Puebla, el Estado con más universidades en el país, sufre un repunte de más del 50% en robos violentos, de más del 35% de los homicidios dolosos y del 7% en violaciones entre enero y agosto

Puebla ya no es la misma. El feminicidio de Mara Castilla, que fue violada y estrangulada tras pedir un servicio de Cabify el pasado 8 de septiembre, ha estremecido a una comunidad que se consagró por años como una ciudad estudiantil y que en las últimas semanas ha dado el salto a las portadas de la prensa nacional e internacional por la violencia y la inseguridad contra sus estudiantes y académicos. Ante la ola de criminalidad, los jóvenes de Puebla aún buscan las respuestas para entender lo que está pasando, para hacer algo antes de que sea demasiado tarde, para defender su libertad, para vivir. “Antes no lo pensabas demasiado, tomabas, te vestías como querías y hacías lo que querías, hoy piensas que haría tu familia si mañana no amaneces”, confiesa Simone, una universitaria de 19 años.

“El día después de que Mara murió me regalaron un gas pimienta”, cuenta Sofía, de 19 años. “¿Salimos hoy?”, se preguntaban Liliana y Katia, de 22, en la mesa de al lado. “No dejas de pensar que te pudo haber pasado a ti”, confiesa Delcy, de 24, antes de prender el próximo cigarrillo. “Te sientes más vulnerable como mujer, es triste pero es la realidad de esta ciudad y de este país”, asegura Elizabeth, de 21. No es una manifestación, es una noche de fiesta. Las luces bailan entre el humo del tabaco, el reggaeton retumba en todos los rincones y ríos de estudiantes inundan los bares y los antros de moda. Hay perreo, hay ligue, hay desmadre. Son las once de la noche en San Andrés Cholula, un paraíso de la fiesta universitaria en la zona metropolitana de Puebla.

La fiesta no ha parado, pero entre los terremotos del 7 y el 19 de septiembre y el miedo a la inseguridad, la clientela se ha venido abajo. “Las propinas han caído un 50% en las últimas dos semanas”, asevera Conny Santín, una camarera. “El control del Gobierno a los bares ha sido mucho más estricto, pero ellos son los responsables y los que tienen que tomar cartas en el asunto”, reclama Santiago Gabián, un empresario español que abrió un bar en Cholula hace dos años.

En la última década, tras el estallido de la guerra contra el narcotráfico, jóvenes de los Estados más afectados por la violencia llegaban por montones para buscar oportunidades en las aulas y para recuperar las libertades perdidas fuera de ellas. Ahora, Cholula y Puebla viven su propia crisis. El Estado con más universidades en el país ha sufrido un repunte de más del 50% en robos violentos, de más del 35% de los homicidios dolosos y del 7% en violaciones entre enero y agosto de este año, según datos oficiales. Se denuncian 145 delitos al día y el Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuria calcula que la cifra negra de los ilícitos alcanza el 93%.

Los poblanos no solo han percibido un aumento cuantitativo, sino también en el modus operandi de la delincuencia. La comunidad universitaria que, en gran medida y en palabras de sus miembros, se asumía dentro de una burbuja, lejos de los problemas sociales del Estado y del país, ahora sufre el embate de la criminalidad. Minerva Hernández, una estudiante de 26 años de la Universidad Iberoamericana, fue apuñalada el pasado 21 de marzo al negarse a ser novia de su feminicida. El rector de la Universidad Angelópolis, Roberto Corvera, fue acribillado el pasado 5 de agosto en su oficina. Mariana Fuentes, una alumna de 20 años de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), murió de un balazo en la cabeza la semana pasada cuando intentaban quitarle su teléfono móvil.

El Gobierno estatal, que inició funciones en febrero, ha priorizado el combate contra la delincuencia, pero descarta que Puebla sea un Estado inseguro, afirma que el aumento de la incidencia delictiva responde a un problema nacional y sostiene que no peligra el estatus de la capital del estado como una ciudad estudiantil. “El fenómeno [de la inseguridad] no es nuevo (…) Lo que no podíamos era hacernos tontos”, acepta el secretario de Gobernación, Diódoro Carrasco.

“Nunca se había vivido algo así en Puebla y mi lectura es que el exgobernador Rafael Moreno Valle, que aspira a ser presidente de la República, no quiso que se ventilaran los resultados de sus políticas de Seguridad Pública porque han sido un fracaso”, sentencia Alejandro Guillén, profesor de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP). “Se ha destapado una cloaca”, agrega el académico, que en los últimos meses dejó sus antiguas líneas de investigación sobre el sistema político mexicano para estudiar el fenómeno de la inseguridad.

