios bancarios, por lo que transferirles fondos no solo es difícil, sino que tampoco hay garantía de que se destinen al objetivo planteado.

Tanto el FMI y el Banco Mundial han propuesto métodos alternativos como el "proxy test" con el que los gobiernos replantean su gasto público y mediante delegados estatales levantan censos con información como el material del techo o el piso de una casa, además de datos demográficos. Así, los hogares con un ingreso por debajo de un umbral específico sobre esas bases, reciben beneficios por un período determinado.

Pero estos esquemas, para cumplirlos al pie de la letra como se pretende hacer en México, requieren de una estructura pública confiable, transparente y que rinda cuentas, además de que los padrones sean revisables también periódicamente.

Dados los antecedentes morales del país eso, aunque es deseable, no se lo creen ni los abuelos.

@lusacevedop

Puebl@Media
Luis Acevedo
Ciudad de México
Miércoles 13 de febrero de 2019.


Raúl Torres Salmerón

*Pese al hermetismo de la investigación han surgido informaciones del caso RMV y MEAH


Pese al hermetismo oficial y en medio de las grandes dudas persistentes entre la ciudadanía poblana sobre el origen y causas de la caída del helicóptero donde viajaban Rafael Moreno Valle Rosas y Martha Erika Alonso Hidalgo y tres personas más, a la fecha y en espera de los reportes técnicos de la investigación en varios países, hay más certezas que dudas sobre la causa de la caída de la aeronave.

A continuación enlistamos datos que han sido filtrados a los medios, sobre todo los especializados en cuestiones policiales, con algunos comentarios recabados por quien esto escribe.

-Vecinos de Coronango coinciden en que se oyó el ruido de un helicóptero que se acercaba por la zona y escucharon “como si el motor aceleraba”. Eso lo hizo en dos ocasiones.

-Personal de la Fiscalía General del Estado recorrió el poblado de Coronango y sus juntas auxiliares y pidió a vecinos las grabaciones de cámaras de televisión instaladas en las afueras de casas y negocios.

-Lo curioso es que cuando los vecinos preguntaban a los expertos si les proporcionaban las claves para acceder a los sistemas de vigilancia de televisión externa, los enviados dijeron que no era necesario. Accedieron al material en forma directa ante el asombro de los dueños. ¿Ello no viola la ley? ¿En qué manos está la ciudadanía?

-Vecinos que llegaron al lugar del impacto mencionan que solamente vieron tres cuerpos calcinándose. Dos de los primeros ciudadanos que llegaron comentaron que “aún se retorcían los cuerpos que se calcinaban”.

-Eukid Castañón Herrera, operador político del morenovallismo fue de las primeras personas en llegar al lugar del accidente, según expresó un lugareño que lo conoce. ¿Cómo se enteró?

-El Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C5), del Gobierno de Puebla, reportó el desplome de un helicóptero Agusta Modelo A-109S Grand, a las 14:50 horas.

-La División de Inteligencia de la Policía Federal se comunicó  con la Torre de Control del Aeropuerto Hermanos Serdán de Huejotzingo para recopilar información del aparato.

-Se informó que el plan de vuelo del helicóptero matrícula XA-BON, partió del Triángulo Las Ánimas de Puebla Capital y aterrizaría en el helipuerto de Radio Capital, en la alcaldía Miguel Hidalgo de la CDMX. El despegue fue reportado a las 14:34.

-Sobre esos 9 minutos, entre despegue y caída de la aeronave existen varias teorías. La más aceptada es que en los viajes de ese tipo, cuando a bordo viajan gobernadores o funcionarios, se aprovecha para recorrer algunas zonas donde se realizarán obras públicas o para inspeccionarlas.

-Un par de vecinos que viven en el Boulevard Hermanos Serdán aseguran que el helicóptero despegó del amplio jardín de la residencia de la familia Chedraui, cerca del Centro Mexicano Libanés. ¿Por qué se documentó en el plan de vuelo que despegó del helipuerto del Centro Comercial Triángulo de las Ánimas? Como mero dato informativo, desde la época del gobierno de Manuel Bartlett, hasta Martha Erika Alonso, era común el despegue y aterrizaje de helicópteros oficiales en esa casa, por su ubicación privilegiada.

-Seguramente la especulación de la salida, el horario y los minutos hasta la caída se debió a que se ocultó el dato real de salida. ¿Nueva violación de la ley por no salir de un helipuerto autorizado?

-De acuerdo a la Torre de Control del aeropuerto Hermanos Serdán de Huejotzingo, se intentó sin éxito contactar con los pilotos de la aeronave en nueve ocasiones. No hubo respuesta, el reporte oficial fue: “La comunicación se dio por perdida”.

-El primer reporte dela Policía Federal estableció  “03 personas calcinadas”. La oficina Servicios de Navegación del Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM) confirmó a las 16:10, que el helicóptero prestaba servicio de taxi aéreo al Gobierno de Puebla, reportó en su columna En Tercera Persona del diario El Universal, Héctor de Mauleón, experto en asuntos policiales.

