El primer ministro Justin Trudeau, y su gabinete deberán establecer la fecha en que la medida comenzará a tener vigor

El Senado de Canadá aprobó hoy la legalización de la marihuana con fines recreativos, un día después de que fue aprobada por la Cámara baja y abrió el camino para su libre producción y consumo desde septiembre.

Tras el voto del Senado, que podía demorar, pero no impedir la sanción, la ley deberá ser homologada por el gobernador general, que representa a la reina Isabel, pero ese paso no es más que una formalidad.

Ahora, el primer ministro Justin Trudeau, y su gabinete deberán establecer la fecha en la que la medida comenzará a tener vigor.

Canadá puso fin a la prohibición que pesaba sobre el cannabis desde 1923. El uso medicinal estaba permitido desde 2001.

Canadá es el primero de los países del Grupo de los Siete G7 en autorizar el libre consumo y producción de la marihuana recreativa; cinco años después que Uruguay se convirtiera en el primer país del mundo en dar ese paso.

AFP
Ottawa, Canadá
Martes 19 junio de 2018.

 

De acuerdo con el informe de BDS Analytics, las ventas de cannabis con fines recreativos alcanzará los 3 mil 700 mdd este año y se espera que la cifra se incremente a 5.1 mil millones para 2019.

 

Los Ángeles.- La venta legal de marihuana para usos recreativos dio inicio hoy en California, con grandes promocionales y enormes filas en los lugares autorizados, donde se congregaron compradores ansiosos por adquirir el enervante.

Un número relativamente pequeño de negocios comenzó este lunes a vender marihuana, pero se espera que aumente en los próximos días y semanas, debido a que California emitió decenas de permisos a minoristas en zonas como West Hollywood, que empezarán a operar hasta el martes.

Eso hizo que las tiendas autorizadas de Santa Ana fueran la opción más cercana para los angelinos interesados en comprar marihuana en el día de Año Nuevo, o acudir a San Diego o Palm Springs.

Cientos de clientes, desde personas mayores hasta un joven en pijama, aguardaron este lunes en un comercio más de una hora para comprar dispositivos, cremas tópicas y alimentos con marihuana.

En el norte del estado, el alcalde de Berkeley, Jesse Arreguin, y la senadora estatal Nancy Skinner, acudieron a una ceremonia de corte de cinta, al comenzar la venta legal de marihuana este día.

El Berkeley Patients Group, uno de los dispensarios más antiguos del país, recibió una fila de clientes formados desde antes del amanecer, al igual que el dispensario Harborside, en la cercana ciudad de Oakland.

Para vender cannabis en enero, para uso recreativo o médico, los comercios deben contar con una licencia estatal y aprobación local, que la ciudad de Los Ángeles no ha comenzado a emitir, lo que generó inquietud entre algunos dispensarios de marihuana medicinal.

La Oficina de Control de Cannabis de California tramitaba solicitudes y licencias después que la venta minorista de marihuana se volvió legal en las vacaciones de Año Nuevo para los adultos mayores de 21 años, que pueden poseer hasta una onza y hasta seis plantas en casa desde este lunes.

El portavoz Alex Traverso descartó algún problema en las aproximadamente 100 tiendas en todo el estado que comenzaron a vender la marihuana este lunes.

"Ser parte de la historia es algo asombroso", dijo Robert Taft Jr., fundador del dispensario de marihuana medicinal 420 Central en Santa Ana.

"Probablemente sea el día más activo en nuestra historia de siete años", dijo Matt Lucero, dueño de Buddy's, un dispensario de marihuana de uso médico en San José, que posee la primera licencia emitida por California para vender también marihuana recreativa.

California es el sexto estado en permitir la venta de marihuana para uso recreativo en Estados Unidos, y como difundió la publicación New Frontier Data, que rastrea la industria del cannabis en su Informe Anual 2017, "el cannabis ahora es legal en el estado más poblado del país".

Con California, el consumo recreativo de mariguana es ahora legal en toda la costa del Pacífico de Estados Unidos, junto con Washington y Oregon, y en el resto del país en Colorado, Alaska y Nevada.

Para el gobierno federal, sigue siendo ilegal el consumo y transporte de marihuana a través de las fronteras estatales, en avión o por correo.

