El cineasta mexicano Guillermo del Toro fue nominado hoy como mejor director por su película “La forma del Agua” en la 75 edición de los Globos de Oro, anunció hoy la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA).

De acuerdo con la agencia AP, Del Toro encabeza lista de nominados a los Globos de Oro con siete candidaturas.

Del Toro y su compañera Vanessa Taylor recibieron también una candidatura al mejor guion, categoría donde tendrán como rivales a “The Post”, “Lady Bird”, “Three Billboards Outside Ebbing, Missouri” y “Molly’s Game”.

“La forma del Agua” parte como una de las favoritas en la temporada de premios, ya que lidera las nominaciones de los Critics’ Choice (14) y aparece entre lo mejor del año para el AFI (Instituto del Cine Americano).

Protagonizada por Sally Hawkins, Michael Shannon, Richard Jenkins, Octavia Spencer y Michael Stuhlbarg, el filme narra la historia de amor entre una mujer muda y una criatura marina en Estados Unidos en el año 1962 con la estética de cuento fantástico tan reconocible de su autor.

La película, toda una carta de amor al cine, puede devolver a Del Toro a la carrera por los Óscar más de una década después de hacerlo con “El laberinto del fauno”, obra que le granjeó una nominación al mejor guion original.

EFE
Ciudad de México
Martes 12 diciembre 2017.


Fabiola Guarneros Saavedra

Coco puede gustar o no, pero lo que es indiscutible es que se ha vuelto, con mérito propio, un tema dominante de conversación al que no es ajeno el análisis político.

Si usted, amigo lector, no ha visto la nueva película de Disney-Pixar, pero ya la odia después de leer las miles de reacciones en Twitter o Facebook de quienes la vieron una o más veces y lloran al final de la proyección, puede asomarse tranquilamente a esta columna, que promete no adelantar aspectos sustanciales de la trama.

Opino no sólo como oaxaqueña (por derecho de sangre) amante de mis tradiciones, sino como periodista y, como todos los de mi clan, suelo tener mis dosis de escepticismo. Soy crítica, en particular, de cierta predisposición de mis compatriotas a recibir con entusiasmo desenfrenado los guiños que nos lanza la industria hollywoodense, al grado de adoptar su mirada cuando cotidianamente solemos despreciar la nuestra. ¿O acaso tendríamos un desfile de Día de Muertos si no hubiera existido James Bond?

Pero el caso de Coco obliga a una lectura que vaya más allá (valga la metáfora). La reacción mayoritaria en las salas y en las redes sociales documenta que Disney-Pixar hizo muy bien su trabajo previo de investigación sociológica y conoció profundamente el grado de vinculación que tenemos los mexicanos con nuestras tradiciones más arraigadas. Y no me refiero a la obvia.

En la parte emocional, Coco es un melodrama perfectamente conectado con una de nuestras auténticas y reales telenovelas nacionales: la de clanes familiares marcados por historias de abandono, de madres que dijeron adiós al príncipe azul para criar hijos solas en los que se corta de tajo todo aquello que recordara a aquel que huyó —o que se fue por los cigarros—. Un trauma que se prolonga por generaciones y que, me atrevo a decir, es uno de los factores que explica el llanto que muchos espectadores son incapaces de contener en la sala.

Por eso importa menos qué tan fiel es la recreación animada del Día de Muertos —que desde mi punto de vista es buenísima—, cuando lo que está perfectamente retratada es la chancla como instrumento del poder ejercido por las abuelas y madres jefas de familia para mantener cohesionada a la tribu (mascotas incluidas), y la obediencia que implica regresarle la chancla. Misma autoridad que, desde una óptica más amable, se refleja en la obsesión de creer que la salud de los niños es directamente proporcional al número de tamales que coman.

Quien quiera encontrar clichés los hallará. Por ahí se verá alguna máscara de luchador sin venir mucho a cuento. También se retrata nuestro fervor por la música de banda, el charro mexicano y el ídolo aquél que hizo miles de películas en los años 50, sí, Pedro Infante. Y verán las pinceladas de Frida Kahlo y Diego Rivera… Pero a la par de eso, los realizadores de Disney-Pixar encontraron cómo está anclada la economía de su vecino a formas de subsistencia artesanal como la fabricación de zapatos, un destino de vida que no entusiasma al niño protagonista de la historia. Este último en realidad está atraído por la música, esa otra vocación que se abraza en los pueblos y pequeñas ciudades mexicanas como una esperanza para no caer en las garras del crimen organizado y para no optar por la migración, otro factor que cercena núcleos familiares.

