El Gobierno mexicano presume de su estrategia contra el robo de combustible con cientos de soldados apostados encima de las tuberías de la petrolera


Este es el kilómetro 199 punto 800, dice el teniente Armenta. Se refiere al suelo que pisa, un campo sin cultivar, más seco que la piel de sus botas, un castigo hecho de tierra y hierba amarillenta. Aquí, cuenta, "había mucha incidencia de tomas clandestinas". Por eso estamos en este lugar, dice, para disuadir a los ladrones. Dos enormes camiones verde olivo recortan el cielo a su espalda. Son las mobil home, tráileres adaptados como viviendas, con sus camas, sus baños y sus cocinas. Un campamento del ejército sobre los ductos de Pemex. Ante la persistencia de los ladrones de combustible en esta zona del centro de México, los militares han decidido acampar encima. Por lo que cuentan, es la única forma de evitar el robo.

Vanguardia de la estrategia del Gobierno mexicano contra el huachicol, el Ejército ha llegado en tromba a los ductos. Si hace dos años fue Puebla, al sur de Ciudad de México, ahora es Guanajuato, varios cientos de kilómetros al norte. De enero a octubre del año pasado, Pemex detectó 1.547 tomas clandestinas solo en Guanajuato. A excepción de Puebla, con 1.815, en ningún otro estado ubicaron más que aquí.

Una miríada de militares custodian el "derecho de vía", la tierra que cubre las tuberías. El general Bernardo Ramírez, jefe del Ejército en Guanajuato, calcula que son 2.100. Como si jugaran al gato y al ratón, la soldadesca busca y busca, tratando de descubrir válvulas en el ducto, mangueras, depósitos. A la mínima que se descuidan, los ladrones contraatacan.

El teniente Juan Antonio Armenta, un hombre de unos 40 años, firme y robusto como el tronco de un fresno, camina unos metros hasta una de las esquinas del campo. Se detiene y señala de nuevo el suelo. Mira, dice, ahí había una toma. Pemex la clausuró hace poco, pero el teniente dice que justo allí, protegidos por la carretera y el río, los ladrones venían mucho. ¿Por qué ahí? "Porque nos costaba mucho llegar, había que dar mucha vuelta". Por la tierra, añade, que es arenosa, cuesta menos cavar. El ducto yace apenas a metro y medio de la superficie.

"A veces ellos traen sus excavadoras. Es admirable", dice Armenta, sin atisbo de ironía en la voz. "Sacan la tierra con la pala y luego la dejan como estaba". Y así, en cinco minutos, pueden sacar la tierra, colocar una válvula del tamaño de dos latas de refresco, conectarla a una manguera, enterrarlo todo y llevar la manguera a uno, dos, tres kilómetros, con salida a una bodega... Una perfecta instalación soterrada.

En sus conferencias de prensa matutinas, el presidente, Andrés Manuel López Obrador, señala casi cada día que el robo cae. La presencia del ejército sobre el ducto en estados como Guanajuato, Hidalgo o Puebla ha ahuyentado a los ladrones. Pero, ¿por cuánto tiempo? El Gobierno plantea que no hay otra solución y presume de los resultados. De hecho, el goteo de medios por Hidalgo y Guanajuato estos días es constante. Mientras el teniente Armenta explica las peculiaridades de la toma junto al campamento, un helicóptero black hawk del Ejército sobrevuela el campo con varios fotógrafos a bordo.

López Obrador ha apostado su prestigio al plan antihuachicol. En sus últimos mìtines repite que ya se ha acabado el huachicol de arriba, en referencia a la corrupción. Ahora, dice, zanja, amenaza, también se acaba el huachicol de abajo. Para lograrlo, el presidente ha puesto en marcha un gran censo en todo el país, punto de inicio de su programa de apoyos a estudiantes, jóvenes desempleados, personas dependientes y ancianos. Con apoyos y trabajo, nadie tendrá que robar combustible. Esa es su idea.

En Guanajuato, mientras tanto, los militares siguen peinando decenas de caminos rurales, buscando pistas de dónde pueden haber pinchado el ducto. En la mañana de este lunes, un pelotón de soldados y una cuadrilla de trabajadores de Pemex aguardaban la llegada del general Ramírez y sus invitados para clausurar una toma clandestina.

Distante no más de un kilómetro de la carretera, desde lejos se veía una excavadora y lo que parecía un agujero en el suelo. De cerca se apreciaba perfectamente el boquete en el piso, de dos metros de profundidad y otros dos de ancho. Al fondo, el ducto, que mediría dos palmos. Y sobre el ducto, como una cajita plateada. "Esa es la válvula", explicaba un operario de Pemex. "Es hermética". Para clausurarla, otros dos trabajadores colocaron una urna de metal sobre la válvula y la soldaron al tubo. Luego la pintaron con esmalte y colocaron una tela encima. Por último, la excavadora echó la tierra. Junto a la tumba de la válvula se veía perfectamente otra urna, esta tapada ya con tela, sucia de tierra. ¿Qué es eso? "Ah, es otra toma. La tapamos el otro día", contestó el operario de Pemex. Estaba a dos palmos de la otra.

