171 países firmaron el acuerdo por el cambio climático en la ONU - Dilma Rousseff aprovechó la audiencia para defenderse

Nueva York.- Un récord de 171 países se reunió en la ONU para firmar un histórico acuerdo climático para combatir el calentamiento global, con la esperanza de mantener el impulso logrado en la conferencia internacional de París en diciembre pasado.

“Nunca antes un número tan grande de países había firmado un acuerdo internacional en un solo día”, dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

La ceremonia tuvo lugar en Nueva York. Unos 60 jefes de Estado estuvieron presentes. Entre ellos la presidenta brasileña Dilma Rousseff, quien aprovechó el momento y denunció el “grave momento” que vive su país, además de asegurar que el pueblo “sabrá impedir cualquier retroceso” democrático, en referencia al proceso de destitución que está a punto de sacarla del poder.

Además de Rousseff se encontraban el presidente francés François Hollande, el viceprimer ministro chino Zhang Gaoli, el primer ministro canadiense Justin Trudeau, el secretario de Estado estadounidense John Kerry y el primer ministro italiano Matteo Renzi.

Hollande fue precisamente el primero en firmar el documento. El anterior récord de países firmantes de un tratado internacional en un día databa de 1982, cuando 119 países suscribieron la convención sobre derecho marítimo.

El acuerdo sobre cambio climático alcanzado en París compromete a sus firmantes a limitar el aumento de la temperatura “bien por debajo de 2°C” y a “continuar sus esfuerzos” para limitar esta alza a 1,5°C.

Además, y para entrar formalmente en vigencia, el acuerdo de París tiene que ser ratificado por 55 países que representen el 55% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

En ese sentido, Hollande instó a los miembros de la Unión Europa (UE) a ratificar este año el acuerdo. “La Unión Europea debe dar el ejemplo”, dijo. De su lado, el actor y militante Leonardo DiCaprio afirmó que “llegó la hora de una acción audaz y sin precedentes” para promover las energías renovables.

Rousseff fue la octava oradora y dedicó casi todo su discurso a la cuestión climática, manifestando el “orgullo por el trabajo hecho” por su gobierno en las negociaciones y recordando la necesidad de “resultados concretos” para los “inmensos desafíos” que existen.

La Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) instó a ayudar a la población de montaña que se encuentra en situación vulnerable frente al cambio climático. El subdirector general de la agencia, René Castro, llamó en un acto a los países a invertir en esas regiones como parte de la estrategia para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible firmados el año pasado.

Ayer, finalmente, los países firmaron el Acuerdo de París contra el cambio climático, alcanzado en diciembre pasado y que deberá ser ratificado. Sl responsable de la FAO pidió que cada persona plante un árbol “como un símbolo” y que exista compromiso.

Datos

Argentina

El Gobierno revisará su compromiso de reducir en un 15 % sus emisiones de forma incondicional y un 30 % de manera condicional para el 2030.

Guatemala

Jimmy Morales presentará al Parlamento del país un proyecto de ley de aguas para dar respuesta a casi cuatro millones de ciudadanos que no tienen agua potable.

Colombia

Juan Manuel Santos aseguró que “la paz convertirá a los actores del conflicto en aliados que, en lugar de proteger los cultivos ilícitos, ayudarán a sustituirlos por cultivos legales”.

Honduras

El relator de la ONU Michel Forst pidió a Honduras que ordene una investigación independiente de los asesinatos de los activistas Berta Cáceres y Nelson García.

DiCaprio

El actor Leonardo DiCaprio exigió a los líderes de todo el mundo dejar los combustibles fósiles bajo tierra, donde pertenecen y comprometerse en serio.

Agencias
Nueva York
Sábado 23 de abril de 2016.

La operación de Dammartin-en-Goële fue una acción policial y militar sin connotaciones políticas, «limpia» e implacable.

