Una valla a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México cerca de Brownsville, Texas Credit Matthew Busch para The New York Times

Washington. - El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos ha comenzado los trabajos preliminares para la construcción de un muro en varios lugares de la frontera con México, indicó recientemente el Departamento de Seguridad Nacional de ese país.

Un grupo de ingenieros están perforando y tomando muestras de suelo para determinar qué tipo de barrera será la más efectiva en las variadas condiciones geográficas a lo largo de la frontera, dijo David Lapan, un vocero del Departamento de Seguridad Nacional.

La perforación y el análisis del terreno se realiza en El Paso, Texas; Santa Teresa, Nuevo México; Calexico, California, y Rio Grande Valley al sur de Texas. Lapan dijo que el análisis del terreno ya concluyó en El Paso y Calexico. Ya se han identificado las zonas de San Diego y Rio Grande Valley como regiones prioritarias para la construcción de nuevos muros fronterizos. En agosto, los ingenieros militares comenzarán a trabajar en el área de San Diego.

Estas acciones se están realizando mientras la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, de la cual depende la Patrulla Fronteriza, continúa evaluando decenas de propuestas enviadas por contratistas para los diseños del muro fronterizo.

El presidente Donald Trump ordenó la construcción del muro a través de una orden ejecutiva en enero. En marzo, el Departamento de Seguridad Nacional hizo una convocatoria para que se presentaran prototipos de un muro fronterizo “físicamente imponente” y “estéticamente agradable”. La estructura debe ser diseñada para evitar que la trepen o se caven túneles por debajo.

El plan de Trump para construir un muro fronterizo fue parte de una controversial pelea presupuestal en el congreso. El gobierno necesitaba disponer de 3600 millones de dólares en los presupuestos de 2017 y 2018 para poder erigir 160 kilómetros de muro. Pero los congresistas —tanto demócratas como republicanos— rechazaron proveer los fondos para el proyecto y propusieron aumentar los recursos para incrementar el uso de dispositivos tecnológicos en la frontera como, por ejemplo, los sensores.

Sin embargo, el Comité de Apropiaciones de la Cámara de Representantes aprobó el martes una partida de gastos que incluye 1600 millones de dólares para el muro. Con esa suma podrían construirse 119 kilómetros de segmentos del muro a lo largo de la frontera suroeste.

El Departamento de Seguridad Nacional ha reasignado 20 millones de dólares de otros programas para pagar la construcción de diversos prototipos del muro fronterizo. Está programado que la construcción de esos proyectos comience este verano en el área de San Diego.

Unos funcionarios de Seguridad Nacional dijeron que los prototipos podrían ser agregados al muro fronterizo que ya existe en San Diego y también afirmaron que eso permitiría evaluar cuáles barreras son las más efectivas al momento de darles tiempo a los agentes de la Patrulla Fronteriza para responder al contrabando de drogas ilegales y personas. Los funcionarios dijeron que planean construir de cuatro a ocho prototipos.

Inicialmente, Trump habló sobre construir un “gran y hermoso” muro a lo largo de toda la frontera con México, la cual tiene una longitud de 3200 kilómetros. Pero la semana pasada, redujo ese plan al decir que la longitud del muro podría ser de 1127 kilómetros.

“No necesitas 3200 kilómetros de muro porque cuentas con muchas barreras naturales”, comentó el mandatario en una conversación que sostuvo con reporteros a bordo del Air Force One la semana pasada. “Tienes montañas. Tienes algunos ríos que son violentos y brutales. Tienes algunas áreas que están tan apartadas que no tienes gente cruzando por ahí. Así que no necesitas eso. Pero necesitarás entre 1100 y 1400 kilómetros”.

Trump también dijo que el muro sería parcialmente transparente y podría tener paneles solares para ayudar a reducir los costos. El líder estadounidense ha prometido que logrará que México pague por el muro, lo cual fue tajantemente rechazado por Enrique Peña Nieto, presidente de México.

En las comunidades de la frontera muchas personas han mostrado su rechazo a este proyecto. En Texas, amplios sectores del territorio necesario para erigir el muro están en propiedades privadas, y la mayoría de los dirigentes republicanos y demócratas de la delegación congresional del estado se oponen a la construcción.