“Una chica me dijo viólame, pero no me mates”, relata José Andrés García, un conductor de Uber. Anotan sus placas, le toman fotografías. Las conversaciones dentro del auto son mínimas y las precauciones que toman las usuarias son máximas. El escrutinio es la nueva realidad. “Las niñas están asustadas y lo entiendo, pero el que nada debe, nada teme”, cuenta el chófer, que dejó su taxi en enero después de casi 30 años detrás del volante. Lo asaltaron tres veces en 30 días. Reacio a las minucias tecnológicas, se cambió a Uber en abril porque era más seguro.

García dice que en las últimas semanas la clientela ha bajado un 20%, aun con Cabify, el mayor competidor, fuera del mercado después de que el Gobierno suspendió su licencia en el Estado tras el caso de Mara Castilla. “Me parece injusto porque están pagando cientos de familias por lo que hizo un loco, ¿esa era la solución? Cuántas cosas han pasado en los taxis y en los autobuses… ellos siguen funcionando”, revira. “No fue una decisión impulsiva ni caprichosa”, responde Carrasco ante las críticas.

 “El feminicidio de Mara fue la gota que derramó el vaso”, afirma Fernando Fernández, rector de la Universidad Iberoamericana de Puebla y uno de los principales críticos del exgobernador Moreno Valle. “Hay una estructura de Gobierno que está cada vez más destruida y la población ya no está dispuesta a seguir tolerando promesas vacías y estériles de los gobernantes”, añade Fernández, que encabezó las marchas junto al rector de la UPAEP para afrontar la crisis de violencia. El padre jesuita reconoce que el Gobierno actual está “genuinamente preocupado”, pero denuncia que hay intereses que están “detrás y por encima de las autoridades” para frenar la corrupción y la impunidad, lo que impide que se haga justicia.

“Esto nos está pasando a todas las universidades, pero no todos han reaccionado igual”, lamenta Guillén. “La respuesta de la rectoría de la BUAP ante el asesinato de Mariana Fuentes ha sido muy débil, no se ha hecho lo suficiente”, acusa Juan Carlos Canales, profesor de esa casa de estudios. Aun así, las barreras entre los alumnos de la UPAEP y la BUAP, protagonistas de una rivalidad que se ha prolongado por décadas, se han difuminado y han marchado juntos.

La inseguridad es ya un problema que preocupa a casi tres de cada cuatro habitantes de la capital del Estado, según datos oficiales. Las antiguas discusiones teóricas, llenas de supuestos y alejadas de la praxis, han perdido terreno y los académicos han organizado foros sin precedentes sobre los problemas de su comunidad. Los estudiantes se han comprometido a que ningún candidato a gobernador gane las elecciones sin presentar una propuesta para combatir el machismo y la violencia.

“No podemos ofrecer una imagen falsa ni promesas que no se van a cumplir ni una protección en una esfera de cristal a nuestros estudiantes, al contrario, tenemos que formarlos para que como ciudadanos asuman el reto”, sentencia Fernández. “Si no hacemos nada hoy, si no reaccionamos, si no cerramos filas como Estado, corremos el riesgo de dejar de ser una ciudad de estudiantes”, afirma Guillén. En medio de la indignación, el miedo y la impotencia, la Universidad ha abierto los ojos.

El País
Elías Camhaji
Cholula, Puebla
Domingo 8 de octubre de 2017.


Neva, puesta en escena donde la egresada de la Universidad de las Américas Puebla, Ania Páez Peláez fue la directora coreográfica, fue premiada por la Agrupación de Críticos y Periodistas de Teatro de México en su pasada entrega de galardones el en el Teatro Silvia Pinal en la CDMX.

En la premiación de la Agrupación de Críticos y Periodistas de Teatro, que fue la número 22, se galardonó a lo mejor del teatro presentado durante el 2016. Algunas de las categorías fueron: Mejor actor, mejor actriz, mejor musical, mejor obra, mejor dirección, mejor dramaturgia, mejor iluminación, mejor escenografía, y por supuesto, mejor comedia, distinción otorgada al trabajo donde colaboró la egresada UDLAP.