-A las 16:20 la Sección Segunda del Estado Mayor de la Secretaría de Marina informó que la radiobaliza Emergency Locator Transmitter, un aparato transmisor de radio empleado en casos de emergencia, (ELT) del helicóptero se había activado nueve minutos después del despegue, a las 14:43. La radiobaliza es un dispositivo radioeléctrico de señalización de ruta que consiste en una baliza dotada de un aparato emisor y que difunde señales, generalmente según un código preestablecido.

-De acuerdo con las coordenadas, el desplome ocurrió en el municipio de Coronango, Estado de Puebla, a cuatro kilómetros al este del Aeropuerto Internacional de Puebla.

-Elementos de la División de Investigación de la Policía Federal llamaron a la oficina del Senador de la República Moreno Valle Rosas, pero no hubo respuesta. Desde las 14:43 hasta las 16:54,  trataron de  comunicarse a la oficina de la gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso. Nadie atendió el llamado.

-Sobre lo anterior, llama la atención de que no hubiera ninguna persona de guardia en las oficinas de gobierno. Ex funcionarios de gobierno indican que es un craso error de gobierno, no dejar guardias en oficinas principales en días de asueto. Otro error de inexperiencia, es que un mandatario estatal nunca debe viajar sin un jefe de ayudantes, un asistente o una escolta.

-A las 16:25 la División de Seguridad Regional de la Policía Federal informó que había llegado a la zona del siniestro. El helicóptero estaba calcinado “al 90%, se apreciaban 03 cuerpos calcinados”, dice el reporte.

-A las 17:01, un subinspector de la Policía Federal destacamentado en San Martín Texmelucan reportó que el accidente ocurrió en el campo de cultivo llamado “Los 400”. Mencionó los nombres de los pilotos y que habían fallecido y más tarde el del asistente del legislador.

-Informes procedentes de la investigación confirman que la hipótesis más sólida, hasta esta fecha, es la de la falla mecánica. En las reuniones del Gabinete de Seguridad del Gobierno de la República, se ha comentado que una pieza que se desprendió de la aeronave golpeó el rotor y desató el infierno. En los últimos 40 años, helicópteros Agusta han causado 150 accidentes aéreos.

-Otra duda en las investigaciones es la actuación del ex Secretario General de Gobierno, el fuereño Jesús Rodríguez Almeida, antes y después del accidente. ¿Con su experiencia policiaca no fue capaz de tomar medidas preventivas con la aún gobernadora Martha Erika Alonso, como por ejemplo sugerir que la pareja no viajara junta? Ya ni se diga de la poca experiencia política, como no dejar guardias en las oficinas en fechas como el 24 de diciembre.

Puebl@Media
Raúl Torres Salmerón
Ciudad de Puebla, Mex.
Martes 19 de febrero 2019.


Jorge Zepeda Patterrson

      
Si los dueños de las guarderías dicen hablar en nombre de los padres de familia, ¿por qué entonces oponerse a que esos padres reciban el dinero directamente? Se comprende la molestia que las organizaciones experimentan ante la decisión del Gobierno de reducir a la mitad el subsidio de cuatro mil millones de pesos dedicados a las guarderías particulares a lo largo del territorio nacional. Sin ese subsidio aumentará el costo, dicen ellos, para los padres de familia y se afectará la calidad de los servicios que actualmente prestan estas instalaciones. El Gobierno del cambio argumenta, por el contrario, que entregar el dinero directamente a los padres optimiza el beneficio a los usuarios y evita el riesgo de corrupción e intermediación. La polémica ha dado lugar a un intenso tira a tira entre el Gobierno y la oposición y alguna parte de la prensa desafecta a la 4T.

A mi juicio, el debate ha perdido proporción en aras de la descalificación política. La mayor parte de las guarderías, sin duda, desempeña una labor fundamental para miles de familias mexicanas. Y, desde luego, también hay vergonzosas excepciones: particulares que montan un negocio para convertirse en receptores profesionales del subsidio y no necesariamente prestan un servicio de calidad.

El tema de fondo es que el Gobierno no está cancelando el subsidio, como los detractores han querido “venderlo”, sino simplemente desea modificar la manera de hacerlo llegar a los beneficiarios, ampliándolo incluso. Lo que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador está haciendo es un cambio radical, una revolución en el concepto mismo de la transferencia para eliminar al intermediario.

Más importante aún, la medida no es una decisión para castigar a un sector, sino que forma parte de una filosofía de gestión de recursos públicos mucho más vasta con la cual difícilmente podemos estar en desacuerdo. La misma decisión se ha tomado para las nefastas organizaciones campesinas, obreras y populares que durante décadas, y para beneficio de sus líderes, han vivido ordeñando los subsidios dedicados a los sectores populares. Es el primer paso para evitar el uso clientelar y faccioso de estas organizaciones, pero es, sobre todo, un acto de justicia para con los usuarios de estos programas de asistencia.