The New York Times
Ron Nixon
Washington, DC, EU
Viernes 21 de julio de 2017.


Señalan que algunas áreas están identificadas como ‘hábitat crítico’ para 25 especies


Un grupo conservacionista de Estados Unidos y el congresista Raúl Grijalva, presentaron una demanda este miércoles en un esfuerzo por bloquear la propuesta del presidente estadounidense, Donald Trump, de construir un muro en la frontera con México.

La iniciativa busca presionar al Departamento de Seguridad Nacional y al servicio de Aduanas y Protección de Fronteras de EU para que preparen un informe "programático sobre el impacto ambiental" del programa de seguridad fronterizo de Estados Unidos que busca construir un muro en la frontera con México, de acuerdo con KTAR noticias.

"Algunas áreas ubicadas dentro de las 50 millas de la línea limítrofe de la frontera entre EU y México han sido identificadas como un 'hábitat crítico' para al menos 25 especies de acuerdo con el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los EU", agregó ese medio de comunicación.

"Nosotros presentamos esa demanda tomando en consideración todas las perspectivas del medio ambiente", dijo Randy Serraglio, del Centro de Diversidad Biológica con sede en Arizona, y agregó que la demanda busca que se haga una investigación profunda sobre el potencial impacto al medio ambiente de la construcción del muro.

"Las perspectivas que nosotros consideramos en la demanda incluyen la vida salvaje, las especies en peligro de extinción, como jaguares y ocelotes, seguridad fronteriza y patrulla de frontera. La propuesta de un muro fronterizo puede afectar los hábitats de especies amenazadas o en vías de extinción", dijo Serraglio.

"Esto no se debe a la inmigración u otras causas, solamente por factores medio ambientales", agregó.

El congresista del estado de Arizona Raúl Grijalva tomó partido con el grupo ambientalista en la demanda, señalando en la declaración entregada este miércoles que las "leyes ambientales de EU son de las más antiguas y fuertes del mundo, y deben aplicarse en las fronteras".

"Estas leyes existen para proteger la salud y el bienestar de nuestro pueblo, nuestra vida silvestre y los lugares donde ellos viven", subrayó.

El pasado 25 de enero Trump firmó una orden ejecutiva para que se construya una "barrera física" a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, de unos tres mil 200 kilómetros de longitud.

AP
ALST
Los Ángeles, Estados Unidos
Jueves 13 de abril de 2017.


Disputas legales con terratenientes y hasta problemas de ingeniería hacen inviable el plan

“Construiré un gran muro, un bello muro en nuestra frontera sur… nadie sabe edificar muros mejor que yo… y haré a México pagar por este muro”, fue la primera promesa de campaña de Donald Trump, el 16 de junio de 2015. Ya en la Casa Blanca, firmó la orden ejecutiva el 25 de enero de 2017.

Trump no está solo en su propósito. A partir de la caída del muro de Berlín, en 1989, se ha multiplicado por cuatro la construcción de barreras fronterizas, hasta llegar a 70 en todos los continentes. Se alegan como objetivos detener a migrantes no autorizados, prevenir el terrorismo o evitar la extensión de conflictos territoriales.

Élisabeth Vallet, catedrática en Estudios Estratégicos y Diplomáticos en la Universidad de Québec en Montreal (UQAM) es la autora del estudio: Fronteras amuralladas, fronteras violentas, que analiza muros limítrofes alrededor del mundo.

Haciendo referencia a la investigación de la profesora Vallet, The New York Times nos recuerda que tres democracias —la más antigua, Estados Unidos; la más poblada, India, y la más estable en el Medio Oriente, Israel— han edificado muros que los separan de sus vecinos.

Citando la misma obra, el Daily Mail llama “el muro del apartheid” al construido entre Israel y Palestina (Cisjordania y Gaza). Tras la orden ejecutiva de Trump, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu alabó su decisión, pero la comunidad judía mexicana rechazó contundentemente su mensaje.

India ha edificado muros en sus fronteras con Paquistán y con Bangladesh. El mar Mediterráneo es un inmenso muro de agua entre África del norte y los países del sur de Europa.

El proyecto de Trump desató la polémica desde el primer minuto en que fue anunciado.

¿A quién y para qué sirven los muros?

Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) en el primer gobierno del presidente Barack Obama, afirma conspicuamente: “Localiza un muro de 15 metros de altura, y yo te encontraré una escalera de 16 metros”.

Entre Estados Unidos y México ya existen barreras de distinto tipo en 930 de los 3 mil 200 kilómetros de la línea fronteriza. Ninguna de las personas que realizaron los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 entró por México; todos ellos tenían visas de ingreso a Estados Unidos. A casi 16 años de esa fatídica fecha, absolutamente ningún incidente terrorista ha ocurrido en la frontera ni se ha originado en territorio mexicano.

De los 11 millones de personas que se encuentran en Estados Unidos sin autorización, más de 40% entraron legalmente y extendieron su estancia más allá del periodo para el cual les fue otorgada una visa.

En un poema frecuentemente citado, Robert Frost dice: “Antes de construir un muro, me gustaría saber qué estoy dejando adentro y qué estoy dejando afuera, y a quién estoy ofendiendo”. Al construir un muro para impedir la entrada de personas no autorizadas, se incentiva a aquellos que ya se encuentran indocumentados a quedarse en el país y se les disuade de salir.

México no lo pagará, pero necesita abatir muros propios

La línea fronteriza entre Tijuana y San Diego es la de mayor afluencia en el mundo: 21 millones de cruces al año. El desarrollo regional ha ocurrido a pesar del reforzamiento del control fronterizo, no gracias a éste. Lo que hace único y sin precedente al proyecto de muro de Trump es que se realizaría entre dos países que son socios comerciales.

El muro de Trump significa que México no es parte de América del Norte, a la que Trump ve como mayoritariamente blanca y anglosajona. Los legisladores demócratas están en contra del muro y temen que reviva un fuerte sentimiento antiestadounidense.

Las autoridades mexicanas han señalado que México no pagará un peso del muro. Mitch McConnell, presidente del Senado de EU, cuando le preguntaron: “¿Cree usted que México pagará el muro?, respondió: “No”.

Es una gran incongruencia que México se oponga a un muro en su frontera norte, pero en los hechos propicie un muro virtual para sellar nuestra frontera sur. A las reiteradas violaciones a los derechos humanos de los transmigrantes centroamericanos se suma el lenguaje de funcionarios mexicanos señalando que el verdadero problema de seguridad son los migrantes centroamericanos, a quienes están dispuestos a ofrecer como moneda de cambio para eventuales acuerdos con el gobierno de Trump.

¿Habrá dinero para el muro de Trump?

El proyecto de Trump ha sufrido ya varios traspiés: 1) No hay acuerdo en torno a la “barrera física” a edificar: ¿Un muro, una valla, o una barda?; 2) El presupuesto del año fiscal 2018 trae un monto de dinero que no alcanza ni siquiera para iniciar los trabajos, cuyo costo mínimo será de 21 mil 600 millones de dólares; 3) En California, Arizona, Nuevo México y Texas muchos dueños de terrenos fronterizos se irán a los tribunales para oponerse al proyecto.

Muchos expertos están llegando a la conclusión de que el proyecto de Trump no es realista, que representa un monumental desperdicio de dinero y que su plazo de construcción rebasaría los cuatro años, por lo cual ni siquiera está garantizado que se concluya bajo su administración.

Vallet, la académica quebequense, es tajante: “Los muros son una respuesta cortoplacista a los desafíos generados por la globalización. No funcionan”. El grueso del trasiego de drogas y hacia el norte y de armas y “dinero caliente” hacia el sur tiene lugar en los cruces fronterizos establecidos; los muros producen una percepción de seguridad, pero no dan seguridad real.

Lo más probable es que acabemos con una versión diluida del proyecto original. La construcción del muro obedece a objetivos políticos de Trump. Quizá lo veamos usando una pala o montado en una excavadora, afirmando que ha cumplido ya con su promesa, esperando que sus electores compren su teatro. En cualquier caso, el daño para la relación bilateral México-Estados Unidos ya está hecho y su costo será demoledor.

El Universal
Carlos Heredia Zubieta
Ciudad de México
Domingo 2 de abril de 2017.


La minoría demócrata en el Senado estadounidense amagó este lunes con un posible cierre del Gobierno Federal, a partir del 29 de abril, si la mayoría republicana incluye fondos para construir el muro fronterizo con México en el paquete presupuestal para financiar el resto de 2017.

