La novena y última novela de Enrique Serna, El vendedor de silencio, remite, a lo largo de 488 páginas, a reconocer al pequeño Denegri que cada lector lleva dentro: a través de “un panorama de cómo es la vida y cómo podemos ser nosotros si en determinadas circunstancias nos dejamos llevar por la marea de la conveniencia o de la corrupción”. Afirma el escritor mexicano, Premio Mazatlán de Literatura, en 2000, y Premio de Narrativa Colima, en 2004.

          El edificio Arronte de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP acogió al prestigiado escritor en la presentación de su última novela, El vendedor de silencio, publicada por Alfaguara, donde se dieron cita un público mayoritariamente estudiantil, pero también académicos y periodistas.

          El evento fue presidido por el director de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), Ángel Xolocotzi Yáñez, quien realizó una reflexión sobre la obra de Serna, a partir de los postulados de Platón sobre el lenguaje y relacionó a Denegri con lo más negro del periodismo en este país.

          Afirmó que la novela “deja ver la totalidad más allá de la particularidad del personaje”, a partir de la descripción de diversas etapas de la vida en el México que va de la postrevolución a la época contemporánea, gracias a la correspondencia que se plantea entre la macro historia de las épocas mexicanas y la micro historia de las vivencias de periodistas.

          El vendedor de silencio es una novela histórica que no trabaja con la verdad, sino con la verosimilitud, en un intento del autor por resucitar al famoso reportero estrella del diario Excélsior, Carlos Denegri (1910-1970), considerado el líder de opinión más influyente de México a mediados del siglo XX, y el mejor y más vil de los reporteros que estuvo presente en la vida pública, desde el sexenio de Ávila Camacho hasta el de Díaz Ordaz.

          La novela, resultado de cinco años de investigación y tres de redacción, describe el proceso vivencial del personaje: “su paso del idealismo, en sus inicios de periodista entusiasta, al pragmatismo, y de aquí al cinismo, para finalmente convertirse en el canalla que es en el tiempo presente de la novela, de 1967 a 1970, que es cuando muere”, refirió el autor.

          El también cuentista y ensayista describió sus obras como sátiras sentimentales, y compartió que la idea de escribir sobre Denegri surgió hace 25 años, al darse cuenta de la leyenda existente en torno a este personaje, “estaba pidiendo a gritos una novela”.

          A lo largo de su carrera, Serna ha publicado otras novelas históricas como El seductor de la patria (Premio Mazatlán de Literatura en 2000) -obra que relaciona con El vendedor de silencio debido a las temáticas que aborda- y Ángeles del abismo (Premio de Narrativa Colima en 2004). Otros de sus títulos son Señorita México, Uno soñaba que era rey, El miedo a los animales, Fruta verde, La sangre erguida (Premio Antonin Artaud) y La doble vida de Jesús.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Jueves 7 de noviembre de 2019.


Aunque el colonialismo formalmente desapareció, la colonialidad la llevamos a cuesta: está presente cuando juzgamos como mejor lo que venga de Europa o Estados Unidos, apunta el investigador de la FFyL
 

Decolonialidad, según José Ramón Fabelo Corzo, es una referencia crítica para superar el complejo de inferioridad que atañe, sobre todo, a los países latinoamericanos. Tal concepto es una nueva mirada hacia uno mismo, nuestros saberes y el mundo, reencauzando la relación con el “otro” bajo nuevos enfoques: una verdadera revolución cultural para un futuro mejor. Esto adquiere sentido, afirma el investigador, porque “aunque formalmente el colonialismo ha desaparecido, la colonialidad la llevamos a cuesta: está presente cuando juzgamos como mejor todo lo que venga de Europa o los Estados Unidos”.

         Para el académico de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), fundador y coordinador de la Maestría en Estética y Arte, solo puede alcanzarse una decolonialidad plena siempre y cuando haya una independencia económica y política de los países, lo cual, lejos de un aislamiento o fundamentalismo, propicia un diálogo entre naciones iguales y soberanas.

         “Ser consciente que nadie es inferior o superior a otro y que el saber colectivo es el conjunto de conocimientos de todos, por lo que todos poseen un valor de dignidad que debe ser respetado, nunca menospreciado. El mundo es un universo de miradas”, expresa.

           A propósito de este tema, en la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP, su centro de trabajo, conversamos con él.

-La colonialidad es una derivación cultural del colonialismo histórico que vivieron y en parte aún viven los pueblos latinoamericanos y otros pueblos. Es una suerte de mirada discriminatoria que hace que un ser humano (viejo o nuevo colonizador) se vea como superior a otro (colonizado o excolonizado), que la cultura del primero se asuma como mejor que la del segundo. ¿Sigue siendo esto una realidad para los pueblos conquistados o colonizados del planeta?