Neva es una obra de Guillermo Calderón, dirigida por Alejandro Velis, con las actuaciones de Abril Mayett, Daniel Haddad y Sheyla Ferrera, presentada en el Foro la Gruta del Centro Cultural Helénico, durante dos temporadas. Es una obra que reflexiona sobre la vida, el arte y el ímpetu revolucionario. La obra se asoma a la vida de la gran actriz Olga Knipper, y dos de sus compañeros de escena durante la revolución rusa. Sus miedos, pasiones y verdades quedan al descubierto en lo que pudiera parecer como un día más de trabajo de ensayo en el teatro; sin embargo, la realidad va devorando cada momento. Es una obra que se relaciona en el fondo con el México actual.

Ania colaboró como directora coreográfica, trabajando de la mano con los tres actores. Durante una de las escenas los personajes deciden hacer una fiesta donde la danza y el canto son los protagonistas, “el ambiente se convierte en un despliegue de habilidades corporales de los personajes, buscando el aplauso” explicó la egresada UDLAP. Además, agregó que, “esta fue la primera vez que se me invitó a trabajar profesionalmente en un proyecto de este tipo, y el ver los resultados es algo muy satisfactorio para mí. Fue un honor trabajar con Alejandro Velis y con tanta gente talentosa, profesional, y con quienes comparto el amor por la escena”.

Ania, estudió la Licenciatura en Danza en la Universidad de las Américas Puebla, así como una Maestría en Danza y Teatro en Trinity Laban, es Educadora de Movimiento Somático y colabora con diferentes coreógrafos y directores a nivel nacional e internacional. Como creadora ha presentado su obra en México, Estados Unidos, Francia, Inglaterra y se define como “una persona que siempre está buscando qué hacer, qué más estudiar, o en qué nuevo proyecto involucrarme”. Actualmente desarrolla un proyecto dancístico unipersonal que pretende investigar los conceptos de presencia y ausencia del cuerpo en escena, a partir de la idea del cuerpo como imagen, además de continuar su labor docente a nivel medio superior y superior en diferentes instituciones.

Puebl@Media
Cholula, Puebla
Domingo 21 de mayo de 2017.


Cholula.- La agrupación Cholula Viva y Digna informó que solicitará una investigación a fondo sobre las obras que realizó el exgobernador Rafael Moreno Valle en la zona arqueológica de la Gran Pirámide, luego de revelarse que lo hizo sin contar con los permisos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Tras conocer el informe de Resultados del Ejercicio Fiscal 2015, en el que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) hizo una serie de observaciones a las obras que se hicieron en la zona arqueológica de Cholula, la agrupación ciudadana pidió que se castigue a los funcionarios responsables de violar la ley.

“Queda demostrado que Rafael Moreno Valle violó la ley al iniciar una obra sin los permisos del INAH, que en muchas ocasiones, como movimiento, hicimos ese señalamiento”, reclamó Cholula Viva y Digna en un posicionamiento sobre los resultados del informe rendido por la ASF.

Indicó que del reporte dado a conocer se confirma que la administración del ahora exgobernador se condujo con mentiras y engaños hacia los pobladores, pues el proyecto real era un centro comercial privado que incluía un hotel cinco estrellas con alberca, habitaciones con jacuzzi y locales comerciales, y siempre lo negó.

En el mismo sentido, la agrupación condenó que Moreno Valle utilizara recursos públicos para expropiar el ex hospital psiquiátrico Guadalupe, por supuesta utilidad pública y beneficio de los cholultecas, cuando realmente pretendía usar el histórico inmueble para instalar el negocio privado.

“La verdad sobre el proyecto se va destapando por la Auditoría Superior de la Federación y se confirma que la lucha cholulteca siempre ha tenido la razón”, agregó.

En el informe del órgano fiscalizador también se mencionan las obras que sí se llevaron a cabo en una parte del terreno, y refiere que no se aseguró el mejor precio y calidad de los trabajos.

“(…) Es una evidencia más del nivel de corrupción en la obra pública, siendo un ejemplo de tantos, de una obra de relumbrón, que al final no resuelven las necesidades reales de los poblanos y solo nos deja endeudados, pagando con nuestros impuestos los caprichos de Moreno Valle”, expresó Cholula Viva y Digna.

Luego de confirmar los datos, la agrupación advirtió que enviará a la ASF una solicitud para que investigue a profundidad y se castigue a los funcionarios que violaron la ley, y también que se informe a la sociedad del resultado de esa investigación.

