Nuevas metodologías, narrativas y enfoques para contar la ciencia, los temas del día


Para el periodista argentino del diario Página/12, Pablo Esteban, la ciencia que no se comunica no es ciencia. Por ello, el encargado de abrir el último día del V Seminario Iberoamericano de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación abogó por su popularización: “Democratizar el acceso y la participación, sin disminuir la calidad de los mensajes y la información, a un público que ya no representa una masa homogénea”.

Esta jornada de tres días, en el Complejo Cultural Universitario, concluyó con la entrega de los premios Conacyt de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017, en las categorías Revistas Impresas, Radio y Televisión, a los periodistas Iván Carrillo Pérez, de National Geographic Latinoamérica, Carlos Hernández Zarza, de UniRadio 99.7 FM, y Hugo Garizurieta Bernabé, de Radiotelevisión Veracruz, respectivamente.

Las categorías en Revistas Impresas y Radio tuvieron menciones honoríficas, para Jannet Rangel Reyes y Jorge Alberto Ceja Morán. Cabe señalar que este año la categoría Periódicos se declaró desierta.

Durante el seminario, comunicadores y divulgadores de ciencia, así como científicos y estudiantes, reflexionaron en torno a las nuevas narrativas, metodologías y enfoques para el ejercicio de la comunicación de ciencia en países como México. A lo largo de tres días, destacados especialistas compartieron sus conocimientos y experiencias, con el fin de crear esquemas que permitan ampliar el alcance del gremio, atraer más audiencias y alentar un mayor número de vocaciones científicas.

En la primera conferencia, titulada Metodología para la construcción de noticias en periodismo de ciencia, a cargo de Pablo Esteban, se definió a la ciencia como una construcción social que sirve de herramienta para desentrañar falsas concepciones, valoraciones y sentidos: “es texto y contexto”; y a su comunicación como una lectura que cuestiona la transparencia del campo científico, quiebra superficies y sentidos comunes, e interroga realidades.

Con esta lógica se abordó la relación entre ciencia y comunicación con política. “Hay una necesidad de reflexión política, ya que el rol del investigador está ligado al desarrollo de un país. Bernardo Houssay lo resume: los países ricos lo son porque dedican dinero al desarrollo científico y tecnológico, y los países pobres lo siguen siendo si no lo hacen. La ciencia no es cara, cara es la ignorancia”, comentó Pablo Esteban.

El comunicador de ciencia debe deconstruir mitos sobre los científicos, sugirió el argentino. “Sentidos comunes, como que los científicos son genios encerrados en castillos de marfil o seres extraños que trabajan alienados en la producción del conocimiento; que la ciencia es un campo reservado al trabajo de los hombres y que cada uno de sus campos debe funcionar de manera autónoma; y el más polémico, que la ciencia es sinónimo de conocimiento”.

“Si desacralizamos la ciencia habrá más vocaciones científicas”, y así, al ser un asunto popular, su comunicación será un espacio fundamental para defenderla, tal y como la comunidad científica y los medios de comunicación defendieron al Ministerio de Ciencia de Argentina, ante su posible desmantelamiento. Este caso fue expuesto por Pablo Esteban para evidenciar el triángulo ciencia, comunicación y política. “Nadie defiende algo que no conoce”, concluyó.

Más tarde, Luis Roberto Castrillón Cué, colaborador de Animal Político y la revista Replicante, mostró evidencia de cómo la narrativa multimedia influye en la captación de las audiencias; expuso algunos de sus productos comunicativos, los cuales se han insertado en distintos espacios. Sugirió romper protocolos al contar historias e Internet proporciona las herramientas para hacerlo.

Dijo que aunque actualmente se apela por extensiones cortas en los textos, defendió la idea de que el tamaño está en función de la información, de cada historia. Además, invitó a superar la división entre comunicadores y divulgadores de ciencia, pues lo importante es hablar de sus temas, con la mejor información.

Puebl@Media
Puebla, México
Jueves 7 diciembre 2017.


 Periodistas exponen cómo identificar historias y contarlas


 “La realidad demanda explicaciones desde la ciencia. La mejor manera para contarlas es con historias”, expresó el director del programa Los Observadores, de TV Azteca México, Iván Carrillo. El reto del periodismo de ciencia es, entonces, atraer al lector, pues “nuestros titulares compiten con los de presidentes, guerras y deportes…”, refirió después el colaborador de la sección Materia del diario El País, Nuño Domínguez, ambos durante el primer día del V Seminario Iberoamericano de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación, con sede en la BUAP.

