El cáncer de mama y cérvico uterino son las primeras causas de muerte por tumor maligno en la mujer. Desafortunadamente, ambos padecimientos se detectan en etapas avanzadas, situación que registró en el país 5 mil 405 y 3 mil 771 defunciones, respectivamente, durante 2013.

Ante este panorama, científicos de la Facultad de Medicina de la BUAP encontraron un biomarcador para el diagnóstico de cada una de estas neoplasias, en sus diferentes fases. Este hallazgo permitirá tener un diagnóstico acertado de las mismas en etapas tempranas y, por consiguiente, disminuir sus riesgos e incidencia, pues “si se detecta a tiempo es controlable y curable”, aseguró María Alicia Díaz y Orea, responsable de la investigación.

Un biomarcador es una molécula que sirve para monitorear la presencia de una enfermedad, su evolución hacia otro grado más severo de la misma o ser una opción terapéutica para obtener mejores resultados de tratamiento. Puede ser una proteína, ácido nucleico o metabolito, como la glucosa.

La doctora en Ciencias por la UNAM explicó que ambos biomarcadores se obtienen por medio de un análisis de sangre del paciente, prueba que facilita su diagnóstico. Actualmente, la detección de cáncer de mama es por mastografía -estudio radiológico- y en algunos casos por biopsia -muestra de tejido mamario que es analizada por un patólogo-; mientras el cáncer cérvico uterino se identifica por Papanicolaou.

Durante un año se han analizado ambos tipos de cáncer en pacientes en estado temprano y avanzado, así como en un grupo control. En los dos primeros grupos se encontraron proteínas que mostraron información sobre la presencia de un tumor maligno. En cambio, las personas normales resultaron ser completamente negativas, informó Díaz y Orea, nivel I del Sistema Nacional de Investigadores.

La también responsable del Cuerpo Académico 310 “Medicina Experimental” comentó que aún falta por determinar la secuencia de la proteína en cuestión y dependiendo de su concentración ayudará a establecer en qué estadio se encuentra el paciente (temprano o avanzado). Una vez realizado este proceso, se registrará como solicitud de patente ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.

En esta investigación participan Eduardo Gómez Conde, investigador de la Facultad de Medicina; Marina López Vázquez, del Hospital Universitario de Puebla; Sandra Sánchez Rodríguez, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), así como el pasante Emmanuel Juárez Alvarado y los estudiantes de licenciatura Daniel Osorio Barboza, Ana Luisa Galicia Zamalloa y Juan Augusto Aguilar Loranca.

Prevenir es curar

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, a nivel mundial se detectan más de un millón de casos nuevos de cáncer de mama anualmente y se reportan 458 mil decesos por esta causa, con mayor incidencia entre las mujeres de 40 a 69 años de edad. Sin embargo, cada vez es más frecuente en personas jóvenes, a partir de los 25 años. Por su incidencia, así como por la importancia del diagnóstico temprano para su tratamiento oportuno, existe un énfasis en la sensibilización hacia esta enfermedad.

Por lo anterior, el Cuerpo Académico 310 “Medicina Experimental” de la Facultad de Medicina, en coordinación con el Instituto Nacional de Cancerología (INCan), llevará a cabo las III Jornadas de Diagnóstico y Tratamiento sobre el Cáncer de Mama, con el objetivo de informar acerca de su tratamiento y prevención. Esta actividad académica forma parte del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, el 19 de octubre.

Durante dos días, 19 y 20 de octubre, en el auditorio de posgrado de esta unidad académica, diversos especialistas –entre ellos el doctor Rafael Vázquez Romo del INCan- disertarán sobre este padecimiento, desde sus marcadores histológicos, hasta aspectos de cirugía de reconstrucción por mastectomía.

Puebl@Media
Puebla, México
Domingo 17 de septiembre de 2017.

  • Ganan primer lugar en Concurso de Cartel de Investigación y segundo lugar en Maratón Interinstitucional de Microbiología y Parasitología

 
Estudiantes de la Facultad de Medicina de la BUAP tuvieron una destacada participación en el XVI Congreso Nacional de Estudiantes de Microbiología y Parasitología: primer lugar del Concurso de Cartel de Investigación y segundo lugar en Maratón Interinstitucional de Microbiología y Parasitología.