"Tenemos un problema de falta de efectivos"

Sin hacer demasiado esfuerzo, el teniente Armenta calcula que lleva diez días acampado encima del ducto. Bajo su mando, otros dos pelotones custodian tramos aledaños. Y así los cientos de kilómetros de tuberías que yacen en el subsuelo de Guanajuato.

El momento más complicado de su estancia aquí, cuenta, fue hace una semana, cuando marinos de la Armada ubicaron una bodega en Villagrán con combustible robado. A tres o cuatro kilómetros de aquí. Trataron de confiscarlo, pero vecinos y ladrones armaron barricadas en las entradas y salidas del poblado, amenazando incluso con palos y piedras a los marinos. Armenta y sus hombres, unos 30, llegaron en sus camionetas para ayudarles, pero entonces acudieron más huachicoleros o vecinos o de los dos. Con más palos y más piedras. Y cortaron más carreteras con llantas, balas de paja y algunos vehículos. "La gente, por instrucciones de ellos, pues viene de manera muy agresiva. Es difícil para la idiosincrasia del mexicano que le digan una grosería y no responderla", dice Armenta.

El actuar de los soldados ha sido todo un tema estos días en México. Después de la muerte de 109 personas en Tlahuelilpan, Hidalgo, por la explosión de un ducto perforado, muchos señalaron la responsabilidad del Ejército. Los soldados llegaron horas antes de la explosión, pero en vez de sacar a la gente del ducto, se retiraron. En su defensa, el Gobierno dijo que poco podían hacer 25 soldados contra 600 personas con ganas de llevarse un galón de gasolina gratis a casa. Este lunes, el general Ramírez, jefe militar en la zona, se reía de las críticas. "Si yo saco a los soldaditos del ducto y los mando a Tlahuelilpan, me van a agujerear en otro lado. Ellos ya saben dónde estamos y a dónde vamos. Y nosotros tenemos un problema de falta de efectivos".

El País
Pablo Ferri
Guanajuato, México
Miércoles 6 de febrero de 2019.


El Gobierno reconoce que los refuerzos de los 25 militares desplegados en un inicio no llegaron hasta dos horas y media después de tener constancia de la fuga

El secretario de la Seguridad, Alfonso Durazo confirmó este domingo que el ejército mexicano tuvo conocimiento de la existencia de una fuga resultado de una toma ilegal a las 14:30, casi cuatro horas y media antes de la explosión en Tlahuelilpan, que ha causado la muerte de al menos 85 personas y 58 heridos.

En un primer momento, las autoridades habían dicho que se tuvo conocimiento de la toma ilegal a las 5 de la tarde. Dos reporteros de EL PAÍS constataron el día después de la tragedia, por boca de soldados que hablaron bajo condición de anonimato, que el primer grupo de militares detectó la fuga en torno a las dos de la tarde. Según la cronología que Durazo ha desarrollado este domingo, “el viernes a las 14:30, SEDENA [la Secretaría de Defensa] detecta una toma clandestina. A las 15:45 se aglomera ya una parte de la población y personal militar conmina a esta población a retirarse (…) A las 17 horas arriba personal de gendarmería. A las 17:30 llegan refuerzos de Sedena que insisten en el llamado a la población a retirarse (..) y a las 18:52 los bomberos Tlahuelilpan reciben reporte de incendio por reporte de toma clandestina”, dijo Durazo.

El general Luis Sandoval aclaró posteriormente que fueron 25 elementos los primeros en identificar la toma clandestina pero que “inicialmente salía muy poco combustible” pero que luego empieza a aumentar el chorro hasta alcanzar los seis o siete metros de altura. Ellos son los primeros que quieren frenar a la gente. El militar señaló incluso que a las 5pm de la tarde, casi dos horas antes de la explosión, llegaron los relevos de los soldados y nuevos efectivos de la gendarmería y de la policía federal –unos 60, detalla el general Sandoval-, claramente insuficiente para detener a la población que se acumulaba junto a la toma y que, según han estimado las autoridades, oscilaba entre 600 y 800 personas.

En la rueda de prensa de la mañana del domingo, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, admitió que se mejorarán y perfeccionarán los protocolos de actuación del Ejército, tras el estallido del oleoducto de Hidalgo, y, al mismo tiempo, defendió el papel de la fuerza pública sobre la que insistió: “Actuó muy bien".

“Existe un protocolo y se aplicó, aunque no vamos a dejar de mejorarlos y perfeccionarlos, pero no quiero que se piense que se actuó mal”, dijo en referencia a los policías y soldados que localizaron la fuga varias horas antes de su explosión y que observaban desde la distancia la escena. “Hicieron lo que tenían que hacer (…) Sería más complicado si hubieran tratado de impedir a la multitud lo que estaba haciendo. Todo mi apoyo al Ejército. Hay quienes sugieren que se debió reprimir. Eso no, porque hay que resolver las cosas de fondo” insistió. Según López Obrador, “estas prácticas se van a desterrar con el apoyo de la gente y con opciones (programas sociales)”.

Según el mandatario, la catástrofe se debió a que en el municipio existía la creencia de que el robo de combustible no tiene riesgos porque estaban tan familiarizados con esta práctica, que “cavaban fosas cerca de los ductos hacia donde desviaban el combustible”, que luego era envasado para su transporte, dijo para explicar la naturalidad con la que actuó la población.

