Será "un servicio de asesoría técnica, una ayuda fraterna, un diálogo que ayude a la Iglesia en México a reafirmarse en el camino", explicó el portavoz vaticano, Matteo Bruni


El papa Francisco mandará a México una misión para asesorar al clero local en la lucha contra los abusos sexuales a menores que estará encabezada por el arzobispo Charles Scicluna, informó hoy la Santa Sede en su medio digital.

Será "un servicio de asesoría técnica, una ayuda fraterna, un diálogo que ayude a la Iglesia en México a reafirmarse en el camino ya emprendido en la dirección correcta para dar la debida respuesta a las víctimas de abuso sexual de menores por parte de clérigos", explicó el portavoz vaticano, Matteo Bruni, a "Vatican News".

El prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal español Luis Ladaria, ha encomendado la dirección de esta misión al arzobispo de Malta y su secretario adjunto, Charles Scicluna, que estará asistido por el monseñor Jordi Bartomeu.

Ambos fueron enviados por el papa Francisco a Chile para elaborar un informe con testimonios sobre los casos de abusos a menores y su encubrimiento y el papel de la jerarquía eclesiástica local.

La misión en México se desarrollará entre el próximo 20 y el 27 de marzo y buscará mejorar la respuesta a estos escándalos.

El primer día la misión mantendrá un encuentro con todos los miembros del Episcopado mexicano en Casa Lago (Cautitlán, centro) mientras que el lunes 23 se reunirá con los superiores religiosos del país.

El resto de días la misión estará disponible de todos aquellos que quieran compartir sus experiencias o recibir orientación en la Nunciatura Apostólica (sede diplomática vaticana) y se asegurará la "total reserva y confidencialidad" de lo que se trate.

Para acoger las eventuales solicitudes, la nunciatura ha dispuesto un número telefónico y un correo electrónico, informa el diario vaticano.

El pasado viernes la Santa Sede anunció la institución de un grupo de expertos que se ocuparán de ayudar a las conferencias episcopales y congregaciones que así lo requieran a preparar y actualizar las obligatorias líneas guías para la protección de menores de los abusos por parte del clero.

Y llega un año después de la cumbre convocada por Francisco en el Vaticano para tratar los casos de abusos en distintas partes del mundo, que derivó en medidas como la supresión del secreto pontificio en los casos de abusos a menores.

EFE
Roma, Italia
Lunes 2 de marzo de 2020.


Dentro y fuera de la Iglesia hay en curso una guerra civil subterránea que se cuece en torno a las ideas sociales que defiende el papa Francisco, un conflicto que también se inspira en la propaganda política de los grupos de la ultraderecha estadunidense y europea, un método que está frenando las reformas del argentino y lo ha obligado a limitar sus propuestas.

Esta es una de las reflexiones de Marco Politi (Roma, 1947), veterano vaticanista y autor de un libro de reciente publicación, titulado La Solitudine di Francesco (La Soledad de Francisco), durante una entrevista que concede a Proceso sobre las tempestades que asechan al papado del excardenal de Buenos Aires.

–¿Qué tan grave es este enfrentamiento? –se le pregunta a Politi.

–Francisco ha sido víctima de una campaña sistemática de deslegitimación similar a la que el (movimiento ultraconservador estadunidense ) Tea Party desplegó en su momento contra Barack Obama en Estados Unidos. No es la primera vez en la historia que esto pasa, que un papa sufre protestas. Ya ocurrió con Pablo VI e incluso con Juan Pablo II. Sin embargo, como también ha dicho el historiador Andrea Riccardi, nadie como Francisco fue objeto de los virulentos ataques que le han llovido de sus obispos.

–¿Desde cuándo es objeto de esta campaña?

–Desde el Sínodo de la Familia de 2014. Desde entonces se ha producido una escalada de acciones violentas contra Francisco. El primer conflicto se remonta a las propuestas del papa para que los divorciados vueltos a casar pudiesen tener acceso a la eucaristía.

