La justicia del país centroeuropeo asegura que los directivos ocultaron a sus inversores el impacto financiero que iba a suponer el fraude de las emisiones


Cuatro años después de que estallara en Estados Unidos el llamado escándalo del dieselgate de Volkswagen, la justicia alemana ha acusado al actual consejero delegado de la compañía automovilística, Herbert Diess, al presidente del consejo de supervisión, Hans Dieter Pötsch y al ex director general, Martin Winterkorn, de haber cometido el delito de manipular los mercados al informar a los inversores “deliberadamente demasiado tarde”, sobre los riesgos del escándalo.

La acusación formal de la Fiscalía de Braunschweig, la misma que condenó a la empresa por el escándalo de emisiones, fue dada a conocer este martes a través de una declaración que volvió a remecer los cimientos del mayor constructor de automóviles del mundo, por encontrarse involucrados en la acusación dos de los principales directivos. La Fiscalía ya había presentado una acusación contra Martin Winterkorn en el pasado mes de abril por haber cometido durante su gestión al frente del grupo estafa grave, de vulnerar las leyes de competencia y de abuso de confianza.

"Se acusa a los miembros del Consejo de Administración de Volkswagen AG antes mencionados, antiguos o actuales, de informar deliberadamente demasiado tarde al mercado de capitales sobre las importantes obligaciones de pago del grupo por valor de miles de millones que se derivan del descubrimiento del llamado escándalo del gasóleo, contrariamente a su obligación legal, influyendo de forma ilegal en el precio de las acciones de la empresa”, señala el comunicado de la Fiscalía.

 A fines del mes de septiembre de 2015, Volkswagen tuvo que admitir que había manipulado los sistemas de escape de millones de vehículos diésel en Estados Unidos y Europa. El que fue presidente del grupo desde 2007, Martin Winterkorn, se vio obligado a dimitir por el mayor escándalo de la compañía en sus más de ochenta años de historia. Ahora la acusación de la justicia alemana está centrada en que los directivos deberían haber informado antes de que estallara el escándalo a los inversores del grupo sobre las multas resultantes, que ascendieron a miles de millones de euros.

Los inversores exigen ahora una compensación por la caída del precio de las acciones en ese momento y argumentan que los responsables del grupo deberían haber informado antes al mundo financiero sobre los riesgos de la crisis del gasóleo.

Hans Dieter Pötsch ocupaba el cargo de director financiero del Grupo Volkswagen cuando Martin Winterkorn, entonces presidente del consejo de administración, admitió manipulaciones de gases de escape en motores diésel de automóviles en los Estados Unidos. La magnitud del escándalo no se hizo evidente hasta después: 11 millones de vehículos en todo el mundo se vieron afectados y muchos propietarios de acciones del grupo automovilístico sufrieron pérdidas de precios. Herbert Diess, actual presidente del consejo de administración, se incorporó al Grupo en el verano de 2015 y, en un principio, solo era el responsable de la marca principal de Volkswagen.

La compañía no informó a los mercados financieros hasta el 22 de septiembre de 2015, varios días después de que la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) anunciara su actuación en los Estados Unidos. Sin embargo, ya había habido indicios de irregularidades. Por ejemplo, los sistemas ilegales de cierre para el control de los gases de escape ya fueron objeto de una reunión interna a finales de julio de 2015. A esta reunión asistieron Martin Winterkorn, entonces director general de la compañía, pero también Herbert Diess, actual presidente del consejo de administración de la marca Volkswagen.

Debido al escándalo, el grupo automovilístico tuvo que pagar multas e indemnizaciones por más de 29.000 millones de euros entre 2015 y 2018. Tan solo en 2018, hizo frente al pago de multas impuestas a Volkswagen (1.000 millones) y Audi (800 millones) por la Fiscalía de Braunschweig y Múnich.

Los abogados de Diess, Pötsch y Winterkorn, algo raro en la jurisprudencia, señalaron que sus respectivos clientes no eran responsables del delito de manipular los marcados.

El País
Enrique Müller
Berlín, Alemania
Martes 24 de septiembre de 2019.



La SECt ambién pretende prohibir al exCEO de Volkswagen Martin Winterkorn trabajar en cualquier compañía que cotice en bolsa en Estados Unidos.