De acuerdo con los resultados de la auditoría 15-A-21000-04-1232, el gobierno de Puebla licitó y pagó un proyecto que no coincide con el resultado final de la remodelación de la zona arqueológica de Cholula.

El proyecto original contemplaba la remodelación del antiguo Hospital Psiquiátrico de la zona arqueológica de Cholula para convertirlo en un hotel, pero finalmente sólo quedó terminado un museo de Sitio.

Entre las observaciones que hizo la Auditoría se señala que el Comité Administrador Poblano para la Construcción de Espacios Educativos (CAPCEE), encargado del proyecto, pagó 14.9 millones de pesos para el hotel, que incluía 50 habitaciones, salón de usos múltiples, fuentes y jacuzzis, entre otros, pero el inmueble no se construyó.

De igual manera, confirma que los trabajos se llevaron a cabo en la zona protegida, pese a que el gobierno de Puebla no contó con el permiso emitido por el INAH.

Proceso
Gabriela Hernández
Ciudad de Puebla, Mx.
Sábado 18 de febrero de 2017.


A falta de pruebas, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) desistió de la denuncia que tenía presentada contra la arquitecta Sonia Espinosa Martínez, defensora del patrimonio industrial edificado en Puebla.

Espinosa Martínez fue una de las principales opositoras a la destrucción de la Casa del Torno para dar entrada a la construcción de una terminal del teleférico en su lugar, así como de las obras que destruyen la zona arqueológica de Cholula. Las dos obras a cargo del gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas.

Esta oposición, le valió al perito del INAH su salida del organismo federal, luego de ser notificada el pasado 25 de enero que el último día de trabajo era con el cierre del mes.

Luego de medio año de litigio, la investigadora informó que se vio obligada a la jubilación, luego de 40 años de servicio y demostrar que hubo una complicidad entre el Comité Ejecutivo de Arquitectos Conservadores del Instituto y las autoridades, en su despido.

Mi obligada salida del Centro INAH Puebla por los embates de las autoridades, dejó inconcluso un   proyecto de clasificación de material   de gran valor testimonial sobre   el patrimonio del Estado de Puebla, me preocupa el destino de estas imágenes y planos, porque son de gran valor para la defensa de los monumentos de la entidad.

Las acusaciones infundadas y poco claras de las autoridades del INAH, en complicidad con el comité Ejecutivo de Arquitectos Conservadores del INAH y algunos arquitectos y pasantes   de   la   sección   de   monumentos   históricos   del   INAH   Puebla, han   sido desmontadas.  Esto lo puedo   afirmar, a partir del desistimiento de   la demanda (mayo 2016) que de manera arbitraria el INAH interpuso en mi contra en abril de 2015. Después de algunas pláticas la institución me ofreció mi jubilación anticipada a lo proyectado por mí.

A pesar   de   mi   difícil   decisión   de   jubilarme, mi   verdad, rectitud   y   compromiso   con la
Institución ha prevalecido y por ello es que, reitero mi agradecimiento a todos aquellos, que me permitieron compartir mi interés en el patrimonio cultural y edificado de nuestro país, como   fundamento   de   nuestra   identidad   nacional   y   no   como   producto   para   la especulación inmobiliaria y los intereses económicos.

En una carta pública dirigida a esta casa editorial, Sonia Espinosa agradeció al movimiento social y a los defensores del patrimonio en Puebla el apoyo y la solidaridad, a raíz de su despido injustificado del INAH.

Mi verdad, rectitud y compromiso con la Institución ha prevalecido, y por ello mi agradecimiento a todos aquellos que me permitieron compartir mi interés en el patrimonio cultural y edificado de nuestro país, como fundamento de nuestra identidad nacional y no como producto de la especulación inmobiliaria y los intereses económicos, concluyó.

El pasado 31 de enero, la arquitecta Sonia Espinosa Martínez fue despedida de manera injustificada del Centro INAH Puebla, a pesar que estaba a un paso del trámite de su jubilación.

En febrero, la comunidad académica, intelectual y el gremio periodístico en Puebla inicio una campaña para recabar firmas, en redes sociales, a fin de exigir al secretario de Cultura, Rafael Tovar y de Teresa, la reinstalación de la arquitecta en sus funciones.

El documento también fue dirigido a María Teresa Franco González Salas, directora General del INAH en el país.

