Pese a la retórica hostil que el presidente Trump mantiene contra México, particularmente en temas comerciales, de seguridad y migración, altos funcionarios de ambos países han procurado mostrar que la relación bilateral es menos áspera de lo que parece.


Los gobiernos de México y Estados Unidos acordaron trabajar para que "en las próximas semanas" ocurra un encuentro entre los presidentes Enrique Peña Nieto y Donald Trump para revisar temas pendientes de la agenda bilateral, informó la Cancillería mexicana.

El encuentro de los mandatarios fue uno de los acuerdos alcanzados tras una serie de reuniones que el canciller mexicano Luis Videgaray sostuvo en Washington con funcionarios estadounidenses de alto nivel, dijo la Cancillería local en un comunicado.

En Washington, Videgaray conversó con los secretarios de Trabajo, Energía, Comercio y del Tesoro así como con asesores de la Casa Blanca, incluyendo a Jared Kushner, yerno y hombre de confianza del presidente Trump, entre otros funcionarios, precisó el texto.

El objetivo del diálogo fue continuar con el trabajo que ambos gobiernos han realizado durante el último año "para llegar a un acuerdo integral en temas como cooperación económica y comercio, seguridad y procuración de justicia, energía, iniciativas regionales y migración", agregó la Cancillería.

Pese a la retórica hostil que el presidente Trump mantiene contra México, particularmente en temas comerciales, de seguridad y migración, altos funcionarios de ambos países han procurado mostrar que la relación bilateral es menos áspera de lo que parece.

Durante una visita a México a inicios de febrero, el secretario de Estado estadounidense Rex Tillerson afirmó que ambos países tienen "demasiados intereses comunes por los que tenemos que trabajar para no dejar que nada se interponga en el camino".

Sin embargo, la tensión persiste en ciertos temas como la insistencia de Trump de construir una muralla fronteriza y deportar a los llamados Dreamers, migrantes ilegales beneficiados de un programa que regularizó su situación desde 2012 y que Trump decidió no renovar. La mayoría de ellos son de origen mexicano.

En el flanco comercial, Trump amenaza constantemente con abandonar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, integrado por ambos países y Canadá y que es vital para la economía mexicana.

El acuerdo operó sin mayores contratiempos desde 1994 hasta que el mandatario estadounidense exigió renegociarlo por considerarlo el peor acuerdo jamás firmado por su país.

AFP
Washington, DC, EU.
Jueves 15 de febrero de 2018.


     WASHINGTON, 12 ene (Xinhua) -- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó haber llamado a los países de África y de otras partes "países agujeros de mierda", y dijo que usó un lenguaje duro pero no la expresión peyorativa que le atribuyen.

     "El lenguaje utilizado por mí en la reunión sobre DACA (Acción Diferida para Llegados en la Infancia) fue duro, pero ése no fue el lenguaje que usé", escribió Trump en un tuit.

     El líder estadounidense ha sido criticado en el país y en el extranjero después de que se informara que se refirió a Haití y a las naciones africanas como "países agujeros de mierda" durante una reunión el jueves sobre un acuerdo migratorio con un grupo bipartidista de legisladores en la Casa Blanca.

     Trascendió que Trump hizo los comentarios cuando senadores republicanos y demócratas le informaron sobre los cambios al sistema de lotería de visas estadounidenses y las consideraciones acerca de la inmigración de África.

     Trump preguntó primero por qué Estados Unidos querría a gente de naciones como Haití, y se dice que después preguntó por qué su país querría a inmigrantes de "todos estos países agujeros de mierda".

     El presidente señaló también que Estados Unidos debería tener más gente que proviniera de países como Noruega.

     Trump se reunió un día antes en la Casa Blanca con la primera ministra noruega, Erna Solberg.

     La Casa Blanca publicó un comunicado en el que no negó que el presidente hubiera hecho esas declaraciones.

     "Ciertos políticos de Washington optan por luchar por países extranjeros, pero el presidente Trump siempre luchará por el pueblo estadounidense", señaló el subsecretario de prensa de la Casa Blanca, Raj Shah, en el comunicado.

     "Él siempre rechazará las medidas provisionales temporales, débiles y peligrosas que amenacen las vidas de los estadounidenses trabajadores y reducirá la cantidad de inmigrantes que buscan una vida mejor en Estados Unidos a través de un camino legal", dice el comunicado.

     La primera ola de fuertes críticas provino de legisladores republicanos y demócratas. La republicana de la cámara Mia Love de Utah, quien es hija de inmigrantes haitianos, publicó un comunicado en el que exige una disculpa de Trump.

     La declaración del presidente es "desagradable, divisionista, elitista y va en contra de los valores de nuestra nación", dijo la legisladora. "Es inaceptable que esta conducta provenga del líder de nuestra nación".

     "El presidente debe ofrecer disculpas tanto al pueblo estadounidense como a las naciones que vilipendió deliberadamente", agregó.

