La diputada del PAN Brenda Velázquez presentó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) una denuncia por el supuesto espionaje a periodistas, activistas y políticos de oposición.

La presidenta de la Comisión de Seguimiento a las Agresiones a Periodistas y Medios de Comunicación acusó que la utilización del sistema "Pegasus", para infectar los teléfonos inteligentes de los afectados, violentan la libertad de expresión y el derecho a la privacidad.

Velázquez informó que argumentó la violación del artículo 11 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos; el 12 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos; y el 16 de la Constitución de México.

"Por la gravedad y urgencia, pedimos a la CIDH solicite al Estado Mexicano que adopte medidas cautelares para prevenir actos de espionaje a periodistas, activistas y políticos de Oposición", señaló.

"De igual forma, pedimos a la CIDH que realice una visita de alto nivel a México, con el fin de constatar los hechos denunciados y de ser procedente, se designe Relatoría Especial".

Indicó que también solicitó al órgano internacional un pronunciamiento en el que se exija al gobierno mexicano que se abstenga de utilizar el espionaje en contra de los ciudadanos.

Ayer, la diputada Velázquez presentó también una denuncia ante la Procuraduría General de la República contra quien resulte responsable por el uso ilegal del malware "Pegasus", luego de que ha sido utilizado en al menos 76 ocasiones para espiar a periodistas, activistas y políticos.

"Exigimos que se realice una investigación exhaustiva y se castigue a los servidores públicos involucrados en estos ataques a la libertad de expresión y a la privacidad de los periodistas", citó el miércoles tras presentar la denuncia.

Señaló que para el PAN tales acciones de espionaje son una táctica añeja del priismo y son un retroceso a la democracia mexicana.

Reforma
Ciudad de México
Jueves 22 de junio de 2017.


Mayo pasado fue el mes más violento de que se tenga registro.

Estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) indican que en mayo se iniciaron 2 mil 186 carpetas de investigación por homicidio doloso.

Es la cifra mensual más alta por lo menos desde 1997, cuando el SESNSP comenzó a sistematizar las estadísticas delictivas a nivel nacional.

Ni siquiera durante el pico más alto de violencia de la llamada guerra contra el narcotráfico, México llegó a una cifra similar.

Hasta antes de mayo de 2017, el récord de violencia lo tenía mayo de 2011, durante el sexenio del ex Presidente Felipe Calderón, con 2 mil 131 homicidios.

El tercer mes con más casos de que se tenga registro en el País es junio de 2011, con 2 mil 38, seguido de marzo de este año, con 2 mil 21.

Con los casos de mayo reportados por las Procuradurías y Fiscalías estatales, el País llegó a 9 mil 916 asesinatos en los primeros cinco meses del año.

Esta cifra es 29.4 por ciento mayor a la registrada en el mismo periodo del año pasado, que sumó 7 mil 658, y la más alta para un periodo idéntico de que se tenga registro.

De mantenerse los niveles de violencia registrados en los primeros cinco meses, 2017 se podría convertir en el año con más asesinatos de las últimas dos décadas.
Sube homicidio en 17 estados
Durante mayo, el homicidio doloso subió en 17 entidades federativas en comparación con el mes previo.

Entre los estados donde incrementó ese delito están Chihuahua, que pasó de 100 en abril a 140 en mayo; Colima, que pasó de 33 a 52; y Ciudad de México, de 91 a 103 casos.

También Guerrero, de 189 a 216; Nuevo León, de 54 a 75; San Luis Potosí, de 24 a 44; Tamaulipas, de 45 a 72; y Veracruz, de 116 a 137 asesinatos.

La ola de violencia arreció en julio del año pasado y no ha parado, pese al despliegue de fuerzas federales en distintos estados y la implementación de varias estrategias.

El 30 de agosto de 2016, ante el incremento de ese delito en los meses previos, el Presidente Enrique Peña Nieto anunció una estrategia especial para acotar la violencia.

En el marco del Consejo Nacional de Seguridad Pública, instruyó la puesta en marcha de un plan en los 50 municipios del País que concentran el 42 por ciento de los homicidios.

Sin que se detallara su contenido, se puso en marcha una estrategia con dos componentes generales: prevención del delito y contención criminal con fuerzas de seguridad.

A principios de 2017, la Secretaría de Gobernación lanzó otra estrategia en los 50 "Municipios de Atención Prioritaria con Perspectiva de Prevención" (MAPPP).

A diferencia de la primera lista de 50 municipios, que sólo contempló las localidades con más homicidios, este plan tomó en cuenta dos criterios adicionales: rezago social y desigualdad económica.

También sube el secuestro

El secuestro en México también va al alza.

Los datos del SESNSP indican que durante mayo se iniciaron 100 carpetas de investigación por ese delito, en el fuero común, cifra 8 por ciento mayor a la de abril, que sumó 92.

Durante los primeros cinco meses de 2017, en el País se iniciaron 484 indagatorias por secuestro en las Procuradurías y Fiscalías estatales.

Sin tomar en cuenta las carpetas de investigación abiertas por la PGR, esta cifra es 12.8 por ciento mayor a la reportada por el SESNSP en el mismo periodo de 2016.

Reforma
Antonio Baranda
Ciudad de México
Miércoles 21 de junio de 2017.


Tras el asesinato de Javier Valdez, el presidente de México Enrique Peña Nieto celebró una reunión pública con gobernadores para acordar acciones que garanticen la seguridad de los comunicadores.

Este jueves, un reportero interrumpió un evento público del presidente mexicano, Enrique Peña Nieto para exhibir una pancarta en la que le reclama por los asesinatos de periodistas, al cumplirse un mes de que el comunicador Javier Valdez fue ultimado a balazos.

"Basta de sangre. Rectifique presidente. #Niunomás", se leía en una pequeña manta exhibida por el reportero Álvaro Delgado, del semanario Proceso y quien desde la zona de periodistas se puso de pie interrumpiendo por momentos un discurso de Peña Nieto.

