Gilda Melgar       
          

¿Quién puede darse el lujo de “comerse el mundo”? ¿Quién puede viajar por los continentes y probar lo mejor de su gastronomía? ¿Quién puede viajar para comer, contar lo comido y atesorar las recetas auténticas de los platillos más emblemáticos de la Tierra?

Imagino que no muchos, pero Mina Holland, sí. La escritora londinense que publica semanalmente su columna “The faddy eater” –sobre comida, cultura y estilo de vida–, nada menos que en “The Guardian”, ha viajado por el mundo en busca de experiencias culinarias que la acreditan como una auténtica periodista gastronómica.

Su primer libro, titulado “El atlas comestible: una vuelta al mundo a través de 40 gastronomías”, es una auténtica joya para comidistas y “una guía introductoria para todo aquel con una curiosidad viva por los cimientos sobre los que se construyen algunas de las gastronomías claves del mundo”.

Y, como ella misma señala en la introducción, su libro no versa sobre las tendencias culinarias (que cambian cada seis meses, como la moda), sino que aspira a desmitificar los rasgos esenciales de 40 comidas del mundo y nos permite recrear muchos de sus platos.

“El atlas comestible” está dividido en cinco regiones: Europa, Oriente próximo, Asia, África y Las Américas. Dentro de cada una, Mina da cuenta de la gastronomía de los países o subregiones más representativas a través de una nota introductoria en la que hace gala de sus conocimientos sobre historia, cultura y personajes famosos del ámbito culinario, concluyendo con las recetas icónicas del lugar en cuestión.

Me encantó el hecho de que cada país o subregión trae un agregado titulado “La despensa”, el que ofrece una lista de ingredientes básicos a tener en la despensa si se quiere cocinar algo propio del lugar en cuestión.

En el capítulo dedicado a Emilia-Romaña (la región italiana encajada “entre el Veneto, la Lombardía y la Toscana), la autora nos cuenta que allí “ricos y pobres hacen matanza en sus casas”, refiriéndose a los cerdos de la zona de donde proviene el famoso Prosciutto di Parma, cuyo sabor particular se debe a la dieta que siguen estos animales, exclusivamente a base de castañas y suero de leche extraído del queso parmesano. Para coronarlo, nos regala la receta de la “Ensalada inspirada en la Emilia-Romaña” que, por supuesto, lleva unas lonchas de jamón de Parma y vinagre balsámico de Módena, un producto también originario de esa región.

Respecto de la cocina de Oriente Próximo, la mayoría de los platos que Mina presenta fueron nuevos para mí. Especialmente me hizo agua la boca la receta del “Muhammara”, una crema originaria de Alepo a base de pimientos rojos chamuscados, nueces y melaza de granada que se usa para salsear carnes y untar pan pita.

La despensa básica recomendada para el Levante Mediterráneo (Líbano, Siria, Jordania, Israel y los Territorios Palestinos), incluye sésamo, tahine, aceitunas, cordero, cardamomo, canela, garbanzos, habas, yogur, así como perejil, hierbabuena y estragón.

Y, claro, México está presente en el apartado de “Las Américas” –con elogios al maíz, el aguacate y el chile–, el cual abre con un epígrafe tomado de “Como agua para chocolate”. Mina dice que nuestro país supone para el viajero “un sinfín de posibilidades para la aventura, es casi imposible aburrirse, y con la comida pasa lo mismo”, aunque presenta únicamente las recetas del guacamole, el mole y la salsa roja.

De lectura sabrosa y ágil, “El Atlas comestible” es tanto un libro para mesa de noche como recetario de cocina y, como bien señala la autora, también es un “pasaporte para visitar cualquiera de los sitios y probar sus delicias… ¡y todo desde nuestra propia cocina!”.

El atlas comestible
Mina Holland
México: Rocaeditorial, 2015.
Disponible en Gandhi, El Sótano, El Péndulo, Amazon. Entre 85 y 215 pesos.

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Gilda Melgar

 Diplomada en Pastelería y Panadería. Gilda Melgar está siempre en busca del gozo culinario. Pone el ojo y el diente en nuevas propuestas para disfrutar y compartir su saber a través de los placeres de la mesa. A través de la literatura y del cine, evoca sensaciones y memorias gastronómicas que liga con sus recomendaciones.

Puebl@Media
Ena Gilda Melgar
Ciudad de México
Viernes 19 de julio de 2019.


Sobre los recortes a la cultura, expresó que 'la cultura es una cosa muy abstracta, es una lástima que exista una sensación de que no es importante'.

Gael García Bernal afirmó que la cultura es en gran parte por lo que “no nos ha llevado la chingada en este país”, en referencia a los recortes presupuestales en la presente administración.

Durante la 61 ceremonia de los Premios Ariel, García -quien estuvo nominado en la categoría de Mejor Actor- mencionó que las manifestaciones contra la actual administración están sucediendo todo el tiempo.