“Eso desató feroces manifestaciones de protesta del sector más tradicionalista contra el papa, que han ido creciendo con el paso de los años: se han producido colectas de firmas contra él, se organizaron encuentros y congresos para dar visibilidad a estos reproches, se le acusó de ser un hereje y que incluso cuatro cardenales llegaron a manifestar su desaprobación en una carta que fue hecha pública. Lo último fue lo del exnuncio en Estados Unidos, Carlo María Viganò, quien el año pasado pidió que Francisco dimita.

–Y además todo circuló ampliamente en las redes sociales.

–Sí, esa es otra novedad de estos tiempos. La red contribuyó a amplificar estos mensajes, que fueron, insisto, muy violentos. Hace poco un obispo italiano denunció que hay prelados que han llegado a verbalizar que desean que el papa muera.

–¿Estos ataques siguen produciéndose en la actualidad?

–Sí, sobre todo en la red. Lo acusan de haberse desviado de la doctrina tradicional, de las enseñanzas de sus predecesores.

–Francisco tiene enemigos dentro de la Iglesia, ¿pero también fuera?

–Existe, en efecto, una oposición externa a la Iglesia que también está en abierta confrontación con el papa. Esto se debe a que Francisco se mueve en un mundo en el que hay un auge del populismo xenófobo y racista, que hoy gobierna en países como Estados Unidos e Italia.

–¿Cree que los opositores políticos y religiosos de Francisco tienen un diseño en común, o lo único que comparten es su aversión por el papa?

–Existen algunas tramas en común. Por ejemplo, el cardenal Raymond Burke es uno de los líderes de la oposición al papa y a la vez habla muy bien de (el líder del partido italiano de ultraderecha, la Liga) Matteo Salvini.

“El cardenal Walter Kasper, que es uno de los sostenedores de Francisco, ha dicho que el objetivo es que este pontificado acabe pronto y no se vuelva a elegir a un papa como Francisco en el próximo cónclave. Por eso, por una parte, Francisco sufre los ataques del sector tradicionalista de la Iglesia. Por la otra, lo atacan grupos que representan intereses económicos y políticos que ven con malos ojos las denuncias de Francisco sobre la creciente desigualdad socioeconómica que afecta a muchas sociedades en el mundo.”

–Otros papas antes de Francisco hicieron denuncias similares. ¿Qué cambia con Francisco?

–Es cierto. El papa puede considerarse en continuidad con la doctrina social de la Iglesia. Ya Benedicto XVI habló de la necesidad de un diálogo con los sindicatos y de que sería necesaria una autoridad financiera mundial para evitar las crisis económicas. Sin embargo, Francisco es radical en su denuncia. Dice sin tapujos que esta economía de las finanzas nos está matando. Y que él está a favor de una economía social de mercado. Su voz, además, es muy escuchada pues es el único líder internacional con cierta autoridad que hay en este momento en el mundo. No es fortuito que Salvini en uno de sus últimos mítines se presentara con un rosario y la Biblia en la mano.

Marco Politi (Roma, 1947), veterano vaticanista y autor de un libro de reciente publicación, titulado La Solitudine di Francesco (La Soledad de Francisco),

–¿Lo puede explicar mejor?

–Pues en Italia los estudios dicen que 30% de los católicos practicantes votaron por la Liga en las últimas elecciones.

–¿Cómo se llegó a esta situación?

–Los católicos se han dividido. Se está librando una guerra civil subterránea en el mundo católico. Por una parte, están los tradicionalistas, los fundamentalistas, los conservadores. Por la otra, está la política reformadora de Francisco.

–¿Esto está ocurriendo en Italia o en todo el mundo?

–En todo el mundo. Una parte de los obispos de Estados Unidos han entrado en conflicto con el papa. Y lo mismo ocurre en América Latina, África y Asia. En los últimos dos sínodos de la familia no hubo una mayoría de dos tercios. Eso puso en evidencia esta fractura, que también saca a la luz que muchos de sus detractores temen que la Iglesia Católica se convierta en una institución sin la estructura fuertemente jerárquica que posee hoy. Su aislamiento es muy evidente también porque muchos de sus sostenedores guardan silencio.

–¿Por qué el papa no reacciona de una manera más determinada? ¿Qué teme?

–El papa hace todo lo posible para que la Iglesia se mantenga unida. Eso se ve también en la prudencia que mantiene en no avanzar rápidamente en (la aceptación de) las diáconas mujeres. Él teme la ruptura y la quiere evitar.

