El Barça tuvo que trabajar a fondo para asegurarse un nuevo triunfo en la Liga ante el Levante


MADRID, 7 ene (Xinhua) - El futbolista argentino Lionel Messi realizó hoy domingo una nueva exhibición al cumplir su partido número 400 en la liga española, encuentro en que su equipo el Barcelona ganó 3-0 al Levante.

     Messi marcó el primer gol del encuentro y asistió a José Paulo "Paulinho" para que completara el tercer tanto, mientras que Luis Suárez logró la segunda anotación.

     El partido de absoluto dominio de los "azulgranas", correspondiente a la jornada 18 del campeonato español, se disputó en el estadio Camp Nou de los catalanes.

     La forma arrolladora del Barcelona, que terminó el año al ganar con marcador de 3-0 al club Real Madrid no varió este domingo, al sumar tres puntos con comodidad en un buen arranque de 2018, a la espera del partido de vuelta de la Copa ante el Celta con empate 1-1 en el encuentro de ida.

     El Levante apenas tuvo opciones ante el Barcelona, cuyo técnico, Ernesto Valverde, alineó a Ousmane Dembelé en el equipo titular, después de tres meses y medio que estuvo fuera de juego por una lesión, aunque el francés ya jugó ante el Celta en la Copa del Rey.

     Valverde alineó también a Javier Mascherano en el equipo titular, en lo que posiblemente fue el último partido del defensa argentino con la camiseta "azulgrana" en el Camp Nou, ya que es inminente su incorporación al Hebei Fortune de China, según medios deportivos.

     El Levante lo intentó, pero no creó peligro alguno en la portería catalana, en que los dos tiros más peligrosos fueron detenidos por Marc-André ter Stegen, quien va camino a ser titular en la selección alemana tras la gran temporada que realiza.

     El Barcelona va sobrado en la liga de España y sólo un milagro haría perderla, dado que los "azulgranas" aventajan al Atlético de Madrid, segundo en la clasificación, así como al Real Madrid.

     Los partidos de vuelta de la Copa del Rey se disputarán la semana entrante con los encuentros Barcelona-Celta, Real Madrid-Numancia y Atlético de Madrid-Lérida como los más importantes.

Xinhua
Madrid, España
Domingo 7 enero 2018.


Los blaugranas visitaron el Bernabéu y vencieron 0-3 a los merengues; existen 14 puntos de diferencia
 
¡Qué resultado en el Santiago Bernabéu! Barcelona visitó la casa del Real Madrid y se llevó un resultado bastante positivo, pues con las anotaciones de Luis Suárez, Lionel Messi y Aleix Vidal los culés ganaron 0-3.

Pese a tener un arranque más que bueno y mantener la posesión del balón durante los primeros minutos, el plantel merengue fue perdiendo la pelota con el pasar del tiempo y los de Ernesto Valverde se apoderaron del partido.

Cristiano Ronaldo desaprovechó una ocasión más que clara al minuto 10. El luso quedó solo dentro del área y no logró conectar el balón. La respuesta llegó al 29' con un disparo de Paulinho, pero Keylor Navas salvó perfecto.

Minutos antes del final de la primera parte Karim Benzema reventó la base del poste. El francés remató correcto un centro de Marcelo y los blaugranas tuvieron suerte.

Para la parte complementaria fue una fiesta culé en el Bernabéu. El primer tanto llegó por obra de Luis Suárez al 53'. Tras una gran jugada de Rakitic, asistió a Sergi Roberto, y éste para el uruguayo, quien de primera intención mandó el balón al fondo.
 
Justo al minuto 62 el lateral español Dani Carvajal se fue expulsado del partido por evitar con la mano que Paulinho marcara. El silbante sancionó el penalti y el encargo para el 0-2 fue Lionel Messi. El argentino convirtió su tanto número 54 del año.

Ya en el 93' de tiempo corrido Barcelona aprovechó tener un elemento más y atacó con todo para conseguir el tercer tanto. Messi asistió a Aleix Vidal y pese al desvío de Navas, el balón ingresó al fondo.

Récord
Madrid, España
Sábado 23 diciembre 2017.

 
No hubo remontada. No cayó ni el primer gol del Barcelona, ni el segundo con la firma del Camp Nou ni el tercero por pura inercia.

El 0-0 marcó el adiós del Barsa en Champions League, doblegado en el global 3-0 por el ya semifinalista Juventus.