Al referirse a los recortes a la cultura, expresó que “la cultura es una cosa muy abstracta, es una lástima que exista una sensación de que no es importante, de que es un tema aparte, porque no necesariamente se tiene que traducir en apoyos económicos, no somos expertos para saber qué es lo que se tiene que hacer, pero sí se puede generar más libertad, más lugares para poder expresar esa cultura y apoyarla.

    “La cultura lo que hace es encontrar la solución a los problemas reales, por la tangente, y eso es maravilloso, y por eso no nos ha llevado la chingada en este país”, afirmó el actor.

Gael García es uno de los impulsores del arte cinematográfico en México a través de Ambulante, en el que junto con Diego Luna y Elena Fortes apoya y difunde el cine documental como una herramienta de transformación cultural y social.

El actor se disputó el Ariel con Luis Gerardo Méndez, por su trabajo en ‘Bayoneta’; Damián Alcázar por ‘De la infancia’; Baltimore Beltrán, por ‘Mente revolver’, y Noé Hernández, por ‘Ocho de cada diez’. Este último quien consiguió el galardón.

En la ceremonia de la 61 entrega de los Premios Ariel, que se realizó en la Cineteca Nacional, el Movimiento Colectivo por la Cultura y el Arte de México protestó contra los recortes presupuestales de la 4T.

Con pancartas en mano, en las que se leía “Los apoyos y estímulos al cine mexicano deben seguir”, así como otras consignas contra el presidente Andrés Manuel López Obrador, y la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, miembros del movimiento se acercaban a los actores para invitarlos a sumarse a su lucha.

Aristegui Noticias
Ciudad de México
Miércoles 26 de junio de 2019.


Por su aportación al estudio de la obra del enorme poeta y dramaturgo novohispano Juan Ruiz de Alarcón, este sábado se rendirá un homenaje a la doctora Margarita Peña (1937-2018) en el marco de las 39 Jornadas Alarconianas de Taxco, Guerrero, que preside Leonel Maciel.

Además de una lectura de sonetos de Alarcón por la primera actriz Selma Beraud, participará el guitarrista Moisés Ornelas, quien musicalizó los poemas. Estará el rector de la Universidad Americana de Acapulco, Mario Mendoza, y el secretario de Cultura del Estado de Guerrero, Mauricio Leyva. Especialista en letras novohispanas, Margarita Peña, investigadora de la UNAM, dedicó varios estudios de gran calado sobre Alarcón a raíz de unas Jornadas en 1991, donde Mario Melgar Adalid le encargó escribir una Bibliografía Alarconiana, publicada en 1992, y presentada ahí por el director de escena y dramaturgo Héctor Azar. Las investigaciones de Peña produjeron además los libros Ensayos hispanoamericanos sobre Juan Ruiz de Alarcón (UNAM, 1999), y un año después, la UAM, BUAP y Miguel Angel Porrúa coeditaron Juan Ruiz de Alarcón ante la crítica, en las colecciones y en los acervos documentales. Selma Beraud formó parte del extraordinario elenco que acompañó a Azar en el teatro universitario que conquistó en Nancy, Francia en 1964, el primer lugar en el Festival Mundial de Teatro Universitario con Divinas palabras, de Ramón del Valle-Inclán. El evento comenzará a las 17 horas en el Jardín Borda, en el centro de la ciudad colonial.

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“Pequeña voz” en el Teatro Milán

Hasta el 7 de julio dura la corta temporada en el Teatro Milán de la obra Pequeña voz, de Jim Cartwright, bajo la dirección de Alonso Íñiguez, con actuaciones de Karina Gidi, María Penella, Odiseo Bichir, Amanda Farah, Sebastián Lavaniegos, Alejandro Morales y Analí Sánchez Neri. Sinopsis de esta puesta en escena: Marcada por la muerte de su padre y por una madre que no le presta demasiada atención, una joven vive completamente encerrada en sí misma y sumida en el silencio. Sin embargo, gracias a la inmensa colección de discos que le dejo su padre, el personaje de “Pequeña Voz” es capaz de reproducir al cantar cualquier tesitura femenina, desde la legendaria Judy Garland hasta la fenomenal Shirley Bassey, pasando por los susurros de la rubia de platino Marilyn Monroe. El nuevo novio de su madre, un buscador de talentos, se da cuenta de que la chica es una mina de oro y con tal de convencerla no dudará en recurrir a las tácticas más rastreras. Funciones: viernes (20:45 horas), sábados (18 y 20 horas) y domingos (18:00 horas). La cita es en el Teatro Milán, de calle Lucerna número 64, Juárez, Código Postal 06600, Ciudad de México.

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¡Ciudad de que baila!

