La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNU-DH), Michelle Bachelet, fue tajante en su discurso de despedida de México: le resultó impresionante que el país “tenga cifras de muertes violentas propias de un país en guerra: 252 mil 538 desde 2006”.

Añadió que esa situación no ha cesado en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, con al menos 7 mil 299 investigaciones por homicidios dolosos en todo el país y 240 por feminicidios.

 “El gobierno actual hereda una situación de extrema violencia, pero tanto él (López Obrador) como todas las autoridades con las que he hablado se han comprometido a hacer lo necesario para revertirla”, dijo.

Respecto a la recién creada Guardia Nacional, advirtió que su oficina en México no dudará en denunciar “cualquier tipo de desviación” en los objetivos de la nueva corporación, impulsada para combatir la inseguridad en el país, con respeto a los derechos humanos.

En conferencia de prensa, la expresidenta de Chile aclaró que el convenio de colaboración para dar asistencia técnica, firmado entre su oficina en México y el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, contempla un mecanismo de seguimiento de la operación de la nueva fuerza de seguridad.

“Nuestra tarea es apoyar, pero también nuestra tarea es alertar si vemos que las cosas no van por el camino correcto”, dijo Bachelet al puntualizar que, de cometerse violaciones a derechos humanos por parte de los operadores de seguridad, “no tiene que haber impunidad, los responsables tienen que ser llevados ante la justicia”.

Tras la firma del convenio de colaboración con el gobierno de López Obrador, la funcionaria de la ONU se abstuvo de pronunciarse sobre el virtual nombramiento de un militar en activo al frente de la Guardia Nacional, contrario al compromiso de que el mando de la institución estuviera a cargo de personal civil.

Pese a la insistencia de reporteros, Bachelet evitó abordar el tema, aunque mencionó que el convenio firmado “no sólo habla de capacitación, sino de una serie de elementos a la hora del seguimiento de cómo va a funcionando esto. Habla de rendición de cuentas, de transparencia de indicadores de derechos humanos que nos permitan mirar si efectivamente esta fuerza va yendo en la dirección correcta o si se está desviando, y en cuyo caso la Oficina no dudará en avisar si ve que hay cualquier tipo de desviación o situación que no respondiera al espíritu de lo que se busca, al espíritu del acuerdo”.

Luego de destacar que se va de México con “múltiples sensaciones”, entre ellas la de volver a “los dolores que nos tocó vivir en mi país”, sostuvo que al conocer el drama de las desapariciones en voz de los familiares de las víctimas, valoró como positivo que de parte de funcionarios de gobierno se reconozca la crisis de derechos humanos y se hable de voluntad política para superar el problema.

Bachelet enfatizó que su oficina en México estará al tanto del proceso para esclarecer el caso de la desaparición de los 43 normalistas, y mencionó que elabora un diagnóstico sobre el funcionamiento del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras y Periodistas, que incluirá recomendaciones puntuales para mejorar su funcionamiento.

La Alta Comisionada celebró que en su discurso el presidente López Obrador sostenga el compromiso de enfrentar la crisis forense, con 26 mil cuerpos sin identificar, pero advirtió que “más grave aún es que se sigan produciendo desapariciones, tal y como estableció en 2018 el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU”, y que en “la inmensa mayoría de los casos la impunidad sea la regla”.

La expresidenta de Chile resaltó que queda pendiente el nombramiento del titular de la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos y del fiscal para el caso Ayotzinapa, e hizo votos porque el fiscal general de la República “impulse la transición a una institución autónoma, capaz de investigar fenómenos criminales complejos y que se priorice la investigación de las graves violaciones a derechos humanos”.

Tras solicitar al gobierno de López Obrador que acepte la competencia del Comité contra las Desapariciones Forzadas (CED) para dar seguimiento a denuncias individuales, y que admita la visita solicitada desde 2013, advirtió que “la búsqueda de la verdad debe acompañarse de la consecuencia de la justicia”, y que la “sanación no será producto del tiempo, será fruto de la materialización de resultados concretos”.

Al término de su visita oficial, la Alta Comisionada se dijo sorprendida de la dimensión de las violaciones a derechos humanos en México, país al que da seguimiento desde la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, en septiembre de 2014.

“Yo sabía de la violencia, sin duda, pero no tenía la precisión de la dimensión de las graves violaciones a derechos humanos”, como las ominosas cifras de 40 mil desaparecidos, 26 mil cuerpos sin identificar, 10 mujeres asesinadas cada día, detalló.