Los Ángeles.- El regulador bursátil estadounidense anunció una demanda contra el gigante automotriz alemán Volkswagen (VW), al que acusa de haber recaudado miles de millones en bonos mientras mentía a los inversores sobre las emisiones contaminantes de sus autos.

Desde abril de 2014 hasta mayo de 2015, Volkswagen recaudó 13,000 millones de dólares en bonos y valores respaldados por activos en Estados Unidos, cuando los ejecutivos del grupo sabían que más de 500,000 vehículos en el mercado estadounidense superaban los límites legales de emisiones contaminantes, según una demanda de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) presentada el jueves por la noche en California.

Gracias a eso, VW ha obtenido cientos de millones de dólares en ganancias, dice la SEC.

Para recaudar fondos en los mercados estadounidenses, los emisores "deben proporcionar a los inversores información completa y precisa", argumenta Stephanie Avakian, funcionaria de la SEC.

"Volkswagen ha estado ocultando sus emisiones (contaminantes) durante una década mientras vendía miles de millones de dólares en bonos a inversionistas a precios inflados", dice el organismo.

La SEC tiene la intención de recuperar ganancias indebidas con intereses y multas. También pretende prohibir al exCEO de Volkswagen Martin Winterkorn trabajar en cualquier compañía que cotice en bolsa en Estados Unidos.

En un comunicado, el grupo alemán respondió que considera el caso de la SEC como "incorrecto" tanto desde el punto de vista judicial como fáctico y anunció que se opondrá enérgicamente.

"La SEC intenta un procedimiento sin precedentes relativo a valores solo vendidos a inversionistas conocedores que no se han visto perjudicados y a quienes se les ha pagado a tiempo y en su totalidad con intereses", dijo VW en el comunicado.

El grupo argumenta que el regulador estadounidense no acusa a ninguna persona responsable de emitir bonos por haber sabido que las emisiones de contaminantes excedieron los umbrales permitidos por Estados Unidos, sino que "solo repite las acusaciones no probadas contra del exdirector general de Volkswagen que no participó" en este caso.

El "dieselgate" ha costado hasta ahora más de 31,700 millones de dólares en retiros de vehículos y procedimientos legales al gigante automotriz. La mayor parte de esta suma se pagó en Estados Unidos, donde Volkswagen ha reembolsado a casi medio millón de clientes.

AFP
Los Ángeles Cal. EU.
Viernes 15 de marzo de 2019.

El fondo de inversiones Union Investment, accionista de referencia del grupo alemán, pide la renuncia del nuevo consejero delegado «para poner la dirección en manos de gestores externos»

Impotencia ante las numerosas ramificaciones que crecen en el escándalo del trucaje de motores, descontrol informativo que mantiene al consorcio alemán día tras día en las portadas de la prensa salmón e incapacidad para llevar a cabo una investigación interna que se adelante a las averiguaciones de los organismos estatales.

Estas son las principales quejas de los accionistas de Volkswagen, que esperaban ser informados por la directiva del consorcio alemán en una asamblea programada para el 9 de noviembre, pero que finalmente fue cancelada, y que se van enterando por los periódicos de la escalada de la crisis. Uno de sus accionistas de referencia, el fondo de inversiones Union Investment, ve ya colmada su paciencia y pide la dimisión del nuevo consejero delegado, Matthías Müller, «para poner la dirección en manos de gestores externos».

«Sería mejor optar por un candidato externo a la dirección», ha pedido el directivo del tercer mayor fondo de inversiones alemán, Ingo Speich, que aclara que no se trata de culpar a Müller del desastre, pero que insiste en que «para Volkswagen es urgente recuperar la confianza de los mercados financieros y con esta gestión de la crisis es imposible».

Müller llegó desde Porsche en septiembre para dirigir la compañía a través de la peor crisis de su historia y dar la vuelta al estilo de dirección impuesto en la compañía por Martin Winterkorn y sus predecesores durante décadas.

«El señor Müller ya era parte de Volkswagen desde antes», explica Speich en una entrevista concedida a Financial Times, «tenía un puesto directivo en Porsche y Porsche utilizó también motores trucados que naturalmente tomaban de las estanterías de Volkswagen, por lo que de alguna manera está implicado».