Se pronostica que la industria en California alcanzará los siete mil millones en unos pocos años, más de los 6.6 mil millones de todo el mercado legal de cannabis en los Estados Unidos en 2016, según New Frontier Data.

Notimex
Los Ángeles California EU.
Lunes 1 de enero de 2018.


•    California estrena en 2018 el mayor mercado de marihuana legal recreativa del mundo

•    El comercio de cannabis para uso recreativo comienza el 1 de enero en un estado de 39 millones de habitantes con impacto global


Uno de cada cinco estadounidenses tendrá acceso a marihuana legal a partir del lunes, cuando California se incorpore a la lista de estados que permiten el comercio y consumo de marihuana para uso recreativo. Con las campanadas de Nochevieja, California, el estado más poblado de EE UU, se convierte en el mayor mercado de marihuana legal del mundo. El momento es considerado por los defensores de la marihuana como el punto de no retorno en el camino hacia la despenalización.

California aprobó en referéndum la legalización de la marihuana recreativa en noviembre de 2016, en las mismas elecciones que ganó Donald Trump. Las reglas básicas del comercio de marihuana en California desde el 1 de enero son estas. Los mayores de 21 años pueden comprar hasta una onza (28,5 gramos) por persona cada vez, en tiendas autorizadas. Solo se puede tener una onza, por lo tanto, para comprar más hay que usar el producto o dárselo a alguien (los particulares no pueden vender). No se puede fumar en público ni a menos de 300 metros de un colegio o parque infantil, de acuerdo con las ya de por sí leoninas leyes californianas sobre el tabaco. Tampoco conduciendo. Se pueden cultivar hasta seis plantas en casa. El producto no puede salir del estado, ni siquiera por las fronteras con Oregón y Nevada, donde también es legal.

El estado cobrará un 15% de impuestos sobre la venta. Los municipios pueden añadir sus propios impuestos (10%). Cada planta de marihuana legal estará identificada. La autorización a los dispensarios de marihuana depende de las autoridades locales. Mientras ciudades como San Francisco o San Diego ya han autorizado decenas de comercios, Los Ángeles no empezará a hacerlo hasta enero, lo que retrasará la puesta en marcha real.

Hasta que pase al menos un año no se tendrán claras las cifras del negocio. La estimación más baja es que el mercado legal ascenderá a 5.800 millones de dólares en 2016, según la consultora especializada en marihuana Arcview. Otras estimaciones lo elevan a 11.000 millones al año. En cualquier caso, desde hace unos dos años el estado vive una verdadera fiebre del oro verde en torno al nuevo mercado. “Este es el momento de meterse, es una vez en la vida”, decía a EL PAÍS Dan Humiston, organizador de la feria cannabis World Congress, en Los Ángeles el año pasado. “Hay una industria que está emergiendo y necesita gente, necesita negocios”.

Con la apertura del mercado en California se agudizarán además las contradicciones legales en torno a la marihuana en Estados Unidos. La planta es considerada una sustancia ilegal al mismo nivel que la heroína por el Gobierno federal. Es decir, que es ilegal en Estados Unidos pero legal en ocho estados, y a su vez ilegal en algunas ciudades de esos estados, donde los políticos locales se niegan a facilitar su comercio. Formalmente, el FBI puede detener a cualquiera que compre o venda marihuana que es perfectamente legal en su estado, con el tique de compra en la mano y al corriente de impuestos.

La actitud del Departamento de Justicia con los estados donde es legal la marihuana era la de una especie de pacto entre caballeros durante el Gobierno de Barack Obama. Mientras se mantenga el orden, solo se persigue a los que aprovechan el mercado para convertirse en grandes narcotraficantes. Pero con el nuevo fiscal general, Jeff Sessions, eso puede cambiar. A finales de noviembre, Sessions dejó claro que la ley está para aplicarla y que él personalmente considera la marihuana una sustancia perjudicial que no se debe normalizar. No hay una directriz definitiva aún, pero la actitud de Sessions mantendrá sobre el mercado de marihuana, al menos los primeros meses, una inquietante espada de Damocles para los comerciantes.

