Cada año, 213.000 armas llegan ilegalmente a México desde Estados Unidos, según un informe

CIUDAD DE MÉXICO — José Antonio Tizapa tiene pocas certezas sobre la desaparición de su hijo. A sus 50 años lucha por continuar con su vida mientras busca respuestas, pero le cuesta creer que después de cuarenta meses de investigaciones, marchas, reuniones, lágrimas y desaliento todavía no se sepa qué pasó con Jorge Antonio Tizapa Legideño, su hijo de 20 años que desapareció en Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014 junto con 42 de sus compañeros.

Sin embargo, Tizapa explica que el uso de armas estadounidenses durante ese día es uno de los hechos que suele recordar con amargura: “Las armas usadas en la desaparición de nuestros hijos, sobre todo las de los policías municipales, a través de la Sedena, son fabricadas en Estados Unidos. Y es probable que las usadas por los delincuentes también”.

Las preocupaciones de Tizapa consiguen eco en Beyond Our Borders, el más reciente informe del Center for American Progress, una organización estadounidense que se encarga de la investigación y defensa de políticas públicas. En este reporte los investigadores citan los registros de la Agencia Federal de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos que revelan que, entre 2011 y 2016, al menos 106.000 armas fabricadas en Estados Unidos estuvieron vinculadas con actividades delictivas en México.

De esa cifra, 74.200 fueron compradas legalmente en territorio estadounidense, pero el informe también señala que cada año cerca de 213.000 armas de fuego son transportadas ilegalmente hacia territorio mexicano.

“Estados Unidos tiene la obligación moral de mitigar su participación en el incremento de la violencia letal en el extranjero”, comenta Chelsea Parsons, coautora del reporte. “Aunque existen muchos factores exclusivos de cada nación que afectan las tasas de delitos violentos, Estados Unidos podría hacer más para reducir los riesgos que plantean las armas de fuego estadounidenses que cruzan la frontera y que se usan para perpetrar delitos en los países cercanos”.

En 2017, México alcanzó su nivel más alto de homicidios en los últimos veinte años, con una tasa de 20,5 homicidios por cada 100.000 personas. Los investigadores sostienen que, aunque esa cifra en parte se debe a los altos niveles de impunidad con el comportamiento delictivo, el acceso a las armas de fuego también ha sido un factor clave en el aumento de los homicidios. En 1997, el 15 por ciento de los homicidios sucedidos en México fueron cometidos con armas de fuego; sin embargo, el año pasado ese porcentaje aumentó hasta el 66 por ciento.

 “Las autoridades estadounidenses siempre denuncian el flujo de drogas provenientes de México, pero casi no se habla del flujo de armas estadounidenses que favorece la violencia y el dominio de las estructuras delictivas en México”, explica Eugenio Weigend, otro de los investigadores del estudio. “En el tema de las armas la responsabilidad recae principalmente en Estados Unidos porque de ahí vienen, ahí se producen”.

El informe también señala que solo entre 2014 y 2016, más de 33.000 armas de fuego estadounidenses fueron recuperadas en investigaciones criminales en México. Esa cifra excede el número de armas recuperadas durante el mismo periodo en la mayoría de Estados Unidos, exceptuando los estados de California, Florida y Texas. Según la investigación, el uso de armas de fuego durante los robos violentos también ha aumentado. En 2005, el 58 por ciento de los robos se cometieron con armas de fuego, pero en 2017, esa cifra aumentó a 68 por ciento.

“Una de las razones que explican el aumento de la violencia en México es el incremento de la letalidad del crimen organizado gracias a las pocas barreras institucionales, en ambos lados de la frontera, para conseguir armamento proveniente de Estados Unidos”, explica David Ramírez de Garay, investigador de México Evalúa, un centro de análisis de políticas públicas. “Por ello, esperamos que el tráfico de armas sea un tema rector de la agenda binacional y demandamos que los aspirantes a la presidencia incorporen de manera seria y responsable una política de desarme en sus propuestas de seguridad”.

