El ex técnico de los Tigres, quien logró dos campeonatos de Liga con los felinos, falleció la tarde de este sábado.

La familia futbolística regiomontana está de luto, pues esta tarde se adelantó en el camino Don Carlos Miloc.

El estratega estaba hospitalizado desde hace algunos días por problemas respiratorios y murió esta tarde a la edad de 85 años.

El director técnico uruguayo es una leyenda de los Tigres, pues fue el primero en hacer campeón a un equipo en esta Ciudad al lograr los títulos de temporada 1977-1978 y en la temporada 1981-1982.

Nacido en Montevideo, llegó a México como jugador para el Morelia, también estuvo en Irapuato y en León.

Pero fue como técnico que tuvo mayores logros. Comenzó su carrera dirigiendo al Irapuato en la temporada 69-70; luego dirigió a Pachuca, León, Tiburones Rojos y al San Luis, equipo al que hace campeón de Segunda División en la temporada 1975-1976.

En 1977 fue buscado y contratado por los Tigres, con los que logra el título de la temporada 1977-1978, creando una afición aguerrida que se mantiene hasta hoy, con el sello de apoyar siempre al equipo.

Luego dirigió al Deportivo Guadalajara, a los Tecos de la UAG y regresó a los Tigres en la temporada 1981-1982, para lograr un nuevo título.

Dirigió también al Tampico Madero, Correcaminos y las Cobras de Ciudad Juàrez, hasta que llegó al América, donde se convirtió en ícono y logró el campeón de campeones de la CONCACAF en 1991.

Tras un regreso breve a los Tigres en los primeros años de Sinergia Deportiva, el "Tanque" dirigió en Guatemala donde logró cuatro títulos con él Comunicaciones y hasta dirigió la Selección de ese país.

Desde hacía varios años, Miloc se desempeñaba como asesor de los Tigres y acudía a los entrenamientos del equipo, haciendo amistad con varios entrenadores, en especial con Ricardo Ferretti, quien lo ha superado en títulos ganados y partidos dirigidos.

Miloc tenia desde hace varios años problemas de salud, y esta tarde ha pasado a mejor vida, pero sin duda su ADN quedó marcado en los Tigres, un equipo que desde sus tiempos tienen su sello.

Se fue Don Carlos, el primero que hizo festejar a la afición regiomontana un título, el que le dio una identidad futbolística y que lo dejó tan marcado que decidió residir permanentemente en San Nicolás.

Reforma
Érick Rodríguez
Monterrey, México
Sábado 25 de febrero de 2017.


Se cumplen siete años del balazo que recibió el exfutbolista paraguayo y ahora vive lejos de todo lo que le dio el fútbol

Salvador Cabañas (Itaguá, Paraguay, 1980) estaba en el tope de su carrera en 2010. Era el comandante y el líder de goles en el Club América. También era el capitán de la selección paraguaya, la cual ya tenía todo preparado para jugar la Copa del Mundo en Sudáfrica. En sus manos tenía un precontrato millonario para jugar en el Manchester United. La bonanza terminó de golpe con un balazo en un bar al sur de la Ciudad de México.

Era la noche del lunes 25 de enero. Cabañas quería olvidarse de la derrota de su equipo 2-0 frente a Monarcas en Michoacán. Aprovechó su día libre para ir al Bar-Bar, un establecimiento nocturno, junto con su esposa. A las seis de la mañana, según reportes oficiales, fue al baño del lugar. Se encaró con un par de hombres y, en medio de la confusión, el futbolista recibió un disparo que entró por su frente de calibre .38 y se alojó en el lóbulo izquierdo del cerebro. Jorge Balderas Garza, el JJ, fue señalado como el agresor y también era narcotraficante del cartel de los hermanos Beltrán Leyva.

Un grupo de aficionados del América aguardaron durante las primeras horas fuera del hospital donde Chava, como le decían de cariño, sobrevivía de forma milagrosa al impacto. Con 29 años, el delantero burló a la muerte. Tardó una semana en salir del coma. Fue hasta los primeros días de marzo de ese mismo año cuando se recuperó y empezó su rehabilitación. Cuatro meses después pudo regresar a casa, con una cicatriz en la sien.

Salvador Cabañas vio a sus compatriotas jugar un Mundial, su esperanza de jugar en Europa se diluyó. Sus únicos consuelos fueron los homenajes que le dedicaron, entre ellos un partido entre el América y la selección de Paraguay en el estadio Azteca en el 2011. Un año después, el guaraní regresó al fútbol para jugar en la segunda división de su país con el club Doce de Octubre, donde debutó como profesional. Jugó dos partidos, ninguno completo.

