El gobierno de Sinaloa, que encabeza Quirino Ordaz Coppel, canceló la presentación de Julión Álvarez programada para la noche del 15 de septiembre, luego de que el cantante fuera señalado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, por presuntos vínculos con el narco.

El gobernador señaló que la noticia de los presuntos vínculos de Julión con el narco, los “sorprendió porque es una figura muy popular y apreciada entre los sinaloenses”.

Ordaz Coppel aclaró que no había contrato firmado con los representantes del cantante, que sólo había un acuerdo de palabra con él, pero ante los señalamientos por parte del gobierno estadunidense de haber incurrido en lavado de dinero, no ve condiciones para la presentación.

Julión, dijo, ya había tenido presentaciones en “espectáculos masivos, impresionantes”, como fue en los carnavales de Mazatlán y de Guamuchil.

En Culiacán no se había presentado y por esa razón se había programado un concierto para que amenizara la noche del grito en las fiestas patrias.

El gobernador sinaloense consideró que Julión Álvarez tiene derecho de defenderse y aclarar su situación, y que por lo pronto su gobierno ya busca otras alternativas para la noche del 15 de septiembre.

El pasado miércoles, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció la aplicación de sanciones al futbolista mexicano y excapitán de la selección nacional de México Rafael Márquez Álvarez (Rafa Márquez) y a Julio Cesar Álvarez Montelongo (Julión Álvarez), por estar relacionados con el Cártel de Sinaloa y el de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Según la Oficina para el Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Rafa Márquez y el cantante de música norteña, forman parte de una red de prestanombres para lavar dinero procedente de la venta de drogas, de una organización criminal ligada al Cártel de Sinaloa y al CJNG, que comanda Raúl Flores Hernández y varios integrantes de su familia.

Proceso
Ciudad de México
Viernes 11 de agosto de 2017.


El ex policía de Arizona ha sido hallado culpable por no cumplir la orden de dejar de 'cazar' indocumentados basándose en su aspecto

La justicia ha decidido el final del camino para el ex sheriff Joe Arpaio. Una jueza de Arizona ha declarado este lunes a Arpaio culpable de desacato por negarse a cumplir la orden de un juez federal de dejar de utilizar tácticas para detener inmigrantes irregulares basadas en el racismo. La sentencia, que se conocerá en octubre, podría acarrear seis meses de cárcel para el antiguo carcelero de Phoenix.

Durante la última década, Arpaio convirtió a los agentes de la oficina del sheriff del condado de Maricopa (área de Phoenix) en agentes de inmigración, con manga ancha para detener a todo aquel que consideraran sospechoso de estar ilegalmente en Estados Unidos. Solo hay una forma de que alguien sea sospechoso de ser indocumentado, básicamente, el color de su piel. Las acusaciones de racismo contra los agentes de Arpaio derivaron en una denuncia colectiva. En 2011, un juez federal de Arizona consideró estas prácticas ilegales y ordenó a Arpaio que cesara en esta política.

La sentencia de este lunes considera que Arpaio ignoró deliberadamente esta orden y siguió aplicando las mismas tácticas, que han supuesto un calvario para los inmigrantes en Arizona, particularmente hispanos. Los abogados de Arpaio argumentaron que la orden del juez no estaba clara. La actitud desafiante de Arpaio fue considerada una estrategia electoral para su reelección en 2012.

El lunes, el ex sheriff reaccionó con un comunicado atacando a la juez. Anunció que recurrirá la decisión para tener un juicio con jurado. “La juez Susan Bolton ha violado la Constitución de los Estados Unidos al publicar su veredicto sin ni siquiera leérselo al acusado en público. El veredicto es contrario a lo que dijeron todos los testigos en el caso. Arpaio cree que un jurado habría fallado a su favor, y que lo hará”.

En el comunicado, Arpaio dice además que lo que él hacía como responsable de la policía regional del centro de Arizona no es más que lo que hacen “muchos otros” cuerpos policiales. “De hecho, el Departamento de Justicia ahora persigue a las agencias policiales que no lo hacen”.

Arpaio fue un importante apoyo de Donald Trump como candidato desde el principio y participó junto a él en mítines de campaña en el suroeste. En los años de Arpaio, los agentes del sheriff de Maricopa eran prácticamente agentes de inmigración, que mantenían detenida a gente sin ningún delito más que ser sospechoso en tener papeles, mientras la Policía de Inmigración (ICE) comprobaba los datos. Después, los entregaban para enfrentar el proceso de deportación.

Esto es exactamente lo que el Gobierno de Donald Trump, a través del fiscal general, Jeff Sessions, pretende que hagan todas las policías locales del país. Sessions ha llegado a publicar informes periódicos para señalar públicamente a las policías que no colaboran con inmigración y ha recortado fondos federales a estas ciudades, aunque su margen en este sentido es muy limitado. Por el momento, Sessions solo ha encontrado colaboración en Texas, y no por parte de la policía, sino del Legislativo estatal controlado por los republicanos, que ha aprobado una ley que sanciona a los cuerpos policiales que no colaboran con ICE.

El autoproclamado sheriff más duro de América, que tiene 85 años, perdió las elecciones a alguacil del condado de Maricopa el pasado mes de noviembre después de 23 años en el cargo. El alcalde la ciudad, el demócrata Greg Stanton, lo definió en su día como “la persona más malvada que he conocido en mi vida”.

Arpaio perdió contra Paul Penzone, un candidato que hizo su campaña apoyado en la movilización sin precedentes del voto latino (20% del electorado) en Arizona contra Arpaio. El propio Penzone reconoció que no sería sheriff sin el apoyo de los latinos, durante la reunión anual en Phoenix del lobby latino más grande de Estados Unidos, a principios de julio.

El País
Pablo Ximénez de Sandoval
Corresponsal en California
Los Ángeles, California E.U.
Lunes 31 de julio de 2017.