California fue el primer estado en aprobar el uso medicinal de la marihuana, en 1996. Desde entonces, 28 estados han hecho lo mismo. En California existen más de 200 dispensarios, regulados por los municipios, donde básicamente se puede comprar legalmente con un carnet de paciente y una receta médica. La ley es un coladero y esa receta se obtiene sin problemas. Pero ese sigue siendo un submercado que nunca ha salido de las sombras y está sujeto a cierta arbitrariedad de la fiscalía.

Cuando llegó el momento de la legalización total, los californianos lo rechazaron en las urnas en 2010. Fue Colorado, en 2012, el primero en aprobar la legalización y convertirse en un laboratorio de lo que pasaría, sobre todo en dos frentes, el sanitario y el fiscal. En el primero, Colorado no ha visto un aumento en sobredosis de otro tipo de drogas ni del crimen asociado a las drogas, pero hay preocupación de la policía por otros efectos, por ejemplo, la dificultad de detectar a los conductores bajo los efectos de la marihuana.

En el aspecto fiscal, que es el principal incentivo de los gobiernos para plantearse la legalización, Colorado presumió de unos envidiables 135 millones de dólares en impuestos a la marihuana en 2015, un 77% más que en 2014 y el doble de la recaudación por el alcohol. El Gobierno de California estima que los ingresos fiscales pueden llegar a los 1.000 millones al año en un estado cuyas cuentas públicas son siempre anémicas. El secretario del Tesoro ha llegado a plantear crear un banco para poder gestionar los ingresos del cannabis.

Desde entonces, otros seis estados han aprobado el comercio y consumo de marihuana recreativa: Washington, Oregón, Nevada, Alaska, Washington DC, Massachusetts y Maine (estos dos comienzan en 2018). Pero el más grande de ellos, el estado de Washington, tiene 7,2 millones de habitantes. California tiene 39 millones de habitantes, una economía del tamaño de Francia, 270 millones de turistas al año, frontera terrestre con México y los puertos de entrada del comercio con China. A partir del lunes, este pequeño experimento se vuelve global.

El País
Pablo Ximénez de Sandoval
Los Ángeles, California, EU.
Viernes 29 de diciembre de 2017.


El mandatario anuncia en la ONU un viraje en la visión de la lucha contra las drogas

La guerra contra las drogas no ha logrado inhibir la producción, el tráfico, ni el consumo de drogas en el mundo


México ha dado un nuevo paso en la regulación de la marihuana. El presidente, Enrique Peña Nieto, abrió la puerta a la legalización de la cannabis para uso médico. “Debemos asegura la disponibilidad y un mejor acceso de las sustancias controladas para fines médicos y científicos”, dijo el mandatario la mañana del martes en la tribuna de la Organización de las Naciones Unidas, en una sesión especial dedicada al problema de las drogas en el mundo.

Peña Nieto anunció que su Gobierno dará a conocer en los próximos días las acciones específicas para regular el uso medicinal de marihuana. El presidente reconoció que este viraje se derivó de una serie de foros que su Administración llevó a cabo en todo el país tras el histórico fallo de noviembre de 2015 de la Corte Suprema, que permitió a cuatro personas cultivar y consumir marihuana. “Los participantes de aquellos foros expusieron la importancia de elevar la cantidad de marihuana que puede ser considerada para uso personal con la finalidad de no criminalizar a los consumidores”, dijo el mandatario.

El presidente, que confirmó in extremis su asistencia a la sesión especial, dijo que México ha sido una de las naciones más comprometidas en la guerra contra las drogas. Sin embargo, reconoció que esta batalla iniciada en la década de los setenta por el presidente Richard Nixon ha fracasado. “No ha logrado inhibir la producción, el tráfico ni el consumo de drogas en el mundo”, afirmó. Peña Nieto dijo que su país, que ha acumulado en la última década más de 100.000 muertes relacionadas a la lucha contra el narcotráfico, ha pagado “un precio excesivo” por el prohibicionismo.

México, Colombia y Guatemala fueron los países promotores de esta conferencia, la primera en su tipo desde 1998. Los países americanos formaron un bloque que busca poner fin al derramamiento de sangre vinculado al narcotráfico. La ONU adoptó al inicio de la sesión una resolución que reconoce la autonomía de los países para aplicar con más flexibilidad las convenciones internacionales sobre la materia.

