Un mexicano que vive en una zona urbana requiere de 94.06 pesos para alimento, vivienda, transporte, vestido, salud, comunicación, artículos de esparcimiento, educación, cultura y recreación, de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), organismo que depende del sector público.

Con 2 mil 822 pesos mensuales o 94 pesos diarios, se alcanzaría la línea de bienestar, si se consideran los precios de los alimentos, bebidas, bienes y servicios al mes de abril del 2017.

En los últimos días la Confederación Patronal, el gobierno capitalino y la Secretaría del Trabajo, entre otros organismos empresariales, aseguraron que se buscará incrementar el salario mínimo general de 80.04 a más de 90 pesos a fin de que los trabajadores logren alcanzar el bienestar.

Dentro de las consideraciones de la Coneval está el que solamente se debe gastar 7.7 pesos diarios de transporte, es decir 231 pesos al mes.

En educación, cultura y recreación la Coneval calculó que una persona que vive en zona urbana requerirá 278 pesos mensuales; para vivienda y servicios de conservación 205.99 pesos.

En vestido, calzado y accesorio 178 pesos al mes, 75.73 pesos en cuidados personales, 75 pesos en limpieza y cuidados de la casa, 186 pesos en cuidado de la salud.

Pero, si solamente se considera la "canasta alimentaria" o la línea de bienestar alimentaria, la cifra baja a 46 pesos, pero se incluyen al día pequeñas porciones de comida: 155 gramos de tortillas de maíz; 5.6 gramos de pasta para sopa; 26 gramos de pan blanco, 34 gramos de pan de dulce y 5.6 gramos de pan para sándwich.

Además de 9.2 gramos de arroz, 3.6 gramos de cereales, y una mezcla de 35 gramos de carnes de res y ternera, 20.3 gramos de costilla y chuleta, 36.1 gramos de pollo y 3.4 gramos de pescado.

Así como beber un vaso de leche de 200 mililitros, comer 4.8 gramos de queso fresco, 6.7 gramos de yogurt, 33.4 gramos de huevos.

Así como porciones que van de 26 a 60 gramos de cebolla, jitomate, limón, manzana, naranja y plátano, pero no incluye alimentos de gran consumo como aguacate.

De bebidas se incluyeron 411 mililitros de agua embotellada, 169 mililitros de refresco y 56 mililitros de jugos envasados, y 8.7 gramos de pollo rostizado, entre otras cosas.

En total se estima que una persona necesita mil 400.27 pesos al mes para alimentarse dignamente.

El Universal
Ciudad de México
Jueves 1 de junio de 2017.


La nación pasa en estos momentos por una “situación de excepción”; está “comprometido el bien público de manera grave e intensa”, dice


México está pasando por una “situación de excepción”, en la cual está “comprometido el bien público de manera grave e intensa” y ofrece “grandes peligros” para los comunicadores, señaló el periodista colombiano Javier Darío Restrepo, autor del Consultorio Ético de la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) Gabriel García Márquez.

“La situación de ustedes, es una situación de excepción, porque por una parte está comprometido el bien público de una manera grave e intensa y por otra ofrece grandes peligros para los periodistas. Es toda la sociedad la que tiene que actuar mancomunadamente, porque es toda la sociedad la que está amenazada”, afirmó.

En entrevista vía telefónica desde Bogotá, Restrepo señaló que es necesario que los medios mexicanos se solidaricen entre ellos para que los criminales sepan que “cuando se ofende a uno se les ofende a todos”.

Dijo que no sólo por razones de orden técnico sino de protección personal, los medios deben aprender a trabajar en equipo creando, por ejemplo, un consejo de redacción en el que se discuta el abordaje que se va a dar a las coberturas sobre el narcotráfico, y acordar no publicar las amenazas de la delincuencia organizada, como el contenido de las mantas y mensajes que dejan los narcotraficantes en las escenas del crimen.

¿Qué impresión le deja la situación de violencia en contra de periodistas en México?

—La reacción que pueden tomar es estar muy unidos. El mensaje a mandar es que lo que es contra un periodista, es con todos. Eso lo aprendí de ustedes. Hace años estuve con Jesús Blancornelas en Tijuana, él lo dijo: ‘Cuando a un periodista lo amenacen porque está escribiendo sobre tal cosa, todos los otros periodistas escriben sobre eso. Es una notificación de que no hay periodistas aislados y cuando se ofende a uno se les ofende a todos’.

¿Qué otras medidas se pueden tomar al respecto?

—Trabajar en equipo. En las redacciones cada uno se siente propietario de un tema o una fuente y no permite que nadie se meta. Tiene que acabarse eso. Los crímenes de los narcotraficantes, las mantas y cosas como esas se tratan entre todos, en consejos de redacción conjuntos para medir las consecuencias de una información, cuando va a caer mal o puede ser peligrosamente tratada. [Ello] da medidas de prudencia que a veces uno aisladamente no llega a tomar.

¿Con respecto a las autoridades?

—Estar urgiendo a que protejan a los periodistas de manera gremial: presionar constantemente y examinar si se está haciendo. Cuando ocurre un caso desgraciado de estos, de que matan a un periodista, investigar qué tanta era la protección que había para denunciar los vacíos que haya en esa materia.

¿A qué se refiere con los consejos de redacción para analizar?

—No sólo por razones de orden técnico, sino por protección personal, se está imponiendo cada vez más trabajar en equipo y un frente común de periodistas. La situación de ustedes, como lo fue la nuestra cuando teníamos ese problema respirándonos en la nuca, es una situación de excepción. Está comprometido el bien público y de una manera grave e intensa, y ofrece grandes peligros para los periodistas. Toda la sociedad tiene que actuar mancomunadamente porque es toda la sociedad la que está amenazada. La creación de conciencia de que el problema del narcotráfico no es simplemente de policía, es social, de política social, y es toda la sociedad y su cultura misma la que está amenazada, porque ellos están permeando con su manera de ver la vida a toda la sociedad.

¿De qué manera?

—En su libro El miedo es el mensaje, Javier Contreras analiza la situación en México y cómo [los narcotraficantes] están presionando y manipulando a los medios. Aparece una manta que puede contener amenazas, anuncios que hacen, su voz. La voz de un delincuente cuando amenaza, no debe tener eco en los medios de comunicación, porque con una fotografía o una crónica tiene una difusión que ni se hubieran soñado. Los medios de comunicación, por falta de examen crítico de la información, se convierten en idiotas útiles al servicio de los delincuentes, por eso es muy importante analizarlo, no sólo por el periodista que cubre ni por el periódico que va a publicar, debe haber una unión entre los periódicos donde se estudien estos casos para beneficio de todos.

¿La situación en México se está acercando a las agresiones que sufrieron los periodistas colombianos en la época del narcoterror?

—Hubo un momento en que consideramos que habíamos llegado al fondo de esta situación. Fue cuando varios periodistas estaban secuestrados por los narcotraficantes. En ese momento, en que por todas partes había amenazas, los periodistas llegamos a sentir que se había llegado a lo máximo de esa situación crítica.

¿Es el momento de prender las alarmas por esta situación?