"Déjenlo señores (...) del estado mayor (guardias presidenciales) que exponga su manta. Estamos hablando de espacios plurales y de libertad de expresión", dijo Peña Nieto cuando, al menos cuatro oficiales vestidos de civil se acercaron a Delgado y con su cuerpo intentaban tapar la manta.

Delgado se puso de pie para protagonizar esta inédita protesta cuando Peña Nieto hablaba ante empresarios de medios de comunicación sobre el compromiso de su gobierno con la libertad de expresión.

"Mi protesta, ante el presidente Peña Nieto, fue respetuosa, en ejercicio de la libertad de expresión que él mismo dice garantizar", escribió Delgado en Twitter.

El gremio periodístico mexicano recuerda este jueves con protestas y manifestaciones a Javier Valdez, un periodista especializado en asuntos de narcotráfico reconocido internacionalmente y que fue asesinado a balazos hace un mes en su natal Culiacán, en el estado de Sinaloa, en el noroeste de México.

Valdez escribía y era fundador del semanario Ríodoce de Culiacán, corresponsal del diario Proceso y colaboraba con la AFP desde hacía una década.

Hasta el momento, las autoridades no han informado de avance alguno para dar con los responsables de este crimen que ha impactado al gremio periodístico mexicano como no se había visto en tres décadas, pese a que desde 2000 cuentan a más de un centenar de colegas asesinados.

Tras el asesinato de Valdez, Peña Nieto celebró una reunión pública con gobernadores para acordar acciones que garanticen la seguridad de los comunicadores.

En ese evento, cuando se guardó un minuto de silencio en memoria de Valdez, desde la zona de prensa se escucharon algunos gritos para reclamar justicia.

México es considerado uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo.

AFP
El Espectador
Ciudad de México
Viernes 16 de junio de 2017.


La Canciller alemana Angela Merkel abordó con el Presidente Enrique Peña la libertad de expresión y los derechos humanos en México.

“Hablamos de los derechos humanos y de las necesidades de la libertad de prensa”, dijo en un mensaje a medios.

Asimismo, expresó su preocupación por las desapariciones en México.

“Es importante que se castigue y se encuentren a los culpables, es de importancia vital”, señaló.

Para Merkel, la relación bilateral entre México y Alemania se encuentran en un momento positivo.

El Presidente Enrique Peña Nieto reafirmó su compromiso común en temas como la democracia, la protección del medio ambiente, el libre comercio y los derechos humanos.

“Compartí con la Canciller que su visita ocurre en un momento crucial para el mundo, donde es importante defender los valores que compartimos, la democracia, el libre comercio, la protección del medio ambiente y derechos humanos”, expresó el Mandatario federal.

Peña subrayó que Alemania es el mayor socio comercial de México en la Unión Europea, con inversiones de alrededor de 18 mil millones de dólares.

México, abundó, tiene cerca de mil 900 empresas alemanas, las cuales generan 120 mil empleos.

Reforma
Associated Press
Ciudad de México
Sábado 10 de junio de 2017.


Los barones del azúcar de Florida, Alfonso y José Fanjul, contribuyeron para los festejos de la toma de posesión de Donald Trump con una aportación de medio millón de dólares, posiblemente con la expectativa de que a cambio no solo les tocara ver una gran ceremonia.

Encabezados por los Fanjul, los mayores productores y refinerías de azúcar estadounidenses se mostraron ansiosos por que la nueva administración se ocupara de un asunto que el gobierno de Obama dejó pendiente: un acuerdo para controlar las importaciones de azúcar desde México.

No están solos: la industria en ambos lados de la frontera está a la expectativa de lo que suceda, pues la forma en que se den las negociaciones azucareras será un indicador de cómo podrían desenvolverse las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

“En México, todos están pendientes del acuerdo con respecto al azúcar porque es un indicador de la forma en que se manejará todo lo demás”, declaró Juan Cortina Gallardo, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Azúcar de México, que representa a las refinerías. “Es un asunto político delicado”.

Los “acuerdos de suspensión” que regulan el ingreso de azúcar mexicana a Estados Unidos desde 2014 terminaron el lunes 5 de junio. El secretario de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo, afirmó que “no hay ultimátum en este proceso” para un nuevo pacto. Sin embargo, el lunes la agencia Reuters dio a conocer que ambos países habían llegado a un acuerdo y planean hacerlo oficial este martes.

La industria azucarera ha sido el centro de los problemas comerciales más polémicos entre México y Estados Unidos desde que el TLCAN se negoció a principios de la década de los noventa.

El hecho de que exista un forcejeo tan prolongado por un solo producto provoca inquietud, pues las renegociaciones del tratado norteamericano podrían estancarse muy rápido si el gobierno de Trump decide abrir varios frentes para volver a redactar el acuerdo. Las charlas con México y Canadá podrían comenzar en agosto y el gobierno de Estados Unidos ha revelado muy poco sobre lo que espera lograr.

Cualquier cosa que la industria azucarera estadounidense logre exprimir de las negociaciones tendrá efectos más allá de los campos de caña de azúcar de Florida y en el sureste de México. Las ramificaciones de la historia del azúcar dan una idea de lo complejo que puede ser el tejido del comercio internacional.

Wilbur Ross, el secretario de Comercio estadounidense, está a cargo de encontrar un arreglo que acepten los negociadores mexicanos en materia azucarera; de lo contrario, podría desatarse una guerra comercial.

Ross y su esposa, Hilary Geary Ross, sostienen una relación social desde hace tiempo con José Fanjul, a quien llaman Pepe, y su esposa, Emilia. Pero en su transición de inversionista multimillonario a servidor público, hasta ahora Ross ha prestado oídos a todos los bandos, como el de aquellos con un interés en las negociaciones sobre la industria azucarera.