Spech critica además una «mala política de comunicación» que no ha «identificado a los causantes del escándalo para recuperar la confianza en la gestión» y considera también inapropiado el nombramiento de Hans Dieter Pötsch como jefe financiero. Su propuesta consiste en buscar gestores independientes que no hayan tenido hasta ahora nada que ver con la compañía y que por tanto puedan entrar a saco y aclarar responsabilidades cuanto antes.

ABC.es
Rosalía Sánchez
Corresponsal en Berlín
Domingo 15 de noviembre de 2015.

Los trabajadores de VW deben ser rescatados, no la empresa, coinciden los analistas

Las buenas cifras del sector automotriz no serían afectadas por el escándalo de Volkswagen. Sus trabajadores, sin embargo, podrían pagar las consecuencias

Ciudad de México.- El escándalo de Volkswagen podría afectar seriamente al sector manufacturero mexicano que, posterior a la crisis de 2009, ha mostrado las cifras más estables y positivas, gracias a la industria automotriz. Sin embargo, especialistas recomiendan que el Gobierno federal tome ya cartas en el asunto, pues los primeros afectados serán los trabajadores y sus familias.

Desde 2013 y hasta el primer semestre de 2015, el valor de las exportaciones de la industria automotriz, fue tres veces el de las exportaciones de productos petroleros. También representó, de acuerdo con información de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), 3.7 veces los ingresos por remesas y 4.8 veces los ingresos por turismo.

El escándalo que enfrenta la automotriz alemana, de acuerdo con Eduardo Solís Sánchez, presidente de la AMIA, no afectará las inversiones, la producción ni las exportaciones de la industria automotriz del país.

Pero otros especialistas no piensan igual.

Las condiciones por las que atraviesa la empresa alemana sí son un riesgo para la industria y especialmente para los trabajadores, consideró Miguel Ángel Rendón Valdés, director general de Saldívar y Rendón Consultores SC.

“Lo que le toca hacer al gobierno mexicano, y más concretamente a las autoridades de Puebla, lugar donde está ubicada una de las principales plantas de Volkswagen, es la de tomar medidas precautorias ante una posible crisis de empleo que pudiera derivar de esta situación”, expuso.
El consultor agregó que el sector en general deberá continuar estable y con un crecimiento sostenido, ya que todo el escándalo repercutirá en la producción de Volkswagen y, en consecuencia, el resto de las automotrices podrían verse beneficiadas por el reparto en la demanda “derivada de la desconfianza, escepticismo y especulación de los consumidores”, que optarán por la compra de otras marcas.

En México, 11 estados concentran la operación de 11 plantas automotrices de ocho empresas armadoras de nivel internacional: Nissan, General Motors, Volkswagen, Toyota, Honda, Mazda, Ford Motor y Chrysler, de las que sobresalen en números las primeras tres.

Al respecto, Francisco Búrquez Valenzuela, Senador por el Partido Acción Nacional (PAN), consideró que gran parte de las posibles consecuencias serán un castigo del consumidor, pero también podría ser una oportunidad para que México reconsidere la dependencia que ha forjado en el sector automotriz.

En 2020 se estima una producción anual de 5 millones de unidades, un nivel de exportación cercano a los 4 millones de unidades, “muy por encima de los 2 millones que exportamos y 3 millones que fabricamos”, comentó en entrevista para SinEmbargo.

En el caso de Volkswagen, las consecuencias podrían recaer en Puebla, donde se fabrican tres de los cinco modelos en los que la automotriz alemana admitió haber manipulado un software para medir la emisión de gases contaminantes.

Actualmente, la entidad genera el 40 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) con la producción automotriz, y Volkswagen es la mayor empresa de Puebla. Incluso acaba de anunciar una inversión de 700 millones de dólares para el modelo Golf (uno de los implicados junto a Jetta y Beetle) y para Ciudad Audi.

Volkswagen es uno de los motores de crecimiento económico con las que cuenta la entidad poblana.

Según información publicada por El Huffington Post, aunque los empleados en México desconocían que el software estaba manipulado, es un hecho que aquí se armaron 40 mil unidades con ese sistema, entre 2009 y 2015.