—Es difícil prever cuál debe ser el futuro. Si las autoridades no son más efectivas, el poder de estos bandidos se va a extender. Más aún, pueden tener como apoyo a los políticos. Habría que mirar hasta qué punto los políticos están permeados por narcotraficantes o los están financiando. Las noticias y analistas de la información tienen que dirigirse hacia allá, el desarrollo que tenga será el que la sociedad quiera. Si es apática, indiferente, esto va a continuar aumentando. En la medida en que la sociedad tome conciencia de que debe combatir conjuntamente el mal, es más posible que comience a reducirse porque se le va cerrando el cerco.

¿El caso del periodista Javier Valdez se está convirtiendo en emblemático como fue para ustedes la muerte de Guillermo Cano?

—Para nosotros, la muerte de Guillermo Cano nos motivó a la reflexión. Él sabía que lo iban a matar porque estaba recibiendo amenazas continuamente. Sin embargo, actuó con una mayor decisión denunciando lo que estaba sucediendo. Su columna de opinión le servía para estimular la conciencia de los lectores sobre la gravedad de lo que estaba sucediendo y la vergüenza. Él sentía vergüenza de pertenecer a una sociedad que estaba arrodillada frente a los bellacos del narcotráfico. Cuando Pablo Escobar intentó darle un viraje político a su acción, nadie se lo creyó porque los medios habían creado muy clara la conciencia de que se trataba de un delincuente común y corriente, con más armas que los demás.

¿Se podría comparar el caso de Javier Valdez con la trascendencia que adquirió para ustedes el asesinato de Guillermo Cano?

—Sí, Javier Valdez se puede convertir para ustedes en un emblema. Era de unas altas calidades morales como periodista. Eso puede ser un factor estimulante para los periodistas: caer en la cuenta de que están cumpliendo un papel social que puede convocar a la opinión pública para buscar soluciones al problema, que están ejerciendo un liderazgo moral y, a través de la información, mostrar cuál es la situación y cuáles son las posibles salidas a ella. El de ustedes tiene que ser un periodismo de propuesta, no sólo limitarse a contar lo que sucedió. Esto significa multiplicar fuentes que están reflexionando sobre el tema desde sus distintas profesiones y pueden estarle diciendo a la gente las salidas. Propuesta, no sólo en los términos negativos de los desastres que está haciendo esta gente.

El Universal
Teresa Moreno
Ciudad de México
Domingo 28 de mayo de 2017.


Viaje al pueblo mexicano que inspiró la obra maestra de Rulfo

Lupe Mundo saca tres paladas de tierra, se detiene y aprieta su cara seca y arrugada como una cáscara de nuez.

 –Ahí abajito está el difunto–dice el enterrador de San Gabriel.

No recuerda cuántos años lleva limpiando tumbas ni cuál es el nombre del difunto. Un enterrador con huecos en la memoria y con un apellido metafórico y redondo. Mundo podría ser él mismo un personaje de Pedro Páramo, y ahí abajito podría transcurrir toda la novela entera. San Gabriel, el pueblo donde Juan Rulfo vivió de niño, es el escenario más parecido al pueblo imaginario de Comala, un purgatorio de almas pobres, un pueblo donde hablaban los muertos.

Soy algo que no le estorba a nadie. Ya ves, ni siquiera le robé el espacio a la tierra. Me enterraron en tu misma sepultura y cupe muy bien en el hueco de tus brazos.

A tres calles del cementerio, María Soledad Ramírez Vizcaíno, una sobrina segunda de Rulfo, recuerda en el patio de su casa lo que pensaba su abuelo Vicente sobre la novela: “Me da gusto que Juan sea famoso. Pero siento que lo que escribía eran puras mariguanadas, pues yo no entiendo lo que dice del pueblo”.

La perplejidad de Vicente la resuelve el catedrático Alberto Vital en su biografía canónica: “La ficción de Rulfo registra flujos subterráneos de México y San Gabriel representa sinécdoques, partes que contienen los elementos más comunes del conjunto”. Hay nombres, lugares y descripciones que coinciden con la tierra de la que se marchó a los 10 años después de morir sus padres. La tierra a la que volvería y volvería y en la que están ambientadas todas sus narraciones, pero no de manera literal. El Jalisco de sus novelas es una realidad decantada por la imaginación literaria.

La familia Pérez Rulfo Vizcaíno eran unos hacendados importantes que vieron cómo la Revolución y la guerra Cristera fueron devorando poco a poco sus vidas y sus propiedades. Hoy en San Gabriel el rastro familiar del escritor se pierde más allá de la casa de María Soledad.

“Cuando murieron los papas, mi bisabuelo mandó a los hermanos a estudiar fuera del pueblo porque el colegio de curas había cerrado por la revuelta. Mi tía Carmela no aguantó allí encerrada y murió de tristeza”, dice la sobrina, sentada junto a una tina de barro con una inscripción: San Gabriel 1873.

Para el que va, sube; para el que viene, baja

Antes de morir, la madre de Juan Preciado, el protagonista de la novela, había indicado a su hijo que bajando por el puerto de Los Colimotes encontraría el pueblo de su padre.

¿Cómo dice usted que se llama el pueblo que se ve allá abajo? Comala, Señor

El puerto de Los Colimotes es una de las entradas más antiguas a San Gabriel, un paso de ganado y viajeros a pie o a caballo. Empinada, una vereda de tierra de metro y medio con huellas de herradura deja a la izquierda la sierra madre Occidental y a la derecha, el cerro viejo y el cerrito de la cruz. Debajo, se abre la puerta de entrada al Llano Grande, el pueblo de San Gabriel.

A Juan Preciado, la llanura le pareció una laguna transparente deshecha en vapores. Es primavera y a media tarde el sol todavía golpea a 30 grados en la boca del llano. El pueblo es blanco alrededor de la iglesia y marrón como la tierra en las afueras. El camino está rodeado de mezquites, cactus pitayeros y acacias: plantas con espinas.

“Siempre reconoce uno el ombligo que Dios le dio”, dice Jaime Sedano, 68 años. Botas y bigote ranchero, es uno de tantos vecinos que regresaron, en su caso, después de tres décadas trabajando como zapatero en California. Porque los fantasmas de Rulfo también son las ausencias de los migrantes mexicanos.

Sedano dice además ser “de los pocos en el pueblo” que ha “leído y leído Pedro Páramo buscando qué quiere decir”.

¿Ve aquella loma que parece vejiga de puerco?

–Ese es el picudo

Pues detrasito está la Media Luna.

–Esa es una cejita de la sierra que parece una luna menguante.

El juego de analogías entre la obra y el pueblo llega a su propio apellido. Fulgor Sedano es la mano derecha y el administrador de la finca de Pedro Páramo, el cacique y el patriarca de Comala. Todos éramos hijos de Pedro Páramo

“Chaparrito y pelón, pero con mucho carácter y con mucho dinero”. Así recuerda Jaime a su padre: Lucio Sedano, que ahora tendría unos 100 años como Rulfo y que también fue el administrador de una finca. “En el libro cambió nombres. Yo imagino que a mi padre le puso Fulgor por la luz de Lucio”.

Un espantapájaros frente a las tierras de la Media Luna

La Media Luna es entonces esa cejita del cerro y, trasformada en literatura, también es la hacienda, los dominios –toda la tierra que se puede abarcar con la mirada– de Pedro Páramo.

