Jeff Van Drew podría integrarse al partido republicano una semana antes de que voten los cargos para el juicio político del presidente Trump


Washington— Miembros republicanos de la Cámara baja han recibido información de que el representante demócrata por New Jersey, Jeff Van Drew, se convertirá en republicano, de acuerdo con un oficial del este último partido.

Van Drew, en su primer año en la Cámara de Representantes, dijo que tenía planeado votar en contra del juicio político del presidente Donald Trump.

Solo un puñado de demócratas piensan oponerse al juicio político del presidente en la votación que se espera para la siguiente semana.

El representante del Distrito del Congreso del sur de New Jersey, que Trump ganó en las elecciones de 2016, es considerado uno de los demócratas más vulnerables para las elecciones del siguiente noviembre.

Un oficial de la Administración dijo que el aún demócrata discutió cambiarse de partido en una reunión con el residente Trump.

El oficial, quien no estaba autorizado para hablar sobre la conversación privada y pidió anonimidad, confirmó que Van Drew se encontró con Trump en la Casa Blanca el viernes.

La Cámara de representantes está por aprobar dos cargos para el juicio político de Trump.

Los demócratas, que tienen mayoría en esta Cámara, esperan el apoyo de casi todos los integrantes de su partido; no se espera que ningún republicano vote a favor del juicio político.

El Senado está controlado por los republicanos, por lo que es casi seguro que absuelva a Trump después de un juicio en enero.

Van Drew ha dicho que el procesamiento solo quiere dividir al país y que sería mejor dejar a los votantes decidir el destino de Trump en las elecciones del siguiente año.

El primer cargo contra el presidente lo acusa de abusar de su poder presidencial al pedirle a Ucrania investigar a su rival de 2020, Joe Biden, mientras condicionaba la ayuda militar.

En el segundo, se acusa a Trump de obstruir al Congreso bloqueando los intentos de la Cámara de representantes de investigar sus acciones.

Associated Press
Washington, DC. EU.
Sábado 14 de diciembre 2019.


El Comité Judicial presenta un informe antes de una semana en la que debatirá si los congresistas aprueban o no los cargos que están siendo redactados

La Constitución incluyó el impeachment como una “válvula de seguridad” que permita a los estadounidenses no tener que esperar a las siguientes elecciones para destituir un presidente. Y lo contempla precisamente para cuando este incurre en el tipo de comportamiento, que “horrorizaría” a los padres fundadores, en el que incurrió Donald Trump al abusar de su poder, presionando a un Gobierno extranjero para que inicie investigaciones de sus rivales políticos. Eso es lo que argumentan los congresistas demócratas en un informe, publicado este sábado, en el que detallan la argumentación jurídica e histórica del proceso de destitución de Donald Trump. El documento, de 52 páginas, no detalla los cargos formales contra el presidente, los llamados artículos del impeachment sobre los que la Cámara debe votar y que están siendo redactados. Constituye más bien una reflexión jurídica e histórica, y una réplica a las críticas de los republicanos y el propio presidente.

“Allí donde el presidente utiliza sus poderes de política exterior de maneras que traicionan el interés nacional en su propio beneficio, o perjudican la seguridad nacional por razones igualmente corruptas, está sujeto a impeachment por parte de la Cámara de Representantes”, dice el informe. “De hecho, la injerencia extranjera en el sistema político estadounidense estaba entre los peligros más graves que temían los padres fundadores de nuestra nación y los artífices de la Constitución”.

El informe salió a la luz dos días antes de que, este lunes, el Comité Judicial reciba formalmente las pruebas contra Trump en una nueva audiencia pública, en la que testificarán los abogados del Comité de Inteligencia, que investigó durante dos meses los hechos que llevaron a los demócratas a poner en marcha el impeachment. La jornada del lunes abrirá una semana en la que los 41 miembros del Comité Judicial, de mayoría demócrata (24 a 17), debatirán si aprueban o no los artículos del impeachment.

El informe presentado este sábado recuerda al documento producido por el mismo comité en 1974, durante el debate sobre el impeachment al presidente Richard Nixon por el caso Watergate. Ambos trazan los orígenes del proceso hasta el derecho inglés, de donde la figura del impeachment fue adoptada por las colonias americanas como mecanismo de defensa ante eventuales líderes corruptos.