La administración Obama “pateó la bolita un poco lejos para no tomar la decisión” sobre las importaciones de azúcar desde México, opinó Paul Farmer, presidente de la empresa CSC Sugar en New Canaan, Connecticut, que compra azúcar a México para producirla en forma líquida y competir con las grandes refinerías.

Ahora, Farmer dice haberse topado con “una actitud totalmente distinta para escuchar y querer entender” qué es lo que está en juego durante las negociaciones.

La industria azucarera estadounidense ha gozado de protección durante mucho tiempo gracias a una garantía de precio que se mantiene mediante límites a la importación y otros mecanismos.

Cuando el TLCAN entró en vigor en 1994, la industria obtuvo un tratamiento especial, pues se limitaron las importaciones de azúcar de México durante catorce años.

En 2008, México se convirtió en el único país del mundo con acceso ilimitado al mercado estadounidense de azúcar. Pero cuando las exportaciones de México se dispararon en 2013 tras una cosecha abundante, los productores estadounidenses devolvieron el golpe con demandas por prácticas comerciales injustas. El Departamento de Comercio estuvo de acuerdo y se preparó para gravar derechos sobre el azúcar de México.

Para evitar esos derechos, el gobierno mexicano y las refinerías azucareras mexicanas aceptaron que se impusieran límites a las exportaciones hacia Estados Unidos, así como un precio mínimo, mediante dos acuerdos suscritos a finales de 2014.

Sin embargo, las empresas azucareras estadounidenses no tardaron en quejarse de que esos acuerdos no tenían fuerza suficiente para protegerlas y el Departamento de Comercio les dio la razón en diciembre del año pasado con una sentencia preliminar.

Sin embargo, el secretario Guajardo sugirió a Reuters que el nuevo pacto prevé que siga habiendo acceso de azúcar mexicana a Estados Unidos sin el pago de aranceles.

Eso difícilmente apaciguará el descontento de los productores estadounidenses.

“Nuestra industria sufre muchísimo”, aseveró Phillip Hayes, un vocero de la American Sugar Alliance, que representa a refinerías y productores de azúcar, como Florida Crystals, de los hermanos Fanjul.

“Una refinería necesita azúcar como materia prima para poder operar”, argumentó. “México ha enviado demasiada azúcar refinada y ha dejado a las refinerías casi sin azúcar cruda”.

Los funcionarios mexicanos también enfrentan presión política porque se espera que hagan declaraciones firmes.

“Si eres México y cedes en la cuestión del azúcar, ¿qué dice eso sobre lo que vas a hacer en las negociaciones del TLCAN?”, cuestionó Andrew I. Rudman, exfuncionario comercial de Estados Unidos y actual ejecutivo de ManattJones Global Strategies, una consultora comercial y de inversiones.

La caña de azúcar mexicana se produce gracias a 190.000 pequeños agricultores de las regiones más pobres de México y, en época de cosecha, esta tarea tan desgastante requiere 450.000 trabajadores, por lo que la industria representa una poderosa fuerza política.

Sobre las negociaciones pesa la amenaza de que México podría tomar represalias contra las exportaciones de jarabe de maíz con alto contenido de fructosa de Estados Unidos, que se utiliza como sustituto del azúcar.

El sindicato mexicano de agricultores de caña de azúcar publicó el viernes un anuncio en uno de los principales periódicos de México en el que acusó a Estados Unidos de competencia desleal con la fructosa y advirtió al gobierno mexicano que no ceda ante los “intereses y mandatos” de los productores estadounidenses.

Ya se elabora una demanda por competencia desleal con la fructosa.

“Si las refinerías acusan a México, la medida lógica es acusar a la industria de la fructosa”, indicó Enrique Bojórquez, fundador de Sucroliq, una productora mexicana de azúcar líquida.

El gobierno mexicano bloqueó este tipo de demandas en el pasado, señaló Bojórquez, porque intentaba mantener el acuerdo con Estados Unidos. “Pero no estoy de acuerdo en que no nos defendamos si las empresas estadounidenses están causando daño en México”, concluyó.

La posibilidad de una guerra comercial no es una amenaza hueca para los productores de jarabe de maíz, que han vendido más de 3 mil millones de dólares del edulcorante a México en los últimos cinco años. México dejó de adquirir jarabe de maíz en la década de 1990 por una controversia anterior.

“Si se trata de intercambiar amenazas, son muy capaces”, corroboró John Bode, presidente de la Asociación de Refinerías de Maíz.

The New York Times
Elisabeth Malkin
Ciudad de México
Miércoles 7 de junio de 2017.


Un mexicano que vive en una zona urbana requiere de 94.06 pesos para alimento, vivienda, transporte, vestido, salud, comunicación, artículos de esparcimiento, educación, cultura y recreación, de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), organismo que depende del sector público.

Con 2 mil 822 pesos mensuales o 94 pesos diarios, se alcanzaría la línea de bienestar, si se consideran los precios de los alimentos, bebidas, bienes y servicios al mes de abril del 2017.

En los últimos días la Confederación Patronal, el gobierno capitalino y la Secretaría del Trabajo, entre otros organismos empresariales, aseguraron que se buscará incrementar el salario mínimo general de 80.04 a más de 90 pesos a fin de que los trabajadores logren alcanzar el bienestar.

Dentro de las consideraciones de la Coneval está el que solamente se debe gastar 7.7 pesos diarios de transporte, es decir 231 pesos al mes.

En educación, cultura y recreación la Coneval calculó que una persona que vive en zona urbana requerirá 278 pesos mensuales; para vivienda y servicios de conservación 205.99 pesos.

En vestido, calzado y accesorio 178 pesos al mes, 75.73 pesos en cuidados personales, 75 pesos en limpieza y cuidados de la casa, 186 pesos en cuidado de la salud.