Montado en un jeep gris, Luis Gabriel Ramos cruza el portón de madera de la hacienda de su familia. “Era una de las más bonitas del pueblo”, dice sin bajar del coche. Hace unos meses su hermano dejó entrar a unos hombres que estaban interesados en comprarla. “Les dio quebrada y tumbaron todo. Arrancaron hasta las molduras de las puertas porque pensaban que había dinero. Estaban bien locos, los cabrones”. En los pasillos unas sillas de montar cuelgan de una cuerda. Entre el corral y el patio para asolear el grano, sobre un muro de ladrillo, hay una cruz de madera de mezquite, medio tumbada, como vencida por el sol y polvo.

Ramos ha intentado enderezarla, pero su hermano le dijo:

–Así se queda hasta que se acabe

–¿Cuánto lleva abandonada esta hacienda?

–Desde que murió mi padre ya nadie le ha metido mano

Desde entonces la tierra se quedó baldía y como en ruinas.

Pero pasaron años y años y él seguía vivo, siempre allí

Como un espantapájaros frente a las tierras de la Media Luna

Me mataron los murmullos

No hay consenso en San Gabriel sobre la casa de Eduviges Dyada, la anciana que acoge a Juan Preciado al llegar al pueblo y que llevaba una virgen colgada del pecho con el letrero: Refugio de pecadores.

El libro dice: andando por la calle real, al cruzar una bocacalle, la casa que está junto al puente. Pues no está claro a qué lado del puente. Los familiares del Rulfo sostienen que es a la derecha, porque allí vivió una antigua tía del escritor. El ayuntamiento, que organiza cada año un escueto recorrido rulfiano, asegura que es a la izquierda, una actual tienda de artesanía que antes había sido un hostal.

Si el ayuntamiento tiene razón, en el cuarto vacío y sin puertas donde el protagonista pasa una noche escuchando los lamentos de un ahorcado, ahora hay 57 cristos en miniatura colgados en la pared.

El cura Ireneo Monroy escapó de San Gabriel en los años 30, pero dejó escondida su biblioteca en la casa de enfrente a la iglesia: la casa de la familia Rulfo. Allí, el niño descubrió a Dumas, Víctor Hugo, Buffalo Bill. “Todo eso lo leí yo a los 10 años, me pasaba todo el día leyendo, no podía salir a la calle porque te podía tocar un balazo. Yo oía muchos balazos. Después de algún combate entre los federales y los cristeros había colgados en todos los postes”, reconoció muchos años más tarde el propio escritor.

Del mismo color de la iglesia, blanca y roja, con las ventanas enrejadas en negro y tres moños negros colocados encima de cada una de las tres puertas, la casa no se abre desde que murió su última propietaria. “Mi abuela –cuenta la sobrina del escritor– se la vendió a la familia Ramírez Marcos, y al morir la madre dijo que no podía entrar nadie hasta dos años después de su muerte”.

Al cruzar la bocacalle vi una señora envuelta en un rebozo que desapareció como si no existiera

Olivia Cruz Sepúlveda tiene 42 años y aún recuerda cuando su abuela se ponía el rebozo para ir a la misa de las 7 de la mañana, pero nunca ha visto que desapareciera ninguna señora.

–Eso yo no lo he visto. ¿Qué quiere, que me desmaye?

A Juan Preciado le mataron los murmullos de Comala. Pueblo chico, infierno grande. En San Gabriel hoy continúan los murmullos:

–Pues los pobres trabajando y los ricos mirando

–En el seminario nos besaban la mano, nos daban pollito

–Yo llevo una vida bien perrona

–Huele a puerquito, huele a puro dinero

–Estamos amolados, estamos tristes

–Hubo mujeres bonitas que se quedaron de cotorras esperando a su príncipe

–No quedó nadie, nos comíamos los unos a los otro

–Mi tío se bañaba desnudo en dinero, se aventaba monedas y billetes

–Estas es Carmela, la que se murió de tristeza


¿Cómo se va uno de aquí?

Al despertar, Juan Preciado le preguntó a dos hermanos que dormían juntos cómo se salía de Comala. La hermana le explicó que, como en San Gabriel, hay multitud de caminos: Uno va para Contla, o para Tolimán, otro que viene de allá, ese llega a Ciudad Guzmán. Otro más que enfila derecho a la sierra, el de Tonaya. Y hay otro más, que atraviesa toda la tierra y es el que va más lejos. Hasta el mar.

Ni Juan Preciado ni nadie puede sin embargo salir de Comala porque no existe. En Comala no vive nadie y vivimos todos. Comala es un mito.

En el mapa simbólico de la novela, la elección del nombre también está imantada de significados. Comala puede asociarse a comal: “el lugar del comal”, unas planchas de barro cocido muy populares en la cocina tradicional mexicana. Los comales se ponen encima del fuego, alcanzan altísimas temperaturas y allí se tuestan las quesadillas o las gorditas. Los comales son circulares, como el tiempo del mito; y contienen fuego, como los volcanes. San Gabriel es una llanura rodeada de cuatro pequeños volcanes.

Hay un Comala geográficamente real, en el Estado vecino de Colima, a una hora y media en coche de San Gabriel. Es un pueblo blanco con palmeras, naranjos y una brisa húmeda por la cercanía de la costa. Rulfo quizá conoció el pueblo, pero sólo tomó el nombre para rellenarlo después a su medida.

San Gabriel es lo más parecido a Comala porque además su nombre ha sido flotante. Durante 60 años, se llamó Venustiano Carranza, en honor a uno de los próceres de la Revolución. Volvió a ser San Gabriel en 1993. Rulfo no llegó a ver la recuperación semántica. Él mismo decía:

–Soy de un pueblito que hasta el nombre ha perdido.

El País
David Marcial Pérez
San Gabriel, Jalisco, Mx.
Domingo 14 de mayo de 2017.


Como escalofriante e indignante calificó la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) el asesinato de la activista Miriam Rodríguez Martínez en San Fernando, Tamaulipas.

La mujer impulsó la creación del Colectivo de Personas Desaparecidas de ese Municipio, luego de que ella misma sufriera la desaparición de su hija Karen en marzo de 2014 y gracias a sus propios medios lograra encontrar su cuerpo sin vida.

"El asesinato de Rodríguez Martínez fue cometido el Día de las Madres, fecha que en últimos años se ha convertido en un emblema del reclamo de justicia y visibilización de la lucha que llevan a cabo las familias de personas desaparecidas, lo cual le provee de un simbolismo aún más escalofriante", señaló la ONU-DH.

Mediante un comunicado, en cuyo título refiere la indignación de este organismo internacional, la ONU-DH hizo un llamado a las autoridades para que investiguen con perspectiva de género el crimen y para que atiendan los factores estructurales que han puesto a las familias de desaparecidos en situación de vulnerabilidad.

"La ONU-DH realiza un enérgico llamado a las autoridades para que brinden las adecuadas medidas de protección a la familia de la Sra. Rodríguez, así como a las otras familias de personas desaparecidas en Tamaulipas, particularmente considerando que dicho Estado encabeza las cifras, según fuentes oficiales, de personas desaparecidas en México", plantea el comunicado.