Sobre la investigación, el fiscal general mexicano, Alejandro Gertz, reconoció la dificultad debido a que la explosión fue de tal magnitud “que solo quedó el terreno”, por lo que serán determinantes las entrevistas con la población. Según el fiscal, la fricción de la ropa de la masa de gente en torno al potente chorro de gasolina pudo provocar la chispa que hizo saltar todo por los aires. Sin embargo, aclaró que “se trata solo de una hipótesis más de uno de los peritos”. Según Gertz, que solo lleva 48 horas en el cargo, hasta el momento no se han detectado armas entre los vecinos y la investigación se centrará “en perseguir a quien causó la tragedia y no en victimizar a las comunidades”.

La explosión la tarde del viernes de un ducto de gasolina en Hidalgo que estaba siendo ordeñado por entre 600 y 800 personas ha servido para exhibir el rostro más cruel del robo de gasolina y para que López Obrador insistiera en que no variará un ápice su estrategia anticorrupción.

Desde la catástrofe, la tarde del viernes, ha dado tres ruedas de prensa de casi hora y media cada una; se prevé que dé otra la tarde del domingo y el lunes, su tradicional conferencia de las siete de la mañana. En todas ellas, acompañado de sus principales ministros y generales, ha insistido en que continuará su lucha por frenar el robo de combustible. “Vamos a relanzar Pemex y hacerla una empresa estratégica”. “No voy a dar un paso atrás, no voy a ceder en la lucha contra la corrupción. Quiero ser parte de la transformación de México”, dijo la mañana del domingo.

Según la empresa petrolera Pemex, el año pasado había 12.500 puntos de extracción ilegal de gasolina como este. Municipios enteros del centro de México viven de una práctica que ahoga a la compañía estatal, pero que alimenta miles de bocas en los municipios rurales por donde pasa el codiciado tubo. Y Tlahuelilpan, el lugar de la tragedia, es un buen resumen de esta práctica. En este pueblo del centro del país de casi 20.000 habitantes, seis de cada 10 vecinos son pobres, según datos oficiales, y en el último año se habían localizado otros 10 pinchazos en el mismo ducto.

“Quienes se dedicaban a esto están recapacitando sobre lo sucedido y van a aceptar el llamado a que todos nos portemos bien”, dijo López Obrador, quien prometió un importante paquete de ayudas sociales que llegará “a más de un millón de personas”, como alternativas para la población joven de la región. Un dato que llama la atención es la juventud de las víctimas; 50 de los 80 heridos son jóvenes de entre 15 y 34 años y, entre ellos, hay un niño de 12 años.

En este contexto de austeridad y transformación del país, el presidente insistió en que no utilizará el helicóptero para desplazarse a tragedias como la de Tlahuelilpan. Fiel a su estilo, llegar por carretera al lugar del siniestro le permitió lanzar un aviso. "Pude ir viendo que hay gasolinerías que están vendiendo por encima del precio promedio. Hago un llamado a los concesionarios a que se cuiden porque conocemos los márgenes de utilidad. Se están quedando con el doble del margen promedio. Ahí queda eso, que sepan que estamos pendientes”, advirtió.

El País
Jacobo García
Ciudad de México
Domingo 20 de enero de 2019.


Ninguno de los testigos señaló directamente al sargento de haber cometido el crimen; es más, hubo algunos que, si bien en su declaración ministerial hicieron una acusación, después se retractaron

Ciudad de México. - El sargento del Ejército Mexicano, José Isidro Gómez, recuperó esta noche su libertad, después de ser absuelto por un juez federal, quien consideró que la Procuraduría General de la República (PGR) no aportó las pruebas suficientes para demostrar su culpabilidad en el asesinato de un civil que estaba boca abajo durante el operativo realizado el pasado 3 de mayo de 2017 por los uniformados en Palmarito Tochapan, comunidad de Quecholac.

En la audiencia pública realizada este miércoles dentro de la causa 435 en el Centro de Justicia Penal Federal de esta capital, la juzgadora levantó la prisión preventiva oficiosa impuesta al integrante de las fuerzas armadas, además le concedió la posibilidad de viajar este mismo miércoles a la Ciudad de México, donde vive su familia.

En entrevista, José Isidro dijo que estaba confiado en que la defensa de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), encabezada por Miguel Carrasco Hernández, defensor general Militar, lograría su absolución; además, destacó que por fin conocería a su hijo Esau, quien nació hace 8 meses.

De acuerdo a lo expuesto por el juez, las pruebas aportadas por la PGR nunca le permitieron “alejarme de la presunción de inocencia”; por el contrario, resaltó que mantiene dudas sobre sus acusaciones.

Cabe destacar que al menos tres horas requirió la juez para explicar sus conclusiones, las cuales partieron de que ninguno de los testigos señaló directamente al sargento de haber cometido el crimen; es más, hubo algunos que, si bien en su declaración ministerial hicieron una acusación, después se retractaron.

Por otra parte, abundó que hubo errores en la necropsia, los cuales impidieron saber a qué distancia se hizo el disparo de quien sólo identificó como NJR, lo que al final provocó que el perito de Mecánica de Lesiones tampoco pudiera explicar cómo fue cometido el homicidio.

