Además de ser sede del posgrado en Ciencias del Lenguaje del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” (ICSyH), la emblemática Casa Amarilla es también el espacio donde Raquel Gutiérrez Estupiñán desempeña sus labores de docencia e investigación, desde hace poco más de 15 años. No obstante, la trayectoria en la BUAP de la investigadora adscrita al SNI, nivel 1, se remonta a 1985, año en el cual se integró a la planta de profesores de la Facultad de Filosofía y Letras.

          Si bien cuenta con una sólida formación en literatura, su interés por el conocimiento tiene múltiples focos: además de fundar el Seminario en Estudios Cinematográficos (SEC) del ICSyH, gran parte de su vida la ha dedicado al aprendizaje de lenguas, sobre todo el francés. Asimismo, durante su doctorado en Filología, cursado en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) de Madrid, incursionó en los estudios de género, línea de investigación que a la fecha mantiene.

          Sus tesis de licenciatura y maestría se enfocaron en temas relativos al periodo colonial de la Nueva España. En la primera de ellas, abordó la figura de Juan de Palafox y Mendoza, mientras que en la segunda analizó el asedio de Tenochtitlán narrado en las Cartas de Relación de Hernán Cortés, desde una doble perspectiva: la semiótica y la hermenéutica. 

          Su constancia y rigor académico le han otorgado múltiples distinciones a lo largo de su trayectoria. En el año 2000, por ejemplo, fue ganadora del Concurso Literario Nacional Abigael Bohórquez, organizado por el Fondo Regional del Noroeste para la Cultura y las Artes, en el género de ensayo. Su trabajo estuvo basado en su tesis doctoral, específicamente en la obra de la escritora mexicana Luisa Josefina Hernández.

 “Aprendí lo que es la disciplina a través del estudio”

El interés por las humanidades surgió de entre las páginas de las lecturas a las cuales su padre la acercó desde temprana edad. A pesar de que era médico de profesión, su formación humanista se reflejaba en los libros, tanto de literatura como de ciencias naturales, que tenía en su consultorio. Debido a que comenzó a leer desde los 3 años, Raquel se convirtió desde muy joven en una lectora voraz.

          “Cuando terminé el primer año de primaria, me dieron un premio de aprovechamiento y mi papá me regaló los cuentos completos de los Hermanos Grimm. Es uno de mis recuerdos más significativos: estoy en el pasillo del departamento donde vivíamos y mi papá me pone en las manos ese libro que era bastante pesado para una niñita. Me pareció mágico abrirlo y ver en el índice los títulos de los cuentos; seguías los puntitos y, al ir a la página que indicaba, aparecía el texto. Ahí vi por primera vez la palabra ‘literatura’: por ahí empezó todo”, narra.

          Con esta formación, ella misma se considera parte de una generación “sándwich”: si bien fue instruida en labores domésticas, su padre siempre la instó para que cursara estudios de nivel superior. El ejemplo que el médico usaba era el de las tías de Raquel, quienes salieron adelante gracias a su perfil profesional como profesoras de jardín de niños y primaria. A pesar de su gusto por cocinar, bordar y tejer, reconoce que su inquietud intelectual es lo que prevalece: “Si tuviera que escoger, elegiría lo intelectual; afortunadamente puedo combinarlo”.

          Esta inclinación la llevó a matricularse en el Colegio de Letras de la BUAP, antecedente del actual Colegio de Lingüística y Literatura Hispánica (COLLHI). Tres años después continuó su licenciatura en Europa –una de sus mayores aspiraciones en aquel entonces–, tras contraer matrimonio con un belga. Así, se integró al Centro de Estudios Hispánicos de la Universidad de Lovaina, a mediados de los años 70.

          Además del cambio cultural que implicó su mudanza, Raquel se enfrentó a una exigencia académica que no había experimentado en México: “Me acuerdo que, durante los años que estuve ahí, no hubo ni un día en el que pudiera decir ‘hoy descanso’”. Sin embargo, afirma que gracias a que era aún una joven maleable, pudo adoptar el ritmo de trabajo que ha sido clave de su éxito académico. “Si estudias, tienes que programarte. No puedes decir ‘hoy no hago nada’”, sentencia. No obstante, reflexiona unos segundos, sonríe y complementa: “bueno, puede ser un día, pero no mucho”.