Y este tema, el de la migración, es abordado de manera inevitable y jocosa, pues la visita temporal de los muertos cada 2 de noviembre al terreno de los vivos es una metáfora de quienes en la vida real se fueron al otro barrio, léase Estados Unidos. Llama la atención el grado de sofisticación de la “mejor vida” a la que ya pasaron nuestros ancestros que precisan ser recordados, incluidos los outsiders que tratan de burlar el filtro aduanal para recorrer el puente de cempasúchil que por unas horas los llevará a reencontrarse con los alimentos físicos y emocionales de los suyos (algo así como cuando nuestros paisanos del otro lado de la frontera nos visitan para las fiestas de Navidad).

Y más allá de las anécdotas propias de la cinta, no hay que dejar fuera el involuntario, pero oportuno, timing de su estreno. Es valorable el gesto de que una industria liberal como la cinematográfica dé un reclamo artístico al presidente Donald Trump por haber alimentado un odio irracional contra los mexicanos con fines electorales. Máxime si tomamos en cuenta que Estados Unidos tradicionalmente busca exportar su cultura para que el resto del mundo la adopte, no reivindicar la de otros países a las que, en el mejor de los casos, ha visto bajo la óptica del turista asombrado. Aquí hay puentes de cempasúchil, no muros.

Pero también creo que Coco es una lección para nuestros propios talibanes ideológicos, que en redes han buscado desacreditarla recordando la desafortunada decisión inicial de Disney de registrarla como propiedad privada, sin mencionar que fue revertida en su momento y por la cual los realizadores de la película han reiterado varias veces sus disculpas.

Y entiendo que no se trata de rendirse acríticamente a los productos de un emporio mediático global del tamaño de Disney. Pero, ciertamente, no está muy arraigada en México la tradición de debatir con argumentos, como sí lo está la de atacar con prejuicios.

DM

Por cierto, leo que también, gracias a la “presión” de las redes sociales, empresas exhibidoras de cine decidieron retirar un cortometraje de Frozen que se presentaba antes de la película Coco, alegando que se les hizo muy largo y les aburrió. ¡Ah, la intolerancia, esa también tan venerada tradición mexicana! Quizá en otros países sí aprecien la promoción de ver dos películas por una, y no quiero imaginar qué pensarán cuando se den cuenta de la piel tan sensible que tenemos para unos temas y lo fácil que se espantan ciertas marcas frente a las turbas cibernéticas de inconformes. De pena ajena, porque ni siquiera entendieron la lógica del corto de Frozen, cuyos personajes se dedican a buscar e identificar sus propias tradiciones, como la nuestra. Se trata del preámbulo para que el público de otros países entendiera que en México siguen muy vivas nuestras tradiciones. Morirse de la vergüenza debería ser otro atributo mexicano.

Excélsior
Mensaje directo
Ciudad de México
Fabiola Guarneros Saavedra
Domingo 5 de noviembre de 2017.


Guillermo del Toro gana con la película "La forma del agua" el Léon de Oro del Festival de Venecia

Del Toro ha ganado este León de Oro en su primera participación en Venecia


"La forma del agua", dirigida por el mexicano Guillermo del Toro, ganó hoy el León de Oro del 74 Festival de cine de Venecia, tercer cineasta hispano en lograrlo tras Luis Buñuel y Lorenzo Vigas.

"Tengo 52 años, peso 300 libras y he hecho 10 películas. Hay un momento en la vida de un narrador, de un contador de historias, en el que lo arriesgas todo para hacer algo distinto", dijo Del Toro tras recoger el premio de manos del presidente de la Biennale, Paolo Barata.

Con voz temblorosa y visiblemente emocionado, Del Toro destacó que es el primer León de Oro "para un mexicano", por lo que quiso dedicárselo y dárselo a "cada joven director de cine latinoamericano que sueña con hacer algo en el género fantástico, como un cuento de hadas".

Les aconsejo que aunque les digan que no pueden hacerlo, que insistan porque "se puede". Solo, agregó, hay que tener pureza, fe e insistir en lo que se crea, "en mi caso son los monstruos".

"Voy a llamar a este premio Sergio Leone", dijo bromeando el director, que agregó: "Creo en la vida, en el amor y en el cine y dejo este escenario lleno de vida, amor y cine".

Del Toro ganó este León de Oro en su primera participación en Venecia con una preciosa historia de amor entre una mujer muda y una criatura marina en Estados Unidos en el año 1962.

Protagonizada por Sally Hawkins, Michael Shannon, Richard Jenkins y Octavia Spencer, la estética de cuento y el estilo fantástico de Del Toro están envueltos por una perfecta ambientación en la que está cuidada hasta el más mínimo detalle.

