El secretario general de Gobierno, Diódoro Carrasco Altamirano, confirmó que un elemento de la Marina y cuatro presuntos delincuentes murieron durante una balacera registrada la madrugada de este jueves en el llamado Triángulo Rojo, región conocida así por la alta incidencia de robo de combustibles a Pemex.

Carrasco Altamirano informó que el elemento de la Marina Armada de México ingresó aún con vida por la mañana al Hospital de Tecamachalco, pero que minutos después falleció. Mientras que cuatro presuntos sicarios fueron abatidos en el lugar de los hechos.

Según reportes policiacos, la balacera se registró en San Mateo Tlaixpan, municipio de Tecamachalco, donde supuestamente llegaron para catear un domicilio ligado a El Toñín, quien es ubicado como líder de una banda de huachicoleros que opera en el Triángulo Rojo.

Los marinos fueron recibidos a disparos por los integrantes de la banda que se encontraban en el domicilio que sería cateado. Tras la balacera cuatro civiles quedaron muertos en ese lugar, los cuales hasta ahora no han sido identificados. Mientras que el agente de la Marina fue identificado como Carlos G. P., de 36 años.

Proceso
Gabriela Hernández
Ciudad de Puebla, Mx.
Viernes 8 de septiembre de 2017.


Por segunda vez, El Bukanas se le escapa a la Policía en Puebla

Puebla México.- Al menos cinco personas murieron hoy, entre ellas un marino de México, en un intenso tiroteo entre fuerzas del orden e integrantes de bandas dedicadas al robo de combustible en el estado de Puebla.

Los informes de las autoridades revelaron que los hechos ocurrieron la madrugada de este viernes en el municipio de Vicente Guerrero, enclavado en la Sierra Negra de Puebla, en los límites con el oriental estado de Veracruz.

Uniformados de la Secretaría de Marina de México, Ejército Mexicano y policías federales y estatales incursionaron en la comunidad de Telpatlan para tratar de detener a Roberto de los Santos de Jesús alias “El Bukanas".

“El Bukanas" es considerado el principal líder de la delincuencia organizada dedicada al robo de combustible de ductos de la empresa gubernamental Petróleos Mexicanos (Pemex).

Los escuadrones especiales fueron recibidos a tiros por la banda de ese líder criminal, quien controla el robo de hidrocarburo, secuestro, extorsión y el asalto a transporte en carreteras en el llamado Triángulo Rojo de Puebla.

Los tiroteos han dejado un saldo final de cinco muertos.

Uno de ellos era un integrante de la Secretaría de Marina y los otros cuatro presuntos delincuentes, además de un número aún no cuantificado de heridos.

Al lugar acudieron aeronaves oficiales para rescatar y atender a los heridos, entre ellos efectivos de la Marina, y se mantiene un fuerte operativo en la zona de los enfrentamientos.

"El Bukanas" opera en el llamado Triángulo Rojo, una región central del estado compuesta por los municipios de Tepeaca, Tecamachalco, Quecholac y Palmar de Bravo, donde las bandas dedicadas al robo de hidrocarburo, conocidos como huachicoleros, operan con gran impunidad y con la habitual complacencia y apoyo de los habitantes de comunidades.

La extracción de combustibles de los ductos de Pemex se ha extendido a las regiones de Amozoc, San Martín Texmelucan y Ciudad Serdán y la principal banda es la del "Bukanas", a quien se atribuye, por ejemplo, la muerte de dos uniformados de la Policía Ministerial a principios de año.

La empresa Pemex registra quebrantos económicos en dos vías: el robo de gasolina, crudo, diesel, gas e hidrocarburo; y los daños que sufre su red de ductos que atraviesan por territorio poblano.

Un informe oficial de Pemex da cuenta que del 2011 al 2016 se reportó el robo de 755.869 litros de distintos productos que son transportados en sus ductos, generando enormes pérdidas.

A estos se les suman las afectaciones por los daños en su red de ductos.

En la región de Puebla, Tehuacán, Huauchinango, Cholula, Ciudad Serdán y San Martín Texmelucan, las pérdidas ascenderían a 1.783 millones de pesos mexicanos (unos 102 millones de dólares).

Por segunda vez, El Bukanas se les escapa a los marinos

El líder de Los Zetas en Puebla y Veracruz, Roberto de los Santos de Jesús, alias “El Bukanas”, escapó por segunda ocasión de un operativo para su captura por parte de la Secretaría de Marina (Semar), el cual dejó un saldo de un marino y cuatro sicarios abatidos.

Este último operativo tuvo lugar en al menos dos juntas auxiliares de los municipios de Vicente Guerrero y Ajalpan, muy cerca de los límites con Veracruz. En marzo pasado, el frustrado operativo en el que se intentó su captura fue en Palmar de Bravo y Atzizintla, por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE).