Los efectos en América Central

El reporte también muestra que las armas estadounidenses atizan la violencia letal en varios países centroamericanos como El Salvador, Honduras y Guatemala. Aunque los investigadores advierten que gran parte de esa problemática es una consecuencia del tráfico de drogas relacionado con las pandillas, también sostienen que otros factores como la corrupción en las instituciones gubernamentales, la desigualdad de ingresos, la impunidad de los delincuentes y la herencia de los conflictos bélicos, han desestabilizado a toda esa región.

“Armas que originalmente se compran en Estados Unidos, luego son utilizadas en países vecinos para cometer un delito al menos cada 31 minutos. Para sacar las armas, los traficantes explotan las mismas lagunas en las leyes estadounidenses que facilitan el tráfico ilegal de armas domésticas”, afirma Parsons.

De 2014 a 2016, el 49 por ciento de las armas de fuego recuperadas en El Salvador fueron compradas originalmente en Estados Unidos, reseña el reporte. De manera similar sucedió con el 45 por ciento de las armas incautadas en Honduras y el 29 por ciento de Guatemala.

Otros países centroamericanos también sufren las consecuencias del uso de las armas de fuego estadounidenses en los delitos. El informe detalla que de 2014 a 2015, el 57 por ciento de las armas recuperadas y rastreadas en Costa Rica fueron fabricadas en Estados Unidos, de 2014 a 2016 se detectó la misma situación con el 51 por ciento del armamento conseguido en Belice y el 47 por ciento de las armas incautadas en Panamá.

De 2014 a 2016, 50.133 armas que se produjeron en los Estados Unidos fueron recuperadas como parte de investigaciones criminales en quince países de América del Norte, América Central y el Caribe. “Las personas adquieren legalmente ese armamento en Estados Unidos y luego se importa con mucha facilidad a México y otros países, lo que permite el incremento de la violencia”, explica Francisco Rivas Rodríguez, director del Observatorio Nacional Ciudadano, una organización de la sociedad civil que analiza las condiciones de seguridad, justicia y legalidad del país. “Estados Unidos debería implementar medidas para prevenir que no salgan tantas armas de ese país, eso implicaría el establecimiento de una regulación sobre la exportación de armas a otros países”.

Tizapa, el padre de uno de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, vive en Estados Unidos y dice que siempre recuerda los mensajes que todas las mañanas le mandaba a su hijo, las conversaciones telefónicas y todos los sueños compartidos que fueron truncados desde el día de la desaparición.

Con aplomo explica que se ha convertido en un observador distante de lo que pasa en su país: “México no está en guerra, pero el gobierno parece que se está preparando para eso y la mayoría de los mexicanos no lo sabemos. Hay muchas armas, tanto legales como ilegales, y ambas nos están desapareciendo”.

The New York Times
Albinson Linares
Ciudad de México
Miércoles 7 febrero 2018.

El Secretario del Trabajo y Previsión Social, Alfonso Navarrete Prida, confirmó el deceso del líder de la CTM a través de su cuenta de Twitter: “Mis condolencias más sentidas y solidaridad a la familia y amigos de Don Joaquín Gamboa Pascoe”.

Joaquín Gamboa Pascoe, secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), falleció este jueves a los 93 años de edad.

Fuentes de la CTM dijeron a medios nacionales que Gamboa había fallecido en un hospital del sur de la Ciudad de México a causa de una “complicación respiratoria”.

Joaquín Gamboa Pascoe, quien se graduó de abogado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), fue legislador del PRI en varias ocasiones y asumió la dirección de la Confederación en 2005, a la muerte de Leonardo Rodríguez Alcaine.

El secretario del Trabajo y Previsión Social, Alfonso Navarrete Prida, confirmó el deceso del líder de la CTM, a través de su cuenta de Twitter [@navarrateprida], donde escribió: “Mis condolencias más sentidas y solidaridad a la familia y amigos de Don Joaquín Gamboa Pascoe”.