En una carta enviada al líder republicano del Senado, Mitch McConnell, los demócratas advirtieron que incluir tales fondos en el paquete no sería apropiado ante varios asuntos no resueltos sobre la construcción de la valla por parte de la Administración del Presidente Donald Trump.

"Sería inapropiado incluir dichos fondos en una iniciativa de gastos obligatoria que es necesaria para que la mayoría republicana que controla el Congreso evite un cierre del Gobierno tan temprano en la Administración del Presidente Trump", dice la carta firmada por el líder demócrata Chuck Schumer.

Actualmente, la Administración Trump tiene fondos para funcionar hasta el próximo 28 de abril y necesita que el Capitolio apruebe antes de esa fecha un plan presupuestal complementario para cubrir sus operaciones por el resto del año fiscal 2017 que concluye hasta el 30 de septiembre.

Para ser avalada en el Senado la propuesta presupuestal necesita 60 votos en el Senado y los republicanos sólo cuentan con 52 votos por lo que necesitan la cooperación de algunos demócratas.

Este día la minoría detalló en su carta sus preocupaciones sobre diversos puntos relativos a la valla fronteriza.

"Estamos preocupados por reportes de que pudiera haber un esfuerzo para incluir fondos para un muy costoso muro a lo largo de la frontera Sur con México y por una 'fuerza de deportación'", señalan.

"De acuerdo con expertos no partidistas, el nuevo muro fronterizo propuesto podría costar hasta 25 millones de dólares por milla y presenta considerables asuntos que no han sido resueltos por el Congreso o el Departamento de Seguridad Interna", añaden en la misiva.

Conforme a la carta de Schumer y firmada por todo el liderazgo demócrata, los asuntos no resueltos por parte de la Administración incluyen diversas cuestiones que van desde si existe un plan verdadero para el muro hasta sobre si Trump lograría que México reembolsara el gasto de la obra.

"Primero, muchos expertos creen que un muro fronterizo como tal no funcionará. Segundo, hay una preocupación real de que la Administración simplemente no tiene un plan para construir un muro fronterizo", apuntan en la misiva.

"La Administración no ha detallado cómo: 1) usará el derecho de expropiación y otros procedimientos para adquirir tierras de propietarios privados y de tribus de indígenas americanos, 2) cómo diseñará el muro, 3) dónde localizará el muro, 4) cómo construirá el muro, 5) cómo obligará a México a pagar el muro dadas las repetidas y claras promesas del Presidente que él forzaría a México a hacerlo".

La semana pasada, el líder republicano McConnell reconoció en una entrevista no pensar que la Administración pudiera lograr que México pagara por el muro y mostró dudas de la efectividad.

"Finalmente, hay objeciones a la construcción del muro por parte de miembros del Congreso demócratas y republicanos que representan a Estados fronterizos", asegura.

Hasta el momento, ni la Administración ni las mayorías republicanas en el Senado y la Cámara Baja han presentado una idea de la iniciativa presupuestal para el resto del año fiscal 2017, ni tampoco han dicho si esta incluiría un aumento en el presupuesto fronterizo para la construcción del muro.

Este miércoles, el Departamento de Seguridad Interna prevé presentar la bases de la licitación para el diseño y construcción de algunos tramos del muro fronterizo con México, pero no sería hasta mayo que culminara el proceso de selección entre los cientos de empresas que han mostrado interés.

Reforma
José Díaz Briseño / Corresponsal
Washington DC, Estados Unidos.
Lunes 13 de marzo de 2017.


Los Ángeles– Primero, fueron las llamadas de personas ansiosas, inmediatamente tras la elección de Trump. Después, la gente comenzó a formarse desde la madrugada y a atiborrar la sala de espera del consulado de México en esta ciudad.

Eran mexicanos que venían a renovar pasaportes que no habían usado en más de una década. Desesperados, interrogaban a los abogados sobre qué podían hacer que pudiera ayudar a sus posibilidades de quedarse. Tramitaban la ciudadanía mexicana para sus hijos, en caso de que fueran deportados y la familia entera tuviera que reubicarse.

