Después de que el presidente Donald Trump exigió una vacuna, el Departamento de Salud acordó proveer hasta 1.200 millones de dólares para acelerar el proyecto de AstraZeneca y asegurar 300 millones de dosis para Estados Unidos

Estados Unidos ordenó casi un tercio de las primeras 1.000 millones de dosis de una vacuna experimental contra el coronavirus que está desarrollando AstraZeneca, al comprometer 1.200 millones de dólares en momentos en que las potencias del mundo se abastecen de terapias y fármacos para revivir sus economías.

Aunque hoy no existe una fórmula probada eficaz para bloquear el coronavirus en humanos, las vacunas potenciales con consideradas por los líderes mundiales como la única forma de retomar la estancada actividad económica, e incluso de obtener ventaja respecto a competidores.

Médicos chilenos advierten que hospitales de Santiago están al límite de su capacidad por el coronavirus

Después de que el presidente Donald Trump exigió una vacuna, el Departamento de Salud acordó proveer hasta 1.200 millones de dólares para acelerar el proyecto de AstraZeneca y asegurar 300 millones de dosis para Estados Unidos.

“Este contrato con AstraZeneca es un hito en el trabajo de la operación Rápido Retorno para una vacuna efectiva, segura y que estará ampliamente disponible en el 2021”, dijo el secretario de Salud estadounidense, Alex Azar.

La vacuna, conocida anteriormente como ChAdOx1 nCoV-19 y ahora como AZD1222, fue desarrollada por la Universidad de Oxford y la farmacéutica británica AstraZeneca, que ahora tiene la licencia para acelerar la investigación de las pruebas clínicas.

La capacidad de inmunización aún no ha sido comprobada, de modo que tampoco es seguro que pueda ser utilizada contra el nuevo coronavirus.

El acuerdo con Estados Unidos permitirá seguir a la siguiente etapa -la fase III - de los ensayos clínicos, que se realizará con la participación de 300.000 estadounidenses.

AstraZeneca, con sede en Cambridge, dijo que concluyó acuerdos para entregar al menos 400 millones de dosis de la vacuna y asegurar la capacidad de manufactura de 1.000 millones de dosis, con las primeras entregas que comenzarían en septiembre.

Ahora la compañía más valiosa de las “blue-chips” del FTSE 100 en Londres, AstraZeneca ya acordó entregar 100 millones de dosis para la población de Reino Unido y 30 millones de unidades serán enviadas a partir de septiembre en el país.

Los ministros han prometido que Reino Unido será el primer país con acceso a la vacuna.

Mientras los líderes del mundo buscan superar la peor destrucción económica y social al menos desde la Segunda Guerra Mundial -que ha causado la muerte al menos a 325.000 personas- el acceso a las primeras vacunas en el mercado estará reñido.

El gobierno estadounidense ya ha alcanzado acuerdos para apoyar el desarrollo de vacunas de Johnson & Johnson (J&J), Moderna y Sanofi, lo que ha esparcido el temor a que solo las naciones más ricas podrán proteger primero a sus ciudadanos.

Reuters
Londres, Inglaterra
Jueves 21 de mayo de 2020.



La Operación Gedeón fracasó tras un año de choques entre exmilitares, políticos y contratistas que conspiraron desde Colombia. EL PAÍS reconstruye los pasos del último plan contra Maduro

Alrededor de cincuenta hombres, dos lanchas rápidas, diez fusiles y un plan suicida. El enésimo intento de derrocar a Nicolás Maduro se quedó en un rocambolesco desembarco en dos playas próximas a Caracas, Chuao y Macuto, y fue desactivado en cuestión de horas el pasado 3 de mayo. La llamada Operación Gedeón dejó al menos siete muertos y decenas de detenidos, entre los que se encuentran ex oficiales venezolanos y dos mercenarios estadounidenses. Pero ese episodio, que se enmarca en el clima belicista alentado por el sector más radical de la oposición al régimen chavista, solo es el epílogo de una larga historia. Transcurre entre Colombia —cuyos servicios de inteligencia y Gobierno quedan cuestionados—, Estados Unidos y Venezuela, y en ella intervienen políticos, militares, empresarios, contratistas, asesores de seguridad. El resultado es una muestra de la capacidad de penetración de la inteligencia del aparato bolivariano.

La incursión en la costa caraqueña de hace dos semanas es, hasta el momento, el capítulo más disparatado para intentar desestabilizar al Gobierno de Maduro. Pero no ha sido el único. El relato de lo sucedido, reconstruido por EL PAÍS gracias a los testimonios de una decena de fuentes conocedoras de los hechos, refleja el descontrol de una estrategia consecuencia de una guerra de egos que, en definitiva, se ha convertido en un bumerán que ha asestado un golpe a Juan Guaidó. El líder de la oposición rechaza, sin matices, estar involucrado e incluso haber estado al tanto de la Operación Gedeón, mientras el malestar internacional e interno, dentro de la oposición, no ha hecho sino crecer y una pregunta se repite desde hace dos semanas: ¿cuál va a ser la siguiente sorpresa?

“La caída de Nicolás Maduro se ha vuelto un negocio, es cuestión de tiempo”. La euforia con la que una persona muy cercana a Guaidó pronunciaba esta frase en febrero del año pasado, en un restaurante de Caracas, cobra más sentido con el paso del tiempo. El dirigente opositor, reconocido como presidente interino de Venezuela por más de 50 países, acababa de regresar entonces de una gira por Sudamérica después de cruzar la frontera para asistir al intento de entrada de ayuda humanitaria por Colombia en uno de los momentos políticos más tensos vividos en Venezuela. Desde entonces, se han producido varios acercamientos, al menos cuatro, de personas o empresas que se presentan bajo el eufemismo de compañías de seguridad, ofreciendo sus servicios para de una u otra manera propiciar la caída de Maduro o fortalecer lo que surgiese de ella.

El hervidero de Cúcuta

Para entender las premisas de las últimas conspiraciones hay que viajar a la ciudad fronteriza de Cúcuta (Colombia) en los días previos al 23 de febrero del año pasado. La localidad era un hervidero de operadores políticos, uniformados, representantes de agencias de inteligencia de distintos países, inversores con intereses en una transición en el país vecino, cooperantes y miles, decenas de miles de personas vinculadas a la oposición. En vísperas de esa jornada, cuando fracasó la operación promovida por Bogotá, Washington y la oposición al chavismo para introducir en Venezuela camiones con ayuda humanitaria, se celebró un concierto organizado por el magnate británico Richard Branson. Entra en escena entonces una figura clave en el último plan contra Maduro. Se trata de Jordan Goudreau, exmiembro de las fuerzas especiales de Estados Unidos, veterano de Irak y Afganistán y hoy representante de la firma de seguridad privada Silvercorp, con sede en Florida. Durante esos días Goudreau se encargó de la protección de los artistas, pero también encontró un terreno fértil para intentar hacer negocios.

En ese momento Venezuela vivía días de turbulencias políticas después de que en enero Guaidó se proclamara presidente del país y en las filas opositoras varios cargos vislumbraron la posibilidad de formar una especie de ejército particular para intentar una incursión. Cúcuta era el epicentro de esos movimientos. “De los 1.700 hombres que Venezuela tuvo en los refugios encargados por el Gobierno colombiano y manejados por ACNUR [para recibir a venezolanos que querían salir del país], solamente 163 fueron los que en verdad pasaron de Venezuela hacia Colombia el 23 y los días siguientes”, relata una fuente al tanto de los movimientos de los militares desertores. “El resto era personal militar, policial, bomberos que estaban dispersos en América e inclusive algunos en Europa. Fueron llegando sencillamente porque pensaban que se iba a organizar una operación”.

Un ex general con ínfulas cercano a Chávez

Pero las expectativas de estos opositores que vieron la posibilidad de lanzar una operación contra Maduro quedaron frustradas. Sin liderazgo ni referentes, no tuvieron más alternativas que encerrarse en esos centros de acogida. El único nombre que aún resonaba entre ellos era el de Clíver Alcalá. Este ex general fiel a Hugo Chávez rompió con Maduro en 2016 y se fue a Colombia. Al menos dos fuentes que trabajaron a su lado en las fuerzas armadas venezolanas, y otras tantas que lo han seguido de cerca desde el ámbito político, lo describen como “una persona carismática, con mucha voluntad, mucho empuje: desde sus tiempos de servicio activo tenía fama de abusador, desviaba el poder, no respetaba, actuaba con mucha furia y apoyó al régimen en la mayoría de los desmanes que había cometido”.