Director de Comunicaciones de Casa Blanca deja su cargo


El jefe de comunicaciones de la Casa Blanca, Anthony Scaramucci, fue removido del cargo tras sólo 10 días de ejercerlo, reportó The New York Times.

El funcionario habría sido destituido a petición del nuevo jefe de gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, quien tomó posesión del cargo hoy.

Scaramucci fue designado como jefe de comunicaciones hace poco más de una semana, lo que provocó la renuncia del entonces Secretario de Prensa, Sean Spicer.

Pese a su corta estancia en la Casa Blanca, Scaramucci fue el centro de una polémica por sus ataques contra el ex jefe de gabinete, Reince Priebus.

Priebus fue removido de su cargo la semana pasada.

A solo 10 días de haber sido nombrado, Anthony Scaramucci es destituido de su puesto

Washington.- El controvertido empresario Anthony Scaramucci, nombrado hace apenas 10 días como director de Comunicaciones de la Casa Blanca, ya no ocupa ese cargo después de provocar un terremoto político en la presidencia, informó este lunes la prensa estadounidense.

Scaramucci fue señalado como responsable del despido del jefe de gabinete, Reince Priebus, y su sustitución por el general John Kelly.
 
El general Kelly prestó juramento como nuevo jefe de Gabinete este lunes, y según el diario New York Times poco después le pidió al presidente Donald Trump el despido inmediato de Scaramucci de la Casa Blanca.

Al ser nombrado Director de Comunicaciones de la Casa Blanca, Scaramucci aseguró que el presidente Trump lo había llamado para poner fin a las filtraciones a la prensa, pero su llegada a la Casa Blanca desató una feroz lucha intestinal.

Su nombramiento provocó la renuncia inmediata del portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, pero Scaramucci puso la mira en Priebus, al que acusaba de haber bloqueado el acceso a Trump y de ser el responsable por las filtraciones a la prensa.

La semana pasada, Scaramucci mostró su musculatura cuando Trump anunció el despido de Priebus.

Sin embargo, la divulgación de una explosiva llamada de Scaramucci a un periodista, repleta de insultos del más bajo nivel dirigidos a Priebus y a otros funcionarios de la Casa Blanca, pareció sellar su suerte.

AFP
REFORMA
Ciudad de México
Washington DC, EU.
Lunes 31 de julio de 2017.


A pesar del ruido que causaron sus declaraciones, la batalla de Anthony Scaramucci contra las filtraciones podría estar perdida antes de empezar: “Voy a acabar con las filtraciones (...) que son como puñaladas por la espalda”, sentenció.


Pocas horas después de conocer su nombramiento como portavoz de la Casa Blanca, Anthony Scaramucci borró de su cuenta de Twitter los trinos en los que se refería a su nuevo jefe como alguien “sin juicio”. Ese fue el último gesto de prudencia que el empresario de fondos de inversión ha tenido desde que llegó a reemplazar a Sean Spicer, quien renunció al cargo después de enterarse del nombramiento de Scaramucci en el equipo de comunicaciones del presidente.

La protesta de Spicer terminó de cobrar sentido tan pronto Scaramucci empezó a llenar los titulares de la prensa.

Todo empezó cuando Ryan Lizza publicó en el portal de noticias Politico el informe patrimonial del nuevo funcionario. Lleno de ira por lo que consideraba una filtración grave, Scaramucci contactó al periodista para pedirle que revelara su fuente y amenazó con despedir a todo el personal de comunicaciones si no lo hacía, “así no habrás protegido a nadie, todo el mundo va a estar afuera dentro de dos semanas”, dijo el portavoz según el recuento de la conversación que Lizza publicó en el New Yorker.

En esa misma llamada telefónica, Scaramucci se despachó contra Steve Bannon, uno de los asesores más influyentes de Trump, y más tarde, cuando la prensa reportó una cena a la que habrían asistido Trump y algunos miembros de la cadena de televisión Fox, arremetió en contra del jefe de gabinete de la Casa Blanca, Reince Priebus, a quien culpó de la filtración del encuentro a los medios.

“Lo que quiero hacer es matar a todos los jodidos filtradores”, fue una de las frases de menor calibre de Scaramucci, quien no tardó en disculparse por su lenguaje “colorido”. Sus peleas con Bannon, que representa al ala más radical y populista del gabinete de Trump, y Priebus, quien es un pez gordo del Partido Republicano, muestran claramente su ubicación dentro de las fuerzas que convergen en la administración Trump: al igual que Jared Kushner, el yerno del presidente, y Gary Cohn, el consejero de Trump en asuntos financieros, Scaramucci pertenece a una élite económica sin lazos sólidos con el Partido Republicano y sin ningún tipo de experiencia en el sector público.

El nuevo portavoz, de 53 años y con una larga carrera en los fondos de inversión, empezó sus aventuras políticas apoyando a Hillary Clinton y financiando la primera candidatura de Barack Obama. Cuando la crisis económica puso al presidente en contra de los intereses de Wall Street, Scaramucci cambió a los demócratas por los republicanos y se dedicó a reunir dinero para la campaña del republicano Mitt Romney. Más adelante, en mayo de 2016, dejó frío al auditorio que se reunía en una convención organizada por su compañía cuando anunció que estaría al lado de Trump en sus intenciones presidenciales.

Además de las donaciones que podía atraer a la campaña, Scaramucci estaba en el radar de Trump por sus contactos políticos. Al mando de su empresa de fondos financieros, el empresario neoyorquino convocaba a las convenciones que organizaba en Las Vegas a figuras que iban desde Al Gore hasta Sarah Palin. Incluso David Cameron, el ex primer ministro británico, terminó acudiendo a la Ciudad del Pecado cuando recibió el llamado de Scaramucci.

“Trata de no reírte, pero me dejan hablar hasta en la Cámara de Comercio de las Mujeres en Irak”, le dijo en 2012 a la periodista Jessica Pressier, quien además recordaba que un comediante estadounidense describió a Scaramucci como una estrella de reality show, una descripción que tal vez lo hizo encajar en las afinidades de su nuevo jefe, el presidente de Estados Unidos.