Sin detallar los hechos de la trama ucrania que están en el origen del proceso, el informe ofrece pistas sobre lo que puede ser la acusación. Examina la traición, el cohecho, el abuso grave de poder, la corrupción del cargo y de las elecciones. Sin decirlo expresamente, sugiere que los demócratas, como se ha ido desprendiendo de los meses de investigación, pueden centrarse en un cargo amplio de abuso de poder, quizá añadiendo otro de cohecho, además de un artículo de obstrucción a la investigación.

En una sección titulada "Falacias sobre el impeachment", el documento también refuta muchas de las críticas de los republicanos al proceso, como que estaba basado solo en información de segunda mano y que el presidente puede hacer lo que quiera.

El presidente Trump insiste en que su comportamiento no tuvo nada de malo, y el mismo sábado se volvió a referir al proceso, en un tuit, como “caza de brujas”.

El País
Pablo Guimón
Washington, DC EU.
Domingo 8 de diciembre 2019.


El abogado personal de Trump fue huésped del empresario Alejandro Betancourt en Madrid, al que luego defendió de una investigación del Gobierno de EE UU


Los problemas crecen para Rudy Giuliani, exalcalde de Nueva York, abogado personal de Donald Trump y nombre omnipresente en la investigación del impeachment del presidente. Al veterano abogado se le ha abierto nuevo frente, que parte de Venezuela, hace escala en Madrid, y tiene que ver con el difícil encaje de su trabajo no remunerado para el presidente y los onerosos servicios que presta simultáneamente a otros clientes.

El 25 de julio, Trump pidió por teléfono al presidente ucranio, Volodímir Zelenski, que investigara a sus rivales demócratas, y le recomendó que hablara con Giuliani. El 2 de agosto, Giuliani se reunió en un hotel de Madrid con Andrei Yermak, asistente de Zelenski, para concretar el encargo de Trump. Así lo ha reconocido el propio abogado, que dijo a The Daily Beast que Yermak se había ofrecido a viajar a Estados Unidos, pero él le sugirió Madrid, adonde tenía que viajar de todas maneras por “negocios y vacaciones”.

El principal motivo de Giuliani para viajar a Madrid, según The Washington Post, era reunirse con Alejandro Betancourt López, empresario venezolano que amasó una enorme fortuna con la crisis eléctrica sufrida por el país sudamericano a finales de la década pasada. Giuliani, según el Post, fue huésped de Betancourt en una histórica finca de su propiedad a las afueras de Madrid.

Betancourt, en una muestra de su poderío financiero, adquirió en 2012 una finca de 1.440 hectáreas en Santa Cruz del Retamar, en Toledo, apenas 50 kilómetros al suroeste de Madrid, que antiguamente albergó el castillo de Alamín. El 3 de agosto, el día después de su reunión con Yermak, Giuliani compartía en su cuenta de Twitter cuatro fotos de paisajes del “sur de Madrid”, donde encontró “bellos pueblos”, “adorables campos” y “gente maravillosa”.

Resulta, según revela el Post, que Betancourt había contratado a Giuliani para ayudarle en su defensa contra una investigación del Departamento de Justicia estadounidense sobre lavado de dinero y soborno. Se antoja una buena jugada contratar al abogado personal del presidente para defenderse de una investigación llevada a cabo por su propia Administración.

Un mes después, según las fuentes anónimas citadas por el Post, Giuliani era uno de los abogados que defendían a Betancourt en Washington y se reunían con altos cargos del Departamento de Justicia para convencerles de que el empresario venezolano no debía enfrentarse a cargos en el caso, presentado ante la justicia de Florida, sobre una trama de saqueo y blanqueo de 1.200 millones de dólares. Betancourt no se encuentra entre los ocho acusados en el caso pero, según publicó el Miami Herald, se le menciona como conspirador.

Giuliani suele jactarse de que no obtiene beneficio económico de su trabajo pro bono para el presidente. Pero casos como este revelan cómo sigue ofreciendo sus servicios, simultáneamente, a clientes extranjeros con intereses ante la Administración estadounidense. Servicio público e interés económico privado se mezclan reiteradamente en la carrera del exalcalde de Nueva York. Pero en esta ocasión, en medio del proceso de impeachment de Trump, el asunto adquiere una nueva dimensión: además de ejercer de abogado del presidente, según han declarado varios testigos, Giuliani asumía en el extranjero una suerte de representación no oficial de Estados Unidos.