Hace un mes y medio, a finales de marzo, Alcalá fue acusado formalmente por Washington de tráfico internacional de drogas. Fue incluido en una lista en la que aparece junto a la cúpula del chavismo. El ex general, que residía en Barranquilla, en el Caribe colombiano, decidió entonces entregarse a la DEA, pero antes habló públicamente de un complot para derrocar a Maduro que se estaba organizando en Colombia e hizo referencia a la incautación de un arsenal de armas.

Fue precisamente Alcalá el primero en hablar de un contrato estipulado el pasado mes de octubre por el equipo de Guaidó con Jordan Goudreau y su empresa, Silvercorp, que estaría detrás del desembarco en la costa caraqueña de hace 15 días. Juan José Rendón, conocido como JJ, un controvertido asesor del líder opositor que ha participado en campañas de muchos políticos latinoamericanos y al que siempre se han atribuido operaciones oscuras, admitió hace unos días haberlo firmado. “Era una exploración para ver la posibilidad de captura y entrega a la justicia de miembros del régimen”, reconoció el consultor en la CNN, que exculpó a Guaidó ante la aparición de su supuesta firma en los mismos documentos. Rendón, que llegó de la mano de Leopoldo López, dimitió de su cargo, pero la tibieza del líder opositor, que aceptó la renuncia, aunque en un principio evitó despedirlo pese a las presiones internas, ha suscitado un enorme malestar en la oposición ante lo que consideran la imposibilidad de romper con su jefe.

El hecho de que Colombia —país que comparte con Venezuela más de 2.200 kilómetros de frontera y destino de cerca de 1,5 millones de venezolanos que en los últimos años migraron en busca de oportunidades— fuera la base de operaciones hace un año para fraguar un intento de golpe pone de por sí la lupa sobre sus autoridades. Por complicidad o por omisión. Alguien de la cadena de mando militar debió de estar al tanto, al menos hasta cierto momento. Aunque todos, empezando por el presidente, Iván Duque, se desvincularon rotundamente de lo sucedido y formalmente el Gobierno instó a los dirigentes opositores en el exilio a informarles de cada paso. Las dudas sobre si un sector de la inteligencia colombiana próximo al expresidente Álvaro Uribe actuó con el beneplácito de este, pero no del de Duque, cobran fuerza con el paso de las semanas y por la versión de diferentes fuentes, tanto venezolanas como colombianas.

Esos planes, en cualquier caso, se pusieron en marcha justo después del 23 de febrero de 2019. Alcalá, con fondos procedentes de la oposición, comenzó a organizar unos campos de entrenamiento cerca del municipio colombiano de Riohacha, en el departamento caribeño de La Guajira. Se trata de un territorio poco poblado en el que se mezclan desierto, selva y montaña que linda con Venezuela y que él conoce debido a vínculos familiares y a su pasado como comandante en esa región, en la que estrechó lazos con guerrilleros de las FARC. Los ordenadores incautados en 2008 al entonces número dos de la guerrilla, Raúl Reyes, revelaban la cercanía entre Alcalá e Iván Márquez, jefe negociador de la guerrilla en La Habana, hoy un líder disidente que rompió con los acuerdos de paz.

Operadores políticos

Mientras tanto, en Caracas se intensificaba el pulso entre Guaidó y Maduro. El país sufría una crisis eléctrica sin precedentes y tomó vuelo otra opción, que se manejaba en paralelo. Todas las fuentes consultadas coinciden en que en todo momento ha habido múltiples planes sobre la mesa; pocos se explican cómo el más disparatado de todos fue el que terminó por desarrollarse. Fue la asonada del 30 de abril de 2019. Tenía el objetivo de provocar una ruptura de las fuerzas armadas y facilitar una etapa de transición con la participación de algunos altos cargos chavistas. Como los demás intentos, fracasó y terminó con un incremento de la tensión y la liberación de Leopoldo López después de pasar tres años encarcelado y casi dos en arresto domiciliario. El dirigente opositor y líder del partido Voluntad Popular encontró resguardo horas después en la residencia de la Embajada de España en Caracas, donde todavía permanece.

Esa operación se precipitó, según al menos dos fuentes, debido a la insistencia del mayor del Ejército venezolano Javier Nieto Quintero, que fue precisamente quien junto a Goudreau reivindicó el intento de incursión marítima de hace dos semanas. El fracaso del plan de abril de 2019 provocó una desbandada. El exjefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) Cristopher Figuera, que participó en esos hechos, huyó a Estados Unidos tras pasar unas semanas en Colombia. “El personal militar se quedó sin padre ni madre. Los que estaban en Cúcuta se quedaron definitivamente aislados en sus refugios y los que estaban con Clíver Alcalá también quedaron aislados en el campamento de Riohacha. Y los que estaban en Venezuela, por supuesto, temerosos de la acción del Gobierno debido al control público que se hacía”, resume un oficial.

¿Qué pasó entre abril de 2019 y mayo de 2020? Para empezar, entran en escena dos operadores políticos próximos a Leopoldo López. Ya a mediados de mayo del año pasado, Lester Toledo, que había sido uno de los coordinadores de la ayuda humanitaria, y Jorge Betancourt, organizan reuniones en Bogotá para explorar posibles acciones. Lo hicieron, durante esas semanas, en al menos tres ocasiones. Sobre la mesa estaba el plan que estaba diseñando Goudreau. El exmilitar norteamericano proponía en un primer momento entrar por las líneas fronterizas, ir destruyendo a los grupos de las FARC y del ELN, y posteriormente insistía en entrar con 300 hombres por la costa a través de La Guaira.

Pero otros sectores de la oposición al tanto de estos planes los consideraron disparatados desde el comienzo. “Para conquistar una cabeza de playa hay que tener un volumen de fuego y una cobertura aérea suficiente, más cuando te estás metiendo en el centro del poder militar venezolano. En La Guaira solamente está el cuerpo de infantería de la Marina, pero tienes a Caracas cerca y dos batallones de infantería muy poderosos que pueden decidir cualquier operación militar”, asegura una de las fuentes consultadas. El tenor de las apreciaciones de Goudreau, según algunos de quienes lo conocieron, daba la idea de su desapego de la realidad: “Cada uno de mis hombres equivale a 500 combatientes venezolanos”.

Este ex boina verde participó en otro encuentro en junio de 2019. Fue acompañado por un puertorriqueño llamado Lorenzo que actuó como intérprete y se reunió con Clíver Alcalá, que también fue con traductor, el teniente venezolano en el exilio Arturo Gómez Morantes. Los asistentes evaluaron el coste de la operación, que al principio rondaba los 700.000 dólares y posteriormente ascendió hasta 1,8 e incluso 3 millones.

El entorno de Leopoldo López quería tener la última palabra sobre el dinero recaudado, lo que generó tensiones entre los presentes. Tanto es así que Toledo y Betancourt informaron al día siguiente de la necesidad de apartar a Alcalá, puesto que ya entonces el ex general estaba sancionado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos. Lanzaron una propuesta al teniente Gómez Morantes para que él dirigiera la incursión. Este, según las fuentes consultadas, grabó la conversación y se la envió a Alcalá. Y fue así como se produjo la primera fractura entre el sector militar y político. Contactado por EL PAÍS, Toledo asegura que nunca tuvo nada que ver con Alcalá y que lo denunció desde que fue elegido diputado por el Estado de Zulia. Además, se desvincula de forma rotunda del desarrollo final de la Operación Gedeón en las costas venezolanas.

El ex general contaba en ese momento con no más de 70 hombres repartidos en algunas casas de campo de La Guajira, pese a que él presumiera en público de 300 soldados. La falta de ingresos profundizó su malestar. Esos hombres no tenían una dieta sana y algunos enfermaron por no tener acceso al agua potable, de acuerdo con al menos tres personas al tanto de la situación en los campamentos. Solo más tarde recibió unos fondos y la situación mejoró. Alcalá hasta llegó a comprar camisetas y zapatillas deportivas para los entrenamientos.

Por entonces, en el verano de 2019, Jordan Goudreau ya estaba instalado en una vivienda del acomodado norte de Bogotá con al menos cuatro personas: un estadounidense, un puertorriqueño, un hondureño y un mexicano.

El papel de la inteligencia colombiana

Una de las incógnitas es el papel de la inteligencia colombiana. Según las fuentes consultadas, el abandono de los campos y el diseño del plan contribuyeron a que los servicios de inteligencia de Estados Unidos y de Colombia relajaran la vigilancia. Sin embargo, al menos Clíver Alcalá estuvo en contacto con la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) colombiana desde su llegada al país. En la recta final del último mandato de Juan Manuel Santos (2010-2018), le recibió el general Juan Carlos Buitrago, entonces subdirector de la agencia, y en mayo del año pasado fue captado en medio de la celebración de una cumbre por Carlos Narváez, subdirector de operaciones, con quien mantuvo relación durante meses.