–¿El papa Benedicto XVI es un enemigo del papa?

–No. Benedicto se ha comportado hasta la fecha de manera muy leal. Sin embargo, sus últimas notas sobre la cuestión de la homosexualidad, que alguien le pidió hacer públicas, han sido usadas por los enemigos de Francisco. Esas notas han evidenciado las distancias entre los dos papas, pues Francisco sostiene que una de las causas fundamentales de la “omertà” en los casos de pedofilia clerical ha sido el clericalismo, mientras que Benedicto XVI escribió que se debe a la fragilización de la moral tradicional católica y a la revolución sexual de 1968.

–¿No cree, sin embargo, que el papa subestimó la gravedad de la crisis de los abusos sexuales?

–Más bien diría que la crisis de los abusos nos ha sacado a la luz que los episcopados aún están lejos de la revolución que pretende llevar adelante el papa argentino. En el comienzo de su pontificado Francisco fue muy duro al mandar a juicio y encarcelar al exnuncio en República Dominicana Jozef Wesolowski.

“Sin embargo el caso chileno probó claramente que el clero de este país le mintió al papa (sobre las acusaciones por haber abusado y encubierto abusos a menores). Y también es una realidad que 95% del clero mundial aún no ha producido unos lineamientos serios sobre cómo proteger a los menores. Hay poquísimos países, como Estados Unidos, el Reino Unido, Austria, Alemania y Suiza, que han puesto en marcha el servicio de mostradores públicos para denunciar estos abusos.”

–¿De esto también es responsable Francisco?

–Si Francisco tiene una culpa, es la de haber dejado pasar demasiado tiempo antes de solicitar que las conferencias episcopales asuman sus responsabilidades. Apenas este año el papa hizo un documento que también castiga a los obispos responsables de abusar o encubrir. Es evidente que si estas últimas novedades, introducidas este año, no se cumplen, pues todo escándalo tendrá consecuencias directas sobre Francisco.

Legionarios

–¿Qué opina de la gestión del papa de los escándalos de los Legionarios de Cristo, que siguen estando en la mira por las múltiples denuncias que hay contra ellos? –pregunta la reportera.

–Creo que el papa hará la limpieza cuando se produzcan escándalos. Sin embargo, creo que el papa y la mayoría de la jerarquía internacional no quieren disolver este movimiento. Dicho esto, yo, como observador, creo que hubiera sido justo disolverlos. Ahora, habrá que ver cómo actúa la conferencia episcopal mexicana. ¿Están poniendo en pie unas líneas guía muy severas que permitan que todas las víctimas denuncien y tengan un seguimiento?

–Usted habló de una guerra civil subterránea. ¿Qué daños está provocando este conflicto? ¿Hay una pérdida de consenso de la Iglesia?

–Sin duda la cuestión de los abusos sexuales ha provocado una pérdida de credibilidad de la Iglesia y ha puesto en entredicho la política de Francisco. Sin embargo, es paradójico que se critique al papa sobre las cuestiones sociales usando los escándalos de los abusos. Esto es un método.

–¿Es decir…?

–Es un método que está usando Steve Bannon (exasesor de Donald Trump). Él argumenta que el papa no está del lado del hombre común, sino que favorece a las élites globalistas y a la vez dice que el papa ha hecho muy poco para combatir los casos de abusos sexuales. Es muy raro que estas corrientes ultraconservadoras usen los escándalos de los abusos a menores para atacar al papa y fragilizar su pontificado.

–¿Quién va ganando este conflicto?

–Nadie ha ganado aún. Las consecuencias de esta guerra civil se verán en el próximo cónclave. El objetivo último es que no haya otro Francisco, sino que el próximo papa sea un moderado, un centrista, no uno de derecha, pero uno más tranquilo que Francisco.

–¿El papa está solo?

–El papa está solo porque sus opositores son muy ruidosos, mientras que los que lo apoyan son muy tímidos. Hay pocos cardenales y obispos que lo defiendan abiertamente. También cuando se produjo el ataque de Viganò no hubo un gran número de cardenales que lo defendieron en la inmediatez. Es algo peligroso que haya una gran masa de obispos que no hablen y tengan miedo de posicionarse. Por eso hablo de la soledad de Francisco.