─La relación asimétrica y de desigualdad que entraña el colonialismo se traslada automáticamente a los imaginarios, a la subjetividad, a la manera en que se ve el mundo; se hereda y sigue prevaleciendo aun cuando formalmente el colonialismo haya desaparecido. La colonialidad la llevamos a cuesta día a día, está presente cuando juzgamos como mejor todo lo que venga de Europa o los Estados Unidos, por el simple hecho de venir de allí, cuando solo reconocemos como válidos o superiores sus conocimientos, cuando los asumimos como modelo en todo, aun cuando ellos mismos no hayan podido diseñarse un estilo de vida que sea universalizable y compatible con el sostenimiento a largo plazo de la vida misma. Esa es la colonialidad que cargamos. Lo peor es que, en la mayoría de las ocasiones, no nos percatamos de que lo hacemos.

-¿Cómo encaja el concepto de decolonialidad en todo esto?

─La decolonialidad busca ser una nueva mirada crítica sobre esa situación, hacer conciencia de ella, estimular su superación, crear alternativas para dejar atrás ese complejo de inferioridad que la colonialidad entraña. Presupone una nueva mirada de nosotros mismos, de nuestros saberes, del mundo. La decolonialidad exige un ajuste de cuentas con nuestra propia conciencia, desaprender muchas cosas y aprenderlas de un nuevo modo; cambiar en muchos sentidos nuestra actitud hacia otros seres humanos, el trabajo, la academia, la política, el arte y los productos culturales. La decolonialidad apunta a una verdadera revolución cultural que, aunque se avizora aún muy lejos, aparece ya en el horizonte como posibilidad y necesidad de un futuro mejor para la humanidad.

           De acuerdo con Fabelo Corzo, el concepto de decolonialidad puede comprenderse en cuatro dimensiones: el ser, el saber, el valer y el hacer. Ello significa aportar lo necesario para desterrar la imagen de una humanidad disminuida para aquellos que no son europeos o norteamericanos. Implica revalorar y rescatar su sabiduría, sus valores, sus maneras de hacer las cosas. Otorgarles un lugar digno en el concierto universal de lo humano. Asumir las diferencias de muchos como riqueza de todos y no como signos que distinguen la calidad humana de sus portadores.

            Este es el objeto de estudio del también director de la Colección La Fuente, docente de los cursos de pregrado y posgrado de la FFyL, quien inició en 1981 el estudio de los valores (axiología) en La Universidad Estatal de Moscú, donde obtuvo el título de doctor en Filosofía con la tesis El reflejo valorativo de la realidad y su papel en la actividad cognoscitiva y práctica, la cual en 1989 se editó como libro: Práctica, conocimiento y valoración. En 2001, Fabelo Corzo publicó Los valores y desafíos actuales, el cual ha tenido varias reediciones.

            Desde hace 10 años se ha dedicado al estudio de la decolonialidad, concepto que deriva de colonialidad, el cual fue introducido por el peruano Aníbal Quijano en 1992; más tarde, en los marcos del proyecto colectivo internacional Modernidad/Colonialidad y como aportación específica de Walter Mignolo, se creó el de decolonialidad.

            A partir de este bagaje teórico, el investigador de origen cubano ha estudiado el pensamiento latinoamericano desde una mirada crítica, en la cual la defensa del ser humano y su cultura se anteponen para preservar cosmovisiones diferentes, hoy en peligro de desaparecer por la manipulación que de ellas hacen las culturas hegemónicas. Su labor busca crear la conciencia teórica y las actitudes prácticas que favorezcan el reclamo justo del lugar que les pertenece a todas las culturas en el sistema universal de valores.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Domingo 24 de febrero de 2019.


La violencia hacia las mujeres es un problema creciente en los últimos 11 años, con 7.5 feminicidios diarios en México. Pese a su visibilidad, se necesitan propuestas interdisciplinarias para su atención y erradicación, ya que se trata de un tema multifactorial, coincidieron especialistas en la mesa redonda Género y Cultura, del Segundo Encuentro Internacional de Educación, Historia, Literatura-Lengua y Filosofía, organizado por la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la BUAP.

          En su intervención, Luz Mariel Flores, alumna de la FFyL, refirió que el feminicidio es resultado de una constitucionalidad frágil y falta de valor hacia el cuerpo de una mujer, visto como objeto de satisfacción y desecho. “Algo de poco valor; seres superfluos que pueden ser arrojados y desechados en barrancas y basureros, mutilados o incluso descuartizados”.

          El feminicidio es un asunto que requiere atención desde diversos frentes, uno de ellos es la academia para generar propuestas interdisciplinarias que permitan un cambio cultural y moral, sin la repetición de discursos machistas, dijo.

           “La naturalización de la violencia nos inmoviliza, por lo que no tomamos conciencia del tema y, por ende, no actuamos. Sin embargo, la naturalización también mata”, sentenció Elva Rivera Gómez, investigadora del Colegio de Historia y de la Maestría en Educación Superior de la FFyL, quien señaló la falta de personal capacitado para atender las denuncias presentadas ante las autoridades.

