Líderes de la movilización que exigió avances democráticos enfrentan condenas de hasta 7 años de prisión por incitación y conspiración contra orden público

Pekín. El juicio contra los nueve líderes de la "Revolución de los Paraguas", que movilizó a miles de personas en 2014 para exigir avances democráticos en Hong Kong, comenzó hoy con una fuerte presencia mediática y de simpatizantes congregados fuera de la corte.

Benny Tai, Chan Kin-man, Chu Yiu-ming, Tanya Chan, Shiu Ka-chun, Raphael Wong, Tommy Cheung, Eason Chung y Lee Wing-tat están siendo juzgados en el tribunal de West Kowloon por su participación en las protestas y se enfrentan a una condena de hasta siete años de prisión por cargos como incitación y conspiración para alterar el orden público.

Según la Radio y Televisión Pública de Hong Kong (RTHK, siglas en inglés), el fiscal Andrew Bruce señaló hoy al comienzo de la vista judicial que las acciones de los acusados fueron "irrazonables", y que los casi tres meses de ocupación callejera conocida como la "Revolución de los Paraguas" causaron "interrupciones" y "afectaron los derechos de otras personas".

Por su parte, los líderes del movimiento se declararon hoy "no culpables" de los cargos, según la televisión hongkonesa, que destacó la fuerte presencia mediática y de simpatizantes del movimiento que se han congregado fuera de la magistratura para mostrar su apoyo a los encausados.

Según Human Rights Watch (HRW), unos 200 manifestantes han sido procesados hasta ahora por su participación en el movimiento social y decenas han sido condenados por diferentes cargos, como reunión ilegal, posesión de armas ofensivas y asalto común.

Tres líderes estudiantiles de la "Revolución de los Paraguas", Joshua Wong, Alex Chow y Nathan Law, quedaron finalmente libres de cargos el pasado febrero por su implicación en las revueltas tras más de un año de disputas judiciales.

HRW denunció que desde estas protestas en 2014 los gobiernos de Hong Kong y China han restringido cada vez más las libertades civiles.

Un ejemplo del deterioro de las libertades fue la ilegalización el pasado 24 de septiembre del Partido Nacional de Hong Kong, un movimiento sin representación parlamentaria que abogaba abiertamente por independizar la excolonia británica del resto de China.

EFE
Hong Kong, China
Domingo 18 noviembre 2018.


El colosal proyecto que conecta Hong Kong y la China continental, estratégico para Pekín, se ha visto plagado de retrasos, sobrecostes y problemas políticos

Con una corta frase —“anuncio oficialmente la apertura del puente Hong Kong-Zhuhai-Macao"—, el presidente chino, Xi Jinping, ha inaugurado este martes el puente más largo del mundo sobre el mar. La colosal obra mide 55 kilómetros, ha costado cerca de 20.000 millones de dólares y su construcción durante nueve años ha estado plagada de problemas, retrasos y tensiones políticas.

El proyecto, a prueba de terremotos y tifones, es un complejo alarde de ingeniería. En él se han empleado 400.000 toneladas de acero. Para permitir el paso del intenso tráfico marítimo en la zona y evitar interrupciones por las fuertes y frecuentes tormentas tropicales, parte de la obra se ha sumergido. El tramo central lo compone un túnel de 6,7 kilómetros bajo el mar, conectado con el resto del trayecto a través de dos islas artificiales.

La ejecución de infraestructuras de semejante calado es una muestra de poderío para el Gobierno chino y el puente es una de las joyas de la corona dentro de su ambiciosa iniciativa de conexiones mundiales conocida como Nueva Ruta de la Seda. También es una pieza clave en sus planes de integración económica de las grandes ciudades en la bahía del río de la Perla, donde habitan casi 70 millones de personas y que Pekín aspira a convertir en un centro de innovación tecnológica que rivalice con Silicon Valley. A partir de ahora, el trayecto entre Hong Kong y la ciudad de Zhuhai, en la China continental, pasará de cuatro horas a 45 minutos.

 China inaugura el puente sobre el mar más largo del mundo

Para los críticos del proyecto se trata de un derroche innecesario, una inversión que será complicada o imposible recuperar, con un impacto desastroso en el ecosistema marino y que los ciudadanos de a pie no quieren. En Hong Kong, los sectores a favor de la democracia ven con sospecha una obra que difumina, a sus ojos, aún más las fronteras entre la China continental y el territorio autónomo y sus libertades cada vez más bajo acoso.