Es la tercera vez que un hispano se lleva el León de Oro. La primera vez fue el español Luis Buñuel por "Belle de jour", en 1967, y la segunda el venezolano Lorenzo Vigás, por "Desde allá", en 2015.

Del Toro ha dirigido películas como "Cronos" (1993), "El espinazo del diablo" (2001) "Hellboy" (2004) o "El laberinto del fauno" (2006).

Con un particular universo lleno de fantasía y criaturas extrañas, Del Toro (Guanajuato, 1964) es uno de los realizadores más respetados y como guionista ha participado en la creación de películas como la trilogía del Hobbit, dirigida por Peter Jackson, que en principio iba a dirigir el mexicano.

Pese a su éxito, Del Toro cuenta con una única nominación al Óscar, por el guion de "El laberinto del fauno", una película que se hizo con tres estatuillas al mejor maquillaje, dirección artística y fotografía.

El Diario
Madrid, España
Sábado 9 de septiembre de 2017.


Quentin Tarantino se comprometió con su novia israelí, la cantante Daniela Pick, informó Times of Israel.

La pareja se conoció en el 2009 cuando el cineasta promovía Bastardos sin Gloria en el País de Oriente Medio.

Desde entonces han sostenido una relación, pero de acuerdo con diarios hebreos este sábado han decidido comprometerse oficialmente.

"Estamos súper felices y emocionados", dijo Pick, de 33 años, al sitio de noticias Ynet.

"Ella está emocionada", dijo un amigo cercano de la cantante al portal Walla, que fue el primero en reportar el compromiso.

Pick es la hija del cantautor Tzvika Pick.

Para Tarantino, de 54 años, no es extraño Israel, pues tuvo su más reciente visita, acompañado por Pick, en enero pasado.

Hace un año el director de cine también visitó el País en compañía de su novia, pues fue invitado especial del 33 Festival de Cine de Jerusalén, donde se proyectó una versión restaurada de 35 milímetros de Tiempos Violentos.

Reforma
Ciudad de México
Sábado 01 de julio de 2017.

 
Con trece largometrajes que han sido nominados y premiados en importantes festivales internacionales como el de Toronto, Múnich, Chicago, Varsovia, Donostia-San Sebastián España, Hamburgo y Zurich, así como el Festival de Cannes y nominaciones al Óscar otorgadas por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos, llega la 62ª Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional, del  2 al 25 de junio, a las Salas de Cine de Arte del Complejo Cultural Universitario de la BUAP.

Este año, la muestra concentra películas de países como Bosnia y Herzegovina, Bélgica, Suiza, Francia, Rumania, México, Argentina, Bulgaria, Cuba, Croacia, Macedonia, Japón e Italia. De autores consagrados como Ken Loach y Marco Belloccio, maduros como Cristi Puiu y Hirokazu Kore-eda, y emergentes como Kristina Grozeva y Petar Valchanov.

El vienes 2 de junio, la 62ª MIC iniciará con la proyección de la cinta 3 mujeres (Bosnia y Herzogovina-México) que narra la vida de tres jóvenes que viven al mismo tiempo en Sarajevo en circunstancias muy diferentes; el sábado 3 de junio se proyectará la cinta Voraz (Premio FIPRESCI de la Semana de la Crítica en el Festival de Cannes y Premio Ciudadano Kane al Mejor Director Revelación) cinta en la que la protagonista es obligada a comer carne cruda y eso develará su aterradora naturaleza; y el domingo 4 de junio llegará la cinta Sieranevada (Rumania-Francia-Bosnia y Herzegovina-Croacia-Macedonia) tres días después del atentado contra el semanario Charlie Hebdo en París, Lary hará frente a su pasado.

El segundo fin de semana el programa incluye las cintas: La vida de calabacín producida en animación y nominada al Óscar a la Mejor Película de Animación en 2017; La luz incidente (Argentina, Francia y Uruguay) la cual obtuvo el Premio a la Mejor Dirección de Arte (Aili Chen) y Premio a la Mejor Fotografía (Guillermo Nieto) en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, Cuba; y Yo, Daniel Blake, ganadora de la Palma de Oro y Mención Especial del Premio del Jurado Ecuménico en el Festival de Cannes, así como el Premio de la Audiencia en los festivales internacionales de Suiza y de Donostia-San Sebastián, España.

