Jaime Avilés †

Cuando estalló la mina de Pasta de Conchos, yo estaba en Puebla. Un niño indígena, que dormía en las calles y vendía paraguas, pero había remontado las cumbres de la adversidad para estudiar Derecho, hacerse abogado y militante del PRI, hasta ascender al cargo de gobernador del estado, acababa de ser descubierto como autor de una canallada imperdonable.

A petición de Kamel Nacif Borge, un empresario libanés, dueño de múltiples talleres de costura en la ciudad de Tehuacán, gracias a los cuales se ostentaba como el Rey de la Mezclilla, el ex niño indigente, ahora poderoso caballero, había mandado a Cancún a un grupo de agentes judiciales para secuestrar a una periodista.

Esa periodista era, sigue siendo, una de las mujeres más hermosas de México.

Muy joven, cuando era una de las muchachas más bellas del mundo, sufrió una salvaje agresión sexual que por poco le cuesta la vida. Desde entonces luchaba, y sigue luchando, por defender a las víctimas de los abusos sexuales.

Establecida en Cancún, donde por años mantuvo un centro de ayuda a mujeres golpeadas y violadas, Lydia Cacho Ribeiro documentó los múltiples abusos cometidos por otro magnate libanés, Jean Succar Kuri, en contra de menores de edad, y escribió reportajes y libros para denunciarlo.

Indiferente a las amenazas de muerte, a los atentados que ha sufrido, Lydia Cacho exigió a las autoridades de Quintana Roo que detuvieran y castigaran a Juanito, como llaman en Puebla, en Las Vegas y en Cancún, a Succar Kuri.

Para ayudar a Succar Kuri, Kamel Nacif levantó una denuncia contra Lydia Cacho en Puebla, y llamó por teléfono a su amigo, Mario Marín, a quien de cariño le decía “mi góber precioso”, para rogarle que la policía detuviera a la periodista, la encerrara en una cárcel y la pusiera al alcance de mujeres, también presas, para que la violaran con un palo de escoba.

Mario Marín accedió.

Lydia Cacho fue secuestrada en Cancún por policías poblanos a finales del 2005.

Aterrorizada, viajó por carretera con los judiciales sin saber qué se proponían hacerle, durante las interminables horas de un trayecto de más de mil 300 kilómetros.

La buena suerte, que nunca se ha separado de ella ni siquiera cuando peor le ha ido, tampoco la abandonó esa vez. En la cárcel, antes de ser atacada por las brujas de la escoba, otras internas la protegieron y la ayudaron a comunicarse con su pareja, un periodista que rápidamente la rescató.

En enero del 2006, alguien depositó en la recepción de La Jornada un paquete de cintas que habían grabado conversaciones telefónicas entre Mario Marín y Kamel Nacif.

Y La Jornada, apenas comprobó que eran auténticas, las dio a conocer.

El escándalo estaba en su apogeo cuando llegué a Puebla a escribir un reportaje acerca de Marín, del que nada sabía, salvo que era un pelele de los millonarios, un cobarde y un canalla.

Mis amigos de La Jornada de Oriente me ayudaron a enriquecer su perfil delictivo: además de vil, era nauseabundamente corrupto.

Una noche, cenando en un restaurante poblano con uno de los sabios que más aprecio y más respeto, el antropólogo Julio Glockner, vimos una transmisión de Televisa desde Pasta de Conchos. Decidí viajar inmediatamente a Monclova, la capital de la zona carbonífera de Coahuila, una de las regiones más tristes de México.

Atraído como las moscas por el olor a podrido, Felipe Calderón llegó a Puebla y, ante el palacio de Marín, sacó una tarjeta roja, como de árbitro de futbol, y “expulsó” de la cancha al Góber Precioso: simbólicamente, quiso decir que, en caso de ser favorecido por el voto ciudadano, lo encarcelaría.

Ah, cómo lo aplaudieron los escasos panistas que lo rodeaban. La foto del hombre con la tarjeta roja en alto fue publicada por todos los medios. Luego, Marín lo buscó y le ofreció un trato: el voto de los priístas poblanos a cambio de impunidad.

Calderón aceptó la oferta y Marín cumplió su promesa: el candidato del PRI, Roberto Madrazo, obtuvo en Puebla muchos menos votos que el panista.

