De manera simultánea se realizará el XXXIII Encuentro Nacional de Divulgación Científica, a la cual asisten los premios Nobel de Física, William D. Phillips y Samuel Chao Chung Ting

Al LXI Congreso Nacional de Física se prevé que asistan estudiantes de la Licenciatura en Física de las 32 universidades del país que la imparten, cuya matrícula nacional es de 7 mil 555 jóvenes.

Por tercera ocasión, la BUAP será sede del Congreso Nacional de Física, un foro anual que reúne a la comunidad científica de esta disciplina, para discutir problemas de frontera en los diversos campos del conocimiento. De manera simultánea tendrá lugar el XXXIII Encuentro Nacional de Divulgación Científica, con la presencia de los premios Nobel de Física, William D. Phillips, en 1997, y Samuel Chao Chung Ting, en 1976.

En su edición número 61, el Congreso Nacional de Física -del 8 al 12 de octubre, en el Complejo Cultural Universitario- reunirá a cerca de 2 mil participantes, alrededor de 30 sesiones simultáneas, más de 12 plenarias y mil trabajos en murales.

En rueda de prensa, Darío Núñez Zúñiga, del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, y Anabel Arrieta Ostos, presidente y vicepresidenta de la Sociedad Mexicana de Física, destacaron la trascendencia de este foro anual, así como el hecho de que la Máxima Casa de Estudios en Puebla sea la sede:

“Somos afortunados y es un honor que sea aquí, pues la BUAP ha sido reconocida por una revista estadounidense como la institución con investigación en Física del más alto nivel del país”, comentó Arrieta Ostos.

Por su parte, las directoras de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas y del Instituto de Física Luis Rivera Terrazas, de la BUAP, Martha Alicia Palomino Ovando y María Eugenia Mendoza Álvarez, recordaron la trascendencia e historia que tiene el citado congreso, que consta de pláticas plenarias impartidas por reconocidos investigadores, nacionales e internacionales, quienes abordan problemas de frontera en sus campos de conocimiento. Además, mesas redondas en las que se discute la política científica actual, entre otras actividades.    

Al LXI Congreso Nacional de Física se prevé que asistan estudiantes de la Licenciatura en Física de las 32 universidades del país que la imparten, cuya matrícula nacional es de 7 mil 555 jóvenes. Al Encuentro Nacional de Divulgación Científica –que se realizará en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, campus Puebla-, escolares de primaria, secundaria y preparatoria del estado, a quienes se les impartirán talleres sobre fenómenos e investigaciones en diversos campos de la física, con el fin de despertar su interés por esta disciplina.

En ambos foros, organizados por la Sociedad Mexicana de Física, participan la BUAP, el INAOE, el Tec de Monterrey, la UPAEP, la Iberoamericana y la UDLAP.

La Física se sitúa, de acuerdo con los académicos, entre las diez carreras mejor pagadas, con una matrícula en aumento y un bajo índice de desempleo.

Puebla Noticias
Ciudad de Puebla
Jueves 26 de abril de 2018.


Parte de la planta docente de la BUAP desde hace casi 15 años, Slaviša Djordjević, serbio por nacimiento y desde 2006 mexicano por naturalización, se ha distinguido por sus investigaciones en matemáticas básicas, específicamente en el análisis funcional. Por ello, desde 2012 forma parte del nivel III del Sistema Nacional de Investigadores y es responsable del Cuerpo Académico Análisis Matemático de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas de la BUAP.

La calidad de su trabajo le ha permitido dirigir un total de 14 tesis, tanto de licenciatura como de posgrado. De igual manera, ha impartido 98 conferencias en diferentes países y realizado 21 estancias de investigación en universidades de Asia, América y Europa.

Preguntar por su nacionalidad de origen a Slaviša Djordjević, catedrático de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas (FCFM) de la BUAP, no es una cuestión sencilla: “Yo estoy nacido en lo que ahora se llama Serbia, pero durante los últimos años se cambió muchas veces el nombre del país. Cuando nací era la República Federal Socialista Yugoslava; después, Serbia y Montenegro, y ahora es solo República Serbia. Por eso es difícil decir de qué país originalmente soy”, relata.

            Oriundo de la ciudad de Leskovac -hoy día centro administrativo del distrito de Jablanica, Serbia-, desde 2012 está inscrito en el nivel III del Sistema Nacional de Investigadores, dada la calidad de sus trabajos en torno a temas como la continuidad de espectros, los teoremas de Weyl y el álgebra lineal. Algunos de los proyectos que ha liderado en dichos campos han sido financiados por la Vicerrectoría de Investigación y Estudios de Posgrado (VIEP) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

            De forma paralela, desde su ingreso a la BUAP en 2004, ha impartido cursos en los niveles de licenciatura, maestría y doctorado, además de realizar 21 estancias de investigación en universidades de Corea del Sur, Japón, India, Colombia, Francia y Estados Unidos, así como en instituciones nacionales. Aunado a ello, desde 2009 es el responsable del Cuerpo Académico “Análisis Matemático”, en el cual desarrolla la línea de análisis funcional.

Serbia, un hogar en constante cambio

El investigador narra parte de su juventud con el acento propio de las lenguas eslavas. Según recuerda, su facilidad por aprender matemáticas desde la niñez fue determinante para hacer de ellas el núcleo de su vida profesional. Por ello, a pesar de que concluyó su educación técnica preuniversitaria en Química, decidió “escapar de los laboratorios” -como él mismo afirma- y matricularse en la Licenciatura en Matemáticas de la Universidad de Niš, en 1984.