La llamada sociedad civil, estimulada por la oposición panista, ha puesto el grito en el cielo porque la nueva política deja sin recursos públicos a organizaciones vinculadas a la iniciativa privada. Paradójicamente esos mismos sectores han visto con buenos ojos que se retiren los recursos a las organizaciones campesinas y obreras y se entreguen directamente a los trabajadores. Aprueban la medida en la casa del vecino, pero no en la propia.

La medida no es una decisión para castigar a un sector, sino que forma parte de una filosofía de gestión de recursos públicos

Por otro lado, el tema de las guarderías se ha sacado de proporción; la oposición de derecha ha querido convencernos de que el hecho de no entregar los subsidios a estas empresas particulares representa un ataque en contra de las familias. En realidad apenas 5% del universo de escolares en la edad correspondiente acude a este programa de guarderías. Y el recorte del subsidio por esta vía no significa que tengan que desaparecer. Por el contrario, al canalizar el dinero para el cuidado de los infantes a los padres de familia, ellos pueden elegir la opción que prefieran directamente. En la medida en que una guardería tenga prestigio, su supervivencia no debería estar en riesgo. Más aún, la transferencia a las familias por parte del Estado para este concepto superará el subsidio que actualmente se entrega a las guarderías, lo cual podría incluso permitir el crecimiento de aquellas que sean competitivas en el mercado.

Por otro lado, resultó desafortunada la intervención de Josefina Vázquez Mota para encabezar políticamente la cruzada de protestas a favor de las guarderías. Como se recordará, Juntos Podemos, la organización que ella presidía, recibió 900 millones de pesos del Gobierno de Peña Nieto en condiciones cuestionadas, para ser destinados a los migrantes. Más allá de los argumentos que nutren la inconformidad de los dueños de estas guarderías, cabe preguntarse si la lucha de la senadora del PAN es también la defensa de un modus operandi del que ella misma se ha visto beneficiada.

Lo de las guarderías es un capítulo menor de un proyecto mucho más vasto y trascendente: la entrega de los apoyos a los sectores necesitados saltándose a todos los intermediarios que, algunos en buena lid y otros con mala leche, representaban una merma en la derrama. La batalla política de las guarderías será cosa de niños frente a la que seguramente darán todos estos organismos que han vivido huachicoleando los recursos destinados a los pobres. Esto apenas comienza.

El Informador
Jorge Zepeda Patterrson
Ciudad de México
Lunes 11 de febrero de 2019.


Enrique Aguirre Nieto

La semana pasada, durante la conmemoración del 102 aniversario de la Constitución en Querétaro, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que México tiene una ‘asignatura pendiente’ y que el país no cuenta con un ‘auténtico sistema político democrático’; de igual forma consideró que la actual Carga Magna, está ‘muy parchada’, por lo que no descartó que en próximas administraciones se consolide una ‘nueva Constitución’.

Del mismo modo, Diego Valadés, investigador emérito de la UNAM, este fin de semana, durante el encuentro Constitución en el México Social, organizado por la UNAM, sugirió reordenar la Carta Magna para darle coherencia y simplificar algunos de sus enunciados.

El investigador comentó, además, que hoy, la Constitución ha dejado de ser el referente cotidiano en la vida de las instituciones y de los ciudadanos, y es rara su invocación en el discurso político mexicano.

Si esto ocurre hoy en día con el ordenamiento fundamental que rige la vida cotidiana de los mexicanos ya se podrán imaginar cómo y qué nivel de desvarío contiene mucha de la reglamentación secundaría, como la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, por sólo mencionar una, pero que ahora, a propósito de las próximas elecciones del 2 de junio, dará mucho de qué hablar.

La histórica apropiación del Poder Legislativo y de las instituciones electorales, por dos de las fuerzas políticas más reaccionarias y antidemocráticas del país, en los últimos tiempos, como lo es el PRI y el PAN, condujeron a los procesos electorales por sinuosos y escarpados laberintos burocráticos, que sólo los más avezados teóricos electorales eran y son capaces de entender e interpretar.

Ese rebuscamiento deliberado, ambiguo en las más de las veces, permitió que la clase política ligada a las peores causas nacionales, se enquistara en el poder; esa reglamentación perversa y confusa, les permitió, al PRI y al PAN ganar de todas, todas. Lo que perdían en las elecciones y por voto mayoritario, lo recuperaban en los órganos electorales por marrullerías legaloides o por abierta corrupción.

El medido, calculado y sopesado fraude electoral fraguado por Rafael Moreno Valle para perpetuarse en el poder en Puebla, tuvo todos los ingredientes de la acometida criminal en contra de la democracia. Fondos suficientes, sustraídos del erario, intimidación a los contrincantes de fuera y dentro, pero sobre todo el suficiente cinismo para utilizar al Instituto Estatal Electoral como instrumento determinante para consumar el inverosímil fraude electoral.