Grandes potencias como Rusia y China se han opuesto a flexibilizar las normas de regulación global de estupefacientes y prefieren dar más peso a la represión. Irán y Arabia Saudí van más allá y contemplan la pena de muerte como castigo a quienes consuman drogas, un asunto que fue pasado por alto en la resolución adoptada.

Peña Nieto presentó un decálogo de medidas. Entre ellas se encuentra que el consumo de drogas sea tratado como un “problema de salud” que debe ser atendido con mecanismos de prevención y soluciones terapéuticas y no con “instrumentos penales”. El presidente también prometió que los delitos relacionados con drogas no deben ser castigados con sanciones desproporcionadas. “Se deben privilegiar penas proporcionales y alternativas al encarcelamiento”, dijo el mandatario..

Alejandro Gaviria, ministro de Salud de Colombia, advirtió en un evento paralelo con la sociedad civil que la nueva realidad en la lucha contra la droga plantea nuevos retos para la estrategia que deben emprender. “Todos tenemos la inercia de romper con las políticas que han fracasado”, señaló. Colombia reguló el pasado diciembre el cultivo, producción y venta de productos de marihuana para usos médicos. El ministro insistió que deben diseñarse políticas eficaces en el ámbito de la salud pública. El congresista Alejandro Encina dijo que Colombia “pasó de ser un país de tránsito a uno productor y ahí comenzó el derramamiento de sangre”.

Jan Eliasson, secretario general adjunto de las Naciones Unidas, admitió que la cuestión de la droga es “sensible y controvertida”, y agregó que ningún país puede resolver por sí solo los problemas asociados con el narcotráfico. La clave de ahora en adelante está en “lograr un equilibrio entre seguridad y salud pública”.

El presidente de la Asamblea General, Mogens Lykketoft, pidió a los gobiernos que se escuchen los unos a los otros “porque cada país afronta el problema y sus soluciones de una manera diferente”. “Debemos entender lo que nos separa para construir sobre las acciones con funcionan”, concluyó.

Todos los oradores de la primera jornada de la sesión especial insistieron en que el éxito de las nuevas políticas que los países adopten dependerá de un esfuerzo global conjunto, lo que incluye que los países consumidores reduzcan su demanda de drogas ilícitas. “Transitemos de la mera prohibición a una efectiva prevención y una eficaz regulación. Miles de vidas dependen de ello”, dijo Peña Nieto al finalizar su intervención.

El flagelo de la droga

Naciones Unidas calcula que hay 27 millones de personas adictas a la droga en todo el mundo. Casi la mitad son a estupefacientes que se inyectan, como la heroína, y un 13% sufren enfermedades transmisibles como el Sida. Es una lacra que no para de crecer y que arrastra con la vida de cerca de 200.000 personas cada año. Eso sin contar con el derrame de sangre de la guerra declarada contra el narcotráfico.

Los recursos destinados al combate del negocio ilícito de las drogas son enormes y suponen un lastre cada vez mayor para los presupuestos nacionales en materia de seguridad. Es también un problema de salud pública, por eso las víctimas piden a los líderes reunidos en Nuva York que se preste más atención a este aspecto y a los derechos humanos, al tiempo que se abandona el enfoque prohibicionista y represivo.

El País
Sandro Pozzi
Luis Pablo Beauregard
Nueva York / México
Martes 19 de abril de 2016.

En ese país ya hay un movimiento por la legalización de esa hierba para diferentes usos.

En Washington, la capital de EE. UU., se aprobó el uso recreativo de la marihuana, pero la última palabra en este caso la tendrá el Congreso.

En junio de 1971, y hablando desde la Casa Blanca, el entonces presidente Richard Nixon declaró una guerra frontal contra las drogas tras indicar que constituían una amenaza para la seguridad nacional del país. Entre las primeras medidas que tomó fue la de clasificar a la marihuana en la categoría número uno de las listas de sustancias prohibidas en EE.UU., en compañía de otras pocas como la heroína.

Y aunque 45 años después esta droga sigue estando en la misma categoría, ha sido enorme el cambio de la sociedad estadounidense frente a la otrora yerba maldita.

