En este ejercicio les anunció la dotación de un autobús para atender las prácticas de campo
 

En un ejercicio para conocer dudas, inquietudes y necesidades de la comunidad universitaria, el rector Alfonso Esparza Ortiz dialogó con estudiantes y académicos de la Facultad de Ciencias Biológicas, en el cual asumió el compromiso de respaldar el trabajo de campo, la realización de proyectos ambientales y la vinculación con otras dependencias de la Universidad para enriquecer la enseñanza.

          Acompañado de funcionarios de la administración central, escuchó de viva voz sus demandas, la mayoría referentes a la actualización curricular, mejoría de los espacios académicos y la participación de docentes en programas de sustentabilidad ambiental.

          Ante ello, se comprometió a dar solución a estas peticiones; entre estas, adelantó que proporcionará un autobús para atender las prácticas de campo. Esta acción fue recibida gratamente por los estudiantes, ya que este tipo de salidas son parte de su formación profesional.

          Por su interés de vincularse con otras dependencias administrativas y unidades académicas, los invitó a acercarse, por ejemplo, a la Coordinación General de Desarrollo Sustentable para participar en proyectos ambientales, entre ellos separación de residuos, reforestación y eliminación de plásticos de un solo uso, es decir, materiales no biodegradables. Así también, con el Jardín Botánico Universitario para el aprovechamiento de los recursos de flora y fauna.

          Ante la inquietud del financiamiento para proyectos e investigaciones, el rector Alfonso Esparza comentó que la Institución lleva a cabo diversas estrategias para contar con una partida adicional en el presupuesto del siguiente año y fondos recurrentes que permitan atender este y otros temas prioritarios.

          Con relación a más espacios educativos, manifestó que los edificios multiaulas solucionaron estos inconvenientes; sin embargo, no han sido suficientes. Por lo tanto, se buscan opciones para garantizar la eficiencia de las áreas.

          Los “Diálogos con el Rector” son un ejercicio de unidad, con miras a construir una mejor Universidad, en la que todas las voces son tomadas en cuenta en temas de docencia, investigación, infraestructura y seguridad dentro del campus, entre otros.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Domingo 8 de agosto de 2019.


Su trabajo destacó por el estudio de los triatominos vectores de la enfermedad de Chagas


La Sociedad Mexicana de Entomología otorgó a Iván Epifanio Bravo Ramírez, egresado de la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP, el primer lugar en el Premio Nacional de Entomología “Ricardo Coronado Padilla” 2019, en la modalidad de mejor tesis de licenciatura, por su destacado trabajo en el estudio de los triatominos vectores de la enfermedad de Chagas.

        La tesis, asesorada por los doctores César Antonio Sandoval Ruiz y José Lino Zumaquero Ríos, se conformó como un proyecto de investigación científica de corte entomológico y epidemiológico, enfocado en la importancia médica de chinches hematófagas de la familia Triatominae, las cuales son transmisoras del protozoo Trypanosoma cruzi, agente causal de la enfermedad de Chagas (tripanosomiasis americana).

          El estudio se realizó en tres comunidades rurales del municipio de Acatlán de Osorio, ubicadas en la Mixteca baja poblana, donde se tomaron muestras en algunos hogares. La intención fue analizar datos entomológicos y socieconómicos que permitieran dilucidar los factores que propician la infestación  domiciliaria, además de analizar la dinámica de la transmisión de la enfermedad de Chagas y el impacto que tiene el vector en esta población, explicó Iván Bravo.

Qué es la enfermedad de Chagas

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, se estima que entre 6 y 7 millones de personas están infectadas con el parásito causante de esta enfermedad, la mayoría de ellas ubicadas en 21 países de América Latina, incluido México.

         La enfermedad de Chagas tiene dos fases, la primera es la aguda y dura unos dos meses después de contraer la infección. Se caracteriza porque circulan por el torrente sanguíneo una gran cantidad de parásitos y en la mayoría de los casos no hay síntomas o estos se pueden confundir con un resfriado (fiebre, dolor de cabeza, agrandamiento de ganglios linfáticos, palidez, dolores musculares o dificultad para respirar).

