Jorge Volpi, Juan Villoro, Carlos Revés y Ricardo Cayuela encabezaron un homenaje que registró un lleno total

La cita para el homenaje de Fernando Savater era a las 18:30 horas, sin embargo, desde media hora antes, la fila para entrar ya se podía vislumbrar como larga, pues los lectores comenzaron a llegar al Auditorio Juan Rulfo con bastante tiempo de antelación, donde a los asistentes no les importó permanecer de pie por más de una hora.

El gesto de la audiencia era suficiente homenaje, sin embargo, Jorge Volpi, Juan Villoro, Carlos Revés y Ricardo Cayuela, se encargaron de homenajearlo con sus armas más poderosas: las palabras. Antes, Raúl Padilla dio la bienvenida a los asistentes y calificó al libro “Ética para Amador”, como el libro de filosofía más popular en lengua castellana, y a su autor, como “el gran filósofo de la libertad que hoy más que nunca debe ser escuchado”.

Igualmente, los demás autores e intelectuales mencionados, se dieron a la tarea de contar quién era Savater, por qué era merecedor de un homenaje y cuál es su relevancia actualmente. Cayuela dijo al respecto: “Es un crítico de la modernidad que va un paso adelante. Él postula luchar contra el fanatismo, pues reconoce el mal que hace todo nacionalismo, pues como él dijo ‘el nacionalismo es peligroso cuando entraña un aire de superioridad’”.

Mientras que Revés, director general de todos los sellos de Editorial Planeta, resaltó que la obra de Savater es una búsqueda de la verdad, además, que cada escrito tiene como característica al hedonismo pues “el sentido lúdico es vértebra de su obra, es decir, como filósofo ha sido un disfrutón de la filosofía, no la pone en un altar inalcanzable”.

Por su parte, Volpi y Villoro recordaron sus primeros acercamientos como lectores de Savater. El primero contó que él veía a los filósofos como personas muertas, pues le detonaban a los griegos, a los renacentistas, y más cercanamente a la actualidad, a Nietzsche, a quien “no entendía nada hasta que leí a Savater”. Villoro, no tenía esta misma idea, ya que su padre fue también filósofo, aunque diferente a Savater, pues para él, el autor español es un “mediador entre las ideas más complejas y la vida cotidiana”.

Por último, Savater se sintió tan halagado tanto que afirmó no reconocerse en las descripciones dadas: “Ellos están hablando de quien yo hubiera querido ser, me ha gustado ver a esa figura. (…) Yo hubiera querido ser yo mismo pero logrado, que es lo que ellos han descrito”.

El Informador
Guadalajara, Jalisco

Fernando Savater

Ya sabemos que todas las dictaduras son históricamente nefastas, porque anulan la función esencial que convierte a los miembros de un grupo social en ciudadanos: la libertad política. Sólo les queda la opción entre vivir sumisos como reses de un rebaño o emprender la rebelión civil, con su séquito de violencia, represión y asesinato de inocentes. Pero antes o después las dictaduras acaban, porque no hay Reich que mil años dure. Y entonces se ve que no todas las dictaduras dejan al país que las ha padecido con las mismas posibilidades de recuperación. Aunque siempre detestables, las dictaduras digamos “de derechas” logran a veces ciertos avances materiales que permiten luego una reimplantación relativamente fluida de las instituciones democráticas: no han destruido el tejido de la sociedad civil, sólo la han sometido y han abusado de él; mientras las llamadas “de izquierdas” frecuentemente destruyen hasta su raíz las instituciones civiles, jurídicas, empresariales, educativas... en busca de un ilusorio “mundo nuevo” que deja un terreno empobrecido y yermo donde será muy difícil y largo que rebrote la democracia. Por su capacidad criminal muchas veces los dictadores derechistas son peores mientras mantienen su tiranía, pero para lo que viene después los de izquierdas son aún más temibles.

Vayan estas cábalas a propósito del actual régimen venezolano. Durante los años de gobierno de Chávez y los primeros de Maduro, siendo muy exquisito con el lenguaje no se podía decir que se trataba de una dictadura. Se realizaban elecciones, de limpieza cada vez más dudosa, aunque alguna vez lograsen ganar los opositores al régimen, y parecía funcionar de manera más o menos reconocible la separación de poderes. Pero esas apariencias democráticas se han ido enturbiando últimamente cada vez más, sobre todo ante la fuerza crecientemente mayor de los adversarios del chavismo. El presidente Maduro ha llegado a utilizar a los jueces para invalidar nada menos que a la Asamblea Nacional, con mayoría opositora, aunque luego haya dado marcha atrás en esa manipulación de manera no menos arbitraria. Por otra parte, se niega a fijar la convocatoria de elecciones, como le piden reiteradamente todas las instancias políticas opositoras, único gesto gubernamental que podría alejar el peligro cada vez más inminente de un enfrentamiento civil. Y crece el número de líderes y militantes políticos encarcelados, sometidos a juicios sin las mínimas garantías y con penas muy altas de prisión. Por imparcial que quiera ser el observador, ya no hay más remedio que asumir la situación de Venezuela como una dictadura apenas disimulada. Pero además como una dictadura retóricamente izquierdista, que ha liquidado la prosperidad del país y lo ha sumido en un desabastecimiento aterrador con falta de los bienes más elementales, alimentos, medicinas y combustibles. Las empresas del país han tenido que suspender su producción por falta de suministros y las instituciones legales o económicas han caído en manos de obsequiosos sicarios y han perdido toda credibilidad. Esto es sumamente preocupante no sólo para el dramático presente sino también para el día de mañana, cuando el chavismo sea políticamente reemplazado. El sucesor de Maduro va a tener que encargarse de un país arrasado, en el cual recuperar la democracia no será nada fácil.

El País
Fernando Savater
Madrid, España / México
Domingo 30 de abril de 2017.