Una nueva prueba de ello emergió esta semana durante las elecciones de mitad de término. Dos estados, Alaska y Oregon no solo le legalizaron el consumo con fines recreativos de esta sustancia sino que dieron poder a sus líderes para reglamentar la producción y venta, como si trata de un negocio de panes.

Estos dos estados se suman a otros dos, Colorado y Washington, que dieron este mismo paso en las elecciones de hace dos años. Y varios más están en cola pues al menos seis estados, entre ellos California, Massachusetts, Maine, Nevada y Arizona, planear realizar referendos con el mismo objetivo en los comicios de 2016.

Más sorprendente aún - si eso es posible- es que Washington, la propia capital de EE.UU. y donde está la sede el gobierno y el Congreso, aprobó también durante este ciclo electoral la legalización del consumo con fines recreativos y hasta el cultivo de una cantidad limitada de plantas para uso personal.

Y lo hizo por abrumadora una abrumadora mayoría: casi el 70 por ciento dijo que SI a la iniciativa durante los comicios de este martes. Todo una ironía pues sucede en el patio delantero de la nación que más recursos ha gastado (8.000 millones de dólares anuales) tratando de reprimir la producción, tráfico y consumo de drogas no solo en EE.UU. sino en el mundo entero.

El único revés que sufrió el movimiento pro marihuana -pues ya es todo un movimiento- fue en Florida donde los electores rechazaron una propuesta para autorizar el uso de la marihuana con fines medicinales. Pero aún allí la derrota tuvo sabor a triunfo ya que el 57 por ciento de la población dio su visto bueno pero no ganó pues en este estado se requiere una votación superior al 60 por ciento cuando se trata de una modificación constitucional.

En total, y eso habla claro del profundo cambio por el que atraviesa EE.UU., más de la mitad de los estados (33 entre 50) han aprobado normas que autorizan el uso de la hierba con fines medicinales en los últimos 15 años.

¨La situación se está transformando y rápido. Si me hubiese preguntado hace 5 años si la casa del jefe de la política antidrogas (Washington) iba a legalizar hubiese dicho que no. Pero aquí estamos. Ahora es el Congreso el que debe actuar¨, sostiene Michael Collins, de la Alianza para la Política sobre Drogas, y uno de los que promovió el referendo en la capital de EE.UU.

Es precisamente allí, opinan la mayoría, donde tiene que darse el próximo gran cambio. De acuerdo con los sondeos, el último de Pew Center en agosto de este año, una mayoría de los estadounidenses (el 54 por ciento) está de acuerdo con que esta droga debe ser legalizada. En marcado contraste con los resultados de hace dos décadas cuando casi el 70 por ciento se oponía.

Pese a ello -y al movimiento pro legalización que sigue propagando por todo el país-, la marihuana sigue estando prohibida a nivel federal y todavía están vigentes fuertes sanciones que incluyen cárcel para los infractores.

El presidente Barack Obama ha optado por obviar este contradicción ordenando a las autoridades federales -que están bajo su mando- no aplicar la ley en aquellos estados done se ha bendecido el uso de marihuana con fines medicinales o recreativos.

En otras palabras, mirar para otro lado mientras se evalúan las experiencias de estos estados con despenalización y legalización. Pero se trata de una solución a medias que solo puede ser alterada por el Congreso nacional.

Nada grave ha pasado -dice Collins- desde que se comenzó a implementar la medida en estos estados. El cielo no se ha caído. Ahora el Congreso es el que debe actuar. No buscamos que legalicen la marihuana a nivel federal sino que se permita a los estados tomar sus propias decisiones al respecto¨.

De hecho, según el activista, en el legislativo ya se vienen moviendo una serie de iniciativas que van en esta dirección. ¨Hay un reconocimiento de que hay un problema con la ley federal y no son solo demócratas sino muchos republicanos. Mientras llegan a una decisión, seguiremos usado la estrategia que hemos empleado hasta ahora, y que es muy similar a la que se ha usado para el matrimonio gay: ir ganando batallas estado por estado¨, remata Collins.

El Tiempo
Sergio Gómez Maseri
Corresponsal en Washington, EU
Domingo 9 de noviembre de 2014.