     Ileana Ros-Lehtinen, una legisladora republicana de Florida, escribió en tuit que el comentario de Trump, de ser confirmado, "ignora las contribuciones que miles de haitianos han hecho a nuestra comunidad y nación".

      "Un lenguaje como ése no debe ser escuchado ni en vestidores ni en la Casa Blanca", señaló Ros-Lehtinen.

     "Como estadounidense, estoy avergonzada del presidente", declaró el representante demócrata Luis Gutierrez.

     "Sus comentarios son decepcionantes, increíbles, pero no son una sorpresa", añadió Gutierrez, quien se refirió a las repetidas disputas por las declaraciones de Trump sobre cuestiones raciales desde la campaña presidencial de 2016.

     El embajador de Haití en Estados Unidos, Paul G. Altidor, solicitó formalmente que la administración Trump explique los comentarios y dijo que esas declaraciones, hechas un día antes del octavo aniversario del terremoto que azotó Haití en 2010 y que causó la muerte a más de 200.000 personas, se basan en "clichés y estereotipos más que en hechos reales".

     El embajador indicó que no cree que la declaración de Trump refleje las opiniones del público estadounidense y que él ha sido "bombardeado con correos electrónicos del público estadounidense disculpándose" por el "lamentable" comentario del presidente.

     La Unión Africana expresó que está "alarmada" por la declaración de Trump.

     "Dada la histórica realidad de cómo muchos africanos llegaron a Estados Unidos como esclavos, esta declaración va en contra de toda conducta y práctica aceptadas", sostuvo la portavoz de la Unión Africana, Ebba Kalondo.

     La declaración del presidente de Estados Unidos fue "particularmente sorprendente dado que Estados Unidos es un ejemplo global de cómo la migración dio nacimiento a una nación construida sobre fuertes valores de diversidad y oportunidad", indicó.

     La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para Derechos Humanos (Oacfh) con sede en Ginebra describió hoy al comentario de Trump como "ofensivo", "vergonzoso" y "racista".

     "Es ofensivo y vergonzoso", expresó el vocero de la Oacfh, Rupert Colville. "Lo lamento, pero no hay otra palabra que pueda usar más que 'racista'. No se puede desestimar a todos los países y continentes calificándolos como 'agujeros de mierda'".

     Esas declaraciones del presidente de Estados Unidos tienen el "potencial de dañar y alterar las vidas de muchas personas", afirmó Colville.

Xinhua
Washington, EU
Viernes 12 enero 2018.


Furioso con un libro que lo pinta irreflexivo e incapacitado para el cargo, dijo que su genialidad está en su éxito empresarial, su estrellato en la tv y ganar la presidencia.

Era casi la medianoche del viernes cuando Donald Trump terminó de tuitear una andanada feroz contra el autor del libro que lo retrata como un “idiota” que no está capacitado para gobernar. El presidente se fue a dormir, pero evidentemente siguió rumiando su bronca entre las sábanas de la residencia de Camp David, donde pernoctó anoche. Fue así que a las 7.29 de la mañana del sábado disparó otra seguidilla tuitera cuyas frases seguramente entrarán en la historia como marca de su controvertida presidencia: para intentar demoler los rumores sobre su salud mental, no solo afirmó que se considera a sí mismo “realmente inteligente”, sino también “un genio muy estable”.

Las especulaciones sobre su capacidad no son nuevas, pero alcanzaron su máximo esplendor estos días tras la reciente publicación del libro “Fire and Fury. Inside the White House” (Fuego y furia. La Casa Blanca por dentro), del periodista Michael Wolff, en el que diversos colaboradores con acceso a la Casa Blanca lo describen como un hombre inestable, disperso y con limitaciones cognitivas.

No solo fue el libro del que habla todo Washington el que disparó el tema. La prensa reveló también que, a principios de diciembre, un grupo de legisladores, preocupados por la salud mental del presidente, había consultado a una experta de la Universidad de Yale, Bandy X Lee, que pintó un panorama preocupante. “(Trump) Va a perder el control, y estamos viendo las señales”, dijo Lee a los legisladores, según relató en una entrevista con Político.

Trump buscó ayer disipar todas las dudas. “Ahora que se ha demostrado que la trama rusa, después de un año de intenso escrutinio, es una total falsedad, los demócratas y sus perros falderos, los grandes medios mentirosos, han recuperado el viejo juego que aplicaron a Ronald Reagan y han empezado a gritar sobre mi estabilidad mental e inteligencia. Lo cierto es que a lo largo de mi vida, mis dos grandes bienes han sido la estabilidad mental y ser realmente inteligente. La Deshonesta Hillary también jugó fuerte a estas dos cartas y, como todo el mundo sabe, acabó quemada. Yo pasé de ser un muy exitoso empresario a una gran estrella de televisión a presidente de Estados Unidos (al primer intento). Creo que esto se calificaría no como inteligente, sino como genio… y un genio muy estable”, tuiteó el presidente.

