La obra de Elena Garro, que dirige Rodolfo Guerrero, fue estrenada en el teatro Moisés Calleja ante varios políticos

El estreno de la obra Felipe Ángeles de Elena Garro, producida por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), convocó la noche del martes a un público sui generis: políticos, gobernadores, legisladores y comunidad teatral en el Teatro Moisés Calleja, ubicado en Paseo de la Reforma, en el corazón de la colonia Juárez.

Esta producción que tuvo un costo de 3 millones 171 mil pesos, marcó, según las autoridades del IMSS, “una nueva época” de la red de teatros conformada por 38 espacios.

El director del Seguro Social, Zoé Robledo, fue el encargado de dar la tercera llamada, y antes agradeció la presencia de Omar Fayad Meneses, gobernador de Hidalgo, “la tierra que vio nacer” al general villista; y de Javier Corral, gobernador de Chihuahua, tierra que vio morir a quien fue conocido como el mejor artillero de la Revolución Mexicana.

En el acto inaugural de la obra, Robledo recordó a Benito Coquet, fundador de la red construida entre 1958 y 1960.

“Decía un paisano mío, Eraclio Zepeda, que el teatro es capaz para la denuncia, para la formación y también para la transformación. Y yo creo que Benito Coquet hace ya algunos años lo sabía y fue por eso que tomó esta extraordinaria decisión de vincular al Instituto Mexicano del Seguro Social con una de las expresiones culturales, artísticas y sociales más importantes, que es la dramaturgia, el teatro”, expresó Zoé Robledo.

El funcionario agregó: “Con esta puesta en escena en el Instituto Mexicano del Seguro Social pretendemos relanzar junto con la Secretaría de Cultura, el Centro Cultural Helénico y la Compañía Nacional de Teatro, toda nuestra red, y con ello un nuevo sentido: recuperar esa idea del bienestar social más amplia, más envolvente, mucho más profunda de lo que durante algunos años se intentó plantear”.

Elena Garro planteó un teatro documental porque se basa, fundamentalmente, en las actas del proceso del juicio a Felipe Ángeles; el texto es poderoso.

En esta versión dirigida por Rodolfo Guerrero, quien en 1999 encarnó al general en una producción dirigida por Luis de Tavira, destacan los monólogos de Felipe Ángeles, interpretado ahora por Rodolfo Arias: “Yo no guardo odio contra nadie, yo amo a mi país y a todos los mexicanos sin importar sus creencias políticas ni sus creencias religiosas, no creo en los privilegios personales”.
 
Destacó la escenografía e iluminación de Jesús Hernández y el diseño de vestuario, de Carlo Demichelis. El montaje cuenta con 20 actores en escena, cuatro de ellos del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro. Esta obra fue coordinada artísticamente por el Centro Cultural Helénico, dirigido por Antonio Zúñiga.

Las funciones serán de jueves a domingo, hasta el 29 de diciembre, lo boletos tienen un costo de 250 pesos, con descuentos. Los jueves costará 30 pesos.

IMSS reactiva obra de teatro “Felipe Angeles” de la escritora poblana Elena Garro

La obra Felipe Ángeles, de Elena Garro, producida por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), con una inversión de 3 millones 171 mil pesos, se montó en un tiempo récord y a todo vapor: en sólo un mes y medio. No hay explicación oficial para la prisa, excepto la conmemoración del centenario del fusilamiento del general villista, ocurrido el 26 de noviembre de 1919. Sus creativos y productores no niegan que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, tiene un especial interés en la historia y en particular en Felipe Ángeles.

La razón de llevar a escena esta obra en el Teatro Moisés Calleja, recinto que por años ha funcionado como auditorio, explica en conferencia el doctor Mauricio Hernández Ávila, director de Prestaciones Económicas y Sociales del Seguro Social, es su privilegiada ubicación en Paseo de la Reforma y porque es el único que no estaba activo en la red de teatros del Seguro Social, conformada por 38 espacios.

La decisión, ataja Hernández, fue de Zoé Robledo, director del IMSS, porque “tiene un gran interés en la cultura” y con este montaje iniciará una “nueva época” para los teatros del Seguro. “Nos preguntó por qué no estaba activo y cómo podíamos reactivarlo. Hubo un movimiento de astros, hubo una obra en busca de teatros y entramos con financiamiento y con el teatro”, dice. Al ser cuestionado por la inversión del IMSS, Hernández asegura que 1% del presupuesto del Instituto está etiquetado para las prestaciones sociales y económicas, que equivalen a 20 mil millones de pesos; de ese monto, 20% es para prestaciones sociales relacionadas con la actividad deportiva, social y cultural.