         Tras concluir dichos estudios, cursó de forma inmediata la maestría y el doctorado en Matemáticas en la misma casa de estudios, bajo la tutela de Vladimir Rakočević. En ambos grados, su tesis se orientó a la continuidad de espectros y sus diferentes partes en el álgebra de operadores, en el primer caso, y sus aplicaciones, en el segundo.

          A grandes rasgos, estas investigaciones se enmarcan en matemáticas básicas. Contrario a lo que pudiera esperarse, el autor de un total de 98 conferencias impartidas en distintos países destaca que su investigación no se centra en los símbolos habituales: “Se espera que con los matemáticos solo sean números, pero mi trabajo en su mayoría consiste en letras”.

            Respecto a su formación profesional, afirma que tuvo la suerte de profundizar sobre un mismo tema, una de las exigencias del mundo moderno. “Supongo que eso puede ayudar a investigar profundamente más rápido que otros… pero también se disminuye a una visión específica de temas diferentes”, sopesa.

            Durante aquellos años, el panorama político de Serbia fue una dificultad para realizar estancias académicas fuera del país. “A toda mi generación le tocó la mala suerte de sanciones muy duras contra Serbia, por parte de casi todos los países. Un viaje de estudios era muy complicado, casi imposible, porque teníamos embargo”, explica. Incluso señala que no existían vuelos para migrar del país, por lo que la única opción era la vía terrestre.

            Si bien esta situación era un impedimento para poner en marcha proyectos de investigación, en conjunto con universidades extranjeras, indica que el desarrollo del internet, en este sentido, ha sido una herramienta motivante. “Comienzas a trabajar con alguien que no conoces personalmente y creas una conexión muy estrecha que pasa de profesional a lo personal […] hasta la fecha me gusta trabajar con personas alrededor del mundo por esta vía”.

            A diferencia de México, el cual cuenta con subsidios gubernamentales para estudiantes de posgrado, Serbia brindaba apoyo a sus alumnos universitarios mediante contrataciones hora-clase como asistentes (1989-1998) y profesores-asistentes, cargos que desempeñó el joven investigador de 1989 a 2001 en la Facultad de Filosofía y la Facultad de Ciencias de su alma mater. Asimismo, durante estos años se vio beneficiado por el Fondo de Apoyo a la Investigación de la República Serbia, en calidad de investigador asociado.

          Sin embargo, a finales de 2001, el doctor serbio se haría acreedor a una beca de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) mexicana, que le brindaría no solo la oportunidad de realizar una estancia en nuestro país, sino además de un segundo hogar.

México, un país “no muy diferente”

A pesar de que las relaciones culturales entre su país natal y México no son cercanas a nivel popular, el doctor Djordjević identificó a su llegada grandes similitudes en el pensamiento cotidiano y la forma de vida. “Serbia, a pesar de que está lejos y aquí es un país desconocido, en mentalidad es bastante similar. Por eso no tuve problemas, supongo, como gente que llega de Europa Occidental o de Estados Unidos”.

          Gracias al apoyo de la SRE, en un primer momento, y más tarde del programa Cátedras Conacyt, se integró al Centro de Investigación en Matemáticas (CIMAT), ubicado en Guanajuato, de 2001 a 2004. Si bien en dicho periodo estuvo obligado a regresar a Serbia, tuvo la oportunidad de reintegrarse cuatro meses más tarde a la institución mexicana.

            Fue en 2004 cuando el actual miembro de la Academia Mexicana de las Ciencias se integró a la FCFM. Una parte de la labor que ha desempeñado en la BUAP es ya una tradición familiar: aunque solo su hermana menor decidió cursar una licenciatura en Matemáticas, la mayor parte de sus parientes trabaja en ambientes educativos, ya sea impartiendo clases o como personal administrativo. Dicha tradición ha sido reflejada en su trabajo de docencia y de investigación, ya que ha dirigido un total de 14 tesis: ocho de posgrado y seis de pregrado.

            A lo largo de su trayectoria docente en México, ha identificado que no existen diferencias insalvables entre los alumnos de posgrado serbios y mexicanos, pero sí entre generaciones. En su opinión, el desarrollo de la tecnología ha modificado, tanto de forma positiva como negativa, la actitud de los estudiantes frente a un posgrado: “El alumno ahora espera que todo va a ser rápido, en unos segundos: si tú algo buscas, vas a hallarlo; si algo debes escribir, va a ser rápido. Parece ser que este es un problema. No solo aquí; compañeros alrededor del mundo notan que ahora los jóvenes esperan que todo será rápido”.

La investigación y un buen gobierno para un México mejor

Sin dudar su respuesta, al ser cuestionado por aquello que debe mejorarse para alcanzar un país ideal, Djordjević afirma: gobierno e impunidad. En una segunda línea, señala la importancia de la investigación, no solo como vínculo susceptible de atraer al territorio nacional tecnología de punta -como ocurre en el ámbito automotriz, “se debe dar el paso siguiente, que es pensar en productos industriales donde se integre el conocimiento de todo el país.

          “Para hacer una producción de punta, se debe tener conocimiento de punta en todo: de investigaciones básicas hasta la aplicación muy concreta en un producto específico”. Al respecto, la universidad como formadora de profesionistas juega un papel fundamental, por lo que el apoyo a sus estudiantes es una constante.

          En un nivel más específico, el investigador considera que es la universidad pública aquella que tiene una mayor responsabilidad en este ámbito. “La educación de licenciatura está abierta para todos, siempre y cuando se tenga cierto conocimiento para poder estudiar […] No hay limitación para que se estudie, excepto esfuerzo previo”, apunta.