De madrugada se desata la balacera

Fue al filo de las 5 de la madrugada cuando vecinos de la localidad de Vista Hermosa, en el municipio de Ajalpan, reportaron una fuerte balacera con armas de grueso calibre, en su mayoría AK-47, mejor conocidas como “cuernos de chivo”.

Las detonaciones que, ahora se sabe, eran entre personal de la Semar y pistoleros de Los Zetas, siguieron a lo largo de toda la carretera Azumbilla-Tlacotepec de Díaz, hasta llegar a la junta auxiliar de Telpatlan, ya en el municipio de Vicente Guerrero.

Fue en la calle Francisco I. Madero Sur donde se reportó la baja de un elemento de la Marina que fue abatido al interior de una camioneta Toyota Tacoma, color rojo, con matrícula SM-44-526 de Puebla.

Los Zetas iban armados con lanzagranadas

A unos metros de donde fue asesinado el uniformado, sus compañeros respondieron la agresión y abatieron a dos pistoleros de El Bukanas, cuyos cuerpos quedaron en medio de unos matorrales.

Junto a uno de los cadáveres se encontró un lanzagranadas y una granada de fragmentación, los cuales fueron marcados como el indicio número 9.

Las pequeñas calles y humildes casas de Telpatlan fueron testigos del enfrentamiento, así como de la persecución por parte de las fuerzas federales en contra de los sicarios.

Calles más adentro del pueblo, dos hombres del grupo de El Bukanas fueron acribillados en una camioneta Ford Lobo de doble cabina, color rojo, la cual terminó al borde de una barranca.

El casi medio centenar de impactos de bala que presentaba la camioneta evidencian que no iba blindada, por lo que uno de los delincuentes terminó en el asiento trasero de la camioneta mientras que uno más quedó sobre la batea.

Se escapa por segunda ocasión El Bukanas

Cerca de las 7 de la mañana terminaron los balazos, pero el movimiento atípico para la población apenas comenzaba pues llegaron los agentes ministeriales de Puebla, policías municipales y estatales.

“Se escapó”, decían entre ellos los patrulleros y ministeriales que acordonaban el lugar donde fue abatido el elemento de la Marina, confirmando que Roberto de los Santos de Jesús, El Bukanas, se había escapado.

El helicóptero de la Semar realizó sobrevuelos tanto en Vicente Guerrero como en Ajalpan, sin embargo, los pobladores confirmaban que toda la gente de Los Zetas ya se había ido.

Por su parte, personal de la FGE y de la Procuraduría General de la República (PGR) llegaron para realizar las diligencias de levantamiento de cadáver y embalar los cientos de casquillos que terminaron en las calles.

Además de las bajas, las autoridades no han confirmado la detención de ninguna persona, influyendo desde luego a El Bukanas, prófugo desde principios de marzo cuando se reconoció su presencia en Puebla.

En aquél mes se intentó por primera vez capturarlo luego de que, durante un operativo, presuntamente ordenó levantar y asesinar a tres agentes ministeriales de la FGE en el municipio de Atzizintla.

Los cuerpos de los agentes fueron hallados en Maltrata, Veracruz, por lo que se identificó que su ejecución fue ordenada por Los Zetas encabezados por El Bukanas.

Esa noche se intentó capturarlo en un operativo coordinado en Palmar de Bravo y Atzizintla, pero al igual que este viernes, logró darse a la fuga.

EFE
e-consulta
Alberto Melchor
Ciudad de Puebla
Viernes 21 de julio de 2017.


Violenta noche en sindicatura de Mazatlán deja 21 muertos

Sinaloa, epicentro de gran parte del narcotráfico mexicano y sede de uno de los principales cárteles del país, vivió el viernes una de sus noches más sangrientas. 19 personas murieron tras un fuerte enfrentamiento con policías y soldados en las inmediaciones de su ciudad más turística: Mazatlán, en la costa norte del Pacífico.

Todo comenzó a las nueve de la noche, cuando un comando armado de 17 hombres y cuatro camionetas ejecutó a dos personas en las inmediaciones de la municipalidad de Villa Unión. Los hechos alertaron a la Policía Municipal de Mazatlán, que se desplazó hasta el lugar y allí se encontró con los sicarios, que abrieron fuego dejando dos policías heridos. Ante el tamaño y virulencia del convoy llegó como apoyo la Policía Estatal y el Ejército, que se sumaron a la persecución del grupo armado durante ocho kilómetros.

A partir de ahí comenzó un largo enfrentamiento en una zona rural de Mazatlán que terminó con un desigual balance. Todas las bajas, 19, fueron presuntos delincuentes y los heridos, 5, policías municipales, según información oficial. Tras el tiroteo la policía se incautó de cuatro vehículos, 15 armas largas y siete armas cortas. Uno de los agentes, herido de bala en una pierna, relató al periódico Noroeste que: "Eran como 20, en cuatro camionetas, se puso fea la cosa, por fortuna solo hubo heridos de nosotros".