           Por su parte, Josefina Manjarrez Rosas, también investigadora en esta unidad académica, la violencia hacia la mujer traspasa fronteras. En el caso de las migraciones del centro y sur del continente americano hacia Estados Unidos, seis de cada 10 mujeres sufrieron acoso o abuso sexual durante su trayecto. Por consiguiente, la migrante está expuesta a embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual, puesto que el 28 por ciento dijo haber tenido relaciones sexuales a cambio de algún servicio. “Siendo mujer corremos más riesgo y necesitamos a un hombre que nos ayude para poder cruzar, puesto que la migración es una opción para mejorar nuestras condiciones de vida”, citó la académica al leer un testimonial.

           A este problema se suma la falta de atención médica y el acceso a instancias de salud durante su trayecto. Por ello, “al ser conscientes de los riesgos han echado mano de estrategias, como tomar anticonceptivos, vestirse de hombres y tomar rutas menos peligrosas”, expuso Manjarrez Rosas.

           En esta mesa igualmente participaron Rosa María Grillo, de la Universidad de Salerno, y Elva Rivera Gómez, con las ponencias “Descubriendo mujeres en la historia de América” y “La cultura patriarcal de la violencia de género contra las mujeres en México”, respectivamente.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Miércoles 21 noviembre 2018.


La UNAM le rendirá un homenaje póstumo en su casa, la Facultad de Filosofía y Letras

Distinguido universitario, egresado de la UNAM, profesor de literatura eslava en la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) y coordinador de Extensión Universitaria de la misma entidad, Sergio Pitol falleció hoy a pocos días de haber cumplido 85 años de edad.

“Su obra narrativa, ensayística es muy extensa, pero sobre todo es original, única, onírica y universal: muy Pitol”, explicó Anamari Gomís, académica de la FFyL, pero ante todo su amiga, compañera, admiradora desde que se conocieron dando clases ambos en aquella facultad, en la década de los 80.

“Nos llenó de voces literarias que trajo de sus 28 años de destierro como miembro del Servicio Exterior Mexicano en París, Varsovia, Budapest y Moscú”, apuntó Anamari con nostalgia por el amigo que ya no está.

Tradujo a los grandes de la literatura europea, como a sus favoritos: Tolstoi o Gogol, pero también fue ferviente admirador de la Familia Burrón, de Gabriel Vargas, del trabajo de Carlos Monsiváis.

“Su obra se distingue por su ‘humor no mexicano’, también traído de las tierras en donde hizo una intensa labor de difusión cultural de su país del que, a pesar de la distancia, jamás se alejó. En Desfile de Amor (1985) aparecen personajes muy divertidos de la cultura fantástica de este país, al que observó desde dentro también”.

Su infancia fue difícil. Quedó huérfano a los cinco años, después de ver ahogarse a su madre en el Río Atoyac, en Puebla, su tierra natal, cuando su hermano lo tomó de la mano y le dijo “a ver ahora con quién nos van a regalar”, pero para su fortuna su abuela materna no sólo lo recibió, sino que le inculcó el amor a las letras.

“Todo en su vida fue literatura", dijo Gomís. En su prolífica trayectoria de diversas vertientes, sus ensayos, únicos por su originalidad narrativa, hablan sobre literatura, pero se convierten en literatura en sí mismos.

Prologó gran parte de su propia obra, publicada por el Fondo de Cultura Económica, y traducida en más de 15 idiomas, en donde explica con enorme generosidad y humanidad cómo resolvía técnicamente sus novelas, y al mismo tiempo, de manera soterrada, realizó su autobiografía”.

Dicen por ahí que “vivió perpetuamente en fuga”: estudiante en Roma, traductor en Pekín y en Barcelona, profesor universitario en Xalapa y en Bristol, y diplomático. Colaboró en la Revista de la Universidad, Estaciones, Revista de Bellas Artes y La palabra y el Hombre; en los suplementos México en la Cultura, La Cultura en México, entre otros.

Sergio Pitol obtuvo prácticamente todos los premios literarios nacionales e internacionales. “Pudo y debió haber sido Nobel”, apuntó Gomís, pero se llevó el Cervantes (2005), el reconocimiento más importante en lengua española; el Nacional de Ciencias y Artes (1993); el Xavier Villaurrutia (1981) y el Juan Rulfo (1999), tan sólo por mencionar algunos, que lo distinguieron como un grande de la literatura mexicana.

Errante como le gustó vivir gran parte de su vida, radicó varios años en Xalapa, en donde también desarrollo su faceta académica y donó su biblioteca personal.

La UAM (1998) y la Universidad Veracruzana (2003) le otorgaron sendos honoris causa por enriquecer el legado literario hispánico y por acercar a los jóvenes a los grandes autores clásicos con traducciones de extraordinaria manufactura.

Endeble de salud desde pequeño, contrajo un paludismo que lo obligó al encierro, entregado a la lectura de los grandes como Verne, Stevenson, Faulkner o Dickens. “Hacía varios años que ya no estaba con nosotros, ya ni sabía quién era Sergio Pitol”, rememoró con tristeza Anamari Gomís: una enfermedad neurodegenerativa lo sumió en el silencio tan doloroso para una de las mentes literarias más brillantes que ha dado este país.