          Sin embargo, reconoce que “este no debe ser el fin de la idea que se tiene de la universidad. Se cree es para educar, no para investigar; que investigar es para institutos. No podemos tener una buena licenciatura si no tenemos una buena investigación”.

Puebl@Media
Puebla, México
Lunes 5  marzo 2018.

Como muestra de su compromiso de mejorar la infraestructura educativa, el rector Alfonso Esparza Ortiz inauguró el Edificio FM6 de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas (FCFM), el cual alberga aulas, talleres y laboratorios, entre estos los de Pruebas Ópticas y Nanobiotecnología, que impactan la enseñanza y la investigación en esta unidad académica que se ha distinguido por sus indicadores de calidad.

Al entregar el inmueble de cuatro niveles, el rector de la BUAP afirmó su convicción de “continuar apoyando, en todo lo que sea necesario, el desarrollo de la investigación, que tiene un gran impacto en el estado y en el país”.

Con la construcción de este espacio, dijo, se dará una mayor presencia a programas como “Del Aula al Universo” -a cargo del doctor Alberto Cordero Dávila, inaugurado oficialmente en diciembre de 2011-, ya que existen condiciones adecuadas para que los jóvenes armen allí sus propios telescopios.  Dicho programa, que a la fecha abarca ocho estados, busca orientar la vocación científica en estudiantes de secundaria y preparatoria.

En la planta baja del Edificio FM6 se ubican el Laboratorio de Pruebas Ópticas y el Taller de Óptica, así como un taller mecánico con almacén, tres más de pulido y uno de cortado y generado. En el primer nivel, tres aulas y un laboratorio; en el segundo, ocho cubículos, dos laboratorios de biosensado, área de caracterización y Laboratorio de Nanobiotecnología con área de refrigeración y almacén; en el último nivel, una sala de observación, área de espera, espacio para análisis de imágenes, bodega y terraza de observación.

Tras develar la placa, en compañía de la directora de la FCFM, Martha Palomino Ovando, el rector Alfonso Esparza realizó un recorrido por cada uno de los niveles que conforman el nuevo edificio y convivió con estudiantes y docentes allí presentes, quienes además disfrutaron de una presentación por parte de la rondalla de la facultad.

El inmueble cuenta con instalaciones de seguridad, sistemas de video-vigilancia, de detección de humo y de alarma, así como instalaciones de voz y datos. Los laboratorios tienen sistema de extracción, aire comprimido y nitrógeno, y las aulas cuentan con mobiliario para las actividades académicas.

Un espacio que beneficia a la comunidad universitaria

Alberto Cordero Dávila, profesor investigador de la FCFM y responsable del programa “Del Aula al Universo”, subrayó que contar con un taller con las condiciones adecuadas para el desarrollo de este programa, “es un viejo sueño hecho realidad”. Adelantó que 15 de los telescopios que se fabriquen en este nuevo espacio, serán donados a zonas marginadas de la ciudad de Puebla, acción coordinada con el Centro Universitario de Participación Social.

Aldo Tenorio Barajas, estudiante de doctorado en el Cinvestav, quien realiza una estancia de investigación en la BUAP y trabaja en el Laboratorio de Nanobiotecología, consideró que las nuevas instilaciones cuentan con las condiciones necesarias para llevar a cabo sus investigaciones, con las herramientas más recientes para trabajar con técnicas, como la “microfluídica” para la creación de chips.

A su vez, Juan Gervacio Arciniega, cátedra Conacyt de la FCFM, mencionó que antes no se contaba con un espacio para trabajar, de forma adecuada, con un telescopio de fuerza atómica. Sin embargo, gracias a la construcción del FM6, hoy puede realizar su investigación.

Por su parte, Alexandra Deriabina, investigadora de la FCFM, comentó que gracias al nuevo Laboratorio de Biofísica Molecular del FM6 es posible agrupar a todas las computadoras de su estación de trabajo, así como desarrollar todo el potencial de sus servidores, e impartir de una mejor forma las clases de posgrado y licenciatura.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Jueves 26 octubre 2017.

Más de 30 años de investigación en fisiología del sistema vestibular a cargo de los doctores Enrique Soto Eguibar y Rosario Vega y Sainz de Miera, académicos del Instituto de Fisiología de la BUAP, dieron como resultado la creación de un dispositivo auxiliar para usarse tanto en sujetos con daño vestibular como en condiciones extremas, como la microgravedad, y devolver la sensación espacial a los sujetos.

Se trata de un casco aeroespacial, proyecto tecnológico resultado de una patente entre la BUAP -Instituto de Fisiología y la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas (FCFM)- y la Universidad Estatal de Moscú, en Rusia: “Desarrollo de un dispositivo para estabilización personal de condiciones extremas”, en coautoría con Vladimir Alexandrov Kuteinikov, académico de la FCFM, y Víktor Sadóvnichiy, actual rector de esa institución rusa.

Los estudios del equipo de investigación del Instituto de Fisiología se centran en saber cómo los estímulos externos son procesados por las células; es decir, cómo la información que se envía al cerebro advierte un desplazamiento o falta de gravedad, aspectos esenciales para mantener el equilibrio. Para ello, se realiza investigación básica sobre la actividad eléctrica de las neuronas vestibulares y cómo es que el oído interno codifica la información que manda hacia el sistema nervioso central.

Es así que estudian modelos animales –ratas y anfibios-, líneas celulares, oído aislado, modelos matemáticos y respuestas reflejo vestíbulo-oculares y vestíbulo-espinales en humanos. Lo anterior, con la finalidad de contribuir a devolver la sensación de orientación y equilibrio a sujetos con lesiones vestibulares y en el espacio a cosmonautas.