Anda lejos Fernando Savater de las posiciones extremas y pesimistas. Nunca las ha tenido, mucho menos ahora que toca poner manos a la obra, al menos en lo que a educación respecta. Humanista a contrarreloj –se reparte entre las columnas de prensa, el ensayo y la docencia-, Fernando Savater ha intentado rescatar tanto en sus libros como intervenciones públicas el sentido original de la palabra ciudadanía. Todo cuanto hacemos comporta un quehacer político, dice. Por eso, la importancia de la educación: porque transmite y completa ese marco. "Educar para formar ciudadanos significa también formar gobernantes. Todos los ciudadanos son gobernantes, aunque deleguen en sus representantes ese poder de gobernar", asegura el filósofo y escritor vasco.

"Educar para formar ciudadanos significa también formar gobernantes. Todos los ciudadanos son gobernantes, aunque deleguen en sus representantes"

Justo esta semana, cuando el congreso votó a favor de la paralización de la Ley orgánica para la mejora de la calidad educativa (Lomce), se inicia el largo viacrucis para conseguir un pacto general entre todas las fuerzas políticas sobre esta materia. ¿Están dispuestos a alcanzarlo y sostenerlo? Más allá sobre si son o no capaces, Savater prefiere volcarse en la idea de que están obligados a hacerlo. "Ningún chico o chica que haya nacido y comenzado a estudiar en democracia ha logrado empezar y acabar sus estudios con el mismo plan educativo", alude Savater para ilustrar el uso de la educación como arma arrojadiza: de populares contra socialistas; padres contra profesores; alumnos contra docentes… De ahí que, a juicio de Savater, la huelga de los deberes sea un absoluto “disparate”.

Savater alude a la educación como arma arrojadiza: de populares contra socialistas; padres contra profesores; alumnos contra docentes…

Vinculado siempre a la vida pública, el filósofo escritor, periodista, profesor universitario y demás frentes intelectuales, Savater tiene una obra de más de 40 libros. Conocido por sus duras críticas contra el nacionalismo vasco y su compromiso con determinadas causas públicas –formó parte de UPyD y apoyó a Ciudadanos en las elecciones vascas- la escritura de Savater significó un punto de inflexión tanto en los lectores inexpertos como veteranos; Ética para Amador y Política para Amador dan fe de ello. Sencillo y directo, Savater conversa con Vozpópuli sobre un tema que ya levanta polémica en la legislatura que comienza: la educación.

-Avanzar en un pacto por la educación. Ujum. La LOMCE ha sufrido esta semana su primer revés en el Congreso. Y piensa quien ve esto: ¿una ley más?

-El primer problema que ha tenido España con la educación es la sucesión de leyes. Cada vez que llegaba un gobierno al poder, se promulgaba y aprobaba una ley distinta. Ningún chico o chica que haya nacido y comenzado a estudiar en democracia ha logrado empezar y acabar sus estudios con el mismo plan educativo. Esa sucesión de planes, que se han solapado unos sobre otros, no es buena porque justamente lo que necesita la educación es estabilidad.

"El primer problema que ha tenido España con la educación es la sucesión de leyes"

-Entonces, ¿esto se perpetúa o promete resultados?

-Ese pacto es necesario.  Quienes abogan por tal cosa intentan un mínimo común denominador. Pero uno que fuese respetado y compartido por partidos políticos, educadores, pedagogos, padres de familia, sindicatos. Establecer con todos ellos un punto de acuerdo, dejarlo al margen de los vaivenes políticos, dotarlos de un presupuesto suficiente y dar una cierta estabilidad. Eso es lo que no se ha conseguido y que sería bueno conseguir.

- ¿De quién es la mayor cuota de responsabilidad? ¿De la administración pública, las fuerzas políticas? ¿Hasta qué punto los padres, que ahora riñen por los deberes, han sido pasivos?

-La responsabilidad es de todos. Porque en lugar de abordarla como una preocupación pública, la educación se ha convertido en una especie de arma arrojadiza. Por eso no se ha llegado a acuerdos en casi ningún tema. Le damos una importancia retórica a la educación, pero luego no se concreta en un acuerdo o en la una capacidad real de llegar a un acuerdo y mantenerlo. La educación se utiliza hace ya mucho como un elemento para hostigar a otros, por ejemplo, en el caso de la cruzada de los padres con el tema de los deberes, que usted menciona, es una forma de enfrentarse con profesores.

"La responsabilidad es de todos. Porque la educación se ha convertido en una especie de arma arrojadiza"

-Pero si el rendimiento escolar ya es bajo, sin deberes y por tanto sin refuerzos, podría ser mucho peor. ¿No?

-Los deberes han de ser racionales: no una carga abrumadora ni disparatada. Unos deberes que permitan que haya continuidad entre la escuela y el hogar, y no exista un divorcio. Que los deberes para completar en casa permitan a los alumnos seguir adelantando el trabajo de la escuela. No tiene sentido una separación entre lo que se hace la escuela y la casa, justamente para evitar que el niño olvide lo que ha aprendido a lo largo del día. Por eso creo que la postura de los padres de convocar una huelga de deberes es un absoluto disparate.

-Hay énfasis y apasionamiento en todos estos debates, pero falta conocimiento técnico. ¿La educación está condenada a ser objeto de una discusión catastrofista?

-Lo realmente importante es que quienes participen en las discusiones para una reforma educativa sean realmente quienes sepan de esa cuestión. Que tengan alguna vinculación con la educación, que tengan un trato con sus instituciones y cuál es la dinámica interna de los proyectos educativos. Hasta ahora, quienes han participado en la redacción de las leyes educativas desconocen su naturaleza técnica. Los que están en el parlamento lo único que de verdad saben de educación es un hecho: todo cuanto hagan en esa materia debe ser para contradecir a su oponente. Eso, claro, no ayuda. Las personas que participan en los debates técnicos, en lugar de tener preparación, han caído en manos de la retórica.

"Hasta ahora, quienes han participado en la redacción de las leyes educativas desconocen su naturaleza técnica"

-El punto es que su uso para enardecer obcecaciones ha resultado tremendamente útil en determinados sitios. En Cataluña, por ejemplo.

