A las 21:00 horas (GMT), el huracán Lorenzo pasaba por el Atlántico con vientos de hasta 140 kilómetros por hora.

El huracán Lorenzo ha tomado fuerza este jueves y ya es categoría cuatro, convirtiéndose en el más poderoso en los últimos 30 años en el Atlántico tropical, según el Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. (NHC, por sus siglas en inglés).

"Si bien su clasificación exacta se determinará más adelante, Lorenzo es uno de los huracanes más grandes y poderosos registrados para el centro Atlántico tropical", señaló el Centro estadounidense, agregando que el último huracán comparable en la zona fue Gabrielle en 1989.

A las 21:00 horas (GMT), el huracán Lorenzo pasaba por el Atlántico con vientos de hasta 140 kilómetros por hora y su trayectoria marcaba una dirección a las Islas Azores, a unos 1,400 km al oeste de Lisboa (Portugal).

Hasta el momento, el huracán Lorenzo afectaba las Islas de Barlovento (Antillas Menores) y la costa noreste de Sudamérica, según reportó el Centro Nacional de Huracanes.

Los vientos huracanados se extienden hacia afuera hasta 75 kilómetros del centro y la fuerza de tormenta tropical se extienden hacia afuera hasta 405 kilómetros.

Según el Centro Nacional de Huracanes, se espera que dé un giro hacia el norte-noroeste el viernes y el sábado más hacia el norte.

Lorenzo se convirtió en el quinto huracán del Atlántico durante la temporada ciclónica 2019.

RT
Wasigton, DC EU
Viernes 27 septiembre 2019.

Los residentes de Florida y Georgia se preparaban este jueves ante la inminente llegada de Dorian el lunes al sureste de Estados Unidos como un huracán de categoría 4, luego de haberse intensificado en el Atlántico sin ningún obstáculo en el camino.

Dorian, que actualmente tiene categoría 1, se convertirá el viernes "en un huracán de gran intensidad y continuará siendo extremadamente peligroso a lo largo del fin de semana", según el Centro Nacional de Huracanes.

Los modelos de su trayectoria lo muestran llegando al sureste de Estados Unidos entre el lunes y el martes, aunque no se sabe adónde exactamente. Las proyecciones estiman que soplará entonces con vientos de 209 Km/hora, lo equivalente a categoría 4, de un máximo de 5.

El gobernador del Georgia, Brian Kemp, declaró el estado de emergencia en 12 condados de la costa, un día después de que el vecino estado de Florida hiciera lo mismo con toda su costa este.

Kemp dijo que la tormenta "tiene el potencial de producir impactos catastróficos en los ciudadanos" en toda la costa sureste del país.

"Quiero urgir a nuestros ciudadanos a que estén listos para movilizarse muy rápidamente", dijo en una conferencia de prensa. "Todavía no sabemos mucho sobre la trayectoria de la tormenta".

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, insistió este jueves en que todos los residentes deben estar preparados para recibir el impacto de un gran huracán.

"Todos los floridanos deben tener un plan. No esperen a que sea demasiado tarde", escribió en Twitter.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que cancelará un viaje que tenía previsto a Polonia por la amenaza del huracán. "Parece que la tormenta podría ser muy, pero muy grande", dijo.

- Colas en supermercados y gasolineras -

En Florida, los condados pusieron a disposición el jueves centros de distribución de sacos de arena, para colocar en las puertas en las zonas inundables, y ya se veían largas colas para comprar provisiones en los supermercados.

La televisión local mostraba estantes sin existencias y colas en las gasolineras en el centro de Florida.

En Miami, los estantes de agua y de comida enlatada en los supermercados estaban comenzando a quedarse vacíos y el ambiente era un poco frenético.

Dos argentinas que tenían el carrito de compras atiborrado de botellas de agua dijeron que era su primer huracán y no querían correr riesgos.

"Nunca se sabe", comentó Magdalena Gómez, de 57 años. "Te estresan y después capaz que no pasa nada, pero yo soy muy obediente. Si me dicen que vaya a comprar agua, yo voy, yo compro todo".

La tienda de suministros de construcción Home Depot se estaba quedando sin tablones de madera, que son utilizados por los residentes para tapiar las ventanas ante la llegada de un huracán.

"La gente ya tiene experiencia, son de Florida. No se arriesgan", dijo un trabajador de la tienda a AFP.