Al respecto del caso de Puebla, Rendón Valdés consideró que de la afectación particular antes mencionada, se puede desencadenar la pérdida de empleos por un recorte en gastos fijos por parte de la empresa, lo que tiene consecuencias directas en los empleos, por lo que el gobierno tendría que generar una búsqueda para el reacomodo de la fuerza trabajadora en obra pública o empezar a negociar con otras empresas armadoras la contratación de ellos.

“El Gobierno federal no debe defender a una marca que defraudó y mintió; el Gobierno no debe salir a defenderlos, sino salir a apoyar al trabajador que por ende de estas malas decisiones directivas, se verá afectado. Se debe buscar la forma de generar alianzas con otras empresas, o en el mismo gobierno a través de obra pública, para generar y auspiciar la pérdida de empleo que pueda darse”, explicó.

El sector automotriz en México

México es una plataforma de producción y exportación estratégica para la empresa alemana. Volkswagen presume que su planta instalada en Puebla desde 1964 es la más grande de América del Norte y actualmente emplea a 78 mil personas de manera indirecta y directa.

México es el octavo productor mundial de vehículos, el cuarto exportador de autos, el quinto productor más grande y también, el quinto en exportación de autopartes y los estimados de crecimiento para 2015 prometen buenos números, ya que se prevé la fabricación de 3 millones 500 mil vehículos, contra los 3 millones 219 mil de 2014.

La fabricación de unidades al primer semestre del año sumó un millón 727 mil 557 vehículos, que significa 8.1 por ciento más que en igual periodo de 2014, mientras que las exportaciones ascendieron a un millón 405 mil 458 unidades, que representan 10.4 por ciento más que enero-junio del año pasado.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), del total de industrias reportadas para el sector automotriz, 2 mil 559 unidades económicas son dedicadas a la manufactura de componentes automotrices, automóviles, camiones, carrocerías y remolques.

Cabe señalar que el ensamble de las unidades es manual, y de acuerdo con ex trabajadores, podría considerarse una práctica artesanal, ya que hay pocos robots en las plantas, por lo que a medida que la industria ha crecido, también lo ha hecho la demanda de mano de obra y una de las características que inversores extranjeros ven en México y no sólo en el sector automotriz, son los bajos salarios que pueden pagarse, derivado de la poca generación de empleos y de sindicatos independientes.

En lo que respecta al mercado interno de vehículos ligeros, las cifras de los más recientes que corresponden al mes de agosto, mantienen tasas de crecimiento positivas, y de acuerdo con la AMIA, “los mejores niveles históricos tanto para un mes de agosto como para su acumulado”.

En el octavo mes del año se vendieron 112 mil 38 unidades, 7.9 por ciento más que los vehículos comercializados en agosto de 2014. Así, el acumulado de enero a agosto de 2015, suma 833 mil 577 unidades, crecimiento de 19 por ciento en relación al mismo período de 2014.

Durante los primeros ocho meses del año, los vehículos ligeros que México vendió al exterior fueron enviados principalmente a Estados Unidos, representando el 70.9 por ciento del total de las exportaciones; como segundo destino se tuvo a Canadá con el 11.1 por ciento, y en tercer lugar está Alemania con el 3.7 por ciento, destaca la AMIA.

“En el sector automotriz las crisis son duraderas. Es fuerte el caso, por el tamaño de la armadora de Puebla […] el gobierno debe ser muy precautorio en el apoyo que se le da a los trabajadores y a las familias, y sosteniendo que fue Volkswagen quien se equivocó”, expuso Rendón.
De acuerdo con el estudio “Explosión de la Industria Automotriz en México: De sus encadenamientos actuales a su potencial transformador”, México tiene los costos laborales más bajos entre 18 países. El salario para los obreros en las líneas de producción es de 3.95 dólares por hora, frente a lo que se gana en Taiwán, 7.5 dólares; Polonia, 7.8 dólares; Hungría, 9 dólares; Brasil, 11.4 dólares y República Checa, 11.5 dólares. La comparación es más fuerte frente a los ingresos por hora de los trabajadores en Alemania, 52 dólares; Bélgica, 41.7 dólares; Canadá, 40.4 dólares; Austria, 39 dólares y Reino Unido, 35.8 dólares.

Finalmente, el Senador Búrquez, puntualizó que el escándalo afecta globalmente, pero no a México, y sostuvo: “nosotros tenemos nuestros propios problemas de imagen: un gobierno corrupto y un sistema económico que sigue siendo muy rígido”.