Cuando el consulado empezó a recibir reportes de que decenas de mexicanos estaban siendo arrestados por agentes migratorios la semana pasada, inmediatamente despacharon a abogados a los centros de detención federales en el centro de Los Ángeles. Los funcionarios consulares revisaban religiosamente las redes sociales para, en la misma medida, intentar conseguir información y desmentir rumores infundados. En un caso, ayudaron a un hombre a quien los agentes migratorios habían mandado a la frontera para su deportación a que regresara a Los Ángeles para una audiencia frente a una corte.

Son momentos muy demandantes para los 50 consulados mexicanos en todo Estados Unidos. Con la promesa de Trump de adoptar una mano dura contra los migrantes que viven de manera ilegal en Estados Unidos y una orden ejecutiva que expandió la definición de personas consideradas prioridad para la deportación, los mexicanos que viven en el país como indocumentados están cada vez más en vilo.

Y los consulados se están movilizando para ayudar. Como representantes del gobierno mexicano, pueden proveer apoyo en cuestiones legales y recursos a las personas y familias que lidian con asuntos migratorios. Alrededor de la mitad de los 11 millones de indocumentados en Estados Unidos son de origen mexicano.

Mientras tanto, la relación entre México y Estados Unidos está en su peor punto en años. Después de la deportación en Arizona de Guadalupe García de Rayos, de 35 años y madre de dos ciudadanos estadounidenses, el gobierno mexicano advirtió a sus connacionales de una “nueva realidad”. Urgió a la “comunidad mexicana entera a tomar precauciones” y estar en contacto con el consulado más cercano.

Los funcionarios mexicanos dicen que intentan que las familias que ya viven en Estados Unidos puedan mantenerse unidas. También hay preocupaciones económicas de por medio: los mexicanos que viven en el extranjero envían más de 25 millones de dólares en remesas a su país de origen y la mayoría de ese dinero viene de Estados Unidos, de acuerdo con el Banco Central de México.

Quizá nadie está tan ocupado actualmente como Carlos García de Alba, el cónsul general en Los Ángeles, una de las oficinas diplomáticas más grandes del país. Ha empezado a capacitar a todos sus empleados en servicios legales básicos y espera contratar a muchos más abogados migratorios. Aun así, en los últimos meses, García no sabe bien cómo balancear el proveer más servicios a connacionales preocupados y el intentar calmarlos.

“No queremos provocar ni sentir una paranoia”, dijo García en una entrevista. “Hay una suerte de psicosis, la gente está muy asustada. Hasta ahora no hemos tenido nada realmente distinto a lo que vivimos durante los últimos años, pero el ambiente ha hecho que la gente sienta pánico y esté realmente asustada. Quieren saber qué va a pasar y cómo protegerse”.

El gobierno mexicano estableció una línea telefónica de 24 horas para ayudar a contestar cualquier pregunta que tengan los mexicanos en Estados Unidos. En enero, el presidente Enrique Peña Nieto anunció que destinaría 50 millones de dólares para costear abogados en cada consulado que ayuden a las personas que enfrentan órdenes de deportación. Los consulados también han empezado a distribuir volantes con información sobre qué hacer si alguien es abordado por agentes migratorios, con consejos como no abrir la puerta si no hay una orden judicial o no hablar con los agentes sin la presencia de un abogado.

Los funcionarios del servicio exterior mexicano que han estado durante décadas en Estados Unidos dijeron en entrevistas que han detectado una mayor ansiedad entre los migrantes indocumentados y que este es el ambiente más hostil hacia los mexicanos que podían recordar, lo que aumenta tanto la urgencia como la dificultad de hacer sus trabajos.

Atemorizados por la retórica y los rumores, algunos consulados han oído de migrantes que toman medidas drásticas para evitar a las autoridades, como dejar de llevar a sus hijos a la escuela, renunciar a sus trabajos o vender sus hogares a cambio de efectivo.

Durante las últimas semanas, el consulado mexicano en Los Ángeles ha recibido más gente que busca de información y asesoría. Credit Jenna Schoenefeld para The New York Times

Por otro lado, para muchos migrantes acudir ante el gobierno mexicano para pedir ayuda no está entre sus primeras opciones.