La colaboración con el Departamento de Mecánica Aplicada en la Escuela de Física, de la Universidad Estatal de Moscú, permitió convertir esta investigación básica en aplicaciones tecnológicas como el desarrollo de dispositivos que contribuyen a estabilizar la mirada a los cosmonautas. Por lo tanto, la creación del casco aeroespacial es una consecuencia. “Éste es un desarrollo complejo y nuestra participación es la realización de las pruebas en sujetos voluntarios”, precisó el doctor Enrique Soto.

La fabricación del casco está a cargo de investigadores de la Agencia Espacial Federal Rusa -conocida como Roscosmos-, del Instituto de Problemas Médico Biológicos y del Centro de Entrenamiento de Cosmonautas. A futuro, se pretende que este desarrollo tecnológico se utilice en la Estación Espacial Internacional, para devolver a los astronautas la sensación de verticalidad y mejorar la estabilización de la mirada en el espacio.

Como parte de este trabajo, en 2015 fueron lanzados los sensores del casco a bordo de un satélite educativo de colaboración internacional (MVL-220), para conocer el correcto funcionamiento de giróscopos y acelerómetros del dispositivo en el Experimento IMIS.

Un modelo matemático

El sistema vestibular se encarga de producir reflejos oculares para estabilizar la mirada y la postura, mantener el equilibrio y generar reflejos ortostáticos. Además, da un marco de referencia egocéntrica y de desplazamiento del sujeto en su entorno, por lo que la información derivada de este sistema le permitirá saber los movimientos de su cabeza y generar los reflejos para mantenerse de pie.

Por ejemplo, al viajar en autobús y cuando éste acelera, uno tiende a irse hacia atrás, para evitar esta situación se generan respuestas reflejas como dar un paso y no caer. Estos reflejos vestíbulo-espinales son debido a que este sistema tiene sensores que detectan el desplazamiento. Lo mismo sucede al manejar, cuando se ve hacia al frente y hay desplazamientos inesperados del automóvil, por ejemplo, un bache, los reflejos vestíbulo-oculares mantienen los ojos en la posición adecuada estabilizando la visión aun ante estos desplazamientos inesperados de la cabeza.

Para simular la forma en la que el nervio vestibular envía esa información al cerebro, los doctores Enrique Soto Eguibar y Vladimir Alexandrov crearon un modelo matemático que traduce los resultados experimentales del equipo del Instituto de Fisiología sobre estudios moleculares, de histoquímica a nivel celular, entre otros. Esas ecuaciones se utilizan para tomar la señal que viene de un sensor artificial, transformarla e inyectarla en los electrodos, como función de transferencia.

Reproducir funciones de equilibrio

Enrique Soto Eguibar, doctor en Investigación Biomédica Básica por el Instituto de Fisiología Celular de la UNAM, explicó que para reproducir las funciones del órgano del equilibrio utilizaron un método de estimulación eléctrica transcraneal en las regiones mastoides, que consiste en colocar unos electrodos justo detrás de las orejas y sienes y aplicar pequeños voltajes mediante una diadema con electrodos.

Los sensores detectan los movimientos de la cabeza, el modelo matemático procesa la salida de los sensores y la convierte en señales adecuadas para el cerebro y devolver la sensibilidad de posición, mediante estímulos eléctricos de amplitud y frecuencia variable.

El doctor Soto Eguibar precisó: “El sistema de estimulación galvánico ha sido nuestro principal trabajo. Cotidianamente, realizamos experimentos de estimulación eléctrica en sujetos voluntarios y en modelos animales. El objetivo es estudiar diferentes tipos de estimulación con ciertas características de frecuencia, amplitud y localización de los electrodos, así como el tipo de respuestas reflejas que producen en los humanos. Por ello, trabajamos en definir cuáles serían las combinaciones de estímulos para producir respuestas adecuadas que contrarresten caídas, ocasionadas por la pérdida del equilibrio”.

También, se estudian modelos animales para definir cuáles serían los mecanismos mediante los cuales esta estimulación eléctrica transcraneal influye en la actividad de los nervios auditivo vestibulares.

Todos estos resultados se han reflejado en tres patentes internacionales y una veintena de publicaciones en revistas científicas.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Domingo 22 de enero de 2017.

Lo ideal de los tratamientos contra el cáncer a base de radiación es atacar las células o tumores cancerosos sin dañar el tejido sano que les rodea. Sin embargo, esto no es posible. Por ello, científicos del mundo desarrollan software para planeación e instrumentación en control de calidad a fin de reducir los daños.

Investigadores de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas (FCFM) de la BUAP parten de estos avances y de la simulación para optimizar los parámetros empleados en este tipo de tratamientos, particularmente en la hadronterapia, y disminuir efectos indeseados.

Desde hace dos años, miembros del Cuerpo Académico de Física Médica de la BUAP colaboran con investigadores de la Universidad de California San Francisco, Estados Unidos, en la optimización y validación de una herramienta de simulación denominada TOPAS (TOol for PArticle Simulation): un software desarrollado por los estadounidenses para aplicaciones en física médica, en específico para hadronterapia.

Eduardo Moreno Barbosa, miembro del grupo de científicos de la BUAP, indicó que gracias a simulaciones basadas en el método de Monte Carlo se puede tener un mejor dominio de la hadronterapia en pacientes con cáncer, debido a que permiten conocer las cantidades más precisas de radiación y sus efectos secundarios, así como para el desarrollo y calibración de detectores para su medición, entre otros aspectos. Es decir, proporciona a los especialistas los parámetros óptimos para que los tratamientos sean más seguros.