El Festival “México, Ciudad que baila” llega a su término este domingo 12, a partir de las 13:00 horas, con la participación de la Compañía de la Escuela Nacional de Danza Folklórica del Instituto Nacional de Bellas Artes. Dirigida por Manuel Isaías Ángel Mariano, la agrupación fundada hace un año con el propósito de brindar profesionalización escénica a los alumnos de la licenciatura en danza folklórica ofrecerá un variado programa con sones y chilenas de Pinotepa Nacional, Oaxaca, entre ellas Malagueña, Pinotepa, Toro rabón, Pato, Pinotepa es la Reina y Monos. Además sones huastecos de Veracruz, como Las canastas, La presumida, El Caballito, Cielito lindo y El gusto. El festival se realizará en el Monumento a la Revolución, Plaza de la República s/n, colonia Tabacalera, Estaciones Revolución del Metrobús Línea 1, y Glorieta Colón línea 7.

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Teatro: Beautiful Julia

Continúa, pero ya por pocos fines de semana, la puesta en escena Beautiful Julia, adaptación de Maribel Carrasco a Los Endebles, una obra que busca fomentar el diálogo entre los jóvenes sobre temas como sexualidad, identidad de género y cómo definirse ante el mundo y frente a sí mismos. La obra cuenta la historia de Daniel, un joven que agrede a otros con fuerza bruta por el temor de enfrentarse a sí mismo. Se presenta bajo la dirección de Boris Schoemann, dentro de los ciclos “Perspectiva de género” y “Juventud libre de estereotipos”, en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque, avenida Paseo de la Reforma y Campo Marte, Chapultepec, Metro y Metrobús Auditorio, sábados y domingos a las 13.00 horas, hasta el 26 de mayo.

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“Familia de medianoche”

Es un extraordinario documental del estadounidense Luke Lorentzen, quien filmó en la Ciudad de México a una familia muy particular, la cual por la escasez de ambulancias oficiales para atender a los más de 20 millones de habitantes de esta metrópoli, estos parientes paramédicos salen noche a noche con su ambulancia a competir para llevar a los accidentados al hospital y esperar la paga, pero todo se complica. Aquí se ve como en la Ciudad de México surgen de manera informal vehículos sin licencia y paramédicos empíricos que operan en contubernio con clínicas privadas. Lorentzen retrata a los integrantes de una ambulancia. El padre, a pesar de su cardiopatía, aprieta el acelerador a fondo y hace maniobras extremas para llegar antes que la competencia. El hijo mayor, avezado en su oficio aunque sobrepasado por la velocidad y las circunstancias, funge como paramédico. Mientras tanto el pequeño, con actitud de profesional, alterna el pupitre de la escuela con el asiento trasero de la camioneta. Cuando parece que un sistema en su contra está a punto de quebrantar a los Ochoa y a sus efímeros pasajeros, destellos de luz azulina se reflejan en las ventanas humedecidas por la lluvia. Emerge entonces una solidaridad que conmueve y se revela una templanza de carácter que funde humor, resignación y esperanza. Este filme es parte de Ambulante y se puede ver el diversos cine de la capital este sábado y domingo. Ver www.ambulante.org Es una producción mexicana y estadunidense, hablada en español.

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“Cygnus”

Se trata de un largometraje de ficción, dirigido por el mexicano Hugo Félix Mercado. Se ve a Fabián, un astrónomo que trabaja en la cima de un volcán. Una noche, descubre una señal que no se parece a nada que haya visto antes.

La computadora confirma que la señal es real, y que proviene de un lugar muy lejano, en la constelación de Cygnus. A partir de ese momento, empiezan a suceder cosas extrañas en el observatorio. La Casa del Cine Mx, República de Uruguay 52, Centro Histórico de la Ciudad de México. Sábado 11 y domingo 12 de mayo, a las 20:45 horas.

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“Disparando a la mafia”

Kim Longinotto realizó este documenta de Irlanda y Estados Unidos, donde se aprecia a la fotoperiodista Letizia Battaglia, quien ha dedicado su vida a retratar a la mafia italiana y sus efectos en la cotidianidad en Sicilia, donde registró uno de los capítulos más violentos de la historia: el control de la ciudad por parte de la sociedad criminal Cosa Nostra. La cinta forma parte de Ambulante. Cineteca Nacional, sala 9, 11 y 12 de mayo, a las 16 horas.

Proceso
Armando Ponce
Ciudad de México
Sábado 11 de mayo de 2019.


El escritor, académico y periodista Huberto Batis falleció este miércoles 22 de agosto a los 83 años de edad en la Ciudad de México. Es considerado como un promotor y protagonista del periodismo cultural que forma parte de la historia de las letras mexicanas. “Huberto Batis, escritor, periodista, académico, pilar del periodismo cultural.

Su enorme contribución a la cultura mexicana de las últimas décadas del Siglo XX, es un importante legado.