Sinaloa, cuna del poderoso cartel de Joaquín El Chapo Guzmán, ha tenido un año muy violento. La extradición del narcotraficante a Estados Unidos realizada en enero pasado desató una pugna en el interior de la organización entre los hijos del capo, llamados Los Chapitos, y los socios de Guzmán. La pelea por el control del cartel sinaloense ha llevado a que el Estado viva una de sus épocas más violentas. El pasado lunes un secuestro masivo en un restaurante de Culiacán.

Paralelamente, el negocio se está reenfocando hacia la heroína tras la legalización de la marihuana en varios Estados de EE UU, que ha debilitado la entrada de efectivo por este concepto. La caída de los ingresos ha provocado que los carteles busquen mantener el nivel adquisitivo, incorporando nuevos rubros criminales como el secuestro, la extorsión o el derecho de suelo, rara vez visto antes, pero que repercuten directamente en los habitantes de Sinaloa.

Según el periódico Noroeste, los dos primeros muertos, y que dieron inicio al enfrentamiento, serían parientes de una persona secuestrada por el grupo armado momentos antes, aunque esta información no fue confirmada por las autoridades.

Durante la rueda de prensa posterior, el subsecretario de seguridad de Sinaloa, Cristóbal Castañeda Camarillo, resaltó el valor de los agentes que, "aunque en primera instancia eran superados en número pudieron repeler la agresión en tanto llegaron autoridades de los tres órdenes de gobierno". Las autoridades insistieron en destacar la coordinación militar y policial, uno de los temas polémicos en la lucha contra el crimen organizado. En los primeros cinco meses del año han ocurrido 619 homicidios en Sinaloa, convertido en uno de los focos rojos de México, que vive un aumento generalizado de la violencia. Con más de 2.100 asesinatos en el mes de mayo, el país vivió su mes más violento de los últimos 20 años.

Violenta noche en sindicatura de Mazatlán deja 21 muertos

Mazatlán, Sin.- Una serie de enfrentamientos entre un grupo armado y elementos de la Policía y del Ejército en la sindicatura de Villa Unión, municipio de Mazatlán, dejaron un total de 21 muertos y cinco policías heridos.

Se trata de dos personas asesinadas y cuyas muertes iniciaron los enfrentamientos, así como 19 presuntos delincuentes, cuyas identidades aún no se establecen, que fallecieron confrontarse con la Policía y el Ejército.

Cristóbal Castañeda Camarillo, subsecretario de Seguridad Pública del Estado, dijo que los hechos iniciaron la noche del viernes pasado, en la colonia López Portillo, de dicha sindicatura donde fueron asesinadas dos personas.

Los hechos alertaron a elementos de la Policía Municipal de Mazatlán, por lo que se desplazaron a esa zona en donde se encontraron con los homicidas de frente, quienes abrieron fuego en su contra, resultando heridos dos policías.

Con este hecho, se alertó a la Policía Estatal Preventiva y al Ejército que se sumaron a la persecución del grupo armado, los cuales fueron alcanzados ocho kilómetros adelante, donde se volvieron a enfrentar por varios minutos.

En ese lugar conocido como el Aguaje de Costilla, fueron asegurados cuatro vehículos, doce fusiles automáticos AK-42, dos AR-15, una escopeta y siete armas cortas.

Castañeda Camarillo manifestó que los cinco elementos de la Policía que resultaron heridos se encuentran hospitalizados.

El País
El Universal
Jacobo García
Mazatlán, Sinaloa
Domingo 2 de julio de 2017.


Advierten que operativos del Ejército en Puebla contra huachicoleros provocan desplazamientos


La incidencia de tomas clandestinas detectadas en Puebla en el primer trimestre del año revela que los operativos del Ejército Mexicano y de la Policía estatal de Puebla en el llamado “Triángulo Rojo” sólo han logrado que las bandas de ladrones de combustible se muevan a otros municipios de la entidad.

De acuerdo con un estudio realizado por el Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim), con los operativos de combate al robo de combustibles, las tomas clandestinas detectadas en el estado se redujeron de 440 en el último cuatrimestre de 2016 a 402 en los primeros tres meses de este año, lo que representó una disminución del 10.69%.

Sin embargo, el observatorio ciudadano alertó que al mismo tiempo se detectó la operación de este tipo de bandas en otros municipios donde la ordeña de ductos de Pemex antes no era notoria.

Es el caso, mencionó, de los municipios de Jalpan y Huauchinango, ubicados en la Sierra Norte de Puebla, donde en el primer semestre de 2016 sólo se había detectado una toma clandestina, y este año esa cifra se disparó a 13 tomas, siete en el primero y seis en el segundo.