Finalmente, Bachelet exhortó al gobierno mexicano a aceptar las visitas de relatores de la ONU, así como demostrar “su voluntad de cambio y su disposición de hacerlo con la comunidad internacional”, poniendo en práctica las 262 recomendaciones del Examen Periódico Universal (EPU) aceptadas recientemente.

Acompañada del responsable de su oficina en México, Jan Jarab, hizo un reconocimiento a la labor de los defensores de derechos humanos y de periodistas, que atraviesan por una situación de violencia “alarmante”, y abogó por considerar a los pueblos indígenas en la edificación de megaproyectos. También llamó a garantizar seguridad para los migrantes, de los cuales 17 mil solicitaron visas humanitarias en lo que va del año.

Proceso
Gloria Leticia Díaz
Ciudad de México
Miércoles 10 de abril de 2019.


•    Sebastián Piñera, presidente electo con 54,57% de los votos en segunda vuelta

•    El expresidente Sebastián Piñera regresa al poder. Guillier, candidato oficialista, reconoció la derrota y felicitó al ganador.

Fue un año de sorpresas para la política chilena y las sorpresas se encargaron de elegir a Sebastián Piñera como el nuevo presidente de la República para el período 2018-2022.

La primera vuelta comprobó que el panorama era distinto, que las grandes verdades de la política del país estaban tambaleando. Piñera es resultado de la pugna entre una izquierda y una derecha radicales, y la derecha terminó ganando. Las cosas cambiaron de un lado y del otro. Sin que nadie lo esperara, una periodista de izquierda logró arañar un tercer lugar, con un 20 % de los votos en la primera vuelta, sólo dos por debajo del segundo puesto. Beatriz Sánchez demostró que buena parte de los chilenos ya no quiere puntos medios y que ser abiertamente izquierdista tiene fanaticada, a pesar de que Chile es considerado como el país más conservador del continente.

Pero Sánchez no fue la única en dar sorpresas. Del otro lado del espectro, José Antonio Kast, un hombre que simpatiza con la extrema derecha, obtuvo el 8 % de la votación, porcentaje nada despreciable que se convirtió en el impulso definitivo que necesitaba Piñera para ganar.

Kast hizo campaña con discursos que buscaban rescatar los aspectos positivos de la dictadura de Augusto Pinochet, quien gobernó entre 1973 y 1990, dejando a una sociedad abatida por sus violaciones a los derechos humanos. Parecía descabellado, muy al estilo de la campaña de Donald Trump en Estados Unidos, que decir frases discriminatorias contra minorías sexuales o raciales pudiera tener cualquier tipo de acogida.

La figuración de Kast sorprendió porque desde que regresó la democracia a Chile, la población en masa rechazó de tajo a la extrema derecha. En las encuestas y en sus opiniones públicas en redes sociales lo siguen haciendo, es un pasado del que, aparentemente, siempre se han querido desprender. Pero, en secreto, como quedó demostrado en las votaciones, muchos votaron por Kast. A muchos, entonces, les trae buenos recuerdos la dictadura.

Piñera había llegado a la primera vuelta con la confianza de las encuestas que lo daban como el absoluto ganador. Pero a la hora de la verdad, aunque se quedó con el primer lugar, obtuvo sólo un 36 % de los votos, muy por debajo de lo esperado. Fue ahí cuando se vio obligado a aliarse con Kast.

La campaña

Con un título en Harvard y su trayectoria como empresario e inversor, Piñera lanzó su candidatura. Ya había sido presidente en 2010 y al final de su período, en 2014, dejó el cargo con índices muy bajos de aprobación.

Paradójicamente, fue Michelle Bachelet, la actual presidenta del Partido Socialista, quien le ayudó a recuperar poder electoral. A Bachelet no le fue bien en un asunto que para los chilenos es fundamental: la economía. Piñera lo supo aprovechar.

Bachelet, en su intento de darles gusto a las clases menos favorecidas y a los empresarios al mismo tiempo, terminó sin el pan y sin el queso. Su labor ha sido celebrada internacionalmente, por sus triunfos para los derechos de las mujeres y la comunidad LGBTI, pero internamente, el 66 % de la población la rechaza.

Por eso Piñera, quien según Forbes tiene una fortuna de US$2.700 millones, tomó fuerza prometiendo bajarles impuestos a los empresarios y promover el libre comercio.