En todo momento, según varias versiones, Toledo y Betancourt presumían de contactos en el Gobierno colombiano, con el expresidente Álvaro Uribe o el entonces embajador colombiano en Estados Unidos, Francisco Santos. El actual jefe de la DNI fue el jefe de la Casa Militar durante el mandato de Uribe. El sector más radical de la oposición recela de Iván Duque, a quien atribuye demasiada prudencia el 23 de febrero, y se considera más afín al ala más dura del Centro Democrático, el partido fundado por Uribe. Sin embargo, no se han aportado evidencias de que esos contactos se produjeran con frecuencia o fueran fluidos.

Quedan las dudas sobre si alguien en el Gobierno estaba informado y dejó que los hombres de Alcalá y Goudreau siguieran actuando. En cualquier caso, al margen de la intensidad de la vigilancia de Colombia, los agentes se encontraron con un abanico de personalidades que comprometían, de entrada, cualquier tipo de conspiración. “En Venezuela todas las conspiraciones han fracasado por cinco razones: porque hay un poco de mitómanos, gente que te dice que tiene 50 batallones dispuestos a intervenir y no es verdad; porque hay un montón de ilusos, gente que piensa que si ellos dan un paso muchos los van a seguir; porque hay estafadores, gente que ha hecho de la necesidad de restituir la democracia en Venezuela un negocio; la cuarta son los ignorantes, gente que no sabe de artes y ciencia militares; y la última son los locos, con componentes de vanidad y de ego”. Estas palabras, de un antiguo alto mando militar, son de alguna manera el punto de unión entre las premisas y lo que vino después.

La organización del operativo en Colombia se complicó. Entran en escena otros dos oficiales venezolanos, los tenientes coroneles Illich Sánchez y Rafael Pablo Soto Manzanares, que desempeñaron un papel determinante en la asonada del 30 de abril, al mismo tiempo que el mayor Nieto Quintero y Rodney Pacheco, al que se le consideraba uno de los responsables de seguridad de Juan Guaidó. Fueron ellos los que, entre finales del pasado verano y el inicio del otoño, comienzan a conversar con un grupo de militares en el exilio encabezado por los hermanos Sequea, sobre todo con Juvenal y Antonio Sequea, quien fue detenido por las autoridades venezolanas el en el intento de desembarco del pasado 3 de mayo. “Illich Sánchez y Soto Manzanares le recomiendan a Leopoldo López retomar otra vez contacto con esta gente, ya que los hermanos Sequea eran los que se iban a hacer cargo de la operación”, asegura una de las fuentes al tanto de los movimientos.

Poco después, entre finales de noviembre y principios de diciembre, Antonio Sequea es detenido en el aeropuerto El Dorado de Bogotá mientras trataba de volar a España con pasaporte falso. Los motivos de ese viaje se desconocen, aunque la sospecha de operadores al tanto del plan es que tuviera que ver con búsqueda de financiación. El ex general Hugo Carvajal, apodado El Pollo, hoy prófugo de la justicia española, había sido jefe de Sequea y en 2019 apoyó públicamente la causa de Guaidó.

Hay un vacío en el tiempo que no ha terminado por aclararse y que está cubierto por un manto de especulaciones más que de certezas. Tras saltar por los aires la Operación Gedeón hace dos semanas, se supo que esta había sido planeada en un principio por asesores de Guaidó, siendo el líder visible J. J. Rendón. El estratega venezolano ha insistido en que, entre octubre y noviembre, ante las exigencias de Goudreau, rompió con él. Sin embargo, el ex boina verde siguió adelante con sus propósitos. Quién le dio el beneplácito es un interrogante, mientras muchos dudan que los servicios de inteligencia de Colombia no supieran de sus movimientos en la capital colombiana y por todo el país. Al menos tres fuentes al tanto aseguran que están tratando de seguir el hilo del dinero que pudo haber recibido, pues no dudan que, a través de testaferros, le siguió llegando financiación para la operación fallida. Ver si ese dinero llegaba desde dentro de la oposición, como piensan muchos pues hay un sector convencido de que una intervención militar es la única solución, o desde el Gobierno de Maduro, que se entera de los planes, es algo que de momento no está esclarecido.

Operación de contrainteligencia

De lo que hoy, en cambio, pocos dudan es de que la operación estaba infiltrada o penetrada por informadores del régimen de Maduro. Ya a finales del año pasado cundían las sospechas en sectores de la oposición. El mandatario venezolano se refirió en algunas apariciones públicas a supuestos “rambos” que conspiraban desde Colombia, una descripción que encaja con la figura de Goudreau. En segundo lugar, según la información filtrada desde la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), en enero el chavismo realizó una operación, cerca de las playas donde se intentó la incursión marítima. Las fuerzas de seguridad allanaron hoteles, albergues y posadas en busca de Clíver Alcalá, cuyo hermano es embajador de Venezuela en Irán, y ciudadanos puertorriqueños, hondureños y estadounidenses. Un rastreo que coincide con las nacionalidades de los hombres que compartían vivienda con Goudreau en Bogotá. Además, los uniformados realizaron un ejercicio de defensa del puerto, bautizado como Punto de Resistencia Bravo.

También hubo un simulacro de cierre de la ciudad de Caracas, ubicada a unos 30 kilómetros de la costa. En la grabación del interrogatorio de Luke Denman, uno de los mercenarios estadounidenses detenidos, este afirma que su misión era hacerse con el control del aeropuerto para permitir el aterrizaje de aviones estadounidenses y sacar a Maduro del país. Aunque en sus primeras declaraciones no lo menciona abiertamente, el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía se encuentra junto al puerto de La Guaira.

El 11 de marzo, además, el Ejército venezolano capturó en una zona fronteriza de La Guajira conocida como Trocha número 30 a un teniente llamado Figueroa Fernández. La detención se produjo en uno de esos cientos de caminos informales que conectan Colombia y Venezuela y fue fortuita, según el relato de una fuente militar, porque el oficial conducía a alta velocidad en una trocha. Este, según información de la FANB, bajó del vehículo y se dijo dispuesto a colaborar. Apenas dos semanas después, las autoridades colombianas incautan un arsenal de armas, pero no hacen público el operativo durante unos días. Sin embargo, Nicolás Maduro tarda siete horas en mencionar el decomiso, mientras el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, al día siguiente, da los detalles del plan de Goudreau y Clíver Alcalá. Cuando este se entrega a Estados Unidos, muchos en las filas opositoras pensaron que era inviable continuar con el plan. Sin embargo, la operación siguió adelante.

Malestar generado

Las consecuencias que ha tenido la Operación Gedeón aún son imprevisibles, pero no cabe duda de que ha supuesto una sacudida a las aspiraciones de Guaidó y al mayor tesoro que este tiene: el apoyo internacional. Las fuentes consultadas, dentro y fuera de Venezuela, en diversos países, admiten que el malestar generado en Estados Unidos por la chapuza de hace dos semanas ha sido mayúsculo. Lo mismo ocurre en Colombia y en algunos países de Europa. Si no ha saltado por los aires el apoyo a Guaidó ha sido porque todos los actores son conscientes de que es la única figura que aún articula una unidad frente a Maduro, al menos a nivel nacional.

En Venezuela ocurre algo parecido. Las desavenencias crónicas de la oposición no tardaron en manifestarse, sobre todo en privado. En público, el partido Primero Justicia, de Henrique Capriles, que permanece en Venezuela y de Julio Borges, exiliado en Colombia, ha sido el único que ha criticado lo ocurrido y exigió a Guaidó romper con J. J. Rendón. “Parece que nos hemos subido a la máquina de Marty Mcfly y hemos retrocedido a 2018”, resume una de las fuentes, ante el reto que tiene por delante la oposición.

En el chavismo tampoco hay una postura clara sobre qué hacer ante un nuevo intento de derrocar a Maduro. Celebran que la oposición les haya brindado, sin costo alguno, una unidad en el seno de las fuerzas armadas que tapa, al menos por el momento, las grietas internas. Un sector, que encabezaría el propio Maduro y cuya figura más visible es Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación, se muestra partidarios de no actuar contra Guaidó, esto es, descarta la posibilidad de detenerlo, pese a que se han intensificado los ataques contra él y el asedio a su círculo más próximo. Rodríguez siempre ha sido partidario de la idea de que el líder opositor termina por errar, y eso les beneficia. Hay otro bando, no obstante, encabezado por Diosdado Cabello, número dos del chavismo, que siente que la autoridad del Gobierno sufre un golpe, por leve que sea, cada vez que se evidencia un intento de fractura de las fuerzas armadas.