En su conferencia La importancia de contar historias en el periodismo de ciencia, Iván Carrillo, ganador en la categoría Revistas impresas del Premio Conacyt de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017, se preguntó el por qué hay que contar historias periodísticas de ciencia en la guerra por la atención de las audiencias, “cuando Facebook tiene más usuarios que los católicos que reporta el Vaticano, cuando Netflix declara que su mayor competencia es el sueño. ¿Tiene sentido contarlas?”.

Para responder, el colaborador para National Geographic y Newsweek, en sus ediciones latinoamericanas, refirió al pasado más remoto: la era de las cavernas, cuando la comida y el intercambio de palabras (el lenguaje) iniciaron su sofisticación alrededor de las hogueras. “Desde entonces los relatos han fungido como configuradores de la civilización. Contamos historias todos los días. Suplicamos historias desde que nos despertamos. Y es que nos provisionan para la vida, como mecanismo de supervivencia nos anticipan y crean modelos”, comentó.

Así como los cachorros de leones ensayan la caza con su madre, las narraciones proporcionan consejos que enseñan a sobrevivir y, luego, a entender la realidad. “Las historias nos permiten vivir esa ficción creada por la mente e iluminan nuestra realidad”.

En una dimensión periodística se deben contar historias porque la información es un derecho de la sociedad y en esa idea el periodismo es una herramienta social que posibilita la interacción con insumos a la sociedad y el debate entre lo trascendente y lo irrelevante, lo exagerado y lo nimio.

¿Y por qué contar historias periodísticas de ciencia? Preguntó finalmente Iván Carrillo. “Porque es una manera de interpretar la realidad sin recurrir al principio de autoridad, doctrinas, creencias o dogmas. Porque ayuda a explicar lo que sucede sin el “dependiendo de quien lo diga”, que es muy común en México. Da cuenta de avances, desarrollos y descubrimientos. En general, refleja el estado de cambio e innovación en el que nos encontramos. En ese sentido tenemos mucho terreno”, respondió.

Para ello, sugirió su colega del diario español El País, Nuño Domínguez, los periodistas de ciencia deben ser vigilantes de la sociedad, porque el periodismo científico está involucrado en la realidad. En su conferencia Cómo identificar buenas historias de ciencia, destacó que para cada noticia siempre hay un ángulo científico, sólo depende de la capacidad del periodista de colarse en lo que sucede.

El destacado reportero refirió a aspectos importantes para llevar la información del paper al titular, como la claridad: “Aunque para Kenneth Chang la claridad es inversamente proporcional a la precisión, el comunicador debe ser claro al contar historias”, sostuvo Domínguez, quien coincidió con el ponente mexicano al señalar que la mejor manera de informar ciencia es mediante el relato con personas.

En Materia, sección científica de El País, identificaron que a las personas sí les interesa la ciencia: “No hay duda; 90 mil leyeron sobre exoplanetas, mientras que 12 mil sobre la independencia de Cataluña”. Además, esta es la sección del diario con más suscritos en Facebook.

Comentó que entre las noticias más recurridas, los temas sobre lo más lejano y lo más cercano ocuparon los primeros sitios: exoplanetas, posibilidad de vida en otras galaxias, agujeros negros, explosiones estelares, ondas gravitacionales y, después, hábitos de alimentación, salud y padecimientos como el cáncer.

Para finalizar, Nuño Domínguez destacó que un rol importante del periodista científico es la vigilancia: hacer frente a homeópatas y promotores de la incultura científica. En ese sentido, sugirió “buscar la mejor manera de explicar a las personas la importancia del conocimiento científico, ya que convencer es muy difícil, pues nos enfrentamos a creencias. Creencias letales como desconfiar en las vacunas o abandonar tratamientos contra el cáncer por confiar en que una buena dieta es suficiente para abatirlo”. En España hay casos mortales por esta fe.

Puebl@Media
Puebla, México
Martes 5 diciembre 2017.


La comunicación de la ciencia fortalece los pilares de la sociedad y crea una sociedad del conocimiento: Martínez Laguna

Al reunir a comunicadores, investigadores y estudiantes de licenciatura y posgrado, la BUAP se suma a los esfuerzos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, para fortalecer la comunicación pública de la actividad científica, a través del V Seminario Iberoamericano de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación, del cual la Máxima Casa de Estudios en Puebla es sede por segundo año consecutivo.     

En la inauguración de este encuentro, Ygnacio Martínez Laguna, titular de la Vicerrectoría de Investigación y Estudios de Posgrado de la BUAP, argumentó que la comunicación de la ciencia nunca ha sido una tarea fácil: “Trasladar sus métodos y resultados de manera precisa e interesante al público, implica un cruce de habilidades entre el detalle y la brevedad, lo técnico y lo coloquial, la precisión y lo anecdótico”.