La ceremonia, ciertamente, se desarrolló en clave menor. Pero la mera presencia de Xi en el acto representaba una señal de la importancia que Pekín concede al proyecto. Aunque su intervención fuera tan corta: duró más la larga salva de aplausos con la que le recibieron los 700 invitados que su breve frase, tras la cual abandonó el evento sin dirigirse a los asistentes.

Aunque el acto inaugural tuvo lugar este martes, los vehículos no empezarán a atravesar el puente hasta el miércoles. No se espera que, al menos de momento, genere grandes atascos: los automóviles que quieran utilizarlo necesitan un permiso previo. Y las empresas de autobuses que cubrirán la ruta solo recibieron la notificación de la apertura la semana pasada, cuando esperaban un aviso de al menos dos meses para poner en marcha el servicio.

Los funcionarios ya habían recortado las cifras del tráfico que se espera que cruce el puente, por la competencia de otros servicios y vías de transporte. En 2008 el año antes de que empezaran las obras, un estudio preveía que lo atravesarían diariamente 171.800 pasajeros en 33.100 vehículos. Pero en 2016, según admitieron a comienzos de este año funcionarios de Hong Kong, las expectativas se rebajaron a 126.000 pasajeros y 29.100 vehículos. Aunque según China el macroproyecto aportará más de un billón de euros en beneficios económicos a la región, un cálculo del servicio en mandarín de la BBC prevé que los peajes generen solo unos 80 millones de euros anuales.

El puente representa la segunda gran obra de infraestructura que se inaugura este año y comunica Hong Kong con la China continental, después de que en septiembre se abriera un servicio de ferrocarril de alta velocidad que enlaza la excolonia británica con Cantón y que, con una gran polémica de por medio, permite que agentes chinos operen en territorio hongkonés para evitar que los trenes tengan que parar en la frontera.

Parte de la población de Hong Kong ve con recelo estas obras. "Por encima de todo, es un proyecto político que busca la integración de Hong Kong en la China continental y que, a la larga, debilitará nuestra singularidad y capacidad para desarrollarnos independientemente", había apuntado a este diario hace unos meses el político Nathan Law, uno de los cabecillas de las manifestaciones que en 2014 bloquearon el centro del territorio autónomo para exigir más democracia.

Los ciudadanos de esta región semiautónoma —volvió a la soberanía china en 1997— cuentan con una serie de derechos mayores que los de sus compatriotas en virtud del principio "un país, dos sistemas" acordado para la región para los siguientes 50 años. Por ello, obras de este calado representan para muchos un paso más en la pérdida de libertades, desde la detención de cinco libreros a las crecientes restricciones a los partidos y políticos partidarios de mayor autonomía. "Pekín no está dispuesta a ceder ni un gramo de su poder, por lo que en su relación con Hong Kong se ha vuelto más dominante y severa", relató a EL PAÍS la veterana legisladora del Partido Cívico, Claudia Mo. "Es como el padre que le dice a su hijo: ´todas las restricciones que te impongo son por tu propio bien´. Es algo irritante y molesto", añadió.

Fuera del ámbito político, la obra también ha generado críticas por sus problemas de seguridad laboral (al menos nueve trabajadores murieron y centenares sufrieron lesiones durante la construcción, que ha acumulado unos retrasos de dos años) y su impacto medioambiental. Organizaciones ecologistas, incluida la oficina hongkonesa del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), han denunciado la reducción en el número de avistamientos en la zona de delfines blancos, una especie en grave peligro de extinción.

El País
Macarena Vidal Liy
Victoria Pascual
Pekín / Hong Kong, China
Martes 23 de octubre de 2018.


HONG KONG, 2 feb (Xinhua) -- Hong Kong ocupó el primer lugar en el ranking del Índice de Libertad Económica 2018 por 24° año consecutivo, de acuerdo con un informe publicado hoy por la Fundación Heritage de Estados Unidos.

     En una escala de 0 a 100, la puntuación general de Hong Kong mejoró en 0,4 puntos para ubicarse en 90,2 en comparación con el año pasado, convirtiendo a Hong Kong en la única economía con una puntuación general superior a 90, de acuerdo con el Índice de Libertad Económica de este año publicado por el grupo de consultoría con sede en Washington.

     Singapur se mantuvo en segundo lugar, con una puntuación general de 88,8 este año, 0,2 puntos más que el año previo, y Nueva Zelanda quedó en tercer lugar con 84,2, 0,5 punto más que un año antes.

     Entre los 12 componentes medidos en el informe, Hong Kong logró calificaciones de 90 o superiores en ocho, y obtuvo las mejores calificaciones en salud fiscal, libertad de negocios, libertad comercial y libertad financiera.