La Operación Gedeón, un nuevo plan disparatado, ha sacudido a Venezuela en medio de la pandemia de la covid-19. Antes de la llegada del coronavirus, la oposición y el chavismo ultimaban un acuerdo para la recomposición del CNE, con vistas a las elecciones parlamentarias previstas para finales de este año. La pandemia lo trastocó todo. No solo en el ámbito político. La crisis para los venezolanos se ha agudizado; la hiperinflación se ha vuelto a disparar, la escasez de combustible es total. Hasta hace unas semanas, miembros de la oposición mantenían canales abiertos con el Gobierno para tratar de que el ingreso de ayuda humanitaria fuese mayor. Una parte de los críticos con Maduro, dentro y fuera de Venezuela y en buena parte de la comunidad internacional, cunde la necesidad de que lograr un acuerdo humanitario abriría la posibilidad de iniciar una negociación política. “Que haya voluntad política, no es necesariamente lo mismo a que haya un acuerdo político”, señala una fuente. No obstante, aún hay líderes con peso que creen que la caída de Maduro es solo cuestión de tiempo y siguen azuzando el fuego de una intervención. De ahí que no pocos se pregunten: ¿Cuál será el siguiente plan disparatado?

El País
Javier Lafuente
Francesco Manetto
Ciudad de México / Madrid
Lunes 18 de mayo de 2020.


En la medición de las últimas 24 horas se registraron 2.448 muertes.


Estados Unidos alcanzó este jueves la cifra de 1.254.740 casos confirmados de covid-19 y la de 75.543 fallecidos, de acuerdo al recuento independiente efectuado por la Universidad John Hopkins.

Este balance con cierre a las 8 de la noche de este jueves en Washington es de 27.310 contagios más que hace 24 horas y de 2.448 nuevas muertes. En todo el país han superado la enfermedad al menos 195.036 personas, por lo cual quedan activos algo menos de un millón de casos.

El país tiene 1,25 millones de casos diagnosticados y cerca de 195.000 personas curadas, según la universidad, que precisa que se han realizado más de 8,1 millones de pruebas de detección en todo el territorio. Los balances diarios en Estados Unidos no han caído por debajo de los 1.000 fallecidos desde principios de abril. Tras haber registrado más de 3.100 muertos en 24 horas a mediados de abril, la curva de contagios está ahora en una especie de meseta de la que no consigue descender.

El estado de Nueva York se mantiene como el gran epicentro de la pandemia en Estados Unidos con 327.469 casos confirmados y 26.144 fallecidos. Solo en la ciudad de Nueva York han muerto 19.540 personas.

A Nueva York le siguen la vecina Nueva Jersey con 133.991 casos confirmados y 8.807 fallecidos, Massachusetts con 73.721 positivos por coronavirus y 4.552 muertos y el estado de Illinois, que ha reportado 70.871 contagios y 3.111 decesos. Otros estados con un gran número de fallecidos son Michigan con 4.345, Pensilvania con 3.589 y Connecticut con 2.797.

El balance provisional de fallecidos -75.543- sigue por debajo de las estimaciones iniciales de la Casa Blanca, que proyectó en el mejor de los casos entre 100.000 y 240.000 muertes; pero ha superado ya los cálculos más optimistas que hizo después el presidente Donald Trump, de entre 50.000 y 60.000 fallecidos.

El pasado domingo, sin embargo, el presidente admitió que la cifra estará entre 75.000 y 100.000, al tiempo que defendió la decisión de múltiples estados de eliminar gradualmente las medidas de confinamiento pese a reconocer que provocará algunas muertes.

El Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, en cuyos modelos de predicción de la evolución de la pandemia se fija a menudo la Casa Blanca, calcula que para comienzos de agosto la crisis habrá dejado más de 134.000 muertes en EE. UU.

EFE
Washingtos, EU
Domingo 10 de mayo de 2020.



El artículo detalla que los cálculos apuntan que contratistas privados cobrarían 750,000 dólares por kilómetro para recubrir con dos capas de pintura acrílicas las barras de metal


La propuesta del presidente estadounidense, Donald Trump, de pintar de negro los barrotes metálicos del muro en la frontera con México puede elevar el costo de construcción en 500 millones de dólares o más, reveló este miércoles la prensa local al dar a conocer estimaciones hechas por funcionarios para esa contratación.

Según el diario The Washington Post, que citó a funcionarios de la Administración, el gobernante insistió en esa propuesta durante una reunión celebrada en abril pasado en la que le pidió a su yerno y asesor, Jared Kushner, y a sus ayudantes que estimaran los costos del trabajo de pintura.

La información apuntó que esa posibilidad ha estado en el aire durante los últimos años, pero comandantes militares y funcionarios de la frontera la habían desechado por considerarla innecesaria, costosa y una carga de mantenimiento a largo plazo, según el Post.

Las estimaciones presentadas por funcionarios federales de contratación indican que los costos oscilan entre 500 millones de dólares para dos capas de pintura acrílica hasta más de 3,000 millones para un recubrimiento termoplástico.

El artículo detalla que los cálculos apuntan que contratistas privados cobrarían 750,000 dólares por kilómetro para recubrir con dos capas de pintura acrílicas las barras de metal, mientras que un recubrimiento usado para proteger presas, canales y proyectos similares se estima cueste alrededor de 2.8 millones de dólares por kilómetro. El recubrimiento termoplástico valdría unos 4.25 millones por kilómetro.

La idea del gobernante, agrega el diario, es que los barrotes -elaborados con acero y cuyo diseño prevé que puedan tener una vida útil de 30 años sometidos a luz solar intensa y cambios de temperatura en la intemperie- sean pintados de negro, como una forma de evitar que puedan ser escalados para atravesar de forma irregular el límite entre ambos países.

Pero los funcionarios involucrados en el proyecto consideran que la pintura puede retrasar el ritmo de construcción, ya que deberán regresar a las secciones que ya han sido erigidas y donde las barras son de color anaranjado debido a la rápida oxidación.

Pintar los barrotes ya instalados, explica el Post a partir del testimonio de ingenieros, haría igualmente más costosa esa operación, ya que es más barato ponerles el color previamente.

El pasado 3 de abril, un grupo de más de cuarenta legisladores demócratas instó a Trump a detener “de inmediato” la construcción del muro en la frontera con México para centrarse en la crisis sanitaria provocada por el coronavirus SARS-CoV-2.

Y ya en febrero, varias organizaciones de la sociedad civil anunciaron una demanda judicial contra el Gobierno de Trump por la transferencia de 3.800 millones de dólares de fondos adicionales del Pentágono para su barrera en la frontera con México.

Trump, que se presenta este noviembre a la reelección para un segundo mandato, ha prometido construir más de 805 kilómetros de muro para principios del próximo año.

EFE
Washington, EU
Viernes 8 de mayo de 2020.


Detenido en Texas y llevado a Nueva York para someterlo a juicio, Genaro García Luna, quien fue el encargado de la seguridad pública en el gobierno de Felipe Calderón, jugaba un doble juego: daba la cara como el superpolicía antinarco pero al mismo tiempo trataba con los cárteles de la droga, especialmente con el de Sinaloa. Sus andanzas eran bien conocidas por las autoridades mexicanas… y también por Washington.


Washington.- El gobierno de Felipe Calderón tenía en su poder la información sobre los nexos de Genaro García Luna con el narcotráfico cuando éste fungía como titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), revela la exembajadora estadunidense Roberta Jacobson.

Sin empacho, Jacobson dice en entrevista con Proceso que el gobierno de Estados Unidos recopiló rumores e información de la relación de García Luna con el Cártel de Sinaloa.

Tras aceptar que su gobierno sabía de las andanzas de García Luna con narcotraficantes como Joaquín El Chapo Guzmán Loera, Jacobson niega ninguna omisión por parte de Estados Unidos para actuar contra el asesor, amigo, confidente y miembro del gabinete de Calderón.

 “Culpar a Estados Unidos por datos que poseía y sugerir que el gobierno de México no tenía la misma información sobre la corrupción o problemas de un funcionario, probablemente es tan inocente y peor, francamente, que una duplicidad”, subraya la exembajadora.

Y para no dejar duda de la duplicidad (o doble cara) que la atañe al gobierno de Calderón subraya: “La información que obteníamos –en el Departamento de Estado– era por conducto de funcionarios estadunidenses, pero venía de parte de mexicanos, ellos eran los que más información recibían y tenían sobre la corrupción de García Luna”.

En la minuciosa entrevista con Proceso, Jacobson desahoga aspectos de lo que supo sobre García Luna, incluso desde el sexenio de Vicente Fox, tomando en cuenta que de diciembre de 2002 a junio de 2007 ella fue titular del llamado “Mexican Desk” en el Departamento de Estado.