Lamento su deceso. Mi pésame a sus familiares y a la comunidad cultural”, expresó María Cristina García, titular de la Secretaría de Cultura.

Nacido en Guadalajara, Jalisco, en 1934, Agustín Huberto Bátiz Martínez, por 16 años (1984- 2000), dirigió las páginas del suplemento Sábado, publicado en el diario de unomásuno, donde dio a conocer a diversas generaciones de escritores y ensayistas como Evodio Escalante, Guillermo Sheridan, Ignacio Trejo Fuentes, Sandro Cohen, Jorge Volpi, Enrique Serna y Guillermo Fadanelli.

Fue editor de varios libros propios y de maestros de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM como Federico Patán, Margarita Peña y de otros escritores, como Malú Huacuja del Toro, Catalina Miranda y Rodolfo Palma.

Quadratín
Ciudad de México
Jueves 23 de agosto 2018.


•    Tom Wolfe: Punto final al viejo nuevo periodismo

•    Tom Wolfe: Un icono lleno de contradicciones

•    Tom Wolfe, gran intérprete de la sociedad estadounidense, muere a los 88 años.

•     Cáustico y brillante, creó escuela con sus artículos y triunfó con 'La hoguera de las vanidades'.

Thomas Wolfe era un icono. Su vestimenta, a mitad de camino entre el dandi y el clown, según quien la juzgara, era reflejo adecuado de las contradicciones de su estilo.

Tom Wolfe, el dandi de traje blanco que revolucionó el oficio de cronista en los sesenta, murió el lunes en Nueva York a los 88 años. Cáustico, brillante, demoledor, narró con audacia la sociedad estadounidense tanto desde la realidad como desde la ficción, con libros de gran éxito (La hoguera de las vanidades o Elegidos para la gloria) y artículos de leyenda. Su agente literario, Lynn Nesbit, informó del fallecimiento a causa de una infección, sin aportar más detalles. Con Wolfe se va uno de los últimos precursores del nuevo periodismo, ese club de reporteros que decidió aplicar a la prensa las técnicas de la novela.

Nació en 1930 en Richmond, la capital del Estado de Virginia, y era nieto de un carabinero confederado. Se doctoró en estudios americanos por Yale y, tras comenzar trabajando de redactor de un periódico de Massachusetts llamado Springfield Union, a mediados de los 60 dio el salto a revistas como New York y Esquire. Se lanzó entonces a explorar nuevas formas de narrativa periodística.

Un reportaje de Gay Talese de 1962, sobre el boxeador Joe Louis, le abrió esa veta: vio que se podían contar las noticias, las historias de la calle, de otra forma. Así comenzó a cultivar unos textos preciosistas en las descripciones, que desarrollaban los personajes y jugaban con el punto de vista. Importó, en definitiva, las fórmulas de la literatura de ficción a la crónica de los hechos. Junto a Talese, Truman Capote o Joan Didion, cimentó un nuevo estilo que plasmó en el libro El nuevo periodismo. En 1987 dio el salto a la ficción con La hoguera de las vanidades, su obra más conocida y aún considerada como la gran novela de Nueva York, que, a partir de un joven triunfador que atropella a un chico negro en el Bronx, cuenta las cloacas de la metrópolis.

Escribía con bisturí y mala sombra. Así diseccionó sin piedad la opulencia cínica de Nueva York en La hoguera, los conflictos raciales de Atlanta (en Todo un hombre) o, ya en su última etapa, descuartizó Miami para hablar de la inmigración (en Bloody Miami). Así se pronunciaba también sobre cualquier asunto político o social de actualidad, mordaz, penetrante. “Un intelectual es alguien que sabe sobre un asunto, pero que, públicamente, solo habla de otras cosas. Y cuando [ Noam] Chomsky empezó a denunciar públicamente la guerra, ¡de repente se convirtió en un intelectual! Aquí un intelectual tiene que indignarse sobre algo”, apuntó en una extensa entrevista con EL PAÍS, en 2005.

Su actitud literaria y vital, de pura sátira, le granjeó críticas y adversarios, como recuerda su legendaria enemistad con el también periodista y escritor Norman Mailer. Wolfe pisó muchos callos. Uno memorable fue el de la crónica de 1970 en The New York Magazine titulada Estas veladas radicales chic, en la que relató cargado de ironía la fiesta que Leonard Bernstein y unos amigos de la crema estadounidense habían organizado en la elegante casa del compositor en Manhattan, un dúplex de 13 habitaciones ubicado en Park Avenue, con el fin de recaudar fondos para los Panteras Negras. El texto destrozó a sus protagonistas y la expresión radical chic se popularizó. Según Wolfe, le empezaron a llamar conservador a partir de entonces. “Muchos me preguntaron: ‘¿Cómo pudiste hacerles quedar mal?’ ¿Yo? ¿Acaso invité yo a los Panteras Negras a mi casa para que me entretuviesen? Lo hicieron ellos, porque pensaron que era muy chic”, decía en otra entrevista en 2014.