El tercer fin de semana, del 16 al 18 de junio, se proyectarán las películas: Sangres de mi sangre (Italia-Francia-Suiza) historia desarrollada en el siglo  XVII en Bobbio, Italia que tiene como contexto la Santa Inquisición; La chica desconocida (Bélgica-Francia) largometraje en el que una joven médico investiga la muerte de una chica de origen africano a la cual le negó ayuda; Hogar (Bélgica) Premio Horizontes al Mejor Director en la Muestra de Arte Cinematográfico de Venecia, Italia.

La 62 Muestra Internacional de Cine cerrará el ciclo con la proyección de cuatro películas: La lección (jueves 22 de junio), una profesora intenta descubrir a un alumno que roba para darle una lección cuando se endeuda con unos prestamistas ¿sabrá cuál es el camino correcto?; Últimos días en La Habana (viernes 23 de junio) a través de un caleidoscopio de emociones, en una emotiva historia de una amistad inusual, la cinta proporciona una visión íntima de una cultura en plena transición; Tras la tormenta (sábado 24 de junio) el paso  de un Tifón le da a Ryota la oportunidad de ganar de nuevo la confianza de sus seres queridos; y Míster Universo (domingo 25 de junio) el nuevo trabajo de Tizza Covi y Rainer Frimmel sigue la línea de sus películas anteriores, las cuales mezclaban un enfoque documental con toques de ficción.

Puebl@Media
Puebla, México
Martes 30 de mayo de 2017.


Con la finalidad de acercar contenidos cinematográficos de alta calidad, del país y el extranjero, a los habitantes del estado de Puebla, la BUAP, a través de la Escuela de Artes Plásticas y Audiovisuales (Arpa), participará como institución invitada y sede en el Festival Internacional de Cine de la UNAM 2017 (FICUNAM), durante el cual se proyectarán 12 películas, en las Salas de Cine del Complejo Cultural Universitario (CCU) y en el Teatro de la Ciudad.

En este festival, Arpa se vincula con el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla (IMACP), Cinefilia y Otro Cine -éste último es una red de estudiantes de cinematografía-, para mostrar lo más representativo de este evento al público poblano.

Además de las cintas que conforman el programa de FICUNAM, los estudiantes podrán participar con sus cortometrajes, los cuales se exhibirán durante la gira de éste. La convocatoria de recepción de trabajos estará abierta hasta el 15 de mayo, los resultados serán informados el día 20 y la selección se proyectará el 31 de mayo, en las Salas de Cine del CCU, en la última función del programa.

Por ello, los alumnos de Cinematografía de Arpa convocan a las instituciones educativas a asistir a la gira FICUNAM, con el propósito de crear públicos juveniles cada vez más cercanos al arte y la cultura.

Las funciones son gratuitas y serán presentadas por alumnos de cinematografía, con el fin de compartir lo más representativo de cada película. Las proyecciones en las Salas de Cine del CCU comenzarán el 12 de mayo y se mantendrán durante todo el mes los días miércoles y viernes, con dos funciones cada día, a las 16:00 y 19:00 horas.

En el Teatro de la Ciudad, a su vez, serán todos los martes de mayo, a las 18:00 horas. La entrada es gratuita para todo el público.

Puebl@Media
Ciudad de Puebla
Jueves 11 de mayo de 2017.


Durante su paso por España, el escritor y director señala los problemas que enfrenta nuestro país

Madrid. - El escritor y director de cine mexicano Guillermo Arriaga aseguró que la corrupción “tiene que ser castigada de la manera más severa posible” porque es “uno de los actos más vergonzosos que puede haber”.

Arriaga, autor de los guiones de la trilogía “Amores perros”, “21 gramos” y “Babel” y de la novela publicada este año “El salvaje”, mantuvo una charla con los medios de comunicación previo a la clausura del Festival de las Letras de Bilbao, “Gutun Zuria”, en la que repasó los temas de su obra y la actualidad.

“El Salvaje” es una novela que, según su autor, “trata de la intolerancia, que viene de una profunda inseguridad. Convertir al otro en tu enemigo es más fácil que descubrir cuáles son las carencias de tu realidad”.

“Si se crea un proceso de empatía, es más probable que tus visiones cambien. Lo traté de hacer en ‘Los tres entierros de Melquiades Estrada’, en la que el asesino del migrante tiene que hacer el viaje del migrante a la inversa y entender lo que ha pasado el migrante”.

“Todos esos políticos racistas americanos, en el momento en el que les lleves a convivir un mes con la familia Estrada, campesinos analfabetos, y ver como esta gente te da la mitad de su comida, por muy poquita que sea, y que se baja de su cama y duerme en el piso para que tú puedas dormir, cambiarían radicalmente su opinión sobre los migrantes”.

