Un grupo de migrantes que avanza en camiones de carga ya ingresó a territorio poblano, sobre la Autopista México-Veracruz, en el tramo de Esperanza-Maltrata, confirmó la Policía Federal.

Se trata de un contingente pequeño, con menos de 30 personas, aunque en total se espera que arriben a Puebla hasta 150 hondureños que lograron subir a camiones de carga desde Isla, Veracruz.

Usuarios de la autopista informaron en redes sociales de la presencia de los centroamericanos en el área de Maltrata, en los límites de la entidad veracruzana con territorio poblano, por lo que se estima que en un par de horas lleguen a la Zona Metropolitana de Puebla.

El sacerdote Gustavo Rodríguez, de la Pastoral de Apoyo al Migrante de la Arquidiócesis de Puebla, ya inició la organización junto con decenas de voluntarios para recibir al contingente en caso de que deseen pernoctar en la Angelópolis.

La Iglesia católica dispuso de diferentes templos para atender a los centroamericanos que ingresaron al País el pasado 19 de octubre.

Los albergues se abrirán en el templo de Nuestra de la Señora de la Asunción, en Nuestra Señora de San Juan de los Lagos, así como en el Albergue de los Desamparados, los tres al norte de la capital poblana.

"Estamos preparados para recibir a nuestros hermanos, hay mucha gente que desea participar y ayudarlos en su paso por Puebla", refirió el párroco.

El Gobierno de Puebla informó que atenderán con servicios públicos a la caravana una vez que ingrese a la entidad.

Ofreció llevar unidades móviles de Desarrollo Social, de Salud y del Sistema Estatal DIF, para brindar ayuda a humanitaria a la gente.

Reforma
Francisco Rivas
Ciudad de Puebla
Sábado 3 de noviembre de 2018.

Inicia deshielo de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba

Washington y La Habana dieron este miércoles el primer paso para normalizar sus relaciones tras más de medio siglo de embargo. La Casa Blanca anunció una serie de medidas para restablecer las relaciones diplomáticas, sacar a Cuba de la lista de estados que apoyan el terrorismo y facilitar el viaje de los norteamericanos a la isla.

El anuncio llega unas horas después de conocerse la liberación del contratista norteamericano Alan Gross, detenido desde hacía cinco años en Cuba, así como de un agente de inteligencia cuya identidad no ha sido revelada pero que según Washington llevaba 20 años preso en la isla y fue clave para identificar a espías cubanos que operaban en territorio norteamericano. EE UU, a su vez, ha liberado a tres cubanos detenidos en Florida y acusados de espionaje. La Casa Blanca sostenía desde hace años que el caso Gross era la piedra que impedía la normalización de las relaciones.

“Empezaremos a normalizar las relaciones entre nuestros países", dijo el presidente de EE UU, Barack Obama, en una declaración en la Casa Blanca. Las medidas son "los cambios más importantes en más de 50 años", dijo Obama. Ahora, añadió, empieza "un nuevo capítulo".

El anuncio llega después de una conversación telefónica de cerca de una hora, el martes, entre Obama, y el líder cubano Raúl Castro. Es el primer diálogo público de un presidente norteamericano desde la revolución cubana, en 1959.

El primer cara a cara entre altos funcionarios cubanos y estadounidenses tuvo lugar en junio de 2013 en Canadá, cita de la mayor parte de los encuentros bilaterales, según la citada fuente de la Casa Blanca. En este otoño de 2014, hubo otro “encuentro importante” en el Vaticano entre las dos delegaciones. El Papa Francisco ha dado un apoyo "importante" al proceso, según la misma fuente.

La Casa Blanca también anunció que Obama participará en la Cumbre de las Américas, que se celebrará en abril en Panamá y en la que también está invitado Raúl Castro.

Obama no puede levantar por su cuenta el embargo a Cuba, un complejo entramado legislativo que empezó a ponerse en pie a principios de los años sesenta, en plena guerra de fría. Suprimir buena parte de las sanciones económicas requiere la aprobación del Congreso, reacio a cualquier medida de deshielo.

Pero el presidente de EE UU sí dispone de un amplio margen para normalizar la relación con medidas unilaterales, como demuestran las medidas anunciadas el miércoles.

"La decisión del presidente de recompensar al régimen de Castro e iniciar el camino hacia la normalización de las relaciones con Cuba es inexplicable", dijo en un comunicado el senador republicano por Florida Marco Rubio, hijo de cubanos. Rubio, próximo presidente de la Comisión de Exteriores del Senado, prometió hacer lo posible para "bloquear este intento peligroso y desesperado del presidente para pulir su legado a expensas del pueblo cubano".

Las medidas de Obama parten de una constatación: el embargo no ha servido para su propósito, la democratización de Cuba. Los hermanos Castro han sobrevivido a diez presidentes norteamericanos.