Con la presentación del trabajo “Análisis del perfil proteico en orina de pacientes con tratamiento prolongado con Neomicina”, Bruno Eduardo Reyes Torres y Martha Cosme Limón obtuvieron el primer lugar del Concurso de Cartel de Investigación.

A su vez, María Fernanda Cuevas Góngora, Alicia Domínguez Lozada, Zianara Itszamar Osorio Camacho, Jesús Manuel Rodríguez Becerra y Rodrigo Moreno Morán, ganaron el segundo lugar en el Maratón Interinstitucional de Microbiología y Parasitología.

Ambos certámenes tuvieron lugar en el XVI Congreso Nacional de Estudiantes de Microbiología y Parasitología, desarrollado durante la CV Reunión Nacional de la Asociación Mexicana de Profesores de Microbiología y Parasitología, en la Universidad Autónoma de Aguascalientes.

Sobre el concurso de cartel, Eduardo Reyes comentó: “Nuestro trabajo fue de tipo observacional, allí se evaluó la concentración de proteínas que existía en la orina de pacientes que habían recibido un tratamiento ambulatorio con Neomicina, sin haber acudido a una revisión con un médico”.

Detalló que su objetivo fue determinar si realmente el consumo de este medicamento generaba alguna alteración renal, para lo cual utilizaron el método de biuret para cuantificar la cantidad de proteínas en la orina. “Observamos que efectivamente en los pacientes cuyo tratamiento era ambulatorio existía una lesión glomerular, que era compatible con una enfermedad de cambios mínimos”, afirmó.

En este concurso de carteles participaron más de 40 equipos de diferentes universidades del país, los cuales mostraron sus trabajos ante un jurado especializado.

En cuanto al Maratón Interinstitucional de Microbiología y Parasitología, Fernanda Cuevas destacó que esta prueba de conocimientos fue una competencia en la que participaron estudiantes de instituciones de educación superior del país, como las universidades Autónoma de Aguascalientes, Veracruzana, Autónoma de Tamaulipas, de Guadalajara y la BUAP, entre otras.

La competencia constó de dos fases: en la primera, se respondió un examen de cerca de 20 preguntas sobre parasitología, bacteriología, virología y micología; y en la segunda, cada integrante se enfrentó, de manera individual, a un estudiante de otro equipo, para responder preguntas de estas mismas áreas, seleccionadas en una tómbola.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Miércoles 7 de junio de 2017.


Dos equipos de alumnos de la Facultad de Medicina de la BUAP ganaron, respectivamente, el segundo lugar en la categoría Cartel de Investigación, en el XVI Congreso Nacional de Estudiantes de Microbiología y Parasitología, durante la CV Reunión Nacional de la Asociación Mexicana de Profesores de Microbiología y Parasitología.

Aranza Judith Sánchez López, Ana Karen Baez Baez, Gustavo Ariel González Leyva, Ana Karen González Hernández y Andrea Palma Martínez conformaron el equipo que presentó el trabajo “Prevalencia de infección por Echinococcus granulosus en el estado de Puebla”. Mientras que el otro grupo, integrado por Melina Elizabeth Ruíz Noriega, Alejandro Juárez Díaz y Luis Fernando Veliz Campos, el proyecto “Asilamiento de una cepa de Trypanosoma cruzi desde un paciente seropositivo”.

En dicho evento académico se expusieron alrededor de 60 carteles de estudiantes de 15 instituciones del país, como las universidades Nacional Autónoma de México, Veracruzana, de Guadalajara, Autónoma de Chihuahua y Autónoma de Tamaulipas, entre otras.  Los proyectos fueron evaluados por un jurado compuesto por miembros de la Asociación Mexicana de Profesores de Microbiología y Parasitología, A.C. “Dr. Raúl Romero Cabello”.

El trabajo “Prevalencia de infección por Echinococcus granulosus en el estado de Puebla” consistió en la recolección de muestras de este parásito en perros, las cuales fueron tratadas por medio de un proceso de microscopía para obtener el huevo del parásito, responsable de provocar hidatidosis, enfermedad que ocasiona un quiste que se aloja en diverdas partes del cuerpo.