Hoy la comunicación científica –afirmó- alcanza estándares de exigencia superiores, al estar inmersa en nuevos canales que provocan el diálogo. De esta manera, las redes sociales y otros medios de comunicación incentivan la creación de puentes de doble vía, por los cuales transita el público y quienes generan el conocimiento. “El reto se vuelve oportunidad, pues mientras no se pierda la precisión de la comunicación científica, es posible involucrar al receptor del mensaje en temas esenciales de tecnología, innovación y desarrollo”.

Martínez Laguna aseveró que en la medida que el periodista de ciencia logre su cometido, se fortalecerán los pilares de la sociedad y se coadyuvará a una sociedad del conocimiento, en la cual sus integrantes tengan elementos para ser más participativos y abonar al bien común.

En un mensaje grabado, Enrique Cabrero Mendoza, director General del Conacyt, señaló que profundizar en la comunicación de la ciencia conllevará a informar a la población sobre temas actuales, como el cambio climático y desastres naturales, con el fin de enfrentar a los mismos. De aquí la importancia de realizar este tipo de actividades.

En su intervención, el coordinador del seminario, Jesús Mendoza Álvarez, subdirector de Comunicación Pública de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación del Conacyt, resaltó la participación de la BUAP para divulgar el periodismo de ciencia, una actividad que permitirá a más de 200 asistentes compartir experiencias en la transmisión del conocimiento científico y tecnológico, a la par de fomentar un periodismo basado en fuentes verídicas.

Asimismo, comentó la disposición de la Máxima Casa de Estudios en Puebla, a través del Instituto de Física “Ing. Luis Rivera Terrazas”, para impartir de manera previa un taller a 50 personas, en su mayoría científicos y estudiantes de posgrado.

Adriana Guerra Gómez, secretaria Técnica del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, resaltó que este encuentro es el más importante sobre periodismo científico, ya que se convierte en un espacio para difundir las buenas prácticas en el ámbito.

Por otra parte, aseveró que contar con efectivos canales de comunicación es determinante para que quienes toman las decisiones y la ciudadanía en general reflexionen sobre la relevancia de este tipo de conocimiento.

La mancuerna periodistas-científicos, clave de la sustentabilidad de los mares mexicanos

La conferencia de apertura del V Seminario Iberoamericano de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación estuvo a cargo de Catalina López Sagástegui, investigadora de la Universidad de California, quien afirmó que la coordinación entre científicos, periodistas y comunidades involucradas puede marcar un futuro sustentable en los mares mexicanos.

Para ello narró un caso exitoso de trabajo colaborativo entre investigadores y reporteros para comunicar la ciencia a las comunidades involucradas, luego de reconocer que la publicación de resultados científicos, con un lenguaje especializado, no impacta más allá de la academia. En este caso se trató de investigaciones realizadas en manglares del Golfo de California, donde recopilaron datos sobre el pez pargo -de interés en la economía de los pobladores-  y ponderaron el valor de los servicios ecosistémicos de los manglares, económicos y ambientales, entre otros. Por ejemplo, los manglares desérticos son una importante fuente de almacenamiento de carbono -más incluso que los manglares de zonas tropicales.

Tras un periodo de trabajo, se publicó una serie de tres reportajes con los resultados de investigación referidos.  Además, los científicos crearon la página digital DataMares, enriquecida con diversos productos informativos, como videos, base de datos, infografías y estadísticas, que puede ser consultada sobre estos ecosistemas.

El V Seminario Iberoamericano de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación se lleva a cabo del 5 al 7 de diciembre, en el Centro de Convenciones del Complejo Cultural Universitario. En este se reúnen investigadores de la UNAM, el IPN, la Universidad de California, la Academia Mexicana de Ciencias y la Universidad de Costa Rica; periodistas de los diarios El País, de España, La Nación y Página 12, de Argentina; de Animal Político, revistas Replicante y Muy Interesante, así como de los canales 11 y 22 del país, entre otros.

Durante tres días, el foro será un espacio para contar historias en el periodismo de ciencia, reflexionar sobre su importancia en aras de una comunicación efectiva, e identificar las buenas historias; conocer, desde la ciencia, propuestas y soluciones a problemas ambientales; reflexionar sobre el periodismo científico, así como de las narrativas multimedia y el internet.  Este seminario culmina con la entrega del Premio Conacyt de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017, el próximo 7 de diciembre.

Puebl@Media
Puebla, México
Martes 5 diciembre 2017.