Según su narrativa, la fiscalía nunca demostró que el homicidio fue cometido con el fusil asignado a José Isidro, pues no coincidían las huellas de las balas y casquillos, lo que en algún momento provocó que la PGR acusara alteración de las pruebas o modificación del cañón del arma, sin que haya podido demostrarlo durante el desarrollo del juicio que duró más de un año.

Cabe recordar que el proceso penal en contra del militar inició tras la difusión en YouTube de unos videos de un circuito cerrado instalado en Palmarito Tochapan, el cual grabó el enfrentamiento entre presuntos ladrones de hidrocarburo y el Ejército, sobre todo cómo uno de los militares, presuntamente el sargento José Isidro, tiene a un civil contra el piso y apuntándole con su arma de cargo, para después dispararle directo a la cabeza.

José Isidro salió como a las 8.30 de la noche del Centro de Justicia Penal Federal, ataviado con un traje gris y en el exterior había media docena de vehículos con soldados armados, además de sus abogados, quienes lo condujeron a la capital del país; "voy a continuar con mi carrera en las Fuerzas Armadas", dijo.

Excélsior
Fernando Pérez
Puebla, México
Miércoles 14 noviembre de 2018.


El miércoles a las 16:00 horas, una hora después de un enfrentamiento entre presuntos huachicoleros e integrantes del Ejército, un grupo de siete militares acudió a la colonia Purísima, en San Martín Texmelucan, Puebla, para atender una llamada de auxilio.

Al llegar, los pobladores les reclamaron por el enfrentamiento que dejó cinco heridos de bala, cuatro de ellos presuntos delincuentes.

Todo quedó captado en un video que difundió Ciro Gómez Leyva, a través de Imagen Noticias.

“Vinieron a balacear a uno y no estaban haciendo nada… Lo que va a pasar es que ya no los vamos a dejar entrar aquí. Ya no los vamos a dejar pasar por pasados. Es lo que quieren ustedes. Los hemos dejado trabajar y no les hemos puesto pedos, pero ya se están pasando de v.…, hijos de su puta madre”, expresan los pobladores.

Minutos después, llega otro grupo de personas, quienes comenzaron con las agresiones y amenazas contra los soldados.

“¡Quémenlos a los cabrones!”, se escucha en el video grabado por uno de los militares, quien capta el momento en que un hombre de camisa roja saca al chofer del vehículo y comienza a golpearlo.

Uno de los pobladores comienza a agredir al militar que porta la cámara, quien a pesar de estar armado no se defiende. El poblador le quitó la cámara para impedir que siguiera grabando.

En la parte final del video no hay imágenes, pero se escucha cómo los propios pobladores intercedieron para detener al grupo más agresivo.

“Tranquilos, ¿en qué quedamos cabrón? Hey, Juan, ¿en qué quedamos? ¿en qué quedamos Cruz? Ya habíamos hablado, ¿no? Ellos no tienen la culpa, vamos a hablar con ellos. Ellos no son”, se escucha en la grabación.

El asesor legal de los militares informó a Imagen Noticias que los siete elementos del Ejército estuvieron retenidos por los pobladores media hora. Ayer estaban acuartelados en su unidad y recibieron atención médica.

Apedrean a policías en Hidalgo

Un saldo de cinco patrullas con destrozos dejó una agresión en contra de elementos de seguridad pública de Mixquiahuala, a quienes presuntos huachicoleros pretendieron despojarles de una camioneta que habían asegurado con hidrocarburo presuntamente ordeñado de ductos de Pemex.

El incidente inició cuando las patrullas circulaban sobre un camino de terracería de la comunidad del Teñhe que comunica con la localidad de Ulapa, del municipio de Tetepango.

Excélsior
Ciudad de México
Domingo 15 abril 2018.


Cuatro huachicoleros y un agente de la Policía Federal muertos, así como un miembro de la Marina Armada de México gravemente herido y 25 detenidos, fue el saldo de dos megaoperativos contra bandas dedicadas al robo de hidrocarburo en los municipios de Libres y Chignahuapan, en el estado de Puebla.

El primer operativo ocurrió durante la madrugada de este martes 20 de febrero en la zona de Libres, el cual fue realizado por la Marina Armada de México contra miembros de la banda del fallecido líder huachicolero Jesús Martín Mirón, alias “El Kalimba”. En esta primera movilización resultaron dos muertos, entre ellos Patricia Mirón López, madre del “El Kalimba”, y “El Munra”, como era conocido el jefe de sus escoltas. Además, resultó herido un miembro de la Marina, a quien le dispararon en la cabeza.

El segundo operativo ocurrió después del mediodía en el municipio de Chignahuapan, en la comunidad de San Antonio Matlahuacales. Durante la movilización ocurrió un enfrentamiento entre agentes de la Policía Federal y ladrones de hidrocarburo. En el lugar murieron dos huachicoleros, un policía federal y fueron detenidos más de 20 sujetos pertenecientes a una banda dedicada a la extracción de combustible.

De esta segunda movilización escaparon algunos hombres que fueron encontrados horas después en el municipio de Zacatlán. El Ejército Mexicano ingresó a la población y detuvo a cinco personas.

Libres: Marinos abaten a la madre de “El Kalimba” y a “El Munra”

La Fiscalía General del Estado (FGE) confirmó la muerte de un hombre y una mujer, así como un agente herido de la Secretaría de la Marina Armada de México (SEMAR) durante el operativo en contra de miembros de la banda de Jesús Martín Mirón, alias “El Kalimba”, en la zona de Libres.