También Europa, sostiene Arriaga, “tiene que darse cuenta de que la migración vino a refrescar la cultura, el arte y hasta el deporte. Si piensa en Francia, decía Le Pen que eran los africanos los que ganaron la Copa del Mundo, la ganó un equipo de emigrantes empezando por Zidane; refrescan a una sociedad, no solo traen problemas como una parte de la sociedad piensa”.
 
Otros de los temas recurrentes en su obra son la corrupción y la impunidad, que hoy “desgraciadamente se han agudizado; nunca había visto a mi país tan corrupto, o quizás gracias a las redes sociales y los celulares ahora es más fácil saber que ahí está”.

“La corrupción es uno de los actos más vergonzosos que pueda haber. Que alguien sea político con tal de robarse el dinero de las arcas, de gente que ha pagado sus impuestos, que ha entregado su dinero de buena fe, me parece lo más vergonzoso”.

El también realizador remata asegurando que “la corrupción tiene que ser castigada de la manera más severa posible. No un castigo como inhabilitado para cumplir funciones públicas por cinco años, ¿es eso un castigo?”.

Horrores del Norte

Arriaga también es uno de los críticos más acérrimos de Donald Trump. “Trump va a 180 kilómetros por hora a estrellarse contra el muro. Ahora dice que la realidad no era tan fácil. Dice que el TLC es un tratado injusto, ¡pero si las reglas las dictaron ellos, y ahora nosotros somos culpables!”

Para el escritor, terminar con el TLC provocaría “una crisis de proporciones inéditas, una depresión tan feroz como la de 1929. Trump no ha tenido en cuenta que somos el segundo socio comercial. Si México deja de comprar productos americanos, va a haber una crisis severa”.

Por ello, considera que “México también está en una posición de fuerza. Si los turistas mexicanos dejan de viajar a Estados Unidos, colapsan muchos negocios. Si dejamos de comprar maíz a Estados Unidos, quiebran los condados que votaron a Trump. México no es el más débil, tiene posibilidades de negociar y hacer entender a Trump que a nadie conviene romper lo que esta reglado”.

Para Arriaga, el presidente estadounidense “tiene que darse cuenta de que el sistema capitalista internacional está equivocado, no es solo el TLC; el reaganismo de convertir al mundo en un mundo de empleados en lugar de pequeños propietarios no funcionó”.

EL DATO

Encanta con su “Salvaje”

El paso de Guillermo Arriaga al mundo de la literatura ha sido, de momento, bastante afortunado. Y es que hasta la fecha, lleva tres ediciones en España y se alzó con el premio Mazatlán, que lograron antes que él otros compatriotas suyos como Carlos Fuentes, Octavio Paz, Sergio Pitol, Juan Villoro y Jorge Volpi, entre otros.

La venganza, la corrupción y la migración son temas presentes en la narración, algo que también ha reflejado el autor en los guiones que ha escrito para la gran pantalla.

EFE
Madrid, España
Martes 2 de mayo de 2017.


El dos veces nominado al Oscar ya contempla su 'ópera prima' como director, pero antes volverá a trabajar con Martin Scorsese, en su próxima película protagonizada por Robert De Niro y Al Pacino


Ciudad de México.- Los cinefotógrafos mexicanos están al nivel de los mejores del mundo, afirmó el mexicano Rodrigo Prieto, quien está nominado al premio Oscar en la categoría de Mejor Fotografía por la película Silencio (Silence), del director Martin Scorsese.

Los fotógrafos que han estado antes de mí, como Gabriel Figueroa o Guillermo Navarro, han sido una inspiración y la prueba es que en México podemos hacer imágenes a cualquier nivel del mundo, no hay excusa. Tienes una cámara y buscas la forma de hacer imágenes poderosas”, destacó Prieto.

En conferencia de prensa, durante su visita a México, el cineasta dijo que en cada nueva producción se siente “como estudiante de cine, con el profundo deseo de descubrir, de ver qué hacer”.  

El pasado 24 de enero se dieron a conocer las nominaciones para la 89 entrega de los premios Oscar. Rodrigo Prieto se enteró ocho horas después de esta noticia debido a que se encontraba volando en avión de Nueva Zelanda hacia Taiwan, donde impartiría una conferencia magistral a estudiantes.   

El director de fotografía, quien en 2005 también fue considerado por la Academia por la cinta Secreto en la Montaña (Brokeback Mountain) del director Ang Lee, competirá por el Oscar frente a Bradford Young por (Arrival); Linus Sandren (La La Land); Greig Frases (Lion) y James Laxton (Moonlight).