Como era de esperar, el hashtag #stablegenius (genio estable) estalló en las redes y hasta ya hay remeras con esa frase en proceso de impresión. El magnate ha sido siempre acusado de ser un hombre arrogante y ególatra, pero ahora todos recuerdan aquí el viejo refrán: “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”. Los tuits incluso encierran una mentira fácilmente comprobable: Trump no ganó en su primer intento ya que fue un fugaz candidato por el partido Reformista en el 2000.

El de ayer fue el más reciente contraataque de Trump contra el libro que ya se ha agotado en Washington y está en lista de espera en Amazon. “Fuego y furia” muestra al presidente como un hombre indisciplinado, con el temperamento de un niño que en realidad no quería ganar la Casa Blanca, y que pasa las noches comiendo hamburguesas de McDonald´s en la cama, mirando televisión y hablando por teléfono con sus viejos amigos.

El libro cita también al poderoso ex asesor de Trump, Steve Bannon, y a otros consejeros prominentes que ponen en duda la aptitud del presidente hasta incluso llamarlo “idiota”.

Poco después de su serie de tuits mañaneros, Trump dio una conferencia en Camp David, en las afueras de Washington, en donde se reunió con varios miembros de su administración. Los periodistas estaban más interesados en obtener comentarios sobre el libro que por los asuntos formales que había tratado con sus funcionarios.

El presidente dijo que la obra de Wolff es “ficción” y “una desgracia”. “Muchísimo de lo publicado es falso”, agregó, y aclaró que el periodista nunca estuvo en el Salón Oval y nunca lo entrevistó, a pesar de que el periodista dijo que habló “más de 3 horas con él”. Por su parte, Wolff –que también fue señalado por algunos colegas por su falta de rigurosidad periodística-- cree que ha llegado el principio del fin de la presidencia de Trump, según dijo ayer en una entrevista con BBC. “Creo que uno de los efectos interesantes de este libro es que la historia que cuento parece presentar su presidencia de forma que claramente dice que no puede hacer su trabajo”, dijo Wolff.

Lo cierto es que con sus tuits de ayer el presidente dio más razones a quienes lo acusan de padecer un trastorno narcisista que le impide aceptar consejos y ver más allá de su ego. Ya había dado algunas otras señales, como cuando se jactó de tener un “botón nuclear más grande y poderoso” que el del líder norcoreano Kim Jong-un.

Clarín
Buenos Aires
Domingo 7 enero 2018.



Washington. - El presidente Donald Trump movilizó ayer a sus abogados para impedir la publicación de un libro sobre su primer año en la Casa Blanca, informó la agencia AFP.

A nombre de Trump, una firma de abogados envió una carta de 11 páginas al autor y al editor del libro “Fuego y furia: dentro de la Casa Blanca de Trump”, conminándolos a suspender la publicación y distribución del volumen.

La obra presenta una imagen despectiva de Trump, describiéndolo como un hombre infantil e indisciplinado que en realidad no quería llegar a la Casa Blanca.

El libro –que ya circula en las redacciones en Washington– se apoya en unas 200 entrevistas con funcionarios oficiales y muestra una Casa Blanca sumergida en una caótica y permanente guerra intestina a lo largo del año pasado.

En su carta, los abogados del presidente apuntan que “el señor Trump exige que se interrumpa y evite cualquier publicación, divulgación o distribución del libro”, y además que los responsables publiquen “una retractación plena y completa, así como un pedido de disculpas”.

“Además, por favor envíe de inmediato una copia electrónica del libro (...) y vía mensajero una copia en papel a esta oficina para que podamos evaluar adecuadamente las declaraciones contenidas”, añadieron los abogados del presidente al editor.

En cambio, en la tarde de ayer, la editora responsable por el libro anunció que decidió adelantar para hoy el lanzamiento oficial, que originalmente estaba previsto para la semana próxima, a raíz de la “demanda sin precedentes”.

“Fuego y furia” encabezaba todas las listas de pedidos de compra anticipada.

El autor del libro, Michael Wolff, publicó también este jueves un largo artículo en la edición electrónica de Hollywood Reporter, en el que ya desde el título deja clara su opinión sobre lo que ha visto: “Mi año en la loca Casa Blanca de Trump”.

La divulgación el miércoles de fragmentos del libro provocó un espectacular rompimiento de Trump con el controvertido Steve Bannon, quien fue uno de los coordinadores de su campaña electoral y durante poco más de un semestre fue jefe de Estrategia de la Casa Blanca.

Bannon, quien renunció al cargo en agosto, formuló declaraciones explosivas a Wolff para el libro.

En particular, Bannon afirma que el hijo mayor de Donald Trump cometió “traición” por sus contactos con gente allegada a Rusia durante la campaña y sus turbios negocios, denuncias que llevaron al presidente a una explosión de ira.