El hecho de que el propio Partido Acción Nacional se haya sumado al reciente reclamo generalizado de que el Instituto Nacional Electoral sea el que se encargue de la organización de los nuevos comicios de Puebla, revela el grado de desconfianza que genera el IEE, su presidente Jacinto Herrera y todos los consejeros, que de una u otra manera están ligados al defenestrado morenovallismo.

A los electorólogos de Puebla, valdría la pena consultarles; ¿Ahora qué procede hacer? Con una dependencia electoral vilipendiada y cuestionada por sus trazas de incapacidad y corrupción. De acuerdo con la ley vigente, debe de haber algún mecanismo que permita prescindir de funcionarios incapaces y banales que se dejaron llevar por su mera ambición material y personal.

O es que Puebla, en pleno periodo de austeridad, y, después del saqueo morenovallista, tiene la capacidad de seguir pagando los supe salarios de los consejeros del IEE, asesores y alta burocracia, cuando en los hechos ya han sido relevados de sus obligaciones.

Sí, la respuesta tendrá que venir de fuera; ¿Cómo hacer para que los consejeros del IEE se larguen de una buena vez y dejen de medrar del erario? Desde dentro, imposible, la autocrítica, la vergüenza y la dignidad en el IEE no existe, se las extirpó Rafael Moreno Valle Rosas.   

Puebl@Media
Enrique Aguirre Nieto
Ciudad de Puebla, México
Lunes 11 de febrero de 2019.


René Delgado
    
Menudo lío. El gobierno se encuentra ante la urgencia de dar resultados ante problemas estructurales -seguridad, justicia y educación- que infinidad de veces han sido abordados, pero no resueltos.

Dar resultados no supone, necesariamente, dar soluciones. Y, en estos próximos días, la administración intentará sacar adelante el marco jurídico para instrumentar la posibilidad de dar resultados en el corto plazo, sin la certeza de resolver a mediano y largo término los problemas.

El Ejecutivo requiere de unos cuantos votos en el Congreso de la Unión para, a partir de la legislación en juego, montar el andamiaje que, a su parecer, le permitirá dar respuesta en esos tres campos. Empero, sería delicado confundir soluciones con las salidas de emergencia. La recaída podría ser grave.

No es lo mismo aligerar un problema que resolverlo. En la propuesta legislativa del Ejecutivo para atender la inseguridad, la injusticia y la falta de calidad y equidad en la educación, la oposición se juega la posibilidad de erguirse, hincarse o doblarse frente a la mayoría parlamentaria y, en esa condición, de resurgir o sucumbir ante esa fuerza y, sobre todo, ante el electorado que no optó por Morena o que, habiendo votado por ese partido, reclama matizar los lances del gobierno.

***

Consciente del respaldo popular a su actuación, de su innegable instinto, así como del valor del tiempo y la velocidad en la política, el presidente López Obrador no duda en formular apuestas elevadas y, a la vez, sumar ingredientes a su favor, incluyendo polémicas que son territorio de su dominio y campo donde se desenvuelve a gusto.

Es posible que, en efecto, no aprecie la necesidad de fijar prioridad y ritmo a los proyectos que plantea, pero también que su estrategia sea precisamente esa: sembrar mil y un asuntos de distinta relevancia, sobresaturar la agenda y, de ese modo, conjurar, acotar o diluir el debate a fondo de los temas principales e impedir a la oposición partidista, a la resistencia de algunos sectores y a la crítica de algunos organismos sociales concentrarse en los asuntos vertebrales, armar su estrategia y articular su actuación ante ellos.

De ahí que, de pronto, el debate gire en torno a los temas puestos al centro por el mandatario. Asuntos que, si bien pueden ser importantes, no necesariamente son claves. Estancias infantiles, créditos, tandas, plantones, provocaciones, huelgas, recomendaciones, posturas diplomáticas, trenes, compra de pipas, descalificaciones, aeropuertos, programas sociales, consultas, deportes... Tópicos de distinta relevancia ocupan tiempo y espacio político y, por la vía de la sobresaturación, los grandes asuntos avanzan o pasan como cualquier otro.

***

De ahí la importancia de prestar particular atención, en los próximos días, al curso del debate parlamentario y el trámite legislativo en torno a tres temas: la creación de la Guardia Nacional; el establecimiento de la prisión preventiva oficiosa en los delitos de robo de combustible, fraude electoral y corrupción; así como a la nueva reforma educativa que pretende semienterrar a la anterior.

Descontando los planteamientos en torno a la política petrolera, aquellos tres asuntos son fundamentales en materia de seguridad, justicia y educación en el presente y el futuro del país.

Si la oposición parlamentaria insiste en el juego del sexenio anterior de canjear iniciativas o de obtener prebendas o canonjías a partir del sentido de su voto, puede darse por sentado que las iniciativas presidenciales pasarán en los términos requeridos por el mandatario, dejando en el aire la pertinencia de ellas.

Si la oposición no es capaz de ajustar y renovar el quehacer político, de tender puentes con organismos de la sociedad y comprometer posturas, la vieja receta de obtener dividendos a costa de legislar al gusto del Ejecutivo y de la perspectiva nacional quizá arroje resultados en el corto plazo, pero no soluciones a mediano y largo término.