No obstante, las revelaciones de Jacobson se enfocan en los seis años de García Luna en la SSP. A partir de julio de 2007 ella se hizo cargo de la Iniciativa Mérida y de otros temas de la relación con México y Canadá.

“El gobierno mexicano sabía tanto como nosotros, si no es que más, y nunca tomó acciones en su momento y por ello encuentro un poco ingenuo culpar a Estados Unidos por no tomar medidas”, arremete.

Pocos funcionarios o exfuncionarios del Departamento de Estado conocen al detalle, como Jacobson, la relación con México, en especial la que hubo con Calderón, lo que le da autoridad a su voz.

De diciembre de 2010 a julio de 2011 Jacobson fue la número dos en la Subsecretaría de Estado Adjunta para Asuntos del Hemisferio Occidental (concentrada en la aplicación de la Iniciativa Mérida), y el 30 de julio de 2012 fue nombrada subsecretaria de Estado adjunta.

Juicio en EU

Acusado de narcotráfico, entre otros delitos, García Luna fue detenido el pasado 9 de diciembre por las autoridades estadunidenses en Texas e inmediatamente trasladado a Nueva York para ser procesado y enjuiciado ante la Corte Federal del Distrito Este, en Brooklyn.

La causa judicial 1:19-cr-00576-BMC, a cargo del juez Brian Cogan, establece que el Departamento de Justicia recopilaba información sobre las actividades de García Luna desde que éste fungía como funcionario federal.

El compendio de información y evidencias que posee el Departamento de Justicia sobre García Luna incluye testimonios de narcotraficantes como Jesús “El Rey” Zambada García, y de Jesús Vicente Zambada Niebla, “El Vicentillo”, hermano e hijo, respectivamente, de Ismael “El Mayo” Zambada, actual cabecilla del Cártel de Sinaloa.

Documentos y grabaciones de conversaciones telefónicas son otros elementos en poder del gobierno de Estados Unidos para acusar a García Luna de narcotráfico y nexos con el Cártel de Sinaloa.

Retirada de la diplomacia, Jacobson habla con franqueza de García Luna, primer exintegrante de un gabinete presidencial mexicano acusado, detenido y bajo proceso judicial en Estados Unidos por narcotráfico.

Hablando en pasado, Jacobson establece que cuando ella estaba en el Departamento de Estado a cargo de la Iniciativa Mérida, en la dependencia oyeron rumores y recolectaron información sobre corrupción de “casi cada alto funcionario” del gobierno de Calderón.

“Teníamos información y escuchamos rumores que en su mayoría no fueron confirmados, pero que provenían de fuentes de las que esperabas oposición al secretario de Seguridad Pública”, explica la exembajadora.

–¿De quienes, por ejemplo? –se le cuestiona.

–Regularmente rumores e información de una agencia sobre otra agencia, podíamos obtener información que provenía de la Policía Federal sobre oficiales del Ejército y viceversa, nunca información que fuera confirmada por una fuente imparcial; que no fuera tendenciosa.

Las menciones de la conexión entre García Luna y el Cártel de Sinaloa que obvió Calderón, dificultaban la labor de funcionarios del Departamento de Estado para, como en el caso de Jacobson, sortear los asuntos en los que se podía avanzar en el combate al crimen organizado.

La exfuncionaria resalta que cuando se trabaja en un ambiente de corrupción como el que privaba en el sexenio de Calderón, en Washington tomaban medidas para separar la información falsa de la verdadera.

“Pero tampoco tienes alternativa más que trabajar con los funcionarios del gobierno e integrantes del gabinete presidencial; tratas de trabajar con cuidado y de alcanzar tus objetivos, algo que pudimos lograr en algunas ocasiones con García Luna”, admite la exembajadora.

Añade: “Hubo muchos asuntos en los que trabajamos con él, siempre con cuidado, pero teníamos que apoyarnos en él; era el secretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón”.

Iniciativa Mérida, en riesgo

La información que recogían en México agencias de Estados Unidos como la CIA, el FBI, la DEA, el Pentágono, el Departamento de Seguridad Interior y otras, engrosan el expediente criminal de García Luna.

Esa información y rumores que de fuentes mexicanas recibieron los agentes estadunidenses se reportaron primero a la embajada de Estados Unidos en México, y de ahí salieron informes clasificados y confidenciales a varias dependencias federales en Washington.

Lo que se decía de García Luna, aunque no se corroboró en el momento por ser miembro del gabinete de Calderón, Jacobson acepta que dificultó en cierto sentido la aplicación de la Iniciativa Mérida; la herramienta bilateral de combate al narcotráfico y crimen organizado.

“Siempre tienes cuidado con un país donde persiste la corrupción, porque les entregas grandes cantidades de recursos y debes garantizar que esto se utilice para los objetivos diseñados en la Iniciativa Mérida”, comenta la exencargada del Mexican Desk.

Con García Luna al frente de la SSP, el Departamento de Estado estaba obligado a cerciorarse de que el equipo militar que le entregó a Calderón para combatir a los narcotraficantes no fuera utilizado para favorecer y facilitar el trasiego de drogas del Cártel de Sinaloa.

“Nunca dimos dinero en efectivo; entregamos equipo, dimos entrenamiento y monitoreamos los cursos que se impartían y a dónde iba a parar el equipo militar; se hacían anualmente una especie de auditorías al respecto”, expone la exfuncionaria del Departamento de Estado.

Respecto a la elaboración del encausamiento de García Luna que expone a la DEA siguiéndole los pasos por sus nexos con El Chapo Guzmán, Jacobson dice no saber nada.

“No tenía forma de saber qué era lo que hacía el Departamento de Justicia; en la mayoría de los casos te enteras de una investigación hasta que se da a conocer el encausamiento. No es particularmente sorpresivo que por razones de separación de actividades judiciales en la mayoría de los casos los funcionarios del Departamento de Estado no necesariamente sean informados sobre las primeras etapas de una investigación”, sostiene.

El encausamiento contra García Luna fue dado a conocer el 10 de diciembre de 2019, horas después de su arresto; es decir siete años y nueve días después de haber concluido el sexenio de Calderón.

“Puede ser que siendo funcionario haya estado bajo investigación, pero eran las primeras etapas de la pesquisa y no necesariamente teníamos que haber sido notificados. Todos en el gobierno de Estados Unidos estábamos preocupados por la corrupción en México, incluyendo los rumores sobre García Luna; pero como he dicho, se toman pasos para verificar que esto no afecte lo que haces en materia de cooperación”, machaca la ahora diplomática jubilada.

–¿La información y rumores que obtuvieron sobre García Luna fueron compartidos o discutidos en su momento con el gobierno mexicano?

–De eso puedo hablar en términos generales, no en específico, pero con certeza puedo decir que en conversaciones sobre estrategias de combate a los narcóticos, esfuerzos bilaterales de seguridad y conversaciones sobre la Iniciativa Mérida, sí hablamos de la corrupción. Por mi parte, con miembros del gobierno de México, porque él era secretario del gabinete presidencial, pero no puedo decir a quién ni exactamente lo que se dijo.

Gutiérrez Rebollo

Jacobson no es la primera exintegrante o integrante del gobierno de Estados Unidos que relata a Proceso que no era opcional trabajar con García Luna cuando era secretario de Seguridad Pública, pero sí la única en denunciar la negligencia de Calderón.

–¿Tardó Estados Unidos en actuar contra García Luna?

Jacobson ríe un poco antes de contestar: “Eventualmente, pero es el caso con muchos encausamientos que se dan a conocer tiempo después de cuando ocurren los eventos”.

García Luna no es singularidad en la regla de la “duplicidad” que denuncia Jacobson en cuanto exfuncionarios mexicanos ligados al narcotráfico con quienes, antes de ser descubiertos, han tenido que colaborar diferentes departamentos del gobierno estadunidense.

Uno de los casos más connotados antes del arresto de García Luna fue el del general Jesús Gutiérrez Rebollo, a quien en diciembre de 1996 el entonces presidente Ernesto Zedillo nombró cabeza de la lucha contra el narcotráfico.

Días después de haber participado en reuniones de alto nivel en la Casa Blanca y de que el entonces zar antidrogas de Estados Unidos, el también general Barry McCaffrey, aplaudiera la designación de Gutiérrez Rebollo, el militar mexicano cayó en desgracia.

El 18 de febrero de 1997 la Secretaría de la Defensa anunció el arresto de Gutiérrez Rebollo, acusado de brindar protección al Cártel de Juárez a cambio de sobornos millonarios.

–¿Se puede comparar el caso de Gutiérrez Rebollo con el de García Luna o señalar cuál fue peor de los dos? –se le pregunta a Jacobson.

