Militar durante 14 años, Ashli Babbitt, realizó cuatro despliegues con la Fuerza Aérea de Estados Unidos

La mujer que recibió un balazo y murió durante el asalto al Capitolio fue identificada como Ashli Babbid, una veterana de la Fuerza Aérea y fanática de Trump.

La mujer que murió el miércoles tras participar del asalto a la sede del Congreso fue abatida por la policía del Capitolio, dijo el jefe de la policía de Washington DC.

Ashli Babbitt vivía en el sur de California, reportaron medios estadounidenses citando a su familia.

La mujer fue parte de un grupo de manifestantes partidarios del mandatario estadounidense que irrumpieron en el Capitolio, cuando los legisladores llevaban a cabo la certificación del triunfo del demócrata Joe Biden en las presidenciales de noviembre.

«Agentes uniformados de la policía del Capitolio los enfrentaron, y en un momento, uno de ellos hizo uso de su arma de servicio» y la alcanzó con un disparo, declaró en conferencia de prensa el jefe de ese cuerpo, Robert Contee. Fue declarada muerta tras llevarla al hospital.

El funcionario señaló que se abrió una investigación por este «hecho trágico».

Otras tres personas, una mujer y dos hombres, murieron en los alrededores del Capitolio «por emergencias médicas» distintas, dijo Contee, sin precisar si se trataba de manifestantes.

La policía además realizó 52 arrestos, incluyendo 26 dentro del Capitolio.

La alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, anunció una extensión del estado de emergencia por 15 días hasta la juramentación de Biden el 20 de enero, ante temores de nuevas acciones violentas de los simpatizantes de Trump, que se niega a reconocer su derrota.

Así era Ashli Babbitt

Militar durante 14 años, Ashli Babbitt, realizó cuatro despliegues con la Fuerza Aérea de Estados Unidos, según la cadena de televisión KUSI, que afirma haber entrevistado a su esposo.

Babbitt, que no ha sido identificada oficialmente por la policía, vivía en la región de San Diego, en el sur de California, con su marido, que la describió como una «gran seguidora del presidente Trump». El hombre no viajó a Washington para participar en la protesta.

«Realmente no sé por qué se decidió» de irrumpir en el Capitolio, declaró su suegra, citada por una periodista de la cadena Fox 5.

En su cuenta de Twitter, Ashli Babbitt se presentaba como «excombatiente» y «libertaria».

Recientemente había retuiteado numerosos mensajes de personas que viajaban a Washington para responder al llamado de Donald Trump.

El martes, Ashli Babbitt respondió a alguien que se quejaba de la anulación de su vuelo: «Nada nos detendrá (…) Ellos pueden intentar, intentar e intentar, pero la tormenta está aquí y está descendiendo sobre [Washington] DC en menos de 24 horas (…) De la oscuridad hacia la luz». (Con información de AFP) NR

Eje Central
Ciudad de México
Jueves 7 de enero de 2021.

 'Una vez más, en Estados Unidos prevaleció el estado de derecho', dijo el presidente electo

En un discurso después de que el Colegio Electoral afirmara la victoria del presidente electo Joe Biden sobre el presidente Trump, se hizo eco de los derechos de todos los estadounidenses "a que se cuente su voto", publicó CNN.

"En Estados Unidos, los políticos no toman el poder", dijo Biden. "La gente les otorga poder. La llama de la democracia se encendió en esta nación hace mucho tiempo. Y ahora no sabemos nada, ni siquiera una pandemia o un abuso de poder, que pueda apagar esa llama".

Biden continuó elogiando a los funcionarios electorales que trabajaron en medio de una pandemia global para garantizar que "la integridad de nuestras elecciones permaneciera intacta".

"Una de las cosas extraordinarias que vimos este año fue que los estadounidenses de todos los días, nuestros amigos y vecinos, a menudo voluntarios, demócratas, republicanos, independientes, demostraron un valor absoluto, demostraron una fe profunda e inquebrantable y un compromiso con la ley". Dijo Biden. "Ellos cumplieron con su deber frente a la pandemia. Y luego no pudieron ni quisieron dar crédito a lo que sabían que no era cierto".

El presidente electo Joe Biden, hablando después de que el Colegio Electoral afirmó su victoria electoral, dijo que hoy "prevaleció la voluntad del pueblo".