En una virulenta nota oficial, Trump afirmó el miércoles que Bannon había “perdido la razón” desde que fue despedido de la Casa Blanca por filtrar “noticias falsas” a la prensa.

Abogados del presidente también enviaron una notificación legal a Bannon, para alertarlo de que podría ser pasible de proceso criminal por violar un acuerdo de confidencialidad después de haber dejado de trabajar en la Casa Blanca.

Bannon buscó ayer reacomodar las fichas con su exjefe, y en una entrevista de radio dijo que Trump era “un gran hombre”.

“Lo apoyo sin descanso, ya sea que esté de viaje en el país (...) o en la radio o en la web”, señaló Bannon a la radio Sirius XM.

AFP
Washington, EU
Viernes 5 enero 2018.

 

  • La reforma promulgada por Trump, que entrará en vigor el 1 de enero, ha generado temores en México, debido a que puede perder competitividad en la atracción de flujos de inversiones del exterior.

 

El gobierno de México y el sector empresarial del país acordaron establecer tres mesas de trabajo para delinear acciones y monitorear los efectos de la reforma fiscal de Estados Unidos, promulgada hoy viernes por el presidente Donald Trump.

El secretario (ministro) de Hacienda, José Antonio González Anaya, se reunió con el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón, informó hoy el organismo cúpula en un comunicado.

"Durante la reunión, las partes decidieron crear tres mesas de trabajo para monitorear el impacto de la reforma y diseñar medidas que permitan mantener el dinamismo de la economía y la inversión en México", explicó el CCE.

La primera mesa acordará medidas para impulsar en el ámbito financiero, en tanto que la segunda estudiará acciones de corte fiscal para promover la inversión, detalló el organismo.

La tercera abordará medidas económicas para aligerar la carga administrativa de las empresas, agregó.

"Estas mesas deberán operar bajo las premisas de mantener un sano balance fiscal y no incrementar la deuda en el país", indicó el CCE.

El presidente estadounidense promulgó este viernes la reforma fiscal que incluye un recorte por 1,5 billones de dólares y una iniciativa de gasto para mantener al gobierno federal en funcionamiento hasta el 19 de enero de 2018.

Se trata de la mayor enmienda al código fiscal estadounidense desde 1986 que, entre otras cosas, recortará el impuesto de sociedades de 35 a 21 por ciento.

Hacienda y el CCE coincidieron en que México debe ser prudente y no reducir impuestos a costa de elevar los niveles de endeudamiento público.

"El objetivo es generar los incentivos necesarios para atraer inversión en todos los sectores de la economía", precisó el CCE.

La reforma promulgada por Trump, que entrará en vigor el 1 de enero, ha generado temores en México, debido a que puede perder competitividad en la atracción de flujos de inversiones del exterior.

 Xinhua
Ciudad de México
Viernes 22 diciembre 2017.


El presidente de EE UU evita el aislamiento total en la votación de la Asamblea General

La Asamblea General de las Naciones Unidas, el órgano que representa a sus 193 miembros, adoptó una resolución que rechaza la declaración del presidente Donald Trump reconociendo Jerusalén como capital de Israel. Un total de 128 países votaron a favor del texto. Lo rechazaron la propia EE UU junto a Israel, Guatemala, Honduras y otros cinco países. Hubo 35 abstenciones, incluidas las de Canadá y México. Washington amenazó antes con retirar su ayuda a los países que respaldaran la resolución, pese a no ser vinculante.

El voto se celebró en una sesión especial de emergencia convocada por Yemen y Turquía. Se produjo para protestar al veto el pasado lunes de Estados Unidos a una resolución del Consejo de Seguridad, propuesta por Egipto, para denegar cualquier intento de cambiar la situación histórica de Jerusalén y que hacía un llamamiento a todos los países a que se abstengan de establecer embajadas en la ciudad santa.

La embajadora de EE UU, Nikki Haley. consideró la resolución que iba a adoptar la Asamblea General como una “agresión” a la soberanía, valores e intereses de EE UU. Y retomó la amenaza que en la víspera hizo el presidente Donald Trump de retirar la ayuda a los que le critican. “Nuestra buena voluntad debe ser respetada”, afirmó ante el plenario, “recordaremos este día cuando nos llamen para pedir más”.

Miroslav Lascak, presidente de turno de la Asamblea General, recordó antes de que la resolución se sometiera al refrendo que todos los países tienen el deber de respetar la Carta de la ONU y eso implica que deben acatar el derecho internacional. El ministro de Exteriores turco. Mevlut Cavusoglu, condenó así la decisión de EE UU porque quebranta de una manera “flagrante” el consenso sobre Jerusalén, “que es muy claro”.

El texto aprobado es muy similar al borrador vetado el lunes. Reafirma la decena de resoluciones adoptadas por el Consejo de Seguridad sobre Jerusalén desde 1967. En ellas se establece el requerimiento de que el estatus final de la ciudad debe ser resuelto de mutuo acuerdo por Israel y Palestina. Cualquier decisión o acción unilateral que lo altere, señala, “no tendrá efecto legal” y será “nula”.