–A esto se suman sus opositores políticos.

–Sí, como Trump, Bolsonaro, Salvini, los líderes de Polonia, Orbán, Netanyahu… líderes que están contra la doctrina social de la Iglesia y de la integración de los inmigrantes.

–¿Quiénes son sus aliados?

–Pues podría citar a esa parte de la sociedad que rechaza la xenofobia, el populismo, el racismo y la desigualdad. Pero también Francisco ha encontrado un inesperado apoyo en muchos ateos que lo sostienen pues reconocen que sus posturas son justas.

–¿Y el nuevo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador?

–Sí, él, y también el primer ministro de Canadá y se podría también incluir a Macron y a Merkel.

–¿Cuáles desafíos le esperan ahora al papa?

–Hay dos grandes desafíos que tiene el papa. El primero es el plazo límite para que las conferencias presenten sus lineamientos para prevenir los abusos. Ahí tendremos una primera respuesta para entender si la Iglesia está siguiendo la política de tolerancia cero del papa.

“El segundo es la de ver cómo termina el próximo Sínodo Panamazónico, porque ahí se discutirá también el tema de poder ordenar a hombres casados para las comunidades locales de la Amazonia, y de reconocer también un papel de relevancia en la Iglesia de las mujeres. Ahí veremos si los conservadores lograrán de nuevo frenar a las políticas del papa o si Francisco ganará la pugna”.

Proceso
Irene Savio
Roma, Italia
Jueves 22 de agosto de 2019.


“No puedo dejar de manifestar el dolor y la vergüenza ante el daño irreparable cometido a niños por parte de ministros de la Iglesia”, dijo Francisco en el palacio presidencial de La Moneda

Santiago de Chile. - El papa Francisco dijo hoy que era "justo pedir perdón" y que sentía "dolor y vergüenza" ante el "daño irreparable" causado a los niños víctimas de abusos sexuales por parte del clero chileno, en el discurso ante las autoridades en el primer acto de su visita a este país.

En la sede del Ejecutivo, la Casa de la Moneda, Francisco pidió que se escuche a los parados, a los pueblos originarios, a los inmigrantes, a los jóvenes, a los ancianos y a los niños, "que se asoman al mundo con sus ojos llenos de asombro e inocencia y esperan de nosotros respuestas reales para un futuro de dignidad".

Y entonces afirmó: "Y aquí no puedo dejar de manifestar el dolor y la vergüenza que siento ante el daño irreparable causado a niños por parte de ministros de la Iglesia".

Las palabras del papa Francisco fueron recibidas con un aplauso por las cerca de 700 personas reunidas en el patio de Los Naranjos.

"Me quiero unir a mis hermanos en el episcopado, ya que es justo pedir perdón y apoyar con todas las fuerzas a las víctimas, al mismo tiempo que hemos de empeñarnos para que no se vuelva a repetir", dijo Francisco, aunque no citó la palabra abusos.

La llegada de Francisco ha reavivado el escándalo de los curas pederastas y la organización Bishop Accountability publicó esta semana un listado con 80 sacerdotes, clérigos y una monja acusados de abusos sexuales a menores de edad en el país suramericano.

Además, los laicos de la diócesis de Osorno, en el sur de Chile, piden desde hace meses la destitución del obispo chileno Juan Barros, nombrado por el papa argentino, por sus vinculaciones con el encubrimiento de abusos sexuales del sacerdote Fernando Karadima.

Karadima fue considerado en febrero de 2011 por el Vaticano culpable de cometer abusos sexuales y condenado a una vida de oración y penitencia.

EFE
Santiago de Chile
Miércoles 17 enero de 2018.

 

  • Termina la hegemonía de una de las corrientes más conservadoras y retardatarias de la Iglesia Católica en México.

 

  • El cardenal Norberto Rivera fue nombrado como Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de México, hasta la toma de posesión del nuevo arzobispo

 

Roma. - El nombramiento se oficializó tras publicarse en L’Observatore Romano, diario oficial de El Vaticano, la noticia comenzó a difundirse desde la noche del miércoles, el comunicado además de anunciar la designación de Aguiar Retes también informa la aceptación de la renuncia del cardenal Norberto Rivera.