“Podemos establecer dosis certeras para no dañar los tejidos sanos próximos al lugar afectado por el cáncer. Esta precisión resulta preponderante cuando se combate células o tumores cancerosos en órganos vitales, como el cerebro”, agregó.

Además, con su esquema de simulación, en el que es posible incluir parámetros como la geometría del sistema de liberación del haz de hadrones, la composición de tejidos de pacientes y tumores, se puede identificar incluso aspectos que de forma física no es posible medir, como las dosis que se liberan en zonas dentro del paciente a las que no se puede introducir algún sensor.

Aunque el empleo de la simulación en tratamientos a base de radiación no es nuevo, el uso del método de Monte Carlo requiere de gran habilidad en programación, una fuerte base teórica y gran capacidad de cómputo, por lo que su uso y desarrollo es restringido.

El software TOPAS, desarrollado originalmente por la Universidad de California San Francisco, el Massachusetts General Hospital y el SLAC National Accelerator Laboratory, rompe con esta restricción permitiendo la creación de simulaciones complejas de manera fácil y rápida, inclusive reduciendo el posible error de usuario.

El egresado de la FCFM de la BUAP, José Ramos Méndez -quien trabaja en la Universidad de California San Francisco y colabora con el equipo mexicano- amplía el número de factores que inciden en la efectividad de los tratamientos, pues su esquema de simulación es capaz de considerar sistemas externos que están fuera del control de los softwares convencionales, como los movimientos del paciente al momento de recibir radioterapia.

“En consecuencia se puede ser mucho más específico y con ello reducir los efectos indeseados de los tratamientos al mínimo posible”, comentó Moreno Barbosa, doctor por la BUAP con más de diez artículos científicos en revistas internacionales indexadas y arbitradas en el área de instrumentación de partículas.

La estadística contra el cáncer

Dada sus capacidades para financiar avances científicos en el área médica, fue en Estados Unidos, Europa y Japón donde se comenzó a desarrollar y utilizar la hadronterapia desde los años setenta. Esta técnica funciona a través de la radiación con hadrones: destruye o lesiona las células en el área que recibe tratamiento, al dañar su material genético y hacer imposible su crecimiento y reproducción.

En un principio, los parámetros eran establecidos a partir de sistemas electrónicos de medición en combinación con simulaciones, pues empatando los resultados de ambos procesos podían verificar la validez de las observaciones de forma recíproca. Lo anterior da cuenta que la simulación y los avances tecnológicos van de la mano, pues se puede validar la eficiencia de la instrumentación con la ayuda de la simulación al comparar ambos resultados y viceversa.

Es así como los científicos de la BUAP han mejorado sus esquemas de predicción y han validado los avances tecnológicos hechos para este fin. Modelan nuevos detectores para encontrar mejores mediciones de dosis y simulan cada avance tecnológico para conocer su impacto en los tratamientos, todo mediante el método de Monte Carlo, que recibe este nombre en referencia al Casino de Montecarlo, Mónaco, por ser considerada la ciudad de los juegos de azar.

“Con TOPAS y el soporte tecnológico que ofrece el Laboratorio Nacional de Supercómputo del Sureste de México (LNS) de la BUAP podemos simular en menor tiempo y verificar los tratamientos asignados a cada paciente, que se verán beneficiados de la precisión que ofrece la hadronterapia”, subrayó Moreno Barbosa.

El interés en simular los parámetros de la hadronterapia y hallar su aplicación óptima en cada paciente descansa en que esta técnica, aunque más costosa, permite un mejor control de la radiación en puntos específicos: “es más precisa que las radiaciones convencionales contra el cáncer”. El científico consideró que el uso de la hadronterapia no se ha extendido dado el lento progreso tecnológico y sus costos excesivos, pese a ser una técnica que data de varios años.

Aunque no es un tema nuevo, la infraestructura necesaria y el alto costo económico es lo que ha limitado su uso a países desarrollados. Con los avances que se cuentan al día de hoy, es posible establecer el equipamiento adecuado, “sin embargo, por la naturaleza de los hadrones, se necesitan de instalaciones grandes y complejas. Antes de tener esta infraestructura, se puede conocer los posibles resultados de este tipo de tratamientos, por lo que la simulación tiene un papel fundamental desde antes de la instalación”, concluyó el especialista.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Domingo 8 de enero de 2017.

 
Fueron invitados a participar en el taller del experimento CMS sobre Higgses cargados

En el Massachusetts Institute of Technology (MIT), en Estados Unidos, estudiantes de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas (FCFM) de la BUAP presentaron los resultados de sus investigaciones acerca del experimento CMS del LHC, en el CERN. Además, participaron en diversas pláticas y lecturas con científicos de primer nivel en el área de partículas.

Este grupo de jóvenes comenzó su participación en el proyecto con el deseo de cruzar fronteras y hacer ciencia. Después de nueve meses de arduo trabajo, Jan Eysermans, estudiante de doctorado, así como Brenda Fabela Enríquez, Diana León Silverio, Juan Pablo Fernández Guzmán y Yahel Reyes Munguía, de la Licenciatura en Física, fueron invitados a participar en el taller del experimento CMS (Compact Muon Solenoid) sobre Higgses cargados, dirigido por el profesor Markus Klute del MIT, realizado del 31 de octubre al 4 de noviembre.

La doctora María Isabel Pedraza Morales, profesora investigadora de la FCFM, informó que durante los meses de trabajo se utilizó la simulación Monte Carlo y datos de la segunda corrida del experimento CMS del LHC, del CERN.