Actitud inaceptable

De nuevo, la resolución no citaba directamente a EE UU ni al presidente Donald Trump. Pero sí expresa su “profunda preocupación” por las recientes decisiones adoptadas sobre el estatus de Jerusalén. El ministro turco pidió por su parte a los miembros de las Naciones Unidas que no se arrodillaran ante las amenazas de Washington. “Esta actitud es inaceptable”, denunció ante el plenario.

Aliados clave de EE UU como Reino Unido, Francia o Japón votaron a favor del texto pese a la presión, para reafirmar así los principios y el marco legal definidos sobre el estatus de Jerusalén. También remarcaron que no puede haber excepción alguna sobre la cuestión de las embajadas. Canadá, México, Hungría y República Checa optaron por abstenerse. "No puede haber obstáculos adicionales que perjudiquen el avance", dijo el representante mexicano.

Las diferentes delegaciones que participaron en el debate advirtieron de que una solución duradera del conflicto no será posible sin acuerdo sobre Jerusalén y en este sentido consideran que la vocación es que sea la capital de dos Estados que vivan en paz. Y, para reafirmar la necesidad de preserva el statu quo, recuerdan que hay más de 300.000 palestinos que viven en la ciudad, que representan el 40% de la población.

Extremismo

Los diplomáticos que intervinieron para explicar su voto hicieron un llamamiento a la calma y la contención, para evitar que cristalicen las tensiones sobre Jerusalén. El riesgo, insisten, es que el conflicto político se transforme en uno religioso que sea aprovechado por los grupos radicales en detrimento de los moderados. Eso podría, a su vez, tener un efecto desestabilizador en toda la región.

El representante de Yemen, en nombre del grupo de los países árabes, dijo al presentar la resolución al voto que la situación en la región es “extremadamente delicada” y la declaración de EE UU supone una amenaza para la paz y la seguridad. “Es una decisión carente de valor, peligrosa y que socava las posibilidades de paz. Solo sirve para atizar la violencia y el extremismo”, advirtió.

El embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, consideró irónico que sea Yemen el país que patrocine esta resolución y que se erija como garante del derecho internacional. También lamentó que el organismo “pase totalmente por alto” los actos de terror que sufre su población. “Esta resolución alienta a los líderes palestinos a seguir por esta vía peligrosa en nombre de Jerusalén, la ciudad de la paz”, concluyó.

El País
Nueva York, EU
Jueves 21 diciembre 2017.


La senadora Dianne Feinstein, la demócrata de mayor rango en el Comité de Justicia de la Cámara alta de Estados Unidos, reveló este domingo que el Senado recopila información sobre un posible delito de obstrucción a la justicia cometido por el Presidente, Donald Trump.

"El Comité de Justicia tiene también una investigación en marcha que involucra una obstrucción a la justicia y lo que estamos empezando a valorar es construir un caso (específico) de obstrucción a la justicia", declaró Feinstein en una entrevista del programa Meet the press de la cadena NBC.

Con dicha declaración, la legisladora dio a conocer el nuevo rumbo que podrían tomar las audiencias realizadas en el Senado, con el objetivo de aclarar la posible veracidad de la llamada trama rusa, que es también objeto de investigación por parte del Buró Federal de Investigación (FBI).

Los argumentos de quienes consideran que el presidente intenta obstaculizar la investigación se vieron reforzados este sábado después de que el propio Mandatario escribiera en Twitter que había despedido a su entonces asesor de seguridad, Michael Flynn, al saber que había mentido sobre el tema al FBI.

Con el mensaje, el Presidente buscaba condenar las acciones de Flynn, quien el viernes se declaró culpable ante el tribunal de haber mentido tanto al vicepresidente, Mike Pence, como a la agencia de investigaciones sobre una serie de reuniones mantenidas con representantes del Gobierno ruso.

Sin embargo, Donald Trump dejó entrever que, en el menor de los casos, era conocedor de los hechos y que optó por distanciarse del problema en vez de por comunicárselo a las autoridades.

Asimismo, la legisladora señaló el despido en mayo del entonces director del FBI, James Comey, como otra señal de que el Mandatario ha intentado obstaculizar la investigación.

"Lo veo en la actitud hiperfrenética de la Casa Blanca, con comentarios cada día, con continuos tuits. Y lo que me parece más importante es lo que pasó con el despido del director Comey, que creo que fue porque no estaba de acuerdo con hacer la vista gorda en la investigación de la trama rusa", valoró Feinstein.

La investigación dirigida ahora por el Fiscal especial Robert Mueller ha supuesto la imputación de cuatro personas: el propio Flynn, el ex jefe de campaña de Trump, Paul Manafort, su número dos, Rick Gates, y el ex asesor George Papadopoulos, quien también se declaró culpable de haber mentido sobre sus vínculos con Moscú.