The Wall Street Journal publicó el lunes que la fiscalía de Nueva York está investigando los negocios de Giuliani en el marco de una causa por financiación ilegal de campaña contra dos asociados suyos, Lev Parnas e Igor Fruman. Parnas y Fruman, empresarios inmobiliarios en Florida y de origen ucranio y bielorruso, respectivamente, trabajaron con Giuliani, además de en otros negocios privados, en sus esfuerzos para que el Gobierno de Kiev investigara a los rivales demócratas de Trump. El 9 de octubre, fueron detenidos en el aeropuerto de Dulles, junto a Washington, acusados de dirigir fondos de un Gobierno extranjero a políticos estadounidenses. Ambos, según el Post, se alojaron también en la finca de Betancourt en la provincia de Toledo, cuando viajaron para reunirse con Yermak en un hotel de Madrid.

No es la primera que Venezuela sale a relucir en las investigaciones del impeachment. La experta en Rusia del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Fiona Hill, en su testimonio a puerta cerrada previo a su comparecencia pública del pasado jueves, aludía a un vínculo venezolano. “Me dijeron que los mismos individuos que han sido imputados [Parnas y Fruman] habían estado interesados, en diferentes momentos, en inversiones de energía en Venezuela y que esto era bastante conocido", dijo Hill, según la transcripción de su primer testimonio.

El País
Pablo Guimón
Washington, DC, EU
Miércoles 27 noviembre 2019.


Para poder cautivar a sus víctimas, el millonario se rodeó de famosos entre ellos Donald Trump, Bill Clinton, Woody Allen, Naomi Campbell y hasta Stephen Hawking


Jeffrey Epstein tenía el perfil perfecto para que la alta sociedad neoyorquina le abrazara sin hacer preguntas. Se ganó la reputación de ser un financiero de éxito, un filántropo comprometido y un pensador. Así le veían el expresidente Bill Clinton o el príncipe Andrés de Inglaterra. Hacía funcionar el dinero y de esta manera estableció un poderoso círculo de conexiones que protegió su trama pedófila, mirando a otro lado.


Epstein apareció muerto en su celda el 10 de agosto. El forense determinó que se ahorcó. Estaba solo y los guardias que le vigilaban no comprobaron su estado durante ocho horas. Tras el suicidio, la investigación se centró en identificar a los cómplices que le ayudaron a reclutar a decenas de menores de las que abusó en su mansión en el Upper East Side.

No son pocos los que ven en su muerte un incidente conveniente con el que se llevó sus secretos a la tumba. El primer nombre que emerge es el de Ghisleine Maxwell, como presunta madame. La hija del magnate británico Robert Maxwell salió con el financiero al poco de mudarse a Nueva York hace casi dos décadas. Los documentos judiciales alegan que tras romper empezó a captar a jóvenes para saciar su apetito sexual.

En la trama, en base al recuento hecho por los investigadores, se cita a Nadia Marcinkova. La antigua modelo yugoslava vivió con el financiero y participó en las orgías. También se menciona como asistentes personales a Sarah Kellen, Adriana Ross y Lesley Groff. Ninguna de las cuatro mujeres fue imputada por los fiscales.

Tampoco Ghisleine Maxwell. Fue ella quien le presentó al duque de York. Los dos se hicieron buenos amigos. No era la única conexión que tenía con la realeza británica. La lista incluye a Sarah Ferguson, entonces mujer del príncipe Andrés, y a Charles Althrop, hermano de la princesa Diana. Los tres nombres aparecen en su agenda personal y en el registro de vuelo del Lolita Express, su avión privado.

Epstein era educado y carismático. Solía celebrar fiestas para políticos, empresarios y celebridades en sus mansiones en Manhattan, Palm Beach y Nuevo México. Para probar su influencia, exhibía las fotos de figuras como Woody Allen, Naomi Campbell y Jean-Luc Brunel. Montó incluso conferencias científicas en su isla privada en el Caribe a la que asistieron personalidades como Stephen Hawking.

Jeffrey Epstein debía su fortuna a Les Wexner, el patrón del grupo que controla Victoria´s Secret y Pink. El empresario le confió todo su patrimonio. La mansión donde residía, escenario de los abusos, perteneció antes al magnate de la moda y este le transfirió la propiedad en 2011 sin que tuviera que pagar un dólar. Wexner acabó rompiendo los lazos con Epstein hace más de una década.