El objetivo del proyecto es estudiar la contribución de los eventos de fondo o ruido en la búsqueda de bosones de Higgs cargados, predichos en los modelos a Dos Dobletes de Higgs, una de las extensiones más populares del Modelo Estándar de Partículas. “Este es uno de los aspectos más importantes en cualquier experimento de frontera, puesto que se deben conocer las características de los procesos que pueden simular el comportamiento de la señal que indique la presencia de nueva física y, de este modo, suprimir la contribución de ruido optimizando los criterios de selección del análisis”, señaló.

El uso de la plataforma ROOT para la realización de aplicaciones de análisis de datos científicos a gran escala, desarrollado por el CERN, así como herramientas de programación, han sido esenciales para el análisis de archivos de Monte Carlo. Los avances de esta investigación fueron presentados del 2 al 7 de octubre en el LXI Congreso Nacional de Física, en la ciudad de León, Guanajuato.

Isabel Pedraza indicó que las investigaciones continúan con la esperanza de que esta contribución sea el inicio de colaboraciones futuras.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Miércoles 17 de noviembre de 2016.

Por su participación en el LIX Congreso Nacional de Física, realizado el pasado mes de octubre, en León, Guanajuato, Emma González Hernández, estudiante de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas (FCFM) de la BUAP, fue premiada por el Institute of Physics (IOP), con un reconocimiento que le entregó Natasha Diez, directora regional en América Latina de esta sociedad científica, que tiene más de 50 mil miembros en el mundo.

En una ceremonia realizada en el auditorio de la FCFM, Emma González Hernández, quien con apenas 27 años de edad ha colaborado desde hace dos años con los investigadores de la BUAP que desarrollan experimentos en el CERN, en Ginebra, Suiza, recibió el Best Poster Prize del IOP por el cartel que presenta los resultados de investigación de su tesis de maestría: “Estudio de la razón m+/m- para eventos de rayos cósmicos en el detector ALICE-LHC”.

A la entrega asistieron como testigos de honor el presidente electo de la Sociedad Mexicana de Física, Darío Núñez Zúñiga, el director de Divulgación Científica de la BUAP, José Eduardo Espinosa Rosales, y la directora de la FCFM, Martha Palomino Ovando, quienes reconocieron la contribución de la estudiante, que pronto comenzará sus estudios de doctorado para continuar en el área de rayos cósmicos, la cual ya le ha permitido colaborar en el CERN, al lado de destacados científicos del mundo.

“Es muy interesante la experiencia de colaborar en un entorno científico altamente competitivo. Al rodearte de personas muy inteligentes, aprendes mucho”, comentó la galardonada. “En cuanto al CERN, puedo decir que es una institución que te exige mucho esfuerzo y creo que colaborar ahí es una gran oportunidad tanto para México como para sus científicos, pues nos permite desarrollar muchas tecnologías”, agregó la universitaria, quien feliz reconoce que este resultado forma parte de sus sueños: ser una científica internacional.

En su tesis de maestría, González Hernández abordó aspectos relacionados a los rayos cósmicos, los cuales provienen del Universo: “aunque no con exactitud, sabemos que su origen son eventos altamente energéticos. Llegan a la superficie de la Tierra y al impactar generan algo denominado cascada, las cuales se desintegran en partículas más pequeñas, como los muones, que son las que yo estudio”.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Martes 15 de noviembre de 2016.


Con una serie de conferencias, talleres, exhibiciones y concursos que organizó la Facultad de Ingeniería y otras instituciones, la BUAP se unió a las celebraciones de la contribución de la ciencia y la tecnología espaciales a la mejora de la condición humana: la Semana Mundial del Espacio, evento anual que busca inspirar a la futura fuerza laboral del área, incidir en la agenda pública a favor de programas espaciales y fomentar la cooperación trasnacional en la divulgación y educación sobre el espacio.

“Un día en la Semana Mundial del Espacio 2016” se realizó en la Facultad de Ingeniería, en Ciudad Universitaria, y contó con la colaboración de especialistas del área de instituciones como la Agencia Espacial Mexicana (AEM), el Centro Regional de Enseñanza de Ciencia y Tecnología del Espacio para América Latina y el Caribe (CRECTEALC), el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) y de otras unidades académicas de la Universidad, como la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas (FCFM) y el Instituto de Física “Luis Rivera Terrazas”(IFUAP).

Durante el día, universitarios y alumnos del nivel básico escucharon a conferencistas como Carlos Roberto de Jesús Duarte Muñoz, coordinador general de Formación de Capital Humano en el Campo Espacial de la AEM; Miguel Chávez Dagostino, investigador del INAOE, quien celebró la labor de la BUAP tanto en la formación de talento humano en el área como en la difusión y socialización del conocimiento; Raúl Mújica García, Premio Nacional de Divulgación Científica, y Juan Francisco Rivas Silva, director del IFUAP.

De esta forma, la BUAP se unió a una iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas, que en 1999 designó la Semana Mundial del Espacio del 4 al 10 de octubre de cada año, para difundir la importancia que tienen el espacio y la investigación espacial para la humanidad.

Al respecto, Fernando Daniel Lazcano Hernández, director de la Facultad de Ingeniería, destacó que los egresados de esta unidad académica son capaces de integrarse al área, como los protagonistas del desarrollo científico y tecnológico, dadas sus fortalezas académicas.

Por ello, mediante este tipo de actividades, buscan fomentar el estudio de la ciencia en distintos sectores, dar a conocer los beneficios directos e inmediatos de la investigación, desarrollo científico-tecnológico y la formación de recursos humanos de alto nivel en las áreas.