  • Se llevará a cabo del 20 al 22 de septiembre, en el Complejo Cultural Universitario

Con el objetivo de compartir las mejores prácticas internacionales en materia de periodismo digital, redes sociales, narrativa periodística y periodismo basado en conocimiento científico y tecnológico, por segunda ocasión la BUAP será sede del V Seminario Iberoamericano de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación, organizado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el cual tendrá lugar del 20 al 22 de septiembre, en el Complejo Cultural Universitario.

En la presentación de este seminario, Jesús Mendoza Álvarez, subdirector de Comunicación Pública de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, del Conacyt, habló de la importancia de ejercer un periodismo serio y responsable, ya que en los últimos años ha circulado información supersticiosa –principalmente en redes sociales- sobre fenómenos naturales, como huracanes y sismos, por lo cual es importante difundir información verídica.

A esta afirmación se sumó Ygnacio Martínez Laguna, titular de la Vicerrectoría de Investigación y Estudios de Posgrado de la BUAP, quien afirmó que “la divulgación científica tiene la tarea de desarrollar un puente entre el mundo de la ciencia y otros mundos, con el fin de evitar la confusión que genera la llamada seudociencia, un conjunto de prácticas, creencias, conocimientos y metodologías no científicas”.

El seminario permitirá transmitir y divulgar la ciencia a través del periodismo; asimismo, representa una oportunidad para dar a conocer sus descubrimientos con bases sólidas para dar respuesta a diversos temas, señaló.

Jesús Mendoza Álvarez, quien también es coordinador del seminario, informó que esta actividad está enfocada a la capacitación de comunicadores para la identificación de fuentes autorizadas de información científica, dar seguimiento a la información, comprender los procesos de investigación científica y el correcto uso de los datos científicos y tecnológicos para informar a la sociedad sobre los asuntos públicos.

Tras destacar la importancia de incorporar al proceso económico el conocimiento científico como valor agregado, subrayó la necesidad de inculcar una cultura científica entre la población para entender el mundo.

El V Seminario Iberoamericano de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación reunirá a alrededor de 90 periodistas de diversos estados del país. Entre los ponentes destacan Flor Arballo Alejandre, responsable de divulgación y coordinadora operativa del Consejo Asesor en Divulgación y Comunicación del Sistema de Centros Conacyt; Iván Carrillo, quien formó parte de la generación 2016-2017 del Knight Science Journalism Fellowship en el MIT; Nuño Domínguez, quien ha trabajado en diferentes medios de prensa escrita como El Mundo, la Agencia Efe y La Voz de Galicia, entre otros.

Entre los temas a tratar están el papel del periodismo con narrativa transmedia, la psicología en la comunicación periodística de controversias, la importancia de contar historias en el periodismo de ciencia, cómo identificar buenas historias de ciencia y el discurso audiovisual de la televisión y su necesidad de imágenes adecuadas.

Puebl@Media
Puebla, México
Martes 12 de septiembre de 2017.


•    Sin los apoyos adecuados y permanentes a lo largo de este sexenio, el sector científico, tecnológico y de innovación no podrá ser la palanca del crecimiento económico del país, sostuvo el rector de la UNAM
•    Las instituciones de educación superior públicas empezarán a levantar la voz para exigir que el siguiente ejercicio presupuestal de 2018 contenga los recursos suficientes para que este sector crezca

El rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, afirmó que no pueden volver a presentarse recortes como el del 23 por ciento que sufrió este año el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), pues el conocimiento científico es estratégico para el desarrollo del país y para alcanzar su independencia económica y política.

“Hay que decirlo con toda claridad: esto no puede volver a suceder, México no puede darse ese lujo. El financiamiento público a la ciencia, la tecnología y la innovación debe tener una estrategia clara y definida de crecimiento, que permita planteamientos de investigación, desarrollo tecnológico e innovación a mediano y largo plazos”, sostuvo.

Durante la firma de un convenio de colaboración con el Instituto Nacional de Ciencias Matemáticas y sus Interacciones, de Francia, dirigido por Christoph Sorger, y con el titular del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Enrique Cabrero Mendoza, para poner en marcha la Unidad Mixta Internacional (UMI) “Laboratorio Solomon Lefschetz”, subrayó que este sector requiere de políticas públicas de larga duración para su consolidación.

Por ello, dijo, las instituciones de educación superior públicas empezarán a levantar la voz para exigir que en el siguiente ejercicio presupuestal haya recursos suficientes que permitan el crecimiento de este sector y que se mantengan las becas para los estudiantes del Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC).

Esta UMI, que tendrá sus instalaciones en el Instituto de Matemáticas, unidad Cuernavaca, es ejemplo de estos largos procesos en la ciencia para consolidarse, pues los trabajos para su establecimiento iniciaron desde 2009.