En tanto, otros funcionarios públicos y líderes priistas han comenzado a expresas sus condolencias en la misma red social.

El Presidente Enrique Peña Nieto expresó sus condolencias a los familiares de Gamboa Pascoe y agregó: “Reconozco su acreditado liderazgo, institucionalidad y trabajo al frente de la CTM, donde procuró el bienestar de sus agremiados”.

Joaquín Gamboa fue dirigente de la Federación de Trabajadores del Distrito Federal y, desde agosto del 2005, fue electo como secretario General de la CTM, tras la muerte de su mentor Leonardo Rodríguez Alcaine. Apenas el año pasado, Gamboa fue nuevamente elegido para liderar hasta 2022 la organización obrera.

Gamboa Pascoe, para algunos, el más acaudalado de los líderes sindicales mexicanos, no sólo fungió como dirigente “obrero” desde la década de los 70, también fue Diputado y Senador en diversas ocasiones por el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Apenas en febrero del año pasado, el líder cetemista se vio envuelto en un escándalo luego de que develara su propia estatua en las instalaciones de la organización y retiró las de sus antecesores Fidel Velázquez y Leonardo Rodríguez Alcaine, las cuales fueron reubicadas.

En esa ocasión, aseguró que los miembros de esa central no han salido a “ensuciar las calles como otros gremios. No hemos pagado a otros para que incentiven el desorden”.

“No nos verán gritar en las calles, invadiéndolas y menos ofendiendo a nuestra bandera, como aquellos que la queman, como aquellos que son pagados para generar el desorden y para hacer que se detenga el país, que así se desprestigia México y que digan que es inseguro”, dijo Gamboa.

El líder cetemista estuvo envuelto durante su carrera sindical y política en diversos escándalos, pero también fueron diversas frases, que mostraba su denostación hacia el sector que él representaba, que marcaron en su trayectoria.

En los años ochenta se le cuestionó sobre su afición por los autos de lujo, a lo que Gamboa respondió: “A mí nunca me verán de huaraches”.

Otra de ellas fue cuando el líder obrero declaró: “¿Qué, porque los trabajadores están jodidos yo también debo estarlo?”.

Gamboa Pascoe empezó su carrera como líder sindical en la Federación de Trabajadores del Distrito Federal, en la década de los 70, como asesor y de la mano de Jesús Yurén Aguilar.

Según lo reseñado en el libro “Los amos de la mafia sindical”, de Francisco Cruz Jiménez, diversas crónicas y reportajes sobre su encubrimiento en la CTM, indica que sin el menor prejuicio, Gamboa no sólo se dedicó a negociar con los créditos y contratos de construcción, sino que también aprovechó para colocar a sus hijos en puestos clave. Por ejemplo, a Joaquín Gamboa Enríquez lo integró a la Comisión Consultiva Regional del Distrito Federal, que se encargaba de buscar los terrenos para la construcción; y a Héctor lo hizo gerente de Fiscalización y Cobranza.

En septiembre de 1973, tras la muerte de Yurén Aguilar, en agosto de ese año, e impulsado por Velázquez Sánchez, Gamboa Pascue asumió la Federación de Trabajadores del Distrito Federal, la delegación capitalina de la CTM. Pese a que varios líderes habían amagado con irse si llegaba Gamboa, pero nadie lo cumplió.

Antes, en 1958, Joaquín Gamboa fue compañero de fórmula de Fidel Velázquez, por un distrito en la Ciudad de México.

Velázquez Sánchez impulsó a Gamboa, en 1972, como representante de la CTM en el consejo de administración del Infonavit.

Fidel Velázquez, con la llegada de Gamboa a la delegación capitalina de la CTM, instauró su poderío; respaldado además por el entonces Presidente Manuel Ávila Camacho.