La Oficina en México del Alto Comisionado reiteró su disposición para trabajar con los colectivos de familiares de personas desaparecidas en todo el País, así como con autoridades de los tres niveles de Gobierno.

Reforma
Ciudad de México
Jueves 11 de mayo de 2017.

  • Puebla, protagónica durante el imperio de Maximiliano de Habsburgo y la intervención francesa.
  • Miguel Negrete, Felipe Reozábal y Porfirio Díaz tuvieron una actuación sobresaliente. Formaron parte de un ejército que peleó con muchas carencias

El gran ejército francés fue derrotado por los mexicanos en las cercanías de la ciudad de Puebla. El 5 de mayo de 1862 fue y será recordado como una de las fechas más emblemáticas del orgullo nacional, pues el país obtuvo una de sus escasas victorias frente a invasores, en este caso, ante uno de los más capacitados del mundo. No obstante, el júbilo, entre los mexicanos hubo quienes sí apoyaron a los extranjeros, aseveró Arturo Aguilar Ochoa, historiador de la BUAP.

Incluso en Puebla, continuó el académico y escritor, hubo un sector muy importante que estaba a favor de la intervención francesa, al considerarla como una alternativa a toda una trayectoria de problemas que venía arrastrando el país desde su independencia.

Previo a la segunda intervención de Francia, explicó, México era un país dividido entre quienes apoyaban el proyecto conservador y quienes promovían una ideología liberal. Por ello, los europeos encontraron apoyo en un gran grupo de mexicanos que facilitaron su llegada. Entre estos personajes se encuentran Juan Nepomuceno Almonte y Leonardo Márquez.

El investigador del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la BUAP enlistó divisiones internas, intervenciones exteriores por parte de Estados Unidos -que ocasionaron la pérdida de la mitad del territorio nacional-, golpes de estado, luchas entre centralistas y federalistas y la falta de un gobierno fuerte que hiciera frente a las problemáticas del país, como las causas de los enfrentamientos políticos entre conservadores y liberales.

En Puebla todo esto detonó que varios grupos sociales apoyaran la intervención francesa. “Se ha dicho que el 5 de mayo fue un momento crucial para la identidad del país, pero también hay que entender que fue, para algunos, un intento fallido de su búsqueda de un mejor México”, comentó.

En este sector se encuentra la Iglesia, que veía en los europeos una posibilidad de recuperar los privilegios -bienes y poder político e ideológico- que había perdido con la promulgación de las Leyes de Reforma. Entre sus destacados miembros se encuentra el padre Miranda -Francisco Javier Miranda- y monseñor Ignacio Antonio Labastida y Ávalos, poblanos que trabajaron en la instalación de la monarquía de Maximiliano de Habsburgo.

Así también las clases altas –principalmente hacendados y comerciantes-, que estaban cansadas de que el país no avanzara hacia un destino de progreso y desarrollo, o que habían sido afectadas por diversas circunstancias.

Con la victoria del ejército de la República Mexicana, bajo el mando del general Ignacio Zaragoza, frente a la sofisticada milicia del Segundo Imperio Francés, dirigido por Charles Ferdinand Latrille, los americanos obtuvieron un momento cumbre para la unificación de su país. “Permitió que los grupos críticos al gobierno tuvieran confianza en el gobierno republicano, que demostró su capacidad para enfrentar potencias extranjeras como Francia. Es decir, la Batalla del 5 de Mayo tuvo un efecto unificador”, destacó Aguilar Ochoa.

“Señor Presidente: deseo que nuestro querido México, hoy tan desgraciado, sea feliz y respetado por todas las naciones”, Ignacio Zaragoza

Los medios de comunicación de aquel entonces tuvieron un papel fundamental en la unificación del país y la consolidación de la Batalla del 5 de Mayo, como una de las más significativas de la identidad nacional, comentó Aguilar Ochoa, autor del libro Las Glorias Nacionales (2013), editado por la BUAP y el Colegio de Puebla, y coordinador de la publicación El sitio de Puebla, 150 aniversario (2015), que contiene trabajos del seminario que al respecto convocaron la BUAP y el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM).

Tras la notificación que vía telégrafo enviara el general Ignacio Zaragoza al presidente Benito Juárez de la inesperada victoria del ejército mexicano, el sector republicano emprendió una propaganda muy importante para consolidar a la Batalla del 5 de Mayo como un símbolo de fuerza y poder de los liberales, y demostrar que no estaban equivocados.

“La noticia se conoció por telégrafo en todo el país, se propagó a estados muy alejados como Yucatán, Chiapas y Guerrero. En diversas ciudades hubo manifestaciones públicas en los que se expresaba el apoyo a los defensores de la patria. Benito Juárez inmediatamente condecoró a muchos de los que participaron. Los periódicos dieron sus titulares a la victoria de México”.

“La prensa, las novelas y revistas ilustradas -muy pocas en ese siglo-, incluso algunos caricaturistas famosos, dieron a conocer a la población la importancia de la victoria. Se crearon piezas musicales especiales para su celebración. Desde este momento comenzó a constituirse en una efeméride que había que celebrarse, en un momento histórico que debía tener una resonancia no sólo en Puebla, sino en todo el país. En esta labor, los medios de comunicación jugaron un papel muy efectivo”, señaló.

El héroe al que la colonia Joaquín Colombres le debe su nombre

Considerado ahora como un dictador, Porfirio Díaz contribuyó de forma importante en la Batalla del 5 de Mayo, en ese entonces como general del Ejército de la República Mexicana. “Sin restar el mérito que tuvo la estrategia del general Zaragoza para la victoria en Puebla, también hubo otros personajes que ayudaron a que se obtuviera la batalla, combatientes brillantes como el general poblano Miguel Negrete, Felipe Reozábal y el mismo general Porfirio Díaz, quienes tuvieron una actuación sobresaliente durante el enfrentamiento.

Ellos formaron parte de un ejército mexicano que peleó con muchas carencias: sin uniformes y con pocas armas, sin disciplina militar ni capacitación y reclutando hombres de manera forzada. “A pesar de ello, tuvieron la valentía para enfrentar a los franceses, y en ese sentido se reconoce a los indígenas de Zacapoaxtla”, comentó el investigador de la BUAP, nivel II del Sistema Nacional de Investigadores, quien sostuvo que estos no fueron los únicos en participar, también provenían de otros pueblos cercanos como Teziutlán y Huajuapan de León.

“La victoria no fue exclusiva del general Zaragoza, cuyo papel al frente de la estrategia militar fue imprescindible para el éxito de los americanos, sino de la participación de todos estos grupos, incluyendo algunos habitantes de la propia ciudad de Puebla, que pese a tener un grupo significativo de personas que apoyaban la invasión, también ofreció ayuda por parte de varios sectores, como ingenieros militares, tal es el caso de Joaquín Colombres, en cuyo honor se nombró a una colonia de la capital del estado.

Entre quienes colaboraron se encuentra el propio Benito Juárez, quien visitó a los soldados antes de la batalla para motivarlos. Estuvo en la Plaza Mayor y en lo que fue la penitenciaría de la urbe, ahora el Museo del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos de Puebla, cerca del Paseo Bravo.