El organismo ciudadano destaca también que mientras municipios como Palmar de Bravo, Esperanza, Acajete, San Matías Tlalancaleca y Tepeaca, sí registran una baja en la detección de tomas clandestinas, hay otros como Quecholac y Acatzingo donde se incrementaron en 362 y 175%.

“Luego entonces, la disminución del delito en algunas zonas no significa sinónimo de mejora; solo refleja un control momentáneo”, advirtió el Igavim.

“Los delitos buscan alternativas seccionales o regionales para recuperar la parte minimizada por lo que se dispersa y se va fortalecido si existen condiciones negativas económicas, jurídicas o sociales”, añadió.

De acuerdo con el organismo, los diagnósticos para combatir el robo de combustible no solo deben analizar al área operativa, sino también otras vinculantes y de manera importante para la percepción ciudadana, “estableciendo equidad en la seguridad alimentaria, medio ambiental, social, económica, energética y jurídica.

“Una vez estabilizadas las seis seguridades en un territorio con las necesidades comunes, tendrá mayor eficiencia el trabajo policial y de reinserción y con esto se recuperará la confianza ciudadana que mucho ha perdido hacia la autoridad”, expuso.

Del estudio realizado, el observatorio ciudadano concluyó que el robo de combustible se ha convertido, además, en un factor para que se disparen delitos de alto impacto en municipios cercanos como: Tehuacán, San Martín Texmelucan, Huauchinango, Teziutlán, Cuautlancingo, San Andrés Cholula, San Pedro Cholula, Atlixco, Amozoc y Puebla capital.

Proceso
Gabriela Hernández
Ciudad de Puebla, Mx.
Viernes 9 de junio de 2017.


El 3 de mayo un convoy militar acudió al sitio para responder a una denuncia de tomas clandestinas

A un mes de los hechos ocurridos en Palmarito Tochapan, Puebla, con un saldo de cuatro militares y seis civiles muertos, Antonio Martínez El Toñín, identificado por las autoridades como el artífice de la emboscada a los soldados, continúa prófugo.

La Procuraduría General de la República (PGR) investiga a 30 militares que estuvieron la noche del 3 de mayo en Palmarito Tochapan, municipio de Quecholac.

El 3 de mayo, un convoy militar acudió al sitio para responder a una llamada en la que se denunciaban tomas clandestinas en los ductos de Pemex; sin embargo, El Toñín se escudó en pobladores, principalmente mujeres y niños, para que el Ejército no entrara.

La organización de Antonio Martínez comenzó a movilizarse en camionetas blindadas y, tras el escudo humano que logró el líder huachicolero, dispararon contra los militares, mismos que no respondieron a la agresión para no herir a las mujeres y niños.

El saldo de esa agresión, de acuerdo con la información de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) fue de dos militares muertos y uno herido. Se registró una segunda agresión en la que sí respondió el convoy militar al no haber presencia de mujeres y niños.

En Palmarito, donde ingresó el Ejército, había cámaras de seguridad que hoy se sabe, fueron instaladas por el grupo de El Toñín para tener control sobre la organización rival que disputa parte del Triángulo Rojo.

En ese video se aprecia como ingresa el Ejército para detener a los agresores: uno de ellos fue sometido, pero al ver llegar otros autos blindados, el personal militar avanza olvidándose del civil, quien sacó un arma y asesinó por la espala a un soldado.

En el mismo video también se ve que luego de ser bajados de una camioneta BMW con blindaje cuatro, uno de los civiles ya estaba en el piso y un uniformado accionó su arma contra él, acción investigada por las autoridades.

La tensión continuó al día siguiente. De acuerdo con las imágenes, los pobladores comenzaron a poner barricadas con llantas incendiadas y cerraron la pista. Todo por instrucciones de El Toñín, quien encabeza una organización dedicada al huachicoleo.

En esas acciones comenzó a movilizarse gente de Antonio Martínez en camionetas blindadas. Los pobladores gritaban al Ejército que se saliera; cinco horas después los pobladores liberaron la vía federal.

“El Toñín”

Antonio Martínez Fuentes, alias “El Toñín”, originario de la junta auxiliar de Palmarito Tochapan, perteneciente al municipio de Quecholac, se ha convertido en los últimos años en un prominente empresario que tiene lavadores y pulidoras de verdura, especialmente de zanahoria, además de comercializar a lo largo y ancho del centro y sureste del país. “A veces anda por México o se va a Puebla a vender sus productos o si no se va hasta Cancún, y tarda varios días en regresar”, afirman pobladores.

Aunque de acuerdo con reportes de autoridades estatales, “El Toñín” está identificado como uno de los principales líderes “huachicoleros” en la zona centro del estado, habitantes de Palmarito afirman que no está vinculado con el robo de hidrocarburo: “Él tiene dinero por herencia, desde antes, porque su papá se dedicaba desde hace mucho a la venta”.