–¡Uff!, es difícil compararlos; ambos son decepciones pero realmente no los puedo comparar. García Luna estaba profundamente involucrado en las actividades del día a día y eso es muy preocupante.

–¿Qué dependencias del gobierno de Estados Unidos estaban más inquietas por lo que sabían de García Luna cuando era secretario de Seguridad Pública?

–Las agencias de la aplicación de la ley más que las que están en la primera línea de batalla contra el narcotráfico y por lógica, las que estuvieran más preocupadas que otras dependencias que no recolectan tanta información.

En el expediente criminal el gobierno de Estados Unidos acusa a García Luna de haber recibido millones de dólares por dar información y protección al Cártel de Sinaloa, cuando era la mano derecha de Calderón en el combate al narcotráfico.

Otro de los delitos que le imputa el Departamento de Justicia es el de haber mentido bajo juramento a un agente federal, al ocultar su relación con el narcotráfico, cuando solicitó la ciudadanía estadunidense por naturalización siendo residente permanente y legal en Estados Unidos.

Durante el juicio contra El Chapo Guzmán en la Corte de Brooklyn –que se inició en noviembre de 2018 y concluyó con la sentencia del capo en julio de 2019– varios narcotraficantes mexicanos testificaron ante Cogan que García Luna también recibió dinero de otros cárteles.

En ese juicio se mencionó que el cártel de los Beltrán Leyva pagó también millones de dólares a García Luna a cambio de información sobre el accionar del Cártel de Sinaloa y por protección para sus operaciones.

“En el juicio (del Chapo), Rey Zambada testificó que por lo menos en dos ocasiones él personalmente se reunió con el acusado (García Luna) en un restaurante y le entregó portafolios que contenían entre 3 y 5 millones de dólares a cambio de sus garantías de que asistiría al Cártel de Sinaloa”, se desprende de uno de los párrafos del encausamiento judicial.

García Luna, como fue notificado ante Cogan por los fiscales a cargo del caso, negocia con el Departamento de Justicia poder convertirse en testigo cooperante para evitar el juicio y recibir una sentencia benévola, como compensación a su cooperación para incriminar a otros.

De no llegar a un arreglo con los fiscales del Departamento de Justicia y si opta por el juicio y es declarado culpable, García Luna podría ser condenado a cadena perpetua –castigo máximo– o a 10 años en prisión.

De convertirse en testigo cooperante, García Luna se pone al servicio del Departamento de Justicia para proporcionar información sobre lo que sabe de las operaciones del narcotráfico en México y para incriminar a otros criminales testificando en sus juicios en Estados Unidos.

Concluida su labor como soplón, cumpliría una sentencia de menos de 10 años.

Al término de su sentencia como testigo cooperante, García Luna estaría sujeto a su deportación, aunque el Departamento de Justicia debe entregárselo al gobierno mexicano que solicita su extradición por acusaciones de trasiego de drogas y lavado de dinero.

El 20 de junio de 2016 Jacobson presentó al entonces presidente mexicano Enrique Peña Nieto sus credenciales como embajadora. El 1 de marzo de 2018 renunció al puesto –renuncia que se hizo efectiva el siguiente 5 de mayo– por su inconformidad con las políticas que instrumentó Donald Trump para México.

Proceso
Notimex
J. Jesús Esquivel
Washington, Estados Unidos
Domingo 3 de mayo de 2020.



•    El colapso de hospitales, morgues y funerarias alarga el duelo de las familias de la comunidad latina, la más golpeada por el virus en EE UU

•    De Nueva York a Puebla: el viacrucis de repatriar un cuerpo desde el epicentro mundial de la pandemia


Se despidieron hace casi tres semanas. El pasado 10 de abril, los familiares de Alfredo Meneses recibieron la llamada que habían esperado durante días. Viajaron al North Shore University Hospital a las afueras de Manhattan con la esperanza de recibir buenas noticias. “Ay flaca, estuve en el sol todo el día y después me agarró la lluvia, se me hace que me va a dar gripa”, se lamentó a mediados de marzo cuando iba a llegar a su casa en Queens. “Ve al doctor, Alfredo”, le pidió su hermana, María del Carmen Meneses. Después vino la prueba por coronavirus. El diagnóstico positivo. El aislamiento en el hospital. Una lenta mejoría. Su traslado a un segundo hospital. La desesperación por salir del hospital. La impaciencia por no poder ir a visitarlo, verlo. Aquel viernes, María del Carmen y su cuñada por fin recibieron el permiso y viajaron una hora hasta llegar al sanatorio. “Cuando llegamos, tenía una media hora de haber fallecido”, cuenta María del Carmen, con la voz entrecortada del otro lado del teléfono.

El deseo de la familia es que sus restos puedan viajar más de 4.000 kilómetros hasta Santiago Momoxpan, un pequeño pueblo absorbido por la mancha urbana de Puebla, en el centro de México. Pero lo que antes duraba unos días, hoy toma semanas. Aquel 10 de abril murieron 777 personas en Nueva York, a un ritmo de 33 muertos por hora. El día siguiente fueron 783 fallecidos. El siguiente, 758. Y así hasta superar la cifra de más de 22.000 defunciones hasta esta semana. El epicentro mundial de la pandemia está colapsado. Los hospitales están saturados. Los servicios funerarios no se dan abasto con los cuerpos. Las funerarias también están desbordadas. Y los vuelos directos a México están suspendidos. En la zona más afectada del planeta, ningún otro grupo demográfico ha sido más golpeado por el virus que la comunidad latina, con más de un tercio de los decesos totales, según datos oficiales. Y repatriar los cuerpos a sus países se ha vuelto una odisea.

“Quería que Alfredo se fuera de cuerpo presente, pero me dicen que es casi imposible”, comenta resignada su hermana. El Gobierno da cuenta de 448 mexicanos fallecidos por coronavirus en Nueva York y casi nueve de cada diez solicitudes que recibe el consulado están relacionadas con trámites para repatriar sus cuerpos. María del Carmen Meneses llama cada tercer día a la funeraria, manda correos electrónicos, insiste, vigila cada parte del proceso y busca opciones en otras funerarias, pero la respuesta siempre es la misma. Su hermano Alfredo lleva casi 20 días en una morgue. “No quiero que después me digan que no saben dónde quedó el cuerpo”, lamenta sobre el estira y afloja en el que está atrapada. “Ya no puedo hacer más”, dice desesperada. “Es un viacrucis para las familias”, afirma el cónsul mexicano en Nueva York, Jorge Islas.

A la espiral de la crisis sanitaria y económica que azota a la ciudad más poblada de Estados Unidos y al mundo entero, se le suma el impacto social, familiar y personal. “Lo describiría como una novela apocalíptica”, resume Islas, después de un largo suspiro. “Es una situación indescriptible”, agrega Islas, que apela a palabras como zozobra, frustración e incertidumbre para digerir sus emociones. No solo es el efecto en cadena del colapso de los centros sanitarios. Es el grito de auxilio de un lugar que no puede enterrar a sus muertos y que ha tenido que comprar 45 morgues móviles para conservar en refrigeración 3.500 cuerpos. Es el laberinto burocrático de una ciudad en cuarentena, en donde los trámites se tienen que resolver desde casa. Es la urgencia de abrir el consulado en medio de la emergencia, aunque no se pueda.

Después de que el paciente fallece en un hospital o una ambulancia recoge su cuerpo en su casa, el cadáver es llevado a una morgue. Ahí inicia un periodo de dos semanas para completar los trámites funerarios y obtener un acta de defunción, emitida por las autoridades sanitarias locales, aunque esos plazos se han extendido por la contingencia. Se requieren permisos especiales para el transporte del cuerpo en Nueva York, así como cápsulas especiales para los féretros y químicos especiales para tratar los restos. Después de completar todos los pasos, el consulado emite un visado especial para el traslado a México, donde cada Estado tiene sus propias restricciones a nivel local.

El vuelo del ataúd tendría que hacer varias escalas o, en su defecto, habría que encontrar un servicio de mensajería que esté dispuesto a hacer el viaje hasta los Estados de Puebla, Oaxaca, Tlaxcala y Guerrero, de donde viene el 90% de los 1,2 millones de mexicanos que viven en Nueva York. Con todas las restricciones, ningún cuerpo ha sido mandado para ser inhumado en México y solo una de las casi 450 peticiones que ha recibido el consulado ha solicitado esa opción. “Es prácticamente imposible”, insiste Islas, repitiendo las mismas palabras que retumban en la cabeza de la familia Meneses. Es el mismo atolladero que enfrentan los consulados y las familias de las víctimas neoyorquinas.