          Guiada por dicho rigor, posteriormente cursó la maestría en Ciencias del Lenguaje en el ICSyH, mientras impartía clases en el COLLHI y dedicaba tiempo para sus dos hijas, de 2 y 3 años y medio. “Cuando las niñas estaban en la escuela, esas horas trabajaba –me levantaba a las 3 de la mañana. Me amarraba prácticamente a la silla de mi escritorio y me decía ‘no te mueves hasta que sea hora de ir por las niñas’”, recuerda entre risas.

          Más tarde, se encontró ante la misma situación al ingresar al doctorado en la UNED. El apoyo de su esposo y de su madre, al igual que en el caso de la maestría, fue un factor determinante para cursar exitosamente el posgrado. “Por eso a mí nadie me puede decir ‘es que no se puede, es que no puedo, es que no tengo tiempo’. Yo lo hice prácticamente sin descarga académica y sin becas. Sí se puede: si uno lo quiere, lo hace como sea”, afirma.

El francés: una segunda patria

Alrededor de los 14 años, Raquel Gutiérrez Estupiñán realizó una llamada a la Alianza Francesa para preguntar sobre los cursos que la institución ofertaba. Tras el diálogo, quedó inscrita en un programa intensivo que marcaría el inicio de uno de los ejes rectores de su vida. “El francés es para mí una segunda patria, digamos; otra de mis especialidades”, expresa con emoción sentada en su cubículo, en la Casa Amarilla.

          Años de estudio y práctica la llevaron, en 2003, a participar en Le dictée des Amériques [El dictado de las Américas], una contienda mundial que reúne a personas procedentes de países donde el francés es lengua materna o tiene una presencia significativa. El certamen llevado a cabo en Quebec cuenta con dos categorías: Senior y Junior, divididas a la vez en hablantes nativos o no. Tras una ronda eliminatoria en la que los concursantes ponen a prueba sus conocimientos de la ortografía francesa, se elige a los ganadores mediante el dictado del texto de algún escritor consagrado.

          Después de superar todas las pruebas, la doctora Gutiérrez fue reconocida como Gran Campeona en la categoría Senior de hablantes no nativos, uno de sus triunfos más grandes, relata. “Eso quiere decir que podemos estar al nivel si trabajamos y si nos lo proponemos. ¿Tuve ayuda? Sí. Estuve practicando durante dos años con una profesora francesa: iba todas las semanas a su casa y trabajaba todas las dificultades habidas y por haber en la ortografía”.

La docencia: una forma de impulsar a quienes están comenzando

Luego de regresar a Puebla, una vez concluida su licenciatura, comenzó a impartir cursos en la Alianza Francesa, en la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) y, más tarde, en el COLLHI. Respecto a su labor en este último, cuenta: “Cuando veo las fotos –porque me gustaba organizar visitas a la Capilla del Rosario con algún arquitecto que explicaba la cuestión del barroco–, me veo casi como mis alumnos. No era fácil distinguir quién era la profesora entre los alumnos. Me sentía muy integrada. Fue una buena experiencia para mí; por eso, seguí colaborando muchos años después de que terminé la maestría”.

          Como fruto de la perspectiva de género que adoptó en el doctorado, impartió por primera vez el Seminario de Teoría Literaria Feminista en la Licenciatura en Lingüística y Literatura Hispánica de la BUAP. “Resultó un curso que les abrió los ojos a muchas muchachitas que me escribieron cartas al final. Me decían que había sido un descubrimiento para ellas, que nadie en su vida les había hablado de esos temas […] Tuve mucho éxito en esos cursos; yo creo que son de los de mayor éxito en mi carrera”, destaca. Del seminario se derivaron tesis y líneas de investigación que se fortalecen hasta la fecha.