Desde diciembre del 2006 y hasta el final de su sexenio, Mario Marín hizo y deshizo a su antojo y, en todas las ocasiones que pudo, salió retratado junto a Felipe en los diarios.

Hoy vive en Florida. Su fortuna personal asciende a 25 mil millones de pesos. Su hijo Mario reside en Austria; su cuenta bancaria contiene más de 15 mil millones de pesos.


Fragmento del libro AMLO, vida privada de un hombre público, publicado en 2012 por nuestro director fundador, Jaime Avilés. Versión electrónica, disponible gratuitamente para descargar en nuestro sitio.


Polemón
Jaime Avilés †
Ciudad de México
Miércoles 3 febrero 2021.


La noche de este miércoles, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) decidió por cuatro votos contra tres que México Libre no va, tal como lo había anticipado en su cuenta de Twitter el magistrado José Luis Vargas, y todo porque la agrupación no logró comprobar las donaciones que recibió por más de 1 millón de pesos mediante Clip, una aplicación que no permite identificar al propietario de las tarjetas bancarias utilizadas.

En su exposición de motivos, el magistrado José Luis Vargas Valdez, se pronunció en contra del uso de la plataforma Clip para recibir las donaciones y expuso que una de las mayores irregularidades detectadas en los comprobantes de México Libre, fue que sólo aparecían los últimos cuatro números de la tarjeta usada para las transacciones económicas, sin que se precisaran nombres, números de cuenta o los bancos de origen de los recursos.

Por ese motivo, el magistrado indicó que “podrán ser recursos que se estiman, o que estima la organización que provienen de un origen lícito, pero la autoridad administrativa no tiene forma de corroborarlo”.

Y el magistrado continúo su argumentación, explicando que los recibos de aportaciones y cartas de protesta sólo contienen los nombres y direcciones, pero “en ninguna de ellas se precisa las cuentas bancarias de dónde provienen esos recursos que permitan al INE asegurar la pelan convicción de los mismo y que efectivamente provinieron de los sujetos aportados”.

Por si fuera poco, el magistrado recordó que a México Libre no le importó la notificación que le hizo el INE durante la recaudación de las firmas y el dinero para su proselitismo electoral, en la cual le informó que realizar transacciones mediante la plataforma Clip “no era un mecanismo válido que utilizaba para este tipo de recaudación”.

Por lo cual, en este momento el argumento esgrimido por México Libre de que el INE podría investigar el origen de sus recursos es inválido, pues el organismo “no está obligado a desempeñar dichas facultades de investigación”.

De nada le sirvió a Calderón haber publicado cerca de las 14:00 horas, un hilo en su cuenta de Twitter para afirmar que no hicieron trampa para lograr la acreditación de su nuevo partido y renegar de la decisión del magistrado Vargas.
 
Calderón Hinojosa exigió el registro de su asociación con un “se simpatice o no con este partido político, es fundamental que en México prevalezca el Estado de Derecho”.

El proyecto de Vargas validó los señalamientos del INE sobre supuestas aportaciones de origen no identificado a México Libre, lo que, para el magistrado, constituye una falta “determinante” que viola los principios de transparencia y rendición de cuentas.

Ayer, tras conocerse el proyecto de sentencia de Vargas, Margarita Zavala pidió al resto de los magistrados tomar en cuenta los argumentos y agravios expuestos por México Libre y concederle el registro de partido político.

Polemón
Ciudad de México
Miércoles 14 de octubre de 2020.


En su denuncia de hechos, Emilio Lozoya informó de presuntas conductas delictivas de altos exfuncionarios del sexenio de Enrique Peña Nieto, incluyéndolo a él, al exsecretario de Hacienda, Luis Videgaray, según reveló el fiscal general, Alejandro Gertz Manero.

Gertz Manero también reveló que Lozoya mencionó una obra a la que se le “dieron una serie de privilegios de los insumos en los que el gobierno federal tuvo pérdidas graves”, es decir “Etileno XXI”, una planta ubicada en la zona de Coatzacoalcos, donde las empresas Braskem e Ideas son socias.

Se calcula que ese proyecto de 2 mil 500 millones al año y que funcionaba porque Petróleos Mexicanos le suministraba el etano que requería, a través de condiciones preferenciales, como un precio de hasta 29% menos del que se manejaba originalmente, y la obligación de Pemex de ofrecerle 66 mil barriles diarios a partir de su producción o comprándolo a terceros.