         En una segunda fase los parásitos permanecen ocultos principalmente en el músculo cardiaco y digestivo. Hasta un 30 por ciento de los pacientes sufren trastornos cardiacos y 10 por ciento presentan alteraciones neurológicas, digestivas (agrandamiento del esófago o colon) o mixtas. Con el paso de los años, la infección puede causar muerte súbita por arritmias cardiacas o insuficiencia cardiaca progresiva por destrucción del músculo cardiaco y sus inervaciones.

        Ese tipo de insectos les gusta vivir cerca de las comunidades rurales por las condiciones y la disponibilidad del alimento (sangre), tanto del hombre como de animales silvestres o de traspatio. Generalmente se meten en las casas donde pican a la persona y una vez que se llenan de sangre defecan y en sus heces va el parásito, el cual entra al sistema circulatorio cuando la persona se rasca o frota la zona donde le picaron.

       Al respecto, Iván Bravo mencionó que dependiendo de la especie de chinche es el grado de peligrosidad, porque el parásito se transmite cuando defecan, sin embargo esto lo hacen solo cuando ya se llenaron de sangre, algunas especies se alimentan y defecan después de media hora, mientras que otras lo hacen de forma inmediata, estas son las de mayor importancia epidemiológica.

El trabajo de la tesis

En cuanto a los resultados de la tesis, destaca la presencia de Meccus pallidipennis como único vector, por lo menos en esas tres localidades. Asimismo, Bravo Ramírez demostró que el 90 por ciento de las viviendas de estas comunidades estaban infestadas de chinches, lo que implica que esa población está en un constante riesgo de adquirir el parásito vía vectorial.

       De igual manera, respetando el procedimiento del comité de ética de la OMS y el Hospital Universitario, se colectaron sueros biológicos para realizar pruebas serológicas. El resultado reflejó que el 6 por ciento de la población presenta anticuerpos anti-Trypanosoma cruzi, lo que confirma que la persona estuvo en contacto con el parásito.

        “Observamos que la principal fuente de alimentación del vector es la sangre humana, y que la población rural es la más vulnerable debido a las condiciones precarias de sus viviendas. Desgraciadamente en esta región, como en muchas otras, la enfermedad de Chagas está desatendida a pesar de que existen programas nacionales de prevención y control. Le pedimos a la comunidad acudir al centro de salud, pero no hubo intervención”, refirió.

        La tesis, la cual tuvo como asesor externo al doctor Jesús Torres Montero, de la Universidad Veracruzana, y al doctor Jorge Sarracent Pérez, del Instituto de Medicina Tropical (Pedro Kouri), fue revisada por un jurado integrado por un comité seleccionado por la Sociedad Mexicana de Entomología, los expertos en el tema tomaron en cuenta aspectos como el rigor científico y el impacto social que tienen los trabajos presentados en distintas áreas.

        Iván Bravo reconoce que su interés por los insectos de importancia en salud pública surgió por influencia de sus profesores de la facultad. “Me gustan mucho los animales, pero no sabía qué área elegir; sin embargo, cuando tomé clases con el doctor Sandoval-Ruiz me fascinó este grupo, ahí le tomé sentido a su estudio y trabajo científico con un impacto social”.

        El egresado de la BUAP fue aceptado para cursar una Maestría en Ciencias en Enfermedades Transmitidas por Vector, él estudiará en el Centro Regional de Investigación en Salud Pública, que pertenece al Instituto Nacional de Salud Pública, en Tapachula Chiapas.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Martes 3  de septiembre de 2019.


Científicos de la BUAP revelan datos sobre calidad del agua de pequeñas purificadoras


Más de 200 agentes biológicos son causantes de enfermedades a través del agua, ya que el patógeno es capaz de crecer en el tracto gastrointestinal.  Un estudio realizado por Dalia Molina Romero, investigadora de la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP, sobre la calidad del agua de purificadoras de las zonas norponiente y suroriente de la ciudad de Puebla, reveló que en una de cada tres hay presencia de microorganismos coliformes, es decir bacterias que contaminan el líquido.

          Luego de una epidemia de cólera,  en 1991 se inició la compra masiva de agua embotellada en México. Tras plantearse la interrogante: ¿cómo estar seguros de la calidad de este producto en pequeñas empresas que lo venden a un precio menor que las grandes?,  el equipo de trabajo de la doctora Dalia Molina Romero se dio a la tarea de analizar el agua de purificadoras de las zonas norponiente y suroriente de la ciudad de Puebla.