En el escrito le hicieron saber que el Centro INAH Puebla decidí despedir a una de sus mejores investigadoras, por asuntos políticos, pero no tomó la misma medida con dos miembros de la Sección de Monumentos Históricos, quienes -con base en documentos obtenidos vía IFAI-, la sociedad civil comprobó que habían falsificado sus títulos profesionales.

También, los investigadores señalaron que se conoce de tiempo atrás que el Instituto interpuso una demanda al actual coordinador de dicha Sección, proceso legal que sigue vigente.

Durante su trayectoria en el INAH, la maestra Espinosa recibió reconocimiento en el campo de registro de bienes culturales inmuebles, contribuyó a documentar a lo largo de su historia laboral, las transformaciones y afectaciones de la ciudad de Puebla de forma gráfica y escrita, situación que reportó oportunamente, a las autoridades locales y central del INAH.

La Jornada de Oriente
Mónica Camacho
Cholula, Puebla, México
Jueves 30 de junio de 2016.

Cholula.- El delegado del INAH, José Francisco Ortiz Pedraza dio a conocer que para el presente año tienen unos 43 proyectos, en donde uno de los más importantes y que iniciaron el año pasado es la rehabilitación del Mural de Bebedores en Cholula.

En entrevista dijo que de dichos proyectos unos 20 son de investigación y otros de mantenimiento, pero el mural es de los más importantes, esto al ser una pintura mural del primer siglo de la era cristiana.

“Tiene características estéticas muy importantes, por ello se hicieron una serie de estudios bastante complejos durante 2015”, acotó el delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

José Francisco Ortiz mencionó que para su rehabilitación se van a usar los mismos materiales, asimismo se va liberar el muro que tiene el Mural de Bebedores, a fin de hacer toda la restauración de la pintura.

Enfatizó que es un trabajo complejo y caro, el cual será en varias etapas, de ahí, que no será de un año, al mismo tiempo de referir que tan sólo para los estudios invirtieron unos 500 mil pesos.

El funcionario federal mencionó que para este año aplicarán unos cuatro millones de pesos; asimismo, que el proyecto a unos tres años en total será de unos 15 millones de pesos.

Refirió que la última etapa de lo que fue esa gran Pirámide de Cholula fue destruida y por eso parece como un cerro, añadió que los túneles que se hicieron fue para encontrar las diferentes etapas, que es lo que permiten ver estos túneles.

Lo anterior al destacar que dicha edificación fue de mil 600 años, considerado que fue un cerro hecho a mano con adobes, esto a través de una generación tras otra.

Por otra parte, ya en entrevista con Notimex dijo que todas las piezas que se han encontrado entorno a la Pirámide de Cholula y la región se les lleva a cabo los estudios correspondientes los cuales comprenden desde la limpieza, en donde es una labor permanente, ya que siempre hay material.

“Entre que se hace rescate, salvamentos y excavaciones se hace el trabajo de gabinete, la clasificación, fichas marcaje, y se van viendo si hay piezas completas para hacer la restauración”, acotó.

Ortiz Pedraza mencionó que además se obtienen la temporalidad de los objetos, así como los estilos, además de ver si son de la zona o llegaron de fuera y la época.

Añadió que los materiales que son de fuera permiten hablar del comercio e intercambios; asimismo, de la época y si son pocos o muchos de la cantidad de intercambio.

Subrayó que en el caso de Cholula hay muchas épocas y periodos más intensos como el posclásico con grandes peregrinaciones con ofrendas, el saber de dónde llegaban y si también se asocia a un entierro.

El delegado del INAH en Puebla resaltó que para los arqueólogos e investigación este trabajo da mucha información aunque no es tan rápido como se quisiera.

Lo anterior al resaltar que la investigación es como la ciencia que se va construyendo y el saber del pasado se tienen nuevos elementos, esto al mencionar que son varios cientos de piezas las que tienen en estudio sólo del año pasado, es decir, desde cacharros, hasta piezas completas y esculturas.

Revierten Deterioro de los Bebedores de Cholula

Tras cuatro décadas de su descubrimiento, algunas de las alucinantes escenas del mural Los Bebedores de la Zona Arqueológica de Cholula, en Puebla, se veían envueltas por un velo blanquecino de sales, una situación que especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) han logrado revertir en 80 por ciento en las áreas de mayor afectación.