Juegos Florales (1985) es la novela que recomienda la académica de la UNAM para iniciarse en Pitol. Pero todas por su originalidad, humor y destreza narrativa merecen ser leídas y estudiadas. El desfile del amor (1984), El arte de la fuga (1996), en evocación a la obra de Bach o sus ensayos sobre literatura. La obra de un autor se perpetua cuando se sigue leyendo y disfrutando.

La UNAM le rendirá un homenaje póstumo en su casa, la Facultad de Filosofía y Letras, con la presencia, además, de Anamari Gomís y de Luz Fernández de Alba.

Puebl@Media
Ciudad de México
Jueves 12 de abril de 2018.


•    Tres diseñadores de la Facultad de Arquitectura y un egresado de la Facultad de Filosofía y Letras reunieron sus conocimientos para lograr un conjunto de vasos y platos inspirados en el México antiguo

•    Las piezas están diseñadas a partir de números sagrados y son fruto de un análisis profundo de las formas y elementos de la época

Un grupo de universitarios creó un conjunto de platos y vasos siguiendo el diseño del servicio que utilizaba en la mesa el gran tlatoani Moctezuma, hacia el año 1521.

Paola González y Agustín Robledo, alumnos del Centro de Investigación y Diseño Industrial (CIDI) de la Facultad de Arquitectura (FA), y Rodrigo Llanes, egresado de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), coordinados por Luis Equihua, investigador del CIDI, son los autores de estas piezas, diseñadas a partir de números sagrados, que corresponden a un análisis profundo de las formas y elementos de la época.

Al elegir los materiales con los que está manufacturada (obsidiana, basalto, cerámica y madera) se revaloraron las técnicas artesanales con que fueron elaborados los utensilios de Moctezuma.

La idea surgió cuando Llanes, también chef, estudiaba la licenciatura en Historia en la FFyL. La tesis con la que se tituló: “Conquista a la carta”, es un estudio sobre la forma en que los españoles se alimentaban durante ese periodo histórico de México. Obtener comida, aseguró, fue parte indisoluble de ese proceso.

Un capítulo describe el ritual que hacía la nobleza mexica cuando Moctezuma se disponía a comer, lo que sorprendió a los conquistadores. Lo consignan tanto Bernal Díaz del Castillo en la “Historia verdadera de la conquista de la Nueva España”, como Hernán Cortés, en las “Cartas de relación”.

Mientras el huey tlatoani permanecía sentado en su estera del palacio, los hijos de la nobleza nahua le mostraban 300 platillos, con 30 guisados distintos, montados sobre un brasero para que no se enfriaran. De entre ellos, señalaba con una varita el de su apetencia; una vez elegido su alimento, le lavaban las manos y empezaba a comer, lo que siempre hacía en soledad.

Desde la perspectiva de Llanes, era importante rescatar ese ritual gastronómico, cuyo aspecto relevante era la vajilla, pues los objetos representaban aspectos decisivos de la tradición mesoamericana.

Más tarde, el chef-historiador se enteró que Luis Equihua estudiaba los soportes gastronómicos, entonces lo contactó para exponerle el proyecto, que se desarrolló durante año y medio.

En ese periodo, Agustín Robledo y Paola González trabajaron en conjunto para analizar formas, figuras y conceptos artísticos y religiosos del mundo azteca. “Las piezas están diseñadas a partir de números sagrados; todo corresponde a un análisis profundo de las formas y elementos de ese entonces”, comentó Robledo.

En opinión de Luis Equihua, la investigación académica permitió analizar los objetos de la época y fusionar elementos contemporáneos para obtener un resultado capaz de emocionar a los comensales del siglo XXI; además, se exploraron nuevos materiales que no habían sido considerados, como el basalto y la obsidiana. La vajilla, dijo, resultó un hito y detonó otros procesos, como abrir mercados a los artesanos.

Es una vajilla suntuosa que rescata el protocolo de Moctezuma. A veces el ritual de la comida era público, y antes de disponerse a comer el huey tlatoani tomaba granos de maíz de los distintos colores y variedades mesoamericanas, los arrojaba a los cuatro puntos cardinales y al cielo para que en el Anáhuac siempre hubiera alimentos, concluyó Llanes.

La vajilla es utilizada por el Colectivo de Chefs, que labora en un restaurante ubicado en la colonia Roma de la Ciudad de México.

Puebl@Media
Ciudad de México
Domingo 24 diciembre 2017.


A finales de siglo, Puebla se convertirá en un enorme desierto, revela estudio

•    En México la mitad del territorio presenta sequía en diferente grado, dijo José Luis Luna Montoya, del Laboratorio de Suelos del Colegio de Geografía de la FFyL
•    Para detener y revertir la degradación de la tierra es necesario regresar a técnicas tradicionales de agricultura, no usar fertilizantes químicos y descansar al suelo entre siembras
•    Hoy, 17 de junio, se conmemora el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía

Sin cobertura vegetal no hay vida. Con suelos erosionados las plantas no crecen y los alimentos no se producen. Los ecosistemas se afectan, a veces hasta un punto de no retorno, afirmó José Luis Luna Montoya, titular del Laboratorio de Suelos del Colegio de Geografía, de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la UNAM.