La Administración de Obama admite que la tensión en Cuba representaba un lastre para las relaciones con América Latina.

El contexto ha cambiado en los últimos años. La comunidad cubana en Florida, más heterogénea, se ha distanciado de las voces más duras del exilio, todavía influyentes en el Congreso de EE UU. Varios sondeos reflejan un rechazo creciente al embargo en el sur de Florida, principal feudo del exilio cubano.

Destacados empresarios cubanoamericanos, como el zar del azúcar Alfy Fanjul, han apoyado el levantamiento del embargo. A esto se añade la oposición del big business norteamericano, las grandes empresas, que no quieren perder oportunidades de negocios en una futura Cuba abierta al capitalismo.

Con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, EE UU intenta cerrar un conflicto que duraba 53 años. La guerra fría ha terminado hoy en América.

Legisladores de EE.UU., "furiosos" con cambios anunciados en relaciones con Cuba

Legisladores republicanos y demócratas mostraron su oposición el miércoles al acercamiento diplomático entre Estados Unidos y Cuba anunciado por Barack Obama, acusando al presidente de conceder "todo" al régimen castrista y advirtiendo que el Congreso frenará cualquier esfuerzo para levantar el embargo económico.

El senador republicano Marco Rubio calificó el acuerdo entre Obama y su homólogo cubano, Raúl Castro, de "inexplicable", y dijo que sólo retrasará aún más la transición de Cuba del comunismo a un sistema democrático.

"La Casa Blanca ha concedido todo y ha ganado poco", señaló el cubano-estadounidense Rubio, visiblemente molesto.

Rubio espera convertirse en el nuevo presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores para el Hemisferio Occidental del Senado, y anunció que espera "un par de años muy interesantes", en los que habrá que abrir una embajada estadounidense en La Habana y designar un embajador.

"Tengo planeado usar todas las herramientas a nuestra disposición como mayoría, para revertir la mayor cantidad posible de estos cambios", dijo en referencia a los planes anunciados por Obama, que incluyen la flexibilización de las restricciones de los viajes a la isla.

Interrogado sobre qué hará el Congreso con el embargo comercial que existe desde hace más de 50 años, Rubio fue contundente: "Este Congreso no levantará el embargo".

El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, también fustigó a Obama por ofrecer a Cuba la última de "una larga secuencia de concesiones sin sentido, a una dictadura que trata brutalmente a su gente y conspira con nuestros enemigos".

"Si hay algo que logra, es incentivar a los Estados que patrocinan el terrorismo", consideró.

Las críticas a Obama también vinieron desde filas demócratas. El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Robert Menendez, dijo que las acciones de Obama "han justificado el comportamiento brutal del gobierno cubano".

Menendez rechazó principalmente el intercambio de presos que acabó con la liberación de un cubano que realizó espionaje para Washington a cambio de tres espías cubanos condenados, así como la libertad del estadounidense Alan Gross, preso durante cinco años en la isla.

"Este intercambio asimétrico generará más beligerancia hacia el movimiento opositor cubano, y el aumento de la presión del gobierno dictatorial sobre su pueblo", señaló.

Tres legisladores estadounidenses, entre ellos el veterano demócrata Patrick Leahy, viajaron a Cuba para traer a Gross de vuelta a casa el miércoles.

Leahy advirtió contra quienes se "aferran a una política fracasada" de aislamiento.

"Eso no serviría ni a los intereses de Estados Unidos y su gente, ni al pueblo cubano", estimó el senador. "Es tiempo de que haya un cambio", agregó.

AP / Reuters / AFP
El País / Marc Bassets
Washington, DC, EU.
Miércoles 17 diciembre de 2014.

Lo revela reporte dado a conocer hoy por el Comité de Inteligencia de la Cámara de Senadores

Washington.- La Agencia Central de Inteligencia (CIA) llevó a la práctica técnicas de tortura inhumanas contra ciudadanos extranjeros y le oculto esa información a la Casa Blanca y al Congreso federal, revela un reporte dado a conocer hoy por el Comité de Inteligencia de la Cámara de Senadores.

El reporte destaca siete aspectos de las mentiras de la CIA sobre las prácticas de tortura en las que incurrió baja la cortina de la lucha internacional contra el terrorismo durante la presidencia de George W. Bush, como parte de la guerra de venganza por los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

La investigación legislativa que analizó más de seis millones de documentos en un periodo de cinco años establece que la CIA aplicó técnicas inhumanas de manera sistemática.

El primer punto indica que “la CIA sometió a más de tres prisioneros, como había admitido, a las técnicas de asfixia durante los interrogatorios”, los torturó “con la técnica del ahogamiento”, los mantenía despiertos hasta una semana, y “los alimentaba por el recto y los amenazaba con ejecutarlos”.