Una de las jugadas que le valieron a Scaramucci su entrada al casting del show presidencial vino a finales de junio. En ese entonces, el neoyorquino logró que la CNN rectificara y despidiera a tres de sus periodistas después de haber publicado una noticia sobre el supuesto encuentro entre Scaramucci y una firma de inversores rusa, una reunión que habría tenido lugar en la época en que el nuevo portavoz recogía los réditos de su apoyo a la campaña presidencial como miembro del equipo de transición de Trump.

“Wow, la CNN tuvo que retractarse de una gran historia sobre ‘Rusia’ […]. ¿Qué pasa con las otras historias falsas que hacen?”, escribió Trump, encantado con el espectáculo.

Aunque ha logrado sonar mucho, la efectividad de Scaramucci está en duda. Sus muestras de lealtad no son suficientes para contrarrestar la tensión que puede provocar en el gabinete y su guerra declarada contra las filtraciones no promete llegar muy lejos.

Según el periodista Erick Erickson, el hecho de que Trump sea tan malo recibiendo críticas deja sin muchas opciones a quienes quieren decirle cosas sin adularlo: “No les queda otra que acudir a la prensa, filtrar la historia y esperar que la reacción sea lo suficientemente intensa para que le patee el trasero al presidente”.

Durante la primera reunión del gabinete presidencial, el mes pasado, cada funcionario tomó la palabra para elogiar a Trump. Cuando le tocó a Reice Priebus, el enemigo declarado de Scaramucci por sus supuestas filtraciones, el jefe de gabinete habló por todo el personal de alto nivel para “agradecer la oportunidad y la bendición de servir” a la agenda de Trump. Con esto, la llegada de Scaramucci al casting del show presidencial promete sacudir a las audiencias mientras el programa de Trump sigue, como desde el comienzo, tambaleando.

El Espectador
Washington, DC, EU.
Sábado 29 de julio de 2017.


•    Indignación por muerte de nueve inmigrantes en camión, en EE. UU.


•    Fueron encontrados junto a decenas de personas, en Texas. Algunos dicen ser mexicanos.


Aunque todavía se desconocen las causas de la muerte de, al menos, nueve personas dentro de un camión en Texas, las investigaciones que se adelantan en la ciudad de San Antonio apuntan a un caso de tráfico de personas.

Los hechos ocurrieron en la madrugada del domingo cuando un empleado de una de las tiendas Walmart alertó a la policía local sobre un camión estacionado muy cerca del establecimiento y después de que alguien salió del vehículo para solicitar agua.

Otras 30 personas, muchas en estado crítico y con insolación y agotamiento, fueron halladas también en el remolque, que carecía de aire acondicionado o suministro de agua, dijo el jefe de bomberos de San Antonio, Charles Hood.

Según Thoman Homan, director interino de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), algunos de los sobrevivientes se han identificado como mexicanos y los heridos fueron trasladados a centros de asistencia. Igualmente, han dicho que al menos 100 personas iban en el vehículo, y que algunas de ellas escaparon o fueron recogidas por otras personas.

Homan calificó de “acto atroz” el suceso, que dijo es obra de una red “que sin escrúpulos trafica con seres humanos y a la cual no le importa la vida de las personas con las que comercia”. Señaló que su oficina se encargará de las investigaciones en este caso por tratarse de contrabando de personas, que constituye delito federal.

El conductor del camión, identificado como James Bradley, es por ahora el único detenido y puede llegar a ser acusado de cargos penales tanto estatales como federales.

De las 17 personas trasladadas en helicópteros a dos centros de salud hay varias en “estado crítico o muy grave”, agregó Homan.

El camión para transporte de carga refrigerada no tenía funcionando su aire acondicionado y en esta temporada las temperaturas en esta zona de EE. UU. han alcanzado más de 37 grados Celsius.

El jefe del departamento de Policía de San Antonio, William McManus, dijo en una rueda de prensa ofrecida en la mañana del domingo que al menos 30 unidades de bomberos y paramédicos, así como agentes policiales y helicópteros, acudieron al lugar para auxiliar a los inmigrantes, cuyas nacionalidades aún se desconocen.

Por su parte, el congresista demócrata por Texas Joaquín Castro manifestó su pesar e hizo extensas sus condolencias con los familiares de las víctimas de lo que calificó de “una tragedia que pudo evitarse”. De igual manera, hizo un llamado para que “juzguen y castiguen a los traficantes de personas con todo el peso de la ley”.

Richard Durbin jr., fiscal federal de la Corte del Distrito Oeste en Texas, afirmó que la muerte de los inmigrantes fue un “crimen cometido por personas despiadadas, indiferentes al bienestar de la frágil carga que transportaban”.

Salvo a dos menores que se rondaban los 15 años, todos los ocupantes del vehículo tenían entre 20 y 30 años, aunque en versiones no confirmadas se habla también de un niño de diez años. Al revisar las cintas de seguridad de Walmart, las autoridades encontraron que varios autos se acercaron al camión, por lo que emprendieron la búsqueda de estos, así como la de los inmigrantes que al parecer fueron recogidos.

Según datos del Departamento de Seguridad Nacional, en el 2016 se llevaron a cabo 2.110 investigaciones relacionadas con el tráfico de personas, las cuales llevaron a la presentación de 1.522 acusaciones. La misma fuente señaló que hubo 2.734 arrestos y más de 3.000 detenciones administrativas relacionadas con casos de trata de personas.

Recientemente, la Patrulla Fronteriza en la zona de Laredo, Texas, anunció un incremento en los intentos por infiltrar inmigrantes indocumentados provenientes de México en camiones de carga, como el caso de 44 personas de México y Guatemala detenidas el pasado 19 de junio.

La misma suerte tuvieron 72 indocumentados procedentes de México, Guatemala, El Salvador y Ecuador el 7 de julio de este año.