El cuadro blaugrana enfrentó a un rival con una jerarquía muy distinta a la del PSG. Le costó tanto trabajo penetrar que muchos de sus intentos fueron en disparo, 17, 16 de los cuales salieron desviados. Para un equipo que requería tres goles es insuficiente un solo tiro a puerta.

Lionel Messi tuvo apenas dos intentos con disparo desde la media luna, uno que se fue por arriba del marco y otro que pasó cerca del poste derecho; llamó más la atención por la violenta caída al 41' que le produjo un corte en el pómulo izquierdo.

Neymar quiso resolver el partido solo, queriendo driblar hasta a cinco rivales, una tarea titánica que le costó un par de reprimendas de Luis Suárez.

La "Juve" priorizó el quehacer defensivo, ante un Barcelona tan lanzado al ataque que al 15' ya jugaba al mano a mano, como ocurrió en un contragolpe de Juan Cuadrado bien resuelto por Gerard Piqué.

El cuadro italiano, cómodo sin la pelota, tuvo hasta nueve futbolistas con prioridad defensiva, incluido el croata Mario Mandzukic. Paulo Dybala, el héroe de la ida, esta vez no pesó, mientras que Gonzalo Higuaín tuvo una lucha solitaria en el ataque, en donde casi siempre el Barsa dejó solos a Umtiti y a Piqué.

La única mala noticia para la "Juve" fue la amonestación de Sami Khedira, quien se perderá la Ida de la Semifinal. De ahí en fuera, resistió contra un equipo que presumió el 61 por ciento de posesión y que en la víspera tenía tanta esperanza que su técnico Luis Enrique dijo que ellos anotarían el primero, el Camp Nou el segundo y el tercero caería solo.

Al 89' Suárez reclamó una mano de Alex Sandro.

Se acabó el sueño del Barcelona. Neymar, quien salió en hombros ante el PSG, esta vez se marchó del Camp Nou llorando, abrazado por su ex compañero y compatriota Dani Alves.

Esa fue la última estampa blaugrana en este Champions y ahora ya sólo piensa en el Clásico ante el Madrid, mientras que la "Juve" festejó el boleto a la Semifinal, a la espera del sorteo de este viernes.

Cancha
España, Barcelona
Miércoles 19 de abril de 2017.

Con gol de Lionel Messi, el cuadro catalán vence 1-0 al Atlético de Madrid y obtiene su vigésimo tercer título de Liga

El argentino Lionel Messi tomó una vez más el papel de protagonista decisivo para resolver la vigésimo tercera Liga del Barcelona, culminada con un gol suyo y un triunfo por 1-0 en el Vicente Calderón ante el Atlético de Madrid.

El Barça ya es campeón con una jornada de antelación. A 25 minutos del final del duelo de este domingo, el cuadro blaugrana definió el título en un choque espeso, entre el toque del conjunto visitante y el rigor del equipo local, hasta la irrupción de Messi con una pared con Pedro y un tanto que vale una Liga sin esperar al último encuentro.

El Atlético, derrotado por segunda vez en su estadio en este campeonato, aún tiene los deberes por hacer. Para ser tercero y ganarse el boleto directo a la Champions deberá empatar en Granada en la última cita, después del empate de Valencia frente al Celta.

No hubo sorpresas. La posesión del Barcelona contra la posición y el contragolpe del Atlético. Son los trazos que dibujaron buena parte de sus últimos choques, los de la pasada temporada y los de ésta, y que movieron el inicio del encuentro.

Ni se alteró el Barcelona con la pelota, presionado cada vez que su salida de balón partía de parado, ni el Atlético sin ella, agitado a la contra y a balón detenido, en incursiones que paró en seco un formidable Claudio Bravo.

Desde el vuelo del portero chileno, casi suspendido en el aire para despejar un cabezazo del uruguayo José María Giménez, respondió el Barça en un duelo contemplado desde lo táctico, manejado por volumen de posesión por los azulgranas y por entonces enredado para muchos, menos para los momentos de Messi.

No apareció apenas en todo el primer tiempo, pero en cuanto lo hizo, en cuanto su equipo le encontró entre líneas, sucedió algo. Hubo algún detalle del brasileño Neymar, de Pedro -la novedad del once para suplir al lesionado Luis Suárez- o de Rakitic, pero fue el argentino el único que desbordó el compacto esquema del Atlético en todo el primer tiempo, con un disparo centrado, un cabezazo contra el brazo de Juanfran y un lanzamiento de falta contra el larguero.