 “Por ello, la relevancia de este trabajo recae en el hecho de que México cuenta con las condiciones epidemiológicas para que los humanos contraigan dicha enfermedad, debido a que es el país con más perros callejeros y no existe un control de sus heces”, explicaron los estudiantes.

El segundo proyecto se basó en la obtención de una muestra sanguínea de una paciente infectada con Trypanosoma cruzi, parásito responsable de la enfermedad de Chagas. “A la persona se le pusieron tres chinches de tercer estadío, como xenodiagnóstico; es decir, la picaron para que succionaran su sangre y así pudiéramos corroborar, junto con la ayuda de otras pruebas de laboratorio, que el paciente efectivamente tenía esta enfermedad”, detallaron los alumnos.

Los dos grupos de estudiantes de la Facultad de Medicina fueron asesorados por el doctor Lino Zumaquero Ríos, profesor investigador de la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Lunes 29 de mayo de 2017.


•    Insomnio y mala calidad del sueño, principales motivos de consulta en la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM

•    Cuando se duerme poco se incrementa el riesgo de padecer diabetes tipo 2, obesidad y alteraciones cardiovasculares, dijeron expertos

•    Mañana se celebra el Día Mundial del Sueño, que en este año lleva por lema “Dormir profundamente nutre tu vida”


En nuestro país, 45 por ciento de la población adulta presenta mala calidad del sueño, lo que se refleja en la dificultad para levantarse, cansancio, somnolencia desde las primeras horas de la mañana y deterioro de la calidad de vida, afirmaron especialistas de la Clínica de Trastornos del Sueño de la Facultad de Medicina de la UNAM.

El responsable de esa entidad, Ulises Jiménez Correa, indicó que existen alrededor de 100 enfermedades del dormir y que los síntomas de insomnio son dos a uno más frecuentes entre el sector femenino.

A estos padecimientos se suman los trastornos respiratorios del sueño, cuyo síntoma más común es el ronquido; las hipersomnias o exceso de sueño durante el día, que impide a las personas ser funcionales y cuyo caso más frecuente es la narcolpesia; problemas del ritmo circadiano; y parasomnias, como sonambulismo o pesadillas.

Durante 2016, el motivo de consulta en la Clínica (que cuenta con sedes en el Hospital General de México y en Ciudad Universitaria) fue el insomnio y la mala calidad del sueño, en 45 por ciento de los casos; trastornos respiratorios en porcentaje igual; trastornos del movimiento durante el sueño, en cinco por ciento; y parasomnias, en tres por ciento, entre otros.

En ese periodo se brindaron seis mil 808 consultas en diferentes especialidades: otorrinolaringología, psiquiatría, psicología, geriatría, medicina interna y neurología, y se hicieron mil 388 estudios de diagnóstico con sus variantes, dijo en rueda de medios con motivo del Día Mundial del Sueño, que se celebra el tercer viernes de marzo y que este año lleva por lema “Dormir profundamente nutre tu vida”.

En su oportunidad, Viridiana Valdés Pineda, integrante de la Clínica, explicó que cuando tenemos pocas horas de sueño se incrementa el riesgo de padecer diabetes tipo 2, obesidad y alteraciones cardiovasculares.

De igual modo aumenta el riesgo de presentar hipertensión arterial, infartos cardiacos y embolias cerebrales, además de que se altera la memoria a corto plazo.

No basta con dormir, hay que hacerlo bien, porque no hacerlo deteriora nuestra vida. No es un lujo y debemos darle la importancia que tiene, sentenció Jiménez Correa.

Dormir en el transporte público o en el coche refleja que no hubo descanso durante la noche, y manejar o trabajar con sueño puede provocar accidentes. “Hacerlo en el transporte público es sólo un paliativo, pero no resuelve la necesidad de descanso”, acotó.

La Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos ha propuesto que un adulto joven sano debe dormir un promedio de 7.5 horas, aunque hay diferencias individuales, pues la cantidad y calidad dependen de factores internos de nuestro organismo. Un niño de preescolar puede dormir 11 o 12 horas, y un adulto mayor, cinco o seis horas por la noche.