Puebla es fundamental para entender el periodo 1862-1867 de México: Aguilar Ochoa

La Batalla del 5 de Mayo fue importante para Puebla y el país porque se ganó algo que no se esperaba. Sin embargo, la población de la ciudad se vio más afectada por el sitio que sufrió un año después que por el propio enfrentamiento.

“Un año después de su derrota, los franceses volvieron con un mayor número de soldados para sitiar la ciudad, con el fin de borrar la idea de que en México se les humilló. Fue cuando los poblanos vivieron un sitio de 62 días, tiempo en el que muchas personas sufrieron hambre y murieron debido a la estrategia fallida del zacatecano Jesús González Ortega”, narró el historiador.

Una vez más, continuó, con este sitio Puebla se vuelve protagonista en la vida del país. Y lo vuelve a hacer por tercera ocasión, esta vez hasta el 2 de abril de 1867, cuando se libró otra batalla.

“Puebla sufrió la destrucción de muchos edificios, tuvo muchas muertes durante la intervención de Francia. Esto demuestra que era una de las ciudades más importantes del país, en ese entonces la segunda en todo el territorio nacional. No había otra ciudad de provincia con el mayor número de población que fuera Puebla. México tenía aproximadamente 200 mil habitantes y Puebla 70 mil; Monterrey apenas llegaba a los 10 mil”, refirió.

De aquí, que la ciudad de Puebla fue fundamental durante la Intervención Francesa y el Imperio de Maximiliano –de 1862 a 1867-, más que en otros periodos, como la Revolución Mexicana o la Independencia. “Yo creo que la ciudad es fundamental para entender este momento de la historia nacional y por ello habrá que rescatar su papel”.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Viernes 5 de mayo de 2017.


El esquema de corrupción orquestado por la empresa Odebrecht es uno de los mayores que haya habido en el continente. En Estados Unidos, Brasil, Ecuador y Perú ya ha implicado sanciones pecuniarias o de cárcel para políticos. En México, en cambio, donde obtuvo miles de millones de pesos en contratos opacos, ningún funcionario ha sido siquiera llamado a declarar. Y eso que la lista de presuntos protectores del consorcio incluye nombres como Felipe Calderón, Javier Duarte, Emilio Lozoya y Agustín Carstens, entre otros muchos a quienes la Santa Impunidad ilumina.


Las operaciones de Marcelo Odebrecht en México apuntan directamente a Felipe Calderón, Fidel Herrera, Jordy Herrera, Héctor Rangel Domene, Agustín Carstens y a Miguel Ángel Yunes Márquez, quienes promovieron, avalaron y respaldaron económicamente sus negocios en México.

Sin embargo, ninguno de estos políticos y funcionarios es investigado por las autoridades mexicanas, y tampoco han aclarado por qué se empecinaron en establecer negocios como la planta procesadora de etano que Felipe Calderón impulsó desde 2003 en Veracruz, cuando era secretario de Energía, según revelan documentos internos de la empresa mexicana Idesa –que a la postre se asociaría con Baskem, filial de Odebrecht.

En Brasil, Ecuador, Perú y Estados Unidos se han impuesto multas o penas de cárcel a políticos por sucumbir a los millonarios sobornos de Odebrecht. En México, todos los funcionarios han sido protegidos por las autoridades judiciales. Los señalados en los documentos ni siquiera han sido llamados a declarar.

El 21 de diciembre de 2016, el Departamento de Justicia de Estados Unidos reveló que, entre 2001 y 2016, Odebrecht repartió sobornos por 788 millones de dólares a funcionarios de 12 países. De ese dinero, 10.5 millones correspondieron a políticos mexicanos. El pasado martes 4 Hilberto Mascarenhas Alves da Silva Filho declaró a las autoridades de Brasil que entregó 5 millones de dólares a Emilio Lozoya, director de Pemex de 2012 a 2016.

Al siguiente día, la senadora Dolores Padierna dijo a Proceso que Odebrecht ofreció a la Procuraduría General de la República (PGR) resarcir el daño al gobierno mexicano con 10 millones de dólares. “Ante la negativa de la autoridad amplió su propuesta a 20 millones, lo que tampoco fue aceptado”. No dio más detalles.

Se habla de 17 funcionarios de los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto que podrían ser llamados a declarar, pero a la fecha nada ha ocurrido.

He aquí algunos servidores públicos del gobierno de Calderón que, a decir de documentos internos de Idesa (empresa que obtuvo junto con Braskem un contrato por 25 años para comprar etano a precio preferencial), estuvieron en una “activa promoción del Proyecto Fénix con el presidente Felipe Calderón H. entonces secretario de Energía 2003-2004”.

Calderón-Odebrecht

Etileno XXI nació primeramente como Proyecto Fénix en 2003, durante la administración de Vicente Fox (PAN), pero fue Calderón quien, como secretario de Energía y teniendo a Jordy Herrera como secretario particular –a la postre fue titular de Pemex Gas y Petroquímica Básica–, impulsó el proyecto.

Sin embargo, el entonces secretario de Hacienda y Crédito Público, Francisco Gil Díaz, consideró que el proyecto significaría una competencia desleal para las petroquímicas mexicanas, como Cangrejera y Pajaritos, que producen polietileno.

Los papeles de Idesa revelan que “al fallar el desarrollo proyecto Fénix, Idesa continúa la participación vía el Proyecto Fénix Alterno 2005-2006”.

Ya con Calderón como presidente de la República, Pemex Gas y Petroquímica Básica invitaron a Idesa “a participar en un proceso internacional de subasta llamado contrato de suministro de etano, en febrero de 2008”. Para evitar filtraciones “se firmaron 11 acuerdos de confidencialidad”. Etileno XXI de Idesa y Odebrecht, a través de Braskem, estaba en marcha impulsado por Felipe Calderón.

En “diciembre de 2007 se hizo la presentación del proyecto petroquímico al gabinete económico de la Presidencia. En enero el presidente Calderón anuncia el proyecto petroquímico e informa que será asignado a través de una subasta”, se lee en los documentos mencionados.

Idesa es prolija en fechas y acciones. Por ejemplo, en febrero de 2008 decidió buscar a un agente financiero, puesto que Etileno XXI requeriría de una inversión de 4 mil 500 millones de dólares. Entre los consultores legales, técnicos y financieros llamó a Hogan & Hartson, Legal Enerchem TEk-Técnico y Goldman Sachs. Este último fue designado a finales de abril de 2008 como el agente financiero. Según el documento de Idesa, “el corredor dio fe de que Pemex estaba eligiendo al proponente que ofrecía el menor descuento”.

A mediados de agosto de ese año, y ya convocadas 31 empresas, además de Idesa, se realizaron reuniones en San Antonio, Texas, con las compañías Sabic, Oxiteno, Dow, Idesa, Lyondellbasel, Nexant y Reliance.­ Pero Idesa llevaba la preferencia y sus representantes firmaron un convenio de confidencialidad adicional.

Los últimos meses de 2008 la gente de Idesa se reunió con Calderón. Y los primeros días de 2009 Odebrecht entró a escena.

Según los documentos de Idesa, en abril de 2009 se ordenaron “las pláticas con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, con Bancomext y Nafin. Al frente de Hacienda estaba Agustín Carstens, y a la banca de gobierno acababa de llegar Héctor Rangel Domene, ambos designados por Calderón.