El partido era ya del Barcelona, que terminó el primer tiempo con todo el juego en el campo contrario. El Atlético fue fiel a su plan, sostenido por ese engranaje defensivo y solidario que pone en funcionamiento cuando enfrente están rivales de más potencial, pero sin casi opción de contragolpe.

No sufrió daño el equipo rojiblanco camino del descanso, ni siquiera hubo una exigencia desmedida para el esloveno Jan Oblak, salvo un trallazo lejano del brasileño Alves que provocó la estirada del guardameta.

Pero la victoria requería más riesgos, más intención ofensiva del Atlético y más velocidad y profundidad del Barcelona para el segundo tiempo, que comenzó con más de lo mismo de la primera parte, aunque más dispuesto para jugar en campo rival.

Ahí cabeceó alto el uruguayo Diego Godín, ahí Fernando Torres chutó centrado a las manos de Bravo y ahí irrumpió de nuevo Messi para desatascar el encuentro. El atacante argentino controló una pelota al borde del área, conectó con una pared con Pedro y entre infinidad de rivales al acecho culminó el 0-1 con un tiro raso.

Así de resolutivo fue Messi, que, primero, dio ventaja al Barcelona a 25 minutos del final y que, después, con el pitido final del árbitro, culminó el vigésimo tercer título de Liga del conjunto azulgrana, a la espera de competir por el 'triplete' en las finales de Copa del Rey y Liga de Campeones.

EFE
Madrid, España
Domingo 17 de Mayo de 2015.

El equipo azulgrana recuperó el segundo puesto que había cedido provisionalmente el sábado al Atlético de Madrid

Madrid.- El Barcelona, guiado por un 'triplete' de su estrella argentina Lionel Messi, remontó y ganó 5-1 en el derbi ante el Espanyol, este domingo en la 14ª jornada de la Liga española, donde pudo mantenerse a dos puntos del líder Real Madrid, que había goleado el sábado 3-0 al Celta.

El equipo azulgrana recuperó el segundo puesto que había cedido provisionalmente el sábado al Atlético de Madrid, que ganó 2-0 en Elche y que ahora es de nuevo tercero, dos puntos por detrás del Barça.

Si el sábado Cristiano Ronaldo había sido la estrella del Real Madrid con un 'triplete', Messi respondió el domingo levantando al Barcelona en un partido que se le había complicado y firmando también tres dianas.

El Espanyol (12º) se adelantó en el Camp Nou por medio de Sergio García en el 13 y Messi dio la vuelta a la situación, primero con gol en el descuento de la primera parte (45) y luego en el inicio de la segunda parte (50). Gerard Piqué (53), Pedro Rodríguez (77) y de nuevo Messi (81) completaron el festival del Barça en el derbi de su ciudad.

Messi, que amplía su récord de goles en la historia de la Liga española a 256, se coloca como máximo anotador de su equipo esta temporada en Liga (13), desbancando a su compañero Neymar (11) de la segunda posición de la tabla de goleadores del campeonato. Cristiano, con una cifra espectacular de 23 dianas, es líder destacadísimo.

- Gran reacción azulgrana -

El tanto del Espanyol había llegado tras un robo de balón del ecuatoriano Felipe Caicedo a Piqué, antes de ceder a Sergio García, que no perdonó ante el chileno Claudio Bravo (13).

El Barça reaccionó y Messi avisó enviando al larguero en el 30, antes de conseguir su primer gol de la tarde en el 45, con un remate con efecto desde fuera del área, ajustado al poste del arquero internacional español Kiko Casilla.

La 'Pulga' terminó de remontar el partido recién iniciada la segunda parte, en el 50. El argentino recibió del uruguayo Luis Suárez, pasó el balón por entre las piernas de Juan Rafael Fuentes y con un certero remate puso el segundo.

Con el Espanyol casi noqueado, Piqué consiguió ya abrir diferencias en el marcador en el 53, rematando de cabeza en un saque de esquina.

El cuarto lo firmó Pedro Rodríguez, que había entrado en el 70 por Suárez, recibiendo de Jordi Alba y cruzando lejos del alcance de Casilla para el 4-1.

Messi todavía tuvo tiempo para firmar el 'triplete'. El argentino lideró la ofensiva, se la cedió a Pedro, que terminó dándole asistencia para que el cuatro veces Balón de Oro cerrara a lo grande el partido, con el 5-1 definitivo.