El escritor y filósofo español analiza el proceso de paz y lo que debe venir para Colombia

El filósofo español Fernando Savater es uno de los grandes pensadores de nuestra época. Estuvo en Bogotá invitado por Bavaria para dictar una conferencia sobre ética empresarial y concedió la siguiente entrevista:

En ‘La música de las letras’ dice usted que el mundo está desordenado por la injusticia de la violencia.

Es que uno de los elementos de desorden del mundo es la violencia injusta. Eso introduce un elemento de falta de concordia, de atropello de derechos.

¿Cree usted que la violencia es siempre injusta, o a veces es necesaria?

La violencia no es la mejor solución, pero a veces no hay más remedio: se hace necesaria. Lo que pasa es que a veces no solamente es superflua sino que es dañina, o sea, está enfocada en hacer el daño; no en resolver problemas sino en crearlos.

¿Cuándo es necesaria?

Cuando es la única forma de atajar una situación de violencia mayor. La rebelión violenta de Espartaco es prototipo de la violencia justa.

La violencia en Colombia nació como consecuencia de la injusticia, pero luego evolucionó hacia el abuso de la rebeldía...

Mi impresión general es que hubo una situación de injusticia, sobre todo por los latifundios en el campo, que provocó la rebelión contra los grandes caciques. Pero cuando aparece el narcotráfico, la violencia se convierte más en un negocio que en una acción para buscar la igualdad.

¿Tiene algún concepto sobre el proceso de paz de Colombia?

Lo sigo bastante porque tiene mucho que ver con nosotros, que padecíamos el terrorismo en el país vasco. Hicimos un grupo que se llamaba Basta ya, cuyo subtítulo era ‘Sin armas contra las armas’. Es una cultura en contra del terrorismo, en busca de fórmulas pacíficas de convivencia.

¿Qué dejó la violencia en el país vasco?

El terrorismo no produce sino muerte, dolor y sufrimiento. La paz en Colombia significará la recuperación de la vida normal en todas las regiones. Por otra parte, hay gente que con buenas razones no quieren impunidad y no quieren que los delitos que los han afectado a ellos o sus familiares queden impunes.

¿Entonces?

Es un equilibrio complicado de alcanzar, porque solo pueden perdonar las personas que han sido personalmente ofendidas. Las leyes no son una agresión personal contra nadie. Si matas a la mujer de otro, el otro te puede perdonar pero eso no quiere decir que no tengas que ser castigado. El perdón no incluye el olvido del delito. El arrepentimiento tendría que ser en buena medida aceptar el castigo. Lo que es muy raro es que esté arrepentido pero no quiera que se le castigue.

¿Por qué fue tan difícil la persecución en el país vasco contra la Eta?

Los terroristas vivían en Francia, actuaban en España y se devolvían a Francia, en donde no hacían nada malo para que no los molestaran. Pero, desde los atentados de las Torres Gemelas, Francia empezó a actuar eficazmente contra los terroristas que se refugiaban allí.

¿En Colombia hay controversia sobre si los guerrilleros, al firmar la paz, pueden ser elegidos al Congreso? ¿Usted qué opina?

En el parlamento vasco ha habido personas que estuvieron muy vinculadas a Eta; ellos son favorables a las ideas pero no a los métodos. Muchos pensamos que las personas que han ejercido la violencia y que no las han condenado, ni se han arrepentido públicamente, ni han aceptado el daño injusto, pues esa persona no tiene derecho a representar al ciudadano.

¿Usted cree que los tribunales internacionales aceptarán penas alternativas?

Creo que intervendrán elementos de prudencia. Cuando acabó la dictadura de Franco, muchas personas, incluso los que habíamos estado en la cárcel en esa época, pensamos que la mejor revancha que podíamos tener contra la dictadura era vivir en un país con libertades, partidos políticos, sindicatos...; es decir, todo lo que Franco impedía. Entonces intentar colgar por los pies a todos los que habían colaborado con Franco no tendría sentido. No se va a buscar persona por persona a aquellos que fueron colaboradores con la dictadura para castigarlos, no. Era la forma de evitar nuevos enfrentamientos civiles. A lo mejor una de las fórmulas colombiana funcione. No me atrevería yo a decir otra cosa.

En su último libro habla sobre cómo ser eficazmente revolucionario. ¿Cómo?