"Una vez más, en Estados Unidos prevaleció el estado de derecho, nuestra Constitución y la voluntad del pueblo", dijo Biden. "Nuestra democracia empujó, puso a prueba, amenazó, demostró ser resistente, verdadera y fuerte".

Biden señaló que él y la vicepresidenta electa Kamala Harris recibieron más votos "que cualquier boleto que haya recibido en la historia de Estados Unidos".

Reforma
Ciudad de México
Lunes 14 diciembre 2020.


“Es lo mejor para el interés de nuestro país”, ha asegurado en un tuit el republicano, que no ha reconocido la victoria del demócrata Joe Biden

Veinte días después de perder las elecciones, el presidente Donald Trump ha dado luz verde a su Administración para proceder con la transición de poder. No ha reconocido su derrota. Pero, después de que la Administración de Servicios Generales (GSA, por sus siglas en inglés) asegurara que Joe Biden es el “aparente ganador” de las elecciones, despejando el camino para el relevo, el presidente ha seguido el consejo de los asesores que le pedían que lo hiciera antes de Acción de Gracias y ha recomendado a su equipo, a través de Twitter, que hagan “lo necesario” en relación con “los protocolos iniciales”. “Es lo mejor para el interés de nuestro país”, ha asegurado.

“Nuestra causa continúa fuertemente, seguiremos luchando, y creo que prevaleceremos. Sin embargo, en el interés de nuestro país, recomiendo que Emily [Murphy, administradora de la GSA] y su equipo hagan lo que haya que hacer en relación con los protocolos iniciales, y he dicho a mi equipo que haga lo mismo”, ha tuiteado el presidente este lunes por la tarde. El índice Nikei de la Bolsa de Tokio ha reaccionado con subidas tras conocerse la noticia.

El equipo de transición del presidente electo ha asegurado que en los próximos días iniciará una ronda de reuniones con funcionarios federales, “para discutir la respuesta a la pandemia y tener información detallada” sobre los intereses estadounidenses “de seguridad nacional, además de alcanzar una plena comprensión acerca de los intentos de la Administración de Trump de vaciar las agencias gubernamentales”, ha anunciado el responsable del equipo, Yohannes Abraham.

En los últimos días, se había redoblado la presión sobre Trump para que diese vía libre a la transición de poder, un proceso reglado por ley que permite a la Administración entrante reunirse con la saliente, ponerse al día de los asuntos importantes y hasta contar con medios materiales para hacerlo, entre ellos, un total de seis millones de dólares (algo más de cinco millones de euros), además de tener acceso a informes de inteligencia. Senadores y otras figuras del Partido Republicano, un centenar de expertos en seguridad nacional y más de 160 líderes empresariales le han pedido al presidente que desbloqueara un proceso destinado a evitar sobresaltos en el cambio de un Ejecutivo a otro.

La GSA, a través de su responsable, Emily Murphy, había enviado una carta este mismo lunes al equipo del presidente electo Joe Biden en la que les anuncia que están listos para iniciar el proceso formal de transición presidencial. “Me tomo en serio este papel y, por los recientes acontecimientos relacionados con desafíos legales y certificación de resultados electorales, transmito esta carta hoy para que dispongáis de esos recursos y servicios”, escribió Murphy en la carta, de una página.

La carta se envió después de que el Estado de Michigan certificara este lunes la victoria de Biden en ese Estado, donde el demócrata se impuso por 155.000 votos. Rudy Giuliani, al frente del equipo legal del presidente Trump, lleva estas dos semanas llenando la cabeza del presidente con teorías conspiratorias sobre supuestos fraudes masivos, y diciéndole que sus asesores le mienten. Pero la influencia de Giuliani quedó menguada por la contundente, si no humillante, reciente derrota judicial en Pensilvania, seguida de la certificación de su derrota en Michigan, donde el presidente centró su fracasada ofensiva destinada a que los legisladores estatales desoyeran el sentido del voto de sus ciudadanos y enviaran al colegio electoral a partidarios de Trump.

Murphy asegura en su carta que no recibió ninguna “presión directa o indirecta” por parte del Ejecutivo para retrasar su decisión, pero que sí recibió “amenazas” para tratar de obligarla a tomar su “decisión de manera prematura”. En sus tuits, el presidente Trump se refiere también a esas “amenazas y abusos” como justificación de su decisión de dar luz verde al proceso.