Paris.- Las fuerzas de seguridad ponen fin a cincuenta y cuatro horas de tragedia tras una oleada de sangrientos ataques islamistas. Los dos autores de la matanza de «Charlie Hebdo» fueron abatidos y su rehén liberado sano y salvo. El asesino de una policía de París cayó tras el asalto a la tienda judía donde se refugió; murieron cuatro de sus rehenes

El Estado francés no quiso dar ninguna opción a los yihadistas. No quiso negociar con ellos ni darles tiempo para mantener la tensión. Y ni mucho menos darles la oportunidad de glorificar su imagen o intentar buscar la emulación de sus acciones. Dos de los terroristas que perpetraron el ataque contra la redacción de la revista «Charlie Hebdo» se habían atrincherado en una imprenta al nordeste de París con un rehén. Un tercer yihadista se había apoderado de un supermercado de comida judía (kosher) en la capital francesa con un número indeterminado de rehenes. Tras una primera toma de contacto y tras instarles a la rendición, el Gobierno dio la orden de asalto. En la acción murieron los tres terroristas y cuatro rehenes. Una operación relámpago que ayer fue aplaudida por la opinión pública.

Tras el asalto, el presidente, François Hollande, y el primer ministro, Manuel Valls, pronunciaron un mensaje de unión nacional en la defensa de la democracia y la tolerancia. Hay que remontarse a la guerra de la independencia de Argelia, durante los años 60 del siglo XX, y a la gran crisis de los suburbios del invierno de 1985, para encontrar paralelismos con las matanzas que se han sucedido en estos días.

En otros casos de secuestros terroristas, las fuerzas de seguridad francesas habían comenzado con laboriosas negociaciones prolongadas durante interminables horas. En esta ocasión, ayer, los equipos de los ministerios de Interior y Defensa habían presentado al presidente de la República varios escenarios posibles. Se puso en marcha el más expeditivo y determinante.

A las cinco de la tarde, los hombres del Groupe d’Intervention de la Gendarmerie Nationale (GIGN), en Dammartin-en-Goële (Seine-et-Marne), al norte de París, y las Brigades Rapides d’Interventions (BRI), en la Puerta de Vincennes, al este de la capital, intercambiaron sendas llamadas de OK. La ejecución de ambos asaltos podía comenzar.

En la pequeña imprenta de Dammartin-en-Goële, los hermanos Said (34 años) y Chérif Kouachi (32 años), se vieron forzados a salir de la «madriguera» donde habían intentado atrincherarse catorce horas antes. Las fuerzas de seguridad utilizaron varios recursos clásicos (gases lacrimógenos, granadas especiales). Esperando caminar hacia el «paraiso», los Kouachi salieron creyendo que podrían morir matando, esperando ser glorificados como «combatientes de Alá». Pura fantasmagoría.

Siguiendo las instrucciones precisas de la jefatura del Estado, las fuerzas de seguridad peinaron y acordonaron la pequeña empresa donde se habían refugiado los asesinos. La prensa estaba convenientemente alejada, por razones de seguridad y de «comunicación visual». Los Kouachi fueron abatidos en unos minutos, acribillados por un número considerable de tiradores de élite. El rehén quedó en libertad. Las 72 horas de frenética huida de dos asesinos terminaba sin gloria.

La policía pudo descubrir rápidamente su identidad, porque uno de los hermanos había dejado olvidada su carnet de identidad en uno de los coches que utilizaron para huir. Con una impericia propia de criminales temerarios, los Kouachi se dejaron ver en varias gasolineras, sin ocultar que viajaban con fusiles de asalto kalashnikov y lanzagranadas, dando muestras de un exhibicionismo suicida.

«Cursillos militares»
Los cursillos de formación militar adquiridos por uno de los hermanos en el Yemen, la «educación religiosa» seguida en varias prisiones, la complicidad con bandas de delincuentes comunes, en la periferia de París y en el Yemen, no les sirvieron para gran cosa. Fanatizados, errantes en el microcosmos yihadista, los Kouachi fueron capaces de planificar y ejecutar una matanza atroz. Pero fueron perseguidos y ejecutados con precisión en poco más de 72 horas.