"Creo que esta (obstrucción a la justicia) se puede ver en las imputaciones; en las cuatro imputaciones y en las confesiones de culpabilidad que han tenido lugar, así como en los comentarios que se están haciendo", concluyó Feinstein.

EFE
Washington, Estados Unidos
Domingo 03 diciembre 2017.


Al menos 26 personas murieron y más de 20 resultaron heridas después de que un hombre dispara en el interior de la Primera Iglesia Bautista de Sutherland Springs, Texas, informaron autoridades locales.

El Gobernador del estado, Greg Abbott confirmó el número de decesos de personas entre 5 y 72 años, lo que lo convierte en el tiroteo más mortífero en la historia del estado.

El agresor, quien fue abatido por la Policía poco después realizar al ataque, disparó contra las personas que se encontraban al interior del lugar cerca de la 11:30 horas (tiempo local).

El Presidente estadounidense, Donald Trump, informó que estaba al pendiente del suceso desde Japón, donde realiza la primera escala como parte de su gira por Asia.

"Que Dios esté con la gente de Sutherland Springs, Texas. El FBI y la policía están en la escena. Estoy monitoreando la situación desde Japón", escribió el Mandatario en Twitter.

Al lugar acudieron varios vehículos de Policía y servicios de emergencia, además de que varias víctimas fueron llevadas en helicóptero a los hospitales más cercanos.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI) informó que solo se reporta la participación de un agresor, aunque se investigan otras posibilidades.

Reforma
Texas, Estados Unidos
Domingo 5 noviembre 2017.


El Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el cual lleva tiempo siendo un saco de boxeo para el presidente Donald Trump, se estará acercando al colapso en las reuniones para la cuarta ronda de negociaciones.

En las últimas semanas, aseguran los negociadores de México y Canadá, la Casa Blanca de Trump se ha enfrentado con las empresas estadounidenses que respaldan el TLCAN y ha presionado para que haya cambios drásticos que son imposibles de cumplir. Mientras tanto, Trump ha seguido con las amenazas de retirar a Estados Unidos del acuerdo comercial, al que ha calificado como el peor de la historia.

“Si lo vamos a hacer bien, yo creo que el TLCAN debe terminar. De otra manera, no creo que se pueda negociar un buen acuerdo”, afirmó Trump en una entrevista con Forbes que se publicó el 10 de octubre.

“Es posible que no alcancemos un acuerdo y es posible que lo hagamos”, dijo Trump después de una reunión con el primer ministro canadiense Justin Trudeau. “Entonces veremos qué pasa con el TLCAN”.

El fin del acuerdo comercial de 1994 enviaría ondas sísmicas por toda la economía global, pues provocaría un daño económico mucho más allá de México, Canadá y Estados Unidos, e impactaría a varias industrias: desde la manufacturera hasta la energética, pasando por la agrícola. Al menos en el corto plazo, también sembraría el caos en las empresas —incluidas las de la industria automotriz— que han organizado sus cadenas de suministro en América del Norte alrededor de los términos del acuerdo, lo que provocaría una disminución del crecimiento y el aumento del desempleo.

La reacción en cadena también podría obstaculizar otros aspectos de la agenda presidencial estadounidense; por ejemplo, solidificar la oposición política entre los republicanos de estados agrícolas que apoyan el pacto, lo cual pondría en peligro prioridades legislativas como la reforma fiscal. Además, podría tener consecuencias políticas de mayor alcance, desde las elecciones generales de México en julio de 2018 hasta la propia reelección de Trump hacia 2020.

El medio empresarial se ha atemorizado pues cada vez hay más posibilidades de que desaparezca el acuerdo comercial. El lunes, más de 310 cámaras de comercio estatales y locales enviaron una carta a la Casa Blanca en la que la exhortaban a permanecer en el TLCAN. El martes, desde México, Tom Donohue, el presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, afirmó que las negociaciones habían “alcanzado un momento crítico, y la Cámara de Comercio no tiene otra opción más que tocar las campanas de alarma”.

“Permítanme ser contundente y directo. Todavía hay sobre la mesa varias propuestas que son ‘veneno puro’ y que podrían hundir todo el acuerdo”, señaló Donohue.

Si el acuerdo sucumbe, Estados Unidos, Canadá y México volverían a tarifas arancelarias promedio, las cuales son relativamente bajas: apenas unos puntos porcentuales en la mayoría de los casos. Sin embargo, varios productos agrícolas enfrentarían aranceles mucho más altos. Para enviar sus productos a México, los agricultores estadounidenses tendrían que pagar 25 por ciento de impuestos por la carne de res; 45 por ciento por el pavo y algunos productos lácteos, y 75 por ciento por el pollo, las papas y el jarabe de maíz de alta fructosa.