La peor tragedia de este tipo fue en el 2003, con la muerte por asfixia de 19 inmigrantes encerrados en un remolque abandonado en Victoria, Texas, entre ellos un bebé. Las autoridades condenaron al chófer del vehículo a 35 años de prisión.

6.023 muertos en cuatro estados por intentar cruzar la frontera
Según un reciente informe de ‘The New York Times’, entre octubre del 2000 y septiembre del año pasado murieron 6.023 personas en cuatro estados fronterizos con México: California, Arizona, Nuevo México y Texas.

Estas cifras de la Patrulla Fronteriza muestran que “han muerto más personas mientras cruzaban ilegalmente la frontera suroeste de Estados Unidos en los últimos 16 años que quienes fallecieron en los ataques terroristas del 11 de septiembre y a causa del huracán Katrina”, hechos en los que perdieron la vida 4.800 personas.

El mismo informe señala que “desde enero de 2009 se han descubierto los cuerpos y los restos de un total de 548 inmigrantes indocumentados en el condado de Brooks (muy cerca de la frontera con México). Estos son solo los casos reportados a las autoridades."

El Tiempo
Resumen de Agencias
San Antonio Texas, EU.
Lunes 24 de julio de 2017.


Los Ángeles – Pasa todos los días preparando estrategias legales para ayudar a migrantes indocumentados a quedarse en el país. Sin embargo, en cualquier momento, la misma Lizbeth Mateo podría ser detenida y deportada.

Es una abogada migratoria que tiene su propio abogado en materia de migración.

Lizbeth, de 33 años, se juramentó como abogada de manera oficial en junio. Después de pasar años como persona indocumentada y en flagrancia abierta de las leyes migratorias, ahora es parte del sistema jurídico y espera representar a otros como ella que ingresaron a Estados Unidos de manera ilegal.

El que California permita que Lizbeth pueda ejercer es una de las señales de la aceptación a la comunidad indocumentada en ciertas partes del país. Kevin de León, el líder del senado californiano, la llamó la personificación del sueño americano cuando presidió la ceremonia de juramentación de Lizbeth.

Ahora le toca ejercer en un momento delicado: las promesas del presidente Donald Trump, como la construcción del muro y los nuevos lineamientos de detención, han dejado claro que las personas sin papeles serán deportadas. Algunos inmigrantes han preferido esconderse y otros han regresado a sus países de origen, temerosos y frustrados. Otros más han decidido ni siquiera aventurarse.

Lizbeth pertenece al grupo de quienes quieren confrontar a la administración, incluso cuando hacerlo conlleva riesgos personales. Es una defensora valiente, según varias personas; para otras, es una provocadora imprudente que parece querer retar a los agentes migratorios a que la detengan.

“Veo cómo activistas que son respetados y considerados líderes de la comunidad arman un alboroto y pienso que no es lo que necesitamos en este momento”, dijo Lizbeth, quien nació en el estado mexicano de Oaxaca. “El trabajo no permite que hagas un alboroto. Lo que necesitas es asegurarle a la comunidad que vamos a pelear. Al fin y al cabo, solo tenemos esa opción”.

Otros dicen que ese papel no le corresponde. “Prometes que vas a proteger la Constitución de Estados Unidos y al mismo tiempo violas las leyes que contempla”, dijo John C. Eastman, constitucionalista y ex decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Champan en California. “Estás violando el juramento del cargo desde el momento en que lo tomas: eso es un gran problema”. Ira Mehlman, portavoz de la Federación para una Reforma Migratoria Americana (FAIR, por su sigla en inglés), grupo que aboga por mayores restricciones migratorias, concurre: “Si estás en el país de manera ilegal, no hay razón por la que deberías poder ejercer derecho”.

Lizbeth es de las pocas personas indocumentadas en Estados Unidos que ha conseguido una licencia de abogacía y solo una de las que se especializa en derecho migratorio. Luis Ángel Reyes Savalza, quien la representa y también nació en México, es otra de esas personas.

California, Nueva York y Florida son los únicos estados que otorgan licencias a migrantes indocumentados para que ejerzan derecho. No hay un estimado oficial de cuántas personas sin papeles trabajan como abogados, pero Luis Ángel dice que conoce a una docena.

Para Eastman, los abogados indocumentados ponen en riesgo a sus clientes que son beneficiarios del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por su sigla en inglés) porque el gobierno de Trump podría retirar ese permiso en cualquier momento. En enero, ya emitió una orden ejecutiva que amplía las definiciones de quién es un criminal; ahora incluye cosas como haber usado un número de seguridad social falso para trabajar. Y el Servicio de Inmigración y Aduanas ha dejado claro que ser de DACA no garantiza una protección legal.

“Si estás en el país de manera ilegal, no hay razón por la que deberías poder ejercer derecho”.

Ira Mehlman, portavoz de la federación para UNA Reforma Migratoria Americana

Personas como Lizbeth comenzaron a identificarse en público como indocumentadas hace más de una década con la esperanza de que podrían forzar un cambio al contar sus historias. Varios grupos universitarios en California se juntaron con el nombre “Dreams to be Heard” (Sueños que merecen ser escuchados) y apuntalaron el Dream Act, legislación que habría dado una vía para la ciudadanía a jóvenes indocumentados. Esta fracasó.

Sin embargo, la atención puesta en las dificultades de jóvenes que habían llegado como menores de edad y no conocían más que su vida en Estados Unidos ejerció presión para que el gobierno de Obama avalara DACA para que los dreamers pudieran estudiar y trabajar. El futuro del programa no es seguro bajo la administración Trump, en particular después de que varios fiscales estatales republicanos han amenazado con demandar al gobierno si el programa no es retirado para otoño.

Luis Ángel y Lizbeth impulsan que se mantenga DACA, pero no quieren solo eso. También argumentan que los migrantes que han cumplido sentencias en prisión por alguna condena penal no deben ser blancos para la deportación y quieren convencer a los gobiernos locales de que prevean más fondos para pagar los costos legales de los migrantes que enfrentan procesos de expulsión. “Quieren que estemos atemorizados”, dijo Lizbeth.