-Uno de los temas fundamentales de la educación radica en el hecho de que tiene que incluir a todo el país. Es un asunto de incumbencia nacional. La inmersión lingüística es una barbaridad y resta posibilidades a una educación de nivel general en España. Y ocurre no sólo en Cataluña, también en Valencia, Baleares: privar a los niños de la posibilidad de estudiar en la lengua oficial. Ese es un disparate que no ocurre en otro país de Europa y si además a eso se suman los planes sobre los contenidos históricos, que están diseñados para dar gusto a las tiranías separatistas, hablamos entonces de daños serios que se le hacen a la educación en España.

-Hace ya un par de años, usted aseguró que el modelo de alumno que promovía la LOMCE era prácticamente el de un funcionario: gente técnicamente preparada, pero sin pensamiento general.

-La educación debe buscar la formación de ciudadanos, no de empleados. Personas no sólo con capacidades laborales, sino personas capaces de entender la sociedad. Educar para formar ciudadanos significa también formar gobernantes. Todos los ciudadanos son gobernantes, aunque deleguen en sus representantes ese poder de gobernar. Para eso hace falta crear una sociedad capaz de comprender al otro, de persuadir de ser persuadido, de tener una actitud en la cual se comprendan y se expongan los argumentos. Además, por supuesto, se saberes fundamentales: aritmética, gramática…, asuntos que son esenciales, pero también aquellas materias que aportan un pensamiento global.

"La educación debe buscar la formación de ciudadanos, no de empleados. Personas no sólo con capacidades laborales, sino capaces de entender la sociedad"

- Cerca del 40% de los españoles dice no leer jamás. Pero eso es sólo un dato. ¿En una reforma y un pacto educativo qué es lo más urgente?

-Una cuestión está unida a la otra. La gente no lee porque no comprende. No comprende porque no ha tenido una educación orientada al razonamiento. Nada de eso puede considerarse por separado. Por eso insisto en que en estos debates de leyes y planes deben participar personas que estén en contacto con las carencias educativas, que conozcan muy de cerca qué edades tienen cuáles problemas y porqué.

-Lo que viene mal del instituto, ¿se puede corregir en la universidad?

-Aquello que no se ha obtenido en primaria y secundaria no lo dará la universidad, al contrario. Si un alumno llega a la universidad con grandes carencias, difícilmente puede asimilar las otras, porque experimenta un retraso mucho mayor.

"Una cuestión está unida a la otra. La gente no lee, porque no comprende. No comprende porque no ha tenido una educación orientada al razonamiento"

-Usted conoce el trabajo de Ciudadanos en este tema. ¿Cuáles cree que podrían ser las propuestas educativas que podrían aportar las fuerzas políticas?

-Primero, yo no conozco cuáles son los puntos que pueda tener Ciudadanos al respecto y sobre eso mismo, tampoco puedo incurrir en lo mismo que crítico. Deben de ser las fuerzas involucradas en el proceso educativo, tanto profesores, como pedagogos o padres de familia quienes deben decir eso. No cada una por su lado desperdigada, sino en conjunto. Hay una serie de temas en los que estoy seguro que se pondrán de acuerdo con los profesores que están en las aulas, quien son capaces de ver qué es lo más urgente y qué es lo que hay que plantearse más a largo plazo. No existe tal cosa como una solución mágica, hay que reunirse para poner posiciones en común que permitan llegar a un acuerdo.

-Le voy a pedir que se moje, ¿tal y como está el percal, piensa que tal cosa como un debate y un acuerdo por la educación puede llegar a buen puerto?

-Quiero pensar que sí, porque es un tema lo suficientemente importante como para que las personas dedicadas a ello se den cuenta de que hay que renunciar a los prejuicios y colaborar. Antes no se ha podido, pero lo cierto es que es un tema urgente e indispensable para el país, por eso quiero pensar que sabrán ponerse de acuerdo.

"Es un tema lo suficientemente importante como para que las personas dedicadas colaboren"

-Mantener a Íñigo Méndez de Vigo como Ministro de Educación planeta dos lecturas: que no habrá cambios y que tendrá que ser bajo esa premisa que se den las negociaciones. Es decir: nada. ¿Qué piensa?

-Esta persona no ha tenido ocasión de demostrar lo que puede hacer. Llegó en un momento en el que prácticamente sólo pudo ocupar el cargo en funciones. Parece tener un carácter dialogante. No creo que tenga muchos prejuicios establecidos en ese tema y puede ser un buen catalizador para reunir a su alrededor de gente que quiera llegar a acuerdos.

-Lo veo muy optimista o acaso muy diplomático.

-Del pesimismo no se saca nada. Las posiciones pesimistas sólo son verdaderamente creíbles si están acompañadas de una medida extrema como tirarse por la ventana. Si alguien cree que el mundo no tiene solución y que va a peor y se tira de un octavo piso, a ése hay que, no sé si creerle, pero al menos sí admitir que entre lo que dice y lo que piensa hay relación. En cambio  aquellos que también dicen que el mundo está mal y no tiene remedio, pero se van a tomar unas gambas a la plancha, quizá no haya que creerles tanto, o al menos no son muy dignos de ser leídos. Y como yo no quiero tirarme por la ventana, prefiero no ser pesimista.

Vozpópuli
Madrid / México
Karina Sainz Borgo
Sábado 14 de enero de 2017.


El filósofo español, conocido por sus aportes a la reflexión sobre la ética, visitó el país para presentar su más reciente libro, ‘Aquí viven leones’, una radiografía de los lugares que influenciaron a destacados escritores del campo literario a través de la historia de la humanidad.

Con fluidez, Fernando Savater puede ir de aquí para allá en el cualquier campo intelectual. Literatura y filosofía, primas, más no iguales, comparten la reflexión por el sentido, la trascendencia y el placer. Como apuesta por concluir un trabajo que inició en el pasado junto a su desaparecida esposa, Sara Torres, para la televisión pública argentina, y debido a la ausencia de fondos por la crisis económica que atraviesa la mayor parte del mundo, el escritor español reunió ocho perfiles de algunos de los más renombrados escritores, entre los que se destacan Shakespeare, Poe y Flaubert entre otros, dándole suma importancia a los lugares y espacios en los cuales los intelectuales potenciaron sus creaciones artísticas. El poliamor, el lugar de la filosofía, el desamor, y su personaje literario favorito, son algunos de los temas de los que conversó para El Espectador.
 