Sin Embargo
Daniela Barragán
Ciudad de México
Lunes 5 de octubre de 2015.

Winterkorn podría afrontar problemas legales si se demuestra que conocía el engaño

Al presentar su dimisión como presidente de Volkswagen, Martin Winterkorn argumentó que se marchaba por el bien de la compañía. “A pesar de que yo no fui consciente de ninguna mala actuación”, aclaró el pasado miércoles. La cúpula de la empresa apoyó esta afirmación con la que el ejecutivo dejaba limpio su nombre. Según varias informaciones publicadas el domingo por la prensa alemana, Volkswagen habría sido avisada al menos en dos ocasiones —en 2007 y en 2011— del mecanismo diseñado para engañar a las autoridades medioambientales.

El primer caso se remonta a 2007, año en el que Winterkorn llegó a la cima de Volkswagen. Según publica la edición dominical del Bild, Bosch, la fabricante del software con el que Volkswagen esquivó durante años la normativa sobre gases contaminantes, avisó al gigante de la automoción de que ese mecanismo, pensado solo para las pruebas de emisiones de gases y no para un uso continuado en carretera, era ilegal.

Más grave aún puede ser la revelación del Frankfurter Allgemeine am Sonntag, que informa de una alerta desde dentro de la compañía. Un empleado avisó en 2011 de la “violación de la ley” que suponía el mecanismo que se estaba introduciendo en los vehículos con motor diésel. Según el periódico de Fráncfort, que cita fuentes internas del Consejo de Supervisión, nadie ha dado una respuesta satisfactoria a la pregunta de por qué nadie reaccionó. La empresa solo reconoció la estafa cuatro años después, cuando las autoridades estadounidenses ya estaban tras la pista. No está claro aún si estos avisos llegaron hasta el máximo ejecutivo de Volkswagen, pero sí suscitan dudas sobre su comportamiento por acción u omisión.

La cuestión de qué, cómo y cuándo sabía Winterkorn no afecta tan solo a su honor. Si se demostrara que el hombre que convirtió a Volkswagen en el líder de ventas mundial impulsó, o al menos permitió, las malas prácticas, las consecuencias serían penales. También podría verse obligado a responder con parte de su fortuna a las demandas a las que se enfrenta la empresa en varios países del mundo.

Winterkorn era hasta ahora el ejecutivo mejor pagado de Alemania, con un sueldo que el año pasado ascendió a 16,6 millones de euros y una pensión de 28,6 millones. Al mando de la empresa desde 2007, era conocido por su obsesión por los detalles técnicos de cada modelo. El pasado viernes, cuando la empresa de Wolfsburgo nombró a Matthias Müller nuevo presidente, el Consejo de Supervisión señaló como responsables del escándalo a “un pequeño grupo de empleados”.

Calendario urgente

Mientras se dilucidan las responsabilidades personales, las autoridades alemanas exigen a Volkswagen que presente el 7 de octubre un calendario en el que detalle cómo planea subsanar la manipulación de las emisiones de gases contaminantes en sus vehículos. En caso contrario, los vehículos afectados podrían perder su homologación, lo que supondría que no tendrían permiso ni para ser vendidos ni para circular. En una carta desvelada por el Bild, la Oficina Federal de Vehículos de Motor exige al departamento legal de Volkswagen, un “plan temporal con medidas vinculantes” para que todos sus vehículos en Alemania cumplan con los límites legales de emisiones de gases contaminantes.

El escándalo empresarial podría tener también implicaciones políticas. El Gobierno alemán se ha esforzado en los últimos años por apoyar en Bruselas las reclamaciones de empresas como Volkswagen. El Ejecutivo de Angela Merkel manejaba papeles internos en los que abogaba por posponer hasta 2021 la implantación de pruebas de gases contaminantes más estrictas para toda la UE, en lugar del plazo previsto para 2017.

El País
Luis Doncel
Berlín, Alemania
Domingo 27 de septiembre de 2015.

Las acciones de Volkswagen se desplomaban hoy en la bolsa de Fráncfort y caían hacia las 13:10 horas GMT un 20 %, hasta 129.95 euros.