Burla de todo lo establecido

Había crecido en un ambiente religioso y conservador, no tenía problemas en defender su voto a George W. Bush y la decisión de atacar Irak ni en burlarse de todo lo establecido. Llevaba casado desde 1978 con Sheila Berger, que fue directora de arte de la revista Harper, con la que tuvo dos hijos. En los últimos años vivía bastante retirado de los focos en su lujoso piso del Upper East Side, pero nunca, ni en sus últimas apariciones, se le podía ver sin esos elegantes trajes blancos y sombreros, marca de la casa.

La puntuación hiperbólica y el uso histriónico de las onomatopeyas han envejecido peor, pero su forma de narrar la vida, en textos de largo aliento, prolijos en detalles, y aun así llenos de energía, es adorada en las facultades de periodismo, donde El nuevo periodismo sigue siendo un manual de referencia. El nuevo-nuevo periodismo, el que empezaba a adaptarse a la revolución digital, sin embargo, no acababa de gustar a Wolf de los últimos años, quien lo veía sinónimo de prisas y brevedad, incompatibles con su concepción del relato. También abominaba del uso de la primera persona.

Otros cambios sorprendían al viejo Wolfe. En 2013, en una presentación en Barcelona de su libro Bloody Miami, alguien preguntó por una posible independencia de Cataluña. “Si Nueva York tiene un alcalde blanco [Bill de Blasio] casado con una intelectual afroamericana que antes decía que era lesbiana y con un hijo con peinado afro quiere decir que el mundo está cambiando y también os podría pasar a vosotros”, dijo.

Y más sorpresas sacudirían Estados Unidos años después. Tom Wolfe ha muerto con Donald Trump, un personaje tan prototípico de La hoguera de las vanidades, la encarnación pura del yuppie Sherman McCoy, sentado en la presidencia de Estados Unidos. Es un epílogo perfecto para la sátira de Wolfe.

Un icono lleno de contradicciones

Tom Wolfe deploraba la pusilanimidad de los novelistas contemporáneos

En plena resaca del éxito de su obra más conocida, La hoguera de las vanidades (1987), Tom Wolfe publicó su manifiesto sobre el arte de escribir novelas: como dejaron sentados los grandes del género, Charles Dickens, Honoré de Balzac o Émile Zola, se trataba de adentrarse en los escondrijos del sistema social y, con la ayuda de una pluma y un cuaderno, documentarse. Deplorando la pusilanimidad y el ombliguismo de los novelistas norteamericanos contemporáneos, invocó el ejemplo de Zola, quien en 1884 descendió a las minas de Anzin a fin de documentarse para escribir Germinal: “Se necesita un batallón de zolas para adentrarse en este país tan salvaje, extraño, imprevisible y barroco, y reclamar lo que nos pertenece. Si los novelistas no hacen frente a lo obvio, la segunda mitad del siglo XX pasará a la historia como la época en que los periodistas se adueñaron de la riqueza de la vida norteamericana usurpando los recursos de la literatura”. Al poner en práctica sus ideas, Wolfe revolucionó la expresión periodística de su tiempo.

Reducido al máximo, el entonces naciente Nuevo Periodismo consistía en reconocer que, como verdadero intérprete de los nuevos tiempos, el periodista tenía la obligación de imprimirle al lenguaje de la no ficción el rigor y la perfección artística hasta entonces reservados al discurso novelístico. Ha transcurrido más de medio siglo desde entonces, pero la lección de Wolfe y quienes junto a él gestaron tal cambio, sigue vigente. Doctor en literatura por Yale, el escritor sabía perfectamente lo que hacía. Se inició en el periodismo haciendo reportajes para The Washington Post. En 1962 se trasladó a Nueva York, donde sus colaboraciones para el Herald Tribune, lo convirtieron —para bien y para mal, nunca le faltaron enemigos— en el centro de atención de los círculos literarios del país. Su singularísimo estilo —lenguaje delirante, ingenio maléfico y burlón, una perspicacia inigualable para llegar al fondo de personas y cosas, un dominio magistral de la sátira y la ironía— crearon escuela. Las revistas más prestigiosas del país, Esquire, New York y Rolling Stone compitieron ferozmente por su firma. Wolfe llegó hasta el fondo en la disección de fenómenos de gran complejidad: la generación beat; la cultura de las drogas; los Panteras Negras; la contracultura de los años sesenta; la carrera espacial; el mundo del arte, la lacra inextirpable del racismo; la vida universitaria. Sus títulos, muchos de ellos trabalenguas intraducibles (The Electric Kool-Aid Test, The Pump House Gang, Radical Chic & Mau-Mauing the Flak Catchers, Mauve Gloves and Madmen, Clutter and Vine), etiquetaban a la perfección su estilo: delirante, único y, pese a sus muchos imitadores, irrepetible.