Las cremaciones se han vuelto una válvula de escape frente a la crisis forense. Tienen mejores probabilidades por cuestiones de espacio, transporte y costo, y enfrentan menos complicaciones porque los familiares pueden llevar por ellos mismos la urna a México. “Alfredo está en una lista de espera para la cremación, pero espero que me entreguen sus cenizas esta semana”, comenta Meneses.

El consulado da reembolsos parciales tras las cremaciones, que cuestan entre 900 y 1.800 dólares. El cálculo de Islas es que para mayo se regularicen los traslados de restos cremados y para junio, de cuerpos para inhumación. La representación mexicana también ha abierto 20 líneas telefónicas para dar atención en los temas comunes, desde despidos hasta discriminación, así como para ofrecer consultas de telemedicina y apoyo psicológico, en especial por el aumento de la violencia doméstica, el abuso de sustancias y los trastornos mentales. “La epidemia es un caldo de cultivo en el que la gente explota”, lamenta Islas.

Y luego están el duelo y el recuerdo. “Alfredo era un gran ser humano, muy alegre y generoso, ayudaba en todo lo que podía”, cuenta su hermana, la primera de sus cinco hermanos en dejar Momoxpan y tomar rumbo a Nueva York hace 24 años. Poco después, se fueron casi todos, salvo su madre y un hermano. La familia se adaptó rápido a Puebla York, como se conoce a Manhattan por el número de poblanos que residen ahí.

Los tres hijos y los sobrinos de Alfredo Meneses creían que era como spiderman. Se colgaba de los edificios más altos de la ciudad, a veces de 100 o 120 pisos, cuando se iba a trabajar en la construcción. Tenía la costumbre de cantar en todas partes y en su repertorio personal no podían faltar las canciones de Pablito Ruiz. “¡Ay, ya modernízate, esa canción es de tus tiempos!”, le rogaban sus hermanos apenas se arrancaba a repetir una y otra vez “Oh mamá, estoy enamorado”. Alfredo, sin embargo, todavía era joven, tenía 43 años.

“Sus compañeros de trabajo bromeaban al principio, decían que se había ido de vacaciones”, recuerda su hermana. “Cuando supieron que estaba en el hospital, se dieron cuenta de la gravedad de todo”, comenta Meneses, que se contagió al mismo tiempo que su hermano y logró recuperarse tras tres semanas en cama. “No creían en esto, creían que no les iba a pasar nada y no tomaban ninguna precaución”, dice molesta.

En ambos lados de la frontera, la preocupación de que la necesidad económica y la temeridad no empujen a los mexicanos a salir a la calle es latente. También en Queens, donde viven los Meneses y donde una cuarta parte de los habitantes son latinos. “Gracias a Dios, nosotros nos pudimos levantar, pero Alfredo, no. Todo fue muy rápido”, dice antes de colgar el teléfono.

La red consular más grande del mundo, ante la pandemia

La pandemia en Estados Unidos ha llevado al límite a la red consular de México, la más grande del mundo, con más de 50 representaciones. “Estamos en una situación extraordinaria que requiere medidas extraordinarias”, resume Alicia Kerber, cónsul en Houston. Con más de dos millones de habitantes de origen mexicano, Kerber pone la mira en que los empleos de los migrantes no se erosionen y en dar atención con perspectiva género a las víctimas de violencia doméstica, que aumentaron un 20% desde principios de mes. Otro foco de atención son las cárceles y los centros migratorios de detención. “Texas es muy Texas, pero no ignora la realidad económica y la interdependencia de ambos países”, afirma la cónsul.

En Los Ángeles, donde hay cuatro millones de mexicanos, la prioridad es proteger a los trabajadores agrícolas, muchos indocumentados, que han sido catalogados como esenciales. “Los mexicanos están dando de comer a Los Ángeles”, afirma Marcela Celorio, la cónsul. “El coronavirus ha sido un punto de inflexión, llevamos décadas buscando que se reconozca su trabajo”, agrega. Celorio busca que se garanticen las condiciones sanitarias de los trabajadores, y ha canalizado apoyos y despensas para sus familias.

La prioridad es proteger la salud de los migrantes mexicanos, así como resolver las solicitudes de repatriaciones. México ha confirmado 566 defunciones de connacionales en Estados Unidos, que ya ha rebasado el umbral de las 60.000 muertes y el millón de contagios. “Estamos demostrando quién es la comunidad mexicana, nuestros lazos de solidaridad y ayuda, todos estamos empujando ante la adversidad”, afirma Islas.

El País
Elías Camhaji
Ciudad de México
Jueves 30 de abril de 2020.


El banco central emitirá su comunicado de política monetaria tras anunciar estímulos sin precedentes


La economía estadounidense se contrajo a un ritmo anual del 4,8 por ciento en el primer trimestre de 2020 por los efectos de la pandemia del coronavirus, en una señal de la severidad del golpe económico que se avecina, según los datos divulgados este miércoles por el Departamento de Comercio.

Se trata de la mayor caída desde el último trimestre de 2008, con el estallido de crisis financiera que provocó la Gran Recesión, en el que la economía se redujo a una tasa anual del 8,4 por ciento.

El Departamento de Comercio publicó este miércoles el primero de sus tres cálculos sobre la evolución del producto interior bruto (PIB) entre enero y marzo en Estados
Unidos. La cifra es peor que las estimaciones de los analistas, que anticipaban una caída del PIB del 4,1 por ciento en el arranque del año.

Como contraste, la actividad económica en 2019 cerró con una tasa de expansión del 2,1por ciento. Ante los temores por la inminente crisis, el gasto de los consumidores, que en Estados Unidos representa casi dos tercios de la actividad económica, se redujo un 7,6 por ciento, el mayor descenso en este indicador desde 1980.

El sector exterior también contribuyó a este panorama negativo: las exportaciones cayeron también un 8,7 por ciento, mientras que las importaciones lo hicieron aún más, un 15,3 por ciento. Estados Unidos, que registra ya un millón de casos de casos y casi 60.000 muertos, se prepara para una recesión no vista desde la década de 1930 debido a la paralización de la actividad económica por la pandemia.

Se trata de la mayor caída desde el último trimestre de 2008, con el estallido de crisis financiera que provocó la Gran Recesión, en el que la economía se redujo a una tasa anual del 8,4 por ciento.

En las últimas semanas más de 26 millones de personas han solicitado el subsidio de desempleo en el país. Las previsiones anticipan que la caída del PIB en el segundo trimestre de 2020 será aún mayor, dado que no se prevé que se comience a reabrir la economía del país hasta al menos el próximo mes de junio.

"Creemos que la realidad económica durante el trimestre fue incluso peor. Revisiones en los datos de crecimiento mayores de lo habitual son comunes en las recesiones y otros periodos de elevada volatilidad económica", advirtió Spencer Hill, economista de Goldman Sachs en una nota a los clientes.

Las restricciones de movilidad y las órdenes de confinamiento se comenzaron a aplicar en la mayoría de estados a mediados de marzo y se estiman que continúen hasta finales de mayo.

Mejora en perspectivas hace que precios del crudo den un leve giro

Posible recorte de tasas

Esta tarde, la Reserva Federal (Fed) de EE. UU. emitirá su comunicado de política monetaria después de anunciar una serie de estímulos sin precedentes. Se espera que el banco central deje los tipos de interés en el rango actual de entre el 0 y el 0,25 por ciento, a pesar de que varios expertos han apuntado la posibilidad de que los intereses de referencia bajen a cifras negativas.

A estas medidas, la Fed ha sumado varias rondas sucesivas de inyecciones de liquidez a los mercados, por un valor superior a los 3 billones de dólares, entre las que incluyó la apertura de una "ventanilla de descuentos" para ofrecer préstamos a corto plazo a los bancos ante las tensiones financieras registradas y avales y garantías a gobiernos locales y estatales.

Por su parte, el Congreso de Estados Unidos ha aprobado ya cuatro paquetes de rescate económico por valor de casi 3 billones de dólares adicionales, entre ellos transferencias directas de efectivo a los ciudadanos y subsidios a pequeñas y medianas empresas.

"Estamos poniendo una cantidad sin precedentes de ayuda fiscal en la economía Se van a ver billones de dólares en la economía y creo que esto va a tener un impacto significativo", apuntó Steven Mnuchin, el secretario del Tesoro.

No obstante, la Oficina de Presupuesto del Congreso ya advertido de las consecuencias negativas para las cuentas públicas y proyectó el pasado viernes que el déficit fiscal del país se triplicará hasta los 3,7 billones de dólares.

EFE
Jerome Powell
Washington, DC, EU.
Miércoles 29 de abril de 2020.