A los pocos minutos del comienzo del asalto del refugio de los Kouachi, al norte de París, los especialistas de las BRI entraron en acción en el supermercado judío del que se había apoderado el tercer terrorista, Amedy Coulibaly, amigo y «colega» de los hermanos Kouachi. Coulibaly se había atrincherado en el interior del supermercado con varios rehenes.

Este tercer terrorista también fue abatido con gran rapidez, pero en el asalto murieron cuatro rehenes. Varios medios aseguraron que, en su trayectoria criminal de estos días, Coulibay estuvo acompañado por su novia, una joven musulmana, que pudo huir horas antes del asalto.

La operación de Dammartin-en-Goële fue una acción policial y militar sin connotaciones políticas, «limpia» e implacable. La operación de la Puerta de Vincennes fue más compleja. Desde el primer momento fue evidente que el secuestro del supermercado de comida kosher tenía una fuerte dimensión antisemita. Amedy Coulibay deseó dar a su crimen una connotación racista, antisemita, en las inmediaciones de una escuela judía. Dimensión étnica que precipitó una ola de inquietud en un barrio donde viven muchas familias judías.

En un principio, durante la trágica jornada del jueves, se puso en duda la posible relación de la matanza de los caricaturistas de «Charlie Hebdo» perpetrada por los hermanos Kouachi y el ataque lanzado en una autopista en Montrouge por Coulibay. La trágica sucesión de acontecimientos reveló que los tres terroristas actuaban conjuntamente.

Compañeros de prisión
Los hermanos Kouachi y Amedy Coulibaly se conocieron en prisión, y fraternizaron en la periferia de París. Los tres pertenecían a una suerte de banda que se «entrenaba» muy llamativamente en unos jardines públicos, las Buttes Chaumont, donde hacían «gimnasia militar» y se calentaban los cascos colectivamente con proyectos entre enloquecidos y criminales.

Los Kouachi y Coulibaly se exhibieron con chalecos anti balas, esgrimiendo fusiles de asalto y pistolas automáticas. Se trata de un armamento de tipo militar que se compra y se vende en oscuros «mercados» suburbiales.

Sin embargo, la compra-venta de ese tipo de material en Francia también pone en evidencia las fallas del estado puestas al descubierto por la tragedia de estos días. Por vez primera en la historia, una banda entre fanática, iluminada, criminal y mafiosa, ha sembrado el terror en la capital con inquietante impunidad durante tres jornadas.

El vespertino Le Monde y otros medios han hablado de un 11-S francés. Más allá de las fórmulas periodísticas o publicitarias, las matanzas de «Charlie Hebdo» y Montrouge han puesto de manifiesto que las semillas del terror están proliferando en los suburbios franceses con una rapidez letal.

Las llamaradas terroristas islámicas de los últimos años son contemporáneas de la profanación de cementerios, cristianos, judíos y musulmanes, del ataque a bombazos «artesanales» de escuelas judías y musulmanas, de las guerras religiosas entre musulmanes fanáticos y conservadores, de las tensiones étnicas que enfrentan a franceses de diversa formación cultural y religiosa en más de 700 suburbios, en toda Francia.

Una vez concluida la doble operación, Hollande hizo un primer balance de estas tres jornadas en una alocución solamente a través de todas las cadenas de radio y televisión.

El Hollande comenzó dando una noticia: «Estaré personalmente al frente de la gran manifestación de solidaridad nacional. Todos los franceses están invitados a participar en esa u otras manifestaciones, en toda Francia». Se espera que más de un millón de parisinos participen en una gran marcha de unidad, a la que están invitados todos los ciudadanos de todas las sensibilidades políticas, culturales y religiosas.

Unidad política

Antes de hacer ese anuncio, Hollande había recibido a todos los líderes políticos de la república, de Nicolas Sarkozy a Marine Le Pen, con el fin de dar una dimensión nacional a una respuesta cívica de fondo.