“La gente dice que tiene miedo, pero no tenemos que ser invisibles”, mencionó durante un discurso ante estudiantes de la Universidad de California, Northridge, su alma mater. “Estás más seguro” cuando reconoces tu estatus, “cuando estás conectado a gente que sabrá si el ICE vino por ti en mitad de la noche”, añadió, usando la sigla en inglés del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.

Sin embargo, las acciones que ella califica como necesarias son vistas por otros como descuidadas.

En 2013, Lizbeth viajó a Oaxaca para visitar a familiares, aunque sabía que no tenía la visa para reingresar a Estados Unidos. Cuando se presentó al cruce fronterizo, lo hizo acompañada de otros ocho estudiantes indocumentados que exigieron poder entrar para solicitar asilo. Al final, Lizbeth pudo pasar, aunque fue detenida en un centro migratorio en Arizona durante algunos días. Se le permitió argumentar su caso ante una corte mientras empezaba sus estudios en Derecho en la Universidad de Santa Clara en California, algo a lo que había soñado con dedicarse desde que llegó en 1998 a Estados Unidos cuando era adolescente.

Su protesta pretendía atraer atención sobre la enorme cantidad de personas que habían sido deportadas antes de que fuera implementado DACA, pero varios activistas la criticaron de haberlo hecho como un ardid publicitario. Aun así, se convirtió en una suerte de celebridad entre algunos grupos de defensores de migrantes.

Aunque su acto puso en jaque su búsqueda de un estatus legal. El programa DACA requiere que los solicitantes demuestren que nunca han dejado Estados Unidos desde que entraron como menores de edad. Cuando Lizbeth buscó ser beneficiaria de DACA el año pasado, su solicitud fue negada por el viaje a México. Planea volver a solicitar, aunque esta vez con ayuda de legisladores federales, líderes universitarios y todo un ejército de abogados migratorios.

Si le vuelven a negar la solicitud, no tendrá muchas posibilidades legales. No obstante, dijo que no planea dejar Estados Unidos sin importar lo que suceda.

“Estoy en esta pelea respecto de lo que planee para mi vida, de lo que todavía planeo, frente a mi realidad actual”, dijo. Aunque tiene la licencia de abogacía, no puede ser contratada por ninguna firma debido a su estatus como indocumentada. Por ello planea abrir su propia firma; cualquier persona sin papeles puede establecer un negocio.

Trabaja de día desde un centro en Pasadena, donde da capacitación a personas sobre cómo contar sus historias a diferentes grupos que han prometido ayudar a migrantes indocumentados y las ayuda a llenar formularios en pos de familiares que podrían ser deportados.

“Cualquier cosa que puedas usar para demostrar que tienes una vida aquí, que estás trabajando y contribuyendo, ayuda”, le dijo a un grupo de mujeres de mediana edad hace unas semanas. “Necesitamos que sepan que requerimos su apoyo y que lo merecemos”.

Luis Ángel, de 29 años, sabía de Lizbeth mucho antes de conocerla. La había visto hablar en mítines y había leído sobre sus protestas, que lo inspiraron cuando estudiaba en la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York. Cuando le ofrecieron ser el abogado de Lizbeth, aceptó de inmediato.

Cuando era niño, la madre de Luis Ángel le enseñó que debía decirle a quien fuera que conociera que había nacido en el hospital O’Connor de San José, California. Cuando empezó a trabajar durante su adolescencia, usó un número de seguridad social falso, como lo hace la gran mayoría de las personas indocumentadas en el país. Eso ahora es fundamento para la deportación.

Durante los últimos dos años, Luis Ángel ha trabajado en Pangea Legal Services, un grupo sin fines de lucro en San Francisco que ayuda a defender a migrantes que enfrentan una posible deportación. Es un trabajo que Luis Ángel ve cada vez más difícil ahora que Trump empieza a cumplir con sus promesas de aumentar las expulsiones de migrantes.

Luis Ángel, quien es beneficiario de DACA, está preocupado por sus padres y ansioso de que cualquier llamada es la que le avisará que fueron detenidos por agentes migratorios.

“Quieren que les diga que todo va a estar bien, pero no puedo hacer eso”, dijo.

Como abogado de Lizbeth, Luis Ángel es quien meterá el papeleo para su nueva solicitud de DACA, mientras que ella prepara los formularios para sus dos hermanos más jóvenes, quienes deben renovar su permiso.

“Toda mi comunidad va a enfrentar cosas peores. Quiero seguir representando a la gente. Y, si no puedo, voy a tener que organizarme para dar la pelea”, dijo Luis Ángel.

The New York Times
Jennifer Medina
Los Ángeles, Cal. EU.
Sábado 22 de julio de 2017.


Una valla a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México cerca de Brownsville, Texas Credit Matthew Busch para The New York Times

Washington. - El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos ha comenzado los trabajos preliminares para la construcción de un muro en varios lugares de la frontera con México, indicó recientemente el Departamento de Seguridad Nacional de ese país.

Un grupo de ingenieros están perforando y tomando muestras de suelo para determinar qué tipo de barrera será la más efectiva en las variadas condiciones geográficas a lo largo de la frontera, dijo David Lapan, un vocero del Departamento de Seguridad Nacional.

La perforación y el análisis del terreno se realiza en El Paso, Texas; Santa Teresa, Nuevo México; Calexico, California, y Rio Grande Valley al sur de Texas. Lapan dijo que el análisis del terreno ya concluyó en El Paso y Calexico. Ya se han identificado las zonas de San Diego y Rio Grande Valley como regiones prioritarias para la construcción de nuevos muros fronterizos. En agosto, los ingenieros militares comenzarán a trabajar en el área de San Diego.

Estas acciones se están realizando mientras la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, de la cual depende la Patrulla Fronteriza, continúa evaluando decenas de propuestas enviadas por contratistas para los diseños del muro fronterizo.