En el mundo vivimos una situación crítica, añadió, ya que entre 70 y 75 por ciento de los suelos del planeta padecen algún grado de desertificación. “Esto significa que la tercera parte de la corteza terrestre es desierto y semidesierto”, enfatizó.

En México, 75 por ciento del suelo se cataloga en tres categorías: frágil (potencialmente en riesgo de perderse), árido o semiárido; esto implica que el 50 por ciento del territorio presenta sequía en diferente grado. Actualmente, 450 municipios de 19 estados sufren por ese fenómeno; los más afectados son Oaxaca, Sonora, Chihuahua y Zacatecas, subrayó.

A propósito del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, que se celebra hoy, 17 de junio como una forma de crear conciencia acerca de este problema emergente, Luna Montoya expuso que, de 1950 a la fecha, el fenómeno de la desertificación crece 30 a 35 veces más rápido de lo que lo hizo históricamente en siglos anteriores.

Éste es un indicador tan importante como el de la contaminación ambiental. “Lo que hoy se tiene es pérdida de suelos agrícolas por la desertificación, que ocurre por la degradación del suelo (la pérdida de materia orgánica y de nutrientes) y la falta de agua, pues sin ésta no hay agricultura”, resaltó.

Fenómenos relacionados

Desertificación es el proceso de crecimiento de las zonas áridas y semiáridas por efecto de la actividad humana, explicó. En tanto, el fenómeno de desertización es el crecimiento, avance y movimiento natural de los desiertos.

Sequía es un periodo en el que prevalece la falta de precipitaciones, es decir, la ausencia de lluvia se prolonga y se generan condiciones de escasez de agua en una zona. Se presenta predominantemente en regiones templadas, áridas y semiáridas. “Es un fenómeno cíclico en todo el mundo. Actualmente, con los procesos ambientales provocados por la actividad humana, las sequías se han modificado y tienden a ser más frecuentes e intensas”, precisó Luna Montoya.

La pérdida de cobertura vegetal original de los ecosistemas es detonante de una sequía. “La modificación original del uso suelo la provoca, y en esto interviene el crecimiento de las zonas urbanas, la ganadería y la agricultura”.

Sequía y desertificación se identifican por separado, pero una lleva a la otra. Si hay más zonas áridas (donde la evaporación excede a la precipitación), evidentemente habrá más sequía, y esto va creciendo por el fenómeno de la desertificación. “Hoy existen más zonas áridas y semiáridas en el planeta”.

Entre los factores que inciden en la desertificación están la pobreza, la deforestación, las prácticas agrícolas inadecuadas y el sobrepastoreo (uso excesivo del suelo para ganadería).

Mil millones de personas en zona de riesgo

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) señala que mil millones de personas se localizan en zonas de riesgo, áreas que están en proceso de transición, con suelos con algún grado de erosión. “Están repartidas en poco más de 100 países. El común denominador de estas comunidades es que son pobres y padecen falta de alimento”, destacó el investigador.

Si el suelo es pobre, la gente que lo pisa será pobre; si no tiene los suficientes nutrientes para la práctica agrícola, por ejemplo, la población tendrá problemas de alimentación, y eso derivará en desnutrición y migración.

La desertificación provoca movimientos humanos importantes, lo ha hecho históricamente y ahora hay una crisis al respecto. “El empleo de maquinaria pesada, la utilización excesiva de fertilizantes y el uso intensivo del suelo (para cuatro cosechas anuales) lo erosionan, lo estresan, se desgasta y eso provoca que sea cada vez menos productivo”, abundó.

El geógrafo expuso que entre los años 2000 y 2015, el número de migrantes por desertificación aumentó de 173 a 244 millones de personas en el mundo.

Restauración

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) propone neutralizar la desertificación a través de métodos ancestrales milenarios. La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible establece que hay que detener y revertir ese proceso, “todavía estamos a tiempo, no ha llegado el punto de no retorno”, afirmó Luna Montoya.

Se pretende lograrlo con técnicas tradicionales de agricultura, regresar al conocimiento de cada región y a modelos de menor producción, replicados en un gran número de personas.

Esto implica no usar fertilizantes químicos, sino abonos naturales (heces de animales y hojarasca vegetal), y para nutrir la parte mineral hay que descansar al suelo entre siembras. Debe haber un cambio de paradigma de la civilización moderna, finalizó.

Puebla se convertirá en desierto, revela estudio gubernamental

La disminución de la lluvia y el aumento gradual de la temperatura modificarán la distribución de zonas en el estado, por lo que se prevé que en de 2075 a 2099 casi una quinta parte del territorio estatal será desierto, reveló un informe sobre la Actualización de escenarios del Cambio Climático, elaborado por el Gobierno del Estado como parte de las estrategias de mitigación y adaptación.

Mientras que en un futuro lejano la precipitación pluvial acumulada anualmente para Puebla disminuirá 143.2 milímetros cúbicos (14.6 por ciento menos), la temperatura pasará de 17.6 grados centígrados en promedio actualmente a 22.2 en un escenario crítico para finales de siglo.