El Barcelona consigue así responder al Real Madrid y afrontará con las aguas calmadas el duelo del miércoles ante el París Saint-Germain francés, en el que se decidirá cuál de los dos, ya clasificados para octavos de final de Liga de Campeones, termina líder de su grupo.

- Bacca da triunfo al Sevilla -

En el primer partido del domingo, el Sevilla había asegurado acabar el fin de semana cuarto, en zona de Liga de Campeones, tras ganar 1-0 en el terreno del Rayo Vallecano (10º), con un gol del colombiano Carlos Bacca.

En el minuto 8 del partido, el portero argentino Cristian Álvarez y el defensa Antonio Amaya no se entendieron y Bacca aprovechó la indecisión para superar al meta local y marcar a puerta vacía.

Este domingo se disputan otros dos partidos en la Liga española, el Villarreal (7º)-Real Sociedad (14º) y el Granada (16º)-Valencia (5º).

El lunes, día festivo en España, se completará la decimoquinta jornada con dos encuentros entre equipos de la mitad baja de la clasificación, primero el de Eibar (11º) contra Almería (17º) y luego el de Levante (15º) ante el Getafe (13º).

AFP
Madrid, España
Domingo 7 de diciembre de 2014.

Barcelona.- No es fácil jugar al fútbol sentado en un barril de pólvora, y menos para un equipo tan sensible como el Barcelona, pendiente de cada mueca de Messi desde que a sus 27 años puso en duda su continuidad de por vida en el Camp Nou. Al 10, sin embargo, le encanta la dinamita, resolver los partidos más envenenados, salir manteado de las citas exigentes, como la de ayer ante el Sevilla. A fin de cuentas, Messi es un niño que patalea cuando pierde y brinca cuando gana y marca goles, como anoche cuando metió tres y batió el récord de Zarra, ahora fijado en 253. Los tantos del 10 certificaron un triunfo gestado a balón parado después de un partido monopolizado por el Barcelona.

A veces no queda más remedio que recurrir a las suertes más convencionales y desacostumbradas para combatir males mayores, y ayer el fin justificaba los medios en el Camp Nou. La estrategia, inédita desde la visita del Apoel, redimió al colectivo, siempre bien orientado por Busquets. Asegurada la victoria, se impuso la exhibición de Messi, que no paró hasta firmar el 5-1, el dígito mágico del Barça, autor de un excelente final en el Camp Nou ante el aplauso del Sevilla. No hay manera de que Unai Emery le gane un encuentro al Barcelona. Apenas hubo noticias del equipo andaluz, extraviado desde la alineación y también sorprendido después de la entrada en escena de Deulofeu.

Al equipo azulgrana le llevó un buen rato acabar las jugadas, quizá porque el equipo parecía empeñado en que marcara Messi. Había la sensación de que el Barcelona no volvería a ser el Barcelona hasta que igualara el récord de Zarra. Y el reto se alargaba de manera sorprendente, como si fuera una maldición, desde hacía ya tres jornadas. Hasta que llegó el Sevilla, uno de sus rivales preferidos, saco de 15 tantos suyos en 16 partidos anteriores, dos menos de los endosados al Atlético. Ayer, en el minuto 20, el argentino sumó su gol 251, récord de la Liga que compartía con el que fuera ariete del Athletic. El 1-0 fue el anuncio de la goleada y también de la marca del 10.

No hay manera de que Emery le gane un partido al Barça. Apenas hubo noticias del Sevilla

Messi no transformaba precisamente un libre directo desde el 20 de abril contra el Athletic. Tomó la pelota en el balcón del área y la puso en la cruceta derecha de Beto. Hasta el portero pareció aplaudir el buen gol de La Pulga. Hubo una cálida ovación en el estadio, muchos hinchas sacaron su móvil para inmortalizar el momento y en el marcador se anunció que Messi había atrapado a Telmo Zarra. La finura mostrada por el argentino en el lanzamiento a balón parado contrastaba con su falta de delicadeza cuando se trataba de dar continuidad a la jugada, incluso cuando recibía de Xavi. La torpeza final anulaba las buenas intenciones de Neymar y Messi.