Las negociaciones para dicho contrato tuvieron lugar en febrero de 2010, durante el sexenio de Felipe Calderón, y los términos que ellos decidieron siguieron vigentes al inicio del gobierno de Enrique Peña Nieto.

Además, en 2009 se instalaron mesas de trabajo en Los Pinos para concretar los detalles para Etileno XXI, operadas por Patricia Flores; también hubo mesas de trabajo en la Secretaría de Hacienda y en la de Energía.

Al respecto, el Presidente Andrés Manuel López Obrador consideró que todos los mencionados deberían declarar: Felipe Calderón, Agustín Carstens, Georgina Kessel, Patricia Flores, José Antonio Meade, Jordy Herrera, entre otros.

El periodista Salvador García Soto escribió en su columna para El Universal que la investigación que abrirá la FGR por presuntos hechos de corrupción con Odebrecht que derivaron en “privilegios y daños graves al erario” para la instalación de Etileno XXI será la vía para llevar a Calderón a la barandilla judicial y obligarlo a rendir cuentas de lo que fue un “narcoestado”.

Según escribió, esa fue una de las principales negociaciones con Lozoya, a quien se le otorgaron múltiples beneficios y concesiones como “testigo colaborador”.

“La información adicional que le interesaba a la Fiscalía y al gobierno de López Obrador -dice García Soto- era lo que Emilio Lozoya sabía sobre los tratos y sobornos que Marcelo Odebrecht tuvo con el gobierno de Felipe Calderón, cuando vino a México en el año 2009 para explorar la posibilidad de instalar un complejo petroquímico en la zona petrolera de Coatzacoalcos para venderle a Pemex el etano procesado”, escribió García Soto.

Emilio Lozoya mantenía una cercana amistas con Marcelo Odebrecht, por lo que conocía muy bien los contactos y las negociaciones que éste tuvo con el gobierno de Calderón y con el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte.

Polemón
Ciudad de México
Lunes 14 de septiembre de 2020.


El libro de la periodista Olga Wornat, “Felipe, el oscuro” da cuenta de la difícil relación entre el expresidente Felipe Calderón y su padre, Luis Calderón Vega -uno de los fundadores del Partido Acción Nacional (PAN).

En el texto, la periodista aborda los seis años de presidencia de Calderón, entre 2006 y 2012, y de su estrategia denominada “guerra contra el narcotráfico”.

Además, en uno de los nueve capítulos del libro, la escritora relata el núcleo familiar de Calderón, para mostrar cómo su infancia fue determinante para las acciones y actitudes que tomó cuando fue Presidente del país.

“Con este libro fui al origen de Felipe Calderón; yo quería ir hasta el fondo, hasta ese Felipe niño. ¿Qué pasó con sus padres?, ¿qué es lo que formó ese carácter tan inestable, tan resentido, tan intolerante, tan autoritario, tan frío? Tanta ausencia de empatía hacia miles de víctimas que dejaba su guerra, a las que nunca les pidió perdón… nunca se hizo una autocrítica”, relató Wornat en entrevista para Infobae México.

En el libro, la periodista relata que, en una noche, ya entrados en copas, Manuel Espino le mencionó a su padre y Calderón respondió: “¡No me hables de ese señor!, ¡no tengo nada que ver con mi papá! (…) Nada de lo que me dicen sobre él es cierto, ¡no le debo nada de lo que soy!

¿Quién fue su padre?

Luis Calderón Vega nació en Michoacán, en febrero de 1911 y murió en diciembre de 1989, a los 78 años. Luego de 10 años de noviazgo, se casó con María del Carmen Hinojosa, en 1953 y tuvieron cinco hijos, de los cuales, Felipe fue el menor.

Según el libro, Luis Calderón habría sido uno de los mejores cronistas del PAN, considerado un hombre culto, bueno, idealista, de gran sentido del humor, excelente orador y escritor que cantaba y tocaba la guitarra.

El matrimonio de Luis y María del Carmen decidió separarse cuando Felipe tenía apenas cinco años; su papá se fue de su casa y los hijos dejaron de verlo, o lo hacían a lo mucho cada quince días.