Durante meses, algunos de los líderes empresariales más poderosos de los países involurados —y los cabilderos y políticos que los representan— habían esperado que la retórica del presidente estadounidense fuera más una táctica de negociación que una amenaza verdadera y pensaban que al final aceptaría su agenda de modernización. El TLCAN tiene casi un cuarto de siglo de vida y la gente de todo el espectro político asegura que debería actualizarse para el siglo XXI y preservar el sistema de libre comercio que ha vinculado la economía de Norteamérica.

El pacto ha permitido que las industrias reorganicen sus cadenas de suministro en toda la región para aprovechar los recursos y fortalezas distintivas de los tres países, lo cual estimuló las economías del área y generó un incremento de más del triple en el comercio de Estados Unidos con Canadá y México desde sus inicios. Los economistas sostienen que estos cambios han beneficiado a muchos trabajadores ofreciéndoles salarios más altos y más empleos, pero muchos trabajadores quedaron sin empleo cuando las fábricas se reubicaron en México o Canadá, y esto provocó que el TLCAN se volviera el blanco de ataque de sindicatos, muchos demócratas y algunas industrias.

No obstante, la mayoría de los líderes empresariales mantenían la esperanza de que Trump, quien ha criticado el TLCAN de forma constante, quedaría satisfecho con supervisar modificaciones para modernizar el acuerdo y después proclamar el resultado como una “transformación política”.

Hubo ocasiones en que parecía que así iba a ser. El nombramiento de Robert Lighthizer como representante comercial de Estados Unidos, quien en su audiencia de confirmación prometió que “no dañaría” el TLCAN, reconfortó a muchos en el Capitolio, donde Lighthizer trabajó durante mucho tiempo. Y cuando la administración divulgó sus metas de negociación para el acuerdo en julio, hicieron eco muchas de las prioridades de administraciones pasadas.

Con todo, después de ocho semanas de pláticas sobre el acuerdo —las cuales en un inicio iban a concluir a finales de año—, la administración Trump continúa presionando para que se hagan concesiones que en esencia socavarían el pacto, según advierten los círculos empresariales, y que pocos observadores creen que Canadá y México podrían aceptar políticamente.

“Todos saben que una gran parte de lo que se está proponiendo en áreas clave es en realidad imposible de lograr, lo cual genera la siguiente pregunta: ¿qué está intentando obtener la administración de Trump exactamente?”, mencionó en un correo electrónico Michael Camunez, quien fue asistente del secretario de Comercio de Estados Unidos durante la presidencia de Obama. No es descabellado pensar que, al admitir las posturas más extremas del presidente, los negociadores estadounidenses estén “simplemente dando espacio a Trump para que haga lo que en verdad quiere hacer: retirarse del acuerdo”, afirmó Camunez.

“Todos saben que una gran parte de lo que se está proponiendo en áreas clave es en realidad imposible de lograr, lo cual genera la siguiente pregunta: ¿qué está intentando obtener la administración de Trump exactamente?”.

Michael Camunez, asistente del exsecretario de Comercio de EE. UU.

Phil Levy, quien fue asesor comercial durante el mandato de George W. Bush, señaló que lo más probable es que el presidente Trump esté buscando un pretexto para eliminar el TLCAN.

“Encuentren el último acuerdo comercial que haya aprobado Estados Unidos con la Cámara de Comercio en contra”, desafió Levy. “No lo hallarán. Ya es bastante difícil con la Cámara a favor”.

Las propuestas más controvertidas de la administración, las cuales presentó el secretario de Comercio, Wilbur Ross, incorporarían una cláusula de suspensión al acuerdo, lo cual provocaría que el TLCAN expirara de forma automática a menos que los tres países votaran periódicamente por mantenerlo. Esta disposición ha provocado una condena temprana del medio empresarial, el cual argumenta que establecería tanta incertidumbre en el futuro del TLCAN que, en esencia, anularía el acuerdo comercial.

Otra iniciativa polémica de Estados Unidos se centra en cambiar las reglas del TLCAN que rigen qué porcentaje de un producto debe haberse fabricado en Estados Unidos para poderse comercializar libre de impuestos en los países que integran el tratado. La administración de Trump está presionando para que el porcentaje sea mayor, incluyendo el requisito de que se fabrique el 85 por ciento del valor de los automóviles y de las autopartes en Estados Unidos —en contraste con el 62,5 por ciento actual— y un requisito adicional de que el 50 por ciento del valor provenga de ese país.

Esto ha confrontado a algunas de las empresas de autos más importantes del mundo con la Casa Blanca. Los representantes de la industria afirman que semejantes barreras tan altas y complejas podrían disuadir por completo a las empresas de fabricar en Estados Unidos.

El gobierno estadounidense también ha propuesto límites sobre la cantidad de contratos a nivel federal que pueden ganar las empresas mexicanas y canadienses, así como cambios drásticos en la manera en que se resuelven las disputas en el TLCAN.