En el lobby y explanada de la Facultad de Ingeniería, para reforzar las actividades de divulgación, se instalaron carpas del Gran Telescopio Milimétrico, drones, de telescopios para la observación del Sol, entre otros. A media jornada, estudiantes participaron en concursos de foto/selfie y de lanzamiento de cohetes de agua.

Puebl@Media
Puebla, México
Miércoles 5 de octubre de 2016.


El rector Alfonso Esparza Ortiz tomó protesta a Martha Alicia Palomino Ovando, como nueva directora de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas (FCFM) de la BUAP, periodo 2016-2020, a quien reiteró el respaldo de su administración para trabajar unidos en la continuación de logros de tan prestigiada unidad académica, en la cual se imparten cinco licenciaturas e igual número de posgrados, entre éstos las dos primeras maestrías de la Institución de Competencia Internacional, calificadas por el Conacyt.

Ante el Consejo de Unidad Académica de la FCFM, felicitó a esa comunidad universitaria por el prestigio y visibilidad logrados en México y el extranjero, así como por el Premio a la Calidad del Postgrado en Iberoamérica, que otorgó la Asociación Universitaria Iberoamericana de Postgrado (AUIP) al Doctorado en Ciencias, con especialidad en Física Aplicada.

Además, celebró la culminación de una elección democrática y transparente, de la cual emanó el nuevo cuerpo directivo para los próximos cuatro años: “Eso hemos buscado, ofrecer condiciones para la realización de procesos de elección transparentes; por ello, hago un llamado a trabajar unidos, todos para consolidar logros y fortalezas y que esta unidad académica siga siendo un referente nacional e internacional”.

Tras reiterar el apoyo de su administración al desarrollo de dicha facultad, les informó que en el Plan para la Redensificación de Ciudad Universitaria está incluida la construcción de nuevos espacios, cubículos y talleres, para las actividades académicas de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas. Finalmente, reconoció la labor de José Ramón Enrique Arrazola Ramírez, al frente de esa unidad académica, durante el periodo 2012-2016.

En la ceremonia de toma de protesta, realizada en el auditorio de la FCFM, con la asistencia de los integrantes del Consejo de Unidad Académica, así como de los secretarios Académico, Ernesto Pino Mota, de Investigación, Enrique Barradas Guevara, y Administrativo, Francisco Leyva Cuevas, Martha Alicia Palomino Ovando asumió el reto de encabezar las tareas de esa facultad con más de 60 años de ser un referente en educación e investigación, en la región y el país.

Al agradecer el apoyo del rector Alfonso Esparza para la celebración de una jornada electoral democrática, expuso algunas de las fortalezas de la FCFM. En dicha unidad académica se imparten las licenciaturas en Actuaría, Física, Física Aplicada, Matemáticas y Matemáticas Aplicada, cuya matrícula es de casi mil 500 alumnos; cinco postgrados, con una matrícula de 250 estudiantes, todos adscritos al Programa Nacional de Posgrados de Calidad, del Conacyt.

Entre los posgrados se encuentran una maestría de nueva creación y dos de Competencia Internacional: en Física Aplicada y en Matemáticas; así como dos doctorados de calidad consolidados, uno de ellos, en Ciencias, con especialidad en Física Aplicada, que obtuvo el Premio a la Calidad del Postgrado en Iberoamérica, de la AUIP.

Físico Matemáticas cuenta con una planta de 111 profesores de tiempo completo, 80 por ciento con doctorado y 68 por ciento miembros del Sistema Nacional de Investigadores; 13 cuerpos académicos, 10 de éstos consolidados, con amplia participación en proyectos nacionales e internacionales.

Entre los objetivos de su administración, Palomino Ovando citó graduar estudiantes altamente calificados, con sólida formación académica, competentes para el mercado laboral; impulsar investigación de alta calidad y de frontera que forme recursos humanos; y mejorar estándares de calidad de los procesos educativos.

Puebl@Media
Puebla, México
Miércoles 5 de octubre de 2016.


Se realizará del 5 al 9 de septiembre en la FCFM y contará con la participación de reconocidos investigadores en el área

Como una forma de promover la investigación, enseñanza y divulgación de las ciencias exactas, la BUAP será sede del Tercer Congreso Internacional de Matemáticas y sus Aplicaciones, que se llevará a cabo del 5 al 9 de septiembre, en la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas (FCFM).

Esta actividad tiene como objetivo propiciar la reflexión, el intercambio de ideas, experiencias y resultados en torno al estudio de las Matemáticas y su enseñanza. Así, a lo largo del congreso se contará con la presencia de reconocidos investigadores a nivel nacional e internacional, quienes impartirán conferencias en las que expondrán sus trabajos académicos en el área.

Entre los ponentes se encuentra Jan van Mill, reconocido profesor de topología de la Facultad de Ciencias, de la Universidad de Amsterdam, quien impartirá la primera plática del congreso titulada “En los espacios homogéneos densos contables conectados”.

Asistirán también investigadores del Instituto de Matemáticas, de la Academia de Ciencias de la República Checa; del Departamento de Matemática Educativa, del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), del IPN; del Instituto de Matemáticas, de la Universidad Nacional Autónoma de México; y del Colegio de Posgraduados, Campus Chapingo.

Los académicos abordarán temas como álgebra, análisis matemáticos, ecuaciones diferenciales, educación matemática, físico matemática, geometría, historia, filosofía y divulgación de las matemáticas, matemática de la luz, lógica matemática, probabilidad, estadística, ciencia actuarial y topología.

Además de las conferencias se realizará una exposición de carteles de los trabajos de los docentes, así como venta de material especializado para estudiantes y profesores.