La certificación de la victoria de Biden en Michigan se suma a una serie de derrotas sufridas por Trump y su equipo en su cruzada por revertir el resultado de unas elecciones que el republicano perdió por un margen de seis millones de papeletas y una ventaja de 74 votos en el colegio electoral. Trump pretendía retrasar el proceso de certificación del resultado en dicho Estado, que proporciona 16 votos en el colegio electoral. La víspera, en Pensilvania, la justicia falló contra la campaña republicana que acusaba a los demócratas de fraude.

El País
Pablo Guimón
Washington, DC. EU
Martes 24 de noviembre de 2020.


Los funcionarios le dijeron al presidente que 'seguirían el proceso normal'

 
Nueva York.— El presidente Trump recibió otro golpe este viernes en su esfuerzo sin precedentes para cambiar los resultados de la elección, ya que una delegación de republicanos de Michigan, después de reunirse con Trump en la Casa Blanca, dijeron que “seguirían el proceso normal” para certificar el resultado de la votación y respetar el resultado.

El presidente electo Joseph R. Biden ganó en Michigan, y un consejo estatal tiene programado certificar la votación este lunes.

Aunque Trump ha hecho acusaciones sin fundamento sobre un fraude electoral en Michigan y en todos lados, los dos legisladores republicanos de alto rango de Michigan --- que fueron llamados a la Casa Blanca por el presidente --- dijeron después de la reunión que “no tenían conocimiento de ninguna información que pudiera cambiar el resultado de la elección en el estado”.

En un comunicado se comprometieron a no interferir en el proceso de certificación.

“El proceso de certificación de Michigan deberá ser un proceso deliberadamente libre de amenazas e intimidación”, agregaron. “Los alegatos de comportamiento fraudulento deberían ser tomado en serio y completamente investigados y si es demostrado, deberán ser procesados con todo el rigor de la ley. Los candidatos que ganan la mayoría de los votos en las elecciones reciben los 16 votos electorales de Michigan. Estas son simples verdades que aportan confianza en nuestras elecciones”.

Los legisladores estuvieron a punto de afirmar la victoria de Biden en el estado en el comunicado. Aunque también enviaron una clara señal de que respetarían los resultados de la elección.

Adopta Trump método de autócratas

Se ha unido al club de líderes hostiles que, sin importar lo que hayan decidido los electores, se declaran ganadores de las elecciones

Monterrey.- Cuando el gobernante autócrata de Bielorrusia declaró una victoria aplastante e inverosímil en las elecciones de agosto y tomó posesión para un sexto mandato como presidente, Estados Unidos y otras naciones occidentales denunciaron lo que dijeron era un descarado desafío a la voluntad del electorado.

El mes pasado, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, declaró que la victoria del presidente Alexander Lukashenko fue un "fraude". "Nos oponemos al hecho de que se haya juramentado a sí mismo. Sabemos lo que el pueblo de Bielorrusia quiere. Quiere algo diferente", agregó.

Apenas un mes después, el jefe de Pompeo, el presidente Donald J. Trump, está copiando las estrategias del manual de Lukashenko y se ha unido al club de líderes hostiles que, sin importar lo que hayan decidido los electores, se declaran ganadores de las elecciones.

Entre los miembros de ese club hay muchos más dictadores, tiranos y potentados que líderes de lo que solía conocerse como el "mundo libre": países que, liderados por EU, durante décadas, han dado lecciones sobre la necesidad de celebrar elecciones y respetar los resultados.

El paralelismo no es exacto. Trump participó en una elección democrática libre y justa. La mayoría de los autócratas desafían a los electores incluso antes de votar, al excluir a rivales verdaderos de la boleta e inundan las ondas de radio con una cobertura unilateral.

Pero cuando las votaciones presentan una competencia verdadera y el resultado va en su contra, a menudo ignoran el resultado y claman que es obra de traidores, criminales y saboteadores extranjeros y, por lo tanto, lo invalidan. Al negarse a aceptar los resultados de la elección y trabajar para deslegitimar el voto, Trump está siguiendo una estrategia similar.

Hay pocos indicios de que Trump pueda superar a las leyes e instituciones que se aseguran de que el veredicto de los votantes estadounidenses se imponga. El País tiene una prensa libre, un poder judicial fuerte e independiente, funcionarios electorales dedicados a un recuento honesto de los sufragios y una fuerte Oposición política, nada de lo cual existe en Bielorrusia o Rusia.

Sin embargo, Estados Unidos nunca antes ha tenido que obligar al Presidente en funciones a admitir una derrota justa en las urnas. Y con sólo plantear la posibilidad de que tendrían que obligarlo a abandonar el cargo, Trump ha hecho pedazos la sólida tradición democrática de una transición sin tropiezos.