En Miami Beach, la turística isla barrera frente a Miami, la calle Ocean Drive -que normalmente vibra de turistas- estaba anormalmente tranquila. Los restaurantes art deco que le dan personalidad tenían mesas vacías, pero los comercios aún no tapiaban sus puertas ni ventanas.

Cristina Grand, una residente de Miami de 55 años, que vive con su familia en una zona inundable frente a la bahía de Miami, dijo que no se prepara para desalojar porque ha sobrevivido a varios huracanes.

"Ya hemos pasado tantos que prefiero pasarlo en mi casa. (...) Con (el huracán) Irma estuvimos 10 días sin luz...", recuerda.

El sur de Florida fue azotado en 2017 por Irma, un huracán de categoría 4 que dejó graves destrozos en los cayos. El año pasado, el norte de Florida fue devastado por Michael, que llegó con categoría 5.

Después de haber rozado Puerto Rico el miércoles por la noche, sin causar daños, Dorian se arremolinaba en el océano a 535 km al este de las Bahamas con vientos máximos sostenidos de 140 km/hora, según el boletín del Centro Nacional de Huracanes (NHC) de las 21H00 GMT.

En Puerto Rico, la población se despertó aliviada por haberse salvado de la amenaza del huracán, que iba a ser el primer ciclón en golpear esta isla del Caribe desde que la monstruosa María la destrozara hace dos años.

AFP
Miami, Florida EU
Jueves 29 de agosto de 2019.


Vastas zonas del sureste de Estados Unidos estaban gravemente inundadas el lunes después del paso del huracán Florence, que causó la muerte de al menos 23 personas y daños estimados en miles de millones de dólares.

Degradado a depresión tropical, Florence "sigue produciendo fuertes lluvias", con "inundaciones catastróficas" en Carolina del Norte y del Sur y posibles "inundaciones repentinas" en Delaware, Maryland y Pensilvania, dijo el Centro Nacional de Huracanes (NHC) en su último boletín de las 21H00 GMT.

El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) señaló que Florence continuará debilitándose al avanzar hacia el noreste el martes, pero pronosticó "lluvias intensas" y "abundantes inundaciones fluviales" en las Carolinas y el sur de Virginia en los próximos días.

El riesgo de deslaves y fallas en represas persiste, advirtieron las autoridades, que también emitieron alertas por tornados en las Carolinas.

"Es una tormenta épica que continúa, algunas áreas aún no han sufrido la peor inundación", dijo Roy Cooper, gobernador de Carolina del Norte, al señalar en rueda de prensa que se trata de un "desastre monumental".

En Carolina del Norte, el estado más afectado, 17 personas murieron por Florence desde que tocó tierra el viernes en la costa atlántica del estado como un huracán de categoría 1 en una escala máxima de cinco. Otras seis muertes fueron confirmadas en Carolina del Sur.

Más de una decena de ríos en Carolina del Norte estaban desbordados o amenazaban con subir a niveles críticos, y medio millón de hogares en las Carolinas seguían sin electricidad el lunes, según funcionarios de gestión de emergencias.

- 21 personas, siete perros, cuatro botes -

Esta foto de la Guardia Costera estadounidense divulgada el 17 de septiembre de 2018 muestra el rescate de mascotas atrapadas por las inundaciones causadas por el huracán Florence cerca de Newport, Carolina del Norte el 16 de septiembre de 2018.

En Pollocksville, un pueblo de Carolina del Norte afectado por el desborde del río Trent, 21 personas y siete perros fueron evacuados por socorristas.

"Recibimos una llamada del condado y entramos con cuatro botes de rescate a medida que el nivel del agua aumentaba", contó Omar Bourne, un rescatista de Nueva York.

En Raleigh, la capital estatal, más de 300 personas fueron alojadas en un refugio de la Cruz Roja en un campus universitario.

Génesis, una bebé de cuatro meses, dormía en los brazos de su madre Rashaunda Dickens, ajena al bullicio alrededor. "En la casa en la que vivimos, el agua llegó hasta el segundo piso. Perdimos todo", dijo Dickens.

Thomas Hammett dejó hace casi una semana su hogar en Otway, un balneario costero, con sus dos hijos, Christopher, de tres años, y Jerry, de 11.