A continuación Hollande deseo tranquilizar y avanzar dar serenidad a una opinión pública amedrentada, víctima del angustioso seguimiento de tres pavorosos baños de sangre. «La religión musulmana no tiene nada que ver con los fanáticos criminales», continuó el presidente, instando a la unidad nacional a todas las sensibilidades culturales y religiosas. Horas antes, los representantes de los imanes de Francia habían invitado a los musulmanes a participar en la gran manifestación del domingo.

Hollande terminó su mensaje a la nación anunciando el refuerzo de unas medidas de seguridad que ya están en estado de alerta máxima, recordando otro dato capital: «Estamos en guerra. Francia cumple con su deber, luchando militarmente contra el terrorismo, en África y Oriente Medio. Esa determinación nos convierte en un blanco para los fanáticos extremistas. No debemos bajar la guardia. Hemos neutralizado a unos criminales, pero no debemos confiarnos».

A los pocos minutos de la intervención de Hollande, Manuel Valls, jefe de gobierno, se apresuró a ampliar el mensaje presidencial: «Francia debe afrontar un desafío y amenazas sin precedentes. Hemos neutralizado a unos criminales. Pero otra amenazas nos acechan». «Francia no ha sufrido jamás ataques criminales tan temibles como los que acabamos de sufrir y neutralizar», continuó Valls, insistiendo en que la lucha contra el terrorismo será larga y difícil: «Hemos conseguido neutralizar otros atentados, en el pasado reciente. Pero no podemos bajar la guardia. Seguimos estando amenazados, como nunca. Debemos reforzar nuestro arsenal policial, judicial y moral. Todos los franceses están invitados a participar en las manifestaciones de solidaridad del domingo. La unidad y determinación nacional es muy importante».

Presidente y primer ministro deseaban hacer un balance y explicar de alguna manera las dimensiones más graves de unos acontecimientos que quedarán indelebles en la memoria de los franceses. Ambos habían participado en la gestión de una crisis sin precedentes y elaboraron una doctrina de acción antiterrorista que ha sido observada por especialistas de todo el mundo.

Horas antes, Hollande había convocado una reunión de crisis, acompañado de Valls y sus ministros del Interior, Defensa, Justicia y Asuntos Exteriores. Esa reunión duró dos horas cortas. Hollande y su equipo fijaron una «doctrina de acción» expeditiva, que comenzó a aplicarse con extrema celeridad, precisión e implacable rigor militar. No hubo por su parte la menor duda en la necesidad de actuar con celeridad.

ABC.es
Juan Pedro Quiñonero
Corresponsal En París
Sábado 10 de enero de 2015.

En operativos simultáneos, la Policía dio de baja a terroristas de 'Charlie Hebdo' e 'Hyper Cacher'.

La dramática doble toma de rehenes que este viernes mantuvo en vilo a Francia tras la matanza del semanario Charlie Hebdo concluyó con la muerte de tres yihadistas y varios rehenes.  
Tras varias horas de asedio, la unidad de élite de la gendarmería dio el asalto en Dammartin-en-Goële, a unos 40 km al noreste de París, en la empresa donde los hermanos Said y Chérif Kouachi habían tomado una persona como rehén desde la mañana del viernes y que fue liberada en el operativo, según fuentes próximas.

Said y Chérif Kouachi, dos hermanos franceses de origen argelino, y presuntos autores de la matanza del miércoles en los locales de Charlie Hebdo y en una calle cercana, murieron al salir disparando del lugar, según la policía. El asalto se produjo a las 15H57 GMT y el rehén fue liberado sano y salvo, mientras que un miembro de las fuerzas de élite del GIGN resultó herido, precisó la policía.

Casi al mismo tiempo, moría en otro asalto de las fuerzas del orden un hombre presuntamente vinculado a estos yihadistas, que había tomado a por lo menos cinco rehenes en una tienda kósher en el este de París.