¿Qué piensa de que la filosofía esté desapareciendo de los colegios?
 
Este fenómeno no es nuevo sino que viene sucediendo hace algunas décadas y en la actualidad son pocos los países europeos que conservan la filosofía en sus planes curriculares, como Francia e Italia. En otros países, por ejemplo, la filosofía está integrada a otros planes de estudios. Habría que expresar que la filosofía es una reflexión que no comporta frutos pragmáticos inmediatos, de ella sale el sentido de las cosas, más no las cosas. La filosofía no es una impresora de tres dimensiones, de la cual salen cosas. Hoy somos más aficionados a las cosas que a sus sentidos, y da la sensación de que, todo lo que no tiene una utilidad inmediata es inútil, y es difícil hablar de la importancia de las cosas inútiles en nuestra vida en forma inmediata pero que son muy importantes. Una vez le preguntaron a Niels Bohr, ¿para qué servía la física moderna en la vida práctica? Y él respondió con otra pregunta: ¿bueno, para qué sirven los recién nacidos? En ese sentido podríamos responder para la filosofía.
 
¿Para qué filosofar hoy?
 
Bueno, hay que partir del hecho de que tú no dices: “vamos a filosofar”, y entras en la tarea, sino que filosofamos porque tenemos curiosidad. No suena una campana y nos sentamos a filosofar. Todo el mundo se pregunta por el sentido de las cosas en un punto de su vida u otro. En algunas ocasiones es alguna desgracia o una frustración la que hace que se entre en esta reflexión, los motivos son diversos. Las personas con alguna dirección intelectual, terminan planteando algunas cuestiones filosóficas. Llamamos filosofía a un punto muy amplio de reflexiones y saberes, todas son forzosamente interesantes para todo el mundo. No hay alguien, que siendo racional, se prive de filosofar del todo.
 
0tro de los grandes problemas que enfrenta la ciencia hoy es la falsa ideología que quiere mostrar a las ciencias sociales y humanas, antagónicas y enemigas de las ciencias naturales. ¿Usted qué opina de ese debate?
 
Habría que señalar que nuestra vida está constantemente hecha de preguntas, con una finalidad práctica, inmediata. Si te pregunto qué hora es, lo hago porque tengo que acudir a tomar un avión o a una cita, o quiero ver un programa de televisión. La pregunta me interesa sólo porque quiero hacer otra cosa. Cuando tengo el dato, se cancela el interés por la hora y vuelvo a centrarlo, en mi programa, en mi cita en lo que sea, pero si, en lugar de preguntarte la hora, te pregunto: ¿qué es el tiempo?, esa pregunta no tiene nada que ver con lo que vamos a hacer nosotros.
 
Sea lo que sea, el tiempo sigue siendo igual y esa pregunta no se trata de lo que vamos a hacer sino de lo que somos. Las preguntas filosóficas tratan de lo que uno es, no de lo que uno va a ser. Intentan ayudar a entender mucho mejor lo que eres. No son preguntas que puedan ser resueltas. Nunca se cancelan, tienes que vivir con ellas, vas ahondado cada día más y más, mientras que las preguntas de las ciencias naturales sí pueden ser definitivas. Pensemos por ejemplo la pregunta sobre cómo está compuesta el agua. Das una formula y se acabó. No hay más allá de ese dato. En cambio, en la filosofía no hay respuestas determinantes sobre la libertad, la belleza, el tiempo, la muerte, etc.
 
¿Por qué el amor no ha sido un eje clave para la reflexión filosófica si la realidad humana está en pleno influenciada por las relaciones personales?
 
Uno de los padres de la filosofía, Platón, le dedica al Eros una reflexión importante, y uno de los diálogos más famosos de Platón, ‘El banquete’, está centrado en el amor. Pero es verdad, los filósofos no le han dedicado la atención que se merece. Aun así, muchos, como Montaigne y Schopenhauer, también han hablado del amor, pero no han sido muy entusiastas.
 
¿Cómo definiría usted una pena amorosa?
 
Hay un adagio popular, “todas las penas de amor, son penas de amor propio”. Nos preguntamos, ¿por qué a mí?, ¿por qué me sucede esto, con todo lo que soy? Uno siempre se ama a sí mismo, luego ama al otro como complemento de sí mismo. Como decía Oscar Wilde, “el amor propio es el inicio de un cariño que dura toda la vida”. Luego viene la otra pena amorosa, viene la pena de la pérdida. ¿A qué me refiero? A que, luego de que se había formado esa especie de dualidad de la que habla Platón, esa bola esférica, como una suma de complementos, y se destruye, entonces no puede volver a rodar. Cuando te falta esa mitad ya no vuelves a ser tú.
 
¿Por qué cree que sufrimos por amor?
 
Todo este proceso tiene lugar porque puede que quizás estamos hechos para el amor. Puede que el amor no llegue, o que cuando llegue, se pierda. El problema del verdadero amor, no de los amores de fines de semana, sino el verdadero amor, es que todos los verdaderos amores son trágicos. Pensemos, por ejemplo, cuando una persona de la relación muere y la otra sobrevive, duele a muerte. El verdadero amor se conoce porque siempre duele, porque acaba en tragedia. Los amores de fin de semana se acaban y no pasa nada.
 
¿Será que se puede amar a varias personas al tiempo? ¿El poliamor?
 
Una cosa es el amor y otra cosa es el sexo. Tienes la suerte de tener relaciones sexuales con muchas personas distintas, sobre todo procurando que no se conozcan (risas), pero en el amor es difícil soportar un amor. El verdadero amor exige tanto, que uno no tiene tanta sustancia en su interior para dos amores. Puedes tener muchas relaciones con muchas personas, pero amar en sentido estricto del término, me temo que no.
 
Hablemos de su libro ‘Aquí viven leones’. ¿Por qué es tan generoso con Flaubert y Reyes?
 