Pero, si solamente se considera la "canasta alimentaria" o la línea de bienestar alimentaria, la cifra baja a 46 pesos, pero se incluyen al día pequeñas porciones de comida: 155 gramos de tortillas de maíz; 5.6 gramos de pasta para sopa; 26 gramos de pan blanco, 34 gramos de pan de dulce y 5.6 gramos de pan para sándwich.

Además de 9.2 gramos de arroz, 3.6 gramos de cereales, y una mezcla de 35 gramos de carnes de res y ternera, 20.3 gramos de costilla y chuleta, 36.1 gramos de pollo y 3.4 gramos de pescado.

Así como beber un vaso de leche de 200 mililitros, comer 4.8 gramos de queso fresco, 6.7 gramos de yogurt, 33.4 gramos de huevos.

Así como porciones que van de 26 a 60 gramos de cebolla, jitomate, limón, manzana, naranja y plátano, pero no incluye alimentos de gran consumo como aguacate.

De bebidas se incluyeron 411 mililitros de agua embotellada, 169 mililitros de refresco y 56 mililitros de jugos envasados, y 8.7 gramos de pollo rostizado, entre otras cosas.

En total se estima que una persona necesita mil 400.27 pesos al mes para alimentarse dignamente.

El Universal
Ciudad de México
Jueves 1 de junio de 2017.


La nación pasa en estos momentos por una “situación de excepción”; está “comprometido el bien público de manera grave e intensa”, dice


México está pasando por una “situación de excepción”, en la cual está “comprometido el bien público de manera grave e intensa” y ofrece “grandes peligros” para los comunicadores, señaló el periodista colombiano Javier Darío Restrepo, autor del Consultorio Ético de la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) Gabriel García Márquez.

“La situación de ustedes, es una situación de excepción, porque por una parte está comprometido el bien público de una manera grave e intensa y por otra ofrece grandes peligros para los periodistas. Es toda la sociedad la que tiene que actuar mancomunadamente, porque es toda la sociedad la que está amenazada”, afirmó.

En entrevista vía telefónica desde Bogotá, Restrepo señaló que es necesario que los medios mexicanos se solidaricen entre ellos para que los criminales sepan que “cuando se ofende a uno se les ofende a todos”.

Dijo que no sólo por razones de orden técnico sino de protección personal, los medios deben aprender a trabajar en equipo creando, por ejemplo, un consejo de redacción en el que se discuta el abordaje que se va a dar a las coberturas sobre el narcotráfico, y acordar no publicar las amenazas de la delincuencia organizada, como el contenido de las mantas y mensajes que dejan los narcotraficantes en las escenas del crimen.

¿Qué impresión le deja la situación de violencia en contra de periodistas en México?

—La reacción que pueden tomar es estar muy unidos. El mensaje a mandar es que lo que es contra un periodista, es con todos. Eso lo aprendí de ustedes. Hace años estuve con Jesús Blancornelas en Tijuana, él lo dijo: ‘Cuando a un periodista lo amenacen porque está escribiendo sobre tal cosa, todos los otros periodistas escriben sobre eso. Es una notificación de que no hay periodistas aislados y cuando se ofende a uno se les ofende a todos’.

¿Qué otras medidas se pueden tomar al respecto?

—Trabajar en equipo. En las redacciones cada uno se siente propietario de un tema o una fuente y no permite que nadie se meta. Tiene que acabarse eso. Los crímenes de los narcotraficantes, las mantas y cosas como esas se tratan entre todos, en consejos de redacción conjuntos para medir las consecuencias de una información, cuando va a caer mal o puede ser peligrosamente tratada. [Ello] da medidas de prudencia que a veces uno aisladamente no llega a tomar.

¿Con respecto a las autoridades?

—Estar urgiendo a que protejan a los periodistas de manera gremial: presionar constantemente y examinar si se está haciendo. Cuando ocurre un caso desgraciado de estos, de que matan a un periodista, investigar qué tanta era la protección que había para denunciar los vacíos que haya en esa materia.

¿A qué se refiere con los consejos de redacción para analizar?

—No sólo por razones de orden técnico, sino por protección personal, se está imponiendo cada vez más trabajar en equipo y un frente común de periodistas. La situación de ustedes, como lo fue la nuestra cuando teníamos ese problema respirándonos en la nuca, es una situación de excepción. Está comprometido el bien público y de una manera grave e intensa, y ofrece grandes peligros para los periodistas. Toda la sociedad tiene que actuar mancomunadamente porque es toda la sociedad la que está amenazada. La creación de conciencia de que el problema del narcotráfico no es simplemente de policía, es social, de política social, y es toda la sociedad y su cultura misma la que está amenazada, porque ellos están permeando con su manera de ver la vida a toda la sociedad.

¿De qué manera?

—En su libro El miedo es el mensaje, Javier Contreras analiza la situación en México y cómo [los narcotraficantes] están presionando y manipulando a los medios. Aparece una manta que puede contener amenazas, anuncios que hacen, su voz. La voz de un delincuente cuando amenaza, no debe tener eco en los medios de comunicación, porque con una fotografía o una crónica tiene una difusión que ni se hubieran soñado. Los medios de comunicación, por falta de examen crítico de la información, se convierten en idiotas útiles al servicio de los delincuentes, por eso es muy importante analizarlo, no sólo por el periodista que cubre ni por el periódico que va a publicar, debe haber una unión entre los periódicos donde se estudien estos casos para beneficio de todos.

¿La situación en México se está acercando a las agresiones que sufrieron los periodistas colombianos en la época del narcoterror?

—Hubo un momento en que consideramos que habíamos llegado al fondo de esta situación. Fue cuando varios periodistas estaban secuestrados por los narcotraficantes. En ese momento, en que por todas partes había amenazas, los periodistas llegamos a sentir que se había llegado a lo máximo de esa situación crítica.

¿Es el momento de prender las alarmas por esta situación?