El daño ya hecho por la terquedad de Trump podría ser duradero. Ivan Krastev, experto en Europa Central y Oriental del Instituto de Ciencias Humanas de Viena, dijo que la negativa de Trump a aceptar su derrota "crearía un nuevo modelo" para populistas de ideas afines en Europa y otros lugares.

"Cuando Trump ganó en 2016, la lección fue que podían confiar en la democracia. Ahora no confiarán en la democracia y harán cualquier cosa para permanecer en el poder", dijo. En lo que denominó "el escenario Lukashenko", los líderes seguirán queriendo celebrar elecciones, pero "nunca perder".

Entre las tácticas antidemocráticas que Trump ha adoptado están algunas comúnmente empleadas por líderes como Robert Mugabe de Zimbabue, Nicolás Maduro de Venezuela y Slobodan Milosevic de Serbia: negarse a aceptar la derrota y lanzar acusaciones infundadas de fraude electoral.

Al igual que Trump, esos gobernantes temían que aceptar la derrota los expondría a ser procesados una vez que dejaran el cargo. Trump no tiene que preocuparse por ser acusado de crímenes de guerra y genocidio, como Milosevic, pero sí enfrenta una maraña de problemas legales.

Al insistir en que ganó una votación, aunque los resultados muestran claramente que perdió, ha roto drásticamente las normas de los países que se consideran a sí mismos democracias maduras.

El que Estados Unidos haya caído en tan mala compañía ha generado consternación y burla no sólo entre los enemigos políticos de Trump, sino también entre los ciudadanos de países acostumbrados desde hace tiempo a tener líderes que se quedan más tiempo de lo debido.

Incluso dictadores veteranos a veces admiten la derrota. El General Augusto Pinochet, quien tomó el poder en 1973 en un golpe militar en Chile, aceptó la derrota en un referéndum constitucional de 1988 que le habría permitido permanecer en el cargo y renunció a la Presidencia en 1990 después de que un oponente ganó una votación presidencial.

Pero siguió siendo el Comandante en Jefe y se convirtió en senador vitalicio inmune al enjuiciamiento.

Un estudio de 2018, basado en elecciones en todo el mundo desde 1950, encontró que sólo el 12 por ciento de los dictadores que se someten a elecciones y pierden en las urnas dejan el cargo de manera pacífica.

"Es raro que los dictadores renuncien, pero cuando lo hacen es porque, como Pinochet, tienen una alternativa factible, como reincorporarse al Ejército, que les permite evitar la rendición de cuentas por abusos a los derechos humanos", afirma el estudio de One Earth Future, un grupo de investigación.

La negativa de Trump a aceptar el resultado de las elecciones ha hecho eco de manera especial en América Latina.

Trump utilizó casi todas las herramientas de su arsenal de política exterior contra el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien tramó una victoria en las elecciones de mayo de 2018 de manera fraudulenta, a pesar de su profunda impopularidad y una desastrosa crisis económica.

La mayoría de las naciones occidentales y latinoamericanas denunciaron la votación. Para castigar a Maduro, Trump prohibió las transacciones de bonos venezolanos e impuso sanciones paralizantes al petróleo venezolano.

Y en enero de 2019, Trump reconoció al principal líder de Oposición, Juan Guaidó, como el gobernante legítimo del País. A los pocos días, decenas de aliados europeos y latinoamericanos siguieron el ejemplo de EU.

Trump condenó la "usurpación del poder" de Maduro y dijo que todas las opciones, incluida la intervención militar, estaban sobre la mesa para remover del cargo a Maduro e instalar a Guaidó en la presidencia.

Ahora Trump también se niega a aceptar los resultados de las elecciones.

Geoff Ramsey, director para Venezuela de la Oficina en Washington de Asuntos Latinoamericanos, un grupo de investigación con sede en Washington, comentó: "¿Cómo espera el gobierno de Estados Unidos hacer un llamado para que se celebren elecciones libres y justas en Venezuela cuando nuestro propio Presidente no reconoce los resultados de un proceso electoral limpio en nuestro País? Es un regalo de propaganda para Maduro y para todos los demás autócratas del mundo y les garantizo que están disfrutando cada minuto de esto".

Adam Nossiter, Julie Turkewitz, Anatoly Kurmanaev, Abdi Latif Dahir y Monica Mark contribuyeron con reportes.