El impacto negativo del cambio climático será severo en los bosques mesófilos de montaña y en los bosques templados, según señala la Actualización de escenarios del Cambio Climático.

El escenario crítico, de tres posibles, dice que la distribución de las zonas en el estado de Puebla cambiará significativamente en el futuro lejano (2075-2099), ya que las zonas áridas aumentarán al 54.41 por ciento; el desierto crecerá al 18.81 ciento, las zonas húmedas de estepa y sabana se reducirán al 8.88 por ciento y los bosques mesófilos de montaña también disminuirán al 5.68 por ciento, mientras que desaparecerán las zonas perhúmedas de grandes bosques.

Durante el periodo 1961-2000 el desierto en el estado solamente ocupa el 0.68 por ciento del área y se encuentra en una región al sur, mientras que las zonas áridas representan el 46.75 por ciento en la región de Libres-Oriental, las húmedas de estepa y sabana son el 23.04 por ciento en el altiplano, las húmedas de bosques claros son el 14.31 por ciento en la Sierra Norte, en las faldas de los volcanes y en la Sierra Madre Oriental.

Asimismo, las aéreas de zona húmedas de grandes bosques son el 14.28 por ciento y se localizan en la Sierra Norte, en las partes altas de los volcanes y en la Sierra Madre Oriental, las zonas perhúmedas son ahora 0.95 por ciento y abarca pequeñas regiones en la Sierra Norte, al Oriente y al Poniente del Estado, que en un escario crítico desaparecen.

El informe destaca que para generar la información necesaria para conocer la situación y los potenciales riesgos a los que la población estará expuesta por efectos del cambio climático global, se analizaron los datos históricos de estaciones climatológicas de tendencias de temperatura y precipitación pluvial y se generaron escenarios regionales para un futuro lejano y cercano.

Puebl@Media
el Sol de Puebla
Ciudad de México
Sábado 17 de junio de 2017.


Con un cuidadoso trabajo de restauración, la BUAP recuperó “La Casa del Pueblo”, inmueble domiciliado en la calle Juan de Palafox y Mendoza, número 237, del Centro Histórico, para convertirlo en un espacio adecuado para la academia. Dicho edificio, antes sede del Partido Comunista de México, es ahora el recinto de los posgrados de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL).

Durante su inauguración, el rector Alfonso Esparza Ortiz celebró los trabajos de recuperación de este edificio de tres siglos de historia, los cuales se realizaron bajo principios arquitectónicos que permiten observar expresiones artísticas del periodo novohispano, así como vestigios decorativos de diversas épocas, que van desde su fundación hasta el presente, como la pintura tapiz del siglo XIX que se encuentra en el aula de la planta alta, que será el espacio para los exámenes de grado.

“Considero que una de las mejores maneras de aprovechar este tipo de inmuebles es convertirlos en recintos del saber, donde concurra la docencia y la investigación y sigamos formando especialistas y académicos de alto nivel”, expresó el rector de la BUAP, tras cortar el listón inaugural, acompañado del titular de la Dirección de Infraestructura Educativa, Jorge Rodríguez y Morgado, y el director de la FFyL, Ángel Xolocotzi Yáñez.

“La Casa del Pueblo”, inmueble que desde 2001 forma parte del patrimonio arquitectónico de la BUAP, es un edificio catalogado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia. Sus dos niveles fueron confiados a la FFyL, por ser referente en estudios humanísticos en la región, y se destinarán a siete de los ocho posgrados de esta unidad académica, todos inscritos en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) del Conacyt, uno con competencia internacional: la Maestría en Estética y Arte.

Desde su fundación, hace 50 años, la FFyL ha fungido como un albergue para el trabajo humanístico. Es la unidad académica de la BUAP con el mayor número de cuerpos académicos consolidados; de sus profesores de tiempo completo, casi el 50 por ciento son miembros del Sistema Nacional de Investigadores. Por año, publican alrededor de 15 libros y realizan en promedio 150 eventos académicos. “Todo lo anterior demuestra nuestro compromiso con la BUAP y las humanidades”, expresó Xolocotzi Yáñez.

Con la entrega de este edificio, expresó el rector de la BUAP, “cumplo el compromiso que asumí con la facultad para asegurar espacios suficientes y adecuados. Además, reitero el interés de mi gestión por fortalecer el quehacer académico”.

Gracias a ello, alrededor de 270 estudiantes y sus profesores cuentan con mejores espacios. En sus dos patios, “La Casa del Pueblo” será testigo de procesos académicos que dan sustento y prestigio a la vida universitaria.

Tras destacar que dicho logro forma parte del apoyo que el rector Alfonso Esparza brinda al trabajo humanístico, Xolocotzi Yáñez subrayó que una institución como la BUAP se destaca frente a otras por su interés en respaldar la reflexión humanística y pensante, en lo que caracteriza a una verdadera universidad, lo intrínsecamente más humano: la poesía y la literatura, la filosofía, las artes y la educación.