También intervienen factores externos como los alimentos que consumimos, periodos de aprendizaje previos al descanso, episodios de estrés, si es de día o de noche, o factores psicosociales como problemas emocionales, ansiedad, depresión, desempleo u horarios laborales.

El trabajo nocturno, abundó, lleva a condiciones metabólicas como obesidad o diabetes, hipertensión y un deterioro importante de la calidad de vida. Dormir en el día, cuando el Sol estimula con iluminación y temperatura, o hay ruido, podría impedir un descanso adecuado. Para esos casos hay medidas de higiene de sueño, pero deben ser personalizadas, acordes con el puesto y la rotación de turnos, refirió el experto.

Para una mejor calidad del sueño, Viridiana Valdés recomendó dejar los dispositivos electrónicos fuera de la cama por lo menos una hora antes de dormir, y evitar bebidas con cafeína porque hacen el sueño superficial y fragmentado.

Al respecto, el encargado de la Clínica expuso otros factores como: tener un horario estable para acostarse y levantarse, hacer ejercicio en las primera horas de la mañana o por la tarde (después de las 9 dificulta el inicio del sueño), sacar relojes o despertadores de la recámara, cuidar los hábitos alimenticios y llevar horarios regulares para desayunar, comer y cenar (una cena grasosa o condimentada deteriora el sueño de cualquiera).

En los infantes es posible detectar que no duermen bien cuando están irritables, inquietos, con problemas de atención, somnolencia durante el día, bajo desempeño escolar o se altera el crecimiento, reflejado en talla y peso bajos. “Ningún niño debe roncar”, aclararon.

Finalmente, mencionaron que la privación de sueño total durante más de 48 horas provoca alucinaciones visuales o auditivas, y entre más tiempo pase puede haber alteraciones de la conciencia, llegar al coma e incluso a la muerte.

Puebl@Media
Ciudad de México
Jueves 16 de marzo de 2017.


Las principales repercusiones con el horario de verano, según reporta la gente, son síntomas de mala calidad del sueño, somnolencia y cansancio, señaló Ulises Jiménez, responsable de la Clínica de Trastornos del Sueño

En México vivimos, desde 1996 y cada año, un par de cambios de horario: el de invierno y el de verano. Esto ha causado opiniones encontradas debido a las posibles repercusiones en la salud y, sobre todo, en los patrones del sueño, señaló Ulises Jiménez Correa, responsable de la Clínica de Trastornos del Sueño de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Debido a que aún hay poca investigación al respecto, en la Clínica de Trastornos del Sueño se está iniciando un proyecto a fin de obtener datos concretos para determinar si provoca alguna afectación, por lo que invitó a la comunidad universitaria interesada a participar en la liga: https://sites.google.com/site/horariodeverano2016/. En este sitio, prosiguió, se contestarán algunos cuestionarios y la información recabada será tratada con confidencialidad.

Repercusiones por cambio de horario

Jiménez Correa dijo que es posible modificar el ciclo sueño-vigilia, sin embargo, no se pueden pasar por alto algunos efectos adversos que el cambio de horario y los tiempos de exposición a la luz ambiental provocan en el organismo.

“Las principales repercusiones con el horario de verano, según reporta la gente, son síntomas de mala calidad del sueño, somnolencia y cansancio; pero cabe aclarar que esto se ha observado principalmente en pacientes con trastornos del sueño, como quienes sufren de insomnio, trabajan de noche o tienen rotación de turnos”, subrayó.

En cuanto al de invierno, que inició hoy, el universitario reconoció que aún se desconoce si tiene alguna implicación directa sobre la calidad del sueño y la sensación de bienestar durante el día. Además, concluyó, en esta época del año recibimos menor exposición a la luz y disminuye la temperatura ambiental, lo que puede afectar nuestro estado de ánimo y descanso.

En la Clínica participan, además, Rafael Santana Miranda, responsable médico, en la sede Hospital General de México, y Mauricio Ruiz Morales, responsable del proyecto, en la sede Ciudad Universitaria.