Todos estos interrogatorios, dice el reporte, fueron realizados por agentes de la CIA en “prisiones clandestinas”, con detenidos acusados de presuntos integrantes de células terroristas. Incluso, indica que un prisionero murió como consecuencia de las torturas practicadas por agentes estadunidenses.

En el segundo punto, el Comité senatorial subraya que el programa de interrogatorios de la CIA carecía de la supervisión adecuada. Además, destaca que “los agentes de la CIA se sentían insatisfechos con la capacidad y los métodos de entrenamiento que tenían los agentes encargados de los interrogatorios a los detenidos”.

“La CIA en muy pocas ocasiones fincó responsabilidades a los responsables de los interrogatorios”, dice el reporte.
Asimismo añade que la misma CIA obstruyó el trabajo de investigación que realizó el Inspector General de la dependencia.

En el tercer punto, el documento revela que la CIA “engaño” a la Casa Blanca y al Congreso federal sobre la efectividad e instrumentación de las técnicas utilizadas en los interrogatorios a presuntos terroristas.

Es más, dice que la CIA aceptó que obtuvo información relevante por medio de las torturas, con la cual, arguyó, se evitaron otros ataques terroristas, pero nunca aportó pruebas de ello.

“Personal de la CIA expresó sus preocupaciones sobre la legalidad de las técnicas de interrogatorio utilizadas con los detenidos, como la simulación de asfixia, pero los mandos de la dependencia los callaron diciendo que todo había sido autorizado”, dice el cuarto punto del reporte.

En el quinto punto, el Comité de Inteligencia del Senado destaca que la CIA “nunca reportó un número preciso de los detenidos que tenía en prisiones clandestinas”, a quienes sometió a prácticas inhumanas en los interrogatorios.
Por ejemplo, en un reporte informó que tenía detenidos a menos de 100 personas, cuando en realidad eran 119.

Incluso, hace notar que la CIA arrestó, acusó de terroristas y torturó a 26 personas inocentes.

En el sexto y último punto, el reporte del Comité de Inteligencia del Senado acusa a la CIA de “filtrar información a la prensa, en la cual exageró el éxito” de los métodos utilizados en sus interrogatorios, como parte de una campaña impostada para ganarse la simpatía y el respaldo de la población estadunidense.

Ante las exigencias del partido Republicano y de varios exfuncionarios que trabajaron en la presidencia de Bush de que no se desclasificara el reporte, el presidente Barack Obama dijo en una declaración por escrito que aun cuando la información sustenta graves acusaciones contra la CIA ha sido una herramienta fundamental en la lucha contra el terrorismo.

Además, recordó que nunca aprobó el uso de la tortura en las cárceles clandestinas y que por ello las elimino al llegar a la presidencia.

“Como lo he señalado en otras ocasiones, nuestra nación hizo muchas cosas correctas en esos años tan difíciles, pero al mismo tiempo algunas acciones contrapuntearon nuestros valores”, admitió el mandatario.

El trabajo de las agencias de inteligencia (espionaje) de Estados Unidos, agregó, ayudó a evitar que el grupo terrorista al-Qaeda, comandado por el saudita Osama Bin-Laden, llevaran a cabo más atentados contra los Estados Unidos, aunque aclaró que eso no justifica la práctica de la tortura, prohibida por las leyes estadunidenses.

Obama destacó que el uso de la tortura fue contraproducente en el combate internacional contra el terrorismo y dañó la posición moral que Estados Unidos representaba ante la comunidad de las naciones. “Esas técnicas hicieron una daño significativo a la posición de Estados Unidos ante la comunidad internacional, y crearon más problemas en la búsqueda de nuestros objetivos y para los intereses con nuestros aliados. Es por eso que sugiero, usando mi autoridad como presidente, que nunca más se vuelvan a utilizar estos métodos”, enfatizó.

Tras las revelaciones del reporte, los departamentos de Estado y de Defensa ordenaron al personal diplomático y militar comisionado en el extranjero reforzar las medidas de seguridad ante la posibilidad de que surjan reacciones belicosas o actos de terrorismo por parte de agrupaciones fundamentalistas, sobre todo, en la región del Oriente Medio.

Al mismo tiempo, la Casa Blanca ordenó al Departamento de Seguridad Interior fortalecer la vigilancia en las fronteras y dentro del propio territorio. Asimismo se dio la orden al FBI y a las demás agencia de inteligencia de estar vigilantes para evitar que presuntos sospechosos puedan llevar a cabo algunas acciones, en represalia por las ilegalidades cometidas por la CIA bajo el cobijo de la lucha contra el terrorismo.

Proceso
J. Jesús Esquivel
Washington. DC, EU
Martes 9 de diciembre de 2014.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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