Fráncfort.- Volkswagen, el mayor fabricante automovilístico del mundo, dejará de vender automóviles con motor diesel TDI de cuatro cilindros en EU, tanto nuevos como usados, tras reconocer haber manipulado los datos de emisiones contaminantes, informó hoy un portavoz.

Las acciones de Volkswagen se desplomaban hoy en la bolsa de Fráncfort y caían hacia las 13:10 horas GMT un 20 %, hasta 129.95 euros.

La noticia ha impactado a los inversores en Fráncfort y generado pérdidas en bolsa de otras compañías del sector automovilístico.

El fabricante de neumáticos Continental caía un 4 %, Daimler perdía un 2 % y BMW lo hacía un 1.5 %.

En la sesión matinal, la bolsa de Fráncfort perdió unos 15,000 millones de euros en capitalización bursátil.

La multa a la que se podría enfrentar Volkswagen en EU asciende a 18,000 millones de dólares, además del daño incalculable para su imagen.

El vicecanciller y ministro de Economía alemán, el socialdemócrata Sigmar Gabriel, calificó de "terrible" la manipulación de los niveles de gases contaminantes de los vehículos diesel de Volkswagen, pero descarta que vaya a tener efectos duraderos en el conjunto de la industria automovilística alemana.

"Está claro que es un acontecimiento terrible", dijo el vicecanciller alemán.

Pero "estoy seguro de que la empresa lo explicará rápidamente y por completo y que reparará rápidamente los daños", según Gabriel.

La Comisión Europea también espera que se aclare pronto el caso de manipulación de datos de emisiones de gases contaminantes de VW.
Volkswagen, que ha reconocido la manipulación, ha iniciado una investigación externa después de que la Agencia de Protección Medioambiental de EU (EPA) le acusara de haber utilizado software para manipular los estándares medioambientales en exámenes sobre emisiones contaminantes.

Volkswagen todavía no ha especificado cuántos modelos estarán afectados por la medida.

Algunos modelos que incluyen esta versión TDI (Turbo Direct Injection-Turbo inyección directa) diesel son, por ejemplo, el Golf, Jetta, Passat o Beetle de VW y el Audi A3.

El presidente de Volkswagen, Martin Winterkorn, cuyo contrato al frente de la compañía había sido prolongado recientemente hasta finales de 2018, lamentó en un comunicado haber roto la confianza de los clientes.

Algunos analistas descartan una solución a corto plazo y por ello han dejado de recomendar las acciones de Volkswagen.

Además, algunos expertos automovilísticos y asociaciones de protección medioambiental han pedido la dimisión de Winterkorn, cuyo contrato expira a finales de 2016.

Winterkorn, de 68 años, presentará al consejo de supervisión de Volkswagen el viernes la nueva estrategia de la compañía.

EFE
Fráncfort, Alemania
Lunes 21 de septiembre de 2015.

Los recursos se destinarán para la producción de su vehículo todoterreno Tiguan.

La firma automotriz alemana Volkswagen prevé anunciar la próxima semana inversiones por 1,000 millones de dólares en su planta del central estado de Puebla en México, que destinará a la fabricación del todoterreno compacto Tiguan, dijo el jueves una fuente familiarizada con el tema.

Las ventas de la automotriz alemana superaron los 1.5 millones de vehículos a través de varias marcas en los dos primeros meses de este año, dijo el lunes pasado el presidente ejecutivo Martin Winterkorn.

Volkswagen  ha tenido un "prometedor inicio" del año, aseguró Winterkorn en un evento en Ginebra previo a la feria anual del automóvil.

El mayor grupo automotriz de Europa dijo en febrero que se preparaba para un "año desafiante", tras reportar que las ventas en su marca central bajaron por cuarto mes consecutivo en enero.

El miércoles la estadounidense General Motors informó que invertirá 87 millones de dólares en su planta de San Luis Potosí.

En más inversiones automotrices, en enero pasado la agencia Reuters informó que la japonesa Toyota planea abrir una planta de ensamblaje en México en el estado de Guanajuato o en sus alrededores.

Otra compañía que decidió abrir una nueva planta en el país fue la surcoreana Kia Motors, que en agosto de 2014 anunció una inversión de 1,000 millones de dólares para una unidad ensambladora.

Reuters
Ciudad de México
Jueves 05 de marzo de 2015.

 

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