Desde hace varios años, Prieto es amigo del cinefotógrafo mexicano Emmanuel Lubezki (ganador del Oscar por The Revenant (2015), Birdman (2014) y Gravity (2013), quien se congratuló de su mención y como recomendación, en caso de ganar el premio, le dijo: “haz cortito tu discurso”.

Aunque lo ojos de México estarán puestos en él durante la ceremonia del Oscar, el cineasta asegura no sentir presión por el triunfo, pues solo quiere disfrutar este privilegio y promover Silencio, que para él es una película muy especial e importante en su carrera.    

Si me dan el Oscar, qué increíble, y si no, no voy a sentir que mi trabajo no es digno”, aseveró.

Acerca del rodaje, explicó que fue muy complejo y lleno de retos. Aunque Martin Scorsese acostumbra trabajar con movimientos de cámara rápidos y fuertes, incluso con un lenguaje cinematográfico muy particular, esta vez cambió las reglas.

“Cuando empezamos a hablar de cómo lograríamos la imagen, me dijo que no sabía si filmarla como estaba acostumbrado, como le sale naturalmente o hacer algo mucho más callado", dijo.

Finalmente, decidió que esto último era lo que le correspondía a la película.

“De pronto sí hay movimientos rápidos de cámara y cuando ocurren tienen una relevancia mayor, lo cual sí fue un reto porque es difícil mantener la cámara estática, se debe ser más cuidadoso y cuestionar cosas como: ‘eso no es la luz de la Luna’”, platicó.   

Silencio se desarrolla en la segunda mitad del siglo XVII. Sebastião Rodrigues (Andrew Garfield) y Francisco Garrpe (Adam Driver) son dos sacerdotes jesuitas portugueses que se ven obligados a emprender un viaje hasta Japón para encontrar a su mentor, Cristóvão Ferreira (Liam Nesson) porque se rumora que ha renunciado a su fe de forma pública, tras haber sido perseguido y torturado.

Para tratar el tema, Prieto charló con Scorsese y éste le dijo que la fe y la religión siempre habían influido en su vida. De modo que tenían que abordarlo de la mejor manera, así como el condenalismo y la imposición de una religión de una cultura a otra.

En mi infancia tuve un acercamiento fuerte a la religión católica, pero después lo fui perdiendo. Sin embargo, esta película fue la oportunidad de ver qué significa realmente la fe, si son los dogmas religiosos o qué. Lo que me gustó es que la historia no define buenos ni malos. Para lograrla, me inspiré en imágenes de pintores barrocos y españoles para la iluminación y la composición. Después, la película cambia a una coloratura más dorada, que refleja los biombos japoneses del siglo XVII”, platicó.

En 2013, Prieto trabajó con Scorsese para el filme El Lobo de Wall Street (The Wolf Of Wall Street), cuya experiencia fue fascinante y en esta ocasión, dijo, se convirtió en una convivencia muy agradable.

“Obviamente, es muy riguroso en lo que busca y no se detiene hasta que encuentra la actuación. Cuando filma está en su ambiente, se le ve contento, feliz y bromea; pero cuando llega la mañana no tanto, le cuesta un poquito y supongo que son los nervios de empezar.

“Él acostumbra hacer un listado de todos los planos con algunos diagramas y dibujos. Normalmente me comparte esto un mes antes de empezar a rodar y está bien porque ahorita, por ejemplo, ya sé lo que tengo que llevar a cabo cuando inicie la siguiente película”, resaltó.     

Las locaciones de Silencio fueron complicadas, transcurrieron en Taiwan y varios sets.

Destacó que, pese a su avanzada edad, Scorsese subía a las montañas para dirigir a su equipo y sumergía sus botas en el lodo sin quejas, “lo cual era muy inspirador para todos, porque si él lo hacía, nosotros teníamos que hacerlo mucho más allá”.

El cinefotógrafo dio a conocer que prepara su ópera prima como director, pero aún no sabe cuándo la filmará; mientras tanto, desarrolla el guión ideal y se alista para trabajar de nuevo, en junio próximo, con Martin Scorsese para la película The Irishman.

Dicho proyecto contará con las actuaciones de Robert De Niro, Joe Pesci, Harvey Keitel, Al Pacino y Bobby Cannavale.

Silencio, dirigida por Martin Scorsese tras 28 años de idealizarla, cuenta con la participación de Andrew Garfield, Adam Driver, Liam Neeson, Tadanobu Asano y Ciarán Hinds. Se estrenará en aproximadamente 450 salas de México, el 24 de febrero.

Notimex
Ciudad de México
Miércoles 15 de febrero de 2017.