Según el libro, eso le habría generado a Felipe mucha ira y resentimiento.

Wornat relató a Infobae que la hermana de Felipe, Luisa María, le contó en una entrevista en Michoacán que el expresidente sentía desprecio por su padre.

“Él es un hombre cargado de resentimientos no resueltos. Su hermana me lo dijo (…) Ella me confirmo que sí: que él odiaba a su padre. Odiaba al padre porque el padre había vivido en una situación violenta con su mamá; odiaba al padre porque el padre lo había abandonado; odiaba al padre porque el padre era el hombre bueno del PAN”, indicó.

La escritora agregó que el motivo por el cuál Calderón no quería a su padre es porque lo lleva como un estigma.

“Michoacán es muy conservadora. Una familia en la que se va el padre y en la que además sos pobre y no sos güero y no sos alto, no tienes dinero, sos discriminado. Entonces eso él le reprocha al padre y eso también lo llevó a él a tener el mismo problema que tenía su padre, que es la adicción al alcohol”, explicó.

Además, otras personas entrevistadas coincidieron en que Felipe, contrario a la amabilidad de su padre, es un hombre hosco, autoritario, con arranques de furia que lo llevan a ser grosero y violento, en la mayoría de los casos con el alcohol como denominador.

Es inseguro, colérico, explosivo, insulta a todos, te acusa sin pruebas. Si le das consejos, desconfía (…) toma alcohol y se pone peor, tiene un grave problema con eso. Yo viví varios episodios desagradables”, se lee en el libro, un testimonial de Manuel Espino, quien fuera su amigo.

Wornat también relata en su libro que, personas cercanas a Calderón, le contaron que cuando llegó a Los Pinos, se mandó a construir un bar, al que en ocasiones se iba cuando desaparecía por horas, o lo usaba para reunirse con sus cercanos.

“¿Por qué cuento (esto)? (…), no porque esto sea un chisme. Esto no es un chisme. Esto es algo que los ciudadanos deben saber y tienen derecho a saber, ¿cuál es la salud de un Presidente? Porque un Presidente toma decisiones que afectan a millones de ciudadanos y a veces las puede tomar en mal estado”, explicó.

Polemón
Ciudad de México
Domingo 6 septiembre 2020.


En una acalorada votación, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) negó el registro como partido político a la asociación Libertad y Responsabilidad Democrática, mejor conocida como México Libre.

Con cuatro votos a favor y siete en contra, la agrupación liderada por el expresidente Felipe Calderón y Margarita Zavala no se convertirá en instituto político ante el INE, a pesar de que la Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos le dio el visto bueno este miércoles.

El árbitro electoral sancionó hace una semana a México Libre con 2.7 millones de pesos por recursos económicos no identificados.

El consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, indicó que ante el panorama de una falta de certeza sobre el origen de parte de los recursos que obtuvo México Libre para su financiamiento es motivo suficiente para no darle el registro como partido político.

Ante ello, Calderón Hinojosa aseguró que el origen de los recursos es lícito, lo cual se puede comprobar con las instituciones bancarias.

“Todos los donantes que usaron esta aplicación están totalmente identificados. Es falso que no lo estén. Si el @INEMexico dudara de su identidad, tiene la atribución de corroborarla con los bancos”, dijo en sus redes sociales.

Forbes
Ciudad de México
Viernes 4 de septiembre de 2020.


Con el permiso de Grupo Planeta México, Proceso adelanta de manera exclusiva fragmentos del libro “Felipe, el oscuro. Secretos, intrigas y traiciones del sexenio más sangriento de México”, de la periodista argentina Olga Wornat. La obra empezará a circular esta semana. Se trata, asegura la autora, de un libro prohibido durante la administración del panista, por ser un retrato sin concesiones del personaje.

Antes de la medianoche del 10 de noviembre de 2011, sonó el teléfono, atendí por inercia.

–Buenas noches, Olga, te llamo desde un celular encriptado, podemos hablar tranquilos…

La voz de Felipe Zamora Castro, subsecretario de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, el funcionario a cargo de la investigación por las amenazas que recibía desde hacía meses, sonó extrañamente tranquilizadora.

Hablábamos casi todas las noches desde que me vi obligada a salir de México, para escapar de la muerte.