“No es casual que en la Institución se sigan abriendo programas del ámbito de las humanidades, como el Doctorado en Filosofía Contemporánea y la Maestría en Artes: Inter y Transdisciplinariedad, aprobados por el Consejo Universitario en 2015 y 2016, respectivamente”, concluyó.

Puebl@Media
Pueblq, México
Domingo 2 de octubre de 2016.

Egresado de la BUAP estudiará doctorado en la Universidad de Illinois, en Urbana-Champaign, EU

Su persistencia y motivación por avanzar le permitieron ser uno de los pocos becarios del Programa Fulbright-García Robles. Tras más de dos años de intentarlo y pese a ser rechazado en un par de ocasiones, no desistió. David Carrillo Fuchs, egresado de la Maestría en Estética y Arte, de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la BUAP, fue admitido por la Universidad de Illinois, campus Urbana-Champaign, para estudiar el Doctorado en Comunicación y Medios, dotado de la prestigiada beca.

El Programa Fulbright-García Robles apoya a mexicanos y estadounidenses para que realicen estudios de posgrado, estancias de investigación, docencia y cursos de profesionalización en Estados Unidos y México, financiados por los gobiernos de ambos países y, en menor medida, con recursos de empresas y donativos de fundaciones privadas.

Al terminar la maestría en la BUAP, durante los 25 meses siguientes, el poblano aplicó sin éxito en diversas universidades estadounidenses, así como en distintos programas de becas. Su paciencia pudo más que el temor a ser rechazado por su edad –30 años-, que paradójicamente crecía de la mano de su interés por su objeto de estudio en el extranjero: las tecnologías y medios de comunicación, razón por la que en su momento ingresó al área de Arte y Tecnología del posgrado de la FFyL.

“Yo terminé la maestría en 2012, y durante ese año postulé a varias universidades, no me quedé en ninguna. En el siguiente año, hasta diciembre –pues en ese mes se envían las solicitudes- me hablaron del Fulbright y apliqué. En junio del 2014 me notificaron que fui aceptado. A partir de entonces realicé los trámites correspondientes”, relató.

Sólo era cuestión de seguir intentándolo…

En la búsqueda de una oportunidad, el oriundo de la Ciudad de México naturalmente desesperó al no ser aceptado, sobre todo por el factor edad, pues competía con aspirantes más jóvenes que él. Transcurría el tiempo y, por ende, su edad y preocupación. No obstante, “sólo fue cuestión de seguir intentándolo”.

Después de la prueba de resistencia, Carrillo Fuchs logró su meta: estudiar el Doctorado en Comunicación y Medios en Estados Unidos, para ello vivirá allá cerca de cinco años, con la ayuda de la beca y algunos subsidios por parte de la universidad norteamericana.

Para ser beneficiario del Programa Fulbright-García Robles, los aspirantes pasan por un competido concurso nacional en el que se consideran aspectos como la visión del interesado, es decir, la forma en la que aprovecharán dicho incentivo: claridad y precisión.

Él tiene muy claro su objetivo: averiguar cómo se relaciona la mente humana con los medios de comunicación –sobre todo los denominados nuevos medios o medios computarizados-, en relación con el arte. “Yo diría estética de los medios”, precisó.

Por las características de este tema decidió residir en Estados Unidos, pues en México, incluso en el país vecino, es muy difícil encontrar profesionales con este tipo de estudios, o al menos, con el punto de vista que Castillo Fuchs lo quiere abordar: desde las ciencias cognitivas y la psicolingüística, busca conocer cómo los medios citados afectan la sensibilidad de los seres humanos.

Desde sus estudios de licenciatura, el egresado de la BUAP confirmó su fascinación por los medios, particularmente los relacionados con las nuevas tecnologías. Aunque su carrera es Diseño Multimedia, el área de diseño no le agradó. No le bastó aplicar el conocimiento sobre éstos, prefirió generarlo, eligió “pensarlos” y se decidió por la FFyL.

Recientemente, con las cartas de recomendación que le sirvieron durante la selección, algunas firmadas por investigadores de la FFyL, como Alberto Carrillo Canán, quien fungió como su asesor en la maestría, Castillo Fuchs viajó al estado más poblado del medio oeste estadounidense para introducirse en una nueva experiencia, la cual, según sus propias palabras, le exigirá flexibilidad mental para conocer novedosos esquemas de pensamiento, además de hábito y disciplina en la lectura.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Jueves 27 de agosto de 2015.

Historia de cinco décadas se ha llevado a cabo gracias a una comunidad creciente, convencida de la vigencia de nuestras humanidades.

La Filosofía y la Literatura son dos de las principales fuentes del conocimiento en el mundo, que se han traducido incluso en corrientes políticas, de ahí la importancia de estas disciplinas en la consolidación de una universidad transformadora, afirmó René Valdiviezo Sandoval, titular de la Secretaría General de la BUAP, en la celebración del Memorial 50 años de la Fundación de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), 1965-2015.

En representación del rector Alfonso Esparza Ortiz, señaló que esta labor de tantos años ha discurrido por el camino de la innovación del conocimiento, mismo que aporta a la vida universitaria, social y humana.