El cineasta ha fallecido este domingo a los 71 años, en San Isidro, en las afueras de Buenos Aires

Buenos Aires. - El cine que dibujó la estética cultural de la transición democrática en Argentina ha perdido a uno de sus principales directores. Eliseo Subiela murió en Buenos Aires a los 71 años en San Isidro, en las afueras de Buenos Aires, en plena actividad artística y el proyecto de una nueva película. Subiela ha sido uno de los directores argentinos más reconocidos de su país, artífice de un lenguaje personal cargado de realismo mágico y relaciones humanas atormentadas. Su primera película de éxito fue Hombre mirando al sudeste, en 1986. Cuando Hollywood premiaba con el Oscar a La historia oficial de Luis Puenzo, un guion que recuperaba la memoria trágica de la dictadura terminada en 1983, Subiela irrumpió en el mundo del espectáculo con un film cargado de poesía y escenas de ciencia ficción. Hombre mirando al sudeste y su personaje Rantés (Hugo Soto) marcó a toda una generación de argentinos en momentos en que la cultura se encontraba en plena efervescencia post militar.

Subiela filmó años después Últimas imágenes del naufragio (1990), un relato de tintes surrealistas donde el director recrea la atmósfera social argentina luego de la crisis económica de 1989, triste final del gobierno democrático de Raúl Alfonsín. La consagración internacional de Subiela llegó finalmente con El lado oscuro del corazón (1992), una vuelta de tuerca a aquellos aires poéticos insinuados en sus éxitos anterior, pero ahora sin reminiscencias políticas. La búsqueda vital de Oliverio (Darío Grandinetti), alter ego del poeta Oliverio Girondo, de una mujer que “pudiera volar” después de hacer el amor convirtió a Subiela en un director de reconocimiento mundial. La cama que tras apretar un botón “tragaba” a las amantes que no estuviesen a la altura fue pronto parte del acervo cultural argentino. Y la actriz Sandra Ballesteros (Ana), aquella que finalmente hizo volar a Oliverio, se erigió en icono sexual de los 90. La película ganó el Premio FIPRESCI en el Festival de Cine de Toronto y fue nominado al Goya en la categoría de mejor película extranjera de habla hispana. Luego llegaron No te mueras sin decirme adónde vas (1995), Despabílate amor (1996), No mires para abajo (2008) y Rehén de ilusiones (2009) y el falso documental Paisajes devorados (2012).

Subiela era hijo de padre gallego y madre argentina. Su infancia la pasó en el barrio de Palermo, en Buenos Aires. En su juventud fue miembro de la Juventud Peronista y de la guerrilla Montoneros. De ahí su admiración por el director, actor y cantante argentino Leonardo Favio, un reconocido peronista a quien Subiela siempre consideró su maestro. Se inició en los años 60 en el documental, incursionó en la publicidad y la dictadura militar que gobernó argentina entre 1976 y 1983 lo sumió en un largo silencio. Con el regreso a la democracia su producción tuvo un verdadero estallido artístico.

La muerte encontró a Subiela trabajando en un nuevo proyecto cinematográfico titulado Corte final y en una obra de teatro de su autoría ya escrita que llamó La vida real. “Es una historia sobre dos actores de una película argentina de los años 40’ que aparecen en un cine que se acaba de cerrar. Y aparecen en el escenario sin saber por qué. Finalmente se plantean de dónde vienen, adónde van y para qué están ahí, que son las preguntas que nos hacemos todos”, contó Subiela. Pero su salud ya no era la mejor. Hace tres meses sufrió un infarto, resultado de una larga enfermedad coronaria. “El infarto fue una de las mejores cosas que me pasó en la vida”, dijo luego en una entrevista, “es un trabajo insalubre, el cine. Yo entendí la señal y cambié todo”. En esa charla reveló que había “perdido el miedo a la muerte”.

El País
Federico Rivas Molina
Buenos Aires, Argentina
Domingo 25 de diciembre de 2016.

Enrique Aguirre Nieto

 Chignahuapan es una pequeña población agrícola en la Sierra Norte de estado de Puebla. Dista unos 170 kilómetros de la capital del país y otro tanto de la capital poblana.

A poca distancia de sus fronteras, al norte limita con sus históricos enemigos, los zacatlecos o “zacatecos” como comúnmente se les conoce.

Al sur de la población, se levanta otra frontera imaginaria que limita con los otros muchos pueblos adversarios como son los tlaxcaltecas.

Así, a “vuelo de pájaro” el lector entenderá de manera rápida el porqué del aislamiento y anonimato de tan noble poblado y pobladores.

