La evidencia que ha surgido sugiere que tal vez 2.7 millones de residentes del estado de Nueva York han sido infectados por el virus


 El desempleo en Estados Unidos está aumentando a niveles que sólo se vieron durante la Gran Depresión en los años 1930, ya que 1 de cada 6 trabajadores estadounidenses ha sido despedido debido al coronavirus.

Más de 4.4 millones de estadounidenses solicitaron el beneficio del desempleo durante la semana pasada, según dio a conocer el gobierno este jueves.

En total, unas 26 millones de personas --- que es el total de las 10 ciudades más grandes de Estados Unidos --- han solicitado ayuda para el desempleo en cinco semanas, un épico colapso que le ha dado gran relevancia al debate sobre cómo y cuándo suavizar las medidas sobre el cierre de fábricas y otros negocios.

En el peor escenario en Estados Unidos es que la evidencia que ha surgido sugiere que tal vez 2.7 millones de residentes del estado de Nueva York han sido infectados por el virus --- 10 veces el número de pruebas confirmadas de laboratorio.

Según un pequeño sondeo preliminar realizado entre 3 mil personas de todo el estado, se detectó que casi el 14 por ciento tenía anticuerpos, lo cual demuestra que fueron infectados, comentó el gobernador Andrew Cuomo.

En la Ciudad de Nueva York, que tiene una población de 8.6 millones de personas, Oxiris Barbot, comisionado de Salud, señaló que 1 millón de personas podría haber sido infectado.

El coronavirus ha matado a casi 190 mil personas en todo el mundo, incluyendo más de 100 mil en Europa y aproximadamente 47 mil en Estados Unidos, de acuerdo a un conteo realizado por la Universidad John Hopkins, en base a las cifras gubernamentales.

Se estanca México en calidad de empleo

Así lo reveló el Índice de Mejores Trabajos publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo

Ciudad de México— México se ubicó en el lugar 13 de 17 países en América Latina en calidad del empleo, la misma posición que ocupó en el anterior documento de 2015, reveló el Índice de Mejores Trabajos publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En este análisis, con datos del 2018, el País obtuvo 53.9 puntos, con lo cual está por debajo del promedio de la región, que es de 57.4 puntos.

El Índice de Mejores Trabajos mide cómo son los empleos de los países a través de dos dimensiones: cantidad y calidad.

El indicador de cantidad se compone, a su vez, de dos elementos, la tasa de participación laboral y la de ocupación. Mientras que la de calidad, se construye con la tasa de formalidad y de trabajos con salario suficiente para superar la pobreza.

Los resultados para México son decepcionantes, señaló David Kaplan, analista del BID.

El experto afirmó que el nivel salarial de México no corresponde con el PIB per cápita que reporta.

"El mercado laboral de México es atípico, en general hay una correlación positiva, los países más ricos tienen mayores salarios y los empleos son mejores. México se destaca en ser un país de los estándares de América Latina relativamente rico, pero en el ranking está en el lugar 13 de 17 países", señaló.

Destacó que Uruguay, Chile y Panamá tienen un PIB per cápita mayor que el de México y éstos países ocupan los tres primeros lugares del ranking. Pero hay países más pobres que México, que lo superan en cuanto al salario suficiente.

Por ejemplo, Costa Rica se ubica en la cuarta posición, Ecuador en la octava y Colombia en la undécima.

"Los tres países más ricos que México (Uruguay, Chile y Panamá) tienen mercados laborales mejores. Pero lo preocupante es que varios países más pobres que México (Costa Rica, Ecuador y Colombia), por alguna razón su mercado laboral se califica mejor. En particular le va fatal a México en el índice que denominamos salario suficiente, viendo este indicador en particular, México está entre Nicaragua y El Salvador, está ligeramente por debajo de El Salvador", señaló Kaplan.

El experto del Banco Interamericano consideró que los malos resultados en cuanto al salario también tienen que ver con que por años hubo una contención en el incremento del salario mínimo y también con una mala representatividad de parte de los sindicatos.

"Hay mucha evidencia de que los sindicatos no mejoran las condiciones laborales de sus agremiados. Hay que ver, quiero pensar, que la nueva reforma (laboral) va a ayudar", subrayó.