Con Flaubert, porque es el hombre de letras puro. Realmente solo vivió para escribir y sólo vivió para escribir, consideró que la vida era un pretexto para tener algo sobre lo cual escribir. El hombre pluma. Frente a Reyes era un hombre bueno, solidario, siempre atendía los llamados. Debemos reconocer que algunos buenos escritores son malas personas, pero él fue muy solidario con los perseguidos, los republicanos exiliados de la Guerra Civil Española. Además, con una exquisita escritura.
 
Si pudiera ser uno de los personajes de alguna novela, ¿cuál quisiera ser?
 
La ballena de Moby Dick, porque la historia siempre se cuenta desde el barco, me hubiera gustado contarla desde la ballena.
 
¿Qué piensa de la actual literatura latinoamericana?
 
Disfruto leyendo la obra de Juan Gabriel Vásquez y Héctor Abad, pero mi literatura hispanoamericana preferida siempre ha sido la clásica: Borges, Cortázar, Octavio Paz, a quienes pude conocer. Siempre me ha gustado releer a los autores que me han gustado, pero estoy seguro de que hay muchos autores en América Latina que vale la pena leer.
 
Sociólogos como Zygmunt Bauman, hablan de la crisis moral y ética qué vive Europa. ¿Qué opina?
 
Pienso que lo que está vivenciando Europa, no se debe a una cuestión ética sino política. La ética es la reflexión que cada uno puede hacer sobre la libertad, pero la política es la expresión colectiva. Lo que necesita Europa es una mejor política. Una reflexión sobre cuál es la Europa que queremos, cerrada, que no deja entrar a nadie, aterrorizada por sus vecinos, o una Europa más positiva, abierta. Luego cada uno vive esas cuestiones políticas desde el punto de vista ético. Pero en general yo me conformaría con que hubiera una mejor política en Europa, no pido tanto como una revolución ética.
 
No podría dejar de preguntarle, cuál sería una postura ética clara para contribuir a resolver el problema de los refugiados.
 
Es evidente que las personas no se van de su casa por capricho. Mucho menos cuando son niños, mujeres embarazadas, sino que salen huyendo de algo. No es la luz que les atrae sino la sombra que les empuja, y lo digo porque de alguna forma están acosados. Entonces si sus lugares de orígenes fueran estables, no querrían irse, pero desgraciadamente hay zonas de guerra, de violencia, sobre todo en África o en Oriente próximo. Esperemos que se encuentre una pronta solución.
 
¿Qué piensa de la frase: “Estos son mis principios? ¿Si no le gustan tengo otros”, de Groucho Marx?
 
Una frase muy conocida por los políticos. En sí misma, la frase ya es un principio, la apuesta de alguien que está dispuesto a cambiar los principios cuando sea necesario. En realidad, es un principio de acción. Nadie puede carecer de principios y piensas que cada vez que las cosas vayan mal, puedes cambiar tus principios, eso de por sí es un principio para tus acciones. El dilema que plantea en realidad es que no todos los principios son buenos, otros, por demás, son malignos. Pero son imprescindibles.

El Espectador
Steven Navarrete Cardona
Bogotá, Colombia
Sábado 3 de septiembre de 2016.

 

La literatura sirve para multiplicar nuestra alma, aseguró en la Universidad Autónoma de Aguascalientes

La educación capacita a los seres humanos para intervenir en la vida política de un país, sostuvo Fernando Savater. Durante la conferencia magistral “La literatura como alegría y salvación en el arte de educar”, que el escritor de origen español dictó en la Universidad Autónoma de Aguascalientes, dijo que la democracia convierte en políticos a todos los ciudadanos y por eso es importante educarlos.

En el salón de usos múltiples, declaró que educar es formar seres humanos completos, porque dicho acto busca perpetuar lo que considera verdaderamente humano: “Nos hacemos humanos unos a otros, repartimos humanidad a nuestro alrededor y la recibimos de los demás”.

Recalcó que la ciudadanía no es definida por la tierra o los componentes naturales, sino que se transmite por el estado de derecho, la constitución democrática y las leyes de un país.

La democracia obliga a educar como si cada ciudadano fuera a ser gobernante, por lo que consideró que no debe restringirse sólo a los sectores que pueden pagarla, pues esto representa una amenaza para la sociedad: “La educación es lo que lucha contra esa fatalidad que hace que el pobre siempre tenga que tener hijos pobres y que el ignorante siempre tenga que tener hijos ignorantes”.

Agregó que la humanidad está unida por las semejanzas que trascienden a los rasgos individualistas que mandatan las tradiciones. Por eso se congratuló de que la Universidad Autónoma de Aguascalientes se permitiera el acogimiento de jóvenes sirios, a resguardo de los problemas bélicos que sufre su país.

Para Savater, aunque la vida del ser humano sea delimitada por las decisiones que éste asume a lo largo de su vida “la literatura sirve para multiplicar nuestra alma” al desplegar posibilidades para escapar de la estrechez y aventurarse en perspectivas distintos a las que se han elegido.

“La persona que sabe leer, que se aficiona a la alegría de la lectura, tiene unos goces extraordinarios y además a muy poco precio. El mundo está lleno de diversiones caras. Cuanto más inculta es una persona, más dinero necesita para pasar los fines de semana, porque como no fabrica nada, no produce nada, todo lo tiene que comprar. Mientras que una persona con un cierto nivel de cultura, con la conversación, un libro o una música puede pasar el tiempo de una manera enriquecedora, la riqueza que nos dan los libros es una riqueza real más duradera y limpia que las que se tienen.”

El filósofo también destacó el papel de las humanidades -literatura, filosofía, historia- que si bien son en apariencia menos rentables que las ciencias aplicadas, permiten a los estudiosos reconocer el para qué de sus esfuerzos y así evitar estancarse en la minucia cotidiana.

Cuestionado por los espectadores acerca del papel de las nuevas tecnologías, anotó que los nuevos soportes para la lectura, como smartphones y tablets, son de gran apoyo para esta actividad, siempre y cuando estos instrumentos no se transformen en un fin mismo.

Además, se dijo partidario de la literatura de entretenimiento, toda vez que “el verbo leer no soporta la voz imperativa”.