Puebl@Media
Ciudad de México
Lunes 31 de octubre de 2016.


Reducir unos kilos aminora la prevalencia de componentes del síndrome metabólico y mejora el perfil general del paciente, agregó

En México, 44 millones de personas padecen sobrepeso y obesidad. En este escenario, hasta una pequeña disminución del peso corporal (cinco por ciento) previene el desarrollo de la diabetes mellitus, aminora la prevalencia de componentes del síndrome metabólico y mejora el perfil general del paciente.

“Ello reduce la probabilidad de enfermedades cardiovasculares”, subrayó Paola Vázquez Cárdenas, académica de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.

Al impartir la charla Implicaciones clínicas y nutricionales del tratamiento quirúrgico de la obesidad severa. Retos y oportunidades en investigación y aplicaciones tecnológicas, en el Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico (CCADET), la especialista explicó que la condición referida es descrita como una acumulación anormal excesiva de tejido adiposo.

Esto representa un riesgo crónico para la salud y suele achacarse a un balance energético positivo, es decir, cuando la ingesta supera el gasto en este renglón.

No obstante, añadió la experta, por años esto ha sido cuestionado pues no necesariamente un paciente excedido de kilos es desmesurado al alimentarse o tiene una actividad física mermada; en ello intervienen diferentes factores.

En cualquier caso, el exceso crónico de energía —calidad calórica de lo consumido, la dieta y el aporte de azúcares simples de grasas— lleva al organismo a una acumulación de triglicéridos, los cuales se almacenan en el adipocito que conforma el tejido adiposo, expuso la también investigadora en ciencias médicas de la Clínica de Obesidad del Hospital Manuel Gea González.

Hábitos

Clínicamente, existen pocos elementos para diagnosticar y definir a la obesidad. Sólo tenemos el índice de masa corporal y la relación peso/estatura, que describen de forma indirecta el grado de adiposidad de cada individuo, refirió la universitaria.

“La ingesta de energía está asociada a una mayor susceptibilidad en el renglón”, dijo.

La alimentación es un fenómeno complejo que involucra elementos culturales y sociales, además de estar determinada por factores psicológicos y conductuales que llevan al individuo a realizar ciertas elecciones de comestibles. Asimismo, existen componentes biológicos favorecedores del sobrepeso, como edad, sexo (las mujeres son más propensas) o etnicidad (ser mestizo mexicano también predispone).

Estrategias multidisciplinarias

En la Clínica de la Obesidad se trata el peso de los pacientes a fin de que éstos sean más saludables y tengan menos riesgo de comorbilidad y enfermedades metabólicas, detalló Vázquez Cárdenas.

Sin embargo, no todos los individuos responden igual a las diferentes estrategias terapéuticas, pues en su efectividad inciden varios factores metabólicos, tipos de dieta, particularidades conductuales, mecanismos de hambre y saciedad, predisposición al cambio y regulación del sistema nervioso central, entre otros aspectos.

“Por esta razón, hoy el modelo propuesto para el manejo de la obesidad es multidisciplinario y se centra en las necesidades de cada quien. Así, nutriólogos clínicos, cirujanos, endocrinólogos, psicólogos, psiquiatras y médicos especialistas en deportes colaboran para adaptar rutinas que incrementen el gasto energético y determinar candidatos a una cirugía de bypass (que disminuye y restringe la absorción alimentaria)”, concluyó.

Puebl@Media
Ciudad de México
Viernes 16 de septiembre de 2016.

La Comisión Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud publicó eso resultados
 
La BUAP se colocó en el segundo lugar por número de médicos pasantes aceptados en el Programa Nacional de Servicio Social en el Sistema Nacional de Salud, de entre 49 instituciones de educación superior del país, públicas y privadas, que postularon a los mejores promedios de entre sus egresados de la Licenciatura en Medicina.

El director de la Facultad de Medicina de la BUAP, Jaime Meneses Guerra, manifestó su satisfacción por este resultado que refleja la calidad educativa de la Máxima Casa de Estudios en Puebla, pues de los primeros 20 promedios, diez corresponden a egresados de esa unidad académica, de un total de 230 médicos pasantes aceptados en el programa.