Provocativa y demoníaca, su risa daba al traste con todo. Sobre todo, Thomas Wolfe era un icono. Su vestimenta, a mitad de camino entre el dandi y el clown, según quien la juzgara, era reflejo adecuado de las contradicciones de su estilo. Como novelista, su triunfo fue desmesurado, aunque cada título despertó menos interés que el anterior. Para muchos, su primera novela, Lo que hay que tener (1979), sigue siendo la mejor. La que más proyección le daría fue sin duda La hoguera de las vanidades (1987). Lo que vino después: Todo un hombre (1998), Soy Charlotte Simmons (2004), Bloody Miami (2012), evidencian una progresiva pérdida de fuerza.

Desde las páginas del The New Yorker, John Updike lo fulminó sin contemplaciones, pero jueces tan severos y respetables como Norman Mailer o Harold Bloom supieron ver en él a un novelista de talento. Probablemente, fue Mailer quien lo diagnosticó mejor al señalar que el problema consistía en que Wolfe había optado por escribir mega-best-sellers, y estaba condenado a padecer las consecuencias.

El País
Amanda Mars
Eduardo Lago
Washington, DC. EU.
Martes 15 de mayo de 2018.


Shanghai, 24 dic (Xinhua) -- La trilogía de los Tres Cuerpos, una popular novela de ciencia ficción de China, ha sido publicada en más de diez idiomas, según una editorial china.

La saga de tres partes narra el contacto y conflicto de la humanidad con una civilización alienígena. La última parte, El Fin de la Muerte, fue publicada en 2010.

La trilogía ha vendido más de siete millones de copias en chino y ha sido traducida a más de diez idiomas, incluyendo inglés, español y alemán, según China Educational Publications Import and Export Corporation Ltd.

La versión inglesa fue lanzada en Estados Unidos en 2014. Se han vendido unas 700.000 copias en inglés y las ventas de las copias en francés, español y alemán superan las 300.000 cada una.

La trilogía ganó en 2015 el Premio Hugo a la Mejor Novela, considerado el máximo galardón para una obra de ciencia ficción.

Xinhua
Shanghai, China
Domingo 24 diciembre 2017.


Puebla.- Para la exposición “Picasso, la estela infinita”, el ayuntamiento de Puebla, a través del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla (IMACP), contrató al curador Rafael Sierra Villaécija, asociado en su país natal, España, a una red acusada de cometer delitos como desvío de recursos públicos, lavado de dinero y tráfico de influencias.

El curador es señalado desde 2012 en la compraventa a sobrecosto de una serie de fotografías al galerista Gao Ping, ubicado por la Generalidad de Valencia como jefe de una red de lavado dinero para la mafia china en España; y se le reconoce como uno de los más cercanos colaboradores de Consuelo Císcar, ex directora del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), misma que es investigada judicialmente hasta la fecha por los delitos de malversación de caudales públicos, prevaricación y falsedad documental.

Hasta este día, el ayuntamiento de Puebla no ha informado sobre la inversión destinada para la producción y montaje de la exposición “Picasso, la estela infinita”. Cuestionada por los medios de comunicación durante un recorrido por la muestra, la directora del IMACP, Anel Nochebuena Escobar, se limitó a decir que costó “poco”, debido a que –aseguró– se gestionaron patrocinios y accesos a fondos internacionales, aunque tampoco detalló cuántos ni cuáles.

LADO B solicitó al IMACP una entrevista con su directora y/o una postura por escrito sobre los antecedentes de su curador. Anel Nochebuena rechazó hablar con este portal, pero el área de comunicación social del instituto aseguró a este medio que fue Óscar Carrascosa, el otro curador de la muestra, quien invitó a Sierra a participar de este proyecto en Puebla.

Está fue la respuesta institucional: “El IMACP realiza un trabajo de gestión cultural exhaustivo en cada una de las exposiciones que propone mostrar al público poblano y se asegura de establecer sinergias con personas con el conocimiento y experiencia necesario para el trabajo conjunto como el caso de Óscar Carrascosa, que invita a Rafael Sierra por su experiencia internacional en este tipo de exposiciones y quien ha sido Comisario y curador de múltiples exposiciones internacionales, incluso en el Museo Nacional de Antropología e Historia en México en 2012, responsable en temas de arte del diario español El Mundo y responsable del stand de este diario en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid ARCO, entre otras destacadas responsabilidades”.

El caso Gao Ping-Rafael Sierra-Consuelo Císcar

En mayo de 2008, el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), una de las instituciones públicas más conocidas dedicadas a la promoción del arte contemporáneo en España, inauguró la exposición “55 días en Valencia”, curada por Rafael Sierra, el mismo curador que realizó, junto a Óscar Carrascosa, la curaduría de la muestra “Picasso, la estela infinita”, inaugurada el pasado 26 de octubre en la capital poblana.