“Esta historia de cinco décadas se ha llevado a cabo gracias a una comunidad creciente, convencida de la vigencia de nuestras humanidades. Ahora que esta facultad cumple una mitad de siglo de comenzar un proyecto de formación disciplinar, creemos que es importante reflexionar sobre la incidencia y pertinencia de estas carreras como agentes del cambio social”, refirió.

En el Paraninfo del Edificio Carolino, subrayó que la fundación de esta unidad académica -junto con la Facultad de Economía y poco después de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas- apuntaló el desarrollo de la universidad pública, pues sus primeras carreras: Letras, Filosofía, Historia y Psicología, atendían la formación de cuadros en dichas disciplinas.

Además, dio paso a la consolidación de otros centros educativos como las facultades de Psicología y Lenguas, así como el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades.

Por su parte, Alejandro Palma Castro, director de la FFyL, destacó que esta unidad académica se ha consolidado a través de sus programas educativos, que han dejado una huella indeleble en la sociedad, al igual que sus docentes.

De ahí la importancia de compartir su historia con la realización de este memorial, en el que se presentarán testimonios, documentos y mesas redondas con relación al desarrollo de la FFyL, trayectorias de vida profesional, publicaciones, programas educativos y formación académica.

Asimismo, Palma Castro indicó que durante el resto del año se efectuarán otras actividades académicas y culturales, para conmemorar las cinco décadas de enseñanza de las humanidades en la BUAP.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Miércoles 19 de agosto de 2015.

Esta situación se extiende a países de la región por los conflictos comunitarios, políticos y económicos

De México a Brasil, el mayor número de individuos forzados a moverse de su territorio pertenece a comunidades originarias, afirmó Katherine Isabel Herazo González, profesora de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM y primer lugar en el V Concurso de Tesis sobre América Latina y el Caribe 2013 —convocado por el Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) —, en la categoría Doctorado.

En su trabajo para obtener el grado, Los que huyeron (jataveletik). Representaciones sociales y derechos humanos de los indígenas desplazados, la universitaria argumenta que estos movimientos cambian a medida que las fuerzas sociales y los poderes hegemónicos y contrahegemónicos entran en tensión.

Esta situación se extiende a países de la región por los conflictos comunitarios, políticos y económicos. El fenómeno se empieza a presentar como una forma de ganar guerras internas, es decir, el desplazamiento se vuelve una estrategia político-militar.

Esto se puede ver en Chiapas, con el movimiento zapatista; en Nicaragua, con los miskitos; en Colombia, con los nasas y embera katios, o en Perú, con los ashánincas, cada uno asociado a un proceso sociopolítico, refirió la egresada del Programa de Posgrado en Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL).

También hay otras poblaciones desplazadas no indígenas; sin embargo, la investigación apuntó a este núcleo por ser, históricamente, el más vulnerable.

“A nivel micro, mi idea fue resaltar cómo se experimentan las garantías individuales en estas comunidades, qué tan vulnerables son y estudiar sus representaciones sociales en el rubro. Eso demostró por qué persiste el debate sobre su violación y vulneración”.

Trabajé con población tzotzil y tzeltal. En la primera, su lengua no tiene palabras para designar a los derechos humanos. Ése fue el primer dilema epistemológico, porque los conciben como algo lejano y venido de Occidente. Desde su cosmovisión, estos no sólo son construidos por la normatividad o regularización humana, sino que existen otros de índole consuetudinaria, basados en usos, costumbres y maneras de entender la realidad, explicó.

Esta noción se afianza en su afinidad política, como ejemplifica el grupo de la sociedad civil Las Abejas, que defiende su tierra, autonomía y territorio, pero pacíficamente. Al desplazarse, los elementos éticos y religiosos juegan un papel fundamental.

“Su estilo de cohesión y de vivir comunitariamente les permite generar redes de apoyo, muy importantes al moverse de sitio”.

Acerca del título de su tesis, la académica expuso que para estos pueblos chiapanecos el término desplazar no existe y quienes lo hacen son descritos como los que huyeron. “La forma de nombrar al mundo revela una particularidad al concebirlo; para ellos, quienes partieron fue por miedo, terror y hostigamiento”.

La investigación rescata la historia y voces de quienes se vieron obligados a abandonar su sitio y establece que los derechos humanos son un pilar por el cual luchar.

“Si alguien se desplaza no sólo pierde su tierra, sino su trama social e historia, lo que provoca una desestructuración de identidades. Además, para los indígenas la relación con su territorio es sagrada”.

El premio

Para Herazo, el reconocimiento implicó un trabajo tanto individual como colectivo, en el que intervinieron los profesores que la formaron y los desplazados que aportaron su testimonio.

Un premio de este tipo revela el interés de la Universidad por evidenciar realidades opresivas y denunciar situaciones injustas. En ese sentido es relevante dar foco a investigaciones que busquen la transformación social, dijo.

“En lo personal, es una satisfacción que se galardone a un esfuerzo de años, pues es un tema que abordé desde antes de la maestría y que continué en el doctorado”, concluyó.

Puebl@Media
Ciudad de México
Sábado 28 de febrero de 2015.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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