En 2014, año mundialista, se enfundó la camiseta del Club Deportivo Tanabí, de la serie B del campeonato de São Paulo. No pudo hacer mucho allí y decidió retirarse. Cabañas estaba en bancarrota y su mujer le pidió el divorcio. También se distanció de quien fuera su representante. Cabañas se quedó solo. La prensa mostró imágenes del exfutbolista en una panadería. “Perdí mucho [dinero], pero lo estoy recuperando. No trabajo en la panadería, estoy ahí con el grupo. Es de mi cuñado”, dijo a EL PAÍS hace tres años.

El padre del exdelantero, Dionisio Cabañas, dijo a ESPN Brasil que la Asociación Paraguaya de Fútbol y el América no lo apoyan. “No es que sus [ex]compañeros vengan a verlo. Eso incomoda a la familia. Antes él era amigo de todos, pero ahora que Salvador está así, nadie se aparece ni para decirle ‘hola’”. Y vaya que acumuló colegas en los seis clubes en los que militó: 12 de Octubre y Guaraní (Paraguay), Audax Italiano (Chile), Jaguares y América (México).

Su último entrenador en México, Jesús Ramírez, le recuerda como un jugador introvertido. "Era el que le daba la dosis de gol, tenía un carácter fuerte, nunca tuve un problema con él", comenta el estratega a EL PAÍS. Ramírez no mantiene contacto con quien fuera su pupilo, "no tengo idea de dónde esté, lo último que supe es que dirigía un equipo de fuerzas básicas en su país", finaliza.

La época dorada de Cabañas ha quedado relegada a las portadas que acaparó y en los vídeos recopilatorios de sus goles. Allí se ve a un delantero regordete de 1,73 metros, con un ritmo cadente cuando no tiene el balón y un tren al momento de ir por el balón. Sus letales remates no quieren quedarse en el olvido.

El País
Diego Mancera
Ciudad de México
Miércoles 25 de enero de 2017.


 Hugo Sánchez reveló sus intenciones de adquirir la franquicia del equipo Puebla, propiedad de la familia López Chargoy, que también es dueña de Jaguares de Chiapas.

“Tengo muchos amigos y gente que le gustaría que invierta en Puebla, en el equipo de futbol… no descarto la posibilidad de comprar al Puebla, colaborar y contribuir de la manera como me enfoqué en mi trayectoria como futbolista, luego como entrenador, director de la selección nacional, y también me he preparado como directivo”, aseguró Sánchez en su programa “A lo Macho”, de la cadena ESPN.

El exfutbolista relató que en su momento entrevistó a Carlos Hugo López Chargoy –uno de los dueños del club–, quien tenía el interés de que Hugo Sánchez dirigiera al Puebla.

Incluso, Sánchez contó que el propio López Chargoy le compartió sus intenciones de vender uno de sus dos equipos en apego al reglamento de la multipropiedad, que entrará en vigor el próximo mes de mayo.

“Ya te visitaré porque quiero comprar al Puebla”, planteó Sánchez, quien sostuvo que López Chargoy respondió: “Aquí te espero Hugo”.

“En la entrevista que le hicimos a Carlos Hugo López Chargoy, entre las preguntas surgió que con la multipropiedad se tendrían que desprender tanto de Jaguares o de Puebla. (A López Chargoy) se le hizo la pregunta si iba a vender a uno u a otro equipo, y dijo: ‘Hay la posibilidad de vender a los dos…’”.

Proceso
Ciudad de México
Jueves 19 de enero de 2017.

En serie de penales, los de la UANL derrotan a las Águilas 3-0; marcador global 2-2

Nahuel Guzmán se erigió como el ídolo y artífice de Tigres

Monterrey.- En un encuentro en el que hubo emociones, intensidad y hasta bronca, Tigres de la UANL doblegaron 3-0 en penales al América (tras empatar 2-2 en el global) en el estadio Universitario y con ello se proclamaron campeones del Torneo Apertura 2016 y lograron el quinto título en su historia.
 
Los goles del encuentro fueron conseguidos por Edson Álvarez a los 95 minutos, por América, y de Jesús Dueñas a los 119. Después todo se definió en la tanda de penales.
 
El encuentro inició con buen ritmo, con pocas llegadas de ambos equipos a las porterías rivales, pero con una lucha intensa en el medio campo por adueñarse del esférico.
 