Para la muestra de 2008 en Valencia, el IVAM gestionó, a través de Sierra, la compra de un paquete de 61 fotografías de autores chinos, entre documentales y conceptuales, a la galería Gao Magee, propiedad de Gao Ping, ciudadano chino radicado en España desde finales de los ochenta, según documentan varios medios españoles.

Hasta ahí todo parecería normal; sin embargo, el 16 de octubre de 2012, la Audiencia Nacional y la Fiscalía Anticorrupción españolas realizaron un operativo conjunto conocido como Operación Emperador, en el que participaron más de 500 policías con el fin de desmantelar una trama de lavado de dinero que habría blanqueado entre 800 y mil 200 millones de euros en cuatro años. Tras estas acciones, Gao Ping fue ubicado como la cabecilla de esta red criminal, detenido y procesado.

Las suspicacias sobre la relación entre Gao Ping y el IVAM surgieron de inmediato. Tan sólo un día después del citado operativo, la prensa española ya hacía notar las anomalías de la compraventa realizada cuatro años antes. El 19 de octubre de ese año, el diario español El País informó que la compra de las 61 fotografías se había realizado a sobrecosto: una investigación del rotativo señala que si bien el IVAM había pagado poco más de 440 mil euros por las imágenes, el precio en subastas no ascendía a dicha cantidad, lo cual propició que la oposición en Valencia exigiera la comparecencia del IVAM para explicar estos hechos.

El mismo rotativo señaló como irregular el hecho de que el IVAM hubiera comprado las imágenes a la galería citada sin cotejar los precios de las mismas en otras fuentes, lo cual parecía una señal de subordinación del instituto gubernamental a una galería privada y contravenía el código de ética del Consejo Internacional de Museos. Asimismo, se destaca el hecho de que la galería de Gao Ping sólo hubiera participado en una feria de arte, llevada a cabo en 2011, tres años después de la citada compra, fortaleciendo la hipótesis de que ésta habría sido una empresa hechiza para fines de desvío.

El País también dio a conocer que el abogado Alberto Sierra Villaécija, hermano del curador, fue el asesor financiero de Gao Ping durante la compraventa de las fotografías, lo cual se configura como un conflicto de intereses.

Tanto los hermanos Sierra como Consuelo Císcar se dijeron sorprendidos por el perfil delincuencial del galerista. En declaraciones citadas por El País, Císcar dijo: “Cuando yo compro en una galería no sé si el galerista es traficante”, mientras que Rafael Sierra se deslindó de la presunta malversación de fondos públicos argumentando que no pertenecía al comité de compras del museo.

Císcar, investigada todavía hoy

Tras los eventos antes narrados, la Generalidad de Valencia, instancia gubernamental de la que depende el IVAM, ordenó una auditoría para conocer si en realidad se habían cometido excesos.

Dicha auditoría, dada a conocer en junio de 2015, comprobó que la compraventa de las fotografías de Gao Ping era sólo una irregularidad de una serie mayor de acciones aparentemente ilícitas que llevarían a la ex funcionaria pública a enfrentar a los tribunales por los delitos de malversación, prevaricación y falsedad por sobrecostos, proceso que permanece vigente a la fecha.

Entre otras cosas, la auditoría halló que el IVAM habría adquirido obras de arte a sobrecosto de hasta 1500% de su valor de mercado, sobre todo de artistas personalmente cercanos a Císcar, y que ésta habría utilizado su puesto en el IVAM para impulsar la carrera de artistas amigos suyos a nivel internacional, incluido su hijo, el artista contemporáneo Rablaci, quien también es investigado en Valencia.

Según informan medios españoles, en otra de las irregularidades encontradas por dicha auditoría volvió a aparecer Rafael Sierra. Si bien él no era trabajador del IVAM, sino únicamente un colaborador independiente, sí habría sido beneficiado con los fondos públicos del instituto debido a la firma de un convenio de colaboración con la revista Descubrir el arte, dirigida entonces por Sierra. Pese a que el convenio consistía de 500 mil euros, éste sólo contemplaba la publicación de un cuadernillo cuatrimestral editado por el IVAM y apostillado a la revista.

Según informó El País en junio de 2015, este convenio fue ilegal, según concluye el documento de la auditoría, porque se adjudicó el contrato directamente a Rafael Sierra cuando el procedimiento correcto debió ser una “licitación genérica a través de un procedimiento abierto”, lo cual, para las leyes españolas, es una “omisión a los trámites legales”.

Una investigación de eldiario.es publicada en abril de 2014 advirtió además que este convenio presentaba otras irregularidades, como tirajes 40% menores a lo estipulado en los contratos, pagos dobles, entre otras fallas aparentemente administrativas, con lo que el IVAM habría derrochado 900 mil euros de recursos públicos.