***

La iniciativa de reforma educativa presentada de conjunto por la oposición puede dar lugar a una mejor legislación en la materia, superior a la sometida por el Ejecutivo y, a la vez, contener las ansias de un sector del magisterio de hacer de la abrogación de la anterior reforma la victoria de su capricho y el arrebato de la rectoría del Estado en la educación, en beneficio sólo del gremio magisterial.

En los otros campos, el de la Guardia Nacional y el establecimiento de la prisión preventiva oficiosa en los delitos antes señalados, es menester ponderar la conveniencia y alcance de las iniciativas de reforma planteadas por el gobierno. En materia de seguridad y justicia no puede repetirse el error de dar resultados de temporal y, luego, toparse de nuevo con el problema acrecentado. Son muchos años de ensayar fórmulas fallidas.

***

Es comprensible la urgencia del gobierno por dar resultados a la brevedad posible, pero no dejar de lado las soluciones de fondo que, aunque tomen más tiempo, en verdad atemperen la violencia, la impunidad y la injusticia. Sacar al país de la fosa donde se encuentra, sí, es urgente, pero aun así cuenta la paciencia.

Hay muchos temas en la agenda, sin embargo, los mencionados son claves en el presente y el futuro nacional. Una cosa es hacer historia juntos, otra, por separado y, en esta segunda circunstancia, correr el peligro de confundir el pasado con el futuro.

Apuntes
Ahora que se buscan recursos económicos debajo de las piedras o a costa del despido de buenos y malos cuadros en la administración, llama poderosamente la atención que la austeridad republicana no alcance a las multimillonarias prerrogativas que los mexicanos entregan a los partidos. ¿Qué pasó?

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Reforma
Sobreaviso
René Delgado
Ssábado 09 de febrero 2019.


Enrique Aguirre Nieto

Como hace 58 años, la Puebla de los Ángeles está combatiendo contra la Puebla de Zaragoza, decía el célebre escritor mexicano Carlos Fuentes, a propósito del conflicto en la UAP entre los liberales denominados Carolinos y los conservadores agrupados en el Frente Universitario Anticomunista (FUA), o Yunque, en la década de los sesentas del siglo pasado.

Fuentes describe de manera precisa la génesis de lo que más tarde daría origen al florecimiento de la izquierda poblana, permeada por el pensamiento progresista de la Revolución cubana, el sindicalismo internacional, los ideales traicionados de la revolución mexicana y el anarquismo local enarbolado por los hermanos Flores Magón.

Fueron años, décadas, de trabajo político para la formación de cuadros de miles de jóvenes universitarios que, más tarde, como sociedad civil, persistieron cultivando el pensamiento crítico y acariciando utopías para alcanzar una sociedad más justa y equitativa.

Si bien es cierto que los cambios y las grandes transformaciones sociales las hacen las masas o los grandes conglomerados, en su momento hubo destacadas personalidades que jugaron un papel preponderante para conducir las marchas y la lucha en defensa de las ideas. Liderazgos como los de Horacio Labastida, Julio Glockner Lozada, Sergio Flores, Luis Rivera Terrazas, Enrique Cabrera, Alfonso Calderón y Alfonso Vélez, por mencionar a algunos, determinaron la altura de miras de lo que es y ha sido la Izquierda en Puebla.

Definida de este modo, la izquierda poblana tiene orígenes bastante claros. Pero es su solidez moral, intelectual y política lo que le ha dado sustento y vigencia hasta nuestros días.

Por tanto resulta tragicómico, por decirlo de algún modo, que oportunistas, charlatanas, ladinos, mercenarios, depredadores, demagogos y toda suerte de escoria social, enfundados en chalecos amarillo y negro, con las iniciales del PRD (Partido de la Revolución Democrática) se autoproclamen de izquierda y pretendan acomodarse en alguna parte de la estructura política de la entidad.

Salvo en sus inicios, allá por la década de los ochentas del siglo pasado, esa agrupación política jugó un papel decoroso procurando abrir espacios democráticos para dar voz y representación a grupos sociales desplazados.

En Puebla el PRD nunca consiguió ser una fuerza política real, pues su triste papel fue meramente electorero, siempre subordinado a los grupos de poder, mismos que le asignaban sus respectivas cuotas de representación en el Congreso y en las regidurías de los ayuntamientos.

A las desventuras y deslavadas “conquistas” producto de una estructura viciada de origen, las tribus y cacicazgos políticos, iniciaron un rápido deterioro de la agrupación, de tal suerte que, a escasas tres décadas de su creación, hoy está al borde del exterminio.

Puebla es tal vez el peor espejo en donde se puede reflejar ese partido regenteado por “los Chuchos”, grupo de vivales que vaciaron a la agrupación de todo contenido y al más puro estilo del “Partido Verde Ecologista” se dedicaron a subastarlo para su venta al mejor postor.