Graue Wiechers indicó que si continúan las disminuciones presupuestales en ciencia básica, aplicada, de investigación, en ciencias sociales o en las artes, el país estará condenado a una dependencia de aquellas naciones que sí invierten en la generación de conocimientos y aplican los mismos para solucionar los problemas que las sociedades enfrentan.

“Si la formación de nuevas generaciones de científicos se reduce, si los presupuestos destinados a ciencia, tecnología e innovación no sólo no aumentan, si no que decrecen, México no podrá fincar las bases para que las condiciones de desarrollo humano mejoren y nuestra capacidad de competir e innovar crezca con la potencialidad que el país merece y puede lograr”, agregó.

La comunidad científica y académica, añadió Graue Wiechers, vio con inicial satisfacción que el plan de desarrollo para este rubro planteara un aumento anual del 0.1 por ciento del producto interno bruto (PIB), pues la meta era alcanzar, para fines del sexenio, al menos el 1 por ciento.

El año pasado, apenas con el 0.54 por ciento, este objetivo se veía aún lejano, pero con el recorte presupuestal del 23 por ciento al Conacyt en este 2017, generará consecuencias serias y un impacto negativo en las aspiraciones planteadas.

El rector reconoció los esfuerzos de este organismo para mantener programas prioritarios relacionados con los Fondos Mixtos, los Fondos Regionales, Centros de Investigación, cátedras y becas para los alumnos inscritos en el PNPC.

“No puede ser posible que se limite el crecimiento y preparación de estudiantes de gran calidad. México los necesita y ellos necesitan de México para la continuidad de su formación, pues en gran medida está en ellos el futuro de un país educado, sustentable, desarrollado e innovador”, subrayó.

Sin el apoyo económico adecuado y permanente a lo largo de este sexenio, y los entrantes, no habrá la posibilidad de que el sector de ciencia, tecnología e innovación se convierta en palanca real del desarrollo y contribuya sustantivamente al crecimiento económico y social de la nación, expuso.

En su oportunidad, Cabrero Mendoza señaló que el Conacyt trabaja porque México transite hacia la economía del conocimiento, y afirmó que este año se atenderá toda la demanda de becas del PNPC, y los estudiantes las recibirán de manera retroactiva.

Con la colaboración estrecha de la UNAM y otras instituciones de educación superior, se logró la compensación, concluyó.

En el evento se firmaron otros dos convenios. Uno entre el Conacyt y el Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia, y otro más, entre el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional y el organismo francés.

Puebl@Media
Ciudad de México
Martes 25 de abril de 2017.


Con el respaldo de la calidad de sus posgrados, 61 adscritos al Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) del Conacyt, un significativo número de cuerpos académicos consolidados, 90, y miembros en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), 565, así como la participación de sus científicos en proyectos internacionales de gran renombre, la BUAP se posiciona como un referente de la investigación en México.

Los resultados de dicha generación y aplicación del conocimiento se aprecian en publicaciones indizadas. Lo anterior es evidente al comparar los niveles de citación de las cinco macrouniversidades estatales públicas de México, mediante los datos del sistema Web of Science / WoS (Thompson Reuters), en los que la BUAP ocupó el primer lugar nacional en 2015 con 62 mil 101 citas, seguida por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, con 50 mil 394 citas.

Su posición de consolidación es significativa en ese rubro, ya que su producción científica tuvo igualmente un récord histórico en 2016, en cuanto a publicación indizada y nivel de citación, 6 mil 831 y 66 mil 871, respectivamente, hecho que la coloca a la cabeza de las otras macrouniversidades: las universidades de Guadalajara y Veracruzana, y las autónomas de San Luis Potosí y de Nuevo León.

En cuanto a la medición de la calidad profesional de físicos y de otros investigadores, en función de la cantidad de citas que han recibido sus artículos científicos, la BUAP tiene un índice H de 96 y un promedio de citación por artículo de 9.78.

Además por sus resultados de investigación, University Ranking by Academic Performance (URAP) 2015-2016, un estudio realizado por el Instituto de Informática de la Universidad Técnica de Medio Oriente, en Ankara, Turquía, posicionó a la BUAP como la tercera mejor institución de educación superior en México, después de la UNAM y el Instituto Politécnico Nacional.

Dichos indicadores muestran el compromiso de la gestión del Rector Alfonso Esparza Ortiz para impulsar la investigación y vocación científica, como ejes de la consolidación de la educación superior.

Un fiel reflejo de sus investigadores

La alta producción científica de la BUAP y el número de citas generadas están relacionados con su planta académica, entre ésta 565 miembros del SNI, de los cuales 104 son candidatos, 329 nivel I, 89 nivel II, 42 nivel III y un Investigador Nacional Emérito.