—Es difícil prever cuál debe ser el futuro. Si las autoridades no son más efectivas, el poder de estos bandidos se va a extender. Más aún, pueden tener como apoyo a los políticos. Habría que mirar hasta qué punto los políticos están permeados por narcotraficantes o los están financiando. Las noticias y analistas de la información tienen que dirigirse hacia allá, el desarrollo que tenga será el que la sociedad quiera. Si es apática, indiferente, esto va a continuar aumentando. En la medida en que la sociedad tome conciencia de que debe combatir conjuntamente el mal, es más posible que comience a reducirse porque se le va cerrando el cerco.

¿El caso del periodista Javier Valdez se está convirtiendo en emblemático como fue para ustedes la muerte de Guillermo Cano?

—Para nosotros, la muerte de Guillermo Cano nos motivó a la reflexión. Él sabía que lo iban a matar porque estaba recibiendo amenazas continuamente. Sin embargo, actuó con una mayor decisión denunciando lo que estaba sucediendo. Su columna de opinión le servía para estimular la conciencia de los lectores sobre la gravedad de lo que estaba sucediendo y la vergüenza. Él sentía vergüenza de pertenecer a una sociedad que estaba arrodillada frente a los bellacos del narcotráfico. Cuando Pablo Escobar intentó darle un viraje político a su acción, nadie se lo creyó porque los medios habían creado muy clara la conciencia de que se trataba de un delincuente común y corriente, con más armas que los demás.

¿Se podría comparar el caso de Javier Valdez con la trascendencia que adquirió para ustedes el asesinato de Guillermo Cano?

—Sí, Javier Valdez se puede convertir para ustedes en un emblema. Era de unas altas calidades morales como periodista. Eso puede ser un factor estimulante para los periodistas: caer en la cuenta de que están cumpliendo un papel social que puede convocar a la opinión pública para buscar soluciones al problema, que están ejerciendo un liderazgo moral y, a través de la información, mostrar cuál es la situación y cuáles son las posibles salidas a ella. El de ustedes tiene que ser un periodismo de propuesta, no sólo limitarse a contar lo que sucedió. Esto significa multiplicar fuentes que están reflexionando sobre el tema desde sus distintas profesiones y pueden estarle diciendo a la gente las salidas. Propuesta, no sólo en los términos negativos de los desastres que está haciendo esta gente.

El Universal
Teresa Moreno
Ciudad de México
Domingo 28 de mayo de 2017.


Viaje al pueblo mexicano que inspiró la obra maestra de Rulfo

Lupe Mundo saca tres paladas de tierra, se detiene y aprieta su cara seca y arrugada como una cáscara de nuez.

 –Ahí abajito está el difunto–dice el enterrador de San Gabriel.

No recuerda cuántos años lleva limpiando tumbas ni cuál es el nombre del difunto. Un enterrador con huecos en la memoria y con un apellido metafórico y redondo. Mundo podría ser él mismo un personaje de Pedro Páramo, y ahí abajito podría transcurrir toda la novela entera. San Gabriel, el pueblo donde Juan Rulfo vivió de niño, es el escenario más parecido al pueblo imaginario de Comala, un purgatorio de almas pobres, un pueblo donde hablaban los muertos.

Soy algo que no le estorba a nadie. Ya ves, ni siquiera le robé el espacio a la tierra. Me enterraron en tu misma sepultura y cupe muy bien en el hueco de tus brazos.

A tres calles del cementerio, María Soledad Ramírez Vizcaíno, una sobrina segunda de Rulfo, recuerda en el patio de su casa lo que pensaba su abuelo Vicente sobre la novela: “Me da gusto que Juan sea famoso. Pero siento que lo que escribía eran puras mariguanadas, pues yo no entiendo lo que dice del pueblo”.

La perplejidad de Vicente la resuelve el catedrático Alberto Vital en su biografía canónica: “La ficción de Rulfo registra flujos subterráneos de México y San Gabriel representa sinécdoques, partes que contienen los elementos más comunes del conjunto”. Hay nombres, lugares y descripciones que coinciden con la tierra de la que se marchó a los 10 años después de morir sus padres. La tierra a la que volvería y volvería y en la que están ambientadas todas sus narraciones, pero no de manera literal. El Jalisco de sus novelas es una realidad decantada por la imaginación literaria.

La familia Pérez Rulfo Vizcaíno eran unos hacendados importantes que vieron cómo la Revolución y la guerra Cristera fueron devorando poco a poco sus vidas y sus propiedades. Hoy en San Gabriel el rastro familiar del escritor se pierde más allá de la casa de María Soledad.

“Cuando murieron los papas, mi bisabuelo mandó a los hermanos a estudiar fuera del pueblo porque el colegio de curas había cerrado por la revuelta. Mi tía Carmela no aguantó allí encerrada y murió de tristeza”, dice la sobrina, sentada junto a una tina de barro con una inscripción: San Gabriel 1873.

Para el que va, sube; para el que viene, baja

Antes de morir, la madre de Juan Preciado, el protagonista de la novela, había indicado a su hijo que bajando por el puerto de Los Colimotes encontraría el pueblo de su padre.

¿Cómo dice usted que se llama el pueblo que se ve allá abajo? Comala, Señor

El puerto de Los Colimotes es una de las entradas más antiguas a San Gabriel, un paso de ganado y viajeros a pie o a caballo. Empinada, una vereda de tierra de metro y medio con huellas de herradura deja a la izquierda la sierra madre Occidental y a la derecha, el cerro viejo y el cerrito de la cruz. Debajo, se abre la puerta de entrada al Llano Grande, el pueblo de San Gabriel.

A Juan Preciado, la llanura le pareció una laguna transparente deshecha en vapores. Es primavera y a media tarde el sol todavía golpea a 30 grados en la boca del llano. El pueblo es blanco alrededor de la iglesia y marrón como la tierra en las afueras. El camino está rodeado de mezquites, cactus pitayeros y acacias: plantas con espinas.