En 1976, Gamboa Pascoe llegó al Congreso de la Unión con una curul en el Senado. Ese año, Velázquez cobijó nuevamente a Gamboa, luego de que el Presidente José López Portillo removiera a Carlos Sansores Pérez de la Presidencia de la Gran Comisión del Senado, pues por recomendación de Fidel, Joaquín llegó a ese puesto.

Durante su paso por la FTDF, surgieron diversos grupos de golpeadores con el objetivo de reprimir y liquidar diversos movimientos sindicales independientes, entre ellos, el que encabezó Rafael Galván en la Comisión Federal de Electricidad. Esos grupos le sirvieron para borrar cualquier indicio de insurgencia sindical durante unos diez años, según reseña el periodista Francisco Cruz Jiménez en el libro editado en 2013.

Tras la muerte de Fidel Velázquez, el sucesor del líder centésima, Leonardo Rodríguez Alcaine, cobijó también a Gamboa Pascoe, e incluso lo acomodó en su Comité Ejecutivo Nacional.

Gamboa tomó posesión en 2005, la secretaría general de la CTM, tras la muerte de Rodríguez Alcaine. Con su llegada, a los 78 años de edad, el hoy fallecido líder cetemista dio continuidad al legado de Alcaine.

SinEmbargo
Ciudad de México
Viernes 8 de enero de 2016.

Un estudio reveló que anualmente 252 mil armas cruzan de forma ilegal en la frontera norte.

De las 252 mil armas que cruzan de forma ilegal anualmente por la frontera norte, las autoridades mexicanas confiscan sólo 14%, revela el informe El camino de las armas: estimado del tráfico de armas de fuego a través de la frontera entre Estados Unidos y México, elaborado por la Universidad de San Diego, California USA y el Instituto Igarapé de Brasil.

En tanto, estadísticas de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés), reportan que entre 2006 y 2010, el cártel con mayor incautación fue el de Los Zetas, (44%), mientras que 22% del armamento decomisado era del Cártel del Golfo y 10% de la organización Beltrán Leyva.

El informe sobre la recuperación de las armas entre explica que 8% correspondían al cártel de Sinaloa, 7% a los Arellano Félix, 1% a la Familia Michoacana, mientras otros porcentajes menores se refieren a otras seis organizaciones.

Mientras que en el Segundo Informe de Gobierno de Enrique Peña Nieto se detalla que como parte del Esfuerzo nacional en la lucha contra el narcotráfico, en 2013 se incautaron más de 13 mil armas, casi la mitad de las decomisadas en 2012 (25 mil 799 armas), y la menor cifra registrada en los últimos cinco años.

En tanto, de enero a julio de 2014 se habían decomisado 7 mil 496 armas. El año con el mayor registro de decomisos fue en 2011, con 40 mil 406; seguido de 2010, con 34 mil armas confiscadas.

Los estados donde se registraron los mayores decomisos son Sinaloa, Michoacán, Sonora, Estado de México, Tamaulipas y Chihuahua.

Estos datos se encuentran en el estudio Tráfico de armas. Entorno, propuestas legislativas y opinión pública, elaborado por el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados, donde se señala que “las armas descubiertas en operativos contra capos de la droga en México son un ejemplo del floreciente mercado negro de armas pequeñas y ligeras dominado por poderosas redes del narcotráfico en el país”.

Un ejemplo del lucrativo negocio de las armas, afirma el estudio El camino de las armas es que entre 2010 y 2012 el tráfico de armas de Estados Unidos a México generó ganancias por 127 millones de dólares al año, cuatro veces más de lo que se recaudó en el periodo de 1997-1999 y más de seis veces de lo que estima el más reciente reporte de las Naciones Unidas sobre el narcotráfico y el tráfico de armas, correspondiente a 2012.

Animal Político
Nayeli Roldán
@nayaroldan
Martes 30 de diciembre del 2014.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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