“Hay un sentimiento inherente de vulnerabilidad si eres indocumentado en este país, y esa vulnerabilidad te lleva a alejarte de cualquier cosa que tenga que ver con el gobierno”, dijo Carlos González Gutiérrez, el cónsul general en Austin. Estima que la mitad de los 200 mil migrantes viviendo en esa región de Texas son indocumentados. “El primer reto para nosotros es asegurarnos de que los migrantes entiendan que el consulado es un lugar seguro donde pueden recibir información verídica”.

Como otros cónsules, González ha intentado disminuir los miedos con visitas frecuentes a estaciones de radio y televisión en español para ofrecer información que funcionarios estadounidenses no estarían dispuestos a compartir. Ha sido cuidadoso en enfatizar que las operaciones de detención y deportación hasta ahora se han enfocado en ciertas personas en vez de redadas masivas como las que muchas personas temen. Pero también destacó que varias personas sin antecedentes penales han sido detenidas.

Por ahora, la mayoría de los consulados están a la defensiva. En varios casos de la semana pasada los agentes migratorios estuvieron “indispuestos para proveer a nuestros connacionales con la opción de hablar con el consulado y cumplir con la obligación de notificarnos”, dijo un funcionario mexicano que pidió mantener el anonimato porque la situación está bajo investigación. Bajo la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares, un tratado internacional de 1963, a cualquier ciudadano de otro país se le debe ofrecer ponerse en contacto con su consulado en caso de ser detenido.

Felipe Carrera supervisa el departamento de protección en el consulado de Los Ángeles, donde decenas de abogados ayudan en casos migratorios. Durante años, la oficina ha enviado a abogados al centro federal migratorio para revisar quiénes están detenidos y para hablar con hasta 15 personas al día. Apenas minutos después de que Carrera escuchó rumores de varios arrestos la semana pasada, desplegó a varios abogados para que hablaran con la mayor cantidad de mexicanos posible.

“Nuestro propósito principal es encontrar si ha habido violaciones al debido proceso”, dijo Carrera. “La gente necesita saber que tiene derechos constitucionales. Queremos que sepan sobre la Quinta Enmienda y que sean asesorados de la manera apropiada sobre qué pasa si se llegan a declarar culpables”.

Claudia Franco, la cónsul general de Phoenix, dijo que ahora pasa la mayoría de sus días dando apoyo psicológico a los migrantes, así como respondiendo preguntas básicas y escuchando atentamente a sus temores. “Queremos que la gente considere los peores escenarios para que esté preparada y tenga un plan”, dijo. La línea telefónica de 24 horas, basada en Tucson, recibió más de mil 500 llamadas la semana del 13 de febrero, más del doble del promedio de llamadas que recibía antes de la toma de posesión de Trump.

Los consulados en todo el país dijeron que los pedidos de asistencia legal también se han disparado durante los últimos dos meses; algunos vienen de personas que recibieron órdenes de deportación desde hace años que nunca fueron ejecutadas. Otros tienen condenas penales por haber usado identificaciones apócrifas y otros son elegibles para visas especiales por ser víctimas de abuso doméstico y de otros crímenes.

“La mayoría de la gente no entiende cuáles son sus opciones legales”, dijo Javier Díaz de León, el cónsul general en Atlanta. “Hay una buena cantidad de personas que no tiene realmente un recurso legal, pero es preferible que lo sepan antes de ser detenidos para poder tomar la decisión más sabia”.

Ante la posibilidad de que la gente sea deportada, también hay muchos que han recurrido a tramitar la ciudadanía mexicana para hijos nacidos en Estados Unidos. La oficina de Díaz de León recibía alrededor de quince solicitudes diarias para tramitar la doble nacionalidad, cifra que ha aumentado al doble desde la elección presidencial.

“Quiero hacer algo, lo que sea para sentirme más segura y menos atemorizada”, dijo Mónica Sánchez, de 26 años y quien llegó hace una década a Los Ángeles desde Morelia. “Todos queremos ayuda para controlar lo que podamos, tener algo de poder”.

The New York Times
Los Ángeles, Calkifornia
Viernes 17 de febrero de 2017.

 
Cuando muchos están por ir a dormir, suena el despertador de Roger Medina. Es medianoche, salta de la cama, toma rápido un café y corre a la frontera, mientras su esposa e hija de 11 meses aún duermen.