The New York Times
Monterrey, California, EU.
Sábado 21 noviembre 2020.

 

Con 77.4 millones de papeletas a su favor frente a las 72.3 millones que acumula el actual mandatario, Biden amplió aún más su margen de victoria en voto popular

Washington.- El virtual presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, superó este miércoles los 5 millones de votos de ventaja sobre Donald Trump en las elecciones de la semana pasada, mientras el mandatario saliente trataba de deslegitimar su victoria y utilizaba como arma el poder del gobierno federal.

Con 77.4 millones de papeletas a su favor frente a las 72.3 millones que acumula Trump, Biden amplió aún más su margen de victoria, que lo convierte en el candidato presidencial más votado de la historia.

Esos sufragios también lo convierten en presidente electo conforme al sistema del Colegio Electoral, según los pronósticos de los principales medios, que hicieron la proyección cuando quedó claro que Biden llevaba una ventaja insuperable en el número de estados suficiente para garantizarle la presidencia.

Trump, sin embargo, se ha negado a reconocer la derrota y ha denunciado sin pruebas un fraude electoral, con una estrategia legal que tiene pocas perspectivas de éxito, como reconocen en privado sus principales asesores.

El mandatario se anotó este miércoles los tres delegados de Alaska en el Colegio Electoral, lo que eleva a 217 la cifra de compromisarios que tiene garantizados según ese sistema, muy lejos de los 270 que se necesitan para ganar.

Para anular el liderazgo de Biden, que ya acumula 290 delegados, Trump tendría que demostrar fraude ante los tribunales y dar la vuelta a los resultados no sólo en uno, sino en múltiples estados clave, algo extremadamente improbable.

Las autoridades del estado de Georgia, donde los medios aún no han proclamado un ganador pero Biden lleva una ventaja de apenas 14 mil sufragios, dieron este miércoles una pequeña buena noticia a Trump al anunciar que harán un recuento a mano de los más de 5 millones de votos emitidos en el territorio.

"Eso ayudará a construir confianza" en el resultado, afirmó el secretario de Estado de ese estado sureño, Brad Raffensperger, en una rueda de prensa.

Ese recuento a mano, que tendrá que completarse antes del 20 de noviembre, es un paso sin precedentes en la historia de Georgia, un estado tradicionalmente republicano, pero incluso si resultara en una poco probable victoria para Trump, aún le quedaría un largo trecho para llegar a los 270 delegados.

Una asesora legal de la campaña de Trump, Jenna Ellis, confió este miércoles en una entrevista con Fox Business en que las demandas puedan resolverse "a lo largo de las próximas dos semanas", antes de que los estados clave tengan que certificar a un ganador de las elecciones.

Ante las ínfimas perspectivas de esa estrategia legal, Trump ha decidido utilizar también su poder en el gobierno federal para dificultar la transición, diez semanas antes del previsto relevo que se producirá el 20 de enero.

El paso más alarmante para muchos lo dio Trump este martes, cuando continuó su purga del Pentágono después de haber despedido el lunes a su titular, Mark Esper, y pasó a colocar en la cúpula civil del Pentágono a tres de sus aliados.

La maniobra es un intento de marcar músculo en el Departamento de Defensa y, según fuentes consultadas por la cadena CNN, una represalia contra Esper y su equipo por oponerse a una posible retirada prematura de Afganistán, que Trump ha prometido para Navidad.

Hay versiones de que Trump puede estar preparándose para más despidos en su equipo de seguridad nacional, incluidos posiblemente los del director del FBI, Christopher Wray; y la directora de la CIA, Gina Haspel.

Esta última recibió este martes un espaldarazo del líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, quien se reunió con ella en Washington, según CNN; y de otro destacado senador conservador, John Cornyn.

"La inteligencia no debería ser partidista", advirtió en un tuit Cornyn, en respuesta a los seguidores de Trump que aseguran que Haspel no ha ayudado suficientemente al presidente en sus guerras políticas.

Mientras, algunos demócratas están preocupados por otro movimiento: la transición de Michael Ellis, un funcionario afín a Trump en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), donde es el nuevo abogado general.

Ese cambio implica que Ellis es ahora un empleado civil del gobierno, y no un cargo político, y dificulta su despido una vez que Biden llegue al poder en enero, según fuentes demócratas consultadas por CNN.