La restauradora Dulce María Grimaldi Sierra, responsable de la conservación de esta obra pictórica que data aproximadamente del 200 d.C., dio a conocer los resultados de la aplicación de diversos métodos para rescatar cuatro de las partes con mayor acumulación de sales de este bien cultural que alude a un rito en el que dioses y hombres se conectan por medio de la ingesta del pulque.

Fue a partir de una serie de estudios, realizados en 2009 por expertos de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH, como se definió el tratamiento específico para intervenir este mural de más de 1,800 años de antigüedad, además de aplicar un tratamiento de emergencia en las áreas con mayor riesgo de pérdida.

De esa manera —explicó Grimaldi—, la remoción de la capa de sales que afectaba los murales se realizó mediante la aplicación de carbonato de amonio, en ese sentido, “la eliminación del velo blanquecino en las superficies de las cuatro áreas tratadas y que suman alrededor de 20 metros cuadrados, ha sido de 80 por ciento, a reserva de aplicar el tratamiento varias veces en las mismas partes”.

“Para la consolidación y fijado de la pintura al muro se han empleado las nanopartículas (la milmillonésima parte de una partícula) de hidróxido de calcio; la evaluación también ha sido satisfactoria, lo que ha permitido que la capa pictórica haya recuperado su cohesión, y las escamas que antes se observaban ahora sean mínimas”. En lo que respecta a la reducción de la capa de resinas sintéticas o polímeros que fueron aplicados a Los Bebedores en sus primeras intervenciones hace varias décadas, la especialista del INAH anotó que el uso de microemulsiones (mezcla de solvente) posibilitó la remoción de éstas y otros materiales ajenos a la obra.

El uso de dichas microemulsiones aún se encuentra en fase de prueba debido a que los polímeros están distribuidos irregularmente sobre la superficie, en ocasiones combinados y, por supuesto, con sus propiedades envejecidas. En consecuencia, dijo la experta del INAH, “actualmente se están probando nuevas fórmulas pensadas para la mejor preservación de Los Bebedores. Los resultados de esta intervención seguirán monitoreándose en el futuro para asegurar el desempeño positivo y a largo plazo. Uno de los aspectos en los que hay que seguir trabajando es la estabilización de las condiciones ambientales”.

La atención de los murales cholultecas por parte del INAH cuenta con la asesoría de diversos especialistas, entre ellos los doctores Piero Baglioni y Rodorico Giorgio, de la Universidad de Florencia, quienes han ofrecido opciones para el tratamiento de la pintura mural mediante el uso de la nanotecnología.

Los Bebedores están distribuidos en una superficie aproximada de 120 metros cuadrados, al interior de la subestructura del llamado Patio sur, por lo que tras su descubrimiento en los años 70 se creó un túnel para acceder a ellos sin necesidad de desmontar el edificio prehispánico. A lo largo de 2010 continuaron los trabajos en esta obra, la más característica de Cholula, en el marco del recién anunciado Programa Nacional de Conservación de Pintura Mural Prehispánica, en el que convergen los esfuerzos del INAH, y de las universidades Nacional Autónoma de México y de Florencia, Italia.

Grimaldi abundó que la pintura de Los Bebedores fue ejecutada sobre muros de adobe y tierra, empleando pigmentos de origen mineral aglutinados con un adhesivo natural que se ha perdido con el paso del tiempo. Además, su ubicación por debajo del nivel del suelo provoca la recepción de agua de lluvia y humedad del subsuelo.

Fue a partir de 2004, con la colaboración del Instituto Getty de Conservación, que inició el registro y análisis de las pinturas, a la par que se detectaron los factores de deterioro y se evaluó el desempeño de los materiales sintéticos que se aplicaron en décadas anteriores.

Cuarenta años después de su descubrimiento, “las pinturas muestran un estado de condición variable, hay sectores en donde se observa en un estado similar al registrado en 1970, mientras que otros presentan deterioro que actualmente atienden los especialistas.

El mural Los Bebedores es conocido como la representación más temprana de un ritual con pulque en Mesoamérica, muestra un ceremonial relacionado con la práctica agrícola, en la que una serie de figuras humanas integradas en grupos ingieren dicha bebida en honor de Octli, deidad del pulque. (Modificado el martes, 20 de abril de 2010).

Notimex
Source INAH
Cholula, Puebla
Domingo 17 de enero de 2016.

 

El mundo es comprendido por el paradigma, es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

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