Asimismo, merece reconocimiento la labor de sus 190 cuerpos académicos -90 consolidados, 73 en consolidación y 27 en formación-, los cuales refrendan el liderazgo nacional de la Universidad con el mayor número de cuerpos académicos consolidados.

Se trata de grupos de profesores de tiempo completo que comparten una o varias líneas de generación y aplicación innovadora del conocimiento, cuya labor ha sido respaldada por el Programa Institucional de Apoyo a Cuerpos Académicos, impulsado por el Rector Alfonso Esparza Ortiz. Lo anterior, denota un desarrollo cualitativo de la planta docente, una de las fortalezas institucionales.

Igualmente, en la actual gestión se han realizado importantes esfuerzos para avanzar de manera sustantiva en la incorporación de 61 programas educativos al Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) del Conacyt, cifra que ubica a la BUAP como la universidad estatal de la región centro-sur con el mayor porcentaje de planes de maestría y doctorados reconocidos por su calidad y pertinencia social.

Esos indicadores demuestran la sólida calidad educativa, reflejada en investigación básica y aplicada que posicionan a la BUAP como una de las mejores instituciones de educación superior a nivel nacional e internacional.
 
El video sobre este texto puede verse en el siguiente enlace: https://youtu.be/IWC-ngoDRz8.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Jueves 29 de septiembre de 2016.


Si México quiere competir a escala internacional, es necesario que se impulse cada vez más el desarrollo de la ciencia y la tecnología, sentenció el rector.


Enrique Graue, rector de la UNAM, aseguró que esta casa de estudios respaldará mayor apoyo a la investigación, la ciencia y la innovación de nuestro país, pues expuso que los recortes planteados al presupuesto del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para el próximo año afectan a la Universidad.

En el marco de la entrega a cuatro universitarios del Premio Fundación UNAM-Cofepris-Consejo Farmacéutico Mexicano a la Innovación Farmacéutica y Dispositivos para la Salud 2015, acompañado del director del Conacyt, Enrique Cabrero, el rector Graue hizo un reconocimiento a la Federación, pues en el Proyecto de Presupuesto del 2017 se respetó el monto solicitado por la UNAM, pero señaló que el Conacyt sufrió un decremento, y lo que le afecta a éste, afecta a la Universidad de manera importante.

Si México quiere competir a escala internacional, agregó en un comunicado, es necesario que se impulse cada vez más el desarrollo de la ciencia y la tecnología.

Ante el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Mikel Arriola, y el comisionado federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), Julio Sánchez y Tépoz, el rector de la UNAM planteó que en el sector salud –que representa 5.3% del Producto Interno Bruto (PIB)– es necesario fortalecer el desarrollo industrial.

En 2015, añadió, México fue el principal exportador de medicamentos en América Latina, con casi 2 mil millones de dólares; casi 50% de la producción farmacéutica se exporta a Suiza y Estados Unidos.

“Sí tenemos la calidad y la capacidad de producción y, además, de forma económica. De acuerdo con informes de Pro-México, somos más competitivos que la mayor parte de los países desarrollados, al menos 14% más económicos en costos de producción farmacéutica comparados con los países desarrollados e, indudablemente, con excelente calidad”, explicó el rector.

Además, el área de investigación biomédica del país es de gran trascendencia, pues indicadores bibliométricos señalan que ocupa los primeros sitios en documentos publicados en los últimos años, y es un sector académicamente activo y con un número importante de citas en la literatura internacional.

“Todo está listo para despegar: el marco regulatorio existe, la industria existe y la inteligencia existe”, añadió Graue.

Los ganadores del premio fueron: Gerardo Leyva Gómez, por su investigación “Evaluación de sistemas nanoparticulados lipídicos como vectores potenciales de neurofármacos”; Víctor García González, por su trabajo “Caracterización funcional de una nueva isoforma de la proteína transferidora de ésteres de colesterol;” mientras que Yuriko Hakata Ortega y Araceli Medina Cervantes fueron galardonadas por el diseño del dispositivo “Superficie auxiliar de movilización de pacientes geriátricos con riesgos de UPP”.

Proceso
Ciudad de México
Lunes 12 de septiembre de 2016.

Por la calidad de sus planes de estudio, reconocidos en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad del Conacyt, así como por el prestigio de su planta docente, el Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico (ICGDE) de la BUAP contribuye en la construcción de un Estado moderno, aseveró el Rector Alfonso Esparza Ortiz.

Durante el Cuarto Informe de Labores de José Antonio Meyer Rodríguez, director del ICGDE, el rector de la BUAP afirmó: “A través de este instituto podemos responder a las necesidades de una sociedad cada vez más compleja, como impulsar nuevas formas de gestión pública, administraciones más eficientes e incluso la formación y actualización de funcionarios y líderes sociales, para lograr un mejor desempeño de las instituciones”.