La ambición desmedida de Jesús Ortega y sus secuaces, que habían descubierto la fórmula mágica de enriquecerse, sin trabajar, se descarriló cuando en sus mercenarias vidas apareció Rafael Moreno Valle Rosas, para entonces, autócrata gobernador del estado de Puebla. Para desgracia del clan perredista, toparon con alguien más ambicioso e inmoral que ellos.

La izquierda poblana, que en algún momento había convergido con los postulados del perredismo en México, abandonó a su suerte al PRD para quedar reducido a un mero membrete en donde los  hijos de Antonio Gali y otros excelsos ejemplares de la ultraderecha poblana encontraron cabida para acceder a diferentes cargos de representación popular.

Hoy, el PRD ya sin su cacique de cabecera; usados, ultrajados, burlados por los devaneos del morenovallismo, no atinan a calcular los límites de su miseria. No saben si persistirán en su alianza con la ultraderecha local, que se apropió del PAN en Puebla, o van solos, en su corto recorrido de seis meses antes de caer al precipicio. Ya lo decía el Güero Pacheco: “Al que obra mal…”

Puebl@Media
Enrique Aguirre
Ciudad de Puebla, Mx.
Lunes 4 de febrero de 2019.


Luis Acevedo
    
A las calificadoras les interesa que se garantice rentabilidad, y mientras más elevada y más segura, mejor. Las buenas intenciones las tienen sin cuidado.

El escándalo y las acusaciones lanzadas por el presidente López Obrador a “las calificadoras” de riesgo financiero por haber guardado un “silencio cómplice” cuando Petróleos Mexicanos (Pemex) fue “saqueada” durante los sexenios anteriores siendo que ahora, que se está limpiando de corrupción, está mejor que nunca.

Y no quedó ahí. Les colgó el adjetivo de “hipócritas” porque la evaluación, que por ahora solamente ha hecho Fitch Rating, no contempló las acciones de su gobierno “para erradicar la corrupción y el robo de combustible -que advirtió- son las verdaderas razones de peso para evaluar a Pemex”.

Tiene razón cuando llama hipócritas a las calificadoras de riesgo, porque el objetivo de sus evaluaciones solamente mide (y esto es muy importante) las probabilidades de incumplimiento o la pérdida esperada si los títulos emitidos por empresas públicas, privadas o gobiernos se mantienen hasta el vencimiento, en un contexto determinado en términos de tiempo, lugar y circunstancias económicas o políticas.

A las calificadoras les interesa que se garantice rentabilidad, y mientras más elevada y más segura, mejor. Las buenas intenciones las tienen sin cuidado.

Por eso, sus evaluaciones se llevan a cabo periódicamente (cada mes, trimestre, semestre, año, según convenga a quien ofrece el bono o título de inversión) y toma en cuenta tanto las circunstancias del mercado al que corresponde ese documento; de ahí que, si el entorno legal se modifica o se plantean cambios sustanciales a la política económica, las calificadoras modifican sus opiniones legales.

Consideremos que la propuesta del gobierno mexicano es desmantelar -con mucha razón- la reforma energética con lo que cambiaría el entorno actual de producción de Pemex, pero antes de proponer un programa ordenado y estructurado para replantear la producción energética nacional, el gobierno emprendió un loable proceso para erradicar la corrupción y el saqueo financiero de la paraestatal, pero que afectó ingresos, inventarios y pagos que comprometen la viabilidad de la petrolera en el mediano y largo plazo porque se desconocen la profundidad de este problema y las características del programa energético sustitutivo.

Lo que hizo Fitch fue adelantar a los inversionistas que el entorno en el cual se desarrolla Pemex ya no es el mismo que el prevaleciente en la primera mitad de 2018, con corrupción y saqueo. Ahora es diferente y se plantean nuevas reglas de juego.

En un entorno capitalista, las calificadoras de riesgo se han transformado en una parte esencial del panorama financiero y los prestatarios potenciales a menudo se acogen a una calificación crediticia para poder captar fondos en los mercados de capital.

Más aún, los reguladores como la Secretaría de Hacienda y el Banco de México las utilizan, por ejemplo, para evaluar el riesgo de las carteras bancarias y para determinar cuánto capital debe mantener una institución para protegerse de la insolvencia.

Debido al creciente énfasis que han puesto los reguladores de todo el mundo en el riesgo como base de la adecuación del capital, las evaluaciones de las calificadoras se han transformado en un bien público.

Standard & Poor’s, Fitch Ratings y Moody’s son las tres principales calificadoras de monitorear en todo el mundo los avances de la economía y establecer una nota con la que los inversionistas pueden medir el grado de riesgo para decidir si es conveniente invertir o no en función de sus opiniones sobre el “riesgo soberano”, “riesgo económico”, “riesgo político”, “riesgo social” y el “riesgo internacional”, en el largo y el corto plazo. De ahí la importancia que tienen estas mediciones.