El presidente Donald Trump ordenó la construcción del muro a través de una orden ejecutiva en enero. En marzo, el Departamento de Seguridad Nacional hizo una convocatoria para que se presentaran prototipos de un muro fronterizo “físicamente imponente” y “estéticamente agradable”. La estructura debe ser diseñada para evitar que la trepen o se caven túneles por debajo.

El plan de Trump para construir un muro fronterizo fue parte de una controversial pelea presupuestal en el congreso. El gobierno necesitaba disponer de 3600 millones de dólares en los presupuestos de 2017 y 2018 para poder erigir 160 kilómetros de muro. Pero los congresistas —tanto demócratas como republicanos— rechazaron proveer los fondos para el proyecto y propusieron aumentar los recursos para incrementar el uso de dispositivos tecnológicos en la frontera como, por ejemplo, los sensores.

Sin embargo, el Comité de Apropiaciones de la Cámara de Representantes aprobó el martes una partida de gastos que incluye 1600 millones de dólares para el muro. Con esa suma podrían construirse 119 kilómetros de segmentos del muro a lo largo de la frontera suroeste.

El Departamento de Seguridad Nacional ha reasignado 20 millones de dólares de otros programas para pagar la construcción de diversos prototipos del muro fronterizo. Está programado que la construcción de esos proyectos comience este verano en el área de San Diego.

Unos funcionarios de Seguridad Nacional dijeron que los prototipos podrían ser agregados al muro fronterizo que ya existe en San Diego y también afirmaron que eso permitiría evaluar cuáles barreras son las más efectivas al momento de darles tiempo a los agentes de la Patrulla Fronteriza para responder al contrabando de drogas ilegales y personas. Los funcionarios dijeron que planean construir de cuatro a ocho prototipos.

Inicialmente, Trump habló sobre construir un “gran y hermoso” muro a lo largo de toda la frontera con México, la cual tiene una longitud de 3200 kilómetros. Pero la semana pasada, redujo ese plan al decir que la longitud del muro podría ser de 1127 kilómetros.

“No necesitas 3200 kilómetros de muro porque cuentas con muchas barreras naturales”, comentó el mandatario en una conversación que sostuvo con reporteros a bordo del Air Force One la semana pasada. “Tienes montañas. Tienes algunos ríos que son violentos y brutales. Tienes algunas áreas que están tan apartadas que no tienes gente cruzando por ahí. Así que no necesitas eso. Pero necesitarás entre 1100 y 1400 kilómetros”.

Trump también dijo que el muro sería parcialmente transparente y podría tener paneles solares para ayudar a reducir los costos. El líder estadounidense ha prometido que logrará que México pague por el muro, lo cual fue tajantemente rechazado por Enrique Peña Nieto, presidente de México.

En las comunidades de la frontera muchas personas han mostrado su rechazo a este proyecto. En Texas, amplios sectores del territorio necesario para erigir el muro están en propiedades privadas, y la mayoría de los dirigentes republicanos y demócratas de la delegación congresional del estado se oponen a la construcción.

The New York Times
Ron Nixon
Washington, DC, EU
Viernes 21 de julio de 2017.


Los barones del azúcar de Florida, Alfonso y José Fanjul, contribuyeron para los festejos de la toma de posesión de Donald Trump con una aportación de medio millón de dólares, posiblemente con la expectativa de que a cambio no solo les tocara ver una gran ceremonia.

Encabezados por los Fanjul, los mayores productores y refinerías de azúcar estadounidenses se mostraron ansiosos por que la nueva administración se ocupara de un asunto que el gobierno de Obama dejó pendiente: un acuerdo para controlar las importaciones de azúcar desde México.

No están solos: la industria en ambos lados de la frontera está a la expectativa de lo que suceda, pues la forma en que se den las negociaciones azucareras será un indicador de cómo podrían desenvolverse las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

“En México, todos están pendientes del acuerdo con respecto al azúcar porque es un indicador de la forma en que se manejará todo lo demás”, declaró Juan Cortina Gallardo, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Azúcar de México, que representa a las refinerías. “Es un asunto político delicado”.

Los “acuerdos de suspensión” que regulan el ingreso de azúcar mexicana a Estados Unidos desde 2014 terminaron el lunes 5 de junio. El secretario de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo, afirmó que “no hay ultimátum en este proceso” para un nuevo pacto. Sin embargo, el lunes la agencia Reuters dio a conocer que ambos países habían llegado a un acuerdo y planean hacerlo oficial este martes.

La industria azucarera ha sido el centro de los problemas comerciales más polémicos entre México y Estados Unidos desde que el TLCAN se negoció a principios de la década de los noventa.

El hecho de que exista un forcejeo tan prolongado por un solo producto provoca inquietud, pues las renegociaciones del tratado norteamericano podrían estancarse muy rápido si el gobierno de Trump decide abrir varios frentes para volver a redactar el acuerdo. Las charlas con México y Canadá podrían comenzar en agosto y el gobierno de Estados Unidos ha revelado muy poco sobre lo que espera lograr.

Cualquier cosa que la industria azucarera estadounidense logre exprimir de las negociaciones tendrá efectos más allá de los campos de caña de azúcar de Florida y en el sureste de México. Las ramificaciones de la historia del azúcar dan una idea de lo complejo que puede ser el tejido del comercio internacional.

Wilbur Ross, el secretario de Comercio estadounidense, está a cargo de encontrar un arreglo que acepten los negociadores mexicanos en materia azucarera; de lo contrario, podría desatarse una guerra comercial.

Ross y su esposa, Hilary Geary Ross, sostienen una relación social desde hace tiempo con José Fanjul, a quien llaman Pepe, y su esposa, Emilia. Pero en su transición de inversionista multimillonario a servidor público, hasta ahora Ross ha prestado oídos a todos los bandos, como el de aquellos con un interés en las negociaciones sobre la industria azucarera.