Consideró indispensable que las autoridades se conduzcan con responsabilidad, probidad y eficacia, y que las leyes y normas generen oportunidades de desarrollo con justicia y equidad. En consecuencia, “las ciencias de gobierno y el desarrollo estratégico son campos de estudio pertinentes e indispensables, para que la Universidad contribuya de manera pertinente a la construcción de un Estado moderno”.

Más tarde, Alfonso Esparza Ortiz señaló que el trabajo desempeñado en esta unidad académica pone en evidencia importantes logros, entre ellos el reconocimiento de la Maestría en Opinión Pública y Marketing Político, considerada como el mejor programa especializado del país en la materia, cuya eficiencia terminal es del 83 por ciento.

Además, el avance de los cuerpos académicos y el financiamiento, tanto de la Institución como del fondo sectorial Sedesol-Conacyt, para el proyecto “Inventario nacional de programas de cohesión social en México y propuesta de política pública”.

Posteriormente, el rector entregó obras de remodelación y equipamiento de un salón de usos múltiples con 16 computadoras. Asimismo, tomó protesta a José Antonio Meyer Rodríguez, como director del ICGDE, periodo 2015-2019.

Al rendir su informe, Meyer Rodríguez enfatizó en la vinculación que existe entre el ICGDE y el Max Planck Institute de Heidelberg, Alemania; así como con la Secretaría General de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales y la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

La fortaleza de su planta académica conformada por 33 profesores, de ellos 27 tienen grado de doctorado y el resto maestría; mientras que 17 son miembros del Sistema Nacional de Investigadores: uno del nivel III, tres nivel II, nueve del nivel I y cuatro son candidatos.

Meyer Rodríguez destacó también la entrega del Premio Reed Latino, de la revista Campañas y Elecciones, a la Maestría en Opinión Pública y Marketing Político, por ser el mejor programa formal en México.

Entre 2014 y 2015 dos investigadores publicaron en conjunto 17 artículos en revistas, 21 capítulos y 12 libros; mientras que el CGDE, 18 ediciones en tres diferentes colecciones. Además, en cuatro años la biblioteca Dieter Nohlen duplicó su acervo, de 900 a mil 780 volúmenes.

A cuatro años de su fundación, el ICGDE ha alcanzado importantes resultados y generado infraestructura para su crecimiento y proyección. Sin embargo, el reto para los próximos años será aumentar la relevancia de los proyectos, la vinculación con redes nacionales e internacionales, rediseñar planes de estudio y atender otros temas prioritarios para su consolidación, puntualizó.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Miércoles 1 de julio de 2015.

El Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) obtuvo financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), por poco más de 38 millones de pesos, para ocho proyectos de infraestructura científica y tecnológica, dijo el director de Investigación, Roberto Murphy.

El académico comentó, a través de un comunicado, que estos recursos servirán de apoyo en las actividades sustantivas del INAOE en materia de investigación científica de punta y desarrollo de tecnología del estado del arte.

Murphy Arteaga explicó que los fondos aprobados serán para la adquisición de equipo de laboratorio; por ejemplo, el Laboratorio de Robótica comprará un brazo manipulador móvil y un sistema de cámaras para el desarrollo de líneas de robótica de servicio e interacción humano-computadora.

El Laboratorio de Instrumentación Astronómica de Ondas Milimétricas consolidará el hardware requerido para el sistema criogénico de detección de ondas milimétricas.

En tanto, el área de Electrónica obtuvo la aceptación de varias propuestas, una de ellas es para la adquisición de un microscopio electrónico de barrido que caracteriza materiales nanoestructurados, nanocristalinos y orgánicos que se aplica en nanotecnología y en energías renovables.

Otro proyecto del área se refiere al financiamiento para comprar un elipsómetro espectroscópico en el rango UV-visible que caracteriza materiales que son empleados en desarrollar dispositivos del estado del arte, entre los que sobresalen los sistemas microelectromecánicos (MEMS).

Así como sensores infrarrojos, celdas solares, memorias no volátiles y transistores de película delgada, entre otros.

Igualmente, se apoyará el proyecto de una sonda cosmológica para la detección de hidrógeno neutro (Sci-HI).

Este experimento, instalado actualmente en la isla Guadalupe, ubicada a 241 kilómetros de las costas de Baja California, es una colaboración internacional que contempla el diseño y operación de una sonda.

Ello, para detectar las formaciones de las primeras estrellas, galaxias y cuásares en la Edad Oscura, es decir, 180 millones de años después del Big Bang.