Su gusto por las adolescentes fue un secreto a voces durante años en Nueva York. Solía presentarse ante sus invitados acompañado por tres o cuatro jóvenes que parecían estar dentro del límite de edad tolerable. Donald Trump llegó a decir “es alguien con quien uno se divierte mucho” y al que le gustaban las mujeres guapas tanto como a él.

La última en denunciar los abusos es Mary Doe. Cuenta que el financiero hablaba de sus amistades para intimidarlas. “Me arrebató mi inocencia sexual frente a un muro lleno de fotografías enmarcadas de él dando la mano y sonriendo con celebridades y líderes políticos”, afirma. Le prometió que utilizaría sus conexiones para ayudarle a abrirse camino como modelo y estudiar en Harvard.

Pero nadie hizo preguntas. Jeffrey Epstein tuvo la astucia de establecer relaciones con personas que le daban credibilidad, como la doctora Eva Andersson-Dubin. Bill Clinton usó varias veces su avión privado. El actor Kevin Spacey y el comediante Chris Tucker también formaron parte de ese estrecho círculo, hasta el punto de que viajaron juntos por África para un proyecto de la Fundación Clinton.

El entorno de Trump y Clinton se apresuró a decirtras su arresto el pasado julio que hacía más de una década que no se hablaban ni se veían con Epstein. La justificación coincide con el momento que fue condenado por prostituir a una menor. El pedófilo convicto logró, tras salir la primera vez de prisión que se borrara la idea de que era un depredador sexual y su reputación, de hecho, parecía ir al alza al volver a Nueva York.

Aunque solía ser discreto sobre sus amistades, alardeó de su relación con el príncipe saudí Mohammed bin Salman, hizo de facilitador de donaciones de Bill Gates al MIT Media Lab y proclamó que aconsejó a Elon Musk cuando tuvo problemas por sus tuits. Pero pese a describirse como un multimillonario, nunca llegó a estar a la altura de la gente con la que se codeaba y el dinero que donaba era de otros.

Los abogados de Maxwell tratan ahora de impedir que se publiquen documentos en el marco de una demanda por difamación que citan cientos de nombres relacionados con Epstein. Mientras, las víctimas piden a los que se cruzaron en la vida del pedófilo que cooperen para poder desvelar los secretos que se llevó a la tumba y poder depurar así responsabilidades entre sus más inmediatos colaboradores.

LA PELEA ENTRE DONALD TRUMP Y EL FINANCIERO

Cuando salió a la luz la actividad criminal de Jeffrey Epstein con niñas menores de edad, varias de las grandes figuras de la política y las finanzas cercanas el inversor marcaron distancia. Uno de ellos fue el presidente estadounidense Donald Trump, quien en 2002 dijo a la revista New York que conocía a Epstein, “un tipo estupendo”, desde hacía más de 15 años, y que este había visitado varias veces el lujoso club privado del republicano Mar-a-Lago en Palm Beach. “Se dice que le gustan las mujeres hermosas tanto como a mí, y muchas de ellas son más jóvenes”, afirmó Trump. Cuando reabrieron el caso a mediados de este año, el mandatario fue menos generoso: “Lo conocía como lo conocían todos en Palm Beach”. Sostuvo que no hablaban desde hacía 15 años porque se habían peleado. “Yo no era un admirador suyo, eso lo puedo decir”, repetía a los periodistas a principios de julio. Por el momento, Trump no se ha pronunciado sobre el suicidio del financiero.

El País
Nueva York
Sandro Pozzi
Domingo 24 de noviembre 2019.


Los declarantes son los últimos programados de las audiencias públicas donde funcionarios han desafiado las órdenes del mandatario de EU de no declarar


Washington.- Los legisladores que encabezan el proceso de juicio político del presidente Donald Trump en la Cámara de Representantes escucharán hoy a dos testigos clave que se alarmaron por la forma en que el mandatario y otros en su órbita conducían la política exterior en Ucrania, culminando una intensa semana en esta histórica investigación.

David Holmes, consejero político de la embajada de Estados Unidos en Kiev, ha dicho que estaba almorzando con el embajador estadounidense para la Unión Europea, Gordon Sondland, este verano cuando escuchó a Trump por teléfono preguntarle al Sondland sobre las investigaciones que quería del presidente de Ucrania. El colorido intercambio no se parecía a nada que hubiera visto nunca, dijo Holmes en una declaración previa a puerta cerrada.