En su conformación social, Chignahuapan dispone de lo indispensable: un mercado, tres iglesias, una escuela, cantinas varias y un cine.

Actualmente el número de cines continúa siendo el mismo, pues la demanda de ese espectáculo entre la población, en su mayoría de origen campesino es limitada; apenas acuden los habitantes del área urbana, para ver películas avejentadas y de dudosa calidad.

Los empresarios que pusieron en marcha ese cine, originalmente bautizado como “Cine Municipal”, al parecer simplificaron muchas cosas y entre ellas el concepto de calidad; así, adquirieron un destartalado proyector de 35 mm., de aquellos que producían luz mediante un arco voltaico con varillas de carbón; rentaron un galerón rectangular al que le adaptaron sillería e incómodas bancas de madera, sin respaldo, zona definida como “Gayola” sitio al que se accedía con la mitad del costo por una butaca en lugar “preferente”.

Pero, lo más significativo de esa empresa, sin duda, era su aparato publicitario, o Departamento de marketing que consistía en la multifacética tarea de un hombrecillo, delgado, bajito, moreno y prematuramente avejentado. Su semblante y lenguaje acusaban en él su origen indígena.

De sombrero gastado y maltrecho, saco de casimir lustroso, con dos o tres tallas de diferencia, pantalón amotinado y zapatos grandes, sin calcetines. Rosendo, como era conocido por toda la población, los días de cine se daba la tarea de pregonar la cartelera reciente, que, por aquellos años, la función, consistía en tres películas por el mismo precio.

Pero, a su ya característica indumentaria Rosendo incorporaba una vieja bocina, tomada de algún fonógrafo dado de baja, con la que anunciaba a los cuatro vientos el menú cinematográfico del día.

Las exhibiciones de cine eran tan irregulares, por descomposturas o falta de insumos, que el público se entera de la reanudación del servicio a través de la acción de esa suerte de pregonero, y su accionar en la calle.

Don Rosendo, dadas sus limitaciones lingüísticas, a la hora de vocear la cartelera, tenía aprendido de memoria un estribillo, que invariablemente repetía en cada esquina o sitios concurridos de la población.

La perorata resultaba un verdadero enigma para quien lo escuchaba por primera vez. Su arenga, a los oídos de los visitantes, ameritaba traducción, pues, bien a bien, no alcanzaban a comprender qué anunciaba ese hombrecillo mosaico de “Pachuco”, “Cantinflas” y “Clavillazo”.

Palabras más, palabras menos, el estribillo de Don Rosendo era el siguiente: “¡No dejen de faltar! ¡Hoy, las cuatririmpunto dará principio las película en Cine Municipal!”

Otro de los lastres de Don Rosendo, era su analfabetismo crónico, situación que, aparentemente no le representaba mayor problema y resolvía de manera práctica, pues en su tarea de pregonero, se hacía acompañar de una horda de pequeños ayudantes, a los que recurría para que le leyeran el contenido de los programas multicolores impresos en delgado papel de China, que se entregaban de mano en mano o que se depositaban a las puertas de las casas.

Así, la “comunicación” entre público y “empresarios” del cine en Chignahuapan se dio durante mucho tiempo sin mayores sobresaltos; sin embargo, un día, los directivos de la “Compañía de Luz y Fuerza Motriz de Chignahuapan”, empresa paramunicipal que administraba y suministraba la corriente eléctrica propia, consideraron hacer un llamado urgente a los socios de esa corporación, pues las cosas iban mal y pintaban peor.

El pueblecillo aquel, sin radio, ni periódicos, carecía de cualquier herramienta y mecanismo eficientes para hacerse comunicar entre sí, por lo que, un avezado funcionario tuvo la brillante ocurrencia de contratar los servicios de Rosendo, para convocar a la reunión urgente.

Al otro día, la asamblea urgente derivó en fracaso rotundo pues ninguno de los socios se enteró; por otra parte, la tarde anterior, muchos parroquianos arremolinados a las puertas del cine no comprendieron por qué el establecimiento no abrió sus puertas ese día, pues “muy clarito” habían oído a Don Rosendo anunciarlo toda la tarde.

De aquel cine ahora no queda nada. Su importancia o trascendencia sólo permanece en la memoria de unos pocos y todo lo demás se ha perdido en el tiempo, como la característica voz de Rosendo, una tarde de lluvia y neblina en Chignahuapan.

Puebl@Media
Puebla, México
Enrique Aguirre Nieto
Sábado 02 de abril de 2011.
Ajuste Lunes 5/12/ 2016.

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