Desde otra perspectiva, y de ahí lo acertado de llamarlas hipócritas, estas tres entidades no siempre son objetivas en sus criterios. Llegan a monopolizar decisiones con lo que pueden inducir a desestimar promover o negar flujos de capital.

Pensemos en la crisis financiera de 2008 en Estados Unidos, conocida como la crisis subprime, que contagió a todo el mundo en la que las calificadoras recibieron comisiones de los bancos a cambio de generar un clima de confianza para que los inversionistas adquirieran bonos de alto riesgo, mientras ellas protegían su reputación.

Las calificadoras son pieza clave en los auges, en las crisis financieras y en sus contagios al poder modificar de manera anticipada el grado de inversión, especialmente cuando el cambia de manera desordenada y sin objetivos el entorno en el cual se emitieron los bonos de deuda, como ha sucedido con la estructura energética vigente.

En la actualidad Pemex produce menos petróleo, lo que reduce sus flujos de capital y crece el riesgo de que no pueda pagar sus compromisos nacionales y extranjeros, no sabemos cuál es el plan de inversión y de producción, su dirección es errática por decir lo menos y no hay transparencia operativa. Ese es el centro del problema de la calificación.

Las calificadoras tienen metodologías específicas y no evalúan las acciones para enfrentar saqueos o corrupción, esas son tareas que forman parte de las buenas prácticas basadas en la competitividad, la transparencia y la rendición de cuentas, de lo que hace falta trabajar más.

@lusacevedop

ESP Noticias
En Contexto
Luis Acevedo
@lusacevedop
Ciudad de México
Viernes 01 de febrero de 2019.

Sin Límites

Raúl Torres Salmerón

El ex gobernador volverá a ser investigado, anunció Jesús Encinas

No todas las noticias publicadas en diversos medios de comunicación sobre la disculpa del gobierno mexicano a la escritora Lydia Cacho, a cargo de Jesús Encinas Rodríguez, actual Subsecretario de Derechos Humanos, Migración y Población de la Secretaria de Gobernación federal, señalaron la realización de una nueva investigación del famoso caso Marín-Kamel-Cacho, que podría terminar con el ex gobernador Mario Marín Torres en la cárcel.

En su discurso del 11 de enero, el funcionario afirmó que el Gobierno de la República a cargo de Andrés Manuel López Obrador, dará cumplimiento cabal a la resolución del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

La resolución plantea “realizar una investigación imparcial, pronta y exhaustiva sobre los hechos denunciados”, además de “procesar, juzgar y castigar a las personas halladas responsables de las violaciones cometidas” a la informadora.

Posteriormente, a pregunta expresa del diario La Jornada, Encinas respondió categórico que el ex gobernador de Puebla, Mario Marín Torres, volverá a ser investigado por su participación en la conjura para encarcelar y vejar a la periodista Lydia Cacho Ribeiro en diciembre de 2005.

En pocas palabras, una nueva investigación significaría la cárcel para Mario Marín Torres.

El acto de disculpa tuvo lugar en el salón Revolución de la sede de la Secretaría de Gobernación federal. Encinas indicó que la ONU determinó que el Estado Mexicano debe proporcionar a la periodista un recurso efectivo y una compensación adecuada, así como llevar a cabo una investigación imparcial, pronta y exhaustiva sobre los hechos denunciados.

En su discurso Lydia Cacho exigió castigo a los autores intelectuales y materiales de sus agravios y, luego, en una entrevista manifestó que Mario Marín debe ser investigado y juzgado.

Hace 13 años el gobernador Marín y el empresario Kamel Nacif Borge, se coludieron para trasladar por tierra a Lydia Cacho de Cancún a Puebla Capital y meterla a la cárcel. El asunto se dio a conocer por el diario La Jornada a través de grabaciones que hicieron famosas frases como “mi góber precioso”, otra fue “tú eres el héroe de la película, papá”, una más fue “esa voz de la grabación no es mía, es decir, sí soy yo, pero no es mi voz”, para rematar con “las bellísimas botellas de coñac” y finalmente “qué asquerosidad es esto”.

Según Cacho, la disculpa es solo el primer paso de la reparación integral.

Encinas pidió cinco disculpas a Cacho: 1) Por la violación a sus derechos humanos en el marco del ejercicio del ejercicio a su derecho a la libertad de expresión. 2) Por la detención arbitraria a la que fue sometida por diversas autoridades del Estado Mexicano, derivada de la acusación de los delitos de difamación y calumnia por parte de la autoridad. 3) Por la utilización de la tortura como instrumento de investigación, intimidación y castigo de que fue objeto por parte de diversos agentes del Estado Mexicano durante su detención. 4) Por la violencia que sufrió en razón de su género por este proceso. 5) Por la impunidad y corrupción alentada por instituciones de los diferentes órdenes de gobierno, que le impidieron acceder de manera pronta, imparcial y efectiva a su derecho a la verdad y a la justicia.