Según Hernández, una vez que se decidió producir una obra se lanzó una licitación y se invitó a tres proveedores, pero en vista de que el Centro Cultural Helénico tiene los derechos de la obra, se le adjudicó la producción a la dependencia de la Secretaría de Cultura. Sin embargo, como se ha informado en estas páginas, los derechos de la obra de Elena Garro los posee Raquel Steinmann, viuda de Jesús Garro —sobrino de la escritora.

Antonio Zúñiga, director del Helénico, explica que debido al trabajo que ha realizado a su llegada, el Centro fue seleccionado. “Perdón por la falta de humildad como funcionario, me pareció lógico que en un determinado momento voltearan hacia nosotros para encargarnos esta gran empresa de traer a este personaje a escena”, dice.

El Universal informó en octubre pasado que el montaje tendrá 20 artistas en escena, 15 personas que formarán parte del equipo creativo. La escenografía e iluminación está a cargo de Jesús Hernández, el diseño de vestuario es de Carlo Demichelis, con música original de Rodrigo Castillo Filomarino y producción ejecutiva de Graciela Cázares.

El actor que encarnará a Felipe Ángeles es el Rodolfo Arias y sólo cuatro actores forman parte del elenco estable de la CNT: Gastón Melo, Marta Aura, Ana Ligia García y Victoria Benet.

El trabajo, ante la premura, coinciden, ha sido titánico, especialmente porque el escenario tiene sólo 7 metros de profundidad y tiene isóptica de auditorio en las 324 butacas. La solución, asegura Jesús Hernández, escenógrafo, fue desarrollar un concepto espacial con una escalera, como si fueran las escalinatas del Teatro de los Héroes en donde se realizó el juicio del general. Además, fue necesario adquirir un equipo de iluminación de otros teatros del IMSS y la renta de cuatro luminarias.

De acuerdo con Zúñiga, el elenco se determinó a través un “casting muy fuerte”, y fue él quien invitó a Rodolfo Guerrero a dirigir el montaje. “Mi carta (me permite) seleccionar a un director y él, junto conmigo, ha hecho por lo menos ocho obras, algunas muy destacadas y varias de ellas referentes de la Revolución, entre ellas Felipe Ángeles, en la que estuve como actor y dramaturgo, junto con Luis de Tavira, y él hizo el personaje de Felipe Ángeles”.

Felipe Ángeles fue escrita por la narradora, periodista, poeta y dramaturga Elena Garro, es de carácter histórico-documental, se recrea con aguda conciencia política un suceso de la Revolución mexicana poco abordado por la literatura: el juicio militar del general villista Felipe Ángeles, en donde éste y Carranza son antagonistas.

La pieza hace el recorrido desde la llegada del prisionero a la ciudad de Chihuahua hasta la última noche que pasa en una celda improvisada del Teatro Héroes antes de su fusilamiento, una vez declarado traidor a la Revolución por el Consejo de Guerra. Este hecho histórico le permitió a la autora explorar en el texto dramático las posibilidades de abordar diferentes niveles de significación en la palabra y en la escena. En esta versión, Rodolfo Guerrero propone resaltar las ideas de Felipe Ángeles, pero recortó su duración.

El estreno será el martes, sin embargo, la taquilla será abierta hasta el jueves 28 de noviembre, a un costo de 250 pesos. Y, según el doctor Hernández, el presidente López Obrador fue invitado. “Estamos esperando que sí venga”, dice.

En esta “nueva era” del IMSS como productor no ha sido aclarado cómo continuarán llevando a escena más obras de teatro para revitalizar la red creada en 1958.

El Universal
Alida Piñón
Ciudad de México
Jueves 28 de noviembre de 2019.

Ciudad de México.- La pionera del realismo mágico, Elena Garro es el personaje de la semana de quien se comparten algunos datos biográficos, con motivo del primer centenario de su nacimiento que se cumplió hace algunos días.

Elena Garro vio la primera luz el 11 de diciembre de 1916 en el estado de Puebla. De acuerdo con el portal www.cultura.gob.mx, la novelista fue hija del español José Antonio Garro Melendreras y de la mexicana Esperanza Navarro Benítez.