          Fue en 2001 cuando se integró a la planta académica del ICSyH, “el lugar donde me he realizado sobre todo profesionalmente y también como persona”. En esa unidad académica, tras una estancia de investigación en la Universidad de Montreal con André Gaudreault, especialista en el tema internacionalmente reconocido, fundó formalmente en 2012 el SEC. Dicho espacio introdujo una nueva línea de investigación al posgrado de Ciencias del Lenguaje. Con jornadas organizadas cada dos años y una participación sustantiva en el Festival Internacional de Cine Silente, dicho grupo académico consolida el trabajo de análisis e investigación que desarrolla los últimos jueves de cada mes, de forma ininterrumpida, desde su nacimiento.

          Hoy en día, la doctora Raquel está dedicada a los temas que desarrollan sus tesistas de doctorado. Con gran exactitud enumera los objetos de estudio tratados: el papel del guion en la trasposición de una novela a película; la narración en el cine digital; los rasgos característicos del cine de autor e incluso el diario de Salvador Dalí. “Estoy en una etapa de mi vida en la que ya no tengo que preocuparme tanto por cuestiones como permanecer en el SNI”, indica. Esto, debido a que recientemente obtuvo la extensión de su nombramiento para los próximos 15 años en dicho índice de investigadores. Así, cuenta con una mayor disponibilidad para atender sus labores de docencia e investigación, como la dirección de tesis e impartición de cursos.

 “Yo digo ‘el camino andado ya es bastante largo’. Ahora quiero ayudar a quienes están empezando o que les falta camino que recorrer. Eso es lo que me motiva actualmente: más que hacer cosas para mí, ayudar a los jóvenes. Sobre todo en nuestra situación en el campo de las humanidades, donde cada vez las exigencias son mayores. Yo creo que los jóvenes que estudian en esta área deben tener en cuenta que el camino es largo, pero que vale la pena. Como decía uno de mis colegas: ‘nunca vamos a ser ricos, pero el privilegio de trabajar en algo que te gusta y apasiona es nuestra recompensa’”.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Viernes 5 de enero de 2018.


Aprendamos de la historia para vislumbrar un mejor porvenir, expuso el rector de la BUAP, Alfonso Esparza


¿Por qué es necesario recapitular sobre la vida de Lázaro Cárdenas del Río? Porque llevó a cabo una transformación radical del país en diferentes ámbitos, convirtiéndose en un personaje clave de la historia nacional en el siglo XX, argumentó el rector Alfonso Esparza Ortiz, durante la presentación del libro Cárdenas por Cárdenas, del político y actual coordinador de Asuntos Internacionales de la Ciudad de México, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

Tan sólo en educación, señaló, como presidente apoyó el desarrollo indígena con la creación de 29 centros de este tipo, duplicó el número de secundarias en el país, impulsó el papel del Instituto Politécnico Nacional en temas de responsabilidad social. Además, en su periodo se fundó Radio Universidad en la UNAM y se estableció el servicio social obligatorio, proyecto que continúa vigente.

Por consiguiente, subrayó el rector de la BUAP, “conocer los detalles de esa concepción política nos permite comprender su impacto y enfrentar los desafíos actuales. Este libro presenta a Lázaro Cárdenas en sus facetas como militar, político, presidente, ex presidente y, en todo momento, como un hombre y mexicano empeñado en contribuir a la grandeza de la patria. En momentos en los que las propuestas se agotan en un clima de desconfianza, revisar la vida y el legado de un destacado mexicano puede ser inspirador para recuperar el sentido de rectitud, justicia y solidaridad”.

Es así que Cárdenas por Cárdenas, a partir de sus referencias, permite iniciar una reflexión, análisis y debate sobre la actualidad mexicana. “Recordemos lo esencial, aprendamos del pasado y retomemos las enseñanzas históricas para acometer el presente y vislumbrar un porvenir promisorio”, subrayó Esparza Ortiz.

En el Salón Barroco del edificio Carolino, el fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, destacó que en su libro reconstruye la vida y obra de su padre, Lázaro Cárdenas del Río, a través de cartas, informes y apuntes, que permiten contextualizar a detalle su personalidad y vivencias, hasta días antes de su muerte. A pesar de existir otras obras, en las que se abordan ciertas etapas de su vida, no existía un trabajo que relatara toda su biografía, precisó.