Associated Press
Agencia Reforma
Verónica Gascón
Nueva York, Estados Unidos
Jueves 23 de abril de 2020.

Aguinaldo y utilidades son otras carencias; casi 16 millones no tienen un contrato escrito

La población ocupada que no tiene acceso a las instituciones de salud en México ascendió a 32.6 millones en el tercer trimestre de 2017, reveló la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo que realiza el Inegi.

La cifra indica que prácticamente dos de cada tres personas (62.2%) que realizan alguna actividad productiva no cuentan con esta prestación.

De acuerdo con los datos del Inegi, son más los hombres que tienen la limitante de acceder a los servicios de salud. De los 32.6 millones en esa condición, 20.4 millones son varones (62.6%) y las restantes 12.2 millones mujeres (37.4%).

“Es un dato grave, pues una de las principales prestaciones que se otorga a la población ocupada es tener acceso a alguna institución de salud.

“Esto refleja que la gran mayoría de personas que poseen una fuente de ingresos no se encuentra en el sector formal de la economía”, comentó Héctor Magaña, profesor e investigador del Tecnológico de Monterrey, campus Estado de México.

Si al problema de que no tienen acceso a instituciones de salud se le agrega que gran parte de la población gana menos de uno y hasta tres mínimos (61.3%), implica que parte del ingreso, de por sí bajo, lo destinen a cuestiones de salud, limitando más los recursos, añadió el también coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN).

De total de empleados que no tiene acceso a las instituciones de salud, la mitad corresponden a trabajadores por cuenta propia y empleadores, en tanto que la otra mitad corresponde a trabajadores subordinados, es decir, unos 16.2 millones de personas, que representan 45% de este segmento de la población ocupada.

Carecen de prestaciones. El reporte del Inegi detalló que millones de trabajadores subordinados y remunerados en México también laboran sin recibir algún tipo de prestación por su actividad.

De las 35.9 millones de personas que se emplearon bajo ese estatus en el tercer trimestre del año, 13.5 millones (37.6%) no reciben beneficios como aguinaldo, utilidades, vacaciones y prima vacacional, entre otro tipo de prestaciones.

El carecer de prestaciones es una agravante al calcular el beneficio real que reciben los trabajadores al prestar sus servicios. Esta falta deteriora aún más su nivel salarial haciendo que la mayor parte de sus ingresos se destinan únicamente a necesidades básicas, comentó Magaña.

Como ejemplo, expuso que una vez que las personas alcancen la edad de jubilación si no cuentan con esa prestación y no han hecho aportaciones a su Afore, difícilmente van a gozar de una calidad de vida adecuada.

Inegi también informó que 15.9 millones de trabajadores subordinados y remunerados en México laboran sin tener un contrato escrito.

Tasa de desocupación. La población desocupada en México se situó en 1.9 millones durante el tercer trimestre del año, una tasa de desempleo de 3.6% como proporción de la población económicamente activa.

Si bien el nivel de desempleo se ubica en niveles bajos, éste ha ido de la mano de una generación de empleos con baja calificación e ingreso. Según la estructura de la desocupación en el país, casi la mitad de ellos (47.5%) son personas con un nivel de estudios medio superior y superior.

“Todo indica que los empleos que se generan no requieren de alta capacidad técnica y por ello también se observa que su retribución es baja, que podría ir de uno a tres salarios mínimos que es donde se ha concentrado la mayor cantidad de empleos generados”, explicó el investigador del Tecnológico de Monterrey.

La precarización de empleo también es resultado de que los niveles de la economía informal siguen siendo elevados, a pesar de los esfuerzos que se han hecho por mejorar la ocupación en el sector formal del país.

En el tercer trimestre de 2017, todas las modalidades de empleo informal sumaron 30 millones de personas, para un alza de 0.4% respecto a igual periodo de 2016 y representó 57.2% de la población ocupada.

A detalle, 14 millones conformaron la ocupación en el sector informal; 7.5 millones son del ámbito de empresas, gobierno e instituciones; 6.3 millones al agropecuario y 2.2 millones al servicio doméstico remunerado.

El Universal
Rubén Migueles
Ciudad de México
Miércoles 15 noviembre 2017.