Los grupos comerciales aseguran que se oponen firmemente a la iniciativa que propone Estados Unidos de restringir una cláusula llamada “solución de diferencias inversionista-Estado”, la cual permite a las empresas demandar a Canadá, México y Estados Unidos por tratos injustos en el TLCAN. Mientras tanto, Canadá ha señalado que no considerará prescindir de otra cláusula, el capítulo 19 del TLCAN, el cual permite a los países desafiar las decisiones de cualquiera de las otras naciones respecto del derecho contra la competencia desleal y los derechos compensatorios ante un panel independiente.

En sus declaraciones del martes, Donohue dijo que los cambios que proponía la administración a estas cláusulas eran “innecesarios e inaceptables”.

Donohue hizo estos comentarios después de un intenso intercambio de palabras que tuvo lugar el viernes entre la Cámara de Comercio, el grupo de presión empresarial más poderoso de Estados Unidos, y la administración de Trump.

El 6 de octubre, John Murphy, vicepresidente sénior de política internacional de la Cámara de Comercio, señaló que las propuestas de la administración “no tenían una base que las apoyara”, y que habían detonado “un grado sorprendente de unidad en su rechazo”. Agregó que los círculos empresariales tal vez nunca habían estado en desacuerdo en tantos frentes con una administración respecto de una negociación comercial.

Unas horas más tarde, la Casa Blanca contratacó.

“El presidente ha sido claro en que el TLCAN ha sido un desastre para muchos estadounidenses y en que para lograr sus objetivos se requieren cambios sustanciales”, mencionó Emily Davis, vocera de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, encabezada por Lighthizer. “Por supuesto que estos cambios generarán oposición de los cabilderos en Washington y las asociaciones comerciales. Siempre hemos sabido que secar el pantano sería controvertido para Washington”.

Mientras algunos de los congresistas republicanos más poderosos guardaron silencio, sindicatos como AFL-CIO y United Steelworkers, al igual que algunos demócratas, emitieron mensajes de apoyo.

“Cualquier propuesta comercial que ponga nerviosos a los corporativos multinacionales es una buena señal de que apunta hacia la dirección correcta para los trabajadores”, señaló Sherrod Brown, senador demócrata por Ohio.

Trump es famoso por adoptar una postura fuerte al momento de negociar y los analistas señalaron que la administración tal vez considera que sus ambiciosas solicitudes iniciales son una manera de ganar más influencia en las negociaciones del TLCAN.

Sin embargo, Murphy y otros miembros del medio empresarial advirtieron que lo más probable era que ese tipo de estrategia estuviera destinada al fracaso. Trump es impopular tanto en Canadá como en México, y ceder antes sus demandas podría acarrear consecuencias devastadoras para los políticos locales. Los funcionarios del gobierno mexicano han dicho en repetidas ocasiones que no van a negociar con una pistola en la cabeza.

“Hay un viejo adagio en el mundo de las negociaciones: nunca tomes de rehén a alguien a quien no le dispararías”, sentenció Murphy.

The New York Times
Ana Swanson
Washington / Ciudad de México
Viernes 13 de octubre de 2017.


Ante la presión de Trump, no pudo sortear las revelaciones de que gastó más de 400 mil dólares en 26 vuelos chárter

Washington.- El secretario estadunidense de Salud, Tom Price, centro de un enorme escándalo a raíz de sus numerosos viajes en vuelos chárter pagados con dinero público, presentó este viernes su renuncia al cargo, informó la Casa Blanca.

Price “presentó su renuncia (…) y el presidente la ha aceptado”, señaló la Casa Blanca en un escueto comunicado. El presidente Donald Trump había dicho en la mañana que tomaría una decisión sobre el futuro de Price durante esta jornada.

Ha trascendido que Trump buscaría nombrar como interino en su relevo a Don J. en el último minuto de este viernes.

Price se encontraba literalmente en el centro de una espectacular polémica desde hace una semana después que se descubrió que realizó por lo menos 26 vuelos en aviones chárter con un costo superior a los 400 mil dólares.

Médico y ex legislador famoso por sus diatribas contra el gasto público, Price había incluso alquilado un avión para un vuelo de ida y vuelta entre Washington y Filadelfia, un viaje de poco más de media hora, por 25 mil dólares, aún cuando existen numerosos vuelos diarios entre esas ciudades.

En la tarde del jueves, Price emitió una nota afirmando que devolvería los costos de su “asiento en esos vuelos”, aunque aún hay investigaciones para determinar si miembros de su familia también se beneficiaron de esos vuelos.

Más allá del espectacular escándalo con el uso de aviones chárter, la posición de Price en el gabinete estaba evidentemente debilitada por su incapacidad de servir como interlocutor con el Congreso para hacer aprobar una nueva ley sobre seguros de salud.

Desde su banca en el Congreso Price había enfrentado de forma enérgica la aprobación del actual sistema, conocido como Obamacare, pero no logró articular un número suficiente de votos para que el legislativo apoye una solución alternativa.

AFP
Washington
Viernes 29 /9/ 2017.

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