Se trata de la convocatoria de la Comisión Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud, para la realización del servicio social, en la modalidad de investigación, en el Programa Nacional de Servicio Social en el Sistema Nacional de Salud, generación agosto 2015, cuyo objetivo es incrementar el número de egresados dedicados a la investigación y difusión del conocimiento.

Los directores de escuelas y facultades de Medicina del país postulan a los mejores promedios de entre sus egresados, cuyos tutores además hayan sido académicos del Sistema Nacional de Investigadores (SNI). En este año, la BUAP promovió a 15 médicos pasantes, con promedios por arriba de 9.  Todos fueron aceptados y se suman a un total de 230 que ya están trabajando en diferentes sedes y centros de investigación del país.  Uno de los objetivos del programa es consolidar los conocimientos sobre metodología de la investigación en salud, a través de la práctica científica con un investigador reconocido, quien funge como tutor durante el año de servicio social.

De acuerdo con los resultados de la convocatoria citada, la Máxima Casa de Estudios en Puebla se ubicó en el segundo lugar, de entre 49 instituciones de educación superior del país, con un total de 15 egresados de la Licenciatura de Medicina aceptados en el programa. Esta posición la comparte con el Instituto Politécnico Nacional.

Los 15 médicos pasantes de la BUAP, incorporados al programa enfocado a la investigación en salud, concluirán su servicio social el 31 de julio de 2016.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Miércoles 5 de agosto de 2015.

La Construcción del nuevo Edificio Multiaulas aporta valor educativo a los alumnos del Área de la Salud

La Facultad de Medicina de la BUAP logró la reacreditación de la Licenciatura en Medicina, por parte del Consejo Mexicano para la Acreditación de la Educación Médica (COMAEM), lo que confirma la calidad educativa de sus planes y programas de estudio, en la formación de mejores estudiantes y profesionistas.

Para mantener los estándares de calidad, los esfuerzos institucionales se han orientado a la mejora continua de la infraestructura física y educativa de escuelas, facultades e institutos. En la dirección de la Facultad de Medicina se lleva a cabo la construcción de obras de gran envergadura: la Torre de Laboratorios para el nivel básico, que será de siete pisos y abarca todas las asignaturas del plan de estudios, además de un nuevo Edificio Multiaulas que incrementará los espacios físicos disponibles, para atender la matrícula de esa unidad académica y de otras que conforman el Área de la Salud.

Al respecto, Jaime Meneses Guerra, director de la Facultad de Medicina de la BUAP, señaló que “el proceso de acreditación es una responsabilidad en materia de educación superior, sobre todo cuando se trata de la formación de recursos humanos en el área de la salud, lo cual está orientado en el Sistema Nacional de Evaluación de la Calidad de la Educación Superior y en el Plan de Desarrollo Institucional, 2013- 2017”.

Como organismo acreditador, el COMAEM tiene el objetivo de organizar, planear, aplicar y evaluar los programas de educación superior en Medicina, que existen en el país, con base en criterios y estándares de calidad, así como en procedimientos establecidos en el Sistema Nacional de Acreditación.

El instrumento de evaluación utilizado por este organismo acreditador está dividido en siete indicadores: la formación de alumnos, normatividad institucional, planta académica, plan de estudios, seguimiento de egresados, infraestructura y gestión y vinculación con la sociedad.

“A través del análisis de estos apartados y sus indicadores, los evaluadores realizaron una revisión muy puntual, para garantizar que desde el ingreso, y durante su formación en los diferentes niveles que integran el plan de estudios, los alumnos adquieran las competencias y habilidades para ser buenos profesionistas en el área médica”, refirió Jaime Meneses Guerra.

Hoy, al lograr la reacreditación del plan de estudios de la Licenciatura en Medicina, por parte del COMAEM, “se da respuesta a objetivos del Plan de Desarrollo Institucional, 2013-2017 y se garantiza a estudiantes y profesores que las gestiones y acciones realizadas son de calidad; además, se certifica que se están formando profesionistas con todas las habilidades y aptitudes que necesitan para ser competitivos e insertarse con éxito en la vida laboral”.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Lunes 02 de marzo de 2015.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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