     La fundación reconoció la resiliencia económica de Hong Kong, el marco legal de alta calidad, la baja tolerancia a la corrupción, el alto grado de transparencia gubernamental, el marco regulador eficiente y la apertura al comercio global.

     En Hong Kong, existe poca tolerancia a la corrupción, y un alto grado de transparencia mejoran la integridad del gobierno, y la eficiencia reguladora y la apertura al comercio global afianzan un clima empresarial vibrante, indica el informe.

     El gobierno de la Región Administrativa Especial de Hong Kong (RAEHK) dio la bienvenida a la calificación.

     Hong Kong ha sido calificado como la economía más libre del mundo todos los años desde que el índice se publicó por primera vez en 1995.

Xinhua
Hong Kong, China
Viernes 2 febrero de 2018.


El objetivo de esta estancia, es el de ampliar la comprensión sobre propiedades fisicoquímicas de compuestos orgánicos de bajo peso molecular


Óscar de Jesús Rodríguez Meza, pasante de la Licenciatura en Biomedicina de la BUAP, realiza una estancia de investigación en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong (HKUST), en China, bajo la dirección del profesor Ben Zhong Tang, prestigiado investigador quien en 2001 descubrió el fenómeno de Emisión Inducida por Agregación (AIE, por sus siglas en inglés).
 
El objetivo de esta estancia, es el de ampliar la comprensión sobre propiedades fisicoquímicas de compuestos orgánicos de bajo peso molecular, como la fluorescencia.
 
La visita forma parte de los trabajos de colaboración entre el Laboratorio de Polímeros del Instituto de Ciencias de la BUAP, a cargo de la doctora Judith Percino Zacarías, y el Departamento de Química-División de Ingeniería Biomédica de la HKUST, que dirige Zhong Tang.
 
En Asia, Rodríguez Meza fortalece los trabajos propuestos en su tesis de licenciatura titulada: “Nuevos compuestos orgánicos para posible aplicación como biosensores. Síntesis y caracterización”, que realiza bajo la dirección de Percino Zacarías y el académico Enrique Pérez Gutiérrez, para el estudio de la fluorescencia en compuestos orgánicos de bajo peso molecular.
 
“Está enfocada en el desarrollo de nuevos compuestos con propiedades interesantes y de gran utilidad en medios biológicos, en distintos niveles. Se estudian las propiedades de fluorescencia con interacción con iones metálicos o a distintos intervalos de pH; es decir, se intenta ver cómo interaccionan y cómo se ven afectadas las propiedades para ver si los compuestos son candidatos a ser aplicados en medios biológicos”, destacó el estudiante de la Facultad de Medicina de la BUAP.
 
Con este tipo de investigaciones, dijo, se pueden entender las propiedades físicas y químicas de la fluorescencia, un tipo de luminiscencia que por ser de fácil detección puede ser aplicada en los procesos de identificación de células cancerígenas.
 
Rodríguez Meza ha trabajado bajo la dirección de los doctores Percino Zacarías y Pérez Gutiérrez y su trabajo de tesis será completado con los experimentos que actualmente realiza en China, con las innovadoras técnicas que se aplican en el laboratorio de la HKUST.
 
El aspirante a biomédico explicó que a partir del descubrimiento del AIE por Tang, en 2001, ahí se han desarrollado muchos compuestos.
 
Esta estancia mejorará las habilidades del estudiante con las técnicas novedosas utilizadas en el laboratorio de Tang, que se derivan de las conversaciones entre los investigadores del Laboratorio de Polímeros con el científico asiático, con el objetivo de establecer una colaboración entre ambos grupos de investigación.

UN1ÓN Puebla
Puebla, México
Jueves 07/12/2016.

Raymundo Riva Palacio
     
Esta semana se dio una de esas noticias que suelen pasar desapercibidas pese a lo importante que son. Un juez federal en el estado de México sentenció a 20 años de prisión a Juan José Escandón Paz, acusado de ser el principal distribuidor de pseudoefedrina –utilizado para la fabricación de las metanfetaminas–, de la organización criminal que encabezaba Zhenli Ye Gon, un empresario que nació en Shanghai, que se encuentra en Estados Unidos en espera de ser deportado a México, donde adquirió la nacionalidad.

Importante en su momento, hoy se recuerda poco de ese caso que comenzó en 2006, cuando se decomisaron 20 toneladas de pseudoefedrina en el puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán, cuya investigación llevó a la casa de Ye Gon en la ciudad de México al año siguiente. No estaba ahí, pero encontraron en un cuarto 250 millones de dólares y 18 millones de pesos, en efectivo. Ye Gon fue detenido por la DEA, según la versión oficial, en un restaurante en Silver Spring, Maryland, un suburbio al norte de Washington, a finales de julio de 2007. La captura, sin embargo, no fue ahí.