Para mí, la mejor revolución es la educación. La educación es la revolución sin sangre más eficaz, es la que combate las situaciones de atraso, de injusticia, etc. Los verdaderos revolucionarios prefieren ser educadores, prefieren una educación pública, laica, de calidad. Como revolución, la educación es a largo plazo. Los efectos de la educación se ven con los años. Ahí tiene usted, por ejemplo, Estados Unidos: las leyes del presidente Johnson que acabaron con la discriminación en las escuelas permitieron que, 40 años después, un afroamericano fuera elegido presidente de Estados Unidos.

¿Cómo aplicar su ejemplo en Colombia?

Si viene la paz, con ella tiene que llegar un refuerzo de la educación para todos y de ayuda, sobre todo en las zonas rurales. Hay niños que tienen que recorrer muchos kilómetros para ir a la escuela y maestros que están en circunstancias complicadas. Con la paz habrá desarrollo sostenido.

En las negociaciones de paz hay dos posiciones: la del presidente Santos de poner fin a 50 años de guerra y la del expresidente Uribe, quien no está de acuerdo con las negociaciones de La Habana. ¿A quién le da la razón?

Creo que sin lo que hizo Uribe no habría la paz de Santos. El paso que dio Uribe en cuanto a seguridad fue fundamental para luego ir más allá. Para buscar la paz, los dos han sido necesarios; cada uno en su papel.

Usted dijo que cuando uno remarca alguna afirmación en el libro que lee, lo hace porque coincide con ese pensamiento, cuando debería ser lo contrario.

Subrayar lo que tú piensas no hace falta: ya lo piensas. Lo que está en contra de tus ideas es lo que hay que subrayar.

Lo menciono por la crítica de Uribe a la paz de Santos...

Lo mejor es conformarse con lo bueno; lo perfecto habrá que aplazarlo.

En todo debate político hay demagogia. ¿Es innata en la política?

No, la tendencia a la demagogia es no ofrecer soluciones sino señalar culpables. Acusar a quienes se debe perseguir y castigar. Es la búsqueda del chivo expiatorio.

Hablando de política, el Gobierno tramita un proyecto que prohíbe la reelección...

En España hay reelección. Normalmente, todos los primeros mandatos han sido esperanzadores y los segundos, bastante peores. Una persona que solo se dedica a la política es un poco peligrosa: hará todo lo que sea por seguir en el poder.

¿Por qué dice que no es cierto que todas las opiniones son respetables?

Porque no lo son. Las opiniones son para ser discutidas, son las personas las que son respetables. Escuchar las opiniones de otros no quiere decir darles la razón. Parte de las obligaciones de un ciudadano es discutir las estupideces que oye. No puede, simplemente para caer simpático, decir sí a todas las tonterías que oye. Pero todas las personas son respetables aunque tengan opiniones disparatadas.

¿En un Estado democrático existe el derecho a la diferencia?

Claro, pero no a la diferencia de derechos. Ese es un problema que tenemos en España con los separatismos. Cada persona no tiene por qué parecerse a todos; puede discrepar en cuestiones eróticas, estéticas, religiosas, en fin. Pero lo que no puede haber es una ley para cada uno, es decir, “nosotros somos una secta no sé qué y necesitamos tener una ley para nosotros”. Tiene que haber una ley común. Alguien puede opinar que los hombres pueden tener 14 mujeres, pero la ley común dice que no, y está por encima de las opiniones.

¿Qué es el fanatismo?

Normalmente, las ideas políticas o religiosas son un derecho de cada cual, pero el fanático piensa que son deber de todos.

Citando a Nietzsche, dice usted que él estableció el fanatismo como la única fuerza de voluntad de la que son capaces los débiles…

Sí, porque para Nietzsche y para otros muchos, el fanático es en el fondo una persona que necesita que todo el mundo piense como él porque él no está seguro de lo que piensa. A las personas que están seguras de lo que piensan les da igual que los otros piensen otra cosa y pueden convivir con personas que piensen distinto, porque él sí sabe por qué piensa lo que piensa y está seguro de lo que piensa.

¿Qué piensa usted de la tendencia a despenalizar la droga o a legalizarla?

Me parece que perseguir las drogas es como luchar contra malos pensamientos. En todas las épocas y culturas ha existido la droga. Me acuerdo de los tiempos de la golden colombiana, que alegró mucho mi juventud.