En julio de 2009 Bancomext-Nafin emitieron la “carta de invitación para financiar el proyecto”. De acuerdo con la senadora Dolores Padierna, Nafin entregó a Braskem un crédito de 280 millones de dólares y Bancomext 120 millones de dólares. “Al tipo de cambio de esa época, que era de 13 pesos, el crédito ascendió a 5 mil 200 millones de pesos”, señala.

Ello significa que Marcelo Odebrecht e Idesa no sólo recibieron un ventajoso contrato en la compra de etano, con precio preferencial y descuento adicional (Proceso 2110), sino que además, con el visto bueno de Carstens y la autorización de Rangel Domene –que estuvo al frente de Nafin y Bancomext–, el brasileño recibió poco más de 5 mil millones de pesos de las arcas del gobierno calderonista.

Cuando se firmó el contrato –el 19 de febrero de 2010– en la Dirección de Pemex Gas y Petroquímica Básica estaba Jordy Herrera y, en la Secretaría de Energía (Sener), Georgina Kessel, otros de los funcionarios que tendrían que explicar las grandes ventajas que se le otorgaron a Odebrecht.

En agosto de 2012 Odebrecht logró el apoyo de otros bancos: International Finance Corporation, EDC, SACE, BNDES, HSBC, BBVA Bancomer, MUFG, KFW, Intesa Sanpaolo, Mizuho y Santander. Bancomext no sólo le dio los 120 millones de dólares, sino que, además, según la senadora Padierna, “participó como estructurador de un crédito con otros 17 bancos”.

En el apartado “Convenio, contrato, terreno, plazo” del documento de Idesa se establece que los representantes del consorcio mantuvieron pláticas con “Presidencia, Pemex, Gobierno de Veracruz y el municipio de Coatzacoalcos”.

Al momento de la firma del contrato, Juan José Suárez Coppel era el director de Pemex, y Fidel Herrera Beltrán, gobernador de Veracruz. El pasado enero, Herrera pidió licencia como cónsul en Barcelona, España, para –dijo– aclarar los señalamientos que lo involucran en el presunto falseo de quimioterapias para niños con cáncer. Se desconoce su paradero.

En el municipio de Coatzacoalcos, lugar donde se compró el terreno a inicios de julio de 2010, iniciaba su gestión el priista Marcelo Montiel, quien al arranque de la administración de Javier Duarte como gobernador de Veracruz fue titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) estatal y luego fue delegado de la Sedesol federal en 2013. Ese año se le acusó de un desvío de 800 millones de un programa de apoyo a jornaleros.

Veracruz es bello, Odebrecht

Marcelo Odebrecht no sólo obtuvo ventajas financieras en el gobierno de Calderón. También logró grandes acuerdos con el de Javier Duarte en Veracruz, aunque fueron proyectados desde la administración de Fidel Herrera, según lo muestran documentos que tiene Proceso.

El primer proyecto en el que incursionó Odebrecht tiene que ver con una presa para abastecer de agua a Xalapa. El gobierno estatal pondría 2 mil 100 millones de pesos, y Odebrecht, 5 mil 400 millones. El costo total sería de 7 mil 500 millones de pesos.

Javier Duarte, entonces gobernador veracruzano, dio forma en 2013 al proyecto de Fidel Herrera. En marzo de 2013 el Congreso veracruzano aprobó “el llamado Proyecto Múltiples Xalapa a través del esquema de proyecto para la prestación de servicios. Se trata de un proyecto planeado desde 2008 y dado a conocer oficial y superficialmente en 2014 en la Gaceta Oficial No. 142”.

El proyecto fue concesionado a Odebrecht,­ sin licitación, revela la diputada de Morena Rocío Nahle. A pesar de contar con la licitación, Odebrecht no ha podido arrancar los trabajos debido a la oposición de los pobladores.

Hay otro caso que sí logró concretar, gracias al cual Odebrecht tiene la concesión para el cobro del agua en tres de los principales municipios de Veracruz: Medellín, Veracruz y Boca del Río.

De acuerdo con el título de concesión –del que Proceso tiene copia–, fechado el 1 de julio de 2015, Odebrecht y Aguas de Barcelona podrán manejar mediante un fideicomiso todo el cobro del líquido. Es una concesión por 30 años que podrá extenderse otros 30.

Según la concesión, se conformó la empresa Grupo Metropolitano de Agua y Saneamiento, S.A.P.I. de C.V., “para la prestación de los servicios de agua y saneamiento de los municipios de Veracruz y Medellín, con la intervención del Sistema de Agua y Saneamiento (SAS) Metropolitano Veracruz, Boca del Río y Medellín”.

El título de concesión sólo está firmado por los ayuntamientos de Veracruz y Medellín. En el caso de Boca del Río, el alcalde, Miguel Ángel Yunes Márquez, no cedió pero igual compra el agua “en bloque” a Odebrecht.

En la página siete del título se establece que el 9 de junio de 2015, luego de que el SAS decidiera que el ganador de la licitación era Odebrecht Ambiental, S.A., e Interagbar de México, S.A. de C.V. (filial de Aguas de Barcelona), ambas integraron la empresa Grupo Ambiental ProVeracruz, S.A.P.I. de C.V., que a su vez conformó el Grupo Metropolitano de Agua y Saneamiento (MAS) con el SAS de Veracruz, Boca de Río y Medellín.

Otro de los absurdos cometidos por Javier Duarte es que primero licitó la privatización del agua (18 de febrero de 2015) y luego, el 8 de julio de aquel año, decidió liquidar el organismo de agua, “toda vez que el organismo presenta una condición de insolvencia financiera agravada en el presente año, resultando su operación incosteable e insostenible, lo que motiva su extinción”. Los trabajadores fueron notificados el 15 de julio, y se les prohibió la entrada a las instalaciones.

Odebrecht logró grandes facilidades en el título de concesión. Por ejemplo, si durante 10 días no trabaja a causa de un ciclón, ese tiempo no se computa para los 30 años. Podrá además subir las tarifas del agua para que la empresa nunca pierda: “La política tarifaría deberá siempre mantener el equilibrio económico-financiero de la concesión y de la concesionaria”, se indica en la página 11.

Otro beneficio es que si en los 30 años crece la demanda, Odebrecht no deberá invertir para ampliar sus instalaciones, sino que la ampliación de infraestructura será pagada por los tres ayuntamientos. Tampoco es responsable de los pasivos ambientales que se generen.

Una más: los adeudos incobrables de la ciudadanía serán pagados con los fondos de la federación, estado o municipio. Miguel Ángel Yunes Márquez –quien no firmó por Boca del Río– envió sin embargo a su representante legal, Guillermo Moreno Chazarini, quien autorizó que “se realice la retención de los recursos en caso de incumplimiento del contribuyente a partir del ejercicio fiscal de 2014”.

Además, cuando el usuario no pague el agua en dos meses, se le podrá cortar el suministro; a los tres meses “pueden ser sujetos a medidas de apremio”. Si no paga, en definitiva, Odebrecht cobrará de las utilidades que reciban los ayuntamientos.