Mientras, la Administración de Servicios Generales (GSA), cuya directora Emily Murphy fue nominada por Trump, no ha certificado aún la victoria de Biden, lo que impide a su equipo acceder a recursos y a las agencias gubernamentales para preparar la transición.

Biden minimizó este martes ese hecho, al asegurar que podrá prepararse incluso sin esos recursos, y este miércoles guardó silencio sobre el tema, porque tanto Trump como él dedicaron el día a homenajear a los excombatientes del país con motivo del Día de los Veteranos.

EFE
Washington, EU.
Miércoles Mundo 11/11/2020.


Los presidentes de países como Alemania, Chile y Ucrania felicitaron al político demócrata por su victoria ante Donald Trump.


Múltiples líderes del mundo se apresuraron a felicitar a Joe Biden y Kamala Harris por su triunfo en la elección presidencial de Estados Unidos.

La canciller alemana, Angela Merkel, felicitó este sábado al presidente electo de EEUU, el demócrata Joe Biden, y recalcó la importancia de la “amistad transatlántica” para superar los actuales retos globales.

“¡Enhorabuena! Las ciudadanas y los ciudadanos de Estados Unidos han decidido. Joe Biden será el 46º presidente de los Estados Unidos”, aseguró en un comunicado la canciller.

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, felicitó al presidente electo de Estados Unidos y la vicepresidenta electa por su victoria en las elecciones presidenciales estadounidenses poco después de que las principales cadenas de televisión declarasen al candidato demócrata el próximo presidente del país.

Trudeau declaró en un comunicado que “en representación del Gobierno de Canadá, felicito a Joe Biden y Kamala Harris en su elección como los próximos presidente y vicepresidenta de Estados Unidos”.

El mandatario de Chile, el conservador Sebastián Piñera, felicitó este sábado a Joe Biden y Kamala Harris, por su victoria en las elecciones presidenciales estadounidenses, y dijo que ambos países “comparten valores”.

“Chile y Estados Unidos compartimos valores como la libertad, la defensa de los derechos humanos y desafíos como la paz y la protección del medio ambiente”, indicó Piñera en un escueto mensaje en Twitter.

El dirigente de Ucrania, Vladímir Zelenski, también felicitó a Biden y Kamala Harris.

“Felicitaciones a Joe Biden y Kamala Harris. Ucrania ve con optimismo el futuro de la asociación estratégica con Estados Unidos”, escribió Zelenski en la red social Twitter.

El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, se sumó a la ola de respaldo internacional hacia el candidato demócrata.

“Felicitaciones a Joe Biden por su elección como presidente de Estados Unidos y a Kamala Harris por su logro histórico (…) Estados Unidos es nuestro aliado más importante y espero trabajar en estrecha colaboración en nuestras prioridades compartidas, desde el cambio climático hasta el comercio y la seguridad”, comentó.

El gobierno mexicano que encabeza Andrés Manuel López Obrador no ha realizado un posicionamiento sobre el resultado de la elección en Estados Unidos.

Forbes
Agencias
Ciudad de México
Sábado 7 de noviembre de 2020.


El encuentro del 15 de octubre no se realizará debido a la falta de acuerdos sobre el formato


El segundo debate entre el presidente Donald Trump y su rival demócrata Joe Biden ha sido cancelado oficialmente.

La Comisión sobre Debates Presidenciales confirmó el viernes que el encuentro del 15 de octubre ya no se realizará. La decisión se tomó un día después de que ese organismo anunció que el debate se llevaría a cabo "virtualmente" porque Trump se había contagiado del coronavirus.

Trump no quiso participar en el debate en ese formato, y Biden programó una presentación abierta a preguntas del público con ABC News para esa noche una vez que el mandatario dijo que no participaría.

Debate presidencial USA: Trump se opone a cambiar formato tras duelo con Biden

Posteriormente el equipo de Trump exhortó a efectuar los debates como se habían previsto originalmente, luego de que el médico del presidente dijo que lo autorizaría a realizar eventos en público a partir del sábado.

Pero la comisión señaló que no daría marcha atrás a su decisión de no tener a los candidatos juntos en un escenario, argumentando que lo hacía por extremar precauciones ante la posibilidad de que haya contagios, especialmente para un debate en el que algunos electores podrían plantear preguntas en persona.

El tercer debate, programado para el 22 de octubre en Nashville, Tennessee, sigue en pie.

AP
Washinton, DC, EU
Viernes 9 de octubre de 2020.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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