"Estamos deseando volver a la vida normal, con suerte será el miércoles", dijo a AFP, aliviado porque su casa aparentemente no resultó dañada. "Tuvimos que evacuar, era demasiado peligroso quedarse. Algunos murieron allí".

"Todos queremos irnos a casa", dijo Dianna van Horne, una trabajadora de la Cruz Roja.

Wilmington, una ciudad portuaria de 117.000 habitantes golpeada por Florence, estaba casi totalmente aislada por tierra, pero los socorristas lograron transportar 23 camiones con alimentos y agua embotellada para abastecer a la población.

"Estamos lidiando con situaciones muy, muy difíciles", dijo el alcalde Bill Saffo en su cuenta de Twitter, pero se mostró esperanzado: "Vamos a superar esto".

- "No ha terminado" -

Aunque las condiciones mejoraran, las autoridades instaron a la población a no viajar aún debido al riesgo de inundaciones repentinas que podrían atrapar a los automovilistas.

"Muchas carreteras todavía están bajo riesgo de inundaciones", dijo Cooper. "Por favor, no se conviertan en alguien que necesite ser rescatado", dijo.

"Esta tormenta no ha terminado y grandes inundaciones podrían producirse durante toda la semana", tuiteó la secretaria de Seguridad Interior, Kirstjen Nielsen, que este lunes visitó Carolina del Norte para seguir de cerca las tareas de socorro y discutir con el gobernador Cooper los esfuerzos de recuperación.

El presidente Donald Trump firmó el domingo una declaración de desastre natural para Carolina del Sur, que permite disponder de ayuda federal adicional por Florence. Trump dijo la semana pasada que viajaría "pronto" a las áreas afectadas.

"Vamos a necesitar fondos significativos para recuperarnos", advirtió Cooper, gobernador de Carolina del Norte, ante el fuerte golpe que implica Florence.

La empresa de análisis financiero CoreLogic estimó que el daño causado por Florence se acercará a los 170.000 millones de dólares, superando las pérdidas de Katrina en 2005 y Harvey en 2017.

Sin embargo, señaló que los inversores consideran el daño por huracanes como un evento localizado que termina inyectando crecimiento económico en la región.

En términos de bienes asegurados, la compañía especializada KCC calculó una pérdida cercana a los 2.500 millones de dólares, incluyendo daños en edificios residenciales, comerciales e industriales, así como en automóviles.

AFP
Carolina del Norte, EU.
Lunes 17 de septiembre de 2018.


El ciclón, que se formó frente a las costas de Michoacán, Jalisco y Colima, alcanza la categoría 3


El huracán Bud, que se formó este domingo en el océano Pacífico frente a las costas de los Estados mexicanos de Michoacán, Jalisco y Colima, ha alcanzado la categoría 3 durante las primeras horas de este lunes, según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). El organismo indicó, en su reporte de las 07.15, que el ciclón se encontraba a 380 kilómetros al suroeste de Manzanillo, en el Estado de Colima, y se movía al noroeste a 17 kilómetros por hora, hacia la región turística de Los Cabos en Baja California Sur.

Durante las próximas horas, Bud desarrollará vientos sostenidos de 185 kilómetros por hora y rachas de 240. Se esperan tormentas de muy fuertes a puntuales intensas en Nayarit, Jalisco, Colima y Michoacán, así como rachas de viento de 40 a 60 kilómetros por hora y oleaje de dos a tres metros en las costas de Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero.

El SMN, en coordinación con el Centro Nacional de Huracanes de Miami, Florida (Estados Unidos), estableció una zona de vigilancia desde Manzanillo a Cabo Corrientes, en Jalisco. No obstante, según afirmaron meteorólogos a la agencia de noticias AP, el ciclón probablemente se debilitará antes de rozar la turística punta sureña de la península de Baja California a finales de la semana.

Bud es el segundo huracán de la temporada que se forma en el océano Pacífico después de Aletta, que se convirtió en categoría 1 el 7 de junio. El ciclón se degradó a tormenta tropical y actualmente se dispersa lejos de las costas mexicanas, según precisó el Servicio Meteorológico mexicano en un comunicado.

Las autoridades en materia de Protección Civil recomiendan a la población ubicada en las zonas de los Estados con pronóstico de lluvias, viento y oleaje extremar precauciones y atender las recomendaciones emitidas en cada entidad.

Agencias
Ciudad de México
Martes 12 de junio de 2018.

 

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