A solo seis meses de que el cardenal Norberto Rivera Carrera presentara su renuncia al papa Francisco, éste designó a Aguiar Retes, quien actualmente se desempeña como arzobispo de Tlalnepantla, para encabezar a la segunda diócesis del mundo Más poblada.

El obispo de Roma designó al cardenal Norberto Rivera como Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de México, hasta la toma de posesión del nuevo Arzobispo.

Al cumplir los 75 años de edad el pasado 6 de junio, Rivera Carrera entregó su carta de renuncia en la nunciatura de la Ciudad de México, como lo marca el Código de Derecho Canónico.

Tras presentar su renuncia, si el arzobispo se encuentra bien de Salud el Papa lo puede mantener en el cargo, como lo hizo Benedicto XVI con Juan Sandoval Iñiguez, quien tras su renuncia estuvo cuatro años más al frente de la Arquidiócesis de Guadalajara, pero en este caso no ocurrió así y seis meses después de su renuncia, Jorge Mario Bergoglio nombró al sucesor en la Arquidiócesis de México.

Aguiar Retes es considerado un hombre cercano al papa Francisco ambos se conocieron por los trabajos de la Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe (CELAM), en 2007, cuando tuvo lugar la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Aparecida, Brasil, Carlos Aguiar era vicepresidente de ese organismo y Jorge Mario Bergoglio, entonces arzobispo de Buenos Aires, fue elegido como presidente de la Comisión de Redacción del documento final.

El 9 de octubre de 2016 el papa Francisco nombró a Carlos Aguiar Retes cardenal, con lo que se convirtió en el sexto cardenal mexicano, desde entonces comenzó a perfilarse para suceder al cardenal Norberto Rivera Carrera al frente de la Arquidiócesis de México.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) expresó “Nos unimos con alegría y oración como Iglesia por el nuevo ministerio Episcopal que el Señor le ha confiado a Carlos Cardenal Aguiar Retes”.

El Universal
Astrid Rivera
Ciudad de México
Jueves 7 de diciembre de 2017.

Francisco pide a La Habana "libertad y medios" para que la Iglesia siga acompañando el proceso de normalización de relaciones con Estados Unidos

En su primer discurso, aunque breve, el Papa hiló muy fino para, sin propiciar títulos estridentes, situar ya en el tablero los conceptos de libertad, dignidad, exilio, justicia, paz, reconciliación… Después de pedir a Raúl Castro que trasladase a su hermano Fidel su “consideración y respeto”, Bergoglio se apoyó en textos de José Martí —no hay mejor cuña que la de la misma madera— para advertir de que la cultura del “diálogo y el encuentro” debe imponerse “sobre el sistema, muerto para siempre, de dinastía y de grupos”.

Si a estas palabras se unen las pronunciadas unas horas antes, durante un encuentro con estudiantes de Nueva York y La Habana, sobre los líderes que se convierten en tiranos, no es difícil inferir que Francisco, además de reclamar el fin del bloqueo como espera y necesita el Gobierno cubano, también lanzará destellos de advertencia a un régimen que no ha cambiado de apellido desde hace más de medio siglo. “Un buen líder”, explicó el Papa a preguntas de un joven, “es aquel que es capaz de generar otros líderes. Si un líder quiere sostener el liderazgo, es un tirano. Los líderes de hoy en día no estarán mañana. Si no siembran la semilla del liderazgo en otros, no tienen valor. Son dictadores”.

“En la isla se está expandiendo la religión, pero no el catolicismo”

No es difícil prever que en un país donde no existe libertad de prensa, cada palabra que el papa Francisco pronuncie en La Habana, Holguín o Santiago será analizada bajo el microscopio de la suspicacia. El gobierno de Cuba tiene la esperanza de que Jorge Mario Bergoglio, en quien más que un líder religioso ve a un poderoso aliado diplomático, se manifieste de forma rotunda contra el bloqueo de EE UU sin inmiscuirse —o al menos no de forma explícita— en asuntos de política interna. Es casi cuestión de inercia.