La administración Obama “pateó la bolita un poco lejos para no tomar la decisión” sobre las importaciones de azúcar desde México, opinó Paul Farmer, presidente de la empresa CSC Sugar en New Canaan, Connecticut, que compra azúcar a México para producirla en forma líquida y competir con las grandes refinerías.

Ahora, Farmer dice haberse topado con “una actitud totalmente distinta para escuchar y querer entender” qué es lo que está en juego durante las negociaciones.

La industria azucarera estadounidense ha gozado de protección durante mucho tiempo gracias a una garantía de precio que se mantiene mediante límites a la importación y otros mecanismos.

Cuando el TLCAN entró en vigor en 1994, la industria obtuvo un tratamiento especial, pues se limitaron las importaciones de azúcar de México durante catorce años.

En 2008, México se convirtió en el único país del mundo con acceso ilimitado al mercado estadounidense de azúcar. Pero cuando las exportaciones de México se dispararon en 2013 tras una cosecha abundante, los productores estadounidenses devolvieron el golpe con demandas por prácticas comerciales injustas. El Departamento de Comercio estuvo de acuerdo y se preparó para gravar derechos sobre el azúcar de México.

Para evitar esos derechos, el gobierno mexicano y las refinerías azucareras mexicanas aceptaron que se impusieran límites a las exportaciones hacia Estados Unidos, así como un precio mínimo, mediante dos acuerdos suscritos a finales de 2014.

Sin embargo, las empresas azucareras estadounidenses no tardaron en quejarse de que esos acuerdos no tenían fuerza suficiente para protegerlas y el Departamento de Comercio les dio la razón en diciembre del año pasado con una sentencia preliminar.

Sin embargo, el secretario Guajardo sugirió a Reuters que el nuevo pacto prevé que siga habiendo acceso de azúcar mexicana a Estados Unidos sin el pago de aranceles.

Eso difícilmente apaciguará el descontento de los productores estadounidenses.

“Nuestra industria sufre muchísimo”, aseveró Phillip Hayes, un vocero de la American Sugar Alliance, que representa a refinerías y productores de azúcar, como Florida Crystals, de los hermanos Fanjul.

“Una refinería necesita azúcar como materia prima para poder operar”, argumentó. “México ha enviado demasiada azúcar refinada y ha dejado a las refinerías casi sin azúcar cruda”.

Los funcionarios mexicanos también enfrentan presión política porque se espera que hagan declaraciones firmes.

“Si eres México y cedes en la cuestión del azúcar, ¿qué dice eso sobre lo que vas a hacer en las negociaciones del TLCAN?”, cuestionó Andrew I. Rudman, exfuncionario comercial de Estados Unidos y actual ejecutivo de ManattJones Global Strategies, una consultora comercial y de inversiones.

La caña de azúcar mexicana se produce gracias a 190.000 pequeños agricultores de las regiones más pobres de México y, en época de cosecha, esta tarea tan desgastante requiere 450.000 trabajadores, por lo que la industria representa una poderosa fuerza política.

Sobre las negociaciones pesa la amenaza de que México podría tomar represalias contra las exportaciones de jarabe de maíz con alto contenido de fructosa de Estados Unidos, que se utiliza como sustituto del azúcar.

El sindicato mexicano de agricultores de caña de azúcar publicó el viernes un anuncio en uno de los principales periódicos de México en el que acusó a Estados Unidos de competencia desleal con la fructosa y advirtió al gobierno mexicano que no ceda ante los “intereses y mandatos” de los productores estadounidenses.

Ya se elabora una demanda por competencia desleal con la fructosa.

“Si las refinerías acusan a México, la medida lógica es acusar a la industria de la fructosa”, indicó Enrique Bojórquez, fundador de Sucroliq, una productora mexicana de azúcar líquida.

El gobierno mexicano bloqueó este tipo de demandas en el pasado, señaló Bojórquez, porque intentaba mantener el acuerdo con Estados Unidos. “Pero no estoy de acuerdo en que no nos defendamos si las empresas estadounidenses están causando daño en México”, concluyó.

La posibilidad de una guerra comercial no es una amenaza hueca para los productores de jarabe de maíz, que han vendido más de 3 mil millones de dólares del edulcorante a México en los últimos cinco años. México dejó de adquirir jarabe de maíz en la década de 1990 por una controversia anterior.

“Si se trata de intercambiar amenazas, son muy capaces”, corroboró John Bode, presidente de la Asociación de Refinerías de Maíz.

The New York Times
Elisabeth Malkin
Ciudad de México
Miércoles 7 de junio de 2017.


El ex Presidente de Estados Unidos Barack Obama afirmó ante una audiencia en Berlín que las naciones prósperas no pueden esconderse detrás de muros para protegerse de la agitación y la pobreza que afligen a otros países.

En su discurso durante un panel de discusión sobre la democracia, acompañado por la Canciller alemana, Angela Merkel, en un sitio donde alguna vez estuvo el muro de Berlín, Obama habló por 90 minutos sobre temas internacionales y estadounidenses sin mencionar directamente a su sucesor, Donald Trump.

Sin embargo, con sus palabras, el ex Mandatario hizo alusión a la intención de Trump de erigir un muro a lo largo de la frontera con México.

Obama explicó que el mundo se está acercando gracias a la tecnología y la globalización, por lo que no es posible permanecer aislado de los problemas en el extranjero.

"Si hay trastornos en estos países, si hay un mal Gobierno, si hay guerra o si hay pobreza, en este nuevo mundo en el que vivimos no podemos aislarnos. No podemos escondernos detrás de un muro", explicó Obama.

En el que también fue su primer discurso en Europa desde que dejó la Casa Blanca, Obama advirtió sobre los peligros de tomar la paz y la prosperidad por sentadas.

"El mundo está en una encrucijada", aseguró Obama, frente a unas 70 mil personas en la Puerta de Brandeburgo.