         La presencia o ausencia de determinados organismos indica la contaminación de este recurso natural. Entre los de mayor riesgo para la salud pública se encuentran las bacterias coliformes, de tipo total y fecal.

         Tras un estudio realizado a cuatro y hasta cinco purificadoras por zona, se observó que en alrededor del 30 por ciento de estas, sus productos presentan microorganismos coliformes, indicadores de contaminación. Entre estos, de la familia Enterobacteriaceae, notificó la integrante del grupo de investigación Interacciones Moleculares y Bioquímicas en Sistemas Biológicos.

         “A pesar de tener este tipo de bacterias, el agua no representa un riesgo para la salud, puesto que no son los principales patógenos registrados como causantes de enfermedades gastrointestinales. Por lo tanto, este resultado demuestra la utilización de métodos eficientes y la calidad del producto ofrecido por las pequeñas empresas purificadoras”, indicó Dalia Molina.

         Para comprobar la calidad del líquido embotellado, la doctora Molina Romero refirió que en el análisis bacteriológico en cuestión se utilizaron las normas NOM-127-SSA1-1994 “Salud ambiental, agua para uso y consumo humano-límites permisibles de calidad y tratamientos a que debe someterse el agua para su potabilización”, así como la NMX-AA-042-SCFI-2015 “Análisis de agua-enumeración de organismos coliformes totales, organismos coliformes fecales (termotolerantes) y Escherichia coli–método del número más probable en tubos múltiples”.

         La académica de la Facultad de Ciencias Biológicas señaló que en el estudio, únicamente en tres muestras se observó la presencia de Escherichia coli. Ante ello, recomendó hervir el líquido por un tiempo de 10 minutos antes de consumirlo, actividad considerada innecesaria por la mayoría de las personas que compran agua embotellada.

         En esta investigación iniciada en 2017 y que concluirá en el primer trimestre de este año, participan los alumnos MariTere Gil Sánchez, Marco Antonio Tello Hernández, Cindhy Ortiz González y Javier Rubén Miranda Valdés; el biólogo David Martínez Carranza y las doctoras Lorena Milflores Flores, Berenice Venegas Meneses, Verónica Cepeda Cornejo y Dalia Molina Romero.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Domingo 27 de enero de 2019.


De 76 cepas aisladas, 50 toleraron hasta un 50 por ciento el contaminante. Con ello se busca reducir el impacto ambiental de aguas residuales no tratadas
 

En México, sólo el 20 por ciento de aguas residuales son tratadas. El resto se vierte en cuerpos de agua, acción que pone en riesgo la salud de la población y la integridad de los ecosistemas, por su alta concentración de microorganismos patógenos y metales pesados, entre otros contaminantes.

Ante esta problemática, la doctora Rocío Pérez y Terrón, académica de la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP, estudia la factibilidad de usar ciertas bacterias que se alimenten de compuestos químicos tóxicos, como solventes y colorantes, para disminuir la concentración de contaminantes.

Tras recolectar muestras de efluentes provenientes de corredores de los parques industriales Puebla 2000, La Resurrección y Finsa, se aislaron 76 cepas diferentes, las cuales se sometieron a condiciones de crecimiento y añadieron tres tipos de colorantes y solventes. De esas cepas, se observó que 26 crecieron hasta en 30 por ciento del compuesto; el resto toleró hasta 50 por ciento del contaminante. De esas 50 cepas, se encontraron 12 especies, de las cuales Pseudomonas aeruginosa fue la más abundante, con 30 por ciento.

Con ello, se comprobó que “estas bacterias pudieron crecer en medios contaminantes y utilizaron los colorantes (rojo congo, cristal violeta y azul de metileno) y solventes (dicloroetanol, benceno y tolueno) como su medio de alimentación”, especificó Pérez y Terrón, doctora en Biotecnología por el Instituto Politécnico Nacional (IPN).

El siguiente paso de esta investigación será analizar los compuestos de desecho de las bacterias, para comprobar que este no sea más tóxico que el compuesto inicial mismo; así como la concentración degradada de los colorantes y solventes, ya que el objetivo es utilizar este patógeno en procesos de biorremediación de aguas contaminadas.