Entre los presentes en la ponencia estuvieron el rector de la institución, Mario Andrade Cervantes; el ex rector y profesor emérito, Alfonso Pérez Romo; el decano del Centro de Ciencias Sociales y Humanidades, Daniel Eudave Muñoz y el decano del Centro de las Artes y la Cultura, José Luis García Ruvalcaba.

Fernando Fernández-Savater Martín ha dedicado su trayectoria a la reflexión sobre la ética. Entre sus más reconocidas obras se encuentran Ética para Amador, El contenido de la felicidad, La música de las letras y Aquí viven leones.

La Jornada

Hilda Hermosillo
Aguascalientes, Ags.
Martes 17 de mayo de 2016.

El escritor y filósofo español analiza el proceso de paz y lo que debe venir para Colombia

El filósofo español Fernando Savater es uno de los grandes pensadores de nuestra época. Estuvo en Bogotá invitado por Bavaria para dictar una conferencia sobre ética empresarial y concedió la siguiente entrevista:

En ‘La música de las letras’ dice usted que el mundo está desordenado por la injusticia de la violencia.

Es que uno de los elementos de desorden del mundo es la violencia injusta. Eso introduce un elemento de falta de concordia, de atropello de derechos.

¿Cree usted que la violencia es siempre injusta, o a veces es necesaria?

La violencia no es la mejor solución, pero a veces no hay más remedio: se hace necesaria. Lo que pasa es que a veces no solamente es superflua sino que es dañina, o sea, está enfocada en hacer el daño; no en resolver problemas sino en crearlos.

¿Cuándo es necesaria?

Cuando es la única forma de atajar una situación de violencia mayor. La rebelión violenta de Espartaco es prototipo de la violencia justa.

La violencia en Colombia nació como consecuencia de la injusticia, pero luego evolucionó hacia el abuso de la rebeldía...

Mi impresión general es que hubo una situación de injusticia, sobre todo por los latifundios en el campo, que provocó la rebelión contra los grandes caciques. Pero cuando aparece el narcotráfico, la violencia se convierte más en un negocio que en una acción para buscar la igualdad.

¿Tiene algún concepto sobre el proceso de paz de Colombia?

Lo sigo bastante porque tiene mucho que ver con nosotros, que padecíamos el terrorismo en el país vasco. Hicimos un grupo que se llamaba Basta ya, cuyo subtítulo era ‘Sin armas contra las armas’. Es una cultura en contra del terrorismo, en busca de fórmulas pacíficas de convivencia.

¿Qué dejó la violencia en el país vasco?

El terrorismo no produce sino muerte, dolor y sufrimiento. La paz en Colombia significará la recuperación de la vida normal en todas las regiones. Por otra parte, hay gente que con buenas razones no quieren impunidad y no quieren que los delitos que los han afectado a ellos o sus familiares queden impunes.

¿Entonces?

Es un equilibrio complicado de alcanzar, porque solo pueden perdonar las personas que han sido personalmente ofendidas. Las leyes no son una agresión personal contra nadie. Si matas a la mujer de otro, el otro te puede perdonar pero eso no quiere decir que no tengas que ser castigado. El perdón no incluye el olvido del delito. El arrepentimiento tendría que ser en buena medida aceptar el castigo. Lo que es muy raro es que esté arrepentido pero no quiera que se le castigue.

¿Por qué fue tan difícil la persecución en el país vasco contra la Eta?

Los terroristas vivían en Francia, actuaban en España y se devolvían a Francia, en donde no hacían nada malo para que no los molestaran. Pero, desde los atentados de las Torres Gemelas, Francia empezó a actuar eficazmente contra los terroristas que se refugiaban allí.

¿En Colombia hay controversia sobre si los guerrilleros, al firmar la paz, pueden ser elegidos al Congreso? ¿Usted qué opina?

En el parlamento vasco ha habido personas que estuvieron muy vinculadas a Eta; ellos son favorables a las ideas pero no a los métodos. Muchos pensamos que las personas que han ejercido la violencia y que no las han condenado, ni se han arrepentido públicamente, ni han aceptado el daño injusto, pues esa persona no tiene derecho a representar al ciudadano.

¿Usted cree que los tribunales internacionales aceptarán penas alternativas?

Creo que intervendrán elementos de prudencia. Cuando acabó la dictadura de Franco, muchas personas, incluso los que habíamos estado en la cárcel en esa época, pensamos que la mejor revancha que podíamos tener contra la dictadura era vivir en un país con libertades, partidos políticos, sindicatos...; es decir, todo lo que Franco impedía. Entonces intentar colgar por los pies a todos los que habían colaborado con Franco no tendría sentido. No se va a buscar persona por persona a aquellos que fueron colaboradores con la dictadura para castigarlos, no. Era la forma de evitar nuevos enfrentamientos civiles. A lo mejor una de las fórmulas colombiana funcione. No me atrevería yo a decir otra cosa.

En su último libro habla sobre cómo ser eficazmente revolucionario. ¿Cómo?

Para mí, la mejor revolución es la educación. La educación es la revolución sin sangre más eficaz, es la que combate las situaciones de atraso, de injusticia, etc. Los verdaderos revolucionarios prefieren ser educadores, prefieren una educación pública, laica, de calidad. Como revolución, la educación es a largo plazo. Los efectos de la educación se ven con los años. Ahí tiene usted, por ejemplo, Estados Unidos: las leyes del presidente Johnson que acabaron con la discriminación en las escuelas permitieron que, 40 años después, un afroamericano fuera elegido presidente de Estados Unidos.

¿Cómo aplicar su ejemplo en Colombia?

Si viene la paz, con ella tiene que llegar un refuerzo de la educación para todos y de ayuda, sobre todo en las zonas rurales. Hay niños que tienen que recorrer muchos kilómetros para ir a la escuela y maestros que están en circunstancias complicadas. Con la paz habrá desarrollo sostenido.

En las negociaciones de paz hay dos posiciones: la del presidente Santos de poner fin a 50 años de guerra y la del expresidente Uribe, quien no está de acuerdo con las negociaciones de La Habana. ¿A quién le da la razón?