Santiago, Chile— A comienzos de este siglo tres periodistas realizaron, sin saberlo, el mismo proyecto: vivir entre seis meses y un año con el sueldo mínimo, “disfrazándose” de obreros manuales, camareros, lavaplatos, limpiadores.

El colombiano Andrés Felipe Solano publicó 'Salario mínimo'; la estadounidense Barbara Ehrenreich, 'Por cuatro duros', y la francesa Florence Aubenas, 'El muelle de Ouistreham'. En los tres se detalla en primera persona cómo afecta al cuerpo, al ánimo y a la calidad del trabajo el vivir con tan poco, el no tener margen económico para decir ‘no’, el estar permanentemente sujeto a los caprichos del jefe, el comer mal y matarse corriendo detrás de una liebre que siempre corre más rápido.

Hoy los periodistas no necesitamos disfrazarnos de nada para tener la experiencia de vivir con el sueldo mínimo. Y el aprendizaje de las dificultades psicológicas, mentales y físicas de vivir con muy poco que plantean esos libros ahora llega a nuestro gremio y afecta el periodismo que hacemos.

En Hispanoamérica, los sueldos de los periodistas nunca fueron para tirar cohetes, pero con la crisis económica y la crisis de los modelos de negocios de los medios provocada por el auge de internet, la situación se ha deteriorado de manera alarmante.

Hace algunas semanas, el sindicato español CNT publicó un informe alertando sobre la caída de los pagos de medios de España a sus colaboradores. La agencia oficial EFE paga en promedio un poco menos de 20 dólares por crónica o reportaje. El diario El Mundo paga 76 dólares por un artículo para la web; El Economista, casi cien dólares por el contenido que llena una página. Y así en casi todos.

Es menos que lo que se paga por jornada de trabajo en la construcción o la limpieza de edificios. Si se calcula lo que un periodista cuidadoso debe emplear en la confección de un reportaje bien investigado, escrito, editado y chequeado, debería pagarse al menos 200 dólares para que sea compatible con el sueldo mínimo, que en España es de 825 euros (900 dólares) mensuales por 172 horas de trabajo.

En América Latina la situación no está mejor. Los autores famosos ganan más, pero para un periodista que se está abriendo camino, se paga entre 50 y 100 dólares por reportajes o crónicas de unas mil palabras (el tamaño de esta columna).

Cada vez se viaja menos y los hechos que suceden fuera de los centros del poder quedan sin cubrir, bajo un manto de silencio, no debido a la represión y las amenazas de los lobos autoritarios (que también padecemos) sino a la falta de dinero para contar las noticias.

Según un reciente estudio, los periodistas novatos de Colombia cobran un promedio de 400 mil pesos colombianos (136 dólares). Un sueldo medio para los que comienzan raya los 682 dólares. En países con alta inflación como Argentina o en economías deprimidas como las de Centroamérica es un sueño conseguir que paguen 100 dólares por un artículo.

Helena Calle, una joven periodista de Bogotá, calculó su ganancia mensual en “900 mil pesos (307 dólares) por ser periodista, ghost writer, transcriptora, traductora, community manager, contadora, vendedora y asistente editorial. Los jóvenes somos muy baratos”, concluye Calle, “y la mayoría de las empresas tienen filas y filas de practicantes, chicos y chicas recién desempacados de las facultades de comunicación”. Consulté a una decena de periodistas veinteañeros en seis países y las respuestas fueron muy parecidas.

Ante la inestabilidad y angustia del freelance, muchos ven la obtención de un empleo fijo como un sueño realizado. Pero también ha desmejorado la situación de los periodistas “de planta”: según la Asociación de la Prensa de Madrid los sueldos han caído un 17 por ciento en el último lustro y más de la mitad de los empleados de un medio ganan menos de 27 mil dólares al año.

En toda Iberoamérica las plantillas de los principales medios se achican y los despidos están a la orden del día. En Argentina, un conglomerado tan potente como Editorial Atlántida acaba de despedir a 25 trabajadores. En el último año, el poderoso diario Clarín despidió a 180 trabajadores de la redacción y 270 de su planta de impresión. Y otros medios se han sumado a esta tendencia.

Así expresaba el clima general el periodista argentino Juan Pablo Csipka: “Yo me siento un sobreviviente. El llegar y que te digan: ‘No, a partir de mañana no vengas más’ como espada de Damocles. En estas condiciones es que se reclama mayor excelencia y calidad, recargando labores de treinta personas sobre las espaldas de diez”.