El Laboratorio de Microelectrónica actualizará todo su equipo de medición y caracterización de circuitos integrados, lo cual le permitirá incursionar de lleno en dos áreas de crecimiento potencial a futuro: sistemas de comunicación y dispositivos médicos implantables.

A su vez, el área de Óptica obtuvo apoyo para el equipamiento de láseres para aplicaciones médicas y de sensado remoto.

El titular de Investigación del INAOE explicó que además se reforzará el Laboratorio de Bioseñales y Computación Médica, que en los últimos años ha intensificado las investigaciones y estudios relacionados con el análisis y clasificación de señales cerebrales.

Los estudios son a partir de neuroimágenes funcionales como el electroencefalograma o la neuroimagen óptica funcional.

Apuntó que los recursos fueron aprobados en el marco de la “Convocatoria para apoyo al fortalecimiento y desarrollo de la infraestructura científica y tecnológica 2015”, emitida por el Conacyt.

En términos generales, la convocatoria nacional del Consejo apoyará en conjunto 256 proyectos de 89 instituciones y sus subsedes, con un monto total de mil 87 millones 178 mil pesos.

En este contexto, el INAOE ocupa el cuarto sitio, por lo que a montos aprobados se refiere, sólo después de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav).

Comparando el tamaño de las primeras tres instituciones, el haber obtenido el porcentaje indicado es un gran logro para ese Instituto, lo cual nos coloca en la cima de los Centros Públicos de Investigación del Conacyt”, apuntó el doctor Murphy.

Notimex
Ciudad de Puebla
Martes 16 de junio de 2015.

Atzizintla, Pue.- En el Volcán Sierra Negra comenzó a operar este viernes el observatorio de rayos gamma conocido como HAWC, único en su tipo, que permitirá registrar los fenómenos más violentos del Universo y descifrar misterios relacionados con la forma en que se desarrolla la vida.

Andrés Sandoval Espinosa, investigador del Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y uno de los líderes de este proyecto, destacó que el observatorio requirió una inversión de 15 millones de dólares y la participación de 120 científicos de México y Estados Unidos.

El High Altitude Water Cherenkov (HAWC) es un observatorio situado a gran altitud y basado en la detección de las partículas de las cascadas mediante la emisión de luz Cerenkov en agua.

Concebido desde 2005, el concepto se basa en 300 tanques receptores de agua ultra pura colocados en un área de 30 mil metros cuadrados y cuentan con 11 mil 250 fotosensores con los que se logrará una alta sensibilidad para detectar rayos gamma o cósmicos.

Este observatorio, que tardó más de seis años en instalarse, está ubicado a 4 mil 100 metros de altura. Eso permitirá observar dos terceras partes de la bóveda celeste en un solo día y registrar información que después será analizada en un mega centro de cómputo.

Ante más de cien investigadores de instituciones de México y Estados Unidos, el director General del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), Alberto Carramiñana; el director de Conacyt, Enrique Cabrero, y el coordinador del área científica de la UNAM, Carlos Arámburo, encabezaron el acto inaugural del proyecto científico.

Carramiñana destacó que el HAWC es de gran importancia para la comunidad científica mundial, ya que podría descifrar grandes misterios del Universo, como las formas en las que se genera la vida y las fuerzas que producen cambios en las galaxias.

Carlos Arámburo de la Hoz, coordinador de Investigación Científica de la UNAM, explicó que este observatorio podrá detectar rayos gamma de muy alta energía –la luz más energética del Universo– que solamente se producen en las regiones más violentas del cosmos.

El director de Conacyt, Enrique Cabrero, destacó que este es un gran logro y un reconocimiento para la comunidad científica mexicana, factor clave para que este proyecto de investigación se lleve a cabo en el país.

Por parte de México participan en esta investigación los Institutos de Astronomía, de Física, de Geofísica y de Ciencias Nucleares de la UNAM, así como el INAOE, el Centro de Investigación y Estudios Avanzados y las Universidades Autónoma de Puebla, de Chiapas, Guadalajara, Guanajuato y la Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

Por Estados Unidos colaboran las Universidades de Utah, Maryland, California, Michigan, New Hampshire, Pennsylvania, Nuevo México, Wisconsin y George Mason, así como Goddard Space Flight Center y el Laboratorio Nacional Los Alamos, el Instituto de Tecnología de Georgia y Harvey Mudd College.

La instalación de este proyecto tiene un permiso de operación por 10 años, aunque hasta ahora sólo cuenta con financiamiento asegurado para operar por cinco años. Una vez que se cumpla el plazo será desmantelado y se reforestará el espacio.

Proceso
Gabriela Hernández
Puebla, Puebla, México
Domingo 22 de marzo de 2015.

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