“Siempre reconoce uno el ombligo que Dios le dio”, dice Jaime Sedano, 68 años. Botas y bigote ranchero, es uno de tantos vecinos que regresaron, en su caso, después de tres décadas trabajando como zapatero en California. Porque los fantasmas de Rulfo también son las ausencias de los migrantes mexicanos.

Sedano dice además ser “de los pocos en el pueblo” que ha “leído y leído Pedro Páramo buscando qué quiere decir”.

¿Ve aquella loma que parece vejiga de puerco?

–Ese es el picudo

Pues detrasito está la Media Luna.

–Esa es una cejita de la sierra que parece una luna menguante.

El juego de analogías entre la obra y el pueblo llega a su propio apellido. Fulgor Sedano es la mano derecha y el administrador de la finca de Pedro Páramo, el cacique y el patriarca de Comala. Todos éramos hijos de Pedro Páramo

“Chaparrito y pelón, pero con mucho carácter y con mucho dinero”. Así recuerda Jaime a su padre: Lucio Sedano, que ahora tendría unos 100 años como Rulfo y que también fue el administrador de una finca. “En el libro cambió nombres. Yo imagino que a mi padre le puso Fulgor por la luz de Lucio”.

Un espantapájaros frente a las tierras de la Media Luna

La Media Luna es entonces esa cejita del cerro y, trasformada en literatura, también es la hacienda, los dominios –toda la tierra que se puede abarcar con la mirada– de Pedro Páramo.

Montado en un jeep gris, Luis Gabriel Ramos cruza el portón de madera de la hacienda de su familia. “Era una de las más bonitas del pueblo”, dice sin bajar del coche. Hace unos meses su hermano dejó entrar a unos hombres que estaban interesados en comprarla. “Les dio quebrada y tumbaron todo. Arrancaron hasta las molduras de las puertas porque pensaban que había dinero. Estaban bien locos, los cabrones”. En los pasillos unas sillas de montar cuelgan de una cuerda. Entre el corral y el patio para asolear el grano, sobre un muro de ladrillo, hay una cruz de madera de mezquite, medio tumbada, como vencida por el sol y polvo.

Ramos ha intentado enderezarla, pero su hermano le dijo:

–Así se queda hasta que se acabe

–¿Cuánto lleva abandonada esta hacienda?

–Desde que murió mi padre ya nadie le ha metido mano

Desde entonces la tierra se quedó baldía y como en ruinas.

Pero pasaron años y años y él seguía vivo, siempre allí

Como un espantapájaros frente a las tierras de la Media Luna

Me mataron los murmullos

No hay consenso en San Gabriel sobre la casa de Eduviges Dyada, la anciana que acoge a Juan Preciado al llegar al pueblo y que llevaba una virgen colgada del pecho con el letrero: Refugio de pecadores.

El libro dice: andando por la calle real, al cruzar una bocacalle, la casa que está junto al puente. Pues no está claro a qué lado del puente. Los familiares del Rulfo sostienen que es a la derecha, porque allí vivió una antigua tía del escritor. El ayuntamiento, que organiza cada año un escueto recorrido rulfiano, asegura que es a la izquierda, una actual tienda de artesanía que antes había sido un hostal.

Si el ayuntamiento tiene razón, en el cuarto vacío y sin puertas donde el protagonista pasa una noche escuchando los lamentos de un ahorcado, ahora hay 57 cristos en miniatura colgados en la pared.

El cura Ireneo Monroy escapó de San Gabriel en los años 30, pero dejó escondida su biblioteca en la casa de enfrente a la iglesia: la casa de la familia Rulfo. Allí, el niño descubrió a Dumas, Víctor Hugo, Buffalo Bill. “Todo eso lo leí yo a los 10 años, me pasaba todo el día leyendo, no podía salir a la calle porque te podía tocar un balazo. Yo oía muchos balazos. Después de algún combate entre los federales y los cristeros había colgados en todos los postes”, reconoció muchos años más tarde el propio escritor.

Del mismo color de la iglesia, blanca y roja, con las ventanas enrejadas en negro y tres moños negros colocados encima de cada una de las tres puertas, la casa no se abre desde que murió su última propietaria. “Mi abuela –cuenta la sobrina del escritor– se la vendió a la familia Ramírez Marcos, y al morir la madre dijo que no podía entrar nadie hasta dos años después de su muerte”.

Al cruzar la bocacalle vi una señora envuelta en un rebozo que desapareció como si no existiera

Olivia Cruz Sepúlveda tiene 42 años y aún recuerda cuando su abuela se ponía el rebozo para ir a la misa de las 7 de la mañana, pero nunca ha visto que desapareciera ninguna señora.

–Eso yo no lo he visto. ¿Qué quiere, que me desmaye?

A Juan Preciado le mataron los murmullos de Comala. Pueblo chico, infierno grande. En San Gabriel hoy continúan los murmullos:

–Pues los pobres trabajando y los ricos mirando

–En el seminario nos besaban la mano, nos daban pollito

–Yo llevo una vida bien perrona

–Huele a puerquito, huele a puro dinero

–Estamos amolados, estamos tristes

–Hubo mujeres bonitas que se quedaron de cotorras esperando a su príncipe

–No quedó nadie, nos comíamos los unos a los otro

–Mi tío se bañaba desnudo en dinero, se aventaba monedas y billetes

–Estas es Carmela, la que se murió de tristeza


¿Cómo se va uno de aquí?

Al despertar, Juan Preciado le preguntó a dos hermanos que dormían juntos cómo se salía de Comala. La hermana le explicó que, como en San Gabriel, hay multitud de caminos: Uno va para Contla, o para Tolimán, otro que viene de allá, ese llega a Ciudad Guzmán. Otro más que enfila derecho a la sierra, el de Tonaya. Y hay otro más, que atraviesa toda la tierra y es el que va más lejos. Hasta el mar.