Incluso, refieren que la familia de “El Toñín” es muy conocida en la región, al igual que el papá del actual presidente municipal, Néstor Camarillo, con quien comparan porque dicen, han trabajado y se han esforzado para salir adelante.

“El Toñín” es conocido en la junta auxiliar como “El amigo del pueblo” porque, aseguran, ayuda a los necesitados, les regala dinero, paga gastos médicos y hasta lleva regalos a las mujeres y niños cuando son fechas festivas. Por eso todos lo protegen.

Además, el empresario tiene a un hermano llamado Alejandro, quien aseguran los vecinos de Palmarito quiere ser presidente municipal en el 2018 y para eso creó una asociación civil llamada “Fusión y Fuerza”, desde donde promueve su candidatura.

De acuerdo con las autoridades la banda de “El Toñín” sería la responsable del enfrentamiento con militares el 3 de mayo, el cual dejó 4 uniformados y siete civiles muertos.

El Universal
El Sol de Puebla
Dennis A. García
Ciudad de Puebla
Sábado 3 de junio de 2017.


La guerra que detonó suicidios de militares

Informe de la Sedena revela que 110 elementos del Ejército se quitaron la vida en la última década y 305 padecen depresión o ansiedad. Contacto con la violencia les genera estrés postraumático, señalan expertos

Sus compañeros corrieron hacia la camioneta cuando escucharon el disparo... Al llegar, vieron su cuerpo desvanecido sobre el asiento e intentaron brindarle los primeros auxilios. Fue inútil. El soldado de infantería se había quitado la vida con su arma de cargo la tarde de ese miércoles, en un puesto de control en Matamoros, Coahuila.

Aurelio Arcos López tenía pocas semanas de haber llegado para apoyar el Operativo Laguna para combatir a los cárteles de Sinaloa y Los Zetas. Apenas si rondaba los 26 años ese 16 de octubre de 2013. Las causas que lo llevaron a quitarse la vida se desconocen.

A más de 10 años de que los elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) se integraron a las labores de seguridad y lucha contra el narcotráfico en México, se ha documentado que esas actividades les han sumado experiencias de mucha presión al ser actores y testigos de infinidad de hechos violentos que les genera estrés postraumático.

Las funciones que se les han encargado desde entonces son policiales y no militares.

Son funciones que no les competen ni son de su atribución, señala Martín Gabriel Barrón Cruz, especialista en temas de seguridad e investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe).

Aunado a esto, señala Barrón Cruz, enfrentan “una serie de problemas que incluye los ritmos de trabajo con horarios inadecuados de 24 por 24 por 24… O sea: no hay descanso”.

También el ámbito familiar de los elementos se ha visto deteriorado. Gloria López Santiago, sicóloga criminal y forense, destaca que estos horarios les ocasionan un estrés laboral y el distanciamiento de sus familias, “muchos tienen problemas de separaciones, divorcios o no hay contacto con los hijos”.

A esto hay que agregarle la situación de estar en combate constante y la sensación de desamparo, señala Gustavo Fondevila, especialista en seguridad y académico del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

A decir de los expertos, estos factores, entre otros, los han afectado de manera emocional y pueden derivar en padecimientos como depresión y ansiedad.

Un daño colateral de la guerra contra el narco puede observarse en los 110 militares de la Sedena que se suicidaron [5 del sexo femenino y 105 masculino] del 1 de diciembre de 2006 al 31 de diciembre de 2016, en donde la Ciudad de México, Estado de México y Guerrero están a la cabeza, con 46 suicidios, de acuerdo con varias solicitudes de información obtenidas vía Transparencia en poder de EL UNIVERSAL.

En 2006 ningún soldado se quitó la vida, y, tras anunciarse el inicio de la guerra contra los cárteles de la droga, se mantiene un ritmo promedio de 11 suicidios al año, salvo en 2012, cuando 19 castrenses se suicidaron: 2006 con 0; 2007 con 15; 2008 con 10; 2009 con 14; 2010 con 15; 2011 con 17; 2012 con 19; 2013 con 15; 2014 con 2; 2015 con 1; 2016 con 2.

Si bien no se puede afirmar que todos los suicidios tengan que ver con las tareas de lucha contra el crimen organizado, la información de la dependencia a cargo del general Salvador Cienfuegos Zepeda, muestra los grados militares de quienes se privaron de la vida.

Soldados: mayoría

En primer lugar: soldado, con 40, le sigue, cabo, con 24; sargento 2º, con 11; teniente, con 8; subteniente, con 7; rural y mayor, con 5 cada uno; teniente coronel, capitán 1º, general de brigada y sargento 1º, con 2 cada uno; capitán 2º, con 1, y uno más se desconoce.