No hay que olvidar que el precio que la Iglesia cubana ha tenido que pagar para mantener los puentes abiertos haya sido en muchas ocasiones el del silencio condescendiente. La de no romper bajo ningún concepto las comunicaciones con Cuba ha sido la línea invariable del Vaticano desde Juan XXIII —que montó en cólera al enterarse de que la Iglesia cubana puso pies en polvorosa por temor a las represalia de los barbudos y ordenó que los curas regresaran— hasta ahora, y Francisco no va a cambiarla. Pero también es previsible que, ahora que Cuba pide y recibe, Bergoglio incentive su disposición a hacer concesiones. El papa argentino está dispuesto a rentabilizar la baza que le otorgaron Barack Obama y Raúl Castro al reconocerle públicamente el pasado diciembre su contribución al diálogo.

Raúl Castro por su parte agradeció al Papa su apoyo en el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos, un "primer paso en el proceso hacia la normalización de los vínculos entre ambos países que requerirá resolver problemas y reparar injusticias".

Francisco pide en La Habana "libertad y medios" para que la Iglesia siga acompañando el proceso de acercamiento a EE UU

"El bloqueo, que provoca daños humanos y privaciones a las familias cubanas, es cruel, inmoral e ilegal, debe cesar", afirmó Castro en su discurso de bienvenida a Francisco. Además del fin del embargo, el mandatario cubano también demandó la devolución del "territorio que usurpa la base naval de Guantánamo", "justos reclamos", que según dijo, son compartidos por los pueblos y la inmensa mayoría de los gobiernos del mundo".

En su discurso en el aeropuerto de La Habana, el Papa tuvo un recuerdo, casi subliminal, para la disidencia y el exilio: “Quisiera que mi saludo llegase especialmente a todas aquellas personas que, por diversos motivos, no podré encontrar y a todos los cubanos dispersos por el mundo”. Durante el vuelo, el Papa contó que había encontrado a la familia de refugiados sirios que han sido acogidos en el Vaticano y que su rostro, en el que estaban reunidos todos los sufrimientos de la guerra y la huida, le había impresionado. De ahí que pidiera a los periodistas que reflexionaran sobre la importancia de la paz: “Yo os agradezco todo aquello que hagáis en vuestro trabajo para hacer puentes. Pequeños puentes, pequeños, pero un pequeño puente, otro, otro, hacen un gran puente hacia la paz”.

El País
Pablo Ordaz
La Habana, Cuba
Sábado 19 de septiembre de 2015.

Francisco identifica la violencia sufrida por el pueblo mexicano con una fuerza diabólica que le pasa factura por su raigambre católica

Vaticano.- El papa Francisco ha vuelto a mencionar los problemas de violencia de México. En este caso, en una entrevista con la cadena Televisa, ha hecho una afirmación de naturaleza religiosa sobre las causas de los conflictos mexicanos: "Yo creo que el diablo le pasó la boleta histórica a México", dijo en alusión a la fuerte raigambre católica del pueblo de este país.

Hace tres semanas, unas declaraciones de Francisco sobre México levantaron polémica. El Papa dijo que estaba preocupado por los problemas de criminalidad que atraviesa su país de origen, Argentina, y que esperaba que no evolucionase hacia un conflicto de la naturaleza del mexicano: "Ojalá estemos a tiempo de evitar la mexicanización. Estuve hablando con algunos obispos mexicanos y la cosa es de terror”.

"¿Quién tiene la culpa? ¿El Gobierno? Esa es la respuesta más superficial", dijo el papa Francisco
El Gobierno mexicano respondió a través de su canciller, José Antonio Meade, afirmando que las palabras de Francisco estigmatizaban a México.

En sus nuevas declaraciones, este viernes, el Papa considera que la violencia mexicana no se puede atribuir simplemente a errores del Estado: "¿Quién tiene la culpa? ¿El Gobierno? Esa es la solución, la respuesta, más superficial", dijo Francisco. "A México el diablo lo castiga con mucha bronca", añadió.

Jorge Mario Bergoglio llamó a los mexicanos a "poner el hombro" en la lucha contra el crimen organizado, aunque reconoció lo delicado de la tarea: "Yo sé que es difícil denunciar a un narcotraficante, porque lleva la vida, o es una especie de martirio".

El País
Pablo de Llano
Ciudad de  México
Sábado 14 de marzo de 2015.


 

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