Garro a través de la escritura se liberó de miedos y tabúes al mismo tiempo en que le daba otro enfoque a la condición femenina. Su obra es contemplada como icono en la literatura mexicana del siglo XX.

Cuando Elena cursaba el segundo semestre de Letras Hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México UNAM, en 1935 conoció al poeta Octavio Paz (1914-1998), con quién tenía intereses en común.

Tras estudiar danza clásica con el maestro Alejandro Zybin; el mismo sitio señala que, Elena Garro también se desempeñó como coreógrafa en el Teatro Universitario. En tanto, en 1937 aún sin terminar su carrera universitaria, la escritora contrajo matrimonio con Octavio Paz.

La página web buscabiografias.com destaca que en 1954 Garro escribió guiones para películas como Sólo de noche vienes y Las señoritas Vivanco, entre otras. Mientras que en 1958, reunió sus primeras obras teatrales en “Un hogar sólido”.

La también cuentista es autora de obras como La semana de colores (1964); Andamos Huyendo Lola (1980); Los recuerdos del Porvenir, novela que la llevó a obtener el Premio Xavier Villaurrutia; La casa junto al río (1983) y Busca mi esquela y Primer amor, entre otras.

Luego de su paso por Estados Unidos, España y Francia, tras exiliarse del país durante casi dos décadas junto a su hija Helena Laura Paz Garro; el 7 de noviembre de 1991 regresó a México para recibir una serie de homenajes.

Entre las distinciones que obtuvo la dramaturga destaca el Premio Nacional de Literatura Juan Ruiz de Alarcón; el Premio Nacional de Narrativa Colima y el Premio Sor Juana Inés de la Cruz, durante la Feria Internacional del Libro en Guadalajara.

Elena Garro, considerada como una mujer controvertida y destacada escritora, murió el 22 de agosto de 1998, en Cuernavaca Morelos, donde vivía con su hija.

Notimex
Ciudad de México
Martes 20 de diciembre de 2016.


Ciudad de México. -  A 100 años de su nacimiento Elena Garro por su trayectoria como narradora y dramaturga es más que importante, es por sí sola todo un género literario, expresó Elena Poniatowska, para concluir la mesa de reflexión Coloquio El tiempo de la dicha: la lectura de Elena Garro, que se realizó el domingo en la Sala Manuel M. Ponce, del Palacio de Bellas Artes.

Sobre la personalidad, trayectoria y obra de Garro, Poniatowska explicó: “He preferido quedarme con la Elena Garro de mi juventud: gallarda, avasalladora, que seducía con sólo hacer su entrada”.

La ganadora del Premio Cervantes de Literatura 2014, evocó la relación que mantuvo con la autora de Un hogar sólido. “La conocí como una droga, con necesidad de angustia. Las cosas tenían sentido sólo si ella aparecía, si me dirigía una palabra o una mirada, con su voz casi inaudible, porque hablaba en voz muy baja. Cuando ella me hablaba yo sentía que la virgen me hablaba, por eso comprendo que Patricia López Lopategui, le reverencie como a una santa de iglesia”.

Elena Garro era nuestro Juan Rulfo femenino, la gran escritora mexicana, la que todo lo poetisa y lo transforma, abundó Poniatowska. “Elena fue contradictoria a más no poder. Al igual que sus personajes, que son ella misma, se definió mejor que nadie al decir que era una partícula revoltosa. Hechizó, pulverizó y domesticó a muchos enamorados. Si hubieran sido gatos todavía estarían vivos, para hablarnos a maullidos del sortilegio que ejerció sobre ellos”.

Elena Garro “siempre fue la Señora en su balcón y Monsiváis la consideró la mejor dramaturga. A mi mamá le cayó bien, por no quererse dar tanta importancia. Lo curioso es que a 100 años (de su nacimiento), es más que importante, es por sí sola todo un género literario”.

En la mesa de reflexión también participaron las escritoras e investigadoras Luz Elena Gutiérrez de Velasco, Sandra Lorenzano, Sara Sefchovich, Sara Poot Herrera y Jacobo Sefami como presentador; quienes hicieron distintas lecturas de la obra literaria de Elena Garro.

Gutiérrez de Velasco se refirió sobre todo a las cuatro novelas cortas escritas al final de su vida, tituladas Busca mi esquela, Primer amor, Un traje rojo para un duelo y Un corazón en un bote de basura.