La periodista mexicana Cecilia González, corresponsal de la agencia Notimex en Buenos Aires, lleva la cuenta del desastre en su país de adopción: “El año pasado, según el Foro de Periodismo Argentino, perdieron su trabajo mil 499 periodistas o trabajadores de medios de comunicación. Otras organizaciones gremiales elevan la cifra de despidos a entre 2 mil 500 y 4 mil”.

Sin embargo, en este panorama preocupante sigue existiendo un vivero de jóvenes entusiastas que quiere entrar en “el mejor oficio del mundo”, como decía Gabriel García Márquez. Ellos buscan referentes y modelos fuera de los medios tradicionales.

Un ejemplo son los periodistas jóvenes que fundan nuevos medios digitales, donde tratan de implementar un nuevo modelo de negocio con independencia, creatividad y vigor narrativo. En los últimos premios de la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) fueron estos medios, como El Faro de El Salvador o La Silla Vacía de Colombia, los que se llevaron los principales galardones. Medios nuevos como estos atraen a un público cansado del periodismo tradicional y contratan a jóvenes ansiosos de vivir de lo que aman y contar sin cortapisas.

Recientemente, Ignacio Escolar (41 años), el director de uno de estos medios —eldiario.es de Madrid—, inauguró el año académico de la Escuela de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado de Chile. “La gran amenaza del periodismo ya no es cómo se investiga, se escribe o se publica, sino cómo se paga”, les dijo Escolar a un centenar de chicos de entre 18 y 20 años.

Escolar comenzó eldiario.es con 12 periodistas y el presupuesto de su primer año era menos que lo que costó la fiesta de lanzamiento del anterior medio que dirigió, un diario en papel. Hoy tiene más de 60 y cuatro cabeceras en las principales ciudades españolas.

¿Qué futuro le espera a los estudiantes que lo escuchaban? En sus preguntas se notaba el entusiasmo pero también la inquietud. Al presentarlo, Mónica Rincón, la periodista chilena de CNN comenzó citando a Eduardo Galeano: “Sueñan las pulgas con comprarse un perro…”.

En la sala abarrotada, los alumnos de periodismo sabían perfectamente a qué se refería.

The New York Times
Santiago de Chile
Miércoles 17 de mayo de 2017.

La revista Líder, de Puebla, despidió a su reportera Arlette de la Torre Togán

La revista Líder, de Puebla, despidió a su reportera Arlette de la Torre Togán, debido a las complicaciones de su embarazo de alto riesgo, por lo que la periodista presentó una demanda laboral ante la Junta de Conciliación y Arbitraje de Puebla el pasado 7 de enero, según reportó la agencia de noticias con perspectiva de género Cimacnoticias.

El testimonio de la reportera indica que el 20 de octubre de 2014 su jefe, Martín Gutiérrez Salvatori, le notificó por un mensaje de texto que estaba despedida, días después de haberle dicho en una reunión que él “necesitaba una persona completa e íntegra, sin que pusiera excusas personales”. La periodista comunicó el 8 de octubre a su jefe el diagnóstico médico de amenaza de aborto, pero este último continuó asignándole coberturas.

Tras el despido, Arlette de la Torre fue advertida por su jefe de la buena relación entre el director de la revista y el alcalde de la ciudad de Puebla, José Antonio Gali Fayad, lo que haría inútil cualquier demanda. “De aquí a que te pelen ya hasta nació tu bebé” fueron las palabras que recibió la reportera de su jefe, según la información de Cimac.

El jefe inmediato de la periodista le ofreció continuar como freelance hasta diciembre con un apoyo económico de 2 mil pesos mensuales, el pago de su aguinaldo y un puesto como vendedora de publicidad, pero la reportera se negó.

Según el estudio Impunidad. Violencia contra mujeres periodistas, análisis legal realizado por Cimac, Puebla ocupó el tercer lugar en la lista de entidades federativas con mayor número de actos violentos contra mujeres periodistas en 2013, concentrando el 6% de los casos junto con Nayarit y Oaxaca.

Aristegui Noticias
Ciudad de Puebla
Miércoles 28 de enero de 2015.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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