Los hombres de Marcelo Odebrecht en México –y que hoy aparecen en la indagatoria de sobornos– son Cleantho de Paiva Leite Filho (Proceso 2110), quien firmó para Etileno XXI como director de la Unidad Negocios Internacionales de Braskem, y Javier Ramón Chuman Rojas, quien formó parte de la dirección de Grupo MAS.

Proceso
Jesusa Cervantes
Reportaje Especial
Ciudad de México
Jueves 27 de abril de 2017.


El regreso del PRI a Los Pinos ha significado la estructuración paulatina de una política que busca inhibir, limitar y restringir los flujos de información, advirtió la organización Artículo 19 en su informe anual "Libertades en Resistencia".

Además, indicó que con 11 periodistas asesinados, 2016 fue el año más letal para la prensa en México, en que también se contabilizaron 426 agresiones contra comunicadores.

De acuerdo con el documento, las violencias contra la libertad de expresión en el País son generadas principalmente por funcionarios públicos de los tres niveles de Gobierno.

"Por el medio que sea, las agresiones, las leyes, las malas prácticas, y a costa de lo que sea, nos quieren privar de cualquier información que dé cuenta de una mala gestión gubernamental, de todas las instancias y en todos los niveles de Gobierno", aseguró Ana Cristina Ruelas, directora de Artículo 19 México y Centroamérica.

El año pasado, 226 agresiones contra periodistas fueron cometidas por agentes del Estado, lo que equivale a 53 por ciento del total.

De estos ataques, 40 por ciento provino de estatales, 35 por ciento de municipales y 25 por ciento de federales.

Únicamente cuatro por ciento de las agresiones que documentó la organización identificó al crimen organizado como fuente.

Artículo 19 indicó que 99.75 por ciento de los casos de agresiones a periodistas que atiende la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra de la Libertad de Expresión permanece en la impunidad.

Mencionó que, en total, esa dependencia inició 118 averiguaciones previas y carpetas de investigación en 2016 y únicamente atrajo dos casos de periodistas asesinados.

El informe también cuestionó la relación entre Gobierno y medios de comunicación.

Puntualizó que en la mayoría de los casos, los ingresos de los medios dependen del dinero público, y por lo tanto, el Gobierno incide en las líneas editoriales y trunca los alcances de una expresión plural, objetiva e independiente.

En ese sentido, detalló que el Gobierno de Peña Nieto mantiene un gasto histórico en materia de publicidad oficial, de 34 mil millones de pesos, tendencia que también tiene en los estados, sobre todo en Tamaulipas, Coahuila y Oaxaca.

La ex Relatora para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Catalina Botero, aplaudió la seriedad del informe y que éste vincule la vulneración del derecho a la libertad de expresión con una transición a la democracia inacabada en México.

Asimismo, refirió que en sus recomendaciones, Artículo 19 pide cosas absolutamente razonables a un Estado, que se ufana en todos los foros internacionales, por ejemplo, de ser el primer país en promulgar una ley de transparencia en la región.

"El informe se limita a pedirle al Estado aquello a lo que el Estado se comprometió en su Constitución Política y en los tratados internacionales que ha firmado, ¿dónde está lo subversivo?", comentó.

Asimismo, dijo que no queda duda de que México es el país más peligroso para el ejercicio del periodismo en América Latina, una región que no es nada fácil.

Reforma
Silvia Garduño
Ciudad de México
Viernes 7 de abril de 2017.


En una carta dirigida a sus lectores, el diario informó que la edición de este domingo será la última que se publique debido a que “no existen las garantías ni la seguridad para ejercer el periodismo crítico”

El Periódico Norte de Ciudad Juárez dejará de publicar su edición impresa debido a que “no existen las garantías ni la seguridad para ejercer el periodismo crítico, de contrapeso”, informó Óscar A. Cantú Murguía, propietario del diario, en una carta publicada en su edición de hoy.

“Este día, estimado lector, me dirijo a usted para informarle que he tomado la decisión de cerrar este matutino debido a que, entre otras cosas, no existen las garantías ni la seguridad para ejercer el periodismo crítico, de contrapeso”, señala el texto publicado este día.

En la carta, Cantú Murguía señala que la “trágica y sentida muerte de Miroslava Breach Velducea –colaboradora nuestra– el pasado 23 de marzo, me ha hecho reflexionar sobre las adversas condiciones en que se desarrolla el ejercicio del periodismo actualmente”.

Señala que las “agresiones mortales, así como la impunidad contra los periodistas, han quedado en evidencia, impidiéndonos continuar libremente con nuestro trabajo”.

Asegura que tras la decisión de cerrar el diario se siente satisfecho de “haberle entregado a esta frontera cientos de empleos, de haber sido escuela y semillero de personalidades que se fogearon en este medio y que ahora ocupan puestos públicos o ejercen sus carreras profesionales con éxito.

“Cumplí como ser humano, como ciudadano, como creí conveniente hacerlo, con convicción y amor por mi ciudad; luché acompañado de colaboradores leales hasta el final, a quienes les estoy infinitamente agradecido”.

La periodista Miroslava Breach Velducea, asesinada el pasado 23 de marzo afuera de su casa, era colaboradora del periódico Norte de Ciudad Juárez y corresponsal del periódico La Jornada.

El Universal
Gabriel Rojas
Ciudad de México
Domingo 2 de abril de 2017.


La falta de independencia e imparcialidad en las investigaciones sobre casos de tortura en México es el principal problema que permite la impunidad en el país, consideró Juan Méndez, ex relator especial de la ONU sobre esta práctica.

"El Gobierno quería que yo dijera que (la tortura) era recurrente (en vez de generalizada) y a mí me parece que no correspondía con la realidad"

Sin embargo, advirtió que acabar con la impunidad en casos de tortura pasa por la voluntad política.

"La impunidad se puede corregir al interior del Estado mexicano promoviendo mejores formas de investigación, imparcial e independiente, y si no se hace a nivel nacional va a ser necesario implementar alguna otra forma", respondió al ser cuestionado sobre la viabilidad de que la comunidad internacional tenga que intervenir en el País.

"En el fondo es un problema de voluntad política; si realmente hay voluntad política de romper el ciclo de la impunidad se puede hacer de una u otra manera", afirmó.

En entrevista, Méndez dijo que la elección presidencial de 2018 puede abrir una ventana de oportunidad para impulsar este cambio de voluntad política, pero haría falta que el tema se ponga como prioritario y que los políticos lo retomen en sus discursos.

Mientras se llega al 2018, advirtió que se pueden dar pasos en sentido contrario con leyes como la de seguridad interior.

Víctima de tortura, cuando en la Argentina de 1975 fue detenido arbitrariamente y sometido por tres días a sesiones de descargas eléctricas, Méndez urgió a aprobar la Ley General contra la Tortura, que se analiza en la Cámara de Diputados.

Experto también del tema migratorio, advirtió que el reto principal que enfrenta actualmente México es el tránsito de ser un país exportador de personas a ser también un lugar de destino.

"Hasta ahora venía siendo el caso que México actuaba para impedir la migración a Estados Unidos, capturaba y deportaba para que no llegaran a la frontera norte", comentó el también ex relator de la CIDH para trabajadores migrantes.