–Amenazaron a mi hija, estoy muy angustiada. Está embarazada, y dicen que la van a matar a ella y a su bebé. Tienen sus datos privados, conocen sus movimientos. Que me amenacen a mí, pero que no se metan con mis hijos. Por favor, necesito saber quiénes son… –le dije, casi sin respirar.

Con angustia y rabia.

–Olga, entiendo lo que estás viviendo, yo también tengo hijos. Tu tema es grave. Nos pusimos en contacto con el Gobierno argentino, con tres funcionarios de alto rango, y le van a poner custodia a tus hijos.

–¿Quiénes son? ¿Es el narco? –Volví a la carga, detrás de una respuesta que no creía recibir.

–No, no son ellos… Esto es de adentro –respondió.

–¿De adentro del Gobierno? ¿Quiénes? –insistí.

–García Luna, de ahí viene –confesó después de un breve silencio. Salí al balcón. La noche se abría angustiante frente a mis ojos.

Felipe Calderón nunca quiso que este libro se publicara. Quería doblegarme y desarticularme, y por eso mandó amenazarme con los sicarios de su Gobierno, con el “superpolicía” que combatía al narcotráfico y los secuestros desde la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), un antro de la mafia.

Me querían muerta. Tuvieron que pasar muchos años hasta que una fuente pudo confirmármelo. Después de la detención de García Luna en Estados Unidos, algunos se animaron a contarme lo que sabían, y lo que padecieron.

Tenían una carpeta con fotos de mi casa y de mis hijos. Fotos mías tomadas en la calle, en un restaurante, en México y en Estados Unidos. Pero nada de esto me extraña.

No fui la única. Muchos periodistas, mujeres y hombres honestos y luchadores, vivieron lo mismo que yo e incluso cosas mucho peores. Algunos aún están, pero 144 fueron asesinados, y las investigaciones se pierden en un océano de impunidad, sexenio tras sexenio.

El periodista Jesús Blancornelas afirmaba que “las amenazas y los asesinatos de periodistas son ordenados desde el poder y se callan porque son cómplices o protegen a alguien”. El legendario fundador del semanario Zeta de Tijuana, al que tuve el privilegio de conocer hace muchos años, ya exiliado en Estados Unidos y con el cuerpo hecho un colador de los balazos que recibió en un atentado, tenía razón.

“Nos piden pruebas. No tenemos pruebas, pero tenemos indicios y es suficiente. Los periodistas tenemos que ir adelante de la policía y del Gobierno. Que investiguen ellos y aclaren los crímenes y amenazas”, me dijo el maestro.

Fragmento del texto publicado en la edición 2287 de a revista Proceso, ya en circulación.

Proceso
Olga Wornat
Ciudad de México
Sábado 29 de agosto de 2020.


Lozoya dice, en la denuncia que presentó ante la FGR, que legisladores panistas lo extorsionaron pidiéndole 50 millones de dólares para aprobar las reformas estructurales impulsadas por Enrique Peña Nieto


Luego de que se diera a conocer en la denuncia que realizó el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, ante la Fiscalía General de la República, que dio 6 millones de pesos a Ricardo Anaya y 4 millones de pesos a José Antonio Meade y a José Antonio González Anaya, Lozoya Austin también denunció que los legisladores panistas lo "extorsionaron", pidiéndole 50 millones de dólares.

En la denuncia se puede leer que Lozoya declara que esta cantidad no se trató de una negociación, sino que fue una extorsión por parte de los legisladores "con la finalidad de que se aprobaran las reformas estructurales influenciadas por Odebrecht y otras empresas extranjeras".

En la declaración, Lozoya Austin dice que el grupo de legisladores que ejecutaba dichas extorsiones, estaba conformado por Francisco Javier García Cabeza de Vaca, actualmente gobernador de Tamaulipas; Francisco Domínguez Servién, actual gobernador de Querétaro; Salvador Vega Casillas y Jorge Luis Lavalle Mauri.

También se lee, en la declaración, que "a solicitud de Luis Videgaray Caso, de quien yo recibía instrucciones, recibí en diversas ocasiones a los legisladores de oposición, cuyas exigencias ascendían, en un primer momento, hasta 50 (cincuenta) millones de dólares para dar su voto a favor de la reforma energética".

También menciona que ellos tenían proyectos políticos en diversos estados de la República, como Tamaulipas, Campeche y Querétaro, y eso lo usaban como pretexto para pedir cada vez más dinero.