Creo que sin lo que hizo Uribe no habría la paz de Santos. El paso que dio Uribe en cuanto a seguridad fue fundamental para luego ir más allá. Para buscar la paz, los dos han sido necesarios; cada uno en su papel.

Usted dijo que cuando uno remarca alguna afirmación en el libro que lee, lo hace porque coincide con ese pensamiento, cuando debería ser lo contrario.

Subrayar lo que tú piensas no hace falta: ya lo piensas. Lo que está en contra de tus ideas es lo que hay que subrayar.

Lo menciono por la crítica de Uribe a la paz de Santos...

Lo mejor es conformarse con lo bueno; lo perfecto habrá que aplazarlo.

En todo debate político hay demagogia. ¿Es innata en la política?

No, la tendencia a la demagogia es no ofrecer soluciones sino señalar culpables. Acusar a quienes se debe perseguir y castigar. Es la búsqueda del chivo expiatorio.

Hablando de política, el Gobierno tramita un proyecto que prohíbe la reelección...

En España hay reelección. Normalmente, todos los primeros mandatos han sido esperanzadores y los segundos, bastante peores. Una persona que solo se dedica a la política es un poco peligrosa: hará todo lo que sea por seguir en el poder.

¿Por qué dice que no es cierto que todas las opiniones son respetables?

Porque no lo son. Las opiniones son para ser discutidas, son las personas las que son respetables. Escuchar las opiniones de otros no quiere decir darles la razón. Parte de las obligaciones de un ciudadano es discutir las estupideces que oye. No puede, simplemente para caer simpático, decir sí a todas las tonterías que oye. Pero todas las personas son respetables aunque tengan opiniones disparatadas.

¿En un Estado democrático existe el derecho a la diferencia?

Claro, pero no a la diferencia de derechos. Ese es un problema que tenemos en España con los separatismos. Cada persona no tiene por qué parecerse a todos; puede discrepar en cuestiones eróticas, estéticas, religiosas, en fin. Pero lo que no puede haber es una ley para cada uno, es decir, “nosotros somos una secta no sé qué y necesitamos tener una ley para nosotros”. Tiene que haber una ley común. Alguien puede opinar que los hombres pueden tener 14 mujeres, pero la ley común dice que no, y está por encima de las opiniones.

¿Qué es el fanatismo?

Normalmente, las ideas políticas o religiosas son un derecho de cada cual, pero el fanático piensa que son deber de todos.

Citando a Nietzsche, dice usted que él estableció el fanatismo como la única fuerza de voluntad de la que son capaces los débiles…

Sí, porque para Nietzsche y para otros muchos, el fanático es en el fondo una persona que necesita que todo el mundo piense como él porque él no está seguro de lo que piensa. A las personas que están seguras de lo que piensan les da igual que los otros piensen otra cosa y pueden convivir con personas que piensen distinto, porque él sí sabe por qué piensa lo que piensa y está seguro de lo que piensa.

¿Qué piensa usted de la tendencia a despenalizar la droga o a legalizarla?

Me parece que perseguir las drogas es como luchar contra malos pensamientos. En todas las épocas y culturas ha existido la droga. Me acuerdo de los tiempos de la golden colombiana, que alegró mucho mi juventud.

¿La marihuana colombiana?

Sí. El cultivo del árbol decayó precisamente porque el gobernador de California, que en ese entonces era Ronald Reagan, autorizó el cultivo de marihuana para uso personal; entonces, claro, el negocio cayó y entraron la coca y la amapola. Perseguir la droga es un absurdo, porque el narcotráfico es hijo de la persecución de la droga y nada más. La única forma de acabar con el narcotráfico es despenalizar las drogas, venderlas en lugares públicos, informar a la gente de su uso. Habrá quien abuse de ellas y habrá quien no abuse, y se acabó.

Los expresidentes Gaviria, de Colombia; Zedillo, de México, y Cardozo, de Brasil, han propuesto no penalizar sino tratar el consumo como una enfermedad.

Yo estoy diciéndolo antes que ellos. En Monterrey, hace años, coincidí con el entonces presidente Zedillo y con el expresidente Gaviria, y me daban la razón de lo que yo había dicho 20 años antes: que no se lograría nunca acabar con el tráfico de drogas, pero el tráfico de drogas sí podía acabar con las democracias. Y ellos estaban de acuerdo en esa línea. Hace muchos años, alguien tan poco sospechoso de izquierdismo como Milton Friedman describió que era imposible acabar con el tráfico de drogas, por razones estrictamente económicas. La persecución de las drogas nace en Estados Unidos no por razones médicas sino por razones de xenofobia. El opio estaba ligado a los chinos; la marihuana, a los chicanos; el whisky, a los irlandeses. Los narcotraficantes quieren que continúe la prohibición de la droga porque es su negocio, pero como la DEA (agencia antidrogas de EE. UU.) También vive de eso, están de acuerdo DEA y narcotraficantes en que siga la prohibición.

¿La droga es mala?

Toda sustancia tiene una dosis de uso y de abuso. Pero lo claro es que perseguir la droga es imposible cuando cualquier persona en su casa puede hacer la que quiera con una piel de plátano. La prohibición de la droga es algo perfectamente irracional; pero hay miedo a educar, a informar. Empecé a escribir sobre estos temas hace 35 años; me miraban como si estuvieras pidiendo la legalización de la droga, y lo que vino fue que las mafias se han hecho millonarias y apareció la violencia en países como Colombia y México. Atacar la droga son puritanismos absurdos que además son dañinos.

El ministro de Salud, Alejandro Gaviria, dice que es peor el alcohol que la marihuana.

Por supuesto. Es mucho peor comerse ocho hamburguesas que fumarte un porro. Sin embargo, a McDonald no lo ha cerrado todavía nadie; lo que tienes que hacer es manejar todas las cosas con medida.

¿Qué es el puritanismo?

Puritano es aquel que detesta todos los placeres que no comparte; se opone a los placeres que no disfruta, porque le molesta que la gente goce. Es una enfermedad moral también, ¡pero no vamos a intentar curar a todo el mundo de sus prejuicios!

¿Qué es la ética empresarial?