"La creciente brecha de desigualdad dentro de las naciones, así como entre las naciones, son un gran problema. (Al mismo tiempo) el mundo nunca ha sido más rico, o ha estado más sano y mejor educado", ilustró.

"Si podemos mantener ese progreso, entonces soy muy optimista con respecto a nuestro futuro. Mi trabajo ahora es ayudarlos a llevarlo al siguiente paso", dijo.

Obama contó que había pasado los últimos cuatro meses tratando de ponerse al día con su sueño y pasando más tiempo con su familia.

"Estoy muy orgulloso del trabajo que hice como Presidente", aseguró entre aplausos, y precisó que estaba especialmente orgulloso de la reforma del sistema de salud que hizo.

"Mi esperanza era conseguir una cobertura de salud del 100 por ciento. No logramos eso, pero sumamos 20 millones de personas que no tenían cobertura antes.

"Ahora algunos de los progresos que hicimos están en peligro porque un debate significativo está teniendo lugar en los Estados Unidos", agregó, evitando nuevamente la mención directa de Trump, quien está tratando de desmantelar el llamado Obamacare.

Apenas cuatro meses antes de la elección de Alemania, la mera aparición de Obama con Merkel, retransmitida en vivo en cuatro canales, planteó críticas sobre si estaba ayudando a la campaña de reelección de Merkel.

Pero Merkel y Obama se mantuvieron alejados de los temas de la campaña con su discusión enfocada en la fe y la política en general.

Obama dijo que espera utilizar la poca influencia que tiene como ex Presidente para ayudar a los jóvenes a estar mejor preparados para los retos que se avecinan.

Reuters
Berlín, Alemania
Jueves 25 de mayo de 2017.


Algunos republicanos están “genuinamente preocupados” por la amenaza que parece representar el presidente Donald Trump al orden constitucional en EU, y parecen considerar al vicepresidente Mike Pence como un posible sustituto, según señaló el demócrata Richard Brodsky en una columna en The Huffington Post.

El ex asambleísta por Nueva York, durante 14 periodos, asegura que “los republicanos están lenta, pero seguramente contemplando la política y la mecánica necesarias para librarse de Trump”.

Mientras que algunos republicanos, señala Brodsky, consideran esta posibilidad debido a sus preocupaciones por la forma de actuar de Trump, otros ven el problema como algo meramente político, considerando la fuerza de los votantes republicanos de Trump. Pese a esto, señala el columnista, todos estarán buscando la solución más fácil y todos preferirían a Pence.

“El orden republicano ya está allí. Mike Pence es todo lo que podrían esperar: está a favor de recortar impuestos, es anti-gay, anti-aborto, anti-Obamacare, apoya el poderío militar, es el paquete completo. Los republicanos ya sólo están viendo cuándo y cómo” hacer el movimiento, explica Brodsky.

El reciente y sorpresivo despido de James Comey como director del FBI —quien investigaba los nexos entre el equipo de campaña de Trump y el gobierno ruso— provocó un escándalo en la política estadounidense, pues muchos han señalado la acción de Trump como un intento de encubrir o frenar la investigación, que podría llegar a afectar a figuras clave de su administración e incluso a él mismo.

Algunos señalan que este escándalo —o el posible hallazgo de pruebas sobre los nexos entre la campaña de Trump y Rusia— podría ser el detonante para que Donald Trump enfrente un juicio político que podría llevar a su destitución.

“Cuándo y cómo” sustituir a Trump con Pence, serían las grandes preguntas que, según el político demócrata, se hacen los republicanos. Las razones legales para la destitución o remoción de un presidente son algo secundarias. Las lecciones de las destituciones de Nixon y Clinton son obvias y muestran que no se llega a una acusación como esa hasta después de un tiempo en la Casa Blanca.

Primero, un presidente popular es intachable, no importa cuál sea la razón de su popularidad o de la acusación. Cuando Nixon estaba buscando su reelección la idea de un “impeachment” era absurda y siguió así hasta que desafió los tribunales; e incluso entonces su caída fue lenta. Por su parte, Clinton, atrapado entre mentiras, nunca estuvo en serios problemas, más allá de las ideologías en el Congreso. En realidad, su popularidad aumentó durante la acusación.

En segundo lugar, la lealtad partidaria es un impedimento para la destitución. Mientras los demócratas del Congreso se mantuvieron junto a Clinton, los republicanos se pusieron en contra de Nixon.

Para Trump las cosas se complican pues sólo cuenta con el apoyo genuino de un puñado de legisladores conservadores en el Congreso. La mayoría sólo lo toleran, lo que indica que su situación podría empeorar.

Pero no tan simple como parece, explica Brodsky, “en casi todos los distritos del Congreso y todos los estados los republicanos fieles a Trump controlan las nominaciones. Parece que nada de lo que Trump haga puede hacer que dejen de apoyarlo.

En la opinión el columnista del Huffington Post, los acontecimientos cotidianos de la política tienden a resolver este tipo de contradicciones. “Nadie sabe lo que va a golpear a continuación. Pero hay cosas que hay que vigilar”, como las encuestas.

Entre los miembros de la Cámara, la disciplina y pensar en grupo son armas mucho más persuasivas. Podría no parecerlo, señala Brodsky, pero incluso ahora los republicanos están buscando resolver el problema que representa Trump e instalar a Mike Pence.

Brodsky recordó que acusar a Trump no es la única vía para destituirlo. La 25ª enmienda de la Constitución estadounidense prevé la expulsión de los presidentes incapacitados. Y según el columnista, sería Mike Pence quién desencadenaría tal proceso de eliminación. Pero esta posibilidad, señala el político demócrata, no es “motivo de regocijo”, pues asegura que sea como sea, “estamos en problemas”.

El reciente despido de James Comey del FBI provocó un escándalo en la política estadounidense
Estarían buscando la solución más fácil y todos preferirían a Pence, señala el demócrata Richard Brodsky

El Universal
Ciudad de México
Jueves 11 de mayo de 2017.

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El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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