Además, dice, llevaban contratistas cercanos para que se les dieran contratos en Pemex.

Menciona que tenían una actitud agresiva y que amenazaban con boicotear la reforma energética si no recibían los sobornos solicitados.

Emilio Lozoya Austin fue director de Petróleos Mexicanos durante la gestión de Enrique Peña Nieto. Fue detenido en España el pasado 12 de febrero, acusado de recibir sobornos de la empresa brasileña Odebrecht y lavado de dinero.

El Universal
Ciudad de México
Viernes 21 de agosto de 2020.


En la grabación el exsecretario Técnico del Senado aparece recibiendo bolsas de billetes


Ciudad de México— Un video difundido en YouTube muestra una entrega de dinero en efectivo que sería parte de los presuntos sobornos que el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, afirma haber entregado a representantes del Senado entre 2013 y 2014.

Rafael Caraveo Opengo, exsecretario Técnico del Senado y mencionado en los testimonios de Lozoya Austin, aparece en el video recibiendo bolsas de billetes que presuntamente formaron parte de los sobornos de Odebrecht al exdirector de Pemex.

El video fue subido a un perfil de YouTube, a nombre de Juan Jesús Lozoya Austin, que coincide con el nombre del hermano del exdirector de Pemex.

"Aquí se ve cómo se recibe dinero para contratos con Pemex", dice la leyenda que acompaña el video subido el domingo 16 de agosto.

En el video se ve cómo el ex funcionario, quien colaboraba directamente con el senador panista José Luis Lavalle Maury y quien era presidente de la Comisión de Administración del Senado, manipula las bolsas con billetes de 200 y 500 pesos.

Lavalle Maury también ha sido mencionado en los testimonios que Lozoya Austin ha dado a las autoridades sobre la manera en que se distribuyeron los sobornos de Odebrecht en México.

El pasado 24 de julio, Reforma dio a conocer que Caraveo estaba señalado por Lozoya, en un escrito preliminar, como una de las personas que recibió los sobornos para la aprobación de las reformas estructurales.

La semana pasada, el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, dijo que Lozoya entregó un video a la dependencia en su denuncia contra el ex Presidente Enrique Peña Nieto y el ex Secretario de Hacienda, Luis Videgaray.

Por el momento, la institución no ha confirmado si la grabación en la que aparece Caraveo es la que entregó el ex director de Pemex en su querella.

Cesan a secretario de gobernador de Querétaro tras videoescándalo

Guillermo Gutiérrez Badillo aparece al lado de Rafael Caraveo, uno de los señalados en la trama del caso Emilio Lozoya

El gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez, se desmarcó de su secretario particular, Guillermo Gutiérrez Badillo, protagonista del video que circula en Youtube en el que aparece al lado de Rafael Caraveo, exsecretario técnico de la Comisión de Administración del Senado, recibiendo bolsas con dinero en una oficina.

Domínguez informó en su cuenta de Twitter que había dispuesto el "cese inmediato" de su colaborador para que se deslinden responsabilidades.

"Con relación al video difundido el día de hoy en redes sociales, en el que aparece un colaborador mío, aclaro que nunca tuve conocimiento de los actos supuestos de esa persona. Como siempre, en apego a la ley, determiné el cese inmediato de Guillermo Gutiérrez Badillo, para que contribuya en el esclarecimiento y deslinde de responsabilidades del video difundido, ante la autoridad competente", explicó.

"Por eso, con independencia de las facultades legales que pueden tener en este tema autoridades federales o estatales, he decidido separar del cargo a dicha persona y dar parte a la Contraloría del estado para que, en su carácter de servidor público, dé cuenta de sus actos", añadió el Mandatario.

Tras asegurar que nunca ha cometido algún acto indebido, el Gobernador externó su disposición a colaborar con las autoridades.

Domínguez es uno de los señalados en la trama del caso Emilio Lozoya, junto con el también exsenador y actual Gobernador tamaulipeco Francisco García Cabeza de Vaca.

Va PAN por expulsión de implicado

El Partido Acción Nacional prepara la expulsión de sus filas de Guillermo Gutiérrez Badillo, hasta hoy secretario privado del Gobernador queretano Francisco Domínguez, tras aparecer en el video en el que se reciben bolsas con fajos de billetes presuntamente de la trama del caso Lozoya.