Para mayor información sobre las ponencias y actividades del Tercer Congreso Internacional de Matemáticas y sus Aplicaciones, los interesados podrán consultar y descargar el programa en http://www.fcfm.buap.mx/.

Científicos de la BUAP identifican propiedades cicatrizantes de la hidroxiapatita

No existían reportes científicos de sus propiedades de regeneración celular; estos indicios, podrían generar otras soluciones médicas


Al buscar aplicaciones farmacológicas de la hidroxiapatita (HAP), un material biocompatible y bioactivo con funciones probadas científicamente en la regeneración de huesos, investigadores de la Facultad de Ciencias Químicas (FCQ) de la BUAP identificaron propiedades de este mineral para la cicatrización de heridas. Es decir, en la regeneración celular de primer grado o un efecto de regeneración epidérmica, que hasta el momento no se había estudiado.

Albino Moreno Rodríguez y Genaro Carmona Gutiérrez, académicos de la FCQ e integrantes de este proyecto, probaron en un modelo animal que la HAP sintetizada a 40 centígrados, no sólo contribuye a la regeneración y desarrollo de tejidos óseos, sino también favorece la cicatrización de heridas cutáneas, como raspaduras o quemaduras de primer grado.

Si bien hay remedios y fármacos comerciales para la regeneración celular de heridas y quemaduras de primer grado, no existía hasta el momento una investigación que indique la acción cicatrizante de la hidroxiapatita. Por esta razón, su proyecto titulado “Actividad cicatrizante de nanomateriales de hidroxiapatita con extracto de ThL-80 en ratas normoglicémicas” posee una solicitud de registro de patente ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

Su proyecto científico beneficiará a las personas que presenten quemaduras de cualquier grado o heridas de diversos tipos, por lo que su impacto es de gran alcance, prácticamente global. El uso de la HAP supone procedimientos más económicos y sencillos que los que implican los materiales más utilizados, situación que suma ventajas competitivas al trabajo de los académicos de la BUAP.

Hacia el aprovechamiento total de la hidroxiapatita

Desde hace dos años, en el Laboratorio de Química General, los doctores Moreno Rodríguez y Carmona Gutiérrez han estudiado la hidroxiapatita por sus diversos usos. En su forma natural, este mineral se encuentra como constituyente de algunas rocas; en dientes y huesos, confiriéndoles su dureza característica.

La HAP, o sus precursores, también se pueden encontrar en exoesqueletos como el de la estrella de mar Mellita sp, corales marinos, esqueletos de los vertebrados, en el esmalte y dentina de los dientes y en especies bovinas y porcinas.

El doctor Carmona Gutiérrez explicó que en su laboratorio la obtienen mediante el método de precipitación química, a partir del óxido de calcio, ácido fosfórico y agua desionizada, con la regulación del pH -coeficiente que indica el grado de acidez o basicidad de una solución acuosa- por encima de 9.

Así es como los investigadores preparan este mineral, el cual también ha sido caracterizado por ellos mediante técnicas espectroscópicas, como la difracción de rayos X e infrarrojos, microscopía electrónica de barrido y energía dispersiva, que les da certeza de que el material resultante en efecto es hidroxiapatita.

El miembro del padrón de investigadores de la Vicerrectoría de Investigación y Estudios de Posgrado (VIEP) de la BUAP señaló que la HAP, por sus propiedades de material bioactivo y biocompatible, puede utilizarse como vehículo para fármacos cuya incidencia principal se focalice en los huesos, para tratar la artritis, como analgésico y antibiótico, entre otros usos.

Por ser un material poroso, los investigadores pensaron utilizar al HAP como encapsulador de sustancias activas de plantas medicinales para generar fármacos. Eligieron a la Tournefortia hirsutissima L, conocida comúnmente como hierba rasposa o tlachichinole, debido a sus múltiples propiedades curativas atribuidas por tradición, en un primer momento para probar científicamente sus efectos a favor de la salud; y en un segundo, potenciar sus funciones combinándola con la hidroxiapatita.

“Como esta planta medicinal es utilizada tradicionalmente para la cicatrización vía utópica, y la hidroxiapatita es porosa, hicimos un extracto al 80 por ciento del tlachichinole y lo encapsulamos vía síntesis o mediante el método Sol-gel, dando como resultado un nanomaterial poroso”, indicó Moreno Rodríguez.

Este nanomaterial resultante, el extracto de tlachichinole y la hidroxiapatita por sí sola, fueron aplicados a tres conjuntos de ratas, para observar sus efectos. Pese a sus pronósticos, a los trece días notaron que los animales a los que se les administró cutáneamente la HAP pura, cicatrizaron más rápidamente que aquellos que recibieron los tratamientos del nanomaterial y el extracto de la planta.

“Observamos que la hidroxiapatita por sí sola tuvo mayor capacidad en la regeneración celular que el nanomaterial que elaboramos y el extracto puro de la planta. De acuerdo con los resultados, el extracto de tlachichinole y la HAP tuvieron velocidades de cicatrización similares, no así el nanomaterial”, informó.

A 13 días de su aplicación, la HAP tuvo una velocidad del 40 al 50 por ciento más rápido que la planta. No había estudio científico que haya reportado este efecto de la hidroxiapatita. El experimento en cuestión en un modelo animal -las ratas- da indicios de las facultades de este mineral.

Los investigadores de la BUAP continuarán explorando con ella, a fin de encontrar mecanismos que permitan su mayor aprovechamiento. Todo, aseguraron, en beneficio de la población.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Jueves 1 de septiembre de 2016.

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