En este proyecto también participa el alumno Salomón Fuentes Cruz; los doctores Jesús Muñoz Rojas, Rebeca Martínez Contreras y José Antonio Rivera Tapia, académicos de la BUAP; así como la doctora Martha Bibbins Martínez, del IPN.

En busca del organismo adecuado

Rocío Pérez y Terrón, integrante del Cuerpo Académico 262 “Ecología Molecular Microbiana”, explicó que una vez recolectadas las muestras en recipientes estériles -con una profundidad de 10 centímetros, a los cuales se les midió pH y temperatura-, estas se transportaron al Laboratorio de Biología Molecular y Genética para sembrarlas en medios de enriquecimiento selectivos y diferenciales.

De igual manera, se realizaron pruebas de identificación bioquímicas para conocer el tipo de bacterias. Estas pruebas se conocen como galerías API 20E y 20NE. Las cepas más tolerantes a los diferentes compuestos tóxicos fueron detectados por amplificación y secuenciación de 16RDNA.

El Parque Industrial Puebla 2000 fue la zona en la que se encontró un mayor número de cepas, 27, en comparación con los otros dos parques industriales.

En los medios de cultivo se adicionaron diferentes concentraciones de contaminantes (solventes y colorantes), para evaluar el crecimiento de las bacterias. Al colocar estos compuestos, se redujo la fuente de carbono del medio de cultivo, para que utilizaran el compuesto adicionado. “Las bacterias que más nos interesaron fueron de la especie Pseudomonas aeruginosa”, indicó la investigadora.

Este tipo de bacteria es capaz de modificar sustancias químicas peligrosas, transformándolas en otras menos tóxicas, por lo que es usado y estudiado en biorremediación. Lamentablemente, Pseudomonas aeruginosa también es conocida por ser un patógeno oportunista en humanos y causante de diversas complicaciones.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Lunes 1 de julio de 2018.

  • Pretende conocer su biología, para que la población las maneje mejor y obtenga mayores beneficios de estos seres vivos
  • Con ese fin, trabajará con un grupo de locatarios de Cuetzalan, poseedor de colmenas de dos especies de abejas Melipona. Además, en Hueytamalco, al noroeste del estado de Puebla

Hace un par de décadas en Europa y Norteamérica comenzaron a desaparecer abejas y abejorros. Algunas especies, incluso, fueron declaradas en peligro de extinción. Esta situación ha provocado daños serios al ecosistema, ya que al romperse la interacción planta-polinizador, el vegetal no se reproduce y no se generan frutos de consumo para ningún organismo.

Es así como hoy se vive una crisis de polinizadores y la mayoría de los estudios se centra en conservar este tipo de insectos. Sin embargo, existen otros que desarrollan la misma función, como mariposas, moscas y escarabajos. Uno es la abeja Melipona, objeto de estudio de la doctora Dulce María Figueroa Castro, investigadora de la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP, quien pretende retomar su papel en la conservación ecológica.

Las abejas Melipona o sin aguijón producen una miel apreciada por sus cualidades curativas y nutricionales. Son conocidas como “abejas de los mayas”, quienes iniciaron su domesticación. Desafortunadamente fue desplazada por la abeja europea (Apis mellifera) que se introdujo en México en el siglo XVIII, misma que se multiplicó a finales del XIX.

“La idea es desarrollar un proyecto con miras a conocer más sobre su biología y contribuir a su conocimiento, para que la población las maneje mejor y obtenga mayores beneficios de estos seres vivos”, explicó la también responsable del Laboratorio de Interacciones Ecológicas.

Para este fin, la académica trabajará de manera coordinada con un grupo de locatarios de Cuetzalan, Puebla, el cual mantiene colmenas de dos especies de abejas Melipona, pero desconoce la biología de las mismas. Un proyecto similar también se pondrá en marcha en Hueytamalco, comunidad localizada en la parte noroeste del estado de Puebla, colindando con Veracruz.

Figueroa Castro, doctora en Ciencias por la Universidad de Missouri, en Estados Unidos, indicó que durante el desarrollo de esta investigación se conocerá el tipo de flores que prefieren estas abejas silvestres y su proceso de forrajeo, entre otros aspectos de su comportamiento, con la intención de no alejar sus recursos y desgastarlas con vuelos largos.