Fiona Hill dijo que su jefe en el Consejo de Seguridad Nacional, John Bolton, interrumpió una reunión con ucranianos que visitaban la Casa Blanca cuando Sondland comenzó a preguntarles sobre "investigaciones''.

Los dos testigos que comparecerán hoy son los últimos programados de las audiencias públicas donde funcionarios actuales y anteriores han desafiado las órdenes de Trump de no declarar sobre el tema Ucrania.

La investigación se centra en las acusaciones de que Trump buscó que Kiev indagara a rivales demócratas, entre ellos el exvicepresidente Joe Biden y su hijo Hunter, a cambio de recibir ayuda militar estadounidense.

Associated Press
Washington, DC. EU.
Jueves 21 noviembre 2019.


La pieza de cuatro metros de alto y 2.7 toneladas fue presentada a sólo unos pasos de Tijuana


San Diego.- Un tramo del muro original que durante años partió en dos a Alemania, en el que se ha grabado una carta dirigida al presidente Donald Trump, llegó este sábado a la frontera estadounidense de California con México, específicamente a la demarcación que corresponde a San Diego y Tijuana.

La pieza de cuatro metros de alto y 2.7 toneladas fue presentada a sólo unos pasos de la ciudad mexicana de Tijuana sin ser desmontada de la plataforma que la soporta.

El pedazo de muro fue enviado originalmente a la Casa Blanca para entregarse el 9 de noviembre, cuando se cumplieron 30 años de la caída histórica del Muro de Berlín.

"Justo en el minuto en que hace tres décadas derrumbaban el muro (se entregó en EU)", explicó Marcos Cline Marquéz, uno de los encargados de traer la pieza a este país y productor ejecutivo del proyecto "El Muro en contra de Muros".

La Casa Blanca rechazó la pieza, pese a que el día anterior, en Berlín, la fundación donante informó en una carta al Secretario de Estado, Mike Pompeo, quien se encontraba en esa ciudad, que el tramo había sido enviado al presidente Trump.

"Decidimos entonces llevar la pieza en un recorrido por lugares históricos de Washington, Distrito de Columbia, donde fue muy bien recibida por la gente, que se tomaba fotos, motivada por la fecha, cuando se cumplían los 30 años de la caída del Muro de Berlín", dijo por su parte Sergio Alcocer, de la empresa The Rest of The World, de Austin, Texas, encargada del traslado.

Tras consultas con la organización donante en Alemania, los encargados del proyecto en EU decidieron llevar la pieza a la frontera de California, lo más cerca posible de México.
"Traemos la pieza del Muro de Berlín, y esto coincide con todo este barullo por el posible juicio político al Presidente, pero la carta escrita en el pedazo de muro no es una posición política sino un agradecimiento del pueblo de Alemania", destacó Alcocer.

"Por décadas, Estados Unidos jugó un papel mayor para derribar este muro. De John F. Kennedy a Ronald Reagan, los presidentes estadounidenses lucharon contra él", dice la carta esculpida en la pieza.

"Nos gustaría entregar a usted una de las últimas piezas del fallido muro de Berlín, para conmemorar la dedicación de Estados Unidos en la construcción de un mundo sin muros".

La organización de "El Muro en contra de Muros" decidirá en lo adelante algún lugar para que la pieza quede permanentemente a la vista del público, indicó Marcos Cline Marquéz.

En la frontera de San Diego fue ubicada temporalmente este sábado junto a una de las bardas fronterizas paralelas, hasta donde pudo acceder la prensa.

El trozo estuvo abierto al público sólo hasta las 14:00 hora local de este sábado en 3260 Monument Road, en San Ysidro, California.

Reforma
San Diego Cañlifornia
Sábado 16 noviembre 2019.


De acuerdo con el diario The Washington Post, grupos criminales utilizan diferentes técnicas para pasar la cerca fronteriza


 En los últimos meses, grupos de tráfico de personas y contrabando han atravesado en repetidas ocasiones las nuevas secciones del muro que la Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está construyendo en la frontera con México.

De acuerdo con el diario The Washington Post, estos grupos criminales utilizan herramientas eléctricas disponibles comercialmente con las cuales abren brechas en el muro lo suficientemente amplias para que pasen personas y cargas de drogas, según agentes y funcionarios con conocimiento del tema.

Las brechas en el muro de Trump se han realizado con una sierra recíproca, cuyo valor en ferreterías en Estados Unidos es de unos 100 dólares.