El equipo se complicó con el balón y se batió como un jabato para correr, apretar y chocar

Tenía el Barça un problema serio con el balón y, en cambio, se batía como un jabato cuando se trataba de correr, chocar, presionar, disputar o meter la pierna, cosa seria ante equipos físicos y tácticos como son los de Emery. Muy enérgicos, los azulgrana explotaban su vena febril, la intensidad y el entusiasmo, suficiente para mantener a raya al Sevilla. Las transiciones defensivas y ofensivas eran continuas y el marco de Bravo parecía bien cerrado por la capacidad de anticipación de Piqué, que volvió a la formación ante el descanso de Mascherano por la política de rotaciones del técnico. El juego, sin embargo, era excesivamente acelerado, a veces desordenado, mal resuelto, incluso por Messi.

A Neymar le dio por atarse las botas en pleno ataque barcelonista. Luis Suárez entró y salió como 7 o como 9, siempre al servicio del 10, y Messi pidió falta en las cuatro ocasiones que perdió el cuero hasta que metió el 1-0. Al equipo le sobraba agitación y le faltaba pausa, precisión y delicadeza, igual daba que el balón estuviera a pies de Leo que de Neymar o Jordi Alba, excelente en las aperturas por su banda y desafortunado en el cierre, protagonista de un gol en propia puerta tras un centro de Vitolo mal defendido por Mathieu y Bravo, y bien atacado por Denis Suárez

A pesar de no haber chutado, el Sevilla empataba en el Camp Nou: 1-1. Al rescate del Barça acudió de inmediato su nuevo goleador: Neymar cabeceó una falta que botaron a medias Xavi y Rakitic: 2-1. El gol, sin embargo, no serenó a los azulgrana, descontrolados y entregados a un ir y venir que provocaba multitud de montoneras, también en su área, cada vez más acosada por el Sevilla. El Barcelona sólo pudo cerrar el encuentro cuando se paró y tiró la jugada desde la calma: el pase cruzado de Piqué para el desmarque de Luis Suárez y el centro del uruguayo desde la derecha al segundo palo para la llegada de Rakitic, certero con la testa: 3-1.

Las sustituciones ofensivas del Sevilla resultaron una bendición para el Barcelona y especialmente para Messi, manteado por sus compañeros nada más marcar el 4-1, el que batía el récord goleador de la Liga, en una jugada armada por él mismo. Aceleró el argentino, abrió para Neymar y el centro del 11 lo atacó Messi sin que nada pudiera decir Luis Suárez, que sigue inédito como goleador, triunfador en cambio como asistente. Repitió Leo más tarde después de un apoyo en Neymar y el estadio se convirtió ya en un homenaje. Messi había convertido el barril de pólvora en una caja de fuegos de artificio para un aliviado Camp Nou.

BARCELONA, 5 - SEVILLA, 1

Barcelona: Bravo; Alves, Piqué, Mathieu, Jordi Alba (Adriano, m. 81); Xavi (Rafinha, m. 75), Busquets, Rakitic; Luis Suárez (Pedro, m. 73), Messi y Neymar. No utilizados: Ter Stegen; Bartra, Sergi Roberto y Munir.

Sevilla: Beto; Coke, Carriço, Pareja, Diogo Figueiras; Banega, Krychowiak; Aleix Vidal (Deulofeu, m. 61), Denis Suárez (Gameiro, m. 61), Vitolo; y Bacca (Iago Aspas, m. 75). No utilizados: Sergio Rico; Kolodziejczak, M'bia y Reyes.
Goles: 1-0. M. 21. Messi. 1-1. M. 47. Jordi Alba, en propia puerta. 2-1. Neymar. 3-1. M. 65. Rakitic. 4-1. M. 71. Messi. 5-1. M. 77. Messi.

Árbitro: Martínez Munuera mostró cartulina amarilla a Coke, Pareja y Mathieu.

Camp Nou. 78.283 espectadores.

El astro argentino llegó a 253 conquistas en sus 10 años como jugador del Barsa

Barcelona.-Lionel Messi batió el récord de Telmo Zarra y se convirtió en el máximo goleador en la historia de la liga española, al marcar tres veces el sábado por el Barcelona ante el Sevilla.

El astro argentino llegó a 253 conquistas en sus 10 años como jugador del Barsa, superando por dos el récord del ex delantero del Athletic de Bilbao. Messi tiene 10 goles en este campeonato.

Messi igualó la marca a los 21 minutos con un magistral tiro libre, se quedó con el récord en solitario con un contragolpe a los 72, y metió el tercero del partido a los 78. El Barsa ganaba 5-1 al Sevilla.

El ariete fijó la marca en 289 partidos, mientras que Zarra lo hizo en 271 entre 1940-55.

AP / El País
Ramon Besa
Barcelona, España
Sábado 22 de noviembre de 2014.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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