En días recientes, la Sedena dio a conocer una lista de 505 militares muertos, a través del informe “Relación de personal fallecido en la aplicación de la campaña permanente contra el narcotráfico y la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos del 1 de diciembre de 2006 al 16 de mayo de 2017”. En este documento, “el tipo de evento” muestra que las muertes de militares son en primer lugar por agresiones de arma de fuego, luego, accidentes automovilísticos, accidentes aéreos y con armas de fuego.

Es decir, si se toma en cuenta esta lista, los suicidios —en un periodo menor—, representan 21.78% de las bajas del Ejército.

Aunque un recuento de la dependencia muestra que 38 se suicidaron “encontrándose en actos del servicio”. Mientras que 72 de ellos lo hicieron “en actos fuera del servicio”, de acuerdo con los datos obtenidos por EL UNIVERSAL.

La respuesta al hecho de que se den más suicidios en “actos fuera del servicio”, es decir, fuera de su horario laboral, responde a que “evidentemente en condiciones de cierto reposo, los recuerdos y las experiencias traumáticas de los elementos del Ejército son más comunes que cuando están en labores de despliegue”, señala Javier Oliva, profesor de la UNAM y especialista en temas de seguridad nacional.

Los signos de alerta

A la altura del corazón, una bala le perforó el pecho mientras se encontraba en un retén militar, sobre la carretera federal en la comunidad de El Tomatal, en Iguala, Guerrero.

La tarde de ese lunes cuando sus compañeros escucharon una detonación de arma de fuego y lo vieron desvanecerse, creyeron que era un ataque, pero no fue así.

Horas más tarde en el Hospital General Dr. Jorge Soberón Acevedo, de Iguala, adonde fue trasladado y murió, supieron que el cabo de infantería de la Policía Militar se disparó para privarse de la vida ese junio de 2016, de acuerdo con versiones del diario El Sur de Acapulco.

Para que se dé un suicidio, en términos sicológicos hay diferentes niveles, explica López Santiago, integrante del Colegio Mexicano de Psicología Criminal y Forense.

Primero son los pensamientos de muerte asociados a un familiar. Después llegan los pensamientos suicidas, que sólo quedan en ideas.

Después, vienen los intentos de suicidio y el último paso, es despojarse de la vida.

Puede que el deseo de morir se le manifieste de alguna forma a un familiar o persona cercana. Pero no siempre es así y se refleja a través de las conductas.

En el caso de los militares, “vamos a tener a personas que son mucho más arriesgadas, más aventuradas, con conductas más impulsivas dentro del mismo servicio. Eso ya es un factor. Un punto rojo”, dice la sicóloga.

De las 32 entidades de México, en 27 hubo suicidios de elementos de la Sedena.

En los primeros tres lugares se posicionan la Ciudad de México, con 21; Edomex, con 17 y Guerrero, con ocho.

Le siguen Chihuahua, con siete; Chiapas y Jalisco, con seis cada una; Coahuila, Tabasco y Yucatán, con cuatro cada una; Oaxaca, Quintana Roo y Sonora, con tres cada una; Durango, Aguascalientes, Baja California, Campeche, Guanajuato, Michoacán, Morelos, Tamaulipas y Tlaxcala, con dos cada una y Colima, Hidalgo, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí y Sinaloa, con una cada entidad.
Depresión y ansiedad

Puede que algunos de los militares no lo sepan, pero los síntomas de la depresión son cansancio más de lo normal, además de tener sentimientos de tristeza, agobio. Rastros de irritabilidad por cualquier causa, sus horas de sueño se ven alteradas, lo mismo que su apetito: aumenta o disminuye. Se presentan constantes dolores de cabeza y apatía por sus labores.

Si éstos van acompañados con desespero y miedo de perder el control, sensaciones extrañas de una muerte inminente, taquicardia y la dificultad para respirar así como músculos tensos, no poder relajarse o quizá evacuaciones diarreicas, también padecen ansiedad.

Estas dos enfermedades mentales, a la larga, pueden producir cambios en el sistema inmunológico. Serán más propensos a infecciones así como a enfermarse.

El sistema digestivo se les alterará y tendrán colitis, gastritis, mala absorción. Al igual, en el sistema cardiaco, habrá un aumento de la presión arterial. Incluso podrán tener un infarto.

Los que sí saben que padecen estos síntomas y enfermedades son 214 militares [95, del sexo femenino, 109 del masculino y 10 se desconoce] con depresión y 91 con ansiedad [28 del sexo femenino, 56 del masculino y 7 se desconoce], que se registraron del 1 de diciembre de 2006 al 7 de agosto de 2016, de acuerdo con datos de la Sedena obtenidos vía Infomex, en poder de este diario.