En más de 700 páginas, a modo de narración, el autor presenta la incorporación del joven Lázaro Cárdenas en distintos combates militares, su iniciación política, su paso como gobernador interino de Michoacán y secretario de Gobernación, entre otros cargos.

Cuauhtémoc Cárdenas, quien ha sido durante más de 25 años una figura central en la búsqueda de la transición de la democracia en el país, revisó el contexto que permite entender cómo su padre llevó a cabo una transformación radical de la nación durante 1934-1940, periodo en el que fue presidente de México: reparto agrario, fomento del indigenismo, organización política y laboral de carácter social, educación socialista, expropiación petrolera y relaciones exteriores soberanas.

Asimismo, se abordan las tareas que asumió como ex presidente: comandante militar durante la conflagración mundial, responsable del trabajo social en la región del río Balsas y el papel que desempeñó al convertirse en referente político ante la Guerra Fría, la Revolución Cubana y los movimientos sociales de los años 50 y 60.

Cuauhtémoc Cárdenas reintegra estos hechos a partir de fuentes diversas como los propios escritos de su padre: apuntes, epistolarios y documentos. Así, uno de los mayores méritos de este libro radica en la presencia de la propia voz de Lázaro Cárdenas, como militar, político, presidente, ex presidente y, al mismo tiempo, como hombre.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla, México
Jueves 23 de febrero de 2017.

La universidad confirma su vocación académica y hace de las humanidades el elemento integrador del pensamiento, dice el rector esparza Ortiz

Dada la complejidad del mundo actual y las necesidades emergentes de la población, hoy las ciencias sociales revisten un papel preponderante para el desarrollo, pues las humanidades se reafirman como elemento integrador del pensamiento, subrayó el rector Alfonso Esparza Ortiz durante la ceremonia conmemorativa del 25 aniversario del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la BUAP (ICSyH), donde extendió un reconocimiento a la calidad de sus programas educativos y su sólida planta académica.

En su intervención, Francisco Vélez Pliego, director del ICSyH, externó su agradecimiento al Rector Alfonso Esparza Ortiz, en quien reconoció a “un rector que sin cortapisas ha apoyado el desarrollo de esta unidad académica”. Igualmente, expresó su respaldo a la petición de que cesen los recortes presupuestales para la educación.

Al respecto, afirmó: “Permítame expresarle mi apoyo solidario a la gestión que usted realiza… Ha sido el único rector que sin cortapisas ha apoyado el desarrollo de esta unidad académica, misma que en otros rectorados padeció persecución”.

En el Paraninfo del Edificio Carolino, donde concurrieron estudiantes, académicos e investigadores de ese instituto, el Rector de la BUAP señaló que la educación es la herramienta para incidir en el desarrollo y contribuir a la solución de problemas sociales, por lo cual es esencial que los poderes ejecutivo y legislativo confluyan en la determinación de invertir mayores recursos y eviten futuros recortes a ese rubro.

En ese recinto universitario, aseveró: “Necesitamos las ciencias sociales para estudiar al hombre como ser social por medio de métodos científicos y explicar la complejidad de nuestra realidad; y necesitamos a las humanidades para desarrollar un pensamiento crítico que sea útil para comprender y aprovechar las diversas expresiones del comportamiento humano”.

Se trata, abundó, de disciplinas de las que surgen importantes contribuciones al desarrollo, tanto mediante la formación de capital humano, como a través del trabajo científico.

Por ello, felicitó a los cien profesores investigadores del ICSyH -cuyo proyecto fundacional fue suscrito por 57 académicos que desarrollaban sus actividades en distintas escuelas, en el Instituto de Ciencias y en la entonces Secretaría de Investigación y Estudios de Posgrado-  “por su alto desempeño y la calidad de su trabajo, a los integrantes de los ocho cuerpos académicos consolidados y los cuatro en consolidación, a los miembros del Sistema Nacional de Investigadores y a los docentes con perfil Prodep”.