Hasta hoy no se sabe con precisión dónde y cómo fue detenido Ye Gon, pero antes de que reapareciera en Silver Spring, estuvo dos meses en una casa de seguridad en Vancouver, Canadá, donde lo interrogó la CIA, según ex funcionarios mexicanos. El entonces subprocurador José Luis Vasconcelos, viajó a esa ciudad para hablar con Ye Gon y ampliar la investigación mexicana, pero lo encontró inservible como testigo. La CIA lo había secado, dijo Vasconcelos poco antes de morir en un accidente de aviación. Mucha de la especulación en México del porqué no lo extraditaban se centraba en la información que podía estar dando sobre sus relaciones con funcionarios. En realidad, lo que buscaba la CIA era la red de contactos en China, que le permitían importar desde Hong Kong la pseudoefedrina.

Aquella fue la primera vez que apareció China en el radar del narcotráfico en México. Ye Gon trabajaba con el Cártel del Pacífico –antes de Sinaloa–, y de manera directa con el Cártel del Milenio y el grupo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, que recogía el precursor en Lázaro Cárdenas y lo llevaba por tierra hacia los laboratorios de Jalisco por Tepalcaltepec, la zona donde empezaron los grupos de autodefensa civil en Michoacán, con la ayuda de los hermanos Juan José y Uriel Farías Álvarez, “El Abuelo” y “El Paisa”, fundadores de los paramilitares.

Una de las vertientes investigadas por la CIA era la red de contactos dentro del aparato militar y político chino, sin cuyo involucramiento era imposible que fluyera el negocio criminal. Ye Gon y el Cártel de los Valencia fueron los pioneros de esa ruta asiática, retomada por Los Caballeros Templarios años después. Hasta ahora se sabía que el cártel michoacano exportaba hierro a China, que obtenía de las minas bajo su control en ese estado, y generadora de envidias por sus altos márgenes de utilidad. Una de las motivaciones de los paramilitares, en especial del ex líder José Manuel Mireles, era quitarle ese negocio a Los Caballeros Templarios. Fuera de ese, no se sabía de otro tipo de negocio templario en China.

Documentos decomisados a los líderes Templarios en el último año, revelan que los negocios con los chinos eran mucho más amplios de lo que jamás se habían imaginado las autoridades mexicanas. Las áreas de inteligencia de la Policía Federal continúan analizando toda la documentación en su poder, que muestra a un cártel que se expandió y abrió mercado para sus drogas en otras partes de China. No está claro aún cuáles fueron los mercados que abrieron los Templarios, pero un funcionario federal dijo que no era Hong Kong –donde se encuentra una de las mejores policías asiáticas, y que enfatiza al mismo tiempo el nivel de contactos de Ye Gon–, sino que buscaron otras grandes ciudades chinas.

Se conoce poco en México que el consumo de drogas en China ha crecido de manera importante en los últimos años, principalmente en las regiones costeras y fronterizas alrededor, precisamente, de Hong Kong. Las áreas de mayor consumo y negocio de droga, según la Oficina de Drogas de Naciones Unidas, son Cantón (Guangdong), que es vecina de ese puerto, Guangxi, que hace frontera con Cantón y Vietnam, y Yunnan, que tiene puentes fronterizos con Laos, Mianmar y Vietnam –el viejo Triángulo Dorado del opio–, además de Tíbet.

Un funcionario federal con acceso a la documentación, dice haber quedado muy sorprendido por la diversificación de Los Caballeros Templarios y la forma como estaban expandiendo su negocio en Asia. Los cárteles mexicanos controlan el mercado en Estados Unidos, pelean el centroamericano y han abierto rutas hacia África occidental. En China sólo se tenía el registro de la adquisición de los precursores para las metanfetaminas por parte de la organización de Ye Gon, compras de piratería de Los Zetas, y los precarios intentos del Cártel de Sinaloa desde 2011 para entrar al mercado asiático con su cocaína a través de Hong Kong. Pero en ningún caso, de acuerdo con funcionarios federales, se había nadie percatado de la visión empresarial y criminal de Los Caballeros Templarios, frustrada inopinadamente, por su cacería y desmantelamiento durante 2014.

Eje Central
Raymundo Riva Palacio
Ciudad de México
Sábado 21 de marzo de 2015.