Hasta esta mañana, Gutiérrez Badillo figuraba en la lista de militantes de Acción Nacional, a cuyas filas ingresó en enero de 2005.

"Al referirse a la difusión de un video a través de diversos medios de comunicación, el dirigente del PAN, Marko Cortés, solicitó a la Fiscalía General de la República que investigue y proceda de inmediato contra quienes resulten responsables de supuestos hechos de corrupción", se informó en un comunicado.

Cortés expresó que de confirmarse que se trata de militantes del PAN se procederá a su inmediata expulsión.

Reforma
Abel Barajas
Mayolo López
Ciudad de México
Lunes 17 agosto 2020.


Salvador García Soto

El principal interés de este juicio, al menos desde Palacio Nacional, está en las acusaciones contra Calderón y no tanto hacia Peña Nieto

Más allá de lo que arrojen las pruebas y las investigaciones de la Fiscalía General de la República, de los dos expresidentes que hoy están en la mira y en calidad de imputados por Emilio Lozoya, el único que realmente le interesa al presidente López Obrador es Felipe Calderón, quién se ha convertido no sólo en su némesis y su “villano favorito” sino en una auténtica obsesión. La investigación que le abrirá el fiscal Gertz Manero por presuntos hechos de corrupción con Odebrecht que derivaron en “privilegios y daños graves al erario” para la instalación de la planta de Etileno XXI en Coatzacoalcos, Veracruz, será la vía para llevar a Calderón a la barandilla judicial y obligarlo a rendir cuentas de lo que fue, en la óptica del actual Presidente no sólo un “gobierno espurio” sino también un “narcoestado”, según dijo el propio mandatario en días recientes.

Esa fue una de las principales negociaciones con el exdirector de Pemex, a quien se le otorgaron múltiples beneficios y concesiones como “testigo colaborador” no tanto porque acusara a Peña Nieto y a Luis Videgaray, a quienes de cualquier manera Lozoya iba a acusar por un tema de resentimientos y venganza por haberlo abandonado y traicionado cuando comenzó la persecución judicial en su contra. La información adicional que le interesaba a la Fiscalía y al gobierno de López Obrador era lo que Emilio sabía sobre los tratos y sobornos que Marcelo Odebrecht tuvo con el gobierno de Felipe Calderón, cuando vino a México en el año 2009 para explorar la posibilidad de instalar un complejo petroquímico en la zona petrolera de Coatzacoalcos para venderle a Pemex el etano procesado.

Los contactos y las negociaciones que el dueño de Odebrecht tuvo con el gobierno de Calderón y con el gobernador priista de Veracruz de aquel entonces, los conocía muy bien Emilio Lozoya por la relación personal de amistad que tenía con Marcelo Odebrecht, para quien ya operaba asuntos financieros e inversiones en México en estados con industria petrolera como Tamaulipas, Tabasco, Campeche y el propio Veracruz. Lozoya contactaba desde entonces a políticos mexicanos y sobre todo a candidatos a gubernaturas para ofrecerles apoyos a sus campañas a cambio de que luego le permitieran a la compañía brasileña obtener contratos y realizar inversiones en el sector energético en sus estados.

Fue así que, incluso antes de conocer a Peña Nieto y de colaborar directamente con él, Emilio Lozoya ya tenía una relación cercana con la familia Odebrecht y ya operaba asuntos para ellos en México en el gobierno de Felipe Calderón, por lo que conoce a detalle cómo se negociaron no sólo las facilidades para la inversión multimillonaria de Brasken que junto con la mexicana Idesa invirtieron 5,200 millones de dólares en el complejo de Etileno XXI, sino también los privilegios y concesiones en “insumos baratos” que Pemex le otorgó a los inversionistas brasileños en el contrato que firmó su entonces director Francisco Suárez Coppel, con el conocimiento y aprobación del entonces Presidente de la República para que el consorcio Brasken-Idesa pagara tarifas más bajas de las que existen en el mercado por el abastecimiento del gas etano que Pemex le suministra a la planta privada. De hecho, un informe de la Auditoría Superior de la Federación documentó en 2019 que Pemex perdió 3 mil 642 millones de pesos en la venta del etano al complejo Etileno XXI por tener que venderlo más barato de su costo de producción y de transporte.