Esparza Ortiz destacó que dicho instituto cuenta con una sólida infraestructura académica, tanto en planta física, como en equipos y acervos, tal es el caso de la Unidad de Información Bibliohemerográfica y Documental, así como la biblio-hemeroteca “Ernesto de la Torre Villar”, la más completa y especializada en ciencias sociales y humanidades, con cerca de 100 mil volúmenes y 150 mil ejemplares de revistas y fondos documentales.

A esa comunidad universitaria le adelantó que en este año concluirán los trabajos de restauración de la Casa de las Culturas Contemporáneas -anterior Casa del Arco- y el ex convento de las Clarisas, el cual será sede de la Casa del Libro “Gilberto Bosques Saldívar”.  

Por otra parte, Francisco Vélez Pliego refirió que el instituto ha continuado en la estrategia de fortalecimiento de su planta académica. En la actualidad, el 91.7 por ciento de sus profesores tiene estudios de posgrado, de ellos el 78.3 por ciento grado de doctor y el 13.4 por ciento de maestría. Asimismo, el 52 por ciento pertenece al Sistema Nacional de Investigadores.

Esta fortaleza de la planta académica, dijo, nos ha permitido formular nuevos proyectos de posgrado, como los programas multidisciplinarios en estudios socioterritoriales, en revisión por parte del Consejo de Investigación y Estudios de Posgrado; además de actualizar los programas vigentes, entre ellos un nuevo doctorado en Historia.

A 25 años de su fundación, el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades está enfrentando los retos de su propio crecimiento académico, de las circunstancias que le plantea el relevo generacional de su planta docente y las adversidades que el propio entorno impone a las instituciones de educación superior de carácter público.

Vélez Pliego indicó que la comunidad de esta unidad académica está consciente de que los retos que impone un crecimiento económico marginal del país, sustentado en políticas monetaristas y de mercado, conducen a una mayor polarización y desigualdad en México.

En este contexto, las políticas de financiamiento a la educación superior de carácter público y al desarrollo de la investigación científica, tecnológica y humanística se aleja de los compromisos asumidos inicialmente por el gobierno federal: destinar recursos suficientes a estas actividades, concluyó Vélez Pliego.

Puebl@Media
Puebla, México
Miércoles 19 de octubre de 2016.


El presidente municipal de Puebla, Luis Banck Serrato, realizó una visita oficial al Laboratorio de Análisis Socioterritorial, del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la BUAP, donde acompañado por el rector Alfonso Esparza Ortiz conoció la infraestructura tecnológica con la que cuenta y que lo convierte en una importante herramienta para la solución de problemas urbanos, como movilidad, tránsito y contaminación, entre otros.

Tras el recorrido por este laboratorio, cuyo concepto permite la asociación multidisciplinaria entre la BUAP, entidades públicas y privadas, organismos operadores y observatorios locales y nacionales, Banck Serrato propuso la firma de un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Puebla y la Institución, para enriquecer el modelo de identificación de cruceros conflictivos en la capital poblana -10 detectados a la fecha- y construir soluciones que lleven a mejorar la movilidad urbana.

El rector Alfonso Esparza Ortiz señaló la relevancia de establecer sinergias de colaboración entre la BUAP y el Ayuntamiento de Puebla, a través de la transferencia del conocimiento y la aplicación de tecnologías. Por ello, convinieron en la elaboración de los lineamientos del citado convenio, para su firma correspondiente, el desarrollo de planes de ejecución y su inclusión en el presupuesto de egresos.

El Laboratorio de Análisis Socioterritorial, inaugurado en marzo de 2016, cuenta con tecnología desarrollada para gestionar información y enviarla de un lugar a otro; así como monitorear en tiempo real y desplegar sensores que capten información sobre temperatura, ruido, contaminación, humedad, tránsito y estacionamientos, entre otros.

Al respecto, Francisco Vélez Pliego, director del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”, refirió que se trata de una importante herramienta que permite la vinculación entre los sectores público y privado y la academia. Asociado a este laboratorio, dijo, se proponen cuatro posgrados en áreas de movilidad, patrimonio cultural, contaminación y expansión de ciudades, cuyos planes de estudio están siendo elaborados para su presentación ante los órganos de gobierno de la Institución.

e-conculta
Ciudad de Puebla
Lunes 13 de junio de 2016.