Es uno de los miles de campesinos mexicanos que cruzan diariamente a Estados Unidos para trabajar.

Medina, de 23 años, vive en Mexicali y trabaja en la vecina Calexico, del lado estadounidense. Debe llegar temprano al control migratorio para evitar filas de dos o tres horas antes de comenzar su dura jornada recolectando lechugas para una conocida marca en el californiano Valle Imperial, una de las áreas agropecuarias más productivas del mundo.

Trabaja como "pisquero" o recolector de frutas y verduras, un oficio mecánico y tedioso, que muchas veces se hace bajo temperaturas extremas y por el que, en esta ocasión, cobra 11,5 dólares la hora.

En las plantaciones se ven prácticamente solo mexicanos, a quienes el nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, ha llamado "'bad' hombres", "criminales" y "violadores", y a los que ha acusado de robar el trabajo de los estadounidenses.

Pero es que "un 'gringo' no aguanta esto", dice a la AFP este joven entre risas. "No es vida este trabajo", añade ya serio, diciéndose asimismo "asqueado" del discurso del mandatario.

"Si Trump quiere cerrar la frontera, que venga él y coseche. No creo que el presidente sepa quiénes somos, el trabajo que representa la ensalada que se come", expresa por su parte José Luis Carrillo, de 35 años, mientras recoge lechugas con una velocidad que solo dan 17 años de experiencia.

"Racista pero no tonto"

Según la autoridad fronteriza, casi 55.000 personas cruzan entre estas ciudades hermanas, la mayoría para trabajar en el Valle Imperial, como Medina, aunque no hay una estadística oficial de cuántos van al campo.

Medina puede descansar un poco en casa de su madre Patricia, que vive en Calexico y también trabaja como jornalera. Otros no tienen la misma suerte, cruzan muy temprano y mientras esperan a que llegue el bus que los lleva al campo, duermen en un banco en la plaza.

En esta región, a diferencia de muchas otras zonas rurales, la mayoría tienen papeles, ya sea permiso de trabajo o la doble nacionalidad mexicana-estadounidense. Si no, no podrían cruzar la frontera todos los días.

Calexico y Mexicali ya están divididos por una cerca metálica. Trump ordenó la construcción de un muro en los 3.200 km de frontera con México, que asegura pagarán los mexicanos, y quiere deportar a millones de indocumentados.

"Es racista y todo, pero no es tonto, nos necesita para mantener la agricultura, para cumplir sus promesas de mejorar la economía", expresa Antonio Hernández, de 50 años, en una cosecha de apio.

"La gente que trabaja en los campos son muy valorados, sin ellos nuestros productores no podrían cosechar", dijo por su parte Linsey Dale, directora ejecutiva de la patronal agrícola del condado Imperial, que registró una producción valorada en 1.925 millones de dólares en 2015.

Unos 540.000 mexicanos trabajan en los campos de Estados Unidos, según Pew Research Center. No está claro cuántos de ellos son indocumentados.

"Hasta que Dios me lo permita"

En el campo donde están los Medina, una radio toca música en español para amenizar la jornada.

El trabajo requiere coordinación absoluta en la línea de producción. Es una coreografía en la que uno corta la lechuga y la embolsa, otro le pone un precinto y la coloca en la caja, que al llenarse se va por una correa a un camión rumbo a un refrigerador para control de calidad. Y así una y otra vez.

Después de tres horas llega la hora del "lunch" o almuerzo y Medina se sienta a comer con su madre, que no llega a los 50 años. Ella se quita un pañuelo blanco que le protege el rostro y saca de una heladerita tortillas y carne "como para un regimiento", bromea su hijo, que comenzó a trabajar a los 17.

"No quiso ir a la escuela", dice la señora Medina dejando entrever un pequeño reclamo, y ahora este chico no tiene otro plan que el de seguir levantándose a la media noche, trabajar todo el día y regresar con su esposa e hija con la espalda dolorida para repetir lo mismo al día siguiente.

México no es una opción, la hora se paga a 3,5 dólares, mucho menos que los 10,5 que están garantizados en Estados Unidos. Y como tiene residencia "trabajaré aquí hasta que Dios me lo permita", dice recostado del bus, comiendo.

AFP
Calexico
Domingo 5 febrero de 2017.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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