Es con esa información detallada proporcionada por Lozoya que están armando la acusación contra el gobierno de Calderón y con la que podrían llamar a declarar al expresidente en calidad de acusado. Y aunque lo mismo pasaría con Peña Nieto, a partir del dinero que ingresó a su campaña y los sobornos de hasta 500 millones de pesos que el expresidente y Luis Videgaray ordenaron pagar a diputados y senadores para aprobar las reformas peñistas, y que ayer el presidente López Obrador decía que los dos exmandatarios y todos los acusados por Lozoya tienen que acudir a declarar ante la justicia, en la realidad el principal interés de este juicio, al menos desde Palacio Nacional, está en las acusaciones contra Calderón y no tanto hacia Peña Nieto.

El propio Presidente ha dicho a sus cercanos que Peña y Videgaray podrían declarar incluso por escrito o mandar su declaración firmada a la FGR, pero en el caso de Calderón sí se buscará por todos los medios legales que sea presentado ante un juzgado y que responda por los señalamientos y hechos irregulares y de corrupción que acusa Emilio Lozoya en el contrato otorgado a Odebrecht y a su filial Brasken para la producción y venta del etileno producido en su planta de Coatzacoalcos. Así que serán dos exmandatarios bajo proceso judicial, pero tal vez no a los dos se les juzgue con la misma dureza de la ley.

NOTAS INDISCRETAS…

Un departamento de lujo en las torres Coca-Cola de Rubén Darío, es el lugar en donde Emilio Lozoya lleva muy bien su prisión domiciliaria, rodeado de lujos y comodidades, a pesar de que ya tuvo que entregarle sus otras residencias al fiscal Alejandro Gertz Manero, tanto la mansión de Lomas de Bezares, como la de Ixtapa Zihuatanejo y hasta una casa en Bosques del Pedregal, a fin de tratar de cubrir el desfalco de 200 millones de dólares provocado a Pemex por la compra fraudulenta de la Planta de Agronitrogenados. Así que, aunque le han quitado mucho, tampoco lo ha perdido todo y, sobre todo lo que no pierde aún “detenido” es el estilo Polanco que tanto le gusta al ex director de Pemex…El senador Napoleón Gómez Urrutia afirma en un mensaje enviado a esta columna que su nacionalidad mexicana no está en duda y que al haber obtenido el “certificado de nacionalidad” que le otorgó la Secretaría de Relaciones Exteriores, él renunció a cualquier otra nacionalidad y a cualquier tipo de lealtad a otro gobierno extranjero, por lo que en términos del artículo 32 resultó plenamente elegible para senador de la República y accedió al cargo sin restricción alguna. Incluso asegura que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación validó su condición de elegibilidad cuando les presentó dicho certificado de nacionalidad y que por tanto tiene vigentes sus derechos para participar como senador en los asuntos legislativos. Todo en respuesta a los cuestionamientos de sindicatos de mineros disidentes que tratan de demostrar que nunca renunció a la nacionalidad canadiense…Los dados mandan Capicúa. Repetimos el tiro.
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El Universal
Salvador García Soto
Sábado 15 de agosto de 2020.


La reparación de los daños relativos al caso Odebrecht y la compra de Agronitrogenados se deberá dividir entre todos los responsables, anuncia el fiscal


Los bienes asegurados a Emilio Lozoya, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), cubren el monto del daño calculado por la compra irregular de la planta de Agronitrogenados, afirmó Alejandro Gertz, titular de la Fiscalía General de la República (FGR).

“Tenemos bienes que acreditan, si no todo, una buena parte de lo que debe”, dijo.

Añadió que en las dos investigaciones que la FGR ha judicializado contra Lozoya  (Odebrecht y Agronitrogenados) se deberá dividir la reparación del daño entre todos los responsables.

Dichos de AMLO sobre Lozoya no afectan debido proceso: Fiscal

Lozoya denunció que el expresidente Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray, su colaborador, le ordenaron distribuir más de 500 millones de pesos de los sobornos de Odebrecht para pagar a asesores de la campaña de 2012, legisladores y un partido político.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que esto implica que ellos y otros exfuncionarios sean citados a declarar.

El Informador
Ciudad de México
Jueves 13 de agosto de 2020.

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