Esta herramienta cuando se equipa con hojas especiales puede cortar los postes de metal y concreto de la cerca fronteriza en cuestión de minutos, de acuerdo con las fuentes del Post, quienes hablaron bajo condición de anonimato.

Tras realizar los cortes es posible empujar la estructura de acero y lograr que una persona adulta pase por el hueco generado. Según ingenieros consultados por el diario estadounidense, esto es posible debido a la gran altura de los postes, la cual hace más fácil moverlos cuando son cortados y quedan colgando.

Desde su campaña presidencial en 2016, Donald Trump prometió que cerraría la frontera con México y aseguró que construiría un muro impenetrable.

Hasta la fecha, el mandatario mantiene el discurso y en diversas ocasiones ha defendido la barrera como "impenetrable".

Sin embargo, según lo reportado por el Post, las pandillas de contrabando han encontrado otras técnicas además de los cortes con sierras.

Utilizan también escaleras improvisadas para escalar y superar el muro, especialmente en el área de San Diego, en California, de acuerdo con casi una docena de funcionarios y ex funcionarios del Gobierno de EU.

Las escaleras ligeras son montadas de un lado de la frontera y al llegar a la cima despliegan otra escalera de cuerda, sujeta con ganchos.

La Administración de Donald Trump no ha reportado los incidentes de los cortes al muro, ni tampoco ha revelado las brechas generadas por éstos, por lo que no está claro cuántas veces han ocurrido.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) negó proporcionar información a The Washington Post al respecto.

Un alto funcionario habló bajo anonimato y señaló que eran "pocos casos", pero que se había reforzado la seguridad en las zonas afectadas.

A pesar de los cortes en los postes, los agentes y funcionarios reconocieron que el muro actual es muy superior que cualquier modelo anterior.

Además, indicaron que, por el diseño de la cerca, los cortes pueden ser reparados y reemplazados fácilmente.

En la zona fronteriza de San Diego, reporta el diario estadounidense, los traficantes han conseguido no sólo atravesar el muro con dichos cortes, sino también ocultarlos, con la esperanza de que pasen desapercibidos y puedan funcionar como pasajes para futuras ocasiones.

Trump quería inicialmente construir un muro de concreto, pero sus funcionarios le dijeron que sería mejor una cerca con postes para que los agentes fronterizos pudieran observar y vigilar el otro lado.

El grupo de ingenieros consultado por el Post explicó que tomaría de 15 a 20 minutos cortar uno de los postes si se trabaja en parejas, con dos sierras al mismo tiempo.
Hasta el momento, el Gobierno de Estados Unidos ha levantado 122 kilómetros de muro fronterizo, pero CBP asegura que 254 más están en construcción y otras 400 están en fase de "preconstrucción".

El presidente prometió en septiembre que llegaría a edificar 800 kilómetros de la estructura.

Reforma     
Ciudad de México
Sábado 02 noviembre 2019.


El presidente de EE UU considera que esos medios difunden noticias falsas y ordena a las agencias del Gobierno que dejen de recibirlos


No pasa un día sin que no haya una noticia que se salga de los cauces informativos habituales. Ya sea porque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anuncie en un mitin la construcción de un muro fronterizo con México en Colorado, cuando lo más cerca que tiene Colorado del país vecino del sur es el nombre del Estado que tiene debajo, Nuevo México. O ya sea porque la Casa Blanca, a través de su portavoz, comunique su decisión de suspender la suscripción a los diarios The New York Times y The Washington Post.

Sobre el muro con Colorado, Donald Trump ya ha matizado que estaba "bromeando", que él sabe de sobra qué frontera linda con qué Estado. Si da marcha atrás sobre la decisión de prescindir de dos de los diarios más importantes de la nación está por materializarse.  “No renovamos nuestras suscripciones”, ha declarado Stephanie Grisham este jueves a la agencia France Presse. La razón esgrimida por la jefa de prensa del presidente, a través de un correo electrónico, es que representa “un ahorro sustancial para los contribuyentes”, ya que lo que la Casa Blanca planea hacer -no hay fecha fijada- es mandar una directiva a todas las agencias federales para que no renueven sus suscripciones de los mencionados rotativos. El ahorro se cifra, según Grisham, "en cientos de miles de dólares".