Personal de limpieza, agentes judiciales y de policía comenzaron a retirar barricadas en las inmediaciones de las oficinas del gobierno

Hong Kong.- Decenas de trabajadores, arropados por funcionarios judiciales y escudados por miles de policías comenzaron el desalojo de manifestantes de las zonas de las protestas prodemocráticas en Hong Kong, una operación que tratará de poner fin a lo largo del día de hoy a más de dos meses de ocupación.

Pasadas las 10:30 personal de limpieza, agentes judiciales y de policía comenzaron a retirar barricadas en las inmediaciones de las oficinas del gobierno, en el distrito de Admiralty, en una operación que se prevé que dure todo el día.

Cientos de activistas, entre ellos parlamentarios de Hong Kong y algunos de los líderes de las revueltas, permanecen en la zona ocupada, viendo cómo se lleva a cabo el desmantelamiento.

La policía desplegó decenas de vehículos en la zona, incluyendo vehículos blindados con cañones de agua, mientras que centenares de agentes están equipados con material antidisturbios.

Muchos de los concentrados prevén permanecer en el área, dispuestos a ser desalojados por la fuerza por las autoridades cuando se cumplen hoy 75 días de sentada callejera para demandar más libertades democráticas para Hong Kong.

Pancartas gigantes con lemas como "volveremos" o "esto es solo el principio" reciben a los agentes y personal judicial.

Desde la noche de ayer, cientos de estudiantes emplearon varias horas para recoger sus enseres en la zona ocupada de Admiralty antes de que comenzara el desalojo.

Los trabajadores siguen retirando barricadas en una de las vías principales de la zona de protestas, mientras que la mayor parte de las manifestantes esperan en el área central de la zona ocupada protegidos con cascos y escudos.

Estoy triste y preocupado, tengo miedo que hoy pueda haber un baño de sangre", dijo a EFE Fernando Cheung, vicepresidente del Partido Laborista de Hong Kong.

EFE
Hong Kong, China
Miércoles 10 de diciembre de 2014.

Una multitud levanta sus sombrillas en el barrio de Admiralty, centro de las manifestaciones, mientras el gobierno parece ignorar el movimiento

Hong Kong.- Miles de personas se concentraron hoy con sus paraguas abiertos en el barrio hongkonés de Admiralty, centro neurálgico de las protestas democráticas en la ex colonia británica, para conmemorar que se cumple un mes desde el inicio del movimiento que ha puesto en jaque al Gobierno local y a China.

Los asistentes abrieron sus paraguas, muchos de ellos amarillos, color que también simboliza la revuelta, a las 17:57 hora local (9:57 GMT), la misma en la que hace un mes la policía hongkonesa usó gases lacrimógenos contra los manifestantes y éstos se defendieron con las sombrillas.

Los líderes del movimiento animaron en sus discursos desde un improvisado escenario a continuar la lucha en un emotivo acto en el que se desplegó una pancarta con el lema que, desde finales de septiembre, se ve colgado en muchas zonas de protesta: "Quiero democracia real", escrito en cantonés.

Tras un mes aquí, al menos hemos conseguido que la gente de Hong Kong vea cuál es el problema real de esta sociedad y hable de él", destacó Regina Lee, una desempleada que lleva un mes acampada en la calle, junto a otros cientos de activistas del movimiento.

El Gobierno sigue ignorándonos, no escuchan nuestras peticiones o muestran reacción alguna, esperan a que se agoten nuestras energías, por lo que quizá tenemos que cambiar nuestra estrategia", dijo, por su parte, otro de los miembros del movimiento, Samuel Cheung, campista por la democracia.

Las protestas comenzaron en respuesta a la decisión del régimen comunista chino, aprobada el 31 de agosto, de conceder sufragio universal a los hongkoneses para las elecciones a gobernador de 2017, pero con el matiz de que los candidatos serían elegidos por un comité afín a Pekín.

Tras el anuncio, movimientos estudiantiles de Hong Kong iniciaron huelgas en las escuelas de enseñanza secundaria y superior, y el movimiento ganó fama internacional el 28 de septiembre, cuando se ganó el apodo de la 'Revolución de los Paraguas'.

El movimiento parece encontrarse ahora en un callejón sin salida, una semana después de mantener varios encuentros con el gobierno que no dieron ningún resultado tangible. El ejecutivo local proponía enviar a Pekín un informe sobre las protestas y crear un comité conjunto para debatir reformas políticas más allá de 2017.

Pocos observadores creen que Pekín cederá ante las exigencias de los manifestantes, que son conscientes del hastío que su movimiento suscita entre gran parte de los siete millones hongkoneses.

El gobierno local parece haber decidido dejar que el movimiento se agote por sí mismo.

EFE /AP/ Reuters
Hong Kong, China
Martes 28 de octubre de 2014.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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