Los especialistas de la UNAM, Inacipe, CIDE y el Colegio de Psicología, coinciden en señalar que parte de los factores que provocan estos padecimientos son: el distanciamiento de la familia, el cansancio, la falta de sueño, pesadillas recurrentes sobre alguna situación con la que se enfrentaron y el estrés.

También la sobreexposición y cantidad de servicios a los que son sometidos para labores de contención contra el crimen organizado.

De acuerdo con informes de la dependencia, se realiza una evaluación constante del estado mental de las tropas para brindar apoyo en estos padecimientos. En cuanto a la depresión, el total de militares recibieron atención sicológica, tratamiento médico y antidepresivos como sertralina, fluoxetina y venlafaxina. En cuanto a la ansiedad, se desconoce.

Aunque los hayan atendido, a final de cuentas no les vas a cambiar el escenario de lo que viven cotidianamente, destaca Martín Barrón.

Seguirán ahí, trabajando en ese contexto. No van a salir de la rutina establecida. “Entonces, eso es lo que creo puede afectarles más”, agrega.

La tarde que Aurelio Arcos decidió quitarse la vida, fue con su arma de cargo, un rifle de asalto G3 calibre 7.62X51. La bala le perforó la barbilla y salió a la altura de la nuca. Ese día acabó todo para él. Ya no habría horarios extenuantes, estrés laboral. Finalmente regresó a su estado natal. Era originario de Tabasco.

El Universal
Andrés M. Estrada
Ciudad de México
Sábado 27 de mayo de 2017.


La organización Amnistía Internacional (AI) revisó de manera independiente el video del operativo militar del 3 de mayo en Palmarito, Puebla, tras lo cual consideró que se cometió un crimen internacional.

"Este video muestra algo que los y las activistas de derechos humanos llevan decenios denunciando: las fuerzas armadas mexicanas están fuera de control y nunca se les deberían encomendar operaciones de seguridad pública", afirmó Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

Mediante un pronunciamiento emitido desde Londres, AI aseguró además que las imágenes en las que se observa a un militar dispararle a un civil sometido boca abajo, es muestra del fracaso de la estrategia de seguridad.

Y en el contexto de una discusión de una ley de seguridad interior, advirtió que lo ocurrido en Puebla evidencia que no se le pueden dejan a los militares labores de seguridad pública.

"Todos los indicios señalan que miembros del ejército mexicano han cometido una ejecución extrajudicial, que es un crimen de derecho internacional. Las autoridades mexicanas no deben perder más tiempo y abrir una investigación civil urgente de este incidente", agregó Guevara.

"La mera idea de permitir que el personal militar detenga a personas e investigue delitos es indignante a la vista del trágico historial de derechos humanos de las fuerzas armadas mexicanas. Esta es una estrategia mal planteada que ya ha demostrado su total ineficacia".

Amnistía Internacional resaltó que tras verificar por su cuenta diversos videos difundidos en redes social, no encontró indicios de que estuvieran editados.

Por ello pidió una investigación civil imparcial, independiente y efectiva del personal militar implicado en el caso, incluidas las personas con mando o responsabilidad superior.

Reforma
César Martínez
Ciudad de México
Jueves 25de mayo de 2017.


Santos de Jesús, El Bukanas, originario de Veracruz era policía, logró ser comandante de una organización criminal dedicada al robo de combustible en Puebla


Se dice que era albañil. Que dejó la pala y la cuchara para portar uniforme de la policía porque su sueño era ser comandante, y lo logró, pero de una organización criminal dedicada al robo de combustible en Puebla. Es Roberto de los Santos de Jesús, El Bukanas, el zeta que se movía en un Corvette color amarillo.

Originario de Veracruz, fue cuatro veces policía municipal. Comenzó en 2001 en Acultzingo, donde nació; luego en Maltrata, Camerino Z. Mendoza y Río Blanco. Su carrera como policía terminó en diciembre de 2012. Nació en febrero de 1980, ahora tiene 37 años. Dijo que tenía una calidad de vida buena… cuatro veces convenció para que lo dejaran ser policía. Su objetivo era convertirse en comandante de la policía en un plazo de un año; dijo que había elegido ese empleo porque le gustaba.

Apenas con estudio de primaria, ingresó como policía. Lo pudo hacer en cuatro ocasiones y ahora tiene habilidad en el manejo de armas, según su cédula del registro nacional del personal de Seguridad Pública del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Complexión regular, cara redonda y cabello oscuro castaño, Roberto de los Santos conformó una célula, la de El Bukanas, para dedicarse de lleno al robo de hidrocarburos en Puebla. Antes fue reclutado por la organización criminal de Los Zetas en Veracruz; le hacía al secuestro, a la extorsión y luego al robo de camiones de carga en carretera.