"Ahora, con el cambio de política estadounidense hacia la inmigración en general, se abre un signo de interrogación sobre qué va a hacer México; no creo que sea el caso de abrir las puertas y que pasen todos, pero tampoco tiene mucho sentido que México siga siendo el vigilante que impide el acceso de migrantes".

Juan Méndez se anda con cuidado al hablar del Estatuto de Roma, el que define la competencia de la Corte Penal Internacional (CPI) para investigar y sancionar a personas concretas de un Gobierno por crímenes de lesa humanidad.

Y es que el ex relator especial de la ONU sobre Tortura aseguró que, tras calificar esta práctica como generalizada en México, él pudo comprobar la preocupación real de autoridades mexicanas de que se pudiera acudir a la CPI, en La Haya.

"El Gobierno quería que yo dijera que (la tortura) era recurrente (en vez de generalizada) y a mí me parece que no correspondía con la realidad que yo había visto", comentó.

Por lo pronto, en su informe de seguimiento sobre México, que elaboró este año antes de dejar el cargo, el argentino reiteró que la tortura en el País es generalizada, y se niega a retractarse si no le demuestran lo contrario.

Reforma
César Martínez
Ciudad de México
Martes 21 de marzo de 2017.


Los cocineros defienden la tradición en el platillo rey de la gastronomía mexicana

Suculento. El mole es fastuoso, irreverente, indomable. El platillo rey de la gastronomía mexicana es un monstruo de mil caras. Tiene chile, pero no siempre pica. A veces lleva cacao, pero suele ser salado. Sus ingredientes son un reflejo de las tradiciones indígenas, pero también de los sabores que llegaron de Europa y el Lejano Oriente para quedarse. Es impredecible, puede tener los mismos insumos y no saber igual.

Los mejores cocineros del país han intentado perfeccionarlo, ya sea al volver a las raíces o con virajes inesperados y ornamentos rebuscados. Para algunos como Rodrigo Llanes, el secreto para saborear de un buen mole no está en lo cool ni en las exquisiteces de la haute cuisine, sino en el cuidado y en la pasión durante la preparación.

"No hay recetas extraordinarias, no hay nadie que sepa cómo preparar el mole más rico del planeta, el mejor es el que hacía tu abuela y el que te gusta a ti, no el de los chefs superestrellas", defiende el historiador y chef mexicano. "Cuando lo pones en una mamila para poner pequeños puntitos sobre el plato es que ya no entendiste el mole, tiene que ser sustancioso sobre la carne", agrega el dueño del restaurante El Jolgorio.

La historia de este platillo es difusa y está llena de mitos. Se sabe que etimológicamente viene de mulli, la palabra náhuatl para salsa, pero es muy probable que ese alimento tuviera un sabor completamente distinto al actual. Algunas leyendas aseguran que la combinación estrambótica de chiles, frutos secos, chocolate y especias se dio en Puebla, ya por los nervios de fray Pascual Bailón, que puso todo de sopetón en la olla ante la premura de una cena importante con el virrey Palafox, o la genialidad de sor Andrea de la Asunción, que se lució ante la visita del virrey Conde de Paredes y Marqués de la Laguna.

Pero la sazón es intangible y atemporal, rara vez deja rastros y así se alimenta el misticismo alrededor del mole. "Nos hemos visto en la necesidad de tener estos mitos para justificar que algo sepa tan bien, que tienen que ver con las influencias fecundas del mestizaje, tomas algo del otro y lo fecundas para crear algo nuevo, sensacional y extraño", argumenta Llanes.

El historiador señala que sirve como un denominador común de la cocina de todas las regiones de México y ha creado cierto pique entre ellas, que al final ha servido como sedimento de una identidad nacional. La criolla ciudad de Puebla prepara un mole en el que preponderan los rasgos europeos como las almendras, las nueces y los sabores dulces. El diverso Estado de Oaxaca oscila entre el mole negro, el popular con cacao, y los que son más sencillos y saben más picantes.

Qué decir del dulzón Mole de Xico veracruzano o del chirmole yucateco, que saca su peculiar sabor de sus ingredientes calcinados. "Es un plato de celebración, donde se junta lo mejor de la cocina mexicana", apunta el chef Ricardo Muñoz Zurita, que ha identificado más de 100 variedades y subvariedades de este platillo y que reivindica el marcado carácter indígena y contemporáneo de la especialidad culinaria. "No me gusta que se diga que es mestizo porque no existen razas en la comida", manifiesta.

En el sur de la Ciudad de México, una de las urbes más pobladas del mundo, un pueblo que no rebasa los 20.000 habitantes ha querido hacerse un hueco en el panteón regional mole. San Pedro Atocpan huele a chocolate y en otros rincones a chile. No hay cifras oficiales, pero se calcula que un 75% de su población se dedica a la producción de este platillo.

La tienda de Pablo Morales está llena de cestos gigantescos con todo lo necesario para prepararlo. Ubaldo Galván y Cándido Cabello desvenan chiles del otro lado de la calle para la molienda, la parte más ardua del proceso, y, a unos metros, los molinos de la fábrica de Ismael Rivera trabajan a toda marcha para completar un pedido de 500 kilos que irá al Reino Unido.

Hace 60 años, cuando comenzó todo, hubiera parecido una locura. Una pequeña comunidad rural, con pocas fuentes de empleo y en la que no se produce ninguno de la veintena de ingredientes del mole poblano, se ha convertido en uno de los principales comercializadores del país. "Son los chicos nuevos de la cuadra", comenta Muñoz Zurita, el chef del Azul.

Quizás no tengan la tradición milenaria de otros sitios, pero cada octubre medio millón de personas va a la feria de San Pedro y, por su volumen de ventas, hoy se autoproclaman la capital mundial del mole. Puede que no haya mucha competencia en otros países por el título, pero aprovechan su cercanía con la capital para llevar sus creaciones a Europa, Asia y Oceanía.

"Este producto nos ha abierto las puertas a muchas cosas, tenemos más recursos y un mejor nivel de vida", argumenta Buenaventura Velasco, cofundador de Don Pancho, una de las marcas líderes a nivel nacional. Hay poco glamur en los comederos de Atocpan, pero por menos de 100 pesos (cinco dólares) se puede degustar una comida de tres tiempos con el mole y el postre incluidos. "Es un orgullo, he trabajado más de 40 años en esto y todo lo que hemos conseguido ha sido gracias a la publicidad de boca en boca y a la calidad de lo que hacemos", afirma Patricia Rivera, que administra El Familiar, el primer restaurante del pueblo e hija de uno de los creadores de la feria de Atocpan.

"Si realmente queremos tener una idea de un buen mole hay que ir al interior del país, a los pueblos y estudiarlos", recomienda Muñoz Zurita. San Pedro Atocpan entendió esto humildemente y lo adoptó con ambición. Para el chef la receta del éxito para el mole y la gastronomía mexicana está clara. "Cuando hemos intentado proyectar nuestra comida al extranjero, imitamos a la cocina de otros países, pero es un error, nosotros tenemos nuestro propio carácter, nuestras propias características y eso es lo que les gusta tanto a los extranjeros sobre México", zanja.

El País
Elías Camhaji
Ciudad de México
Domingo 19 de marzo de 2017.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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