Ni Juan Preciado ni nadie puede sin embargo salir de Comala porque no existe. En Comala no vive nadie y vivimos todos. Comala es un mito.

En el mapa simbólico de la novela, la elección del nombre también está imantada de significados. Comala puede asociarse a comal: “el lugar del comal”, unas planchas de barro cocido muy populares en la cocina tradicional mexicana. Los comales se ponen encima del fuego, alcanzan altísimas temperaturas y allí se tuestan las quesadillas o las gorditas. Los comales son circulares, como el tiempo del mito; y contienen fuego, como los volcanes. San Gabriel es una llanura rodeada de cuatro pequeños volcanes.

Hay un Comala geográficamente real, en el Estado vecino de Colima, a una hora y media en coche de San Gabriel. Es un pueblo blanco con palmeras, naranjos y una brisa húmeda por la cercanía de la costa. Rulfo quizá conoció el pueblo, pero sólo tomó el nombre para rellenarlo después a su medida.

San Gabriel es lo más parecido a Comala porque además su nombre ha sido flotante. Durante 60 años, se llamó Venustiano Carranza, en honor a uno de los próceres de la Revolución. Volvió a ser San Gabriel en 1993. Rulfo no llegó a ver la recuperación semántica. Él mismo decía:

–Soy de un pueblito que hasta el nombre ha perdido.

El País
David Marcial Pérez
San Gabriel, Jalisco, Mx.
Domingo 14 de mayo de 2017.


Como escalofriante e indignante calificó la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) el asesinato de la activista Miriam Rodríguez Martínez en San Fernando, Tamaulipas.

La mujer impulsó la creación del Colectivo de Personas Desaparecidas de ese Municipio, luego de que ella misma sufriera la desaparición de su hija Karen en marzo de 2014 y gracias a sus propios medios lograra encontrar su cuerpo sin vida.

"El asesinato de Rodríguez Martínez fue cometido el Día de las Madres, fecha que en últimos años se ha convertido en un emblema del reclamo de justicia y visibilización de la lucha que llevan a cabo las familias de personas desaparecidas, lo cual le provee de un simbolismo aún más escalofriante", señaló la ONU-DH.

Mediante un comunicado, en cuyo título refiere la indignación de este organismo internacional, la ONU-DH hizo un llamado a las autoridades para que investiguen con perspectiva de género el crimen y para que atiendan los factores estructurales que han puesto a las familias de desaparecidos en situación de vulnerabilidad.

"La ONU-DH realiza un enérgico llamado a las autoridades para que brinden las adecuadas medidas de protección a la familia de la Sra. Rodríguez, así como a las otras familias de personas desaparecidas en Tamaulipas, particularmente considerando que dicho Estado encabeza las cifras, según fuentes oficiales, de personas desaparecidas en México", plantea el comunicado.

La Oficina en México del Alto Comisionado reiteró su disposición para trabajar con los colectivos de familiares de personas desaparecidas en todo el País, así como con autoridades de los tres niveles de Gobierno.

Reforma
Ciudad de México
Jueves 11 de mayo de 2017.

  • Puebla, protagónica durante el imperio de Maximiliano de Habsburgo y la intervención francesa.
  • Miguel Negrete, Felipe Reozábal y Porfirio Díaz tuvieron una actuación sobresaliente. Formaron parte de un ejército que peleó con muchas carencias

El gran ejército francés fue derrotado por los mexicanos en las cercanías de la ciudad de Puebla. El 5 de mayo de 1862 fue y será recordado como una de las fechas más emblemáticas del orgullo nacional, pues el país obtuvo una de sus escasas victorias frente a invasores, en este caso, ante uno de los más capacitados del mundo. No obstante, el júbilo, entre los mexicanos hubo quienes sí apoyaron a los extranjeros, aseveró Arturo Aguilar Ochoa, historiador de la BUAP.

Incluso en Puebla, continuó el académico y escritor, hubo un sector muy importante que estaba a favor de la intervención francesa, al considerarla como una alternativa a toda una trayectoria de problemas que venía arrastrando el país desde su independencia.

Previo a la segunda intervención de Francia, explicó, México era un país dividido entre quienes apoyaban el proyecto conservador y quienes promovían una ideología liberal. Por ello, los europeos encontraron apoyo en un gran grupo de mexicanos que facilitaron su llegada. Entre estos personajes se encuentran Juan Nepomuceno Almonte y Leonardo Márquez.

El investigador del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la BUAP enlistó divisiones internas, intervenciones exteriores por parte de Estados Unidos -que ocasionaron la pérdida de la mitad del territorio nacional-, golpes de estado, luchas entre centralistas y federalistas y la falta de un gobierno fuerte que hiciera frente a las problemáticas del país, como las causas de los enfrentamientos políticos entre conservadores y liberales.

En Puebla todo esto detonó que varios grupos sociales apoyaran la intervención francesa. “Se ha dicho que el 5 de mayo fue un momento crucial para la identidad del país, pero también hay que entender que fue, para algunos, un intento fallido de su búsqueda de un mejor México”, comentó.

En este sector se encuentra la Iglesia, que veía en los europeos una posibilidad de recuperar los privilegios -bienes y poder político e ideológico- que había perdido con la promulgación de las Leyes de Reforma. Entre sus destacados miembros se encuentra el padre Miranda -Francisco Javier Miranda- y monseñor Ignacio Antonio Labastida y Ávalos, poblanos que trabajaron en la instalación de la monarquía de Maximiliano de Habsburgo.

Así también las clases altas –principalmente hacendados y comerciantes-, que estaban cansadas de que el país no avanzara hacia un destino de progreso y desarrollo, o que habían sido afectadas por diversas circunstancias.