El asalto que puso fin a la toma de rehenes de París y que concluyó con la muerte de cinco personas incluyendo el secuestrador, comenzó con detonaciones antes de que varias decenas de agentes ingresaran a la tienda. Varios retenidos, entre ellos un niño, pudieron escapar y se encontraban a salvo. La toma de rehenes fue atribuida a Amédy Coulibaly, delincuente reincidente de 32 años ya condenado en un caso de extremismo islámico y que había conocido a Chérif Kouachi en la cárcel, donde los yihadistas se radicalizaron.

Las autoridades habían tomado medidas de seguridad en el sector, confinando a los alumnos en los establecimientos escolares y cortando la circulación en el bulevar Periférico, la autovía de circunvalación de París.

El presunto secuestrador de la tienda era sospechoso de haber matado una policía y herido a otra persona el jueves en Montrouge (periferia sur de París), según las citadas fuentes. Los investigadores franceses establecieron que había una "conexión" entre ese hombre y los dos presuntos autores del ataque al semanario Charlie Hebdo, que causó doce muertos el miércoles, provocando una enorme conmoción en toda Francia.

La persecución de esos dos hombres tuvo su epílogo el viernes tras 53 horas de intensa búsqueda. Unidades de élite los tenían rodeados desde el viernes de mañana en Dammartin-en-Goële. Esa localidad de 8.000 habitantes cercana al aeropuerto internacional de París-Charles de Gaulle vivió el viernes en estado de sitio, con las calles desiertas, los comercios cerrados y los accesos por carretera bloqueados por las fuerzas del orden.

Los Kouachi, en la lista de terroristas de EE. UU.

En Washington, funcionarios norteamericanos revelaron que los dos hermanos franceses estaban desde hace años en la lista negra estadounidense del terrorismo, y que Said Kouachi se había entrenado en el manejo de armas en Yemen en 2011. Ambos figuraban en la "No Fly List" norteamericana que prohíbe a aquellos que la integran volar hacia o desde Estados Unidos.

Según un automovilista al que le robaron su vehículo, los dos yihadistas reivindicaron su afiliación a la red extremista Al Qaeda en Yemen. Los grupos yihadistas son considerados como una verdadera amenaza por las autoridades occidentales. "Un grupo de terroristas de Al Qaida en Siria planea atentados de gran envergadura contra Occidente", advirtió el jefe de los servicios de inteligencia británicos (MI5), Andrew Parker.

Sigue el luto en Francia

Francia quedó conmocionada tras el ataque que mató a algunos de los caricaturistas más famosos del país, entre ellos Wolinski, Cabu y Charb. Cuatro de los once heridos cuyo estado era considerado grave ya no se encuentran en peligro de muerte, según el ministerio del Interior.

Tras la jornada de duelo nacional, en la que se enarboló espontáneamente en todo país el eslogan "Je suis Charlie" (Yo soy Charlie) y se realizó un minuto de silencio, los imanes de Francia fueron exhortados por las grandes federaciones musulmanas a condenar "con la mayor firmeza la violencia y el terrorismo" en sus plegarias del viernes.

El domingo habrá grandes "marchas republicanas" en todo el país, convocadas por los principales partidos políticos, sindicatos y asociaciones de las grandes federaciones musulmanas. Sin embargo, la "gran unidad nacional" proclamada por los organizadores se fisuró con la exclusión de la extrema derecha denunciada por su líder Marine Le Pen.

Los sobrevivientes de la redacción de Charlie Hebdo anunciaron que el próximo miércoles saldrá a la venta una edición especial de un millón de ejemplares de la revista satírica, para la cual comenzaron a trabajar este viernes en los locales del diario Liberation.

Abatidos hermanos Kouachi, responsables de ataque a Charlie Hebdo

El asalto fue dado poco antes de las 16:00 GMT, casi simultáneamente con otro asalto de las fuerzas de seguridad en París para poner fin a una segunda toma de rehenes en un supermercado judío. Varios rehenes fueron liberados, comprobaron periodistas de la agencia
Los hermanos Kouachi, supuestos autores de la masacre del 'Charlie Hebdo', se habían atrincherado en una pequeña imprenta en una zona industrial de la localidad de Dammartin-en-Goele, al noreste de París. De inmediato, se desplegó un fuerte operativo de las fuerzas especiales francesas en la zona.