¿La marihuana colombiana?

Sí. El cultivo del árbol decayó precisamente porque el gobernador de California, que en ese entonces era Ronald Reagan, autorizó el cultivo de marihuana para uso personal; entonces, claro, el negocio cayó y entraron la coca y la amapola. Perseguir la droga es un absurdo, porque el narcotráfico es hijo de la persecución de la droga y nada más. La única forma de acabar con el narcotráfico es despenalizar las drogas, venderlas en lugares públicos, informar a la gente de su uso. Habrá quien abuse de ellas y habrá quien no abuse, y se acabó.

Los expresidentes Gaviria, de Colombia; Zedillo, de México, y Cardozo, de Brasil, han propuesto no penalizar sino tratar el consumo como una enfermedad.

Yo estoy diciéndolo antes que ellos. En Monterrey, hace años, coincidí con el entonces presidente Zedillo y con el expresidente Gaviria, y me daban la razón de lo que yo había dicho 20 años antes: que no se lograría nunca acabar con el tráfico de drogas, pero el tráfico de drogas sí podía acabar con las democracias. Y ellos estaban de acuerdo en esa línea. Hace muchos años, alguien tan poco sospechoso de izquierdismo como Milton Friedman describió que era imposible acabar con el tráfico de drogas, por razones estrictamente económicas. La persecución de las drogas nace en Estados Unidos no por razones médicas sino por razones de xenofobia. El opio estaba ligado a los chinos; la marihuana, a los chicanos; el whisky, a los irlandeses. Los narcotraficantes quieren que continúe la prohibición de la droga porque es su negocio, pero como la DEA (agencia antidrogas de EE. UU.) También vive de eso, están de acuerdo DEA y narcotraficantes en que siga la prohibición.

¿La droga es mala?

Toda sustancia tiene una dosis de uso y de abuso. Pero lo claro es que perseguir la droga es imposible cuando cualquier persona en su casa puede hacer la que quiera con una piel de plátano. La prohibición de la droga es algo perfectamente irracional; pero hay miedo a educar, a informar. Empecé a escribir sobre estos temas hace 35 años; me miraban como si estuvieras pidiendo la legalización de la droga, y lo que vino fue que las mafias se han hecho millonarias y apareció la violencia en países como Colombia y México. Atacar la droga son puritanismos absurdos que además son dañinos.

El ministro de Salud, Alejandro Gaviria, dice que es peor el alcohol que la marihuana.

Por supuesto. Es mucho peor comerse ocho hamburguesas que fumarte un porro. Sin embargo, a McDonald no lo ha cerrado todavía nadie; lo que tienes que hacer es manejar todas las cosas con medida.

¿Qué es el puritanismo?

Puritano es aquel que detesta todos los placeres que no comparte; se opone a los placeres que no disfruta, porque le molesta que la gente goce. Es una enfermedad moral también, ¡pero no vamos a intentar curar a todo el mundo de sus prejuicios!

¿Qué es la ética empresarial?

La ética es una reflexión sobre las acciones humanas. Las empresas son acciones humanas, acciones colectivas, con unos intereses comerciales y también con unos intereses de servicio público. La ética procura aplicar los principios humanistas de no dañar al prójimo, de contratarle como un fin y no como un instrumento, de tratar a los trabajadores reconociendo sus derechos y su dignidad. Lo mismo a proveedores, lo mismo a los clientes. Los criterios que aplicamos en nuestra vida cotidiana, la empresa los tiene que aplicar a una mayor escala.

Desde su ‘Ética para Amador’, ¿por qué su obsesión, por la ética?

Soy un catedrático de la ética, que es la parte de la filosofía que reflexiona sobre la conducta humana, sus motivos, sus valores. Muchas veces hacemos cosas que no nos convendría hacer, pero las hacemos porque la tentación en ese momento es más fuerte, porque vemos el corto plazo pero no el largo plazo.

¿Ser una persona ética es ser moralista?

Ser moralista es preocuparse por la ética de los demás. Ser ético es preocuparse por la moral de uno, no de los demás.

El Tiempo
Yamid Amat
Bogotá, Colombia
Domingo 09 de noviembre de 2014.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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