Quien primero ha informado de las intenciones de la Casa Blanca ha sido el diario The Wall Street Journal, que se salva de la censura presidencial. Dentro de la frenética actividad informativa, echando la vista atrás, todo debió de empezar el pasado lunes, cuando el mandatario se despachó a gusto en un programa de la cadena Fox contra los que él considera medios que publican constantemente noticias falsas. Respecto al Times, Trump dijo que no deseaba recibirlo más. "Ya no lo queremos en la Casa Blanca”, insistió el presidente. “Probablemente vamos a ponerle fin [a la suscripción del Times] así como a The Washington Post”, anunció. “Son falsos”, remató.

Dicho y hecho. Aunque la portavoz de la Casa Blanca no fue ayer capaz de aportar ningún detalle de cuándo o cómo va a proceder con semejante decisión presidencial, si dejará morir las suscripciones o se encargarán de llamar a atención al cliente para que no llegue ningún diario más ni del Post ni del Times al 1.600 de Pennsylvania Avenue.

Trump libra una batalla personal contra la prensa. El pasado mes de junio, el presidente escribió en su cuenta de Twitter, una suerte de diario en el que se desahoga sin complejos, que una historia que publicó The New York Times constituía “un virtual acto de traición”. Entonces, el dueño del rotativo neoyorquino, A. G. Sulzberger, escribió un artículo de opinión en The Wall Street Journal en el que decía que “el nuevo ataque cruzaba una línea muy peligrosa dentro de la campaña del presidente contra la prensa libre e independiente”.

Como informa este jueves The Wall Street Journal, no está claro cuántos suscriptores tiene el Post y el Times dentro del Gobierno Federal. Sí se sabe que los empleados federales pueden acceder de forma gratuita a las suscripciones digitales usando las direcciones de sus correos electrónicos del Gobierno.

La Casa Blanca es un cliente importante para la prensa. Cada madrugada llegan a sus puertas copias de USA Today, The Wall Street Journal, The Financial Times, The Washington Post y The New York Times, aunque la lectura favorita de Trump es el tabloide The New York Post.

El País
Yolanda Monge
Washington, DC, EU
Jueves 24 octubre 2019.


Marcelo Ebrard mencionó que es uno de los temas que se trataron


Los presidentes de México, Andrés Manuel López Obrador y Estados Unidos, Donald Trump, acordaron tomar acciones inmediatas para "congelar" el tráfico de armas de alto poder hacia nuestro país, como las que usó el crimen organizado el jueves pasado en Culiacán, Sinaloa, en el operativo fallido contra Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín "El Chapo" Guzmán.

Así lo informó el canciller Marcelo Ebrard Casaubón al dar a conocer los temas que se trataron en la conversación telefónica entre ambos mandatarios.

"Quiero plantearle, dijo el Presidente (López Obrador) que, usando tecnología en los dos países, cerremos, en la frontera, congelemos el tráfico de armas que es lo que está causando bajas en México, y la respuesta del presidente Trump fue que a él le parecía muy bien que se haga con base en tecnología", dijo Ebrard que ese fue uno de los temas en la llamada que ambos jefes de Estado sostuvieron esta mañana.

El Canciller refirió que las armas calibre 50 que usaron los grupos criminales el jueves pasado son propias de una guerra y de haber continuado con el operativo contra el presunto narcotraficante, estimó, habrían causado más de 200 bajas de civiles.

Ebrard Casaubón explicó que ayer se llevó a cabo una mesa de trabajo extraordinaria del grupo de alto nivel de México-Estados Unidos en las que participaron el Gabinete de Seguridad, su contraparte estadounidense, el embajador Cristhoper Landau, así como representes de la DEA y de la embajada americana.

Acordaron que la próxima semana junto con el secretario de Seguridad, Alfonso Durazo y sus contrapartes de Estados Unidos se reunirían para presentar las acciones inmediatas para lograr el objetivo de congelar, no reducir, congelar el tráfico de armas hacia México proveniente de Estados Unidos.

El Universal
Ciudad de México
Sábado 19 de octubre 2019.


El periódico señala que el presidente creó con sus hermanos sociedades falsas para esconder dinero. El fisco de Nueva York revisará los expedientes de la familia

Un artículo de The New York Times publicado este martes señala a Donald Trump como artífice de parte de las estratagemas fiscales con las que ayudó a su padre, el constructor Fred Trump, a evadir impuestos en los años noventa. Una de las maniobras consistió en la creación de empresas falsas junto a sus hermanos. Citando una amplia investigación sobre más de 100.000 documentos fiscales y judiciales, entre otros, correspondientes a varias décadas, el rotativo cifra en 413 millones de dólares (en valor actual, 356 millones de euros) la cantidad de dinero que el republicano recibió de su progenitor a lo largo de su vida.