Unos minutos más tarde, se produjo un tiroteo con la policía. Un testigo citado por la emisora RTL explicó que había escuchado dos disparos y que poco después llegaron helicópteros y las fuerzas de seguridad, que ordenaron a los vecinos no salir de sus casas y mantener ventanas cerradas.

La unidad especial de intervención de la Gendarmería (GIGN) logró entablar contacto con los presuntos terroristas, quienes, atrincherados, dijeron querer "morir como mártires.

Los hermanos Chérif y Said Kouachi,  de 32 y 34 años, eran buscados por la masacre del seminario satírico Charlie Hebdo en la que el miércoles murieron doce personas, entre ellas el director de la publicación, Stéphane Charbonnier, y varios dibujantes. Y desde ese momento comenzó la cacería contra los extremistas, en la que participaron por lo menos 80 mil hombres.

Las últimas noticias sobre el atentando contra el semanario y la alerta terrorista


La policía ha asaltado al edificio donde los dos supuestos autores del atentado contra la revista Charlie Hebdo estaban atrincherados con un rehén desde esta mañana y los ha abatido. El hombre retenido ha sido liberado. La nave estaba situada en Dammartin-en-Goële, al noreste de París.

La policía también ha asaltado el supermercado kosher en Porte de Vincenne, París, en el que se había atrincherado un hombre armado con otros seis rehenes.

El Ministerio del Interior ha pedido la colaboración para dar con dos sospechosos que podrían ir armados y ser peligrosos. Se trata de una mujer y un hombre a los que se vincula con el tiroteo que costó la vida a una policía en París este jueves.

La policía francesa se ha desplegado en la zona

Dos individuos armados que pudieran ser los hermanos Said (34 años) y Chérif Kouachi (32 años), autores de la matanza de «Charlie Hebdo», han secuestrado a uno o varios empleados en una empresa de Dammartin-en-Goële (Seine-et-Marne), al norte de París, comenzando un inquietante tiroteo. [Así estamos contando en directo la última hora sobre el atentado en Francia]

A las nueve de la mañana, François Hollande ha comenzado una reunión de trabajo en la que participaban los ministros de interior (Bernard Cazeneuve), defensa (Jean-Yves Le Drian), justicia (Christiane Taubira), asuntos exteriores (Laurent Fabius) y cultura (Fleur Fellerin), acompañados de Manuel Valls (primer ministro) y los principales responsables de los servicios de seguridad del Estado.

Esa reunión excepcional ha sido suspendida poco antes de las 9.30, tras conocerse la noticia de un secuestro terrorista, el peor de los escenarios que podía temer el gobierno francés.

Tras una larga noche de búsqueda sin resultados, en la región de Picardía, al norte de Francia, la crisis ha estallado en una zona más próxima a París. Según la emisora RTL, hacia las 9.10 de la mañana ha estallado un violento tiroteo en las afueras de Dammartin-en-Goëlle, pequeña localidad próxima a la carretera / autopista nacional número 2.

Dos criminales, que corresponden a los retratos conocidos de los hermanos Said y Chérif Kouachi, habían secuestrado a dos empleados de una pequeña empresa.

Los 80.000 o 90.000 policías y especialistas que se encontraban en Picardía, la noche pasado, se trasladaron con urgencia hacia Dammartin-en-Goëlle, tomando la zona militarmente de manera muy espectacular.

Varios helicópteros vigilaban las inmediaciones. Las unidades anti terroristas, especializadas en secuestros y operaciones de combate, tomaron posiciones.

Bernard Cazeneuve, ministro del interior, ha hecho una breve declaración, y ha pedido «calma» y «prudencia». Comenzaba un largo, imprevisible y trágico secuestro.

ABC / AFP
Paris, Francia
Juan Pedro Quiñonero
Corresponsal En París
Viernes 9 de enero de 2015.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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