Al asistir al III Informe de Labores del director del ICSyH, Francisco Vélez Pliego, inauguró el nuevo espacio que se suma a la infraestructura para la docencia, la investigación y vinculación social
 

El compromiso de la BUAP de aportar resultados de sus tareas académicas y científicas, además de proponer alternativas de solución a los problemas sociales, hoy se plasman en el Laboratorio de Análisis Socioterritorial, del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” (ICSyH), orientado a revisar los procesos territoriales y brindar infraestructura necesaria para la formación de recursos humanos, la docencia, la investigación y la vinculación social, afirmó el rector Alfonso Esparza Ortiz.

Durante el III Informe de Labores del director del ICSyH, Francisco Vélez Pliego, Esparza Ortiz inauguró el citado laboratorio, con gran capacidad de almacenar información alfanumérica, que fortalecerá la vinculación social de la universidad, a través de la transferencia, asesoría y aplicación del conocimiento para contribuir en el desarrollo del estado.

Esta nueva infraestructura, dijo, apoyará las labores de docencia e investigación, así como la formación de recursos humanos, además de permitir renovar el modelo de análisis y clasificación urbana y territorial. Ejemplo de sinergias, tendrá también un impacto en la cooperación con otras unidades académicas, como las facultades de Arquitectura, Ciencias Físico Matemáticas y Economía, y estancias externas como la Agencia Aeroespacial Mexicana. Asimismo, en la mejora continua del Sistema de Transporte Universitario y Lobobus, servicios que benefician a los estudiantes, principalmente.

Esparza Ortiz aseguró que el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” es un referente en temas de docencia e investigación, cuyo prestigio es respaldado por su destacada planta académica, sus estudiantes, la participación en foros regionales, nacionales e internacionales y con la publicación de resultados de investigación en libros y artículos de revistas indizadas, entre otros indicadores.

“Me complace constatar la solidez académica, la producción científica y participación importante de sus académicos y estudiantes en foros y redes de colaboración, que dan cuenta de la gran labor de este instituto”, indicó.

Finalmente, Esparza Ortiz ratificó que continuará respaldando su crecimiento y consolidación, con programas de movilidad e intercambio, convenios con otras universidades, apoyo a la investigación y estabilidad de su planta académica, pues, mencionó, “vamos por el mismo rumbo”.

Al rendir su III Informe de Labores, Francisco Vélez Pliego dio a conocer que la planta académica de ese instituto está conformada por 97 docentes, 91.7 por ciento con estudios de posgrado (78.3 por ciento con grado de doctor, 4 por ciento más que en 2014). Además, 51 están inscritos en el Sistema Nacional de Investigadores, más de la mitad del total, por lo cual el ICSyH ocupa el tercer lugar -después de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas y del Instituto de Ciencias- y contribuye con el 10 por ciento del total de los investigadores nacionales de la BUAP.

Con respecto al Programa para el Desarrollo Profesional Docente, 56 profesores cuentan con este reconocimiento (57 por ciento de la planta académica), por lo que el instituto aporta el 29 por ciento de las certificaciones de la DES de Educación y Humanidades, a la cual están inscritos. Un total de 54 docentes están en el Padrón de Investigación de la Vicerrectoría de Investigación y Estudios de Posgrado.

Durante su informe, Vélez Pliego afirmó que se mantiene la tendencia de más de un proyecto por investigador por año, con un total de 163 desarrollados durante 2015, entre los que sobresalen estudios sobre diferentes tipos de violencia –sistémica, institucional, familiar, genérica-, migraciones, conflictos entre individuos de culturas diversas, luchas comunitarias, reconfiguración del poder, y conflictos socio ambientales y territoriales.

Los académicos pertenecen a cinco grupos de investigación: El Centralismo en México, COLMEX, UNAM, Colegio de San Luis, BUAP; Los Españoles en México, Universidad de Sevilla y BUAP; México-Francia: presencia, influencia, sensibilidad, Universidad de Nantes, ICSyH-BUAP; la Cátedra UNESCO para la Lectura y la Escritura, en la que participan 18 universidades latinoamericanas; y Cronistas Municipales, que agrupa a cronistas de distintos municipios del estado de Puebla.