El enfrentamiento ocurrió la madrugada de este martes 20 de febrero cuando elementos de la Marina intercambiaron disparos contra presuntos huachicoleros en un paraje cercano al rancho "El Muerto" ubicado en San Andrés Payuca, en el municipio de Cuyoaco.

Según confirmó la Fiscalía a través de un comunicado, la mujer asesinada es Patricia Mirón López, madre de “El Kalimba”, líder de una célula de huachicoleros que fue ejecutado el 30 de octubre del 2017 en la clínica EPMAC de la ciudad de Puebla. Además, otro de los baleados fue identificado únicamente como “El Munra”, jefe operativo de las escoltas de la banda.

Tras el enfrentamiento, un elemento de la Marina Armada de México fue ingresado de gravedad en el Hospital General de Libres después de recibir un disparo en la cabeza. El marino fue trasladado a un hospital militar en la Ciudad de México después de que se le estabilizó en el nosocomio de Libres.

VER: Fiscalía confirma dos muertos en operativo de la Marina contra huachicoleros; una de ellos es la madre de “El Kalimba”

Chignahuapan: Más de 20 detenidos en San Antonio Matlahuacales

El Ejército, la Marina, la Policía Federal y Estatal, así como las policías municipales de cinco ayuntamientos de la Sierra Norte de Puebla participaron en un operativo en la localidad de San Antonio Matlahuacales, comunidad de Chignahuapan.

Tal movilización se requirió debido al número de presuntos huachicoleros que fueron sorprendidos por agentes de la Policía Federal que ingresaron a la comunidad. Dentro de la población se registró un enfrentamiento en el que murieron dos huachicoleros y un agente federal.

En el sitio fueron asegurados más de veinte sujetos y varios automóviles que se utilizaban para cargar combustible robado; la mayoría fueron trasladados a la Fiscalía General en la capital de Puebla.

Sin embargo, de esta primera movilización escaparon cinco sujetos más, los cuales se escondieron en el poblado vecino de Zacatlán. Fuentes de la región señalaron que la Marina Armada de México tuvo que entrar al municipio alrededor de las siete de la noche, logrando detenerlos en el acceso sur.

Debido a que la banda contaba con varios integrantes, miembros de la 25 Zona Militar, la Secretaría de Seguridad Pública, la Policía Federal y la Fiscalía General del Estado se reunieron y coordinaron en el Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo de Cuautlancingo.

En el último año se reportó un mayor número de hallazgos de tomas clandestinas en Chignahuapan y municipios aledaños ubicados en la Sierra Norte de Puebla. Además, como PÁGINA NEGRA informó, desde inicios de 2017 se han incrementado los decomisos y operativos realizados por el Ejército y la Policía de Puebla en esta zona, según un estudio realizado por el Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (IGAVIM).

Periódico Central
Edmundo Velázquez
Ciudad de Puebla, Mx.
Miércoles 21 febrero 2018.


En su cuenta de Twitter @TaniaReneaum la directora ejecutiva de Amnistía Internacional México posteó un mensaje en el que rechaza la aprobación de la ley

Ciudad de México. Amnistía Internacional México, aseguró que la Ley de Seguridad Interior, aprobado en la Cámara de Diputados es un “retroceso”.

Tania Reneaum, directora ejecutiva de Amnistía Internacional México precisó que “hoy es un día de retroceso para los derechos humanos. Justificada en el marco de la seguridad nacional, esta ley se ha apresurado, y los diputados y diputadas han aprobado un dictamen a pesar de las opiniones de expertos y del rechazo que hemos manifestado las organizaciones de la sociedad civil, poniendo en peligro la vigencia de los derechos humanos en México, y mostrando poco interés de las autoridades por proteger a la ciudadanía”.

Reneaum indicó que esta aprobación es “preocupante” y añadió que “no podemos permitir que se normalice la participación de las fuerzas armadas en labores policiales, pues llevamos décadas documentando las violaciones de derechos humanos que prevalecen bajo el uso sostenido de las fuerzas armadas; al contrario, se tiene que pensar en un retiro progresivo a la par de una profesionalización de la policía”.

Expuso que es evidente que “al Estado mexicano no le interesa apostar por el desarrollo de mejores cuerpos policiales: capacitados, con salarios dignos, que puedan llevar a cabo adecuadamente las funciones de seguridad que corresponden a sus funciones y que sean llamados a cuentas en caso de violaciones de derechos humanos”.

Indicó que la ley de seguridad interior, tal como la ha aprobado la Cámara de Diputados, se traducirá en una “presencia permanente y sin transparencia de las de las fuerzas armadas en las calles de México”.

Por ello “desde Amnistía Internacional, urgimos al Senado a rechazar esta ley y comprometerse con la protección de los derechos humanos”.

La Jornada
Ciudad de México
Jueves 30 noviembre 2017.


El secretario general de Gobierno, Diódoro Carrasco Altamirano, confirmó que un elemento de la Marina y cuatro presuntos delincuentes murieron durante una balacera registrada la madrugada de este jueves en el llamado Triángulo Rojo, región conocida así por la alta incidencia de robo de combustibles a Pemex.