Con la victoria del ejército de la República Mexicana, bajo el mando del general Ignacio Zaragoza, frente a la sofisticada milicia del Segundo Imperio Francés, dirigido por Charles Ferdinand Latrille, los americanos obtuvieron un momento cumbre para la unificación de su país. “Permitió que los grupos críticos al gobierno tuvieran confianza en el gobierno republicano, que demostró su capacidad para enfrentar potencias extranjeras como Francia. Es decir, la Batalla del 5 de Mayo tuvo un efecto unificador”, destacó Aguilar Ochoa.

“Señor Presidente: deseo que nuestro querido México, hoy tan desgraciado, sea feliz y respetado por todas las naciones”, Ignacio Zaragoza

Los medios de comunicación de aquel entonces tuvieron un papel fundamental en la unificación del país y la consolidación de la Batalla del 5 de Mayo, como una de las más significativas de la identidad nacional, comentó Aguilar Ochoa, autor del libro Las Glorias Nacionales (2013), editado por la BUAP y el Colegio de Puebla, y coordinador de la publicación El sitio de Puebla, 150 aniversario (2015), que contiene trabajos del seminario que al respecto convocaron la BUAP y el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM).

Tras la notificación que vía telégrafo enviara el general Ignacio Zaragoza al presidente Benito Juárez de la inesperada victoria del ejército mexicano, el sector republicano emprendió una propaganda muy importante para consolidar a la Batalla del 5 de Mayo como un símbolo de fuerza y poder de los liberales, y demostrar que no estaban equivocados.

“La noticia se conoció por telégrafo en todo el país, se propagó a estados muy alejados como Yucatán, Chiapas y Guerrero. En diversas ciudades hubo manifestaciones públicas en los que se expresaba el apoyo a los defensores de la patria. Benito Juárez inmediatamente condecoró a muchos de los que participaron. Los periódicos dieron sus titulares a la victoria de México”.

“La prensa, las novelas y revistas ilustradas -muy pocas en ese siglo-, incluso algunos caricaturistas famosos, dieron a conocer a la población la importancia de la victoria. Se crearon piezas musicales especiales para su celebración. Desde este momento comenzó a constituirse en una efeméride que había que celebrarse, en un momento histórico que debía tener una resonancia no sólo en Puebla, sino en todo el país. En esta labor, los medios de comunicación jugaron un papel muy efectivo”, señaló.

El héroe al que la colonia Joaquín Colombres le debe su nombre

Considerado ahora como un dictador, Porfirio Díaz contribuyó de forma importante en la Batalla del 5 de Mayo, en ese entonces como general del Ejército de la República Mexicana. “Sin restar el mérito que tuvo la estrategia del general Zaragoza para la victoria en Puebla, también hubo otros personajes que ayudaron a que se obtuviera la batalla, combatientes brillantes como el general poblano Miguel Negrete, Felipe Reozábal y el mismo general Porfirio Díaz, quienes tuvieron una actuación sobresaliente durante el enfrentamiento.

Ellos formaron parte de un ejército mexicano que peleó con muchas carencias: sin uniformes y con pocas armas, sin disciplina militar ni capacitación y reclutando hombres de manera forzada. “A pesar de ello, tuvieron la valentía para enfrentar a los franceses, y en ese sentido se reconoce a los indígenas de Zacapoaxtla”, comentó el investigador de la BUAP, nivel II del Sistema Nacional de Investigadores, quien sostuvo que estos no fueron los únicos en participar, también provenían de otros pueblos cercanos como Teziutlán y Huajuapan de León.

“La victoria no fue exclusiva del general Zaragoza, cuyo papel al frente de la estrategia militar fue imprescindible para el éxito de los americanos, sino de la participación de todos estos grupos, incluyendo algunos habitantes de la propia ciudad de Puebla, que pese a tener un grupo significativo de personas que apoyaban la invasión, también ofreció ayuda por parte de varios sectores, como ingenieros militares, tal es el caso de Joaquín Colombres, en cuyo honor se nombró a una colonia de la capital del estado.

Entre quienes colaboraron se encuentra el propio Benito Juárez, quien visitó a los soldados antes de la batalla para motivarlos. Estuvo en la Plaza Mayor y en lo que fue la penitenciaría de la urbe, ahora el Museo del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos de Puebla, cerca del Paseo Bravo.

Puebla es fundamental para entender el periodo 1862-1867 de México: Aguilar Ochoa

La Batalla del 5 de Mayo fue importante para Puebla y el país porque se ganó algo que no se esperaba. Sin embargo, la población de la ciudad se vio más afectada por el sitio que sufrió un año después que por el propio enfrentamiento.

“Un año después de su derrota, los franceses volvieron con un mayor número de soldados para sitiar la ciudad, con el fin de borrar la idea de que en México se les humilló. Fue cuando los poblanos vivieron un sitio de 62 días, tiempo en el que muchas personas sufrieron hambre y murieron debido a la estrategia fallida del zacatecano Jesús González Ortega”, narró el historiador.

Una vez más, continuó, con este sitio Puebla se vuelve protagonista en la vida del país. Y lo vuelve a hacer por tercera ocasión, esta vez hasta el 2 de abril de 1867, cuando se libró otra batalla.

“Puebla sufrió la destrucción de muchos edificios, tuvo muchas muertes durante la intervención de Francia. Esto demuestra que era una de las ciudades más importantes del país, en ese entonces la segunda en todo el territorio nacional. No había otra ciudad de provincia con el mayor número de población que fuera Puebla. México tenía aproximadamente 200 mil habitantes y Puebla 70 mil; Monterrey apenas llegaba a los 10 mil”, refirió.

De aquí, que la ciudad de Puebla fue fundamental durante la Intervención Francesa y el Imperio de Maximiliano –de 1862 a 1867-, más que en otros periodos, como la Revolución Mexicana o la Independencia. “Yo creo que la ciudad es fundamental para entender este momento de la historia nacional y por ello habrá que rescatar su papel”.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Viernes 5 de mayo de 2017.

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