La ética es una reflexión sobre las acciones humanas. Las empresas son acciones humanas, acciones colectivas, con unos intereses comerciales y también con unos intereses de servicio público. La ética procura aplicar los principios humanistas de no dañar al prójimo, de contratarle como un fin y no como un instrumento, de tratar a los trabajadores reconociendo sus derechos y su dignidad. Lo mismo a proveedores, lo mismo a los clientes. Los criterios que aplicamos en nuestra vida cotidiana, la empresa los tiene que aplicar a una mayor escala.

Desde su ‘Ética para Amador’, ¿por qué su obsesión, por la ética?

Soy un catedrático de la ética, que es la parte de la filosofía que reflexiona sobre la conducta humana, sus motivos, sus valores. Muchas veces hacemos cosas que no nos convendría hacer, pero las hacemos porque la tentación en ese momento es más fuerte, porque vemos el corto plazo pero no el largo plazo.

¿Ser una persona ética es ser moralista?

Ser moralista es preocuparse por la ética de los demás. Ser ético es preocuparse por la moral de uno, no de los demás.

El Tiempo
Yamid Amat
Bogotá, Colombia
Domingo 09 de noviembre de 2014.

El filósofo español consideró que la red no debe ser un fin, sino una herramienta política que pueda ser usada en favor de la democracia

El uso de internet no debe limitarse a la búsqueda de conocimiento o al entretenimiento. En México, la red puede convertirse en un instrumento político que sea utilizado a favor de la democracia y la creación de una consciencia entre los ciudadanos para evitar más casos como lo ocurrido en Ayotzinapa o poner freno a la corrupción, advirtió el escritor español Fernando Savater.

Durante su visita a México, donde dará hoy una conferencia a invitación de Telefónica, el también filósofo comentó que gracias a la red muchas cosas que antes pasaban desapercibidas actualmente no pueden ser ignoradas y, por eso, se ha vuelto difícil censurar la opinión de la ciudadanía, lo que genera algunos espacios de libertad y de conexión entre las personas.

“Utilizamos las cosas que nos brinda la tecnología. Si recordamos a la ciudad de Atenas, ahí se tenía que reunir a 15 mil personas en un espacio al aire libre y el problema era hacerse oír. Nosotros en cambio somos millones y tenemos instrumentos, mejor o peor utilizados, pero que están ahí”, afirmó en entrevista con Excélsior.

En particular indicó que las redes sociales hacen muy difícil que ciertas cosas queden ignoradas, siendo el ejemplo más reciente en México la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en Guerrero, un evento que calificó como “crudo y brutal” que parece de tiempos pasados.

Comentó que visitó el país varias veces durante las pasadas tres décadas, por lo que sabe que Guerrero siempre ha sido un estado muy violento y parecía que la situación se normalizó en los últimos años con la entrada de nuevos gobiernos, sin embargo se trataba de una ilusión que fue rota por el caso de los normalistas.  

Tragedias cotidianas

El ganador del Premio Internacional de Poesía y Ensayo Octavio Paz 2012, recomendó utilizar esta situación como un aldabonazo para llamar la atención y advertir a las autoridades que esto no puede volver a ocurrir.

“A veces una desgracia de este tipo, por lo menos que sirva para despertar la consciencia y despertar la necesidad de modificar instituciones y mecanismos legales”, añadió.

Pero las redes también pueden combatir la corrupción, un estado que Savater considera se debe a la impunidad más que a un tema cultural, como ha comentado el presidente Enrique Peña Nieto.

Esto porque los ciudadanos dejan de prestarle atención a ese flagelo al observar que a los personajes que caen en estas prácticas no les pasa nada, reciben castigos pequeños o son trasladados incluso a mejores puestos.

Savater, que abordará hoy el tema Ciudadanos en la red y en la nube en los foros de innovación tecnológica de Fundación Telefónica, pidió establecer instrumentos legales eficaces que castiguen de raíz la corrupción en México y, en particular, que las personas no apoyen nunca a candidatos políticos cuyo dinero para las campañas no se sabe de dónde viene.

“Hoy sabemos que el narco introduce grandes cantidades de dinero para poner en puestos políticos a gente que le conviene, entonces en manos de la ciudadanía está no apoyarlo, no votar a
aquellos políticos cuyos fondos son misteriosos o dudosos o algo más. No es una cuestión de un día para otro, pero hay que empezar ya”, declaró el autor de más de 50 ensayos políticos, literarios y filosóficos.

La herramienta, no el fin             

Savater, quien ha estado involucrado en analizar cómo las nuevas tecnologías y el internet impactan en la educación, destacó que el error de muchos gobiernos es pensar que darle una tablet o computadora a un niño hará que se eduque solo.

“Oyes que los ministros dicen vamos a educar con internet, al contrario se trata de educar para aprender a utilizar y sacar el mayor provecho de la red que es un instrumento, no convirtamos el instrumento en un fin”, fue la encomienda porque gobiernos como el mexicano se han enfocado en otorgar tablets y computadoras en primarias y secundarias.

Tenemos que preparar a los alumnos para el mundo que viene, detalló el filósofo nacido en 1947, y para ello es necesario cambiar los planes de estudio para que no queden atados a un esquema obsoleto y lo mismo ocurre con la preparación de los profesores.

Rezago educativo

Respecto a la educación en México, consideró que ha estado estancada por mucho tiempo al contar con una visión “retrógrada” y es hasta la aprobación de la reforma educativa que observa un avance.

“Me parece que es importante que se lanzara desde el principio el tema educativo y creo que se va avanzando en ese sentido. Me parece que se debe reformar la figura del maestro dándole una nueva importancia, una nueva protección y también una nueva exigencia, no cualquiera puede ser maestro”, precisó el también filósofo.

Si bien tener educación de buena calidad sale caro, advirtió que tener una educación de mala calidad es todavía más costoso para el país en el largo plazo.

Considerado como uno de los 65 pensadores más influyentes del mundo, de acuerdo con la publicación británica Prospect, Savater espera que México sea uno de los países donde más se note el desarrollo de la ciudadanía digital, aunque falta para ello.

Excélsior
Aura Hernández
Ciudad de México
Martes 28 de octubre de 2014.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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