Carrasco Altamirano informó que el elemento de la Marina Armada de México ingresó aún con vida por la mañana al Hospital de Tecamachalco, pero que minutos después falleció. Mientras que cuatro presuntos sicarios fueron abatidos en el lugar de los hechos.

Según reportes policiacos, la balacera se registró en San Mateo Tlaixpan, municipio de Tecamachalco, donde supuestamente llegaron para catear un domicilio ligado a El Toñín, quien es ubicado como líder de una banda de huachicoleros que opera en el Triángulo Rojo.

Los marinos fueron recibidos a disparos por los integrantes de la banda que se encontraban en el domicilio que sería cateado. Tras la balacera cuatro civiles quedaron muertos en ese lugar, los cuales hasta ahora no han sido identificados. Mientras que el agente de la Marina fue identificado como Carlos G. P., de 36 años.

Proceso
Gabriela Hernández
Ciudad de Puebla, Mx.
Viernes 8 de septiembre de 2017.


Por segunda vez, El Bukanas se le escapa a la Policía en Puebla

Puebla México.- Al menos cinco personas murieron hoy, entre ellas un marino de México, en un intenso tiroteo entre fuerzas del orden e integrantes de bandas dedicadas al robo de combustible en el estado de Puebla.

Los informes de las autoridades revelaron que los hechos ocurrieron la madrugada de este viernes en el municipio de Vicente Guerrero, enclavado en la Sierra Negra de Puebla, en los límites con el oriental estado de Veracruz.

Uniformados de la Secretaría de Marina de México, Ejército Mexicano y policías federales y estatales incursionaron en la comunidad de Telpatlan para tratar de detener a Roberto de los Santos de Jesús alias “El Bukanas".

“El Bukanas" es considerado el principal líder de la delincuencia organizada dedicada al robo de combustible de ductos de la empresa gubernamental Petróleos Mexicanos (Pemex).

Los escuadrones especiales fueron recibidos a tiros por la banda de ese líder criminal, quien controla el robo de hidrocarburo, secuestro, extorsión y el asalto a transporte en carreteras en el llamado Triángulo Rojo de Puebla.

Los tiroteos han dejado un saldo final de cinco muertos.

Uno de ellos era un integrante de la Secretaría de Marina y los otros cuatro presuntos delincuentes, además de un número aún no cuantificado de heridos.

Al lugar acudieron aeronaves oficiales para rescatar y atender a los heridos, entre ellos efectivos de la Marina, y se mantiene un fuerte operativo en la zona de los enfrentamientos.

"El Bukanas" opera en el llamado Triángulo Rojo, una región central del estado compuesta por los municipios de Tepeaca, Tecamachalco, Quecholac y Palmar de Bravo, donde las bandas dedicadas al robo de hidrocarburo, conocidos como huachicoleros, operan con gran impunidad y con la habitual complacencia y apoyo de los habitantes de comunidades.

La extracción de combustibles de los ductos de Pemex se ha extendido a las regiones de Amozoc, San Martín Texmelucan y Ciudad Serdán y la principal banda es la del "Bukanas", a quien se atribuye, por ejemplo, la muerte de dos uniformados de la Policía Ministerial a principios de año.

La empresa Pemex registra quebrantos económicos en dos vías: el robo de gasolina, crudo, diesel, gas e hidrocarburo; y los daños que sufre su red de ductos que atraviesan por territorio poblano.

Un informe oficial de Pemex da cuenta que del 2011 al 2016 se reportó el robo de 755.869 litros de distintos productos que son transportados en sus ductos, generando enormes pérdidas.

A estos se les suman las afectaciones por los daños en su red de ductos.

En la región de Puebla, Tehuacán, Huauchinango, Cholula, Ciudad Serdán y San Martín Texmelucan, las pérdidas ascenderían a 1.783 millones de pesos mexicanos (unos 102 millones de dólares).

Por segunda vez, El Bukanas se les escapa a los marinos

El líder de Los Zetas en Puebla y Veracruz, Roberto de los Santos de Jesús, alias “El Bukanas”, escapó por segunda ocasión de un operativo para su captura por parte de la Secretaría de Marina (Semar), el cual dejó un saldo de un marino y cuatro sicarios abatidos.

Este último operativo tuvo lugar en al menos dos juntas auxiliares de los municipios de Vicente Guerrero y Ajalpan, muy cerca de los límites con Veracruz. En marzo pasado, el frustrado operativo en el que se intentó su captura fue en Palmar de Bravo y Atzizintla, por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE).

De madrugada se desata la balacera

Fue al filo de las 5 de la madrugada cuando vecinos de la localidad de Vista Hermosa, en el municipio de Ajalpan, reportaron una fuerte balacera con armas de grueso calibre, en su mayoría AK-47, mejor conocidas como “cuernos de chivo”.

Las detonaciones que, ahora se sabe, eran entre personal de la Semar y pistoleros de Los Zetas, siguieron a lo largo de toda la carretera Azumbilla-Tlacotepec de Díaz, hasta llegar a la junta auxiliar de Telpatlan, ya en el municipio de Vicente Guerrero.

Fue en la calle Francisco I. Madero Sur donde se reportó la baja de un elemento de la Marina que fue abatido al interior de una camioneta Toyota Tacoma, color rojo, con matrícula SM-44-526 de Puebla.