"El fenómeno aéreo observado en los vídeos sigue calificado como 'no identificado'", añadió el Pentágono

 
El Pentágono ha publicado oficialmente tres vídeos filmados por pilotos de la Marina estadounidense que muestran objetos voladores no identificados (ovnis).

Uno de esos vídeos con imagen en blanco y negro es de noviembre de 2004, y los otros dos de enero de 2015. Ya llevaban tiempo circulando en internet, sobre todo después de que los publicara el diario The New York Times.

El Departamento de Defensa estadounidense explicó el lunes en un comunicado que decidió difundirlos "para disipar cualquier falsa idea del público sobre la veracidad o no de las imágenes que fueron emitidas o sobre el hecho de saber si había más o no".

"El fenómeno aéreo observado en los vídeos sigue calificado como 'no identificado'", añadió el Pentágono.

En uno de esos vídeos se puede ver cómo un objeto de forma oblonga se desplaza rápidamente y, unos segundos después de ser detectado por uno de los sensores del aparato de la Marina, desaparece por la izquierda tras una repentina aceleración.

En otro vídeo, se distingue un objeto por encima de las nubes, y se escucha en el audio de la cabina al piloto preguntando si se trata de un dron.

"Hay un enjambre (...) ¡Madre mía, van todos contra el viento! ¡Un viento de oeste de 120 nudos!", dice su compañero de vuelo.

"¡Mira esa cosa!", dice su interlocutor en un momento en el que el objeto empieza a realizar una rotación.

El piloto de la Marina jubilado David Fravor, que avistó uno de esos ovnis en 2004, contó en 2017 a la cadena de noticias estadounidense CNN que ese objeto se desplazaba de forma errática.

"Mientras me acercaba a él (...), aceleró rápidamente hacia el sur y desapareció en menos de dos segundo", era "como una pelota de ping-pong que rebota contra una pared", resumió entonces.

Harry Reid, un exsenador de Nevada, estado donde se encuentran las instalaciones ultrasecretas del Área 51 de la Fuerza Aérea, celebró en un tuit que el Pentágono difundiera esas imágenes, aunque lamentó que los vídeos "apenas toquen la superficie de las investigaciones y la documentación disponibles".

"Estados Unidos debe dedicar una mirada seria y científica a esto y a todas las implicaciones potenciales para la seguridad nacional. El pueblo estadounidense merece ser informado", escribió.

En diciembre de 2017, el Departamento de Defensa reconoció haber financiado hasta 2012 un programa secreto de varios millones de dólares para investigar los avistamientos de ovnis.

Los tres vídeos, "FLIR", "GOFAST" y "GIMBAL", pueden descargarse desde el sitio web del "Naval Air Systems Command".

AFP
Washington DC, EU.
Martes 28/04/2020.


La evidencia que ha surgido sugiere que tal vez 2.7 millones de residentes del estado de Nueva York han sido infectados por el virus


 El desempleo en Estados Unidos está aumentando a niveles que sólo se vieron durante la Gran Depresión en los años 1930, ya que 1 de cada 6 trabajadores estadounidenses ha sido despedido debido al coronavirus.

Más de 4.4 millones de estadounidenses solicitaron el beneficio del desempleo durante la semana pasada, según dio a conocer el gobierno este jueves.

En total, unas 26 millones de personas --- que es el total de las 10 ciudades más grandes de Estados Unidos --- han solicitado ayuda para el desempleo en cinco semanas, un épico colapso que le ha dado gran relevancia al debate sobre cómo y cuándo suavizar las medidas sobre el cierre de fábricas y otros negocios.

En el peor escenario en Estados Unidos es que la evidencia que ha surgido sugiere que tal vez 2.7 millones de residentes del estado de Nueva York han sido infectados por el virus --- 10 veces el número de pruebas confirmadas de laboratorio.

Según un pequeño sondeo preliminar realizado entre 3 mil personas de todo el estado, se detectó que casi el 14 por ciento tenía anticuerpos, lo cual demuestra que fueron infectados, comentó el gobernador Andrew Cuomo.

En la Ciudad de Nueva York, que tiene una población de 8.6 millones de personas, Oxiris Barbot, comisionado de Salud, señaló que 1 millón de personas podría haber sido infectado.

El coronavirus ha matado a casi 190 mil personas en todo el mundo, incluyendo más de 100 mil en Europa y aproximadamente 47 mil en Estados Unidos, de acuerdo a un conteo realizado por la Universidad John Hopkins, en base a las cifras gubernamentales.

Se estanca México en calidad de empleo

Así lo reveló el Índice de Mejores Trabajos publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo

Ciudad de México— México se ubicó en el lugar 13 de 17 países en América Latina en calidad del empleo, la misma posición que ocupó en el anterior documento de 2015, reveló el Índice de Mejores Trabajos publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En este análisis, con datos del 2018, el País obtuvo 53.9 puntos, con lo cual está por debajo del promedio de la región, que es de 57.4 puntos.

El Índice de Mejores Trabajos mide cómo son los empleos de los países a través de dos dimensiones: cantidad y calidad.

El indicador de cantidad se compone, a su vez, de dos elementos, la tasa de participación laboral y la de ocupación. Mientras que la de calidad, se construye con la tasa de formalidad y de trabajos con salario suficiente para superar la pobreza.

Los resultados para México son decepcionantes, señaló David Kaplan, analista del BID.

El experto afirmó que el nivel salarial de México no corresponde con el PIB per cápita que reporta.

"El mercado laboral de México es atípico, en general hay una correlación positiva, los países más ricos tienen mayores salarios y los empleos son mejores. México se destaca en ser un país de los estándares de América Latina relativamente rico, pero en el ranking está en el lugar 13 de 17 países", señaló.

Destacó que Uruguay, Chile y Panamá tienen un PIB per cápita mayor que el de México y éstos países ocupan los tres primeros lugares del ranking. Pero hay países más pobres que México, que lo superan en cuanto al salario suficiente.

Por ejemplo, Costa Rica se ubica en la cuarta posición, Ecuador en la octava y Colombia en la undécima.

"Los tres países más ricos que México (Uruguay, Chile y Panamá) tienen mercados laborales mejores. Pero lo preocupante es que varios países más pobres que México (Costa Rica, Ecuador y Colombia), por alguna razón su mercado laboral se califica mejor. En particular le va fatal a México en el índice que denominamos salario suficiente, viendo este indicador en particular, México está entre Nicaragua y El Salvador, está ligeramente por debajo de El Salvador", señaló Kaplan.

El experto del Banco Interamericano consideró que los malos resultados en cuanto al salario también tienen que ver con que por años hubo una contención en el incremento del salario mínimo y también con una mala representatividad de parte de los sindicatos.

"Hay mucha evidencia de que los sindicatos no mejoran las condiciones laborales de sus agremiados. Hay que ver, quiero pensar, que la nueva reforma (laboral) va a ayudar", subrayó.

Associated Press
Agencia Reforma
Verónica Gascón
Nueva York, Estados Unidos
Jueves 23 de abril de 2020.



Los precios del petróleo subían este jueves, debido al aumento de la tensión entre Irán y Estados Unidos, que eclipsó por un momento las dificultades vinculadas al nuevo coronavirus que hundieron al mercado esta semana.

Alrededor de las 13H40 GMT, el barril de WTI cotizado en Nueva York para la entrega en junio ganó 25,33% en comparación con el cierre del día anterior, a 17,27 dólares.

Por su parte, el barril de Brent del Mar del Norte ganó 8,37% a 22,05 dólares.

"El precio del petróleo vuelve a subir el jueves", explica Craig Erlam, analista de Oanda. Pero a estos niveles de precios, "la variación porcentual puede ser engañosa", advierte.

Los precios del oro negro siguen siendo bajos, por el colapso de la demanda debido a las restricciones decididas en todo el planeta para combatir la pandemia de covid-19.

Además, los analistas de Rystad Energy actualizaron el jueves sus previsiones de la demanda anual de petróleo y prevén ahora una disminución del 10,4% para 2020, es decir 10,3 millones de barriles por día (mbd) menos que los 99,5 mbd consumidos en promedio durante el año 2019.

Añaden también que los meses de abril y mayo serán los más afectados, con reducciones respectivas del 26,7% y 19,5%.

Para apoyar los precios, una de las opciones es "alimentar las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, lo que haga temer sobre el abastecimiento en bruto", estima Ipek Ozkardeskaya, de Swissquote Bank. "Eso es lo que Donald Trump está haciendo ahora", agregó.

El miércoles, el presidente estadounidense Donald Trump dijo que había dado la orden de atacar y destruir cualquier embarcación iraní que se acerque de manera peligrosa a barcos estadounidenses en la zona del Golfo Pérsico.

AFP
Nueva York, EU
Jueves 23 de abril de 2020.

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