Charles J. Harder, abogado de Donald Trump, envió un comunicado al Times recalcando que las acusaciones de "fraude y evasión fiscal son falsas al 100%". El republicano causó revuelo durante la campaña electoral de 2016 al no hacer pública su declaración de la renta, como suelen hacer los candidatos presidenciales, lo que agravó las sospechas sobre sus prácticas empresariales y fiscales.

Trump nació ya rico. Su padre era un adinerado promotor inmobiliario que comenzó construyendo viviendas en Queens y en Brooklyn y la primera andadura del mandatario en el mundo de los negocios tuvo lugar en las empresas de su padre. El hijo, fascinado por el lujo neoyorquino, dio el salto a Manhattan y comenzó a impulsar rascacielos con su nombre. Y en aquella época, tanto el hoy presidente como sus hermanos siguieron recibiendo dinero de los progenitores.

Según el Times, Fred y Mary Trump transfirieron en total a sus vástagos más de 1.000 millones de dólares que, con los impuestos a donaciones y herencia del 55%, hubiesen supuesto 550 millones de dólares para el fisco, pero solo pagaron 52,2 millones (sobre el 5%).

El periódico cifra en 413 millones de dólares actuales el dinero recibido por su padre

Los primeros ingresos llegaron muy temprano para Donald Trump, a los tres años, cuando recibió el equivalente a 200.000 dólares al valor actual. A los ocho, según el artículo, ya era millonario, a los 17 se hizo con un edificio de apartamentos de 52 viviendas y, cuando se graduó en la universidad, ya recibía lo que hoy sería un millón de dólares anual. Al llegar a la cuarentena, la paga anual ya era de cinco millones.

Si los padres eran generosos, la investigación del Times muestra que el republicano también echaba una mano en lo que podía. Mucho del dinero recibido llegó a sus manos porque estaba ayudando a evadir impuestos. Creó junto a sus hermanos empresas falsas para ocultar estas donaciones y ayudó a su padre a obtener deducciones fiscales millonarias ilegales. También, según el artículo, colaboró con sus progenitores en diseñar una estrategia para depreciar las propiedades inmobiliarias para lograr un considerable ahorro en impuestos.

La Casa Blanca insistió este martes a través de su portavoz, Sarah Sanders, en que Trump comenzó su imperio con un préstamo de un millón de dólares de su padre que el hoy presidente devolvió. Ese ha sido siempre el relato de Donald Trump para defender la idea de hombre hecho a sí mismo pese al rico hogar en el que nación. Ahora, afirmó Sanders, su fortuna alcanza los 10.000 millonesde dólares, si bien unas valoraciones de Bloomberg la reducen a 2.800 millones. Si ese primer millón prestado del que habla Trump se hubiese invertido en el índice S&P de la Bolsa de Nueva York, los beneficios sumarían 1.960 millones.

James Gazzale, un portavoz del Departamento de Impuestos y Finanzas del Estado de Nueva York, ha indicado tras publicarse esta investigación que el departamento "está revisando las denuncias incluidas en el artículo de The New York Times". Para los demócratas, la aparición de estas informaciones supone un motivo más claro que nunca para obligar al presidente de Estados Unidos al habitual ejercicio de transparencia de publicar su declaración al fisco, algo a lo que se ha resistido hasta ahora. "Sabía que tenía que haber una razón convincente para este presidente se desmarcase del resto y no hiciera públicos sus impuestos y sus ingresos", señaló Richard Durbin, el senador demócrata de Illinois.

Trump reaccionó el miércoles por la mañana a través de su cuenta de Twitter. "El fracasado New York Times ha hecho algo que nunca he visto antes. Ha usado el concepto de 'valor del dinero en el tiempo' [concepto económico por el cual el valor del dinero actual es superior al del mismo montante en el futuro] para hacer una vieja, aburrida y a menudo conocida pieza castigo sobre mí", escribió, para añadir: "El 97% de sus historias sobre mí son malas. Nunca se han recuperado de su mala decisión electoral".

El País
Amanda Mars
The New York Times
Washington, DC, EU.
Miércoles 9 de ocubre 2019.

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