“El primer paso es saber el origen de su alimento -qué plantas son sus fuentes de néctar y polen-, además se verán sus patrones de forrajeo, si tenemos dos géneros saber si compiten por los recursos y qué elementos infectan los cajones, entre otra información que ayude a los pobladores a tener una mejor producción y así propiciar condiciones favorables para este tipo de abejas”, precisó.

De esta manera, este tipo de estudios permite conocer la diversidad de abejas en una comunidad vegetal determinada y proveer información que facilita y propicia la realización de otro tipo de estudios, taxonómicos, biogeográficos, de historia natural, comportamiento o sobre aspectos ecológicos.

Importancia de las abejas

Con situaciones como la agricultura masiva, la deforestación y el desarrollo urbano en regiones antes silvestres, los polinizadores han visto disminuidas sus poblaciones al no encontrar recursos alimenticios, sitios de nidificación y recursos para hacer sus nidos, lo cual ocasiona la disminución de las especies de plantas a las cuales polinizan.

Entre estos, las abejas son uno de los grupos más comunes de insectos de gran importancia ecológica y económica, gracias a sus hábitos alimenticios; de ahí la relevancia de su estudio. Más allá de la comercialmente Apis mellifera, se encuentran las silvestres que conforman aproximadamente el 90 por ciento del total de las abejas del mundo, son muy variadas, su biología es poco conocida y sus relaciones con el ser humano mucho menos.

La idea de mantener abejas sin aguijón para polinización en campo abierto es relativamente nueva. Algunas especies, como la Melipona, pueden ser susceptibles de ser manejadas como polinizadores efectivos, ya que tienen colonias grandes, son dóciles, adaptables a domicilios artificiales y pueden ser mantenidas en los mismos nidos originales en los que se encuentren.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Lunes 31 de julio de 2017.


Dos equipos de alumnos de la Facultad de Medicina de la BUAP ganaron, respectivamente, el segundo lugar en la categoría Cartel de Investigación, en el XVI Congreso Nacional de Estudiantes de Microbiología y Parasitología, durante la CV Reunión Nacional de la Asociación Mexicana de Profesores de Microbiología y Parasitología.

Aranza Judith Sánchez López, Ana Karen Baez Baez, Gustavo Ariel González Leyva, Ana Karen González Hernández y Andrea Palma Martínez conformaron el equipo que presentó el trabajo “Prevalencia de infección por Echinococcus granulosus en el estado de Puebla”. Mientras que el otro grupo, integrado por Melina Elizabeth Ruíz Noriega, Alejandro Juárez Díaz y Luis Fernando Veliz Campos, el proyecto “Asilamiento de una cepa de Trypanosoma cruzi desde un paciente seropositivo”.

En dicho evento académico se expusieron alrededor de 60 carteles de estudiantes de 15 instituciones del país, como las universidades Nacional Autónoma de México, Veracruzana, de Guadalajara, Autónoma de Chihuahua y Autónoma de Tamaulipas, entre otras.  Los proyectos fueron evaluados por un jurado compuesto por miembros de la Asociación Mexicana de Profesores de Microbiología y Parasitología, A.C. “Dr. Raúl Romero Cabello”.

El trabajo “Prevalencia de infección por Echinococcus granulosus en el estado de Puebla” consistió en la recolección de muestras de este parásito en perros, las cuales fueron tratadas por medio de un proceso de microscopía para obtener el huevo del parásito, responsable de provocar hidatidosis, enfermedad que ocasiona un quiste que se aloja en diverdas partes del cuerpo.

 “Por ello, la relevancia de este trabajo recae en el hecho de que México cuenta con las condiciones epidemiológicas para que los humanos contraigan dicha enfermedad, debido a que es el país con más perros callejeros y no existe un control de sus heces”, explicaron los estudiantes.

El segundo proyecto se basó en la obtención de una muestra sanguínea de una paciente infectada con Trypanosoma cruzi, parásito responsable de la enfermedad de Chagas. “A la persona se le pusieron tres chinches de tercer estadío, como xenodiagnóstico; es decir, la picaron para que succionaran su sangre y así pudiéramos corroborar, junto con la ayuda de otras pruebas de laboratorio, que el paciente efectivamente tenía esta enfermedad”, detallaron los alumnos.

Los dos grupos de estudiantes de la Facultad de Medicina fueron asesorados por el doctor Lino Zumaquero Ríos, profesor investigador de la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Lunes 29 de mayo de 2017.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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