Opera con su propia organización: Los Bukanas. Para eso trajo gente de Veracruz con la que ya había trabajado, y otro tanto de Puebla. Su grupo lo conformó con personas jóvenes, de entre los 18 a los 35 años.

Les vendió la idea que esa era la mejor forma de obtener dinero, carros y mujeres... y se la creyeron.

De acuerdo con la investigación realizada, El Bukanas creó su centro de operación en La Encrucijada, municipio de Palmar de Bravo. En esa localidad despojó de viviendas a muchos de los pobladores; otros se tuvieron que salir antes de que les violaran a sus esposas o que los obligaran a hacer algún tipo de trabajo, o ser ejecutados si se oponían.

Se quiso extender, se metió a Palmarito Tochapan, en Quecholac. Ahí puso a Gustavo Jiménez, El Vieja, y Ruselbi Vargas Hernández, El Ruso, pero fueron expulsados por los propios pobladores.

Hoy, El Bukanas es uno de los objetivos a detener para disminuir el robo de hidrocarburo en la zona conocida como Triángulo Rojo; pero esa actividad tiene mil cabezas.

Es el ex policía, violento y con habilidad en el manejo de armas de grueso calibre, que cuando La Encrucijada lo veía llegar un Corvette amarillo todo se volvía silencio.

El Universal
Dennis A. García
Palmarito, Puebla, Mx.
Domingo 14 de mayo de 2017.


La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) dio a conocer que abrió un expediente de queja por los hechos ocurridos el pasado miércoles 3 en el poblado de Palmarito Tochapan, Puebla, y reprobó todo acto violento que esté fuera de la ley, independientemente de donde provenga.

En un comunicado, el organismo señaló que ha recabado información sobre las carpetas de investigación iniciadas con motivo de los hechos, y dispuso el envío de visitadores adjuntos para continuar con las indagatorias del caso, además de solicitar a diversas autoridades informes pormenorizados de los hechos.

Precisó que hasta este miércoles han sido integradas en el expediente de queja diversas actas circunstanciadas, actuaciones ministeriales y diversas videograbaciones, entre ellas las que se dieron a conocer hoy en distintos medios de comunicación.

“Las distintas videograbaciones incorporadas al expediente de queja se encuentran en análisis por especialistas” de la CNDH, apuntó.

La Comisión reprobó el acto violento y reiteró la necesidad de que todas las investigaciones que se realicen cumplan con los principios de objetividad, imparcialidad y exhaustividad, para evitar incurrir en violaciones a derechos humanos y se propicie que efectivamente se llegue a la verdad.

En ese sentido, agregó, se practicarán todas las diligencias que resulten necesarias para la integración del expediente de queja, mediante una investigación detallada y diligente, a fin de analizar y valorar todos los elementos de convicción que obren en el mismo y hacer el pronunciamiento que corresponda.

De igual manera, reiteró la necesidad de que todas y todos los mexicanos “sujetemos nuestra actuación al respeto de las leyes y de la dignidad humana”.

Proceso
Ciudad de México
Jueves 11 de mayo de 2017.


Los hechos ocurrieron el 3 de mayo pasado, día en que miembros del Ejército se enfrentaron con un grupo de huachicoleros en Palmarito, Puebla, en donde murieron 10 personas


Elementos del Ejército fueron captados en un video cuando atacan a tiros un vehículo con civiles desarmados y luego ejecutan a una de las personas de un tiro en la cabeza, supuestamente en la junta auxiliar de Palmarito, del municipio poblano de Quecholac.

La grabación, difundida hoy en redes sociales, presenta imágenes presuntamente grabadas el pasado 3 de mayo, cuando la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) reportó al menos dos enfrentamientos armados con presuntos delincuentes dedicados al robo de hidrocarburo.

En el video grabado desde una cámara de seguridad de un domicilio particular se aprecia que los militares atacan a tiros un vehículo particular en el que iban al menos tres civiles desarmados.

Tras disparar, los ocupantes descienden de la unidad, son detenidos y llevados al frente del automóvil, pero uno de ellos queda tendido en el suelo, aparentemente herido, por lo que dos militares lo arrastran unos metros para colocarlo al lado de sus compañeros.

Al final del video se observa cuando los soldados manipulan la cámara.

Precisamente ese día 3 de mayo, el Ejército informó que tuvieron dos enfrentamientos armados con presuntos huachicoleros, en uno de los cuales los delincuentes habían utilizado como escudo a mujeres y niños.

Como resultado de las confrontaciones armadas hubo 10 personas muertas (cuatro de ellas militares), 12 heridos (11 militares y un policía estatal) y 14 detenidos.

Hasta el momento, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) no ha dado respuesta a una consulta de El Universal sobre el contenido del video.

El Universal
Edgar Ávila / Corresponsal
Ciudad de México / Puebla
Miércoles 10 de mayo de 2017.

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