Intervienen en redes de colaboración con la UNAM, UAM, Iberoamericana y universidades extranjeras, por citar algunas. En 2015, sus resultados de investigación fueron publicados en 171 documentos, 59.8 por ciento más que en 2014, entre éstos 75 libros.

A nivel del Instituto, dijo, se han fortalecido los Cuerpos Académicos: de los 12 registrados, ocho son Consolidados y cuatro en Consolidación. También se interviene en siete redes: Red Desarrollo y Violencia, con la UNAM, la UAER, BUAP; Red Interuniversitaria de Estudios del Territorio y Socio ambientales, BUAP, IBERO-Puebla, UNAM, UAM; y Red Íntegra de Estudios sobre Racismo y Discriminación en América Latina, CONACYT/UNAM/BUAP, entre otras.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Martes 22 de marzo de 2016.

Al asistir al Segundo Informe de Labores del director del ICSyH, el rector reconoció calidad en la investigación y docencia que ahí se desarrolla

Tras reconocer el progreso y desarrollo en los rubros de calidad educativa, planta docente, investigación e internacionalización del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” (ICSyH), el Rector Alfonso Esparza Ortiz refrendó su compromiso de continuar trabajando con esa unidad académica y hacer de ésta y de la Institución un referente nacional e internacional.

Durante su mensaje, con motivo del Segundo Informe de Labores del director del ICSyH, Francisco Vélez Pliego, felicitó a directivos e investigadores por hacer de esa unidad académica una de los mejores del país, con siete posgrados, seis dentro del Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) y uno certificado con “Nivel de Competencia Internacional”, el grado más alto otorgado por Conacyt.

En respuesta a estos indicadores y progresos académicos, el Rector de la BUAP recordó los procesos abiertos y transparentes que se llevaron a cabo en el último año para reforzar la planta docente, en los que nueve profesores del ICSyH fueron beneficiados con definitividades y promociones de plazas. Asimismo, hizo referencia al Programa de Reconocimiento Salarial al Personal Administrativo, por el cual los trabajadores en activo que menos ganan obtuvieron un aumento salarial de 8 por ciento, como medida de justicia social.

Además, el Programa de Incorporación a la Nueva Modalidad de Contratación Institucional, a través del cual más de mil 200 trabajadores que estaban contratados por recursos propios pasaron a otro esquema, con mayor certeza jurídica, estabilidad laboral y prestaciones.

En materia de infraestructura, remodelaciones y mantenimiento de espacios físicos, así como apoyos para actividades académicas, señaló que su administración destinó a ese instituto más de 18 millones en 2014. Finalmente, refrendó su compromiso de seguir apoyando el crecimiento del ICSyH, y adelantó que ya se cuenta con una partida presupuestal para avanzar con el proyecto de la Casa del Libro y concluir la restauración de la Casa de los Arcos -sitio donde se llevó a cabo el Segundo Informe de Labores-, para dotar de nuevos espacios para la academia y la investigación.

Por su parte, Francisco Vélez Pliego dio a conocer que el 90 por ciento de los académicos e investigadores del ICSyH tienen posgrado -74.4 por ciento doctorado y 16 por ciento maestría-, y 48.48 por ciento son miembros del Sistema Nacional de Investigadores -28 del nivel I, dos del nivel II, cuatro del nivel III y cuatro son candidatos. El 85.7 por ciento de sus programas de posgrado están adscritos al PNPC, y recientemente la Maestría en Sociología obtuvo el “Nivel de Competencia Internacional”, por parte del Conacyt.

El ICSyH –uno de los cinco de la Institución- tiene un fondo bibliográfico de 331 títulos. La producción del último año es de 107 documentos, entre libros, artículos y revistas, y 46 más están en proceso, muchos de éstos en colaboración y coedición con otros centros de estudios como la UAM, FLACSO y CIESAS, por citar algunos, lo que da cuenta de su labor en la generación y aplicación del conocimiento. Asimismo, con 163 proyectos de investigación mantiene redes de colaboración con instituciones de educación superior del país y el mundo.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Sábado 7 de marzo de 2015.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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