Así las cosas, se lleva a cabo una investigación del asunto y no se sabe aún en que terminará. La gran interrogante es: ¿Cárcel para Marín? ¿De qué delitos lo acusarán? ¿También habrá prisión para todos los que intervinieron como Kamel Nacif Borge, el empresario “rey de la mezclilla”; Rosa Celia Pérez González, Juez Quinto Penal; Adolfo Karam Beltrán, Jefe de la Policía Judicial del Estado y la Procuradora General de Justicia, Blanca Laura Villeda?

A la fecha se han detenido a dos policías que actuaron cumpliendo órdenes, José Montaño Quirós y Alejandro Rocha Laureano.

Puebl@Media
Raúl Torres Salmerón
Ciudad de Puebla, Mex.
Martes 29 de enero de 2019.


Jesús Silva-Herzog M.
 
    
El presidente da la cara. Está presente todos los días en los medios. Desde la primera hora enfrenta a los periodistas. Mientras peleamos contra las sábanas, el presidente habla de sus iniciativas; cuando nosotros salimos del baño, el presidente anuncia un nuevo programa de gobierno. Escucha las preguntas de los reporteros. Responde algunas y evade otras. Sobrevuela los temas, no penetra en los detalles, rara vez se presenta datos precisos. Pero diariamente, como nadie en el mundo, dialoga, se deja ver, atiende peticiones de información. Por supuesto, como bien ha dicho Daniel Moreno, esta ceremonia cotidiana es todo menos una estrategia para la transparencia. Ese no es el objetivo de las homilías matinales. Las conferencias del presidente son una buena demostración de su política. Una extraordinaria sensibilidad y una preocupante improvisación.

La crisis de la democracia de la que tantos hablan en estos tiempos es producto, en buena medida, del abismo que existe entre el poder y la gente. Si se habla de los achaques de la democracia liberal o, incluso, de su agonía, es porque el poder democrático que, en principio debe estar atado al voto, se fuga a otro mundo. Podemos imaginar que en algún tiempo la lejanía de los gobernantes pudo haber cultivado el ascendiente del misterio. Asumir que la política es, a fin de cuentas, un arcano. Un sitio recóndito, reservado a unos cuantos. Era, tal vez, la autoridad de lo impenetrable. Hoy no quedan ya permisos para el distanciamiento. Toda distancia enfurece. Ofende también la coraza que protege al poder. Irrita el boato, la fastuosidad, el despilfarro. Todo esto lo entiende el presidente López Obrador. Se ha dedicado a pintar otro cuadro de la política.

No puede negarse que la suya es una forma distinta de mostrar y ejercer el poder. O, tal vez, de ejercer el poder, mostrándolo. Un poder cuya función principal es esa: mostrarse. Después de todo, el voluntarismo mágico de su fe depende de la propagación de un mensaje. Véanme y serán transformados. Escúchenme y encontrarán otra razón para vivir, lejos de la codicia y de los bajos placeres. De todo pueden tratar estos sermones, pero lo cierto es que muestran una autoridad cercana, hacen alarde de acción y de una ambición descomunal. El poder presidencial no es solamente visible, parece palpable. Tan al alcance de la mano está que corre riesgos indebidos. Su poder no encarna particularmente una reflexión meticulosa ni una estrategia sesuda, sino, ante todo, reflejo, acción impetuosa. Y se muestra también como un poder que se imagina como la palanca de una nueva etapa de la historia mexicana. Mucho puede decirse y criticarse del invento del autodidacta que desmañana reporteros, pero deberíamos aquilatar la importancia del triple mensaje que se repite con ejemplar consistencia: cercanía, acción, ambición. Un poder que no se aleja ni se oculta, un poder que no se queda dormido y que se atreve a desear lo extraordinario.

¿Desea lo extraordinario? Por supuesto. ¿Seduce su propósito? Sin duda. Ahí sigue en las nubes, con altísima popularidad. ¿Se está construyendo lo extraordinario? Nada hay que lo sugiera. Lo que se ha construido efectivamente es esa fuerza presidencial que se celebra todas las mañanas como encarnación del Cuarto Nacimiento. Es un poder que no solamente se beneficia de la debilidad de los contrapesos y la nulidad de los adversarios, sino que también se ha empeñado en erosionar las autonomías.

En las ceremonias matinales se trasluce también un mecanismo de decisión que resulta preocupante. Lo es, en primer lugar, porque se nos han presentado a las figuras que acompañan al presidente. Ya no nos imaginamos la voz del director de Pemex. ¡Lo hemos oído! Pocos funcionarios que acompañan al presidente han demostrado que merecen estar en su cargo. Ninguno parece capaz de llenar los importantes huecos en la formación del presidente. Nadie parece tener el aplomo para detener los arrebatos, las ligerezas o los desatinos del jefe. Y prevalece en esas ceremonias una idea de política basada casi en exclusiva en la intención. Si los deseos son tan nobles, si nosotros somos tan honestos, ¿qué podría salir mal?

Reforma
Jesús Silva-Herzog M.
Ciudad de México
Lunes 28 de enero 2019.

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El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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