Císcar está siendo investigada hasta el día de hoy por las autoridades de Valencia y su caso es tema habitual de los diarios españoles, que hablan continuamente sobre el nepotismo en el que habría incurrido tras solicitar a uno de sus colaboradores –pagados por recursos públicos– escribir algunos de los capítulos de la tesina de su hijo (según reporta la agencia Europa Press), o sobre las obras de arte que le han sido confiscadas por la autoridad española por presuntamente proceder de recursos malversados (según un reportaje del portal Las Provincias), entre muchas otras noticias que casi a diario se dan sobre su caso.

Aunque otros colaboradores de Císcar también se encuentran bajo investigación, Rafael Sierra no enfrentó algún proceso penal en su contra.

Desde estos eventos, el curador ha mantenido un bajo perfil, pero actualmente se le vincula, junto a Óscar Carrascosa, el otro comisario de la exposición “Picasso, la estela infinita”, a la gestión de la colección de arte privada del magnate Roberto Polo, cuyo préstamo de piezas a instancias gubernamentales en España también ha despertado críticas por su falta de transparencia.

“Picasso, la estela infinita”

La exposición “Picasso: la estela infinita” cuenta con una serie de 26 aguatintas firmadas por Pablo Picasso que muestran escenas de tauromaquia en un estilo que busca imitar la estética neolítica. Además, la muestra incluye el trabajo de nueve artistas contemporáneos españoles realizadas como una especie de diálogo u homenaje a la obra del maestro malagueño, entre las que se incluye una escultura a tamaño real del propio Pablo Picasso muerto, o una serie de serigrafías que incluyen motivos de la Guernica.

Los artistas españoles participantes son Eugenio Merino, Kepa Garraza, Pierre D’Argyll, Manolo Valdés, Alberto Corazón, Miquel Navarro, Juan Garaizábal, Ignacio Martín de la Cruz y Bernardo Roig, algunos de los cuales han sido ubicados como consentidos de Consuelo Císcar durante su paso por el IVAM. Tal es el caso de Miquel Navarro.

Durante un recorrido por la muestra en Puebla, Anel Nochebuena, directora del IMACP, reveló que desde que inició su encargo al frente del instituto, a principios de 2014, había iniciado la gestión para traer a la ciudad de Puebla la obra de Pablo Picasso, por lo que esta muestra sería el resultado de tres años de trabajo.

La entrada a la muestra es de 65 pesos general, 45 pesos para niños y adultos mayores, 35 pesos para grupos mayores a 20 personas y entrada libre para personas con discapacidad. Todos los lunes la entrada es gratuita.

Lado B
Josué Cantorán
Puebla, México
Martes 7 de noviembre de 2017.


Al impartir la conferencia “El papel de las nuevas generaciones ante la sociedad actual”, en la Facultad de Ciencias de la Electrónica de la BUAP, el escritor Leonardo Da Jandra consideró que “una sociedad que le da la espalda a la innovación se agota y muere, por lo que es importante complementar el trabajo con un pensamiento de apertura y nuevos horizontes de desarrollo”.

En el auditorio de esta unidad académica, señaló que la ciencia debe pasar por una reflexión crítica, para no convertirse en un acto mecánico.

Sin el conocimiento que proporciona la ciencia, “la sociedad andaría a tropezones por el mundo, pero ésta necesita de la filosofía, porque un científico que no reflexiona críticamente sobre lo que está haciendo se convierte en un mercenario”, dijo.

“Es por eso que el planeta se encuentra en las condiciones actuales, porque la especie humana lo ha llevado a esta situación y los científicos tienen la gran responsabilidad de interesarse en el cuidado del medio ambiente y de otras formas de vida, que tienen el mismo derecho de existir que nosotros”, expresó.

Por otro lado, subrayó que en la actualidad la solidaridad no debe sólo ejercerse en momentos de catástrofes, sino que tiene que practicarse todos los días.    Es importante que los jóvenes reflexionen más allá del beneficio propio y busquen la forma de apoyar a la sociedad: “No se crece buscando la autogratificación, se progresa pensando y ayudando a los demás, porque el que se favorece a sí mismo, termina en una burbuja esclavizante, y el que ayuda a otros se proyecta inevitablemente hacia el cosmos, crece su sensibilidad y su sentido de compasión”, afirmó.

En su opinión, el sistema actual ha hecho creer a las nuevas generaciones que hay que ser competitivos, cuando este concepto “funciona a nivel del deporte y de la guerra, pero en el contexto social hay que sustituirlo por la cooperación”.

En este sentido, comentó que es fundamental que el país invierta en apoyar a todos aquellos talentos privilegiados, que desde jóvenes presentan aptitudes para convertirse en profesionales competentes que puedan aportar al crecimiento social.

Puebl@Media
Puebla, México
Viernes 27 octubre 2017.

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