Los Zetas iban armados con lanzagranadas

A unos metros de donde fue asesinado el uniformado, sus compañeros respondieron la agresión y abatieron a dos pistoleros de El Bukanas, cuyos cuerpos quedaron en medio de unos matorrales.

Junto a uno de los cadáveres se encontró un lanzagranadas y una granada de fragmentación, los cuales fueron marcados como el indicio número 9.

Las pequeñas calles y humildes casas de Telpatlan fueron testigos del enfrentamiento, así como de la persecución por parte de las fuerzas federales en contra de los sicarios.

Calles más adentro del pueblo, dos hombres del grupo de El Bukanas fueron acribillados en una camioneta Ford Lobo de doble cabina, color rojo, la cual terminó al borde de una barranca.

El casi medio centenar de impactos de bala que presentaba la camioneta evidencian que no iba blindada, por lo que uno de los delincuentes terminó en el asiento trasero de la camioneta mientras que uno más quedó sobre la batea.

Se escapa por segunda ocasión El Bukanas

Cerca de las 7 de la mañana terminaron los balazos, pero el movimiento atípico para la población apenas comenzaba pues llegaron los agentes ministeriales de Puebla, policías municipales y estatales.

“Se escapó”, decían entre ellos los patrulleros y ministeriales que acordonaban el lugar donde fue abatido el elemento de la Marina, confirmando que Roberto de los Santos de Jesús, El Bukanas, se había escapado.

El helicóptero de la Semar realizó sobrevuelos tanto en Vicente Guerrero como en Ajalpan, sin embargo, los pobladores confirmaban que toda la gente de Los Zetas ya se había ido.

Por su parte, personal de la FGE y de la Procuraduría General de la República (PGR) llegaron para realizar las diligencias de levantamiento de cadáver y embalar los cientos de casquillos que terminaron en las calles.

Además de las bajas, las autoridades no han confirmado la detención de ninguna persona, influyendo desde luego a El Bukanas, prófugo desde principios de marzo cuando se reconoció su presencia en Puebla.

En aquél mes se intentó por primera vez capturarlo luego de que, durante un operativo, presuntamente ordenó levantar y asesinar a tres agentes ministeriales de la FGE en el municipio de Atzizintla.

Los cuerpos de los agentes fueron hallados en Maltrata, Veracruz, por lo que se identificó que su ejecución fue ordenada por Los Zetas encabezados por El Bukanas.

Esa noche se intentó capturarlo en un operativo coordinado en Palmar de Bravo y Atzizintla, pero al igual que este viernes, logró darse a la fuga.

EFE
e-consulta
Alberto Melchor
Ciudad de Puebla
Viernes 21 de julio de 2017.


Violenta noche en sindicatura de Mazatlán deja 21 muertos

Sinaloa, epicentro de gran parte del narcotráfico mexicano y sede de uno de los principales cárteles del país, vivió el viernes una de sus noches más sangrientas. 19 personas murieron tras un fuerte enfrentamiento con policías y soldados en las inmediaciones de su ciudad más turística: Mazatlán, en la costa norte del Pacífico.

Todo comenzó a las nueve de la noche, cuando un comando armado de 17 hombres y cuatro camionetas ejecutó a dos personas en las inmediaciones de la municipalidad de Villa Unión. Los hechos alertaron a la Policía Municipal de Mazatlán, que se desplazó hasta el lugar y allí se encontró con los sicarios, que abrieron fuego dejando dos policías heridos. Ante el tamaño y virulencia del convoy llegó como apoyo la Policía Estatal y el Ejército, que se sumaron a la persecución del grupo armado durante ocho kilómetros.

A partir de ahí comenzó un largo enfrentamiento en una zona rural de Mazatlán que terminó con un desigual balance. Todas las bajas, 19, fueron presuntos delincuentes y los heridos, 5, policías municipales, según información oficial. Tras el tiroteo la policía se incautó de cuatro vehículos, 15 armas largas y siete armas cortas. Uno de los agentes, herido de bala en una pierna, relató al periódico Noroeste que: "Eran como 20, en cuatro camionetas, se puso fea la cosa, por fortuna solo hubo heridos de nosotros".

Sinaloa, cuna del poderoso cartel de Joaquín El Chapo Guzmán, ha tenido un año muy violento. La extradición del narcotraficante a Estados Unidos realizada en enero pasado desató una pugna en el interior de la organización entre los hijos del capo, llamados Los Chapitos, y los socios de Guzmán. La pelea por el control del cartel sinaloense ha llevado a que el Estado viva una de sus épocas más violentas. El pasado lunes un secuestro masivo en un restaurante de Culiacán.

Paralelamente, el negocio se está reenfocando hacia la heroína tras la legalización de la marihuana en varios Estados de EE UU, que ha debilitado la entrada de efectivo por este concepto. La caída de los ingresos ha provocado que los carteles busquen mantener el nivel adquisitivo, incorporando nuevos rubros criminales como el secuestro, la extorsión o el derecho de suelo, rara vez visto antes, pero que repercuten directamente en los habitantes de Sinaloa.

Según el periódico Noroeste, los dos primeros muertos, y que dieron inicio al enfrentamiento, serían parientes de una persona secuestrada por el grupo armado momentos antes, aunque esta información no fue confirmada por las autoridades.