El rechazo o descalificación, que en un principio se les tuvo a esos trabajos literarios, se atribuyen a consideraciones estéticas, sin embargo, para Gutiérrez, esas obras no deben ser consideradas prescindibles de toda la narrativa de Garro, ya que se interconectan entre sí, a la manera de un gran mapa, que configura las obsesiones temáticas y estrategias discursivas de la autora, explicó la investigadora. “Se tratan de textos separados del resto por no satisfacer las exigencias de la autora en un momento dado de su producción o bien, porque presentaban problemas por su transparencia autobiográfica. De ahí que vale la pena su análisis para leer entre líneas una historia de censura o autocensura.”

Lorenzano desarrolló la idea de cómo una relación de amor, cariño o afecto se vuelve literatura. Se refirió a las únicas dos veces que se encontraron Elena Garro y Adolfo Bioy Casares, en 20 años, en 1951 y 1956, y a las casi 100 cartas que intercambiaron. “Romance que ha quedado como tema literario en las novelas Testimonio sobre Mariana, La pérdida del reino y El sueño de los héroes”.

Lorenzano igual habló sobre esa “intimidad que se vuelve literatura”, entre Garro y las poetas y escritoras Ninfa Santos, Silvina Ocampo y Alejandra Pizarnik.

Sefchovich explicó la existencia de dos escritoras distintas, que poco tienen que ver entre sí. “Elena Garro Uno, la autora de Los recuerdos del porvenir y La semana de colores y Garro Dos, la autora de Andamos huyendo Lola y Testimonio sobre Mariana.

“En la primera está la vida mexicana con toda su mezcla de realidades, mitos, tiempos, vivos, muertos. Está la mujer que entiende que vale la pena sacrificarlo todo por el amor. Están todas las mujeres: las nanas, las madres, las hermanas, las novias, las esposas que esperan y callan.

“La Garro dos, es completamente diferente. Es la autora de la locura, la más perseguida por fantasmas, la que tiene necesidad de huir, la que va errante con su hija, gatos y abrigos, de un lugar a otros. Aspectos intensos y conmovedores que ella llamó: su vida y un mundo de sombras”.

Sara Poot Herrera, consideró igual no centrarse en los avatares de la vida personal de Garro. Sin embargo, se refirió al tema de la huida en algunas de sus obras. Destacó su capacidad y versatilidad creativa, como uno de los cánones de la literatura mexicana. “Su propuesta no consisten en recordar el pasado, sino en saber que la dicha está en un tiempo que no es cronológico, es otro tiempo, es el tiempo por venir. Tratándose de nuestra escritora podríamos decir ni hay mayor amor en la memoria que recordar el tiempo de la dicha, la lectura de Elena Garro”, concluyó Poot Herrera.

La Jornada
Carlos Paul
Ciudad de México
Lunes 19 de septiembre de 2016.


En el ciclo organizado por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), a través de la Coordinación Nacional de Literatura, participarán los escritores Beatriz Espejo, Eduardo Antonio Parra y Patricia Vega, bajo la moderación de la actriz Mariana Hartasánchez.

Como parte de la conmemoración por el primer centenario de la novelista y dramaturga mexicana Elena Garro (1916-1998), amigos y colegas recordarán su vida y obra en el ciclo “Mujeres de letras”, que se llevará a cabo el próximo martes en el Palacio de Bellas Artes.

En el ciclo organizado por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), a través de la Coordinación Nacional de Literatura, participarán los escritores Beatriz Espejo, Eduardo Antonio Parra y Patricia Vega, bajo la moderación de la actriz Mariana Hartasánchez.

En declaraciones difundidas por el INBA, la cuentista Beatriz Espejo destacó la “imaginación poética” de la autora de “Los recuerdos del porvenir”.

“Elena Garro es inimitable, así como su manera de construir personajes y su variedad temática”, ella parte de sí misma para lograr lo universal”, sentenció.

En su oportunidad, el académico y experto en la obra de Garro, José Carlos Castañeda, dijo que muchas personas que la rodearon han escrito sobre ella, intentando esclarecer quién era en realidad, sin embargo, la vida de Garro se confunde muchas veces con la ficción.

“Se han dicho muchas cosas, hay quien dice que era mitómana, paranoica, frívola o un genio. Hay una gran oscilación respecto a quién fue”, apuntó.

Lo más importante, comentó Castañeda, es que Elena Garro plantea una cuestión, “la de saber si realmente podemos conocer a una persona. Eso es algo con lo que ella jugó todo el tiempo”.

Notimex
Ciudad de México
Viernes 4 de marzo de 2016.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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