Del otro lado, Alejandro Guillier se presentó como un candidato independiente, aunque llegó con el apoyo del oficialismo. Es periodista, igual que Sánchez, y es reconocido en el país por su trabajo como presentador de televisión. En campaña habló de sostener la reforma educativa de Bachelet hasta ponerla en marcha y ver resultados concretos. “Les meteremos la mano en el bolsillo a quienes concentran el ingreso, para que ayuden a hacer patria alguna vez”, dijo Guillier en un discurso de campaña en donde se mostró mucho más inclinado hacia la lucha por la equidad de la izquierda, lucha que antes de los resultados de la primera vuelta no había mostrado interés de forma tan evidente. Guillier logró el 22 % de los votos en la primera ronda.

El abstencionismo de la primera vuelta y la baja votación para los dos candidatos en punta volcaron la atención a los dos pequeños candidatos, que terminaron siendo grandes: Sánchez y Kast.

Sánchez aseguró que votaría por Guillier. De inmediato empezaron a rotar memes con su rostro comparándolo con Nicolás Maduro.

Kast le dio su apoyo a Piñera e invitó a su electorado a respaldarlo. El hoy presidente electo recibió la ayuda con agrado, a pesar de lo problemático que resulta para su imagen ser asociado con la dictadura. Su apoyo sirvió. Piñera es el presidente y ahora le debe un favor.

Piñera recibe un país más estable del que recibió Bachelet. Según BBC, vienen buenos tiempos para la economía de Chile, pues el cobre, principal producto de exportación, subirá de precio en 2018. Al conocer su triunfo, anunció en un discurso ante miles de seguidores que propondrá grandes acuerdos para ser “el presidente de todos”. “Recibimos este triunfo magnífico con humildad, pero también con esperanza”, dijo Piñera a sus simpatizantes, quienes gritaban "¡Chile se salvó!".

Con el triunfo de Piñera, la izquierda pierde un presidente más en América Latina. Vuelve la derecha a Chile.

El Espectador
Bogotá / Santiago de Chile
Domingo 17 de diciembre de 2017.

La justicia chilena investiga al hijo de la presidenta por tráfico de influencias y uso de información privilegiada

Santiago de Chile. La Justicia chilena incautó un cheque de US$3,5 millones girado a favor de Caval, empresa de la nuera de la presidenta Michelle Bachelet, Natalia Compagnon.

"El cheque quedó bajo orden judicial en poder del notario, con la finalidad de que se cautele su integridad en ese lugar, lo que me parece adecuado", dijo el fiscal jefe de la Región de O'Higgins, Luis Toledo.

El funcionario, quien ya incautó computadores en La Moneda y la casa de Compagnon, investiga si hubo tráfico de influencias en la compraventa de un terreno de 44 hectáreas, comprado en US$10 millones por Caval y vendido en US$15 millones.

El fiscal reveló que está recogiendo diversas informaciones bancarias alusivas a la operación, efectuada en la comuna de Machalí, en la Región de O'Higgins.

Chile: cae apoyo a Bachelet en medio de escándalo de su hijo

La propia presidenta rompió su silencio sobre el caso y aseguró que el gobierno ayuda en la investigación. "Quiero decir que La Moneda ha dado todas las facilidades", dijo.

Bachelet, quien usualmente no habla del caso, hizo la observación luego de que trascendiera que el gobierno entregó a la Justicia el computador que su hijo, Sebastián Dávalos, usaba como ex director sociocultural de la Presidencia.

El escándalo, que derrumbó a su menor nivel el apoyo a Bachelet, estalló luego de que una revista publicara que la nuera de la jefa de Estado recibió un millonario crédito inmobiliario un día después de que la mandataria ganara las elecciones en 2013.

La operación de la empresa Caval, que tenía un patrimonio de US$10.000, fue conversada en una reunión con el dueño de Banco Chile, el multimillonario Andrónico Luksic, a la que también asistió el hijo de Bachelet.

Tras la compra, Caval procedió a vender por US$15 millones las 44 hectáreas adquiridas con el préstamo a una empresa que hoy la demanda por estafa, aduciendo que Compagnon y Dávalos no cumplieron con su promesa de cambiar el uso de suelo de los terrenos.

El escándalo, que indujo la renuncia de Dávalos a la Dirección Sociocultural de La Moneda, estalló en momentos que la Justicia indaga además a decenas de políticos, especialmente de oposición, por recibir pagos irregulares de empresas para campañas políticas.

En medio de la crisis, Bachelet pidió a sus ministros elaborar una ley que regule mejor la relación entre política y negocios.

DPA
Santiago de Chile
Martes 17 de marzo de 2015.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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