Durante la rueda de prensa posterior, el subsecretario de seguridad de Sinaloa, Cristóbal Castañeda Camarillo, resaltó el valor de los agentes que, "aunque en primera instancia eran superados en número pudieron repeler la agresión en tanto llegaron autoridades de los tres órdenes de gobierno". Las autoridades insistieron en destacar la coordinación militar y policial, uno de los temas polémicos en la lucha contra el crimen organizado. En los primeros cinco meses del año han ocurrido 619 homicidios en Sinaloa, convertido en uno de los focos rojos de México, que vive un aumento generalizado de la violencia. Con más de 2.100 asesinatos en el mes de mayo, el país vivió su mes más violento de los últimos 20 años.

Violenta noche en sindicatura de Mazatlán deja 21 muertos

Mazatlán, Sin.- Una serie de enfrentamientos entre un grupo armado y elementos de la Policía y del Ejército en la sindicatura de Villa Unión, municipio de Mazatlán, dejaron un total de 21 muertos y cinco policías heridos.

Se trata de dos personas asesinadas y cuyas muertes iniciaron los enfrentamientos, así como 19 presuntos delincuentes, cuyas identidades aún no se establecen, que fallecieron confrontarse con la Policía y el Ejército.

Cristóbal Castañeda Camarillo, subsecretario de Seguridad Pública del Estado, dijo que los hechos iniciaron la noche del viernes pasado, en la colonia López Portillo, de dicha sindicatura donde fueron asesinadas dos personas.

Los hechos alertaron a elementos de la Policía Municipal de Mazatlán, por lo que se desplazaron a esa zona en donde se encontraron con los homicidas de frente, quienes abrieron fuego en su contra, resultando heridos dos policías.

Con este hecho, se alertó a la Policía Estatal Preventiva y al Ejército que se sumaron a la persecución del grupo armado, los cuales fueron alcanzados ocho kilómetros adelante, donde se volvieron a enfrentar por varios minutos.

En ese lugar conocido como el Aguaje de Costilla, fueron asegurados cuatro vehículos, doce fusiles automáticos AK-42, dos AR-15, una escopeta y siete armas cortas.

Castañeda Camarillo manifestó que los cinco elementos de la Policía que resultaron heridos se encuentran hospitalizados.

El País
El Universal
Jacobo García
Mazatlán, Sinaloa
Domingo 2 de julio de 2017.


Advierten que operativos del Ejército en Puebla contra huachicoleros provocan desplazamientos


La incidencia de tomas clandestinas detectadas en Puebla en el primer trimestre del año revela que los operativos del Ejército Mexicano y de la Policía estatal de Puebla en el llamado “Triángulo Rojo” sólo han logrado que las bandas de ladrones de combustible se muevan a otros municipios de la entidad.

De acuerdo con un estudio realizado por el Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim), con los operativos de combate al robo de combustibles, las tomas clandestinas detectadas en el estado se redujeron de 440 en el último cuatrimestre de 2016 a 402 en los primeros tres meses de este año, lo que representó una disminución del 10.69%.

Sin embargo, el observatorio ciudadano alertó que al mismo tiempo se detectó la operación de este tipo de bandas en otros municipios donde la ordeña de ductos de Pemex antes no era notoria.

Es el caso, mencionó, de los municipios de Jalpan y Huauchinango, ubicados en la Sierra Norte de Puebla, donde en el primer semestre de 2016 sólo se había detectado una toma clandestina, y este año esa cifra se disparó a 13 tomas, siete en el primero y seis en el segundo.

El organismo ciudadano destaca también que mientras municipios como Palmar de Bravo, Esperanza, Acajete, San Matías Tlalancaleca y Tepeaca, sí registran una baja en la detección de tomas clandestinas, hay otros como Quecholac y Acatzingo donde se incrementaron en 362 y 175%.

“Luego entonces, la disminución del delito en algunas zonas no significa sinónimo de mejora; solo refleja un control momentáneo”, advirtió el Igavim.

“Los delitos buscan alternativas seccionales o regionales para recuperar la parte minimizada por lo que se dispersa y se va fortalecido si existen condiciones negativas económicas, jurídicas o sociales”, añadió.

De acuerdo con el organismo, los diagnósticos para combatir el robo de combustible no solo deben analizar al área operativa, sino también otras vinculantes y de manera importante para la percepción ciudadana, “estableciendo equidad en la seguridad alimentaria, medio ambiental, social, económica, energética y jurídica.

“Una vez estabilizadas las seis seguridades en un territorio con las necesidades comunes, tendrá mayor eficiencia el trabajo policial y de reinserción y con esto se recuperará la confianza ciudadana que mucho ha perdido hacia la autoridad”, expuso.

Del estudio realizado, el observatorio ciudadano concluyó que el robo de combustible se ha convertido, además, en un factor para que se disparen delitos de alto impacto en municipios cercanos como: Tehuacán, San Martín Texmelucan, Huauchinango, Teziutlán, Cuautlancingo, San Andrés Cholula, San Pedro Cholula, Atlixco, Amozoc y Puebla capital.

Proceso
Gabriela Hernández
Ciudad de Puebla, Mx.
Viernes 9 de junio de 2017.

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