Las Águilas estuvieron bien ubicadas en el terreno de juego y buscaron abrir el marcador cuando Rubens Sambueza llegó por el lado izquierdo, mandó centro que trató de rematar en el área Oribe Peralta de chilena, pero no conectó la pelota y todo quedó en el intento.
 
Los de la UANL trataron de responder con llegadas por los costados y centros, pero el rival estuvo para resolver sin mayores problemas los intentos de los pupilos del técnico Ricardo "Tuca" Ferretti.
 
A los 32 minutos Javier Aquino puso en serios aprietos a las Águilas, luego que tomó la pelota en los linderos del área y tiró de media distancia, pero Moisés Muñoz tuvo una oportuna intervención para salvar su cabaña.
 
Los anfitriones mostraron intensidad y siguieron en la búsqueda de hacer daño al América, pero eso simplemente no llegó y acabaron por irse al descanso sin anotaciones.
 
En la parte complementaria, la historia se mantuvo de manera similar, un cotejo con intensidad, intento de ambos equipos por abrir el marcador, pero pocas llegadas.
 
Sin embargo, fue a los 55 minutos cuando Oribe Peralta tuvo una falla garrafal, ya que recibió la pelota en el área y prácticamente era empujarla a las redes, pero la mandó por un lado.
 
De manera inmediata, los Tigres respondieron cuando Damián Álvarez centró por el lado izquierdo y Jürgen Damm llegó para rematar de cabeza, pero el balón también se fue por un lado.
 
Los de Coapa insistieron en ponerse en ventaja en la pizarra, pero no concretaron las opciones que se les presentaron, por lo que todo se mantenía igual hasta los 65 minutos.
 
Tigres estuvo cerca de ponerse al frente con un tiro libre cobrado por Juninho que desvió Muñoz y del otro lado la pelota llegó a Iván Estrada, quien envió centro y en el rebote el balón quedó en Jesús Dueñas, quien conectó con la cabeza, pero la pelota pegó en el travesaño y así se salvó el contrincante.
 
A los 81 minutos, André-Pierre Gignac sacó un tiro desde fuera del área, pero pegó en el travesaño y una vez más América se salvó de estar en desventaja en el marcador y a final de cuentas llegaron los tiempos extra.
 
En estos últimos, América se puso en ventaja, luego que a los 95 minutos Edson Álvarez remató de cabeza en un tiro de esquina por izquierda para mandar la pelota a las redes y así cayó el 1-0 en el marcador.
 
Los Tigres intentaron reaccionar, el cotejo subió de tono, los ánimos se caldearon y llegaron a una bronca, en la que intervinieron las bancas y fueron expulsados José Rivas, de Tigres, y Paolo Goltz, de América.
 
En el segundo tiempo extra, los felinos se lanzaron al frente en busca de la igualada en el marcador y lo consiguieron a los 119 minutos, Dueñas apareció para rematar de cabeza un centro por derecha de Damm y con ello obligó a la definición en penales.
 
Ahí, figuró el guardameta de Tigres, Nahuel Guzmán, quien detuvo tres tiros y los jugadores André-Pierre Gignac, Juninho y Guido Pizarro marcaron para darle el campeonato a los felinos, que de paso permitieron festejar con ello al técnico Ricardo "Tuca" Ferretti, luego que dirigió su partido número mil en el futbol mexicano.
 
El árbitro del encuentro fue Jorge Isaac Rojas, quien amonestó a Guido Pizarro, por Tigres, y a Bruno Valdez, Rubens Sambueza, Silvio Romero, Miguel Samudio, Pablo Aguilar y Michael Arroyo, por América. Expulsó a Jorge Torres Nilo y José Rivas, por los felinos, y a Rubens Sambueza, Ventura Alvarado y Paolo Goltz, por las Águilas.
 
Alineaciones:
 
Tigres.- Nahuel Guzmán; Jorge Torres Nilo, Juninho, Hugo Ayala, Iván Estrada (Alberto Acosta, 92´); Guido Pizarro, Jesús Dueñas, Jürgen Damm, Javier Aquino (Damián Álvarez, 54´); Ismael Sosa (José Rivas, 91´) y André-Pierre Gignac. DT: Ricardo Ferretti.
 
América.- Moisés Muñoz; Paolo Goltz, Miguel Samudio, Pablo Aguilar, Bruno Valdez; José Guerrero (Edson Álvarez, 84´), Alex Renato Ibarra, William Da Silva, Rubens Sambueza; Michael Arroyo (Javier Güémez, 108´) y Oribe Peralta (Silvio Romero, 78´). DT: Ricardo La Volpe.